7/09/2023

Historias: Las luchas que fueron coronadas con la victoria.

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Decenas de clases, lugares de prédica y acontecimientos que fueron realizados por misioneros en la ciudades de: Petaj Tikvah, Jolon, Jaifah, Ierushalaim, Ashkelon, Arad y Carmiel - felizmente fueron cerrados en los últimos meses, luego de que los judíos lugareños esparcieron fotos de los organizadores de actividades misioneras y de que la gente fuera advertida de no tener contacto con ellos, ya que son misioneros. Gracias a esto, se frustraron las visitas "puerta por puerta" que los misioneros realizaban e incluso algunos cambiaron su lugar de residencia.

El gran congreso misionero que se realizó durante tres días en Kfar HaMakabiah fue acompañado por una intensa y permanente actividad de “Yad le’Ajim”. Los directivos del lugar fueron exigidos a comprometerse de no aceptar ningún otro evento misionero en sus instalaciones, y solo luego de publicado dicho compromiso, la lucha fue coronada con la victoria.

Los activistas de “Yad le’Ajim” se anticiparon a los misioneros que asistían a festivales públicos y lugares con gran concentración de personas con la intención de repartir sus folletos y sus libros, y advertían a la gente tanto a través de megáfonos como distribuyendo material explicativo sobre las verdaderas intenciones de los misioneros.

Con muy buenos resultados se realizaron en los últimos meses cientos de visitas en hogares de familias expuestas a actividades misioneras, se les expuso acerca del engaño misionero y se les dejó material explicativo.

Más de 40 personas, jóvenes y adultos, fueron salvados en los últimos meses por nuestros activistas luego de haber caído prisioneros en manos de los misioneros. Estos ya concurren a clases de Torá y ya dan sus primeros pasos de regreso al judaísmo.


La gente del grupo misionero "Testigos de Je-ho-va-h" de Netania sienten un gran fracaso luego de haberles cerrado cinco centros en dicha ciudad. Muchos inmigrantes que concurren a estos grupos, pasaron a asistir a las clases y rezos del nuevo Beit Hakneset que para ellos establece “Yad le’Ajim”.

Los hombres de la división de la lucha contra la misión lograron revelar la infiltración de misioneros dentro de escuelas religiosas. Los directores de la división se dirigieron directamente a los colegios y realizaron charlas con los alumnos. Paralelamente, fueron despedidos los maestros responsables de la infiltración y también fueron expulsados alumnos que también fueron infiltrados para la prédica misionera.

Cerca de cien misioneros interrumpieron sus actividades programadas como consecuencia de las actividades para frustrar e impedir la actividad misionera. Como consecuencia de esto, cientos de judíos en medio de los cuales activaban los misioneros fueron salvados. 

 

Traducido por Hershel Firbank Shlit”a de "Bemabak" Publicación bimensual de la organización “Yad le’Ajim” Correspondiente a los meses de Tishrei-Jeshvan 5763 http://www.yadleachim.org 


Historias: Actividad misionera en la comunidad judía de Ucrania (antes de la guerra).

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Todas las comunidades judías de Ucrania cortaron sus relaciones con la asociación ‘Even Ezer’. 


Por Shlomo Tzor.

 

Pocos días luego de descubierta la vinculación entre la asociación 'Eben-Ezer', la cual auspicia la Aliah de muchos judíos de Odesa a Israel, con los misioneros -  se abrió un nuevo capitulo en la lucha que constantemente dirige la organización de activistas “Yad le’Ajim”, organización que se encuentra, ya hace tiempo, al frente en la lucha contra la misión.

 

Como dijimos, consiguió “Yad le’Ajim” revelar que la asociación 'Eben-Ezer' recibe misioneros en sus navíos de Aliah a Israel. “Yad le’Ajim” incluso descubrió información especial sobre una reunión interna de los misioneros de la Congregación Mesiánica "Maian", de Kfar Saba. Dicha reunión fue para despedir a diez misioneros, antes de su salida a Odesa, para unirse al navío de 'Eben-Ezer' que salió de Odesa el viernes, víspera de Shabat Shuba, y en el muchos Olim a Israel. En la reunión se explicó en detalle el objetivo de los misioneros en el transcurso de la navegación. Cada uno de los tres días que dura el viaje a Israel era dedicado a una intensiva predica misionera, y a establecer vínculo con cada uno de los inmigrantes para poder continuar el trabajo misionero con él, luego de su absorción en Israel.

 

“Yad le’Ajim” incluso consiguió los datos de los tres misioneros puestos como líderes del grupo misionero que se unió al último navío de 'Eben-Ezer': Tony Safrandau, cristiano misionero nacido en Francia casado con una judía apóstata, que juntos dirigen la actividad misionera en Kfar Saba; Dimitri Kozminov, judío apóstata que centraliza la actividad de los grupos mesiánico-misioneros en las zonas de Petaj-Tikvah y Bnei-Brak; y Marina Dolgov, misionera de alto rango.

 

Mientras el Director general de “Yad le’Ajim”, el Rabino Shalom Dov Lifshitz Shlit'a, dirigía en Israel una intensa actividad para impedir el viaje de 'Eben-Ezer', por intermedio de todos los medios legales que regulan la Aliah a Israel - en la mañana del viaje, en Odesa, Capital del Sur de Ucrania, ocurrió todo lo opuesto.

 

Tres horas antes de que saliera el navío, llevó el Rabino Abraham Wolf, Rabino principal de Odesa, a un grupo de chicos de paseo al puerto para decir "Tashlij", cerca de la costa del mar. La vista del Rabino se posó sobre un grupo de lugareños judíos acompañados por diez extraños, que se abren camino a través del puerto. La información que ya había recibido el Rabino de parte de Reb Alex Artovsky, director de la división de la lucha contra la misión de “Yad le’Ajim”, sobre el viaje próximo a realizarse, y la visión del grupo y sus invitados, se relacionaron en su mente.

 

El Rabino Wolf se dirigió a los "invitados" y les gritó: "Misioneros! ¿Qué quieren de los judíos? Déjenlos en paz!". Los misioneros no salian de su estupefacción, y contestaron espontáneamente negando por completo: “no somos misioneros.” El Rabino de Odessa no se tranquilizo con dicha negación: “Ustedes son de la Congregación “Maian” de Kfar Saba, y tres de ustedes se llaman: Tony Safrandau, Dimitri Kozminov, y Marina Dolgov.”

 

Al ser descubiertos, ya no había motivo para desmentirlas. El Rabino Wolf supo que no era suficiente con la turbación que les provocó a los misioneros, y les aclaro: “Sepan que si suben hoy al barco, “Yad le’Ajim” continuará persiguiéndolos y no se les dará descanso. No tiene porque subir al barco de los Olim, conducirlos negativamente para convertirlos.” Los misioneros por su lado, esperaban ansiosos el final del humillante encuentro.

 

Al retornar del puerto, el Rabino Wolf, se comunicó con los directivos del grupo 'Eben-Ezer'. En una dura y penetrante discusión el Rabino de Odessa les aclaró que les está prohibido a los misioneros unirse al viaje, y que si finalmente ellos se unen al navío, habrá una muy grave repercusión. El aviso del Rabino Wolf puso bajo presión a los directivos de la asociación que hasta el momento libremente establecieron relaciones claras y directas con la misión. Luego de unos minutos telefoneó al Rabino Wolf el director general de 'Eben-Ezer', que en ese momento se encontraba en Londres. El intento disuadir al Rabino Wolf de su pedido. “Nosotros unimos a los misioneros al viaje como grupo de apoyo en el periodo del viaje y no para que les prediquen,” intentó argumentar. Pero el Rabino Wolf no se tragó el engaño. “En cada uno de las Comunidades Judías de Ucrania hay un grupo local que puede ayudar con sus servicios”, y advirtió: “Si el barco navega hoy y con él los misioneros, la agrupación 'Eben-Ezer' se arrepentirá de esto.”

 

El hecho de que el barco llegó a la costa de Israel con los diez misioneros adentro demostró la vinculación existente entre 'Eben-Ezer' y los misioneros. El Rabino Wolf se apresuró a notificar sobre lo sucedido a las oficinas de “Yad le’Ajim” en Israel, y enseguida se dispuso a actuar. En ese mismo día decidieron los directores de las Comunidades Judías de Ucrania el cortar su relación con la asociación 'Eben-Ezer'.

 

Traducido por Hershel Firbank Shlit”a del Semanario "Mishpaja" Número 570, pagina 20 correspondiente al 27 de Tishrei 5763- 03/10/02 http://www.yadleachim.org


Historias de Ex-Mesiánicos famosos: Alex

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Alex


Mis padres y yo emigramos a los Estados Unidos desde la antigua URSS. Fuimos criados como ateos pero recibí alguna educación judía asistiendo al centro comunitario local y a un campamento de verano judío. Eso realmente no hizo mucho por mi. Sabía que era judío, pero no sabía lo que ello significaba.


A los dieciocho años, mientras asistía a la universidad, empecé a interrogarme a mi mismo preguntas como "¿Qué me hace a mi judío? ¿Es porque nací de padres judíos? ¿Necesito vivir una vida judía? Decidí aprender más sobre mi herencia.


Sin embargo, no fue fácil para mi. Fui a una escuela en California donde habían "vueltos a nacer" y "judíos mesiánicos" que siempre trataban de convertirme. Se hicieron amigos míos y empecé a ir a la iglesia con ellos. Incluso fui a sus encuentros en el campus. Los judíos mesiánicos me contaron que podía ser judío y cristiano al mismo tiempo. También fui a la "sinagoga mesiánica" y me gustó. Pero todavía tenía muchas preguntas no respondidas.


Cuando empecé a fijarme en el cristianismo, un rabino reformista vino a hablar en el campus. Le conté acerca de mi situación, me dio una tarjeta y me escribió en la parte trasera el nombre de otro rabino. Me sugirió que hablara con él. Puse la tarjeta a un lado y no hice la llamada. Un año después la encontré. Esa vez, llamé al rabino Bentzion Kravitz de Jews for Judaism.


Mis amigos “judíos mesiánicos” trataron de evitar de que hablara con él. Los invité a encontrarse con el rabino junto conmigo. Cuando ellos declinaron, realmente me cuestioné acerca de su amistad y sus motivos.


Seguí adelante y tuve numerosas conversaciones por teléfono con el rabino Kravitz. Teníamos correspondencia por internet y él pasó un día conmigo en el campus de la universidad. También me dió dos cintas que me ayudaron mucho. Finalmente fui capaz de abandonar a aquellos cristianos "vueltos a nacer".


Siempre había deseado ser judío, solo que nunca sabía como. Ahora, estoy explorando mi Judaísmo y el próximo año estaré asistiendo a la Universidad Hebrea de Jerusalem. Imagino que el "Próximo año en Jerusalem" en mis plegarias fue respondido.


Traducido por Hershel Firbank Shlit”a de Jews for Judaism

Historias de Ex-Mesiánicos famosos: Rajel

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Cuando era joven, mis padres no me permitían acompañar a mis amigos a la iglesia. "¿Qué tiene eso de malo?" Pensaba. Estaba curiosa. Deseaba ver qué era lo que ellos hacían en la iglesia.


Cuando tenía dieciséis, fui a la iglesia con una amiga. Sentí algo poderoso en mi interior que no había sentido nunca. Tuve curiosidad acerca de por qué no había me sentido de esa manera cuando estaba en el templo. Estaba tan confundida como una chica judía lo puede estar.


Los cristianos "vueltos a nacer" me contaron acerca de todos los problemas que podría quitarme si aceptaba a Jesús. La parte más seductora de todo eso era que me contaban que Jesús podía curarme de mi parálisis cerebral y que podría caminar. Ellos continuaban diciendo "Di-s quiere que tú camines. Di-s quiere que tú camines". Yo también deseaba eso y estaba cansada de ser diferente. Tienen que entender que difícilmente tengo amigos. Me gustaba la atención que me daban los cristianos y ellos estaban dispuestos a aceptarme tal como era.


Por más de un año tuve una vida cristiana a espaldas de mi familia. Finalmente, no pude guardar el secreto por más tiempo. Le expliqué a mis padres lo que había estado haciendo. Al haber tenido siempre una familia unida, me dolía saber que mis nuevas creencias me estaban separando de ella.


Cuando ingresé a la universidad, la mayoría de mis compañeras en el dormitorio eran cristianas "vueltas a nacer". Ellas me incluían en todo lo que hacían siempre y cuando aceptara su religión. Me pusieron en contacto con Jews for Jesus (Judíos por Jesús). Me asignaron una consejera que me ordenó llamarla cada vez que sintiera la necesidad de contactar a mis padres. Ella podía entrenarme cómo hablarles y afirmaba que buscaba ayudarme a traer a mis padres a Jesús a fin de que no fueran al infierno.


Mirando hacia atrás la forma en la que me controlaban, era como estar en un culto. Con la ayuda de mi rabino conservador y mis padres, tuve el coraje de encontrarme con el rabino Bentzion Kravitz de Jews for Judaism. No fue fácil porque mi consejera me advirtió sobre este "hombre maligno". Cuando ella supo que había aceptado encontrarme con el rabino Kravitz me dijo que grabara la conversación. Yo me negué y seguí adelante con el encuentro.


El rabino Kravitz pasó muchas horas conmigo. Toda mi familia fue invitada a su casa para Shabat. Hoy, he regresado al Judaísmo y soy una judía "vuelta a nacer". Aprendí que no tenía que dejar mi religión para encontrar sentido, espiritualidad y amigos. Habían estado allí todo el tiempo.

Traducido por Hershel Firbank Shlit”a de Jews for Judaism.


Historias Ex-Mesiánicos famosos: Lieba M. Schwarz y más de lo que sus ojos pueden ver.

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A los 17 años se decepcionó del judaísmo. Se involucró profundamente con el cristianismo por 40 años. Luego de perder su visión, a los 50 años, una serie de eventos determinan su retorno al judaísmo. Esta es la historia de Lieba M. Schwarz, tomada de una charla realizada en el marco de la convención de Shlujot en New York.

 

Me gustaría decir que "me estoy curando de la vista", porque a pesar de que no veo el mundo físico a mi alrededor, veo ahora mejor que nunca y me gustaría compartir con ustedes el por qué.

 

Diría que todo empezó cuando tenía tres años y según lo que me contaron, le preguntaba a todo el que venía a visitar a mis padres: "¿Has visto a Di-s últimamente?, ¿Lo conoces?; ¿Dónde lo puedo encontrar?"

 

Todos en mi familia siempre respondían: "no creemos en Di-s, Di-s no existe". Nadie en mi familia creía en Di-s, pero yo sí. Siempre decían, "nosotros somos judíos. No creemos en Di-s". Yo pensé que los judíos no creían en Di-s y por eso decidí buscar en otra parte. Corrían los años 50, apenas 10 años después de la guerra y yo era la única judía en la escuela secundaria. No tenía a dónde dirigirme y entonces lo hice hacia el cristianismo. Estudié varias versiones y decidí pertenecer a una iglesia en particular. Después de 10 años enseñaba en la escuela dominical; al pasar 20 años, daba conferencias; y luego de 30 años fui transferida a la sede central en Boston. A los 40 años hablaba desde el púlpito y me sentía muy feliz, muy contenta.

 

Es interesante, uno puede dejar el judaísmo, pero el judaísmo nunca lo deja a uno. Por ejemplo, cuando se aproximaba el 25 de Diciembre, sentía algo que me decía que no lo debía celebrar; por 40 años nunca lo celebré. ¿Qué era esa voz? Pronto lo descubriría. Un día recibí una llamada de Faygie, una lubavitcher, prima de mi mamá a la que no conocía. Su vista también estaba en "exilio" y le había pasado recientemente. Me preguntaba cómo hacía para servirme un vaso de agua; como escogía mi ropa; cómo sabía llegar a la cocina, cocinar y tantas otras cosas.

 

Era un viernes en la tarde cuando me llamó y cuando ya iba a colgar me dijo "Guthe Shabes". Yo pensé, ¿Qué será Shabes, y que hay de bueno en eso? No tenía ninguna idea, nunca antes había oído la palabra. Mientras más hablábamos más quería conocerla; pero yo no sabía nada sobre su religión. Llamé a la sección de libros grabados y les pregunté si tenían algo que dijera "Judío o Jasídico". Encontraron un libro llamado "Holy Days", sobre una familia Jasídica en Brooklyn.

 

Oyendo ese libro descubrí un Judaísmo que nunca conocí; tenía tantas preguntas... Cuando finalmente me reuní con Faygie, estuve con ella siete horas, haciéndoles preguntas. Me fui a casa y pensé, "una bella persona, pero una religión rara, arcaica, loca". Claro, había ido un sábado por la tarde; ¿Pero, qué sabía yo? Llegó el próximo sábado, estaba pasando la aspiradora y de pronto la apagué y pensé "no debería estar haciendo esto. Es Shabat... pero espera un momento, mañana voy a la iglesia". Traté de seguir aspirando, pero no pude. Otra vez empezó aquella voz...

 

Cuando puse la aspiradora en su lugar, sonó el timbre. Era un paquete que me enviaba mi prima Faygie. Mi tía le había grabado un libro y como yo tenía tantas preguntas, le pareció que yo podía querer una copia. El libro se llamaba "Hacia una vida plena de sentido" del Rabino Simon Jacobson. "¡Qué título tan interesante!", pensé "¿qué es una vida con sentido y cómo se puede alcanzar?".

 

Empecé a escuchar la grabación y estaba a punto de descubrir qué era esa voz que tenía presente por 40 años. El primer capítulo era sobre el alma judía -¡eso era!- mi alma no me dejaría hacer nada que me separara de ella, me estaba protegiendo todos estos años. Ésta era la voz -en ese momento cambió, en vez de decirme qué no debía hacer, me diría que debo hacer, porque el Judaísmo es afirmativo no negativo.

 

¿Qué haces cuando has estado por cuarenta años lejos de tu casa? Yo pasé cuarenta años en un desierto de cristianismo, pero al final de todo desierto hay una "Tierra Prometida" y yo estaba a punto de encontrar la mía en la filosofía Jasídica. A medida que oía la sabiduría del Rebe de Lubavitch, escogía pequeñas frases y vivía con ellas, por una semana a la vez. Una pequeña frase a la semana tal como: "ten paz en los retos", ¿puedes encontrar paz en los retos? ¡Ay! si ellos son frustrantes, nos molestan. Pero por una semana trataría de encontrar la paz en el reto. Cada vez que me sentía impaciente, lo aplicaba.

 

Otro que me gustaba era "encuentra la Divinidad en cada actividad" Pensé ¿Qué es Divinidad? y ¿Cómo puedo encontrarla en algo como hacer la cama? ¿Encontraría la Divinidad antes, durante o después de la actividad? Y si la encontrara en la actividad, ¿no eliminaría eso mismo cualquier negatividad? Realmente, se puede decir que estaba metida en el libro.

 

En dos semanas deje de dar conferencias; en la tercera ya no enseñaba en la escuela dominical. Pero yo quería saber más y todo lo que tenía era ese libro. Luego de una serie de dificultades, logré contactarme con el Beit Jabad de Boston y a través de ellos ordené los cassettes del Rabino Manis Friedman. Me los mandaron todos, y también las velas para Shabat, que yo no había pedido. El próximo Shabat me gustaría que intentara encender las velas con los ojos cerrados. Aún me  sorprende que el edificio no se haya incendiado en su totalidad.

 

Ahora tenía el libro y las grabaciones y cada vez se me hacía más difícil ir a la iglesia. Me empecé a dar cuenta que tendría que abandonarla y estaba aterrorizada, ¿Qué sería de mí?; si dejara la iglesia perdería a todos mis amigos y más de la mitad de mi sueldo. Pero no se puede basar una decisión espiritual en un miedo material y sabía que lo haría. Oír los cassettes me ayudaba a calmarme.

 

Antes de dejar la iglesia, le entregué a cada uno de los 30 judíos que iban allí un libro de "Hacia una vida plena de sentido". Después de dárselo a cada uno, me fui y nunca más volví.

 

En los meses siguientes, el miedo fue sustituido por el propósito y la misión. A medida que continuaba leyendo los dos libros, mi mundo cambió y fui aprendiendo a encaminarme “hacia una vida con sentido”. Me encontré que no vestía del modo que lo hacía antes; ni decía las mismas cosas, ni rezaba del mismo modo. Cambiaron mis pensamientos, mis estudios, la forma de cocinar, de comer. Tuve que internalizar todo lo que aprendía. Después de 40 años en la iglesia, primero había que cambiar los viejos hábitos de pensamiento. Eso vendría con el estudio y la observancia de las mitzvot. A mi me pasó con bastante rapidez porque me di cuenta que somos responsables por lo que sabemos. Por eso fui asumiendo, aun con todas las dificultades que implica la falta de visión, primero el observar kashrut y luego el Shabat.

 

El Shabat me costó mucho trabajo, porque no podía hacer nada en todo el día; no podía escuchar las grabaciones, ni leer, ni hablar por teléfono. No podía ir a la Sinagoga por lo lejos que quedaba. ¿Cómo sabía cuando terminaba Shabat? Tenía un timer en una grabadora en la que tenía una cinta del Rebe cantando en varios farbrenguens. Cada semana un amigo me ponía la hora. Como 10 minutos después que el Shabat terminaba, la máquina se prendía, y yo decía rápidamente Hamavdil. Cuando el Rebe empezaba a cantar, yo sabía que había terminado y cantábamos juntos por un rato.

 

Un Motzei Shabat, después que terminó la cinta del Farbrenguen (encuentro Jasídico), me quedé sentada tranquilamente. No salté como otras veces, lista para emprender mis tareas cotidianas. Me quedé sentada, llena de gratitud hacia el Rebe y hacia Di-s, por mi vida como judía, por mi alma, por haber podido romper los hábitos adquiridos por 40 años y reemplazarlos por el modojudío de vivir y pensar. Fue como si mi alma me dijera: "Quédate quieta por un momento. Tienes toda la semana para hacer las cosas mundanas. Escúchame". La presencia y el poder del Rebe llenaron completamente la habitación y mi vida. Nunca más fui la misma a partir de ese momento. Creo que el Rebe llega a cada uno de nosotros en el modo en que somos capaces de comprender y reconocer. En mi "estado de bebé" de sólo tres meses, esa fue la forma en que entendí y acepté.

 

"Holy Days" de Tzvi Meir Cohn sembró la semilla. "Hacia una vida plena de sentido" la regó y el Rebe continua ayudando a que la semilla crezca y se desarrolle.

 

En los últimos años he descubierto que el judaísmo es mucho más que aquello que los ojos pueden llegar a ver. Es un viaje de la oscuridad a la luz - a la luz de la Torá.

 

Traducido por Hershel Firbank Shlit”a de la revista "Jabad Magazine", correspondiente a los meses de adar II - iyar 5763.