8/31/2017

Algunas inconsistencias del “Nuevo Testamento” encontradas por un expastor, hoy un ejemplar noajida

BS"D


Por nuestro amigo Reuel Rolando, colaborador, de profesión docente, Ben Noaj, estudiante del Beith Midrash Bnei Noaj.  
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Yeshu en un shabat
En un Shabat, Yeshu se levanta a leer la haftará (la porción de los profetas correspondiente a la lectura de la parasha o porción semanal de la Torá) En lugar de leer la porción correspondiente, contrario a las reglas y según su parecer (cosa inadmisible en una sinagoga) escoge otra porción del mismo profeta. (La porción que Yeshu leyó no pertenece a ninguna haftará, y esto es así desde mucho antes que él existiera)
Seguidamente se proclama Mashiaj de Israel sin mostrar ningún elemento probatorio (cuando en otras oportunidades no quiere que nadie se entere que era el Mashiaj según el sostenía). Estas actitudes producen un más que justificado rechazo por parte de la sinagoga a tal punto que lo expulsan de allí con tal indignación que si no hubiese existido una ley que dice que debe ser juzgado por un Sanhedrím lo hubiesen ejecutado en ese momento por falso profeta. (Lucas 4: 14-22)
Yeshu como transgresor en el Beit HaMikdash
Yeshu actúa violentamente en el Templo de Irushaláim. Tumba los puestos y trata de ladrones a los vendedores echándolos a latigazos. Una actitud totalmente negativa e injustificable (aunque sus seguidores dicen que nunca pecó). Los vendedores estaban prestando un importante servicio a todas las personas que desde muy lejos se llegaban a Irushaláim a realizar sus ofrendas. No solo era para la comodidad de ellos sino para que no sean estafados en el precio ni en el producto a ofrecer los cuales debían reunir determinadas condiciones. Estaban reglamentariamente ubicados y su comercio era limpio y legal. A qué se debió semejante arranque de ira de quién dijo "aprendan de mi que soy manso y humilde de corazón"?. Seguramente por la impotencia de ver que no fue reconocido por el pueblo en general como el Mashiaj de Israel o simplemente una manera de llamar la atención de aquellos para los que pasaba desapercibido. (Juan 2: 13- 25)
El Evangelio de Juan miente en cuanto a la samaritana
¿Cómo una samaritana le dice a Yeshu que ella "espera al Mashíaj" (Juan 4:25) si los samaritanos no aceptan el libro de los profetas mayores ni menores, ni los libros hagiógrafos del Tanaj? Los samaritanos solo aceptan los 5 primeros libros (la Torá) también se oponían a la existencia de todos los reyes de Israel, incluyendo Shaúl, David de este último se cree que vendría el Mashíaj y si los samaritanos no consideraban a David como un rey divinamente escogido, jamás podrían decir que esperaban un Mashíaj.
¿La tribu de Iosef según Apocalipsis?

¿La tribu de Ioséf?
Como bien se sabe por la Torá, Iosef no tuvo una tribu sola, sino dos que llevaron el nombre de sus dos hijos: Efraim y Menashé. Sin embargo en el libro de Revelación o Apocalipsis del llamado Nuevo Testamento "revela" otro grave error de desconocimiento de la Torá. Nombra las tribus de Efraim y Menashé y también… la de Iosef? Y para que sumen doce tribus en total omite la tribu de Dan. (7: 4-8)
¿Iojanan HaMatbil como el profeta Eliyáju?
¿Era Iohanán HaMatbil (Juan el Bautista) el profeta Eliyáju y quien anunció que Yeshu era el Mashíaj?
Encontramos en el llamado Nuevo Testamento otra serie de contradicciones, ahora en torno a Iojanán HaMatbil (Juan el Bautista). Por un lado Yeshu aseguró que el profeta que lo había anunciado a él era el mismo profeta Eliyáju predicho en las Escrituras, pero.... cuando le preguntaron a Juan si él era el profeta Eliyáju que esperaban (Iojanán sabía muy bien a lo que se referían), él contestó rotundamente: "No lo soy". (Mateo 11: 14; 17: 10-13; Juan 1: 21-26) 
Se dice que Iojanán anunció a Yeshu como Mashíaj con total seguridad tras haberlo recibido por revelación divina al ver al "espíritu divino descender como paloma". Y que Juan oyó la voz de D-os afirmando que era el hijo amado o Mashíaj. Pero luego cuando fue encarcelado por el rey Herodes, le mandó a preguntar a Yeshu si él era el Mashíaj o si debían esperar a otro (Juan 1: 29-34; 3: 13-17). 
Después de este episodio bochornoso Yeshu lo alabó diciendo que Iojanán era el profeta más grande de todos. 
Si analizamos a los demás profetas, ¿vemos alguno que no haya creído en algún momento a la palabra o revelación que recibió directamente de D-os? ¿O será que nunca dijo Iojanán lo que se dice que dijo? Bueno, si Iojanán realmente existió. (Lucas 7: 20, 24-28) Existen muchas explicaciones rebuscadas, pero para mí estos errores son insalvables.
¿Yeshu como hijo de David HaMelej?
¿Hijo de David? 
En las Escrituras se nos dice que el Mashíaj nacería de la "simiente, semilla o semen" de David (por medio de sus descendientes varones) Entonces como podría ser Yeshu un posible candidato a Mesias si era hijo de María, una mujer “virgen” que no tuvo relaciones con ningún hombre según los escritos del Nuevo Testamento? (Juan 7: 42 en el original griego usa la palabra "semilla" – Bereshit/Génesis 49: 10; Ishaíah/Isaías 11: 1; Irmeiá/Jeremías 23:5; 33: 17; Ezjekél/Ezequiel 34: 23,24)
Satán como socio de Yeshu.
¿Quién miente? 
Según los escritos del llamado Nuevo Testamento, el Satán es mentiroso y siempre miente. Los demonios son sus socios y por ende mienten también. Sin embargo en varias oportunidades se cuenta que los demonios al ver pasar a Yeshu gritaban afirmando que él era el Mashíaj y el hijo de D'os. Entonces Yeshu los hacía callar para que nadie supiera... LA VERDAD? (Juan 8: 44; Marcos 3: 11; Lucas 4: 41)

¿Cuántas personas en total entraron a Mitzráim (Egipto) incluyendo al patriarca Iaakov?

El llamado Nuevo Testamento dice que fueron 75... Pero fueron 70 según la Torá. La cual enumera una por una. (Hechos 7: 14; Bereshit/Génesis 46: 8- 27) Un error injustificable que demuestra que estos libros no fueron escritos por judíos.
Errores comunes en la resurrección del mamzer.
¿Dónde estaban los que vieron al resucitado?
Según en llamado Nuevo Testamento Yeshu se apareció a más de 500 personas después de resucitar. Y estuvo enseñando durante 40 días. El hecho es que según estos escritos, en el día de Pentecostés (50 días después de su supuesta resurrección) solo había 120 personas reunidas orando... Y el resto? Tan rápido se olvidó del resucitado? Y las enseñanzas del resucitado, que seguramente serían muy relevantes, donde están? Simplemente no existen. (1 Corintios 15: 1-7; Hechos 1: 3)

¿Perfumando el cadáver de un judío?

Según el llamado Nuevo Testamento, luego de pocos días que Yeshu murió unas mujeres fueron a la tumba con especies aromáticas para perfumar su cuerpo... Pero esta no era una costumbre judía sino al contrario, en el caso de haber ocurrido, se hubiera tratado de una profanación (Marcos 16: 1-4)
El cristianismo como una religión mistérica.
El apóstol supremo del Cristianismo: Pablo, declara en su carta a los Efesios 3:1-13 que esta fe a la cual representa es un misterio que estuvo escondido hasta ese momento y que fue dado a conocer a un grupo muy reducido y selecto; o sea a los apóstoles de Yeshu entre los cuales por supuesto se encontraba él.
Este argumento revela básicamente dos cosas: que el origen del Cristianismo es mistérico y no judío. Se trata de una clásica religión de los misterios muy común en esa época. 
Lo segundo que muestra es la pobreza e ingenuidad del mismo. Cualquier secta o religión podría afirmar tener la verdad en base a este argumento. Propio de aquellos que creen ser los iluminados de todos los tiempos y de entre todos los hombres.
La impureza o el jametz de Yeshu.
Según lo relatado en uno de los llamados evangelios, Yeshu pronuncia una parábola referida al reino de D-os en donde emplea simbólicamente como elemento positivo fundamental a la levadura o jametz. Ningún maestro o rabino judío emplearía jamás a la levadura como símbolo de algo positivo relacionado con el Eterno. El jametz o levadura es siempre símbolo de pecado, de orgullo, de impureza. Por eso antes de celebrar la festividad central de Pesaj se debe limpiar la casa buscando cada resto de jametz para sacarlo afuera y quemarlo, simbolizando la limpieza espiritual. (Mateo 13: 33; Éxodo 12)
Sin querer pareciera que nos estuviera diciendo cual es el verdadero origen de este "reino de Yeshu".


Reflexión personal sobre el cristianismo o mesianismo

He podido ver en el cristianismo muchas veces un sentimiento de amor-odio (cuando no es simplemente de odio solamente) hacia el Pueblo de Israel. Es una cuestión pareciera no resuelta, por un lado hay "amor" porque son el Pueblo escogido y por otro de odio porque no aceptaron ni aceptan al líder de su fe. Eso me hace pensar en Esav e Iaakov. Esav por momentos quería ver muerto a su hermano por haberle "robado" y por otros, lo "amaba" porque lo consideraba su hermano. Es curioso porque de Esav descienden los romanos y de allí el cristianismo. Es el mismo espíritu de Esav que subsiste y se halla en pugna contra los hijos de Iaakov (Israel). Algunos incluso sin la primogenitura se visten con sus ropas en una actitud revanchista y de reclamo de aquello que creen tener más derecho. Ven al judio Iaakov como el "usurpador" cuando en realidad son ellos mismos quienes no aceptaron ningún compromiso en el pasado, ni lo aceptan actualmente: la valoración y obediencia a los preceptos del Eterno para ellos mismos.
Sin embargo la Torá ilumina y muchos están abriendo los ojos. Lo que fue diseñado para "convencer" a los judíos (el mesianismo) hoy está siendo usado por Hashem B'S para despertar a los cristianos a la verdad.

8/22/2017

Marcos 7:1-5: Yesh”u contra la takanah de Netilat Yadaim.

BS"D



La Peshita de Marcos 7:1-5 se lee:

וכנשׁו לותה פרישׁא וספרא דאתו מן אורשׁלם. וחזו אנשׁין מן תלמידוהי דאכלין לחמא כד לא משׁגן אידיהון ואתעדלו . כלהון גיר יהודיא ופרישׁא אן הו דבטילאית לא משׁיגין אידיהון לא לעסין מטל דאחידין משׁלמנותא דקשׁישׁא . ומן שׁוקא אלא עמדין לא לעסין וסגיאתא אחרניתא אית אילין דקבלו דנטרון מעמודיתא דכסא ודקסטא ודמאני נחשׁא ודערסתא . שׁאלוהי ספרא ופרישׁא למנא תלמידיך לא מהלכין איך משׁלמנותא דקשׁישׁא אלא כד לא משׁגן אידיהון אכלין לחמא .

Los de los prushia (explicadores de la Torah) y algunos de los sofri’a (escribas) que venían de Urshalem (Jerusalén) se reunieron con él. Viendo que algunos de los discípulos comían el pan con manos impuras, que no se estaba lavado, para los fariseos y todos los judíos[1] que no comen a menos que se laven las manos con su puño[2] Manteniendo así la TRADICIÓN DE LOS ANCIANOS (משׁלמנותא דקשׁישׁא), y cuando vienen del mercado, no comen nada a menos que se laven, y hay muchas otras cosas que han tomado para observar, para hacer inmersión[3] a tazas, jarras, ollas y camas.[4] Los prushia y los sofri’a le preguntaron: ¿Por qué vuestros discípulos no andan según las TRADICIONES DE LOS ANCIANOS, sino que comen pan con manos impuras?

Netilat Yadaim o el lavado de manos con una cantidad especificada de agua de un recipiente antes de comer pan es un requisito de los sofrim. Se ha informado que Eliezer ben Janok fue excomulgado por tomar el asunto a la ligera, tal como se lee:
וְאֶת מִי נִדּוּ, אֱלִיעֶזֶר בֶּן חֲנוֹךְ, שֶׁפִּקְפֵּק בְּטָהֳרַת יָדָיִם. וּכְשֶׁמֵּת, שָׁלְחוּ בֵית דִּין וְהִנִּיחוּ אֶבֶן עַל אֲרוֹנוֹ. מְלַמֵּד שֶׁכָּל הַמִּתְנַדֶּה וּמֵת בְּנִדּוּיוֹ, סוֹקְלִין אֶת אֲרוֹנוֹ:
“...A Eliezer ben Janok que suscitó dudas en torno al precepto de purificarse las manos (Yadaim 3:2). Cuando murió, envió emisarios al tribunal y colocaron una piedra sobre su féretro. Esto enseña que el féretro de todo excomulgado, que muere en la excomunión, ha de ser apedreado.”
Mishnah Masejet Eduyot 5:6.

La takanah de Netilat Yadaim fue instituida por Shlomoh HaMelej (rey Salomón) que el haber ordenado que las manos han de ser purificadas antes de tocar los alimentos, tal como encontramos en el Talmud Bavlí Masejet Shabat 15a. Mientras que en  Sefer Yashresh Yaakov, likutim página 36b en el que se explican las palabras del libro de Berreshit 27:22: “¿Hakol kol Yaakov ve´hayadayim yedé Esav? ( la voz , es la voz de Yaakov , y las manos son las de Esav)” en el que nosotros nos lavamos las manos antes de comer pan. Por otra parte, el hacer el lavado de las manos antes de las comidas también una antigua tradición de los sofrim (Talmud Bavli Masejet Julin 104b; 106a).

Tener tumat yadaim (impureza de manos) son consideradas como "manos profanas", pero en realidad nadie sugiere que realmente hacen que la comida común común sea contaminada ritualmente. Marcos 7 señala que la acusación original contra los discípulos era que comían con manos contaminadas.[5] En este punto coincide el Evangelio Hebreo de Mateo en el capítulo 67:2 en el que los talmidim de Yesh”u violaron esta takanah (תקנה-legislación positiva), tal como se lee: “למה עוברים תלמידך תקנות הראשונות שהםאינם רוחצים ידיהם קודם האכילה.” A continuación, se explica esto para decir que comen con manos sucias. "Manos contaminadas" es simplemente una manera de decir "las manos que necesitan ser lavadas". La versión griega de Mateo tiene sólo la versión "manos sucias" o como se lee en el Evangelio Hebreo de Mateo: Comer sin lavarse las manos no hace sucio al hombre-אמנם האכילה בלי רחיצת ידים אינה מלכלכת האדם.

Lucas, que parece seguir sus fuentes (dos veces él presenta a Yeshu defendiéndose usando los principios jurídicos del sofer) nos sorprende en Lucas 11: 37ss. Aquí un hospitalario fariseo invita a Yeshu a cenar (Ἐν δὲ τῷ λαλῆσαι αὐτὸν ταῦτα ἠρώτα αὐτὸν Φαρισαῖός τις ὅπως ἀριστήσῃ παρ᾽αὐτῷ• εἰσελθὼν δὲ ἀνέπεσεν). En esta versión, es Yeshu quien no se lava las manos.[6] Algunos perushim requerían que se lavase las manos, no sólo para el pan. El Talmud Bavlí Masejet Julin 33b por la razón que ya que los sacerdotes comían "ofrendas con truma" los sofrim decretaron que las manos de impureza en un segundo grado que haría el "pan truma" estuviera contaminado para su uso. Al hacer esto, todos los sacerdotes debían lavarse las manos antes de comer pan. Para asegurarse de que esto sucediera, decretaron por supuesto que todos, incluyendo los no sacerdotes, también deben hacer netilat yadaim. Incluso en una generación posterior la Escuela de Shammai insistiría en hacer netilat yadaim.

¿Por qué decreto esto Shlomoh HaMelej, la insistencia de los sofrim, así como la puntualidad de los tanaim sobre esta takanah (legislación positiva)?

Porque como dice el Talmud al final del capítulo octavo del tratado de Berajot (53b) cita un versículo en Vaicra / Levítico 20 que dice "והתקדשתם אלו מים ראשונים והייתם קדושים אלו מים אחרונים כי קדוש זה שמן אני יי' אלהיכם" ("Y vosotros mismos os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo, el Etern-o vuestro Di-s"), a lo que enseña esta misma sección del talmud:
Con respecto a este versículo, los Sabios dijeron: "Y vosotros mismos os santificaréis, estas son las primeras aguas con las cuales uno lava sus manos antes de la comida; Y seréis santos, estas son las aguas finales; Para santo, esto es aceite que se extiende en sus manos; Soy yo, el Señor tu Dios, esta es la gracia después de las comidas bendición.”

El Yesh”u del Evangelio de Lucas continúa insultando a su anfitrión jasid que parecía sorprendido al ver al mamzer de yeshu ignorar la práctica por lavarse las manos, con la expresión de: “ahora los perushim limpian el exterior de la copa y el plato, pero su interior está lleno de robo y la maldad. Imbéciles (ἄφρονες-הַכְּסִילִים), ¿El que hizo el exterior también el interior?” (v. 11:40

La razón de la decisión de los sofrim se encuentra en el Talmud Bablí Bekorot 38a. Mientras que las impurezas concernientes a la ley de la Toráh afectaron a todo un recipiente, por dentro y por fuera, la ley del sofer dice que por las impurezas que habían inventado era por diversas razones que no funcionaba de esa manera como explica Yeshu. Si el exterior de la copa se tornaba impuro, esto no hacía que el interior fuera impropio, pero si el interior se volvía impropio, entonces el exterior también era impropio. La ley farisaica afirmó que si alguien tocaba el exterior de un utensilio húmedo para comer con las manos sucias, el exterior del recipiente llegaría a ser "profanalmente contaminado". Aunque ciertamente no fue contaminado por la Ley de la Toráh, el recipiente todavía requería un "lavado ritual del escriba" antes de ser usado nuevamente, el interior de la copa de metal no se contaminaría en la ley de los sofrim. Con el fin de mostrar la impureza es escribal. Las impurezas que expone la Toráh afectarían al exterior y al interior de las copas por igual, tal como se ve en la Mishná Masejet Kelim 25: 1 y Talmud Bavlí Masejet Pesajim 17b.

Tan solo el exterior necesitaba lavado ritual. Cualquier judío necesita lavarse las manos para comer pan, cualquier cosa sumergida en líquido, y algunos rabinos dijeron incluso para tocar tazas con líquidos en ellos. La escena de la confrontación de lavado de manos en los sinópticos ocasiona discusiones de ley farisaica. Resulta que Yeshu antagoniza a los fariseos. El veneno retratado en la escena de Lucas es mucho más fuerte que los despidos de la ley farisaica en Mateo y Marcos. El comportamiento de Yeshu en Lucas es muy hostil a los fariseos como grupo. El asalto parece contencioso, incluso merecedor de la ira farisaica que ocasiona. Yeshu era un huésped y no se supone que los huéspedes indignen así a sus anfitriones. 

¿El Mesías tendría una actitud tan arrogante con la gente que busca el bien y la adherencia a Etern-o, así como Sus mitzvot? ¿El Mesías instruiría en abolir las mitzvot de Oraita para que la gente se aleje del Etern-o, quienes se impurifiquen y esten distanciados del Creador? 

La respuesta es no, lo que demuestra que Yeshu no fue de nigún modo el Mashiaj, menos fue un judío piadoso, pero sí fue un rasha que se opuso al Creador y sus mitzvot. 




[1] Puesto que los fariseos también son judíos la frase "y todos los judíos" parece ser una adición posterior. Tanto aquí como en Mateo Griego 15:2 dice: "tradición de los ancianos", por lo tanto, de los perushim.
[2] Las medidas para el lavado de manos se midieron por puñados. Véase el Talmud Bavli Masejet Shabat 62b.
[3] Cuando estos objetos han sido contaminados ritualmente, no sólo por impurezas bíblicamente ordenadas, sino incluso por una corrupción de origen escriba (como cuando son manejados por un por un am ha’aretz, uno laxo en el cumplimiento de los decretos de pureza del escriba), debían ser inmersos en una mikveh, un baño especial. El último capítulo del tratado Jagigah discute los detalles de estas inmersiones.
[4] Ver Talmud Bavlí Masejet Shabbat 84a-b.
[5] Los escribas decretaron que las manos sin lavar se comportarían como si fueran de impureza de segundo grado, no por las reglas de la Toráh, sólo dentro de sus propios sistemas de salvaguardia.
[6] No los discípulos como en Marcos y Mateo.

El amigo cristiano de buen corazón III-A

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El amigo cristiano de buen corazón III-A
Por Nétzaj Andújar (colaborador)
Nuestro amigo cristiano “buena gentón”, de buen, pero terco corazón, luego de intentar infructuosamente persuadir a David, su amigo judío en “El amigo cristiano de buen corazón I” y a Rut, una ex hermana en la fe, que ahora es judía en “El amigo cristiano de buen corazón II”.
Inocencio, nuestro amigo cristiano fundamentalista ha tratado dos métodos, pero ninguno le funcionó. Ni sus ayunos ni su cristo ni su fe enorme y firme ni sus oraciones han surtido efecto. Con todo se dispone a hablar con Vivencio Aguzado, un expastor evangélico que dejó el cristianismo para abrazar la Torá como noájida. Por tercera y última vez intentará en esta ocasión de persuadir a nada más y nada menos que a un expastor cristiano evangélico.
Inocencio previamente ha acordado con el expastor encontrarse en un tienda de café al estilo barista y allí tratar de conversar con él. Llega el momento del encuentro, se saludan y comienza la plática.
- Vivencio: Hola, Ino, ¿cómo estás y en que te puedo ayudar?
- Inocencio, el cristiano: Estoy bien, gloria a dios. Quisiera por favor que habláramos acerca del porqué dejó usted a cristo.
- Vivencio, el expastor: Hmmm. ¿estás seguro de que deseas hablar sobre eso? No quisiera que te ofendieras o molestaras por lo que tengo que decir al respecto.
- Cristiano: Ya he pasado por dos situaciones y pienso que ya estoy “curado de espanto”.
- Expastor: Entiendo…
- Cristiano: ¿Qué le pasa a usted? ¿Dejó a cristo por cuestiones espirituales o por cuestiones teológicas y bíblicas?
- Expastor: No dejé a cristo. Cristo es un ídolo. Los ídolos no viven, no existen. A los ídolos no se los deja, simplemente se descartan. Lo que dejé fue al sistema idolátrico que lo promueve llamado cristianismo. Muy buena pregunta la que me haces. La realidad es que estudiando bien las escrituras descubrí que el cristianismo es una cruel mentira. Y ello me llevó a abandonar a esa sugestión, esos sentimientos que me hacían creer que estaba sirviendo a un Dios real. Esos sentimientos y esa sugestión que se fomentan cuando se ha aceptado algo que uno cree que es la verdad, aunque no lo sea.
- Cristiano: ¿O sea que usted me está diciendo que todo eso que usted vivió no fue real?
- Expastor: Así es, Ino. Cuando crees que algo es real, eso toca tus sentimientos y emociones y llegas a creer que ello es producto de una experiencia espiritual y verdadera. Sin embargo la realidad es que son simplemente emociones basadas en mentiras. Por eso es importantísimo estudiar las escrituras, esencialmente las judías, para poder entender qué es y qué no es de Dios. Hay que estudiar, comparar escritos, estudiar el contexto y la Historia de las escrituras. Hay que escudriñar.
- Cristiano: Bueno, por favor, explíqueme con lujo de detalles cómo fue eso de estudiar las escrituras a tal grado que lo hizo abandonar a cristo, bueno, al cristianismo.
- Expastor: Mira, Ino, yo pensé que tendríamos una conversación ligera. Tengo mi agenda apretada hoy. Si gustas podemos encontrarnos luego con más tiempo. O si quieres, te puedo dar copias de algunos estudios que llevamos a cabo en nuestras reuniones noájidas.
- Cristiano: ¿Qué es eso de noájida?
- Expastor: En la actualidad se les llama noájidas a las personas que abrazan la Torá y al Dios de Yisrael sin convertirse al Judaísmo. Si gustas podríamos abundar acerca de ello la próxima vez.
- Cristiano: De acuerdo, nos encontraremos en otra ocasión. Pero me gustaría que me proveyera algunas copias de esos estudios.
- Expastor: Me parece perfecto. Ven conmigo ahora a casa y te las doy. Allí encontrarás todas las razones por las que decidí con felicidad, seguridad y paz abandonar el cristianismo y todo tipo de idolatría.
Como acordado, el expastor le brindó a Inocencio varias copias de estudios escriturales que revelan el fraude del cristianismo, las tergiversaciones que el cristianismo ha hecho desde siempre acerca de las escrituras judías y los disparates que la cristolatría ha predicado por 2000 años, relativos a temas como el mesías, la naturaleza del Dios de Yisrael, el concepto de pecado y mucho más.
Inocencio llega a su casa y comienza a hojear, a leer, a buscar. A continuación aparecen algunas de las muchas cosas que esos estudios revelaban, desvelaban.
Uno de los estudios asevera lo siguiente:
Éstas son las supuestas buenas nuevas que te predican los misioneros cristianos evangélicos / mesiánicos / netzarím:
1. Su “dios” no es soberano, ya que tiene un enemigo llamado Satanás; un ángel que junto a sus huestes de demonios, se rebeló y ahora es rival de su “dios”.
En el Judaísmo Dios es el creador del universo y es SOBERANO en TODO el sentido de la palabra. Dios no puede tener enemigos ni contrapartes ni segundos (buenos o malos). De otro modo no sería soberano. Dios lo llena todo. ¡Es el ÚNICO y el soberano!
Es imposible que un ángel pueda rebelarse, ya que los ángeles, arcángeles, querubines y otros seres celestiales no tienen voluntad, no tienen libre albedrío. Su naturaleza no contempla poder decidir o cambiar. El satán en el Judaísmo es un siervo de Dios y fue creado para poder brindarle al ser humano la libertad de escoger entre el bien y el mal.
El satán no puede rebelarse contra Dios. El satán sigue las pautas y ordenanzas de Dios. La naturaleza del Satán es comparable con la de los leones o tigres o cocodrilos, como cualquier otra criatura. Podrán ser peligrosos para el ser humano, pero no son enemigos de Dios.
Las religiones duales, que tienen un dios del bien y un archienemigo del mal son paganas. El cristianismo adoptó del paganismo esa creencia errada.
2. Pecado original o “caída de la humanidad”. El cristianismo, aparte de los disparates acerca del satán, también tiene “historietas de cómics” y asevera que el ser humano adquirió el pecado original y que todos nacemos con un alma manchada.
En el Judaísmo no existe tal cosa. Todo ser humano nace con un alma pura, y pura ha de regresar a su Creador.
3. El cristianismo se aferra a un sacrificio de sangre humano para apaciguar la ira de su “dios” y para poder estar “cool” con ese “dios”, tienes que aceptar ("por fe", como dicen) ese sacrificio de sangre humana.
"Si el pecador devuelve la prenda, restituye lo que ha robado, comienza a andar en los preceptos de vida sin cometer injusticia, ciertamente vivirá, no morirá." Ezequiel 33:15 יחזקאל
Para el verdadero Dios, el judío, el de Yisrael son una abominación los sacrificios humanos. El Tanaj es claro cuando dice que nadie puede morir por otros (Ezequiel 18:20) y que la sangre humana es aborrecida por Dios como ofrenda. Dios prohibe el asesinato. De hecho, en la Biblia Judía nunca se pide un sacrificio cruento para perdonar pecados. Los sacrificios en el Templo de Jerusalén (BeitHaMikdash) eran de sangre animal solamente y hasta podían ser de harina o cereal (Números 29:9). Además de que los sacrificios nunca perdonaban ni purgaban los pecados, sino que eran símbolos del arrepentimiento previo.
El Tanaj establece claramente cuál es el proceso para el perdón de los pecados:
"Lávense, límpiense, Quiten la maldad de sus obras de delante de Mis ojos. Cesen de hacer el mal. Aprendan a hacer el bien, Busquen la justicia, Reprendan al injusto, Defiendan al huérfano, Aboguen por la viuda. Vengan ahora, y razonemos," Dice el Eterno, "Aunque sus pecados sean como la grana, Como la nieve serán emblanquecidos. Aunque sean rojos como el carmesí, Como blanca lana quedarán.
Isaías1:16-18 ישעיהוּ
Además…
"Si el pecador devuelve la prenda, restituye lo que ha robado, comienza a andar en los preceptos de vida sin cometer injusticia, ciertamente vivirá, no morirá. Ninguno de los pecados que ha cometido le será recordado. Él ha practicado el derecho y la justicia; por lo tanto vivirá."
Ezequiel 33:15-16 יחזקאל
Cuando el Tanaj dice que “nacemos en pecado”, se refiere a la consecuencia de éste y no que nacemos con un alma manchada que requiere ser “salvada” con sangre humana derramada en una cruz o un palo.
4. El cristianismo evangélico no tiene nada sustancioso para ofrecer. Por lo tanto su prédica consiste en miedos, temores, amenazas o coerción basadas en los puntos arriba mencionados.
Nunca escucharás a un cristiano evangélico hablar de cosas sublimes o profundas o edificantes ni siquiera inteligentes. Lo más cercano a lo sublime que hablará un evangélico u otro sectario será acerca del amor, pero aún ello está supeditado a su prédica de miedos. El supuesto amor del que hablan es que su “dios” mandó a su hijo (al estilo de dioses paganos y que resulta ser él mismo) para someterse a un sacrificio de sangre humana, al estilo pagano y "salvarte" del terror del fuego infernal. Tal y como lo hacían los seguidores de Moloc, los vikingos y culturas como la azteca.
En una predicación evangélica lo que predomina es su Satanás y toda una sarta de ridiculeces y cosas absurdas. Entre esas cosas absurdas que te predicarán los misioneros cristianos está lo siguiente:
· Existe un infierno eterno. Su “dios” creó ese infierno para su Satanás, sus demonios y quienes no sean cristianos, preferiblemente evangélicos.
· Te tienes que convertir a su ídolo sacrificado al estilo pagano o te vas a ese infierno.
· Su “dios” es un secuestrador que raptará a los que hayan creído a sus locuras llamadas “buenas nuevas”. Si no estás en ese grupo, te quedarás a sufrir en la tierra. Aparte de tomar un texto de su biblia de modo fundamentalista para apoyar este disparate, también toman muchas otras cosas de modo fundamentalista. Por eso son intolerantes, fanáticos, no soportan que los no cristianos tengan los mismos derechos que ellos. Aborrecen cualquier valor moral que no se ajuste al de ellos.
· Los misioneros cristianos evangélicos tienen una obsesión con el fin del mundo. Desde hace poco más de 2000 años los cristianos han estado fascinados con ese temita. De tanto en tanto predicen hambrunas, conspiraciones de los gobiernos, microfichas obligatorias, delirios de persecución, catástrofes, etc etc etc. Predicen y predicen, pero nada se cumple. Eso no los amedrenta. De tanto en tanto vuelven a predecir y a esperar la llegada de su ídolo ensangrentado y la sucesión de toda clase de calamidades. Los hay que hasta anhelan ser los futuros mártires de su fe idólatra.
En una predicación evangélica siempre escucharás estas cosas. Los cultos cristianos tienden a ser (en el mejor de los casos) aterradores y exóticos, llenos de histerias, gritos, lloriqueos, "emocionalismos", balbuceos a los que llaman "lenguas" y "profecías", y sugestiones para que al final, si no estás bien informado, te espantes y corras a la tarima a “entregarte” y convertirte a su mesías-ídolo sacrificado.
Ah claro, te dirán que te están evangelizando y que lo que te ofrecen son “buenas nuevas”.
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8/14/2017

El Toldot Yeshu, La historia judía popular sobre Jesús de Nazaret, por Peter Schäfer

BS"D

El Toldot YeshuLa historia judía popular sobre Jesús de Nazaret.



La investigación moderna sobre el Toldot Yeshu -el enigmático tramo medieval-antiguo medieval cuyos orígenes están envueltos en las nieblas de la historia- empezó con la monografía de Samuel Krauss,[1] Das Leben Jesu nach judischen Quellen, publicada hace más de un siglo. El análisis de Krauss de los manuscritos de que disponía en ese momento, de la historia del texto y de sus principales motivos, ha tenido una influencia duradera hasta nuestros días; Casi todos los eruditos han escrito sobre Toldot Yeshu todavía lo toma como su punto de partida, y humildemente agregan más detalles en lugar de intentar cambiar fundamentalmente el cuadro dibujado por él. Fue casi setenta años más tarde, cuando se dio el siguiente paso con la disertación de Cambridge de 1970 de William Horbury, A Critical Examination of the Toledoth Yeshu, que sin embargo, desgraciadamente nunca se publicó.[2] ¡La disertación pronto se convirtió en la tan codiciada punta del Toldot. La investigación de Yeshu, celosamente custodiada por los afortunados que lograron obtener una copia y más ansiosamente buscada por los desafortunados que tuvieron menos éxito. El profesor Horbury finalmente ha decidido poner fin a esto y está trabajando ahora en una edición revisada de su disertación para su publicación. Y el tercer paso decisivo fue cuando Riccardo Di Segni publicó su artículo pionero "La tradizione testuale delle Toledoth Jeshu: Manoscritti, edizioni a stampa, classificazione",[3] que pronto seguirá la monografía Il vangelo del ghetto.[4] Di Segni, con su meticulosa evaluación de muchos manuscritos y su clasificación según diferentes grupos (en particular Pilate, Helena y Herodes recensions), pusieron la investigación en la tradición del manuscrito Toldot Yeshu y la transmisión de sus diferentes versiones en un plano completamente nuevo.[5]

Veinticinco años después de Di Segni, finalmente ha llegado el momento de hacer balance y proporcionar al mundo académico una imagen completa de la evidencia del Toldot Yeshu, es decir, sentar las bases para un estudio más informado del Toldot Yeshu preparando una edición de todos los manuscritos disponibles y aclarando aún más la complicada historia del texto.[6] Esta tarea ambiciosa ha sido abordado por el proyecto de la Universidad de Princeton con el trabajo del Toldot Yeshu: hemos recogido, transcrito y traducido todos los manuscritos disponibles y ahora están en el proceso de preparación de una sofisticada base de datos que nos ayudará a desentrañar los secretos de los orígenes del Toldot Yeshu y la historia de la recepción y finalmente conducir a la publicación de una edición sinóptica complementada por una base de datos electrónica en un CD. Con el fin de situar este proyecto en el contexto de la actual investigación del Toldot Yeshu, decidimos convocar una conferencia internacional con los estudiosos que han estado trabajando en el Toldot Yeshu recientemente o que han expresado su gran interés en el tema de la conferencia. Como siempre con tales conferencias, no todos los colegas de nuestra lista podrían aceptar la invitación, pero estamos seguros de que las voces reunidas en este volumen reflejan una representación representativa de la investigación en marcha del Toldot Yeshu. Si la conferencia y la evaluación de las diversas recensiones en el proyecto de Princeton  sobre el Toldot Yeshu han hecho una cosa clara, es el hecho de que nunca hubo un Toldot Yeshu de  un solo texto, de nuevo al que todas las versiones existentes puedan ser rastreadas.[7] La búsqueda romántica de uno y sólo un texto es una idea que ha engañado a los estudiosos en muchas áreas de los estudios judíos (y, por supuesto, no sólo allí), y el Toldot Yeshu es un excelente ejemplo de este ejercicio inútil. Lo que podemos establecer son varios focos o núcleos, instantáneas como si fueran, que se pueden fijar en lugar y tiempo; Pero estos postulados instantáneos no representan en ningún caso puntos fijos de una cadena de desarrollo unilineal y monocausal originarios de un un texto dado y que conducen a todas las ramas de la tradición textual. Ni siquiera sabemos en qué momento de la historia las versiones instantáneas comienzan a incorporar algo que justificadamente podría llamarse "Toldot Yeshu", es decir, una narrativa plenamente desarrollada que merece este título. O, para decirlo de manera diferente y más precisa, puede haber habido diferentes núcleos que representan diferentes macroformas del Toldot Yeshu en diferentes momentos y lugares.



Un primer grupo de contribuciones se ocupa de las tradiciones manuscritas del Toldot Yeshu y sus múltiples versiones. La primera evidencia física conocida de una versión peculiar del Toldot Yeshu se conserva en los fragmentos arameos de la Geniza del Cairo. El más antiguo de estos fragmentos puede datarse del siglo X, pero no cabe duda de que la narración que transmiten es anterior. Una manera, probablemente la más segura, de determinar la fecha y procedencia de esta narración es examinar el lenguaje de los fragmentos, es decir, el dialecto arameo que usan. Michael Sokoloff emprendió esta tarea y ha llegado a resultados muy interesantes y notablemente inequívocos. Recientemente, Willem Smelik ha afirmado que el Toldot Yeshu fue originalmente compuesto en Israel del siglo III-IV (más precisamente en Galilea) por judío galileo en arameo, luego fue trasladado a Babilonia, donde recibió una actualización en el arameo judaico de tal zona y finalmente fue traído de regreso a Israel y convertido en arameo literario judío tardío.[8] En diálogo constante con Smelik, Sokoloff contesta los hallazgos de Smelik y concluye que el arameo del Toldot Yeshu es una mezcla de judío-babilónico y arameo-Targum y que su vocabulario claramente señala a la su procedencia judía. Su tiempo de composición, se propone, fue "hacia mediados del primer milenio de la Era Vulgar".

Un núcleo importante de las tradiciones del Toldot Yeshu ha llegado hasta nosotros en citas determinadas que se encuentran en los escritos de Agobard, obispo de Lyon, y su sucesor, Amulo, en la primera mitad del siglo IX. Peter Schiifer reevalúa estas referencias y, aportando una comparación detallada con los fragmentos arameos, confirma la evaluación de Di Segni de que ambos comparten muchas características y, por lo tanto, pertenecen a la misma recensión (el grupo Pilate de Di Segni). Con respecto a la narración de la concepción y nacimiento de Yeshu, que está tan visiblemente ausente en los fragmentos arameos y en Agobard / Amulo, sostiene que no formaba parte de su versión y debía añadirse posteriormente.[9] A continuación, pone Agobardo que el Toldot Yeshu de Amulo en el contexto más amplio de las  declaraciones de dos obispos sobre los judíos en la sociedad carolingia contemporánea, y concluye que los judíos en el Imperio carolingio en tiempos de Luis el Piadoso no sólo eran muy conscientes de una versión del Toldot Yeshu, pero ya habían hecho pública e incluso el uso agresivo de la misma.



Volviendo al famoso manuscrito de Estrasburgo que figura tan prominentemente en Leben Jesu de Krauss, William Horbury localiza el manuscrito en un medio caraita galician del siglo XVIII y luego procede a determinar las primeras etapas del texto presentado en el ejemplar de Estrasburgo. Encuentra pruebas de que el texto de Estrasburgo debe haber sido idéntico a los textos que estaban vigentes en Francia y España en los siglos XIII y XIV y que ahora están perdidos. Pero ciertos elementos o microformas en el texto de Estrasburgo le llevaron atrás en el tiempo mucho antes. La primera microforma es la lista de los nuevos festivales cristianos que sustituyen a los judíos antiguos, que él localiza, siguiendo a Daniel Stokl Ben Ezra,[10] en cuarto o principios del siglo quinto en Siria (e Israel). En segundo lugar, advirtiendo que, de todos los manuscritos hebreos del grupo Helen de Di Segni, sólo la Estrasburgo incorpora la narración talmúdica del juicio y la ejecución de los cinco discípulos de Yeshu (un elemento importante del grupo Pi de Segni, que es bien conocido de los fragmentos arameos) en su versión del Toldot Yeshu - sugiere un vínculo entre el texto de Estrasburgo y la versión mucho más antigua conservada en los fragmentos arameos de la Geniza del Cairo. Por último, propone que incluso la historia del nacimiento, que abre el manuscrito de Estrasburgo y que Di Segni y Schäfer consideran una adición medieval, representa de hecho un elemento mucho más temprano de la narrativa del Toldot Yeshu. Por lo tanto, él concluye que el grupo de Pilate de los fragmentos arameos y Agobard / Amulo contenía originalmente la historia del nacimiento y que el manuscrito de Estrasburgo hace eco de esta versión temprana.



Una de las más desconcertantes recensiones del Toldot Yeshu es la publicada en 1705 por el erudito cristiano Johann Jacob Huldreich (Huldricus), junto con una traducción latina y con varias anotaciones. Fue muy descuidado en la erudición del Toldot Yeshu, presumiblemente debido a su complejidad y características únicas, y Adina Yof'fie merece crédito por volver a llamar nuestra atención a este manuscrito. ¡Comparando la versión de Huldreich con las otras versiones del Toldot Yeshu, ella discute que combina algunas partes muy tempranas del Toledot Yeshu tradicional conocida desde los primeros manuscritos hebreos e incluso los fragmentos arameos con elementos eslavos medievales y muy tardíos. En su conjunto, concluye, la versión de Huldreich fue compuesta en el siglo XV o XVI al menos por un autor desconocido o un grupo de autores.
Finalmente, en este primer grupo de contribuciones, Michael Stanislawski fuerza su camino a través de la maleza aún más descuidada de los manuscritos yídish del Toldot Yeshu. Al examinar brevemente los conocidos manuscritos Yiddish, determina que un manuscrito en el The Jewish Theological Seminary of New York  (STS 2211) difiere de los otros manuscritos yídish en que no sigue ningún texto hebreo único o estable; Más bien, combina fuentes diferentes y a menudo contradictorias y muestra rasgos claros de lo que Stanislawski llama la "ashkenización" de la tradición del Toldot Yeshu. El retrato de María como una profetisa que se ha equivocado en particular, que diverge considerablemente de las otras versiones del Toldot Yeshu, puede leerse como una subversión del culto mariano prevalente en la sociedad cristiana de Europa central y oriental a finales del siglo XVII.

Un segundo grupo de contribuciones intenta localizar el Toldot Yeshu en su contexto cultural más amplio. Pierluigi Piovanelli compara ciertos motivos en el Toldot Yeshu con el Libro del Gallo, un texto apócrifo cristiano de la Antigüedad tardía que se conserva en Etiopía, pero que originalmente fue escrito en griego, probablemente en la segunda mitad del siglo V. Este libro, según Hillel Newman,[11] pertenece a una lista de textos apócrifos cristianos antiguos que responden a historias polémicas judías como las encontradas en Toldot Yeshu. En su opinión, esto nos lleva no a un solo texto del Toldot Yeshu, pero no obstante a una "primera edición" más o menos desarrollada del Toldot Yeshu que ya circulaba a finales del siglo IV o principios del siglo V de la Era Vulgar.. Además, siguiendo a Ernst Bammel[12] y WiIliam Horbury, se propone rastrear la hipotética prehistoria del Toldot Yeshu en los siglos II y III. Aquí, es la representación visiblemente positiva de Judas en particular, que el Toldot Yeshu comparte (con más precisión que los fragmentos arameos del Toldot Yeshu que tienen en común) con el recién descubrimiento del Evangelio de Judas (antes de 180 EC) y el Libro del Gallo, que lo lleva de vuelta al siglo II de la Era Vulgar. Él concluye con el (no tanto) con una pregunta retórica: "¿Y si las historias más tempranas del Toldot Yeshu fueran el producto oral de las comunidades judías que vivían, probablemente en Siria-Palestina,[13] en estrecho contacto y conexión con un grupo o grupos múltiples de judeo-cristianos?

Una imagen muy diferente surge del artículo de Eli Yassif. Tomando en serio el hecho de que el Toldot Yeshu es una narrativa plenamente desarrollada (a diferencia de la naturaleza fragmentaria de las referencias talmúdicas) con su propia autonomía textual (en oposición al género de la erupción media), determina que estas características son típicas de las primeras narraciones hebreas primeramente producidas en la Edad Media. La aparición de narrativas autónomas que coincide con la aparición de obras dedicadas a disciplinas específicas (como el Midrash Aseret ha-Dibrot y El alfabeto de Ben Sira) comienza en el siglo VIII y se originó en la Babilonia islámica. Esto, afirma Yassif, es el medio cultural al que pertenece el Toldot Yeshu: fue escrito por jóvenes eruditos judíos en y alrededor de las Yeshivot babilonicas en el Iraq judío en el segundo siglo del Islam. Él refuerza esta hipótesis subyacente con un número de análisis más detallados:

“El Toldot Yeshu es un Volksbuch (librito) típico cuyas diferentes versiones no son mutaciones textuales de un único texto, sino más bien composiciones autónomas pertenecientes a diferentes comunidades; Tiene un héroe bien definido, que, sin embargo, no es una víctima sino un villano; Como la novela, muestra un punto de inflexión inesperado o un momento crucial que cambia drásticamente la vida del protagonista - el robo del Nombre Inefable y su exitoso uso mágico, el cual, aunque bien conocido en el folklore judío tan temprano como el período rabínico pero de considerablemente mayor interés en la era gaonica en Babilonia, se convierte en el sello distintivo de la superioridad judía al cristianismo; Exhibe un interés novedoso en lo erótico; Y es crítico de las normas jerárquicas de la sociedad judía”.

En su artículo "El Toldot Yeshu en el contexto del debate judío-musulmán", Philip Alexander aborda la tan descuidada cuestión del Toldot Yeshu dentro del contexto islámico, es decir, su  Sitz im Lehen (Base en la pelea-באזירט אין די סיכסעך) no sólo en el debate judeo-cristiano, sino también en el debate judío-musulmán. En otras palabras, al localizar al Toldot Yeshu en el triángulo entre musulmanes, cristianos y judíos, pregunta dónde está el tratado en relación con el "Evangelio" musulmán y qué podría decirnos de su circulación entre los judíos en el mundo musulmán. Después de una meticulosa discusión de la evidencia física de los manuscritos del Toldot Yeshu en el mundo musulmán y de la relación del tratado con el "Evangelio" cristiano y musulmán, propone:

“Que se originó como un tramo anticristiano en arameo en la antigüedad tardía (presumiblemente en Galilea) - es decir, como un anti-evangelio judío - el Toldot Yeshu fue llevado al Oriente, donde fue reformulado y desempeñó un papel importante en para el judeo-cristiano el cual se debate a finales de la Babilonia Sasaniana. Con el surgimiento del Islam, ganó nueva vida al reforzar una identidad judía distintiva no sólo contra el cristianismo, sino también ahora contra el Islam.”

En la siguiente contribución, Sarit Kattan Gribetz explora las formas en que el Toldot Yeshu emplea tropos e imágenes del Libro de Esther e intenta colocar estas alusiones literarias en su contexto socio-histórico más amplio. Ella propone que los paralelos con el Libro de Esther no sólo sirven para resaltar motivos comunes específicos sino que de hecho relacionan los temas narrativos generales del Libro de Esther con el Toldot Yeshu. Por lo tanto, ya que la asociación entre Hamán, Yeshu, y la festividad de Purim y el anticristianismo puede ser rastreada ya a finales del siglo IV / principios del siglo V, un cierto núcleo del Toldot Yeshu debe haber estado presente en este momento. En un último paso, se aventura la conclusión tentativa de que el Toldot Yeshu incluso podría haber sido utilizado como un tipo de Megilah, una Megilat Toldot Yesh”u es decir, para ser recitado y ejecutado, similar al uso del Libro de Ester en Purim. En cuanto a la fecha de esta actuación pública, ella discute el noveno de Tevet, la Navidad, durante Pesaj y Purim como posibles días, con la Navidad como el candidato más probable (al menos para las fuentes posteriores).


La mayor parte de las contribuciones al volumen se centran en la exploración y explicación de ciertos motivos o temas en el Toldot Yeshu. Michael Meerson aborda con valentía algunos de los más conspicuos relacionados con la muerte y el entierro de Yeshu: El relato en el que Yeshu fue suspendido, el árbol de col en el que fue colgado y su entierro en un acueducto. La horquilla (urea), en contraposición a la cruz, es peculiar a la versión de Agobard del Toldot Yeshu, y Meerson sugiere que, en tiempos de Agobard, la horquilla como herramienta de la pena de muerte había reemplazado desde hace tiempo la cruz. Al utilizar el término furca, Agobard por lo tanto, deliberadamente ignora la tradición de la crucifixión y muestra su conocimiento con las prácticas romanas legales y punitivas como se publicó en el siglo sexto Corpus Iuris Civilis. El tallo de la col es el más extraño de todos los motivos del Toldot Yeshu que afirma que todos los árboles que los rabinos trataron de colgar Yeshu sobre ellos inmediatamente se rompió, gracias a los poderes mágicos de Yeshu, y que sólo la planta de col - porque Yeshu olvidó incluirlo en su maldición de los árboles - finalmente aceptó su cuerpo y no se rompió. Por primera vez tomando el tallo de la col en serio y no tratando de explicarlo, Meerson mira en el maquillaje botánico de la col y descubre que la col salvaje, contrariamente a nuestra percepción moderna, en su segundo año brota un inusual alto tallo y que, por esta razón, se consideró - ya en el siglo IV antes de la era vulgar- que era una "hierba de árbol". Lo que es más importante, señala el hecho de que la col silvestre podría identificarse con la mostaza silvestre y que es precisamente esta planta la que se menciona en Mateo 13:31 f. Como la más pequeña de todas las semillas que crece en "la mayor planta de jardín y se convierte en un árbol". Por lo tanto, mientras que en el Nuevo Testamento la mostaza / repollo salvaje significa el triunfo del cristianismo, en el Toldot Yeshu se utiliza para significar el fracaso final del cristianismo - la muerte humillante de Yeshu en el árbol de la col / Mostaza. En cuanto a la extraña peculiaridad de Agobard y de los fragmentos arameos, el entierro de Yeshu en un acueducto o un depósito de agua, Meerson sugiere que es un débil eco del acueducto construido por Pilato que no sólo fue pagado por el dinero del Templo sino que cortó su camino a través de un cementerio que estaba en uso durante ese período. En su conclusión, Meerson primero llama nuestra atención al hecho de que el Toldot Yeshu contiene de hecho muchas tradiciones que en el momento en que se unieron en su forma literaria que ya no eran entendidas por los escribas y sus lectores, pero (a veces) se puede remontar a su origen antiguo tardío y, en segundo lugar, nos advierte de no confundir la fecha de un detalle o motivo específico en el Toldot Yeshu para la fecha de la composición en su conjunto.

Ora Limor e Israel Yuval se vuelven a la figura enigmática de Judas Iscariote que, gracias al descubrimiento del Evangelio de Judas, ha atraído mucha atención. Comparan la imagen de Judas en el Toldot Yeshu, la Leyenda del hallazgo de la cruz y la Leyenda Dorada y parten de la suposición básica de que Judas representa al pueblo judío y que su comportamiento representa la actitud judía hacia el cristianismo y su salvador. Siempre presentado como una figura subversiva, Judas puede actuar clandestinamente para destruir el cristianismo y salvar al judaísmo, o viceversa, para destruir el judaísmo y salvar al cristianismo. Es obvio que Toledot Yeshu es un excelente ejemplo de Judas en su primera capacidad, presentando una clara contra-narrativa al Nuevo Testamento: En enterrar a Yeshu en un foso, Judas se burla del culto del santuario cristiano transformando el Santo Sepulcro en una letrina (los autores sugieren que este motivo refleja una respuesta judía a la experiencia del cruzado); La última versión de Huldreich, creada en un ambiente de habla alemana, transmite una maldición en la que Judas maldice a Yeshu (no al revés) y se burla de Yeshu; Y la versión publicada por Krauss[14] incluso describe un pogrom perpetrado por los judíos contra los cristianos en Jerusalén (los autores argumentan que este motivo, en lugar de hacer eco de la famosa masacre infligido a los cristianos por los judíos en año 614 de la Era Vulgar después de la conquista persa de Jerusalén, es un producto de la fantasía judía medieval). En la leyenda del hallazgo de la cruz, Judas descubre, a petición de la reina Helena, la ubicación de la cruz de Yeshu, con lo cual se convierte al cristianismo y (renombrado Kyriakos - "del Señor") provoca la conversión de todos los judíos. En el Toldot Yeshu, Judas, conociendo la ubicación del cuerpo de Yeshu, lo revela a Helena, no para sostener el cristianismo, sino por el contrario, refutar la afirmación cristiana de que Yeshu había resucitado de entre los muertos, es decir, es un estafador y un impostor. Los autores sospechan que el Toldot Yeshu estaba familiarizado con la leyenda del hallazgo de la cruz, que fue conocida por los judíos en el siglo XV. Por último, los autores señalan que la imagen mucho más negativa de Judas en la Leyenda de Oro (que aparece en Europa en el siglo XII y ampliamente diseminada), donde se describe como casi patológicamente distorsionada, no encuentra respuesta en las fuentes judías. Atribuyen este hecho llamativo al empeoramiento de las relaciones entre la mayoría cristiana y la minoría judía durante la Alta Edad Media, cuando los judíos preferían ignorar a sus vecinos cristianos en lugar de responderles.

Un papel subversivo similar es desempeñado por Simón Pedro, el fundador primario del cristianismo como una fe auténtica para los cristianos, y un doble agente secreto de los rabinos que finalmente salva a Israel al llevar a cabo la separación final del cristianismo del judaísmo a favor de los judíos. John Gager sigue las huellas que esta extraña figura ha dejado en el Toldot Yeshu y las fuentes judías relacionadas (Megilat Ta'anitRaSh”I, Rabenu Tam, la oración NishmatMajzor Vitry) y encuentra el modelo de Pedro el creyente falso y doble agente en no menos de una fuente que en el Evangelio de Marcos. Entonces, dirigiéndose a la pregunta de cómo Pedro del Toldot Yeshu se convirtió en un refinado poeta de textos litúrgicos (piyyutim), se refiere a la carta apócrifa de Pedro a Jacobo que sirve como introducción a las Homilías que forman parte de las Pseudo-Clementinas. Es allí, dice, que encontramos un texto cristiano con Pedro como autor de composiciones litúrgicas y como fiero defensor del judaísmo, un Pedro que encarna el mensaje principal del Toldot Yeshu: Para reclamar como judíos las figuras principales del cristianismo fundacional. Finalmente, en un apéndice, Gager resume sus puntos de vista sobre el notorio y difícil problema de la datación del Toldot Yeshu:

Debemos imaginar bloques más pequeños y grandes de materiales que aparecen en diferentes versiones y viajamos en canales separados; Los elementos individuales de estos canales se remontan hasta el siglo II. En cuanto al complejo de Simon Pedro en el Toldot Yeshu, una versión tomó forma en alguna parte entre el V y VII siglos en las regiones del cristianismo del este (Siria a Babilonia). Sin embargo, los fragmentos de información recopilados por los estudiosos no deben tomarse como evidencia de una narrativa única, estable e integrada deL Toldot Yeshu, sino que apuntan a relatos con diferentes elementos en diferentes lugares y tiempos. En particular, debemos prestar atención al escenario oriental y occidental de ciertos motivos, con la historia de Pedro probablemente originada en Occidente. Más importante aún, debemos descartar la noción de un Toldot Yeshu de un texto original, es decir, de un solo punto de origen para la composición del Toldot Yeshu. Otra figura que desempeña un papel prominente en el Toldot Yeshu es (la reina) Helena, pero su identidad es borrosa y abarca por lo menos tres mujeres que llevan el nombre Helena (o sus cognados), es decir, la Reina Helena de Adiabene, Helena Augusta la madre de Constantino y Helena el amante / esposo de Simón Mago; Un cuarto contendiente es la reina Hasmonea Salomé Alexandra, aunque no lleva el nombre de Helena. Galit Hasan-Rokem persigue esta figura polimorfa como un excelente ejemplo de la variabilidad y la inconsistencia exhibida en el Toldot Yeshu, leyendo al Toldot Yeshu como un palimpsesto y defendiendo una existencia dispareja en vez de relacionada y coordinada de las versiones del Toldot Yeshu. De las tres Helenas, la Helena de Simón Mago es la menos significativa en el Toldot Yeshu, mientras que Helena de Adiabene y Helena Augusta son competidores casi iguales en cuanto a posibles referencias históricas. Sin embargo, ambos comparten entre sí (y hasta cierto punto con Helena de Simón el Mago) la conexión explícita con Jerusalén, ciertos motivos sexuales, una fuerte asociación con la conversión y una gran generosidad para las instituciones religiosas. Sin embargo, en última instancia, es el mapa imaginado de Jerusalén que Hasan-Rokem identifica como el lugar de nacimiento de la figura Helena compuesto presentado en Toledo! Yeshu. El papel central de Helena como un palimpsesto en el Toldot Yeshu, Hasan-Rokem concluye, que puede entenderse como una codificación del palimpsesto de Jerusalén, con la Helena polimórfica subvirtiendo declaraciones unánimes y demasiado confiadas de su propiedad.

Un último grupo de contribuciones se ocupa de la historia de la recepción de Toldot Yeshu. Yaacov Deutsch resume la recepción cristiana del Toldot Yeshu en la Alta Edad Media y el primer período moderno, señalando que, irónicamente, el Toldot Yeshu es el ejemplo único de un texto judío cuya información en fuentes cristianas es más rica que la información en las fuentes judías. Comienza por afirmar que es altamente improbable que antes del siglo IX existiera una composición que incluyera la mayoría de las historias que aparecen en los manuscritos y ediciones impresas conocidas desde la Edad Media y hacia adelante y que los motivos dispersos en fuentes anteriores sirvieron como bloques de construcción para la literatura del Toldot Yeshu en lugar de ser la evidencia de una composición "Toldot Yeshu." La versión más antigua de Toldot Yeshu que, sin embargo, no contiene la narración del nacimiento, se puede encontrar en el grupo Pilate en los manuscritos tardíos arameos a los cuales Agobard y Amulo están estrechamente relacionados. El siguiente núcleo de fuentes cristianas aparece en el siglo XIII en una colección de pasajes hebreos de París y en los escritos del Anónimo de Pascua (1260), seguida de la famosa y extensa cita del Pugio Fidei de Raimundus Martinus (alrededor de 1280) que corresponde a los manuscritos del grupo de Helen, pero (en contraste con ellos) carece de la narrativa de nacimiento; Otra traducción latina fue publicada por el clérigo vienés e historiador Thomas Ebendorfer (d. 1464). Con el número de referencias cristianas al Toldot Yeshu creciendo rápidamente en el siglo XIV y XV, partes del Toldot Yeshu fueron impresas por primera vez por eruditos cristianos en los años 1470 y 1520, seguidas de la primera edición impresa del texto completo con una traducción al latín por Johann Christoph Wagenseil en su notorio Tela Ignea Satanae del año 1681 y por Johann Jacob Huldreich en 1705.

Frente a este panorama que surge de las fuentes cristianas de las fuentes judías disponibles, Deutsch advierte que éstas hasta el siglo XVII o incluso el XVIII sólo rara vez se refieren al Toldot Yeshu; Con una sola excepción (Ibn Shaprut en Even Bojan), todas estas referencias pertenecen al grupo de manuscritos de Helen. De la evidencia cristiana y judía combinada él concluye que el grupo de Helen fue creado alguna vez durante el XII o el XIII siglos y a partir de entonces se convirtió en la versión dominante del Toledot Yeshu; Él no encuentra la prueba que antes del siglo XII el Toldot Yeshu fuera una narrativa comprensiva que describió la vida de Yeshu desde su nacimiento a la muerte. La última versión del Toldot Yeshu es la conocida como el grupo de Herodes con su principal testigo en el texto publicado por Huldreich en 1705.

El último artículo de Paola Tartakoff añade una perspectiva muy diferente: la función que el Toldot Yeshu sirvió en el contexto de las relaciones judeo-cristianas en la Corona de Aragón a mediados del siglo XIV. Ella analiza la historia de un cierto judío por el nombre de Alatzar que se convirtió al cristianismo y tomó el nuevo nombre de Pere. Presionado por sus amigos judíos, Pere renunció públicamente al cristianismo y, atado a la hoguera y ya empezando a arder, fue rescatado por el inquisidor.      Luego renunció al judaísmo por segunda vez y denunció a sus amigos judíos por haberle re-judaizado. En el posterior juicio inquisitorial, el Toldot Yeshu desempeñó un papel importante como la principal herramienta de los judíos para convencer a Alatzar / Pere del verdadero origen de Yeshu como un bastardo concebido a través del adulterio. Tartakoff sitúa este juicio en su contexto histórico y argumenta que la narrativa del Toldot Yeshu fue efectivamente usada en la Corona medieval de Aragón no sólo para volver a judaizar a los apóstatas, sino incluso para obligar a un apóstata arrepentido a revelar el Toldot Yeshu en público con los cristianos. Este resultado, a su vez, profundiza nuestra comprensión del texto en sí, ya que debemos tener en cuenta que la narrativa del Toldot Yeshu podría haber sido moldeada para adaptarse a objetivos particulares y, por tanto, ha sido sometida a un proceso creativo formado por las circunstancias siempre cambiantes de la vida judía .

No hace falta decir que muchas de las cuestiones planteadas por el texto enigmático y difícil de alcanzar del Toldot Yeshu no se han abordado en las páginas de este volumen, y mucho menos han sido contestadas. Pero esperamos que, al presentar los documentos de nuestra conferencia al público, por lo menos tengamos éxito en reabrir el discurso académico y alentar nuevas preguntas y respuestas.

Peter Schäfer