8/29/2023

Marcos 2:26: Otra pifia de Yeshu, ¡Abiatar nunca fue Cohen Gadol!

BS"D



En Marcos 2:26, Yeshú se refiere a que David entró en la casa de Di-s “en los días de Evyatar (Abiatar) el sumo sacerdote” y comió los panes de la proposición, tal como se lee en el Codex Sinaiticus folio 218b:

πωϲ ειϲηλθε 

ειϲ τον οικον του 

θυ επι αβιαθαρ αρ

χϊερεωϲ και τουϲ 

αρτουϲ τηϲ προθε

ϲεωϲ εφαγεν ουϲ 

ουκ εξεϲτιν φαγι 

ει μη τουϲ ϊερειϲ 

και εδωκεν και 

τοιϲ ϲυν αυτω ουϲιν

¿Cómo entró en la casa de Dios en los días de Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la presencia, que no es lícito comer sino a los sacerdotes, y dio también a los que estaban con él?

O como se lee en la traducción de Franz Delitzsch:


 כִּי־​בָא אֶל־​בֵּית אֱלֹהִים בִּימֵי אֶבְיָתָר הַכֹּהֵן הַגָּדוֹל וַיֹּאכַל אֶת־​לֶחֶם הַפָּנִים אֲשֶׁר לֹא נָכוֹן לְאָכְלָה כִּי אִם־​לַכֹּהֲנִים וַיִּתֵּן גַּם־​לָאֲנָשִׁים אֲשֶׁר אִתּוֹ

[2:26] Porque vino a la casa de Di-s en los días del sumo sacerdote Evyatar y comió los lejem hapanim (pan de la proposición) que no es apto para comer porque es para los sacerdotes y también se lo da a la gente que está con él.”

Sin embargo, en Shmuel Alef / 1 Samuel 21:1-6 (el pasaje al que se refiere Yeshú) se indica que cuando esto sucedió, Ajimelej era el sumo sacerdote (cohen haGadol), no Evyatar (Abiatar):


וַיָּקׇם וַיֵּלַךְ וִיהוֹנָתָן בָּא הָעִיר׃ וַיָּבֹא דָוִד נֹבֶה אֶל־אֲחִימֶלֶךְ הַכֹּהֵן וַיֶּחֱרַד אֲחִימֶלֶךְ לִקְרַאת דָּוִד וַיֹּאמֶר לוֹ מַדּוּעַ אַתָּה לְבַדֶּךָ וְאִישׁ אֵין אִתָּךְ׃ וַיֹּאמֶר דָּוִד לַאֲחִימֶלֶךְ הַכֹּהֵן הַמֶּלֶךְ צִוַּנִי דָבָר וַיֹּאמֶר אֵלַי אִישׁ אַל־יֵדַע מְאוּמָה אֶת־הַדָּבָר אֲשֶׁר־אָנֹכִי שֹׁלֵחֲךָ וַאֲשֶׁר צִוִּיתִךָ וְאֶת־הַנְּעָרִים יוֹדַעְתִּי אֶל־מְקוֹם פְּלֹנִי אַלְמוֹנִי׃ וְעַתָּה מַה־יֵּשׁ תַּחַת־יָדְךָ חֲמִשָּׁה־לֶחֶם תְּנָה בְיָדִי אוֹ הַנִּמְצָא׃ וַיַּעַן הַכֹּהֵן אֶת־דָּוִד וַיֹּאמֶר אֵין־לֶחֶם חֹל אֶל־תַּחַת יָדִי כִּי־אִם־לֶחֶם קֹדֶשׁ יֵשׁ אִם־נִשְׁמְרוּ הַנְּעָרִים אַךְ מֵאִשָּׁה׃ {פ} וַיַּעַן דָּוִד אֶת־הַכֹּהֵן וַיֹּאמֶר לוֹ כִּי אִם־אִשָּׁה עֲצֻרָה־לָנוּ כִּתְמוֹל שִׁלְשֹׁם בְּצֵאתִי וַיִּהְיוּ כְלֵי־הַנְּעָרִים קֹדֶשׁ וְהוּא דֶּרֶךְ חֹל וְאַף כִּי הַיּוֹם יִקְדַּשׁ בַּכֶּלִי׃


[1] Y se levantó (David) y se fue, y Yehonatán entró en la ciudad. [2] Vino David a Nov, a Ajimelej, el Cohen (gadol); y se apresuró Ajimelej (a ir) al encuentro de David, y le dijo: “¿Por qué motivo tú estás solo, y ningún hombre está contigo?” [3] Y contestó David a Ajimelej, el cohen: “El rey me ordenó algo y me dijo: Nadie sepa algo del asunto a que te envió, y que te he ordenado. Por eso a los mozos (míos) les indiqué ir a tal lugar y tal. [4] Ahora, pues, ¿qué hay en tu mano? Cinco panes da en mi mano, o lo que haya”. [5] Entonces respondió el cohen (gadol) a David y dijo: “No hay pan común (lejem jol) en mi mano, sino que hay (sólo) pan sagrado (lejem kodesh); si es que se han guardado los mozos también de sus mujeres”. [6] Y respondió David al cohen (gadol) y le dijo: “Ciertamente las mujeres han estado privadas de nosotros ayer y anteayer, desde que salí; y están las vestimentas de los mozos purificadas, aunque el camino es profano; y a pesar de que hoy (el pan) sea consagrado en el recipiente”.

Ajimelej era Sumo Sacerdote y tomaba 5 de los 12 panes (tal como se menciona en el Talmud Yerushalmí Yoma 1:2) o, como su nombre no aparece en ninguna lista de Sumos Sacerdotes, era jefe de la guardia saliente. El pan dado era el pan de la proposición (que es santísimo y prohibido para todos excepto para los cohanim puros). David había pedido cualquier pan, preferiblemente profano. Al mismo tiempo, al enfatizar los cinco panes, dio a entender que tenía un hambre peligrosa, que su vida corría peligro y que, por lo tanto, incluso se le permitía mostrar pan.


Cuando David comió de los Panes de la Proposición, fue realizado por medio de Pikuaj Nefesh, ya que él y sus hombres estaban escapando de Shaul HaMelej, y ni podían perder tiempo ni mostrarse en público, porque si no podrían ser eliminados. Con respecto a este Lejem HaPanim (Panes de la Proposición), el RaMBa”M (Maimónides) escribe:

a) Si uno come Truma, es culpable de muerte en manos del cielo (jaiav mita vi’idei Shamaim)

b) Si come Lejem HaPanim luego del incienso no está haciendo “mehila” (tener provecho de algo santo).

c) Si come Lejem HaPanim antes de que se ofrezca el incienso, pasa por un lav (Mitzvah lo ta’aseh).

David, de acuerdo con los mefarshim al-haTana”j, comió del Lejem HaPanim luego del incienso, con lo que no pasó siquiera por la avera de mehila. El cohen les pregunto si no estaban tame’ (impuros), ya que si hubiesen impurificado algo kodesh entonces estaban Jaiav Karet. Cuando en el Brit HaMetumtam (N.T), así como en el texto de Shem-Tov nos habla sobre aspectos relacionados a Pikuaj Nefesh (salvaguardar la vida) por cortar espigas en Shabat (otra prohibición establecida por los Tanaim), no considero que los Shlujim (apóstoles) de Yesh”u hayan recogido espigas en Shabat por Pikuaj Nefesh, ya que nadie se muere por no comer por un día. No siendo así el caso de David HaMelej quien se encontraba huyendo de Shaul.


Por otra parte, Evyatar era hijo de Ajimelej y posteriormente fue nombrado sumo sacerdote después de que Shaul mató a los sacerdotes de Nov, incluyendo a Ajimelej (Shmuel Alef / 1 Samuel 22). Así que cuando David consiguió los panes,  Evyatar (Abiatar) no era sumo sacerdote todavía. De acuerdo a la narrativa de la Biblia hebrea, la secuencia cronológica de los sumos sacerdotes Ajimelej y Evyatar sería:


  1. Ajimelej hijo de Ahitub es presentado como el sumo sacerdote que primero ayuda a David dándole pan consagrado cuando huía de Shaúl (1 Samuel 21:1-9).

  2. Posteriormente, cuando Shaúl ordena la muerte de los sacerdotes en Nov, Evyatar hijo de Ajimelej logra escapar y se une a David (1 Samuel 22:20).

  3. Durante el reinado de David, tanto Evyatar como Tzadok son mencionados como sumos sacerdotes sirviendo juntos (2 Samuel 20:25).

Por lo tanto, según la Biblia hebrea, Ajimelej precedió y fue sumo sacerdote antes que su hijo Evyatar.

Sobre este error de Yeshu (o de Marcos), los antiguos cristianos se dieron cuenta y es que por ello que en el Codex Beza omita las palabras: ἐπὶ Ἀβιαθὰρ ἀρχιερέως (עַל אֶבְיָתָר הַכֹּהֵן הַגָּדוֹל = Sobre Abiatar el Sumo Sacerdote) tal como se lee:

Εισηλθεν εις τον οικον του ΘΥ και τους αρτους της προσθεσεως εφαγεν και εδωκεν τοις μετ αυτου ουσιν ους ουκ εξεστιν φαγειν ει μη τοις ϊερευσιν. 

-Theodorus Beza, Novum D. N. Iesu Christi testamentum (Geneva: Robertus Stephanus, 11556) [b1091]

Cuya traducción al hebreo y al español sería: 

הוא נכנס לבית ה' ואכל את לחם הפנים, ונתן גם למי שהיו עמו, שאין מותר לאכול אלא לכהנים בלבד.

‘Entró en la Casa del Eterno, y comió los panes de la proposición, y dio también a los que estaban con él, lo cual no es lícito comer sino sólo a los cohanim (puros).


Otro ejemplo de las enmiendas hechas por los antiguos cristianos es el  Palimpsesto del Sinaí Antiguo Siríaco (o Old Syriac Sinaitic Palimpsest) data del siglo IV d.C. y procede originalmente de un importante centro siríaco en Edessa, siendo uno de los primeros manuscritos del Nuevo Testamento en arameo y que actualmente se conserva en la Biblioteca del Monasterio Ortodoxo de Santa Catalina en el Monte Sinaí en Egipto se lee la siguiente enmienda hecha al Evangelio de Marcos 2:26:

איכנא על לביתה דאלהא ולחמא דסים אכל מדם דלא שׁליט הוא למאכל אלא אן לכהנא ויהב אף להנון דעמה הוו

(Cómo entró en la Casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer sino a los sacerdotes, y los dio también a los que con él estaban.)

En tal texto arameo se omiten las palabras כַּד אַבִיתָר רַבּ כָּהנֵא / ܟ݁ܰܕ݂ ܐܰܒ݂ܺܝܬ݂ܳܪ ܪܰܒ݁ ܟ݁ܳܗܢܶܐ (‘cuando Abiatar era sumo sacerdote.’)


Si alguna duda quedara de que la mención de Abiatar en Marcos 2:26 es un error consolidado en la tradición evangélica y no una simple variante de copista, el MS Gaster Hebrew 1616 de la John Rylands Library de Mánchester —copia directa del MS Oo.1.32 de la Cambridge University Library— viene a confirmarlo desde un ángulo inesperado: el del judaísmo indio. Este manuscrito es una traducción hebrea del Nuevo Testamento producida por los Black Jews of Cochin (Kerala, India), judíos que tradujeron los Evangelios no para creerlos sino para refutarlos. El propio copista lo declara sin ambigüedad al final del Evangelio de Juan: 

«mi testigo está en lo alto de que no lo copié, Dios no lo permita, sino para entender y saber qué responder a los herejes — que sean borrados del mundo, amén». Los epítetos que el manuscrito asigna a Yeshu a lo largo de todo el texto —הַטָּמָא («el Impuro»)— y la maldición con que se abre el libro de los Hechos —«que su nombre sea borrado del mundo, y el nombre de Yeshu con él»— 

no dejan margen a la duda sobre las intenciones de sus redactores.

Pues bien: estos judíos, que conocían el Tanaj de memoria y cuya motivación explícita era encontrar los errores del texto cristiano para refutarlos, transmitieron Marcos 2:26 con el nombre de Abiatar intacto, sin corrección y sin glosa marginal alguna:

אֵיךְ עַל לְבַת אֱלֹהִים בִּזְמַן אֲבִיָּתָר כֹּהֵן גָּדוֹל וְלֶחֶם הַפָּנִים אָכַל שֶׁאֵין רָאוּי לְמַאֲכָלוֹ אֶלָּא לַכֹּהֲנִים וְנָתַן אַף לְאוֹתָם הָאֲנָשִׁים שֶׁעִמּוֹ

«… cómo entró en la Casa de Dios en el tiempo de Aviatar cohen gadol (sumo sacerdote), y comió el lejem hapanim (pan de la proposición), que no es lícito comerlo sino a los cohanim (sacerdotes), y dio también a los hombres que estaban con él.»

Que unos judíos cuyo proyecto era desmontar el Nuevo Testamento transmitieran este versículo tal cual, sin señalar la contradicción con 1 Samuel 21, admite una sola lectura coherente: el error era tan evidente para cualquier lector judío competente que no necesitaba ser anotado. Era, en sí mismo, su propia refutación. Los copistas de Cochín no necesitaban escribir al margen «aquí Marcos se equivoca»: bastaba con que el texto estuviera ahí, en hebreo, para que cualquier judío que lo leyera junto a Shmuel Alef constatara por sí mismo la incompatibilidad. El error de Marcos funcionaba solo como argumento apologético.

Esto contrasta vivamente con la conducta de los copistas cristianos que, como hemos visto, sí sintieron la necesidad de intervenir: el Codex Bezae suprimió directamente las palabras ἐπὶ Ἀβιαθὰρ ἀρχιερέως, y el Palimpsesto Siríaco del Sinaí eliminó כַּד אַבִיתָר רַבּ כָּהנֵא. Esa necesidad de enmendar, ausente en el manuscrito judío, es en sí misma reveladora: los judíos de Cochín no tenían nada que defender; los copistas cristianos, sí.

El texto hebreo preserva además el versículo 27 de Marcos 2 sin supresión alguna: שַׁבָּת בִּשְׁבִיל אֲנָשִׁים נִבְרָא וְלֹא אָדָם בְּשַׁבָּת («El shabat fue creado en razón de los hombres, y no el hombre por causa del shabat»). Desde la perspectiva de la apologética judía, este logion —exclusivo de Marcos entre los sinópticos— añade una dificultad interna al propio argumento evangélico: si el shabat fue creado para el hombre, y los discípulos de Yeshú tenían hambre, ¿para qué necesitó Yeshú recurrir al precedente de David? El versículo 26 con el episodio de Nob y el versículo 27 con su afirmación de alcance legislativo se contradicen mutuamente en su lógica: uno argumenta por excepción dentro del marco de la Torá; el otro sugiere una subordinación general de la Torah a la necesidad humana que huele, inevitablemente, a abrogación. Los judíos de Cochín transmitieron ambos versículos sin pestañear, dejando que la incoherencia interna del texto hablara sola.


Esta tradición del texto arameo, se aproxima a la versión judeo-cristiana (según la hipótesis de Shlomo Pines) conservada en el texto musulmán de Abd Al-Jabbar, en su tratado Tathbith (folio 196) en la que se lee:


[685] وَمِمَّا يَزِيدُ فِي الْبَيَانِ عَنْ كَذِبِهِمْ، قَوْلُ مَتَّى فِي إِنْجِيلِهِ: «إِنَّ الْمَسِيحَ كَانَ يَمْشِي^(504) بَيْنَ الزُّرُوعِ يَوْمَ السَّبْتِ، [686] وَكَانَ تَلَامِذَتُهُ قَدْ جَاعُوا، فَجَعَلُوا يَفْرُكُونَ السُّنْبُلَ وَيَأْكُلُونَ. [687] فَلَمَّا رَأَى الْأَحْبَارُ ذَلِكَ قَالُوا لَهُ: "إِنَّ تَلَامِيذَكَ هَؤُلَاءِ يَفْعَلُونَ مَا لَا يَحِلُّ لَهُمْ فِعْلُهُ فِي السَّبْتِ". [688] فَقَالَ الْمَسِيحُ^(505): "فَمَا قَرَأْتُمْ مَا صَنَعَ دَاوُدُ إِذْ جَاعَ، كَيْفَ دَخَلَ بَيْتَ اللهِ، [689] وَأَكَلَ مِنْ خُبْزِ مَائِدَةِ الرَّبِّ، الَّذِي لَمْ يَكُنْ يَحِلُّ لَهُ أَكْلُهُ، مَا خَلَا^(506) الْكَهَنَةَ فَقَطْ"».^(507)

[690] وَقَالَ لَهُمْ أَيْضًا: «وَمَا قَرَأْتُمْ فِي التَّوْرَاةِ أَنَّ الْكَهَنَةَ فِي الْهَيْكَلِ يَحِلُّونَ الْهَيْكَلَ^(508)، وَلَيْسَ عَلَيْهِمْ^(509) لَوْمٌ^(510)؟» [691] فَانْظُرْ كَيْفَ بَيَّنَ أَنَّ هَؤُلَاءِ مَا حَلُّوا السَّبْتَ، وَلَا مَا فِي التَّوْرَاةِ، وَأَنَّهُمْ إِنَّمَا عَمِلُوا بِمَا يَحِلُّ فِي التَّوْرَاةِ. [692] وَلَكِنَّكُمْ أَنْتُمْ جَهِلْتُمْ. فَلَوْ كَانَ قَدْ نَسَخَهَا، لَقَالَ لَهُمْ: «إِنَّمَا فَرَكُوا السُّنْبُلَ فِي السَّبْتِ، لِأَنَّ اللهَ قَدْ نَسَخَ ذَلِكَ عَلَى يَدَيَّ». [693] وَلَمْ يَحْتَجَّ إِلَى تَبِيُّنِ^(511) حَالِ الِاضْطِرَارِ.

[685] וּמַה שֶּׁמּוֹסִיף לְבָאֵר אֶת שִׁקְרָם — דִּבְרֵי מַתַּי בְּבִשּׂוֹרָתוֹ: "שֶׁהַמָּשִׁיחַ הָיָה מְהַלֵּךְ^(504) בֵּין הַזְּרָעִים בְּיוֹם הַשַּׁבָּת. [686] וְתַלְמִידָיו כְּבָר רָעֵבוּ, וְהִתְחִילוּ לְמַלֵּל^(א) אֶת הַשִּׁיבֳּלִים וְלֶאֱכֹל. [687] כֵּיוָן שֶׁרָאוּ הַחֲכָמִים^(ב) כֵּן, אָמְרוּ לוֹ: 'תַּלְמִידֶיךָ אֵלּוּ עוֹשִׂין מַה שֶּׁאֵין רְשׁוּת לָהֶם לַעֲשׂוֹת בְּשַׁבָּת.' [688] אָמַר לָהֶם הַמָּשִׁיחַ^(505): 'וְכִי לֹא קְרָאתֶם מַה שֶּׁעָשָׂה דָּוִד כְּשֶׁרָעֵב, כֵּיצַד נִכְנַס לְבֵית הָאֱלֹהִים, [689] וְאָכַל מִלֶּחֶם שֻׁלְחַן ה'^(ג), שֶׁלֹּא הָיָה מֻתָּר לוֹ לְאָכְלוֹ, אֶלָּא לַכֹּהֲנִים בִּלְבַד'?"^(507)[690] וְעוֹד אָמַר לָהֶם: "וְכִי לֹא קְרָאתֶם בַּתּוֹרָה שֶׁהַכֹּהֲנִים בַּמִּקְדָּשׁ מְחַלְּלִין אֶת הַשַּׁבָּת^(508), וְאֵין עֲלֵיהֶם^(509) אַשְׁמָה^(510)?" [691] רְאֵה כֵּיצַד בֵּאֵר שֶׁאֵלּוּ לֹא חִלְּלוּ אֶת הַשַּׁבָּת וְלֹא מַה שֶּׁבַּתּוֹרָה, אֶלָּא שֶׁעָשׂוּ כְּמַה שֶׁמֻּתָּר עַל פִּי הַתּוֹרָה. [692] אֲבָל אַתֶּם הוּא שֶׁלֹּא יְדַעְתֶּם. שֶׁאִלּוּ הָיָה מְבַטְּלָהּ^(ד), הָיָה אוֹמֵר לָהֶם: "לֹא מִלְּלוּ^(א) אֶת הַשִּׁיבֳּלִים בְּשַׁבָּת אֶלָּא מִפְּנֵי שֶׁהָאֱלֹהִים בִּטֵּל אֶת זֹאת עַל יָדַי." [693] וְלֹא הָיָה צָרִיךְ לְהָבִיא רְאָיָה מִדִּין הָאֹנֶס.^(511,ה)


(Traducción: [685] Y de lo que añade claridad a la demostración de su falsedad es lo que dice Mateo en su Evangelio: «El Mesías andaba^(1) entre los sembrados en día de shabat. [686] Sus discípulos tenían hambre y comenzaron a desgranar^(2) espigas y a comerlas. [687] Cuando los ajbār^(3) vieron aquello, le dijeron: “Estos discípulos tuyos están haciendo lo que no les es lícito hacer en shabat”. [688] El Mesías^(4) les respondió: “¿Acaso no habéis leído lo que hizo David cuando tuvo hambre, cómo entró en la Casa de Dios, [689] y comió del pan de la mesa del Señor,^(5) que no le era lícito comer a él, sino únicamente a los sacerdotes?”».^(6)

[690] Y les dijo también: «¿No habéis leído en la Toráh que los sacerdotes en el Templo profanan el shabat^(7) y no se les reprocha?»^(8) [691] Obsérvese, pues, cómo dejó en claro que estos no habían violado el shabat ni lo preceptuado en la Toráh, sino que únicamente obraban conforme a lo que la Toráh permite. [692] Antes bien, sois vosotros quienes habéis ignorado esto. Pues si él hubiera venido a abrogarla, les habría dicho: «Han desgranado^(2) espigas en shabat porque Dios ha abrogado aquello por mi mediación». [693] Y no habría necesitado apelar a la condición de necesidad imperiosa.^(9))

Notas al pie (texto árabe)

(504) MS خ: يَتَمَشَّى (con la yāʾ sin puntos diacríticos).

(505) MS خ: الْمَسْح (por الْمَسِيح).

(506) MS خ: خَلَى (por مَا خَلَا).

(507) Cf. Mateo 12:1–4; 1 Samuel 21:3–6.

(508) Hkdā fī l-juṭūṭ wa-fī l-ṭabaʿa, wa-l-ṣawāb «السبت» (así en los manuscritos y en la edición impresa; la lectura correcta es «el sábado»).

(509) MS خ: عَلْهُم (por عَلَيْهِمْ).

(510) Cf. Mateo 12:5.

(511) MS خ: تِين (con tāʾ, yāʾ y nūn sin puntos diacríticos). Cf. Números 9:12; Levítico 5:24; 1 Crónicas 32:9; Mateo 12:9–12.

Notas al pie

(1) El texto árabe base lee yamshī («caminaba»), mientras que el MS خ ofrece la variante yatamashsha, forma del quinto binyan árabe (equivalente al hitpaʿel hebreo), que connota un movimiento pausado y deliberado: «paseaba, deambulaba». Esta distinción tiene cierta relevancia contextual, pues la imagen de Yeshú deambulando entre los sembrados —en lugar de simplemente transitar por ellos— subraya el carácter cotidiano y no urgente de la situación, lo que refuerza la premisa del argumento: los discípulos actuaron por necesidad ordinaria, no por accidente. En hebreo mishnaico el equivalente sería mehalek (מְהַלֵּךְ), «el que camina», forma del participio sustantivado que encabeza numerosas disposiciones de la Mishná relativas al shabat (cf. Mishná Shabat 1:1).

(2) El verbo árabe farraka (فَرَكَ) designa la acción de frotar o desgranar con los dedos, frotando la espiga entre las palmas de las manos para separar el grano de la paja. Su equivalente mishnaico exacto es el verbo milel (מִלֵּל, piʿel de מ-ל-ל), que es precisamente el término técnico empleado en la literatura rabínica para esta operación: «el jornalero puede desgranar con las puntas de los dedos» (Bava Metziʿa 7:2). La elección de este término no es trivial: en la discusión halájica rabínica, milel se distingue de la trilla (dáš) propiamente dicha, que sí constituye una de las treinta y nueve labores prohibidas en sábado (melakot; cf. Mishná Shabat 7:2). El argumento implícito de Jesús en la perícopa —y que ʿAbd al-Jabbār explota apologéticamente— es precisamente que desgranar a mano no equivale necesariamente a trillar, de modo que la prohibición sabática podría no aplicarse con plena fuerza. La reaparición del mismo verbo en §692 es deliberada: ʿAbd al-Jabbār repite la acción con el mismo léxico para mostrar que Yeshú podría haberla calificado explícitamente como abrogación, pero no lo hizo.

(3) Ajbār (أحبار, sg. ḥibr/ḥabr) es el término árabe —de probable origen hebreo-arameo, relacionado con el honorífico rabínico javer (חָבֵר) o jajam (חָכָם)— que los autores musulmanes medievales emplean para designar genéricamente a los eruditos y doctores de la Ley judía, los JaZa”L. En el Corán aparece en Q 5:44, 63 y 9:31, 34 como categoría paralela a ruhbān («monjes»). En el contexto específico de la perícopa evangélica subyacente (Mt 12:2) el término griego es Φαρισαῖοι («fariseos»), pero la generalización de ʿAbd al-Jabbār es significativa: le interesa el argumento estructural —la autoridad doctrinal judía en cuanto tal— y no la polémica intra-judía entre grupos. 

(4) MS خ escribe sistemáticamente al-masj (المَسْح) por al-masīj (المَسِيح), con omisión del yāʾ. Esta es una omisión gráfica habitual en manuscritos árabes medievales de escritura defectiva (rasm sin matres lectionis), y no debe interpretarse como una variante teológicamente significativa. Cabe señalar, sin embargo, que al-masj significa literalmente «la unción» o «el ungüento», lo que en un contexto cristológico produce una lectura inadvertidamente abstracta: «dijo la Unción» en lugar de «dijo el Ungido». El copista de خ trabajaba presumiblemente con un texto donde la yāʾ era omitida por convención gráfica, no por incomprensión del referente.

(5) El árabe māʾidat al-rab (مَائِدَةُ الرَّبِّ, «la mesa del Señor») alude al lejem ha-panīm (לֶחֶם הַפָּנִים), los «panes de la proposición» o «panes de la presencia», descritos en Éx 25:30 y Lv 24:5–9. En la Mishná este pan recibe el nombre técnico de lejem ha-maʿarejet (לֶחֶם הַמַּעֲרֶכֶת, «pan de la disposición [en filas]»; cf. Mishná Menajot 11:1), y la legislación correspondiente establece con claridad que únicamente los sacerdotes en funciones podían consumirlo, y sólo dentro del recinto del Templo y en estado de pureza ritual. El episodio de David en Nob (1 Sm 21:2–7) constituía en la exégesis rabínica un caso paradigmático de excepción por necesidad, no una derogación de la norma; así lo entiende también ʿAbd al-Jabbār, quien lo aduce como precedente interno a la Toráh, no como ruptura de ella.

(6) La cita corresponde a Mt 12:1–4, con paralelos en Mc 2:23–26 y Lc 6:1–4. El episodio rabínico de trasfondo es 1 Sm 21:2–7. ʿAbd al-Jabbār lo aduce como prueba de que Yeshú razonó dentro del marco normativo de la Torá —invocando el precedente veterotestamentario de David— en lugar de declarar una nueva legislación que derogara la antigua. 

(7) El texto árabe de los manuscritos y de la edición impresa lee al-Haykal («el Templo») en ambas posiciones de la frase, produciendo la tautología «los sacerdotes en el Templo profanan el Templo». El editor crítico señala que la segunda ocurrencia debe leerse al-sabt («el sábado»), conforme a Mt 12:5: «los sacerdotes en el Templo violan el sábado sin incurrir en falta». Desde el punto de vista halájico, el argumento remite al principio mishnaico según el cual el servicio del Templo (ʿavodat ha-mikdash) suspende el sábado (dojeh et ha-shabat): así lo formula explícitamente la Mishná en Pesajim 6:1–2 a propósito del sacrificio pascual, y el mismo principio se aplica a los sacrificios diarios (tamid). El verbo árabe yajilūna («hacen lícito / profanan») refleja con precisión el hebreo mejalelīn (מְחַלְּלִין), participio piʿel de ח-ל-ל: los sacerdotes literalmente «desatan» la santidad del sábado en virtud de una obligación normativa superior, sin que ello constituya transgresión. La confusión entre al-Haykal y al-sabt en los manuscritos conservados es difícilmente explicable por semejanza paleográfica entre ambas palabras y sugiere un error de copia en un antecedente textual común a todos los testigos.

(8) Cf. Mt 12:5. El argumento de Yeshú, tal como lo entiende ʿAbd al-Jabbār, descansa sobre la estructura interna de la Torá: ésta contiene disposiciones que, en apariencia, se excluyen mutuamente —la prohibición general del trabajo en sábado y la obligación de ofrecer sacrificios diarios que involucran trabajo sacerdotal— pero que en realidad coexisten porque la Torá misma establece una jerarquía normativa. En términos de la teoría jurídica mishnaica, se trata de la figura del dājuy (דָּחוּי), por la cual una obligación positiva prevalece sobre una prohibición negativa (ʿasé dojeh lo taʿasé; cf. Yevamot 3b–4a): no se trata de abrogación sino de resolución de conflicto normativo dentro del sistema. Esta distinción es precisamente la que ʿAbd al-Jabbār proyecta sobre Jesús: si éste hubiera apelado a ella, lo habría hecho porque comprendía la Torá como un sistema coherente, no porque la estuviera derogando.

(9) Con esta conclusión ʿAbd al-Jabbār clausura el silogismo: si Yeshú hubiera sido el legislador de una nueva Torah que derogaba el shabat, le habría bastado declararlo; en cambio, argumentó mediante dos precedentes internos a la Toráh —el de David (§§688–689) y el de los sacerdotes (§690)—, ambos pertenecientes a la categoría de excepción por necesidad o por obligación superior. 

-Cf. Gabriel Said Reynolds & Samir Khalil Samir. (2010). Abd al-Jabbar, Critique of Christian Origins. USA: B.Y.U.P. III:685-693, pp.157-158.


Sin embargo, al analizar todos los textos griegos sobre Marcos 2:26 el nombre Ἀβιαθὰρ aparece en la mayoría de los manuscritos antiguos, incluyendo el Codex Sinaiticus, el Codex Alexandrinus, el Codex Vaticanus, el Codex Ephraemi Syri Rescriptus y el Codex Bezae Cantabrigiensis. 

Es posible que las diferencias en estos textos se deban a errores de copia o a omisiones accidentales que ocurrieron durante la transmisión manuscrita a lo largo de los siglos. En el proceso de copiar manuscritos a mano, los escribas cristianos podían cometer errores tipográficos, omisiones de palabras o frases, o incluso agregar palabras para aclarar el significado.


Es interesante encontrar que en los pasajes paralelos de tal episodio del Nuevo Testamento (Mateo y Lucas) no incluyen una referencia a Evyatar (Abiatar) en sus relatos del episodio de David comiendo los panes consagrados, este dato solo aparece en Marcos. Marcos 2:26 es la única referencia a Evyatar (Abiatar) el sumo sacerdote en el contexto de David comiendo los panes de la proposición en la literatura cristiana primitiva disponible. 


Por otra parte, varios eruditos, académicos y rabinos a lo largo de la historia han señalado el error o la inconsistencia en Marcos 2:26 al mencionar a Evyatar (Abiatar) como sumo sacerdote en lugar de Ajimelej:

  • Orígenes (siglo III d.C.) fue uno de los primeros en reconocer esta dificultad. Sugiere que los copistas cristianos cometieron un error al transcribir el evangelio de Marcos.

  • San Jerónimo (siglos IV-V d.C.) atribuye esto a un error de los copistas y no del evangelista Marcos. Comenta que en sus tiempos más antiguos manuscritos decía Ajimelej y no Evyatar (Abiatar).

  • Beda el Venerable (siglo VIII d.C.) en sus comentarios también afirma que la referencia debería ser a Ajimelej, no a Evyatar (Abiatar).

  • Varios eruditos judíos como Avraham Ibn Ezra, Levi ben Gershon, Jajam Yitzjak Troki y David Kimhi señalaron este error en los escritos cristianos. Consideraban que demostraba falta de conocimiento de las Escrituras por parte de los evangelistas.

  • Entre los académicos modernos que lo mencionan está F.F. Bruce, quien dice que este es uno de los pocos errores factuales del Nuevo Testamento.

  • El rabino Jacob Neusner califica el texto de "históricamente inexacto" y muestra que el autor desconocía detalles de la historia judía.

  • El Monseñor Juan Straubinger en su Comentario a la Biblia Comentada, en Marcos 2:26 comenta que Yeshú cometió un error al mencionar a Evyatar

    “En I Rey 21:1ss (1 Samuel) se llama Aquimelec, padre de Abiatar, el cual le ayudaba. Cf. Mateo 12:1 ss.”

    -Straubinger, J. (1969). Biblia Comentada. Buenos Aires: Imprimatur. p. 57, nota. 26. 

    Así como también menciona sobre el versículo 1 de Samuel 21:1:

    “...Aquimelec se llama Aquías en 14:3, y Abiatar en Marcos 2,26.

    -Straubinger, J. (1969). Biblia Comentada. Buenos Aires: Imprimatur. p. 306, nota. 1. 

A lo largo de la historia varios estudiosos tanto cristianos como judíos han reconocido y señalado este error en Marcos 2:26.


A pesar de todas las evidencias aquí presentadas, los misioneros, mesiánicos y apologistas de Raíces Hebreas del Cristianismo, cuando advierten la magnitud del problema, recurren a dos defensas que conviene desmontar con precisión. La primera es que Yeshú se habría referido no a un individuo concreto sino a «todo el período del sumo sacerdocio de la casa de Elí», de modo que mencionar a Evyatar equivaldría a nombrar una época dinástica que incluía también a su padre Ajimelej. La segunda es que Yeshú habría usado el nombre de Evyatar por ser el miembro más conocido de esa familia sacerdotal, aunque no fuera el que ocupaba el cargo en el momento preciso del episodio de David en Nob.

Ambas defensas se derrumban ante el análisis sintáctico elemental del griego de Marcos. La construcción empleada por el evangelista es ἐπὶ Ἀβιαθὰρ ἀρχιερέως, es decir ἐπί seguido de genitivo de nombre propio más el título ἀρχιερεύς en singular. Este giro preposicional tiene en el griego del Nuevo Testamento y de la Septuaginta un significado técnico preciso: identifica al titular específico de un cargo en el momento concreto al que se alude, no a una familia, una dinastía ni una época. La construcción que el griego bíblico emplea sistemáticamente para las referencias a períodos o épocas dinásticas es ἐν ταῖς ἡμέραις —«en los días de»—, verificable en decenas de pasajes de la LXX y de los libros de los Macabeos donde se quiere contextualizar un evento dentro del reinado o la era de un personaje sin implicar que ese personaje ejercía un cargo específico en ese instante preciso. Marcos no eligió esa construcción: eligió ἐπί con genitivo de título en singular, que en todo el corpus griego veterotestamentario y neotestamentario designa al titular del oficio durante su mandato efectivo. La elección de esta construcción excluye por gramática cualquier lectura dinástica o familiar, y no existe ningún ejemplo en toda la LXX ni en el NT donde ἐπί con genitivo singular de título de cargo tenga el valor dinástico que los apologistas misioneros le atribuyen aquí. Que aporten uno.

El hebreo de Cochín confirma esto de manera independiente. El MS Gaster Hebrew 1616 traduce la expresión con בִּזְמַן אֲבִיָּתָר כֹּהֵן גָּדוֹל, «en el tiempo de Aviatar en cuanto cohen gadol». La preposición בִּזְמַן seguida del nombre y del título en estado absoluto equivale exactamente al ἐπί griego con función de cargo en ejercicio: en el uso mishnaico y talmúdico esta construcción siempre designa al titular del oficio durante su mandato, nunca a una familia o a una sucesión dinástica. Quien dude de esto puede revisar el uso formulaico de בימי פלוני כהן גדול en la literatura rabínica —«en los días de fulano, sumo sacerdote»— donde el sintagma identifica invariablemente al individuo que ejercía el cargo, no a su estirpe. Aplicar una lectura dinástica a בִּזְמַן אֲבִיָּתָר כֹּהֵן גָּדוֹל sería un hebraísmo inexistente.

Hay además una objeción lógica devastadora que los apologistas misioneros nunca responden satisfactoriamente: si Marcos o Yeshu hubieran querido referirse a la familia sacerdotal en su conjunto para contextualizar el episodio de Nob, ¿por qué habrían elegido precisamente el nombre del hijo y no el del padre? Ajimelej era el sumo sacerdote que recibió a David, que entregó el pan, que protagonizó el episodio. Evyatar era entonces un personaje secundario que sencillamente existía en segundo plano. Nombrar al hijo para referirse a una «era familiar» que incluye al padre viola todo principio de economía narrativa y de lógica referencial: si se quiere identificar una época por el nombre más prominente de una familia sacerdotal, se nombra al patriarca que ejerció el cargo, no al heredero que aún no lo hacía. La única explicación que no requiere ningún artificio hermenéutico es la más simple: el texto dice Evyatar porque quien lo redactó confundió al padre con el hijo, y todos los demás evangelistas que tocaron el mismo episodio —Mateo, Lucas— prefirieron silenciar el nombre antes que reproducir el error. Eso es exactamente lo que indica la evidencia textual, y es exactamente lo que el MS Cochín preserva sin enmienda para que cualquier lector judío competente lo vea.

Sin embargo, Marcos 2:26 menciona a Evyatar (Abiatar) como Sumo Sacerdote (Ἀβιαθὰρ τοῦ ἀρχιερέως / אֶבְיָתָר הַכֹּהֵן גָּדוֹל) en esa ocasión, lo cual es un error cronológico o histórico respecto a los registros en los libros de Shmuel

En su ridícula defensa, los misioneros identifican dos pasajes del TaNa”J, a saber 1 Samuel 23:6 y 2 de Samuel 8:17 que mencionan discrepancia y con ello buscan justificar a Yeshú (o al evangelista Marcos), por cierto, entre el material que consultaron están los siguientes autores cristianos: Keli & Delitzsch, Simón J. De Vries, R. Payne Smith, Kyle McCarter, P Kyle McCarter, Richard D. Nelson. 


Sin embargo, desde una perspectiva judía, hay algunas explicaciones propuestas por eruditos y rabinos para conciliar la aparente discrepancia entre 1 Samuel 23:6 y 2 Samuel 8:17 con respecto a Evyatar (Abiatar) y Ajimelej:


1) Explicación: En el comentario del Tana”j: ‘New Jewish Publication Society of America Tanakh’ explica que aquí únicamente se refiere al hijo de Ahimelej: Evyatar (Abiatar):

וְצָד֧וֹק בֶּן־אֲחִיט֛וּב וַאֲחִימֶ֥לֶךְ בֶּן־אֶבְיָתָ֖ר כֹּהֲנִ֑ים וּשְׂרָיָ֖ה סוֹפֵֽר׃

Cuya lectura tendría que leer como:

Tzadok hijo de Ajitob y  Evyatar eran sacerdotes; y Serayah escriba".

Es posible que 2 Samuel 8:17 originalmente dijera “Evyatar hijo de Ajimelej” (אֶבְיָתָ֖ר בֶּן־אֲחִימֶ֥לֶךְ) y un error de transmisión lo cambió.


2) Explicación: Según MaLBi”M y el RaDa”K sobre 1 Crónicas 24:3-6 este Ajimelej es el nieto de Ajimelej II de (1 Samuel 23:6): 

ואחימלך. הוא אחימלך בן אביתר, כי אביתר אביו נגרש אז ממשרתו, כמ"ש מ"א (ב, כז): 

(Traducción: Y Ajimelej. Él es Ajimelej hijo de Evyatar, porque Evyatar su padre había sido expulsado entonces de su servicio, como está escrito en 1 Reyes 2:27.)

-MaLBi”M sobre 1 de Crónicas 24:3.


ואחימלך מן בני איתמר. הנה אחימלך היה בן אביתר ואביתר היה מבית עלי ולמדנו מזה המקום כי עלי היה מבני איתמר והנה זכר כי מחלקות הכהנים היו עשרים וארבעה. מהם ששה עשר ראשים לאלעזר ושמונה לבני איתמר ואלו הם ראשי המחלקות אשר היתה כל מחלוקת מהם משרתת שבעה ימים. ולזה היתה מתחלקת כל אחת מהם לשבעה בתי אבות כדי שיהיה הענין מוגבל יום ביום לא יחטא סדורו. וכאשר השלימה עבודתה הראשונה השבוע שלה תבא אחריה השנית ואחריה השלישית וכן על הסדר הזה עד שיכלו כל המחלקות ותשוב אחר כן לשרת הראשונה על האופן הקודם. והנה ראשי המחלקות היו בימי דוד אלו שזכר על הסדר ובניהם אחריהם עמדו במקומם ונקראו בשם אלו. והנה היה הראשון ליהויריב והשני לידעיה עד שתהי' הארבעה ועשרי' למעזיהו:  


(Traducción:  “Y Ajimelej de los hijos de Itamar”. He aquí que Ajimelej era hijo de Evyatar y Evyatar era de la casa de Elí. Y aprendemos de este pasaje que Elí era de los hijos de Itamar. Y he aquí que se menciona que las divisiones de los sacerdotes eran veinticuatro. De ellas, dieciséis jefes eran de Eleazar y ocho de los hijos de Itamar. Y estos son los jefes de las divisiones, que cada división servía siete días. Y por esto cada una de ellas se dividía en siete casas paternas, para que el asunto estuviera regulado, un día tras día, para no errar el orden. Y cuando una terminaba su servicio de la semana, venía después de ella la segunda, y después la tercera, y así en orden hasta que todas las divisiones hubiesen terminado, y entonces volvía a servir la primera en la forma anterior. Y he aquí que los jefes de las divisiones eran en los días de David los que se mencionan en orden, y sus hijos después de ellos ocuparon sus lugares y fueron llamados por sus nombres. Y he aquí que el primero era Jehoiarib, el segundo Jedaía, hasta llegar al vigésimo cuarto que era Maaziyahu.")

-RaDa”K sobre 1 Crónicas 24:3. Cf. Talmud Yersushalmí Ta’anit 4:2. 

Los nietos de Ajimelej 1 son Yonatan, y Ajimelej II. Es decir, Las fuentes bíblicas y rabínicas coinciden en lo siguiente sobre la genealogía de Evyatar:

  • Ajimelej fue el padre de Evyatar (1 Samuel 22:20, 2 Samuel 8:17, 1 Crónicas 24:3)

  • Evyatar tuvo un hijo llamado Ajimelej (2 Samuel 8:17, 1 Crónicas 24:6).

Por lo tanto, el registro bíblico da cuenta de dos sacerdotes llamados Ajimelej que vivieron en diferentes períodos:

  • Ajimelec padre de Evyatar en la época de Saúl.

  • Ajimelej hijo de Ebiatar en la época de David.

Esto explicaría la aparente inversión o confusión en los nombres entre padre e hijo, ya que existieron al menos dos Ajimelej distintos, abuelo y nieto, no solo uno.


Tal como se corrobora en 1 de Samuel 22:9 y 2 Samuel 20:25. Por otra parte, conforme a los comentarios de Abarbanel, Metzudat David, y el Radak sobre de 2 Samuel 8:17, y conforme a los comentarios de Malbim, Rashi, Metzudat David, Metzudat Zion sobre 1 de Crónicas 18:16 se pueden extraer las siguientes conclusiones sobre el personaje de Evyatar (Abiatar).


Abarbanel, Metzudat David y Radak coinciden en que en 2 Samuel 8:17 Evyatar (Abiatar) no es contado como Sumo Sacerdote, sino que dicho cargo es otorgado a Tzadok, esto a pesar de que Evyatar (Abiatar) aún vivía, pero David prefirió designar como Sumo Sacerdote a Tzadok sobre Evyatar (Abiatar).


Mientras que los comentaristas de 1 Crónicas 18:16 (Malbim, Rashi, Metzudat David, Metzudat Zion) afirman igualmente que Tzadok fue establecido por David como el Sumo Sacerdote principal. Evyatar (Abiatar) parece haber ejercido un cargo secundario o subordinado respecto a Tzadok en cuanto a la posición de Sumo Sacerdote (ver. Ralbag sobre I Samuel 2:30; Talmud Bavlí Sanhedrin 95b donde identifica a Evyatar como un simple cohen: אביתר מן הכהנים).


Conforme a los Mefarshim al-HaTanaj, Evyatar (Abiatar) no llegó a ocupar el puesto de máxima autoridad como Sumo Sacerdote (Cohen haGadol) durante el reinado de David, sino que dicha posición fue otorgada primariamente a Tzadok (ver. Metzudat David sobre I Reyes 4:4; Abarbanel sobre 2 Samuel 8:17; Ralbag sobre I Samuel 2:30; y Ralbag sobre I Crónicas 12:29).