1/10/2023

Objetividad del Judaísmo versus Ingenuidad Natzratim

BS"D



Hay un momento en todo debate donde el problema deja de ser el tema y se convierte en el método. Ese momento llega cuando uno lee el análisis que Avdiel ben Obed hace de Rashí sobre el pasaje talmúdico del Mesías, y se da cuenta de que el error no es de interpretación teológica sino de comprensión lectora básica. No exagero. Permítanme mostrarles por qué.

El pasaje en cuestión es de la Guemará, y dice lo siguiente: "si el Mashiaj es de los vivos, entonces es como Yehudá Hanasi; si es de los muertos, entonces es como Daniel". Rashí, consultado sobre este texto, comenta: "Esto significa que si el Mashiaj es de los que están vivos, hubiese sido Yehudá Hanasi, quien sufrió varias aflicciones y era completamente piadoso. Pero si el Mashiaj es de los que ya han muerto, hubiese sido Daniel, quien sufrió en el pozo de los leones."

Hasta aquí, nada complicado. El texto usa subjuntivo. Condicional. "Hubiese sido." No "fue." No "es." Hubiese sido, si se dieran ciertas condiciones que evidentemente no se dan.

Avdiel lee esto y escribe: "Notemos que Rashí entiende que el texto dice que el Mashiaj era Daniel o Yehudá Hanasi."

Deténganse un momento aquí. Lean el comentario de Rashí otra vez. Luego lean la conclusión de Avdiel. ¿La ven? El texto dice "hubiese sido como" y Avdiel lee "era". El texto usa una comparación condicional y Avdiel lee una identificación. El texto establece un contrafáctico —lo que habría ocurrido bajo condiciones que no se cumplieron— y Avdiel lo convierte en una afirmación positiva sobre la identidad del Mesías.

Rashí no tenía que entender nada en este pasaje, porque el texto del Talmud no requiere interpretación: es gramaticalmente explícito. Lo que Rashí hace es exactamente lo que haría cualquier maestro competente: explicar el tiempo verbal a quien no lo entiende. Y lo que ese tiempo verbal establece es, de hecho, la conclusión más incómoda para Avdiel: si el Mashiaj hubiese vivido en la era de los talmudistas, habría sido alguien como Yehudá Hanasi. Si hubiese vivido en el pasado, habría sido alguien como Daniel. Pero Yehudá Hanasi no fue el Mesías, y Daniel tampoco lo fue. ¿Por qué? Porque con ninguno de los dos llegó redención alguna. Y con ese razonamiento, dicho sea de paso, Yeshú queda descartado con exactamente la misma lógica: con él tampoco llegó redención alguna.

La conclusión que el texto impone, y que Rashí no necesita explicar porque es la consecuencia directa del condicional, es que el Mesías no pertenece ni a la era talmúdica ni a ninguna era anterior. Es decir: el Mesías no ha llegado. Punto.

Pero Avdiel sigue adelante, y aquí la cosa se complica un poco más. Agrega: "Lo interesante de esto es que claramente sí hay una posibilidad de que el Mashiaj fuese alguien que murió como Daniel, obviamente tendría que resucitar para terminar su misión de rey."

Le concedo a Avdiel que el Mesías, siendo humano, eventualmente morirá. Como Daniel murió. Como Yehudá Hanasi murió. Como muere todo ser humano sin excepción. Pero nótese el salto que da: de "el Mesías es humano y por tanto mortal" pasa a "el Mesías tendría que resucitar para terminar su misión". ¿Por qué tendría que morir primero y reinar después? Eso no es una consecuencia del pasaje talmúdico. Eso es una importación de la cristología dentro del razonamiento, presentada como si fuera la conclusión lógicamente obvia del texto. No lo es. La conclusión lógicamente obvia —y la que el Judaísmo ha sostenido siempre— es exactamente la inversa: el Mesías reina primero, y como todo ser humano, muere después. Lo que Avdiel propone requiere justificación textual independiente. No la tiene.

Para terminar de enredarse, Avdiel descarta la explicación alternativa de que el alma del Mashiaj muerto se encarna en otra persona, diciendo que "el concepto de reencarnación es prácticamente moderno dentro del Judaísmo." Esto es, sencillamente, falso. La gilgul neshamot, la transmigración del alma, está presente en la literatura cabalística medieval con siglos de antigüedad, y más revelador aún: aparece presupuesta en el propio texto del Nuevo Testamento que Avdiel reconoce como autoridad. Cuando los discípulos le dicen a Yeshú que el pueblo lo toma por "alguno de los profetas," están presuponiendo reencarnación. Cuando se pregunta si el ciego de nacimiento pecó antes de nacer, se está presuponiendo reencarnación. Cuando Juan el Bautista es identificado con Elías en cuerpo y alma, no meramente en espíritu, se está presuponiendo reencarnación.

Avdiel rechaza como "absurdo moderno" una idea que su propio texto sagrado da por sentada.

Sea usted el juez.