2/10/2023

Yirmiya 22:30: La Maldición de Jeconías y el asesino Pantos-Pandira tastatarabuelo de Yeshu.



La Biblia cristiana da dos linajes en conflicto para Yosef (esposo de Miriam o María). Uno pasa por alto a Shlomoh (Salomón), haciendo que Yosef y cualquier heredero no sean elegibles para ser un Mashiaj (Lucas). El otro (Mateo) pasa por Shlomoh, pero incluye a Jeconías / יְהוֹיָכִין (Yehoyajin) un rey davídico a quien Di-s maldijo y quitó a cualquiera de sus herederos para que no volvieran a ser reyes (mesías), tal como se lee en Yirmiyahu 22:30:

Codex Leningrado folio 257b

כֹּה  אָמַר יְהֹוָה כִּתְבוּ אֶת־הָאִישׁ הַזֶּה עֲרִירִי גֶּבֶר לֹא־יִצְלַח בְּיָמָיו כִּי לֹא יִצְלַח מִזַּרְעוֹ אִישׁ יֹשֵׁב עַל־כִּסֵּא דָוִד וּמֹשֵׁל עוֹד בִּיהוּדָה׃

“Así dice el Eterno: Inscribir a este hombre como sin hijos, hombre que no prosperará en sus días, pues ningún hombre de su simiente ha de prosperar sentándose en el trono de David y gobernando en Judá”.

-Katznelsón, M. (1996) La Biblia hebreo-español, Versión castellana conforme a la tradición judía por Moisés Katznelsón, Editorial Sinai, Tel-Aviv, Israel, Volumen II, p.774.

Jeconías fue arrestado, deportado y encarcelado por Nabucodonosor, el exiliado de Babilonia.


Muchos misioneros desesperados por encontrar un camino para que Yeshu sea un mesías afirman que los "rabinos" (ya sabes, las personas que normalmente ignoran y desprecian) dicen que la maldición de Jeconías fue levantada, por lo que Yeshu de alguna manera tenía el linaje requerido para ser un Mesías.


Según los cristianos, Yosef no era el padre biológico de Yeshu, por lo que Yeshu no tenía derechos sobre ninguna tribu, ni Judá ni ninguna otra tribu. Entonces, ¿por qué pierden todo este tiempo tratando de probar que el linaje de Yosef no tiene sentido, pero aún así lo hacen? Entonces, ¿qué hay de su reclamo? ¿Dijeron los "rabinos" que se levantó la maldición que Di-s le dio a Jeconías, que ninguno de sus herederos sería elegible para ser rey? 


Explica el R’ Ya’acov Huerín que la palabra ערירי como sin hijos’ no significa exactamente sin hijos, sino que sus hijos no serían reyes ni tampoco gobernadores mientras él viviese. Luego que falleció hubo dirigentes del pueblo como Zeruvabel. (con base a la explicación de Metzudat David sobre Yirmiyahu 22:30; Jojmat Anaj sobre Yirmiyahu 22:30). 


El RaDa”K explica que sí Jeconías tuviera hijos morirían en su vida y si no los tuviera no tendría ninguno (זה הצווי כצווי ראה ריח בני סולו סולו והדומים) El RaDa”K indica que la palabra ערירי es una alusión a hijos (בנים) no a un hijo, por otra parte, explica que las palabras ‘לא יצלח בימיו’ (‘no prosperará en sus días’) indica que toda su vida estuvo en cautiverio (כי כל ימי חייו היה בשבי) por lo que no detento el cargo de monarca judío. Sobre las palabras ‘כִּי לֹא יִצְלַח’ (‘ningún hombre de su simiente ha de prosperar’) indica que incluso en esto no tendrá éxito que su simiente sea un gobernante en Judá, y aquí está Zerubavel que era el hijo de su hijo, él era el gobernante de Judá, pero como dijeron los rabinos que hizo penitencia en la casa de los presos y nuestros sabios dijeron una gran penitencia que quebranta la sentencia de un hombre que se dice que escribe a este hombre como un rebelde y porque se arrepintió se convirtió se le dio una sentencia favorable, y le dijeron: ‘Haré a Zorobabel hijo de Shealtiel mi sirviente, y te pondré como un sello porque te he elegido’ (Hagay 2:23), y también dijeron, Rabí Yojanan, por medio del exilio se expía por todo lo que se dijo: “Inscribir a este hombre como sin hijos”, y después se reveló como está escrito: “y los hijos de Jeconías, el cautivo: Shealtiel su hijo, etc”. (1 Crónicas 3:16) (ver. T. B. Sanhedrin 37b). 


El RaShB”I (Rabí Shimón Bar Yojay) va más allá, ya que se explica en el Zohar, Mishpatim 3:228, que trae el caso de Jeconías para explicar la teshuvah rompe varios gizrin (decretos) y sentencias (dinin) y varias cadenas de hierro, y no hay nadie que se interponga ante un arrepentimiento. (מִכָּאן דִּתְשׁוּבָה מִתְּבַּר כַּמָּה גִּזְרִין וְדִינִין, וְכַמָּה שַׁלְשְׁלָאִין דְּפַרְזְלָא, וְלֵית מַאן דְּקַיְּימָא קַמֵּי דְּתִיוּבְתָּא) y en otra parte menciona el Zohar Pekudei 825 (52) dice que Jeconías es un usurpador (גוזל) ya que que por medio del rezo (צַלֵּי צְלוֹתֵיהּ) pudo revocar la maldición de no tener hijos, y solamente pudo precipitar tener un hijo, tal como se lee:

וּמַאן דְּקָרִיב קָמֵי מָארֵיהּ, וְצַלֵּי צְלוֹתֵיהּ, וְלָא אַשְׁלִים יִחוּדָא, וְלָא חָיִישׁ עַל יְקָרָא דְּמָארֵיהּ, לְקַשְּׁרָא קִשְׁרִין כִּדְקַאמְרָן, טַב לֵיהּ דְּלָא אִבְרֵי. וְקוּדְשָׁא בְּרִיךְ הוּא אָמַר (ירמיהו כ״ב:ל׳) כִּתְבוּ אֶת הָאִישׁ הַזֶּה עֲרִירִי גֶּבֶר לָא יִצְלַח בְּיָמָיו. וְדָא אִיהוּ (משלי כ״ח:כ״ד) גּוֹזֵל אָבִיו וְאִמּוֹ


“Quien se acerca a su Maestro, y ora sin perfeccionar el unísono, y sin importarle la gloria de su Maestro atando nudos como dijo, mejor le hubiera sido no haber nacido, y el Santo, bendito sea, dice: "escribe a este hombre sin hijos, un hombre que no prosperará en sus días" (Yirmiyah 22:30). Este hombre "roba a su padre o a su madre" (Mishlei 28:24).

El mekuval (cabalista) Rav Yehudah Ashlag (Sulam) explica lo siguiente:

 וכל הקרב לפני אדונו, ומתפלל תפלתו ואינו משלים היחוד, ואינו דואג על כבוד אדונו לקשר קשרים כמו שאמרנו, טוב לו שלא נברא. והקב"ה אמר, כתבו את האיש הזה ערירי גבר לא יצלח בימיו. וזה הוא גוזל אביו ואמו. דהיינו הקב"ה ושכינתו שהם אביו ואמו.

(Traducción: Y toda la batalla es delante de su Señor, y hace su oración y no completa la distinción, y no cuida la honra de su Señor para atar lazos como dijimos, es mejor para él que no fue creado. Y Di-s dijo: ‘Inscribir a este hombre como sin hijos, hombre que no prosperará en sus días’. Y él es el usurpador de su padre y su madre. En otras palabras, Di-s y la presencia divina, que son su padre y su madre.)

Las palabras que menciona el RaShB”I sobre Mishley גּוֹזֵל אָבִיו וְאִמּוֹ’ respecto a Jeconías se refiere que el Santo Bendito Sea y la shekinah o presencia divina son su padre (Abba’) y su madre (Imma) (הקב"ה ושכינתו שהם אביו ואמו) es decir, Abba’ es un apodo para la sefirá de Jojmá, sabiduría, mientras que Imma es un apodo para la sefirá de Bináh, comprensión. La explicación que se da es que la sefirá de Jojmá es como un destello de intuición, como la gota seminal que aporta el padre, mientras que la sefirá de Biná, comprensiva, toma esta gota seminal de conocimiento de Jojmá y la desarrolla en detalles, ejemplos y ramificaciones, tanto como la madre recibe la gota de semen y la convierte en un niño.


Es aquí donde el Talmud Bavli ejemplifica esto, en el tratado de masejet Sanhedrín 37b y 38a explica con la opinión de R’ Yojanan ben Napaja (discípulo de R’ Yehudah haNasi) que ‘el exilio logra expiar todo’ (גלות מכפרת), tal como se lee:

ר' יוחנן אמר גלות מכפרת על הכל שנאמר (ירמיהו כב, ל) (כה אמר ה') כתבו את האיש הזה ערירי גבר לא יצלח בימיו כי לא יצלח מזרעו איש יושב על כסא דוד ומושל עוד ביהודה ובתר דגלה כתיב (דברי הימים א ג, יז) ובני יכניה אסיר (בנו) שלתיאל בנו אסיר שעיברתו אמו בבית האסורין שלתיאל ששתלו אל שלא כדרך הנשתלין גמירי שאין האשה מתעברת מעומד

והיא נתעברה מעומד דבר אחר שלתיאל שנשאל על אלתו אל זרובבל שנזרע בבבל ומה שמו נחמיה בן חכליה שמו


(Traducción: (37b) El rabino Yojanan dice: El exilio expía sobre todo y convierte a un pecador en una persona nueva, como se afirma sobre Jeconías, descendiente del rey David :Así dice el Eterno: Inscribir a este hombre como sin hijos, hombre que no prosperará en sus días, pues ningún hombre de su simiente ha de prosperar sentándose en el trono de David y gobernando en Judá (Jeremías 22:30 ). Y después de que Jeconías fue exiliado está escrito: “Y los hijos de Jeconías, el cautivo: Shealtiel su hijo(1 Crónicas 3:17). El versículo emplea el plural “hijos de” aunque tuvo un solo hijo, Shaltiel. [mientras que el nombre de] Asir”, [significa] literalmente, prisionero, enseña que su madre lo concibió en prisión. “Shealtiel”, literalmente, plantado por Dios, enseña que Dios lo plantó de una manera atípica de la mayoría de las plantas [hanishtalin], es decir, personas. Se aprende como tradición que una mujer no concibe cuando está de pie durante las relaciones sexuales.


(38a) y la madre de Shalatiel concibió de pie. Alternativamente, "Shealtiel" se interpreta en el sentido de que Dios [El] solicitó [nishal] la disolución de Su juramento, por así decirlo, y permitió que Jeconías engendrara un SOLO hijo. En la continuación de ese pasaje de Crónicas, donde el versículo se refiere al nieto de Jeconías, Zorobabel [Zerubavel], la Guemará interpreta que su nombre enseña que fue sembrado [nizra], es decir, concebido, en Babilonia [Bavel]. Y ¿Cuál era su verdadero nombre? Nejemiyah, hijo de Hajaliah, era su verdadero nombre.)

En Pesikta d'Rav Kahana 4:11 y el Midrash Shir HaShirim Rabah 8:6:2 explican que Jeconías hizo tikun (corrección) ya que se arrepintió estando en el exilio (אֲתַקֶּנְךָ בִּתְשׁוּבָה מִמָּקוֹם שֶׁנְתִיקָתְךָ שָׁם תִּהְיֶה תַּקָּנָתְךָ), mientras que para el RaShB”i (Rabí Shimón bar Yojai) además de haber realizado tikun, se explica en el Zohar se explica que fue la tefilah de Jeconías que logró precipitar que su mujer quedará embarazada estando en prisión. Las palabras que utiliza el RaShB”i son צַלֵּי צְלוֹתֵיהּ la cual es traducida por Rav Yehudah Ashlag como ‘ומתפלל תפלתו’, la palabra צַלֵּי además de sígnica ‘orar’ también significa ‘torcer’, es decir, por medio de su rezo torció parte del veredicto que se le había dado, ya que en Yirmiyahu menciona que no tendrá hijos (עֲרִירִי), pero por medio de su rezo logro tener un hijo. 


En ningún momento se llegó a la conclusión que se levantará la maldición de Jeconías descrita en Yirmiyah 22:24-30 que por su arrepentimiento volverá a ser monarca (מֶלֶךְ), incluso si revisamos un poco de historia, únicamente reinó durante 3 meses y 10 días antes de rendirse a Nabucodonosor y ser llevado cautivo a Babilonia donde estuvo preso durante los siguientes 36 años; liberado a la muerte de Nabucodonosor y vivió en Babilonia hasta su muerte, pero no volvió a ser monarca; incluso se puede consultar Pesikta D'Rav Kahanna 24:11 y Vayikra Rabbah 10:5 y en ninguno de nuestros textos homiléticos o del nivel de darash se encontrará que Jeconías volvió a gobernar como monarca, incluso en el Midrash Shir HaShirim Rabah 8:6 al decir: ‘שְׁאַלְתִּיאֵל שֶׁמִּמֶּנּוּ הֻשְׁתְּלָה מַלְכוּת בֵּית דָוִד’ (‘Shealtiel, porque de él fue replantado [hushtela] el reino de la Casa de David.’) nunca implicó que se convirtiera en monarca (Melej), incluso Hagay HaNabí le menciona con el epíteto de pejah (פֶּחָה) tal como se lee: 

מׇר־נָא אֶל־זְרֻבָּבֶל בֶּן־שַׁלְתִּיאֵל פַּחַת יְהוּדָה וְאֶל־יְהוֹשֻׁעַ בֶּן־יְהוֹצָדָק הַכֹּהֵן הַגָּדוֹל וְאֶל־שְׁאֵרִית הָעָם לֵאמֹר

(2:2): ‘Habla a Zerubavel hijo de Shaltiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac, y al resto del pueblo’.

La palabra pejah (פֶּחָה) palabra prestada del asirio pajáti [abreviado de bél pajati], señor de un distrito; cf. tal vez en arameo antiguo פחי  gobernador (ver Nejemiyah 5:14), incluso en el Targum de Yonatan ben Uziel traduce la palabra pejah (פֶּחָה) por la palabra raba’ (רַבָּא) que significa ‘grande’ o ‘importante’, pero ni en hebreo o en arameo se utiliza la palabra rey (מֶלֶךְ) para referirse a Shaltiel. R’ Jayim Yosef David Azulay en Jojmat Anaj sobre Yirmiyah 20:33 dice que las palabras de ‘Inscribir a este hombre, etc.’ ese enseña que aquellos cuyos hijos no ocupen su lugar (en la monarquía) no (le) serán de utilidad (a Jeconías). Y el que esté en este asunto no alcanzara el éxito ya que se dijo que no triunfará o prosperará en su vida. 


Por otra parte, los misioneros no aceptan la autoridad de los escritos judíos extrabíblicos, entonces, ¿por qué usan esta discusión talmúdica como "prueba" de algo mientras que al mismo tiempo rechazan otras opiniones que descartan el cristianismo?  Dejando a un lado la hipocresía, ¿el arrepentimiento de Jeconías en el exilio borró la maldición en la que se le retiró la monarquía como insisten los misioneros?

  • En ninguna parte de la Biblia hebrea hay un relato del levantamiento de la maldición del retiro la monarquía, y se habría mencionado si así fuera, ya que se trata de un asunto tan importante;

  • La discusión en el Talmud es un debate, y no hay una conclusión firme sobre si la maldición fue levantada o no.  

  • Otras fuentes rabínicas a las que hacen referencia los misioneros para "probar" que se levantó la maldición total provienen todas de historias, no de "hechos".

No olvidemos que la mayoría de estos misioneros que apuntan a la "prueba" talmúdica de que se levantó la maldición son "Sola Scriptura", afirmando que solo creen en las biblias escritas (la de ellos y la nuestra).  Dicen que solo buscan en las Escrituras las respuestas a sus preguntas. Para ellos (en este caso) tratar de distorsionar las enseñanzas de los sabios judíos, todos los cuales rechazaron el cristianismo, no solo es hipócrita, sino también es arrogante.


Dejando a un lado la sola scriptura, un misionero cristiano que usa el argumento de que la maldición de Jeconías fue levantada totalmente está usando un argumento de hombre de paja que es irrelevante para determinar si Yeshu era o no un Mesías.


Yosef no era el padre biológico de Yeshu, por lo que la maldición no tenía nada que ver con Yeshu de una forma u otra. Si Yosef era descendiente de Jeconías, la maldición también está sobre Yosef, según la Biblia hebrea que nunca dice que se levantó. Si se levantara la maldición, podría significar que Yosef tenía el linaje correcto, al igual que sus hijos biológicos a través de María, pero no Yeshu (que no era su hijo biológico). Y el linaje "no" no se transfiere a través de la adopción, tal como lo quieren hacer pasar los cristianos y otras sectas. Y "no" tampoco importa el linaje de nacimiento de la madre siempre que sea judía. Si la maldición fue realmente levantada, como lo discute la literatura rabínica, entonces muestra que muchas cosas expian, incluso las maldiciones de Di-s.  Esto significa que no había necesidad de un sacrificio "último y definitivo", un sacrificio de sangre (también conocido como Yeshu).  La Biblia hebrea nunca quita la maldición de Jeconías de forma total, él nunca volvió a gobernar como monarca en Judá, ni su hijo Shealtiel, o Zerubavel

Por otra parte, en los días de Yeshu, existieron otros descendientes del rey David (incluso por la vía de Zeruvabel) que pudieron haber ostentado el cargo de monarca judío, por ejemplo Janan ben Shefat o Jiya ben Janan (según la cronología de Yeshaya Shapira y Avraham Moshe Hamburger en Sefer Kidushei), o Aba ben Ukban o Shafra’ ben Abba’ (según la cronología de Moshe Yair Weinstok del libro Makor Niftakh LeBeit David), Janina ben Mérima (según la cronología de Moshe Dayan del libro Yashir Moshe) Jizkiyah ben Hilel HaZaken o Yair ben Jizkiyah (según la cronología de Abarbanel), Ya’akov ben Shlomoh o Ahija ben Ya’acov (según la cronología R' Yosef I. Gaón) o Raban Shimon ben Hilel HaZaken o Raban Gamliel HaZaken ben Raban Shimon (según el relato que da el Talmud Bavlí Ketubot 62b), tal como se puede ver en la siguiente tabla:


Yeshaya Shapira

Avraham Moshe Hamburger

Weinstok

Dayán

Abarbanel

R' Yosef I. Gaón

Ketubot 62b

Yehoyajin

Yehoyajin

Yehoyajin

Yehoyajin

Yehoyajin

Yehoyajin


Yehoyajin

Shealtiel

Shealtiel

Shealtiel

Shealtiel

Shealtiel

Shealtiel

Shealtiel

Pedayah

Pedayah

Pedayah

¿?

Pedayah

¿?

Pedayah

Zerubavel

Zerubavel

Zerubavel

Zerubavel

Zerubavel

Zerubavel

Zerubavel

Meshulam

Meshulam

Meshulam

Meshulam

Meshulam

Meshulam

Meshulam

Janina

Janina

Janina

Janina

Janina

Janina

Janina

Berajiyah

Berajiyah

Berajiyah

Berajiyah

Refayah

Refaah

Berajiyah

Jisdiyah

Jisdiyah

Jisdiyah

Jasdayah

Arnán

Amay o Arnan

Jisdiyah

Jizkiyah

Jizkiyah

Yeshayahu

Yeshayah

¿?

¿?

Jizkiyah

Yeshayah

Yeshayah

Ovadiah

Ovadiah

Ovadiah

Abadaiah

¿?

David

David

Shejaniah

Shejaniah

Shejaniah

Shejanian

¿?

Shlomó

Shlomó

Shemayahu

Shemayahu

Shemaya

Shemayah

¿?

Shemaya

Shemayah

Neriyah

Jizkiya

Jatush

Neariyah

¿?

David

David

Jizkiyahu

Yojanan

Avihud

Jizkiah Elioenai

¿?

Shejaniah

Shejaniah

Natán Detzuzuita

Shefat

Pedayah

Akub

¿?

Jizkiyahu *

Jizkiyahu

Juna’

Janán

Tuviah

David

¿?

Shalom

Shalom

Akuv

¿?

Azariyah

Shlomó

¿?

Natán Detzuzita

Natán Detzuzita

Najum

Natán Detzuzita

Elyashiv

Shemayah

¿?

Juna

Juna

Yojanan

Jojna

Shemayah

David

¿?

Shlomoh

Shlomoh

Shefat

Kahaná

Elida

Secanyah

¿?

Ya’akov

Akuv

Janan

Rejamiah

Amihud

Jizkiyah

¿?

Najum

Najum

Juna

Natán

Elazar

Shalom

¿?

David

David

Natán

Kahaná

Eliav

Nathan

¿?

Yojanan

Yojanan

Nejemiah

Juna

Matan

Junya

¿?

Shefat

Shefat

Ukban

Mérima

Shajná

(m: dau. Hilel )

Shlomoh

Hilel HaZaken

Anan

Anan

Aba

Janina

Jizkiyah

Yakov

Raban Shimon ben Hilel

Jiya

Jiya

Safra

¿?

Yair

Ahija

Raban Gamliel HaZaken

Juna

Juna

Zutra (Bustanai)

Juna

Shimón

Najum, II

Raban Shimon ben Gamliell

Natan Ukban II

Natán

Saada Kahana

Kufnai

Yehudá

Mar-Ukba, I

Raban Shimon ben Gamliel de Yavne

Nejemiah

Nejemiah

Guriya

Bustenai

Yehoshua

Juna, II, Exilarca

Raban Shimon ben Gamliel

Natán Ukban III

Ukban

Zutra

Jasdai

Hilel

Nathan I Ukba

Rabí Yehuda HaNasí (Ketubot 62b)

Aba

Aba

Ya’akov

Zakai

Hilel ben Hilel

Nejemiyah

Raban Gamliel ben Yehudah

Natán/Kahana

Zutra

Migas

Shlomoh

Menajem

Nathan (Ukba Mar II)

Raban Gamliel de Teveryah

Juna

Kahaná

Nejemiyah

Nejemiyah

Koshav

Mar Aba Abra

R' Yehudah Neshiah

Zutra

Juna

Avdimai

Yitsjak

Ula

Mar Kahani, I

R' Gamliel ben Yehudah Neshiah

Kahaná

Jizkiyah

Rosahas

Yehudá

Aba

Mar Zutra I

R' Yehudah ben Gamliel

Juna

David

Jatzuv

David

Uri

Maremar = Kahana II

Rabí Hilel

Zutra

Zutra (Bustenai)

Shmuel Gaón

Yehudá

Netanel

Janinai = Juna VI

-

Zutra

Zutra

Yehudá

Zakai

Tzadok

¿?

Guriya (Bustenai)

Guriya

Jananiyah

Yoshiyahu

David

Mar Zutra II

Zutra

Zutra

Sherira gaon

Shlomoh

Ukba

Juna Mar (Ahunai)

Ya’akov

Ya’akov

Hai Gaon

Yishai

Juna

Kafnai Hofnai

Migas

Migas

Yosef

Jaim

Peniná

(m: Yosef)

Janinai

Nejemiyah

Nejemiyah

Yejiel

David

Yosef

Bustanai

Avdimai

Avdimai

Avraham

Zejariyah

Musa

Janinai Baradai

Jatzuv

Jatzuv

Azaryahu

Yosef

Tsaina

(m: Shalom)

Jananiah, el gaón de Sura

David

David

Yejezkel

Sa’adiá

Esdras

Ya’akob, Gaon de Sura

Natán

Natán

Lemil

Mosheh

Juna

Mari

Avraham

Avraham

Azariyah

Shlomó

Avraham

Hilel, Gaón de Sura

Zakai

Zakai

Eliahu

Yehudá

Yaakov

Ivomai, Cohen Tzedek

David

David

Yosef

Ovadiah

Amram

Ofni

Yehudá

Jiya

Najmán

Tzidkiyah

Yitsjak

Rabba

Yehuda ben Yehuda (hijo)

Yaish

Kalman

Saadiá

Eliahu

Mari

Jizkiya

Yejia

Leibish

Mosheh

Yekutiel

Samuel Ha-Gaon

Jizkiyah ben Jizkiyah

Yehudah

Ibn Yekhia

Elazar

Ovadiah

Yitsjak

Jofni ha-Cohen

Khiya Ibn Daudi

Yosef

Yerajmiel

Tzidkiyah

Yehudá

Shmuel HaNagid Ibn Nagrelah

Yaish

Shlomoh

Aryeh Zev

Ovadiah

Yosef

Israel ibn Nagrelah

Yejia

Gedalías

Ya’akov

Mosheh

Yehudá

Itzjak ibn Nagrela

Yehudah

Ibn Yekhia

David

Betzalel

Sa’adiá

Shmuel

¿?

Yosef

Shlomó

Yehudai Liwai Hazaken

Mosheh

Yehudá

Yosef Ibn Nagrela

Shlomó

David

Betzalel

Mordejai

Dayan

Don

Yiztjak

Abarbanel

R' Yosef I. Gaón

Gedalías

Hoshea

Jaim

Natán

-

-

David

David

Betzalel

Yosef

-

-

Shlomó

Yosef

Yehudah Liwia, Maharal de Praga

Mordejai

-

-

David

Gedalías

¿?

¿?

-

-

Yosef

Yehudá

¿?

Yosef

-

-

David

David

¿?

Mordejai

-

-

Yosef

Eliezer

Ibn Yekhia, Charlap

¿?

Elazar Jaim

-

-

Gedalías

Shimon Sheatiel

¿?

Yeshaya

-

-

Yehudá

David

¿?

Avraham

-

-

David

Shalom

¿?

Mosheh

-

-

Eliezer

Ibn Yekhia,

Charlap

Zeev

¿?

-

-

-

Shimon

Sheatiel

Avraham

¿?

-

-

-

David

Shimón

¿?

-

-

-

Shalom

Shimshon

¿?

-

-

-

Zeev

David

¿?

-

-

-

Avraham

Avraham

¿?

-

-

-

Shimón

Yehudá

Leib

¿?

-

-

-

David

Jaya

¿?

-

-

-

Abraham

Jarlap

Zevulún

¿?

-

-

-

Zev

Yitsjak

Eliezer

Jarlap

Yaakov Moshé

Jarlap

-

-

-

Efraim EliezerTzvi

Jaya Reizel

-

-

-

-

-

Avraham Moshe Hamburger

-

-

-

-

-

Zevulun

-

-

-

-

*Según una tradición, Hilel era hermano de Jizkiyahu, pero esto es matemáticamente improbable. Otra tradición atribuye la descendencia de Hilel de Shefatya, hijo del rey David, a través de muchas generaciones desconocidas.


Personajes tales como Janan ben Shefat, Jiya ben Janan, Aba ben Ukban o Shafra’ ben Abba’, Janina ben Mérima, Jizkiyah ben Hilel HaZaken, Yair ben Jizkiyah, Raban Shimon ben Hilel HaZaken, Raban Gamliel HaZaken ben Raban Shimon, ellos eran descendientes directos del Rey David en los días de Yeshu HaMamzer y ninguno de ellos llegó a convertirse en un monarca judío (מֶלֶךְ), a lo mucho Raban Shimon ben Hilel HaZaken o Raban Gamliel HaZaken ben Raban Shimon ostentaron el cargo de príncipe o Nasi (נָשִׂיא‎). Tal título se le dio al gobernante político de Judea (Ezequiel 44:2–18; Esdras 1:8 ). De manera similar, la Mishná define el nasi de Levítico 4 como el rey, tal como se lee en la Mishnah masejet Horayot 3: 3:

חָטְאוּ עַד שֶׁלֹּא נִתְמַנּוּ וְאַחַר כָּךְ נִתְמַנּוּ, הֲרֵי אֵלּוּ כְהֶדְיוֹט. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, אִם נוֹדַע לָהֶם עַד שֶׁלֹּא נִתְמַנּוּ, חַיָּבִין. וּמִשֶּׁנִּתְמַנּוּ, פְּטוּרִין. וְאֵיזֶהוּ הַנָּשִׂיא, זֶה הַמֶּלֶךְ, שֶׁנֶּאֱמַר (ויקרא ד) וְעָשָׂה אַחַת מִכָּל מִצְוֹת ה' אֱלֹהָיו, נָשִׂיא שֶׁאֵין עַל גַּבָּיו אֶלָּא ה' אֱלֹהָיו

“Si un rey o un Sumo Sacerdote pecaron antes de ser nombrados y después de ser nombrados, el estado de estas personas es como el de los plebeyos; traen la ofrenda por el pecado de un individuo. Rabí Shimon dice: Si se enteraron antes de que fueran nombrados rey o Sumo Sacerdote, que habían pecado, están obligados a traer la ofrenda por el pecado de un individuo, pero si se enteraron después de que fueron nombrados como rey o Sumo Sacerdote están completamente exentos. ¿Quién es el nasi? Este es un rey, como se dice: “Cuando un nasi peca y cumple cualquiera de todas las mitzvot del Eterno su Dios que no se deben cumplir, sin saberlo, y él es culpable” (Levítico 4:22), refiriéndose a alguien que tiene solo al Eterno su Dios sobre él y ninguna otra autoridad. Ese es solo el rey.”

Ya en la Tosefta Horayot 2:2 se especifica un poco más:

איזהו נשיא ישראל ולא נשיא שבט נשיא ישראל ונשיא בית דוד זה מביא לעצמו וזה מביא לעצמו

¿Quién es el nasi [que está obligado a traer una ofrenda por los pecados cometidos antes de su nombramiento (Hor. 3:3, Hor. 10a:6)]? [Él es] el "nasi " (según el Man. de Viena) de Israel (es decir, el rey), no el "nasi" de una tribu (es decir, un líder tribal, cf. Números 7:2). [En el caso de que haya ambos] un "nasi de Israel" y un "nasi de la casa de David" -- este trae [un sacrificio de] su propio, y aquel otro trae [un sacrificio de] su propio.

El nasi era el miembro de más alto rango y presidente del Sanhedrín, incluso cuando se sentaba como tribunal penal. El puesto fue creado en c. 191 a. C. cuando el Sanhedrín perdió la confianza en la capacidad del Sumo Sacerdote para servir como su líder. El oficio de nasi en la Tierra de Israel era comparable con el oficio de exilarca en Babilonia. Los romanos reconocieron a los nasi como patriarca de los judíos, y exigió que todos los judíos le pagaran un impuesto por el mantenimiento de ese cargo, que ocupaba un lugar destacado en la jerarquía oficial romana, Yeshu HaMamzer nunca fue designado como Nasí o príncipe en la tierra de Judea, Samaría o Galilea, Yeshu nunca llevó la ofrenda por los pecados cometidos antes de su nombramiento que se estipula en Horayot 3:3; 10a; Yeshu tampoco realizo la coronación ritual el la que se le tendría que haber puesto una corona sobre su cabeza y después tendría que haber sido ungió por las manos del sumo sacerdote y sus hijos, y que la gente aplaudiera y gritará "Di-s salve al Rey" mientras sonaban las trompetas, sonaba música y los cantantes ofrecían himnos de alabanza, tal como se describe sobre Yoash ben Ajazyahu en 2 Reyes 11:12 y 2 Crónicas 23:11, ni tampoco hizo Ketivat Sefer Torá Lamelej (Que el Rey escriba un rollo de la Torá para si) tal como ordena la Torah (Devarim 17:18).


Ya se ha discutido a profundidad desde el texto de Hagai 2:23 que las genealogías de Yeshu HaMamzer son defectuosas, inexactas, así como se ha mencionado que EFo"Di (Profiat Duran) en su libro Kelimat HaGoim explica que uno de los Padres de la Iglesia, Eusebio Jerónimo fue quien añadió las genealogías en el Evangelio de Mateo: המעתיק שלהם שיבש הכתוב (Kelimat ha-Goyim (Talmage), 8 y 53: ובדברים הרבה האונגילישׁ סותרים זה את זה כי כולם ימששו קיר, והתימה מהסיפורים שכל אחד ואחד מספר מעשה ישו באופן משונה מחבירו ובאין עיניים יגששו.) 


Lo que nos estaría dando como resultado que según los relatos más antiguos que se tienen del origen de Yeshu no estén relacionados con el rey David, pero muy probablemente estuvo relacionado con la monarquía romana ya que el Talmud menciona que él era cercano al gobierno romano, tal como se lee en Talmud Bavli del tratado de Sanhedrin 43a:

MS. Münich 95, p. 0687.

אמר עולא: ותסברא [וכי סבור אתה] שיש להביא מכאן ראיה? וכי ישו הנוצרי בר הפוכי זכות הוא [ראוי הוא להפוך בזכותו]? והרי מסית הוא, ורחמנא אמר [והתורה אמרה] לגבי מסית "ולא תחמל ולא תכסה עליו" (דברים יג, ט)! אלא שאני ישו שקרוב למלכות הוה [היה]

Ula’ dijo: ¿Y cómo puedes entender esta prueba? ¿Era Yeshu HaNotzrí digno de realizar una búsqueda de una razón para absolverlo? Él era un incitador a la adoración de ídolos (mesit), y el Misericordioso (Rajmana’) declara con respecto a un incitador a la adoración de ídolos: “No perdonarás, ni lo encubrirás” (Deuteronomio 13:9). Más bien, Yeshu era diferente, ya que tenía estrechos vínculos con el gobierno [romano],y las autoridades gentiles estaban interesadas en su absolución. En consecuencia, el tribunal le dio todas las oportunidades para que se aclarara él mismo, de modo que no se pudiera afirmar que fue falsamente condenado.


Yeshu al tener vínculos estrechos con el reino romano ya que es probable que fuera un ciudadano romano o con antepasados romanos.


Los cristianos creen que el nombre Jesucristo es su nombre y apellido. Sin embargo, Cristo es un título honorífico que se le asignó a Yeshu por la corriente de Pablo de Tarso (ver. Novenson, M. V. (2012). Christ among the messiahs: Christ language in Paul and messiah language in ancient Judaism. Oxford University Press.) no es su apellido. Los Evangelios a menudo lo describen como Jesús de Nazaret o Yeshúa de Natzrat. Nazaret o Natzrat es un apodo, no es un apellido. Otras referencias lo definen como Yeshúa ben Yosef o Iehoshúa ben Yosef (Jesús hijo de José) tal como aparece en algunas partes de los evangelios, como se menciona en la literatura judeo-cristiana (nazarena o ebionita) de la fuente encontrada por el Prof. Shlomoh Pines z”l, el Tathbit, cuyo texto al principio del Evangelio se lee que a Yeshu se le vinculaba con Yosef HaNagar:


وبعضهم يذكر في ترجمة النجيله: هذا ميلاد يشوع بن يوسف النجار

כמה מהם מזכירים בתרגום הבשורה:"לידת ישו בנו של יוסף הנגר"

(Traducción: Algunos de ellos mencionan en la traducción del Evangelio: “El nacimiento de Yeshu el hijo de Yosef HaNagar (el carpintero)”.)


(Cfr. Gabriel Said Reynolds & Samir Khalil Samir. (2010). Abd al-Jabbar, Critique of Christian Origins. USA: B.Y.U.P. 3:740, p.163; Cfr. Pines, S. (1966). The Jewish Christians of the Early Centuries of Christianity According to a New Source. Israel Academy of Sciences and Humanities. Jerusalem, pp.243-244.  

פינס, ש. (1968). היהודים הנוצרים במאות הראשנות של הנצרות על פי מקור חדש. ירושלים : דפוס מרכז. p. 175.) 


O podría haber sido Yeshú ben Miriam (ישו בן מרים) o Isa’ Ibn Maryam (عِيسَى ٱبْنُ مَرْيَمَ) como aparece en el Corán, As-Saf, 61:6. Cualquiera de estos nombres podría ser “correcto” para las creencias de las personas, sin embargo, no es un apellido. Los textos antiguos externos proporcionan un apellido: Pantera.


Jesus Pantera o Yeshu ben Pandira y sus variaciones no fueron un gran problema dentro de la literatura eclesiástica o talmúdica, pero se ha convertido en uno importante para algunos escritores e investigadores modernos.


Hay variaciones del nombre Panterus; Panterus, Pandira y Pantera. Las transiciones entre el griego, el latín, el hebreo, el inglés y la ortografía de los autores antiguos son responsables de estos ligeros cambios. Lo siguiente contiene información detallada.


Orígenes, un cristiano piadoso y venerado del siglo II, sirvió por primera vez el nombre de Pantera (Πανθήρα) en cualquier escrito cristiano. El título de la obra es Contra Celso 1:32.


Orígenes vivió en el siglo III. Se le considera uno de los escritores más completos de la Iglesia primitiva. El nombre Panthera es parte de un debate entre él y un autor llamado Celsus. No sabemos mucho sobre Celso hoy, excepto por lo que describe Orígenes. Sabemos por Orígenes que Celso no era cristiano y escribió una polémica contra el cristianismo. Debió ser popular porque Orígenes dedicó un tiempo considerable a escribir un tratado contra sus ataques.


Otra referencia importante de la iglesia se encuentra en un escritor llamado Epifanio. Vivió en el siglo IV, residiendo en Salamina, Chipre. Sus relatos a menudo son fuertes, arrogantes y viciosos contra ciertas personalidades e ideas, pero contienen valor histórico. Un manuscrito de Epifanio postula este nombre como Pantera (ΠΑΝΑΡΙΟΣ ΕΙΤ' ΟΥΝ ΚΙΒΩΤΙΟΣ νη). Mientras que una cita posterior de Epifanio lo tiene como Panteros (Πάνθερος) que la traducción paralela latina traduce como Panterus (ver. Anastasii, Questiones, MPG: vol. 89. Col. 811).


Tanto Orígenes, Juan de Damasco, Epifanio y, de manera controvertida, algunos pequeños fragmentos de la literatura judía usan libremente este apellido en relación con Yeshu / Jesús. Los padres de la Iglesia no discuten tal uso, mientras que existe controversia dentro de las tradiciones literarias judías. Lo siguiente es una mirada más cercana a cómo se introdujo este apellido en las obras antiguas, cómo ha evolucionado en el uso y los debates contemporáneos en torno al apellido. Celso impugnaba la divinidad de Yeshu, mientras Orígenes la apoyaba. El apellido no fue incrédulo para Orígenes, solo la forma en que se usaba. Celsus argumentó que Yeshu fue el resultado de una relación adúltera que María tuvo con un soldado llamado Pantera.

El manuscrito original de Celso no existe de forma independiente en la actualidad, excepto los extractos que se encuentran en el texto de Orígenes. En él, citó a Celso sobre Yeshu:


Capítulo 32

Edición Contra Celcum.

“Volvamos a las palabras atribuidas al judío, donde escribe que la madre de Yeshu (Ἰησοῦ) fue expulsado por el carpintero que había pedido por ella, por ser condenado por adulterio y quedar embarazada por las obras de un soldado llamado Pantera (Πανθήρα), y ver si los autores de esta fábula del adulterio de la virgen (παρθένου) con Pantera y de su despido por el carpintero (τέκτονα) no lo forjó ciegamente para negar la concepción milagrosa por el Espíritu Santo (ἁγίου πνεύματος).”


Ἀλλὰ γὰρ ἐπανέλθωμεν εἰς τὴν τοῦ Ἰουδαίου προσωποποιΐαν, ἐν ᾗ ἀναγέγραπται ἡ τοῦ Ἰησοῦ μήτηρ ὡς ἐξωσθεῖσα ἀπὸ τοῦ μνηστευσαμένου αὐτὴν τέκτονος, ἐλεγχθεῖσα ἐπὶ μοιχείᾳ καὶ κύουσα ἀπό τινος στρατιώτου Πανθήρα τοὔνομα· καὶ ἴδωμεν εἰ μὴ τυφλῶς οἱ μυθοποιήσαντες τὴν μοιχείαν τῆς παρθένου καὶ τοῦ Πανθήρα καὶ τὸν τέκτονα ἐξωσάμενον αὐτὴν ταῦτα πάντα ἀνέπλασαν ἐπὶ καθαιρέσει τῆς παραδόξου ἀπὸ ἁγίου πνεύματος συλλήψεως]

“un cuerpo producido, como piensa Celso, por un acto de adulterio entre Panthera y la Virgen?! Pues, de tal relación profana debe haber surgido más bien algún necio para hacer daño a la humanidad, un maestro del libertinaje y la maldad, y otros males [...] 

Pero no cree en los relatos de Su concepción por el Espíritu Santo, y cree que fue engendrado por una Panthera, que corrompió a la Virgen.

ὡς οἴεται Κέλσος, ἀπὸ Πανθήρα μοιχεύσαντος καὶ παρθένου μοιχευθείσης – ἐκ γὰρ τοιούτων ἀνάγνων μίξεων ἔδει μᾶλλον ἀνόητόν τινα καὶ ἐπιβλαβῆ τοῖς ἀνθρώποις


Ἀλλὰ γὰρ ἀπιστεῖ τοῖς ἀναγραφεῖσι περὶ τῆς ἐξ ἁγίου πνεύματος συλλήψεως αὐτοῦ καὶ πιστεύει αὐτὸν ὑπό τινος Πανθήρα φθείραντος τὴν παρθένον ἐσπάρθαι


-Origenes, Contra Celso 1:32, 33 y 69, texto y traducción de M. BORRET, Origen, Contra Celso, I, París, 1967, p. 163 (SC 132); Cf. Contra Celsum (s.f.). Bibliothek der Kirchenväter. https://bit.ly/3Ymn51K  

Pero hay otra pista. Se encuentra en la obra Contra las herejías (ΠΑΝΑΡΙΟΣ ΕΙΤ’ ΟΥΝ ΚΙΒΩΤΙΟΣ νη ver MPG: Vol.42. VII [103] Col. 707ss.) La cita también se puede encontrar en una obra del siglo VII de Anastasio de Sinaí llamada Preguntas y respuestas:

οὗτος μὲν γὰρ ὁ Ἰωσὴφ ἀδελφὸς γίνεται τοῦ Κλωπᾶ, ἦν δὲ υἱὸς τοῦ Ἰακώβ, ἐπίκλην δὲ Πάνθηρ καλουμένου· ἀμφότεροι οὗτοι ἀπὸ τοῦ Πάνθηρος ἐπίκλην γεννῶνται.

(Traducción: Pues así, por un lado, José (Iosef) era hermano de Cleofás (Kleofa’), mientras que por el otro era hijo de Jacob (Iacov), de quien además fue llamado por el sobrenombre de Panter. De modo que estos dos nacieron de la que se apellidaba Panteros.)

-Anastasii, Preguntas, MPG: vol. 89. Col. 811. 


En otras palabras, al padre de José (Yosef), Jacob (Ya’acov), se le otorgó este apellido por alguna autoridad desconocida. La razón detrás de la selección del nombre probablemente se deba a fuerzas económicas y culturales. Yosef era carpintero, un oficio potencialmente transmitido por su padre. Para realizar negocios y participar en los asuntos de la comunidad, el apellido Pantera proporcionaría una ventaja económica significativa. Gedaliah Alon, un historiador especializado en la Segunda Mancomunidad Judía, creía que esta era una era en la que los judíos tenían pocos o ningún derecho cívico en Palestina y conocer el idioma y la cultura griegos proporcionaba una gran ventaja económica, tal como se lee:

Los judíos que vivían o comerciaban en las áreas urbanas tenían que familiarizarse con el griego y adquirir al menos algún conocimiento de las cosas helénicas”.

-Gedaliah Alon. Los judíos en su tierra en la era talmúdica. Traducido y editado por Gershon Levi. Jerusalén: The Magnes Press. 1980. pp. 136-138.

Se podría argumentar que la introducción de Pantera en su trabajo fue agregada mucho más tarde por un editor o redactor después de la muerte de Epifanio. Esto podría ser cierto, pero dado que Orígenes ya usa el nombre, probablemente este no sea el caso.


Incluso en la literatura eclesiástica de la iglesia etíope, se menciona sobre un soldado con el nombre de Pantos/Pantera (Πάντως-ፓንቶስ / ፓንተራ) también aparece dos veces en los documentos de la iglesia etíope. En el Primer Libro de los Macabeos etíopes መቃብያን 3:1,6, aparece como uno de los tres hermanos que resisten la invasión seléucida de Judea (año 312 A.C).  Dentro del propio texto se le cita a Pantos (Πάντως-ፓንቶስ o ፈንቶስም - פניטוס / פניטוסימי) recibiendo su nombre por el acto de estrangular a Panteras (ፓንደር - פַּנתֵר) con sus propias manos. 

(2:8) ፰፤ ከነርሳቸውም፡ አንቆ፡ ግስላ፡ (ፓንጥር)፡ የሚገድል፡ ነበር፡ የዚያን፡ ጊዜም፡ እንደ፡ ዶሮ፡ ያንቀው፡ ነበር፡ በዚያም፡ ከወንጀለኞች፡ ሠራዊት፡ ሰባ፡ አምስት፡ ሰዎች፡ ገደሉ፡

 ואף היה קטלן ושמו פנתירא דהוה קטיל. ובההוא זמנא אף הוה חניק להון כתרנגולתא. ובההיא אף מחיילא דחייביא קטלו שבעין וחמשה גברין.

(También había un verdugo llamado Pantera que mataba. En aquel tiempo también los estrangulaba como a pollos. En eso también, del ejército de criminales, mataron a setenta y cinco personas.)


La historia del Primer Libro de los Macabeos etíope en la que vincula al tastatarabuelo de Yeshu como un hombre presuntamente de la tribu de Benjamín llamado Meqabis, padre de Abías (Aviyah - አብያ), Sela (Shelah - ሴላ) y Pantos (Pantera - ፓንደር); es interesante que el nombre Pantos sea el único que no refleje un nombre hebreo. Mientras que el nombre de Meqabis (ማካቢ) es una alusión a Yehudah HaMakabí יהודה המכבי nos da a entender que tal historia de ficción intentó hacer una versión alternativa al libro de 1 de Macabeos y al relato de Flavio Josefo en la que los macabeos son descendientes de la tribu de Leví y por tanto cohanim, y no benjamitas como lo propone el autor del Primer Libro de los Macabeos etíope. Los elementos que pueden ser rescatables de tal historia, es que narra la historia de los judíos en el siglo II a.C en el Israel seléucida, época que estaba poblada por súbditos de habla griega. Pero en medio de ella había una presencia romana, enfrascada en una lucha continua contra la abrumadora mayoría de habla griega. Esta presencia fue simbolizada por un hombre llamado Pantos, el protagonista del Primer Libro de los Macabeos etíope. Pantos era un soldado del clan Pandira, su nombre deriva del hecho de que mató a un griego de nombre Panthera con sus propias manos, y de ahí que se ganará tal apodo. Esto nos permitió vislumbrar a una familia romana que residía en el Israel seléucida a principios del siglo II a. C., profundamente arraigada en su lucha por la liberación religiosa y militar de la dominación helénica. Los Pandira o Panthera, eran el polo opuesto de los helenistas de la época seléucida. Por otra parte, como un dato adicional, se menciona al soldado Pantos-Pandira en otras partes del texto hagiográfico del Synaxarion etíope donde se le celebra como un santo cristiano y tiene un día festivo dentro de la Iglesia etíope. 

(El primer libro de los macabeos etíopes: con comentarios adicionales. Traducido por Curtin, DP Barnes & Noble Press. 2018, capítulo 3:1,6, y el Synaxarion etíope ሲናክሳሪየም (Tahisas 25; Cf. Zeichmann, C. B. (2020). Jesus ‘ben Pantera’: An Epigraphic and Military-Historical Note. Journal for the Study of the Historical Jesus, 18(2), 141-155.)


El líder de la Iglesia del siglo VIII, Juan de Damasco, también reconoció el linaje Pantera. Creía que María era un pariente tribal de Panter, tal como se lee:

“Panter engendró a Bar-Panter, así llamado. Este Bar-Panter engendró a Joakim: Joakim engendró a la santa Madre de Dios.”

S. D. F. Salmond. Padres Nicenos y Post Nicenos, Serie II, vol. IX. 1898: Libro IV:XIV.


Epifanio, en refutación de Celso, escribe que José y Cleofás eran hijos de "Jacob, de sobrenombre Panter" tal como se puede leer en El Panarion de Epifanio de Salamina: De fide. vol. Libros II y III Sección 78:7, 5. Brill. pag. 620:

Ὁ Ὶωσὲφ ἀδελφός ἦν τοῦ Κλωπᾶ· ἀμφότεροι γὰρ ἀπὸ Ἰακώβου τοῦ ἐπικλην Πάνθηρος γεννηθέντες. Ἔσχε δὲ ὁ Ἰωσὴφ γυναῖκα Σαλώμην ὲκ φυλῆς Ἰουδα, ὲξ ἧς ἐτέχθησαν αὐτῷ παῖδες ἕξ, τέσσαρες μὲν ἄῤῤενες, καὶ δύο θήλειαι. Καὶ ἧν πρωτότοκος Ἰάκωβος, ὁ ἐπικληθεις δίκαιος (εἶτα Ἰωσὴ καλούμενος), ἕπειτα Σιμεὼν, μεθ᾽ ὧν ὁ Ἰούδας, καὶ εἴθ᾽οὕτως ἡ Μαρία καὶ ἡ Σαλώμη. Ἡ δὲ Μαρία λαβοῦσα τὸν Κλωπᾶν ἄνδρα, ὡς ἀδελφὴ ἐχρημάτιζε τῆς Θεοτόκου Μαρίας. Ὅθεν φησὶν ὁ Ἰωάννης, « Είστήκεισαν δὲ παρὰ τῷ σταυρῷ τοῦ Ἰησοῦ ἡ μήτηρ αὺτοῦ, καὶ ἡ ἀδελφὴ τῆς μητέρος αὐτοῦ, Μαρία ἡ τοῦ Κλωπᾶ

Joseph frater erat Cleophæ ; uterque enim ex Jacobo, cui congnomentum erat Pantherus, prognatus est. Joseph uxorem habuit Salomen ex tribu Juda, ex qua sex liberos genuit, quatuor masculos, et duas femellas. Primogenitus erat Jacobus cognomine Justus ; deinde Joseph, postea Simon, post quem Judas, tandem Maria et Salome. Maria, ducto in matrimonium Cleopha, soror Deiparæ Mariæ appellata est. Unde ait sanctus Joannes : « Stabant juxta crucem Jesu, matre ejus, et soror matris ejus Maria Cleophæ. »

(Traducción: Iosef (José) era el hermano de Klofa’ (Cleofá). Porque estos dos fueron engendrados de Iakobou (Jacob), por sobrenombre Panteros. Porque José tenía una mujer salomoníca de la tribu de Judá, de ella le nacieron seis hijos, cuatro varones y dos mujeres. Y el primogénito fue Jacobo, que tuvo por sobrenombre el Justo, (luego llamado así José), luego Simón, siguiendo a estos Judas, y por último de todos estos, María y Salomé. María es tomada por su esposo Cleofá y se le dio el título de hermana de la Madre María. Por lo cual Juan da a conocer: “Estaban de pie junto a la cruz de Jesús, su madre, y María de Cleofá, la hermana de su madre”.)

-Epifano, Panarion 78:7,5; MPG Vol. 89. St. Anastasii Sinaitæ. Quæstiones CLIII. Col. 839ff. 

Ahora compare esto con lo que se encuentra en el texto de Epifanus en Adversus Hæreses:

Οὕτος μὲν γὰρ ὁ ᾽Ιωσὲφ ὰδελφὸς γίνεται τοῦ Κλωπᾶ, ἥν δὲ υἱὸς τοῦ Ἰακὼβ, ἐπίκλην δὲ Πάνθηρ καλουμένου. Ἀμφότεροι οὕτοι ἀπὸ τοῦ Πάνθερος ἐπίκλην γεννῶνται. Ἔσχε δὲ οὗτος ὁ Ἰωσὴφ τὴν μὲν πρώτην αὐτοῦ γυναῖκα ἐκ τῆς φυλῆς Ἰούδα, καὶ κυῖσκει αὐτῷ αὔτη παϊδας τὸν ὰριθμὸν ἓξ, τέσσαρας μὲν ἄῤῤενας, θηλειας δὲ δύο· καθάπερ τὸ κατὰ Μάρκον καὶ κατὰ Ἰωάννην ἐσαφήνισαν. Ἔσχε μὲν οὖν πρωτότοκον τὸν Ἰακωβον τὸν ἐπικληθέντα ᾽Ωβλιαν, ἑρμηνευόμενον τεῖχος, καὶ δίκαιον ἐπικληθεντα, Ναζωραῖον δὲ ὄντα, ὅπερ ἑρμηνεύεται ἅγιος.

Siquidem hic ipse Josephus Cleophæ frater, Jacobi filius cognomento Pantheris, fuit: ambo, inquam, illi Panthere patre nati sunt. Cæterum Josephus primam e tribu Judæ conjugem habuit, e qua sex liberos suscepit, mares quatuor, feminas duas: id quod Marci ac Joannis Evangelia declarant. Primus ex omni stirpe natus illi filius est Jacobus, cognomento Oblias (quod murum, vel castellum interpretari licet), qui et justus appellatus est, et Nazaræus fuit, quod vocabulum sanctum signific

(Traducción: De esta forma, José es hermano de Cleofá, era hijo de Jacob, a quien se le dio el sobrenombre de Panter. Estos dos nacieron del apellido Panteros. De esta manera, José tuvo su primera esposa de la tribu de Judá y ella le dio un total de seis hijos, cuatro varones y dos mujeres.

Así como lo explicaron claramente (en) el Evangelio según Marcos y según Juan. Se considera que el primero es Iacobo (Santiago), el que fue llamado "Oblian" , interpretado como el "Muro" y también llamado justo y siendo nazareo, lo que debe interpretarse como santo.)


-MPG vol. 42. San Epifanio. Adversus Hæreses. lib. tercero Tomás. II: LXXVIII. Col 707ss.


En la literatura judía antigua y medieval como en la Tosefta (año 300 de EC) en masejet Julin 2:22;24, o las versiones del Toldot Yeshu (Huldreich; Strasbourg; Adler; Shem Tob; o con con Celso en el año 170 E.C con su obra Haereses, Panarion, Haer. LXXVIII:7,5), Talmud Bavli  Shabat 104b; Sanhedrin 67a, Miljamot HaShem 6:10, Midrash Kohelet Raba 10:5:1 (בַר פַּנְדֵּירָא) y en RiBa"I sobre Avodah Zarah 27b:1 mencionan lo mismo que el texto judeo-cristiano en la que el padre de Yeshu es Yosef, pero aparece con el apellido ó nombre de familia, ya que se le identifica como: ‘יוסף פנדירא’ (Yosef Pandira), 'יוסף בן פנדרא' (Yosef ben Pandira), ‘בר פנדרא’ (bar Pandira), פנטרא (Pantera), פנטירי (Pantiri), פנדירא (Pandira), פַּנְטֵרָא (Pantera) Πανθήρα (Pantera) o Yeshú ben Pandera (יֵשׁוּ בֶּן פַנְדֵּרָא) como aparece en el Talmud Yerushalmí Abodah Zarah 2:2:



MS. Leiden parte II  folio 281r, y folio 281v.


בַּר בְּרֵיהּ הֲוָה לֵיהּ בָּלַע. אֲתַא חַד וּלְחַשׁ לֵיהּ בִּשְׁמֵיהּ דְּיֵשׁוּ בֶּן פָּנְדֵרָא וְאִינְשָׁם. מִי נְפַק אֲמַר לֵיהּ. מַאײ אֲמָרַת עֲלֵײ. אֲמַר לֵיהּ. מִילַּת פַּלָּן. אֲמַר. מָה הֲוָה לֵיהּ אִילּוּ מִית וְלָא שְׁמַע הָדָא מִילְּתָא. וַהֲווָת לֵיהּ כֵּן כִּשְׁגָגָה שֶׁיָּצָא לִפְנֵי הַשַּׁלִּיט

מַעֲשֶׂה בְּאֶלְעָזָר בֶּן דָּמָא שֶׁנְּשָׁכוֹ נָחָשׁ וּבָא יַעֲקֹב אִישׁ כְּפַר סָמָא לְרַפּוֹתוֹ. אָמַר לוֹ. נֵימָא לָךְ בְּשֵׁם יֵשׁוּ בֶּן פַנְדֵּרָא. אָמַר לוֹ רִבִּי יִשְׁמָעֵאל. אֵי אַתָּה רַשַּׁאי בֶּן דָּמָא. אָמַר לוֹ. אֲנִי אָבִיא רְאַייָה שֶׁיְּרַפְּאֵינִי. לֹא הִסְפִּיק לְהָבִיא רְאָייָה עַד שֶׁמֵּת. אָמַר לוֹ רִבִּי יִשְׁמָעֵאל. אַשְׁרֶיךָ בֶּן דָּמָה. שֶׁיָּצָאתָ בְשָׁלוֹם מִן הָעוֹלָם וְלֹא פָרַצְתָּ גְדֵירָן שֶׁלַּחֲכָמִים. לְקַייֵם מַה שֶׁנֶּאֱמַר וּפוֹרֵץ גָּדֵ֖ר יִשְּׁכֶ֥נּוּ נָחָֽשׁ. וְלֹא נָחָשׁ נְשָׁכוֹ. אֶלָּא שֶׁלֹּא יִשְׁכֶּנּוּ לְעָתִד לָבוֹא. וּמַה הֲוָה לֵיהּ לְמֵימַר. אֲשֶׁ֨ר יַֽעֲשֶׂ֥ה אוֹתָם הָֽאָדָ֖ם וָחַ֣י בָּהֶ֑ם


(Traducción: Su nieto de [R. Joshua ben Levi] sufrió asfixia; llegó uno, susurró algo en el nombre de Jesús ben Pandera  (Yeshu ben Pandera) y pudo respirar. Cuando se fue, le preguntó, ¿qué dijiste sobre él? Él respondió, tales y tales palabras. Dijo que hubiera sido mejor para él si hubiera muerto y no hubiera escuchado estas palabras. Le pasó  [El nieto murió], como una orden errónea de un gobernante…

Sucedió que Eleazar ben Dama fue mordido por una serpiente y Ya’acov de Kefar-Sama vino a curarlo (y le dijo, te hablaré) en el nombre de Jesús ben Pandera  (Yeshu ben Pandera). El rabino Ismael le dijo: Ben Dama, no se te permite. Él le dijo, traeré una prueba de que él puede curarme. No pudo traer pruebas antes de morir. Rabí Ismael le dijo, eres bendito, ben Dama, que dejaste este mundo en paz y no derribaste las vallas de los Sabios, (para confirmar) como está escrito , el que derriba una valla será mordido por una serpiente. ¿Pero no lo mordió una serpiente? Pero eso no lo morderá en el Mundo Futuro. ¿Qué podría haber dicho? lo que una persona debe hacer y vivir por ellos *Lev. 18:5)


Por lo cual, a nuestros “amigos” mesiánicos y nazarenos les proponemos el siguiente árbol genealógico que pudo haber existido sobre Yeshu:


Genealogía de Yeshu

Pantos / Pantera 

(ፓንቶስ / ፓንተራ - פנטוס / פַּנתֵר)

Panter (Πάνθηρ - פַּנְטֵרָא)

engendró a Bar-Panter

engendró a Iakobo Panteros

(o Helí) Pantera (Pandira)

Cfr, Lc. 3:31; Mt 1:16

engendró a Yehoyakim Panter

Klofa’ Panteros

o Jalfai Pandira (Cf. Juan 19:25).

Iosef Panteros o Yosef Tiberio Julio Abdes 

Miriam Bat Panter

Yeshu ben Pandira / Panter (יֵשׁוּ בֶּן פַנְדֵּרָא)

Hermanos de Yeshu: 

Ya’acov Pandira, Iudah Pandira, Simon Pandira y hermanas (Marcos 6:3)

(primos de Yeshu): Ya’acov ben Jalfai ben Pandira, Yojanan ben Jalfai ben Pandira (Mateo 10:2-4; Lucas 6, 14-16) incluso Yehudah Toda’ ben Pandira (Judas Tadeo) manifiesta que es pariente cercano de Jacob el Menor (Jalfai) (Judas 1:1), y primo del evangelista Mateo -Mati ben Jalfai ben Pandira- (Marcos 2:14)


La conexión Pantera / Pandira con Yeshu fue conocida por los antiguos, incluso hasta en el mismo Evangelio de Tomas se ve que es el mismo Yeshu acepta ser un mamzer (bastardo), tal como se lee en Logia 105:

Yeshu dijo: “El que conoce a su padre ya su madre, será llamado hijo de puta”

(ויאמר יש"ו: אשר ידע את אביו ואימו, בן זונה יקרא)

-Traducción en F. BOVON - P. GEOLTRAIN (ed.), Apocryphal Writings Christians, I, Paris, 1997, p. 52; Traducción al hebreo por R. J. Zwi Werblowsky.

Incluso hasta el mismo Tertuliano (160 de la era Común) en su obra Des Spectacles 30:6 hace eco sobre la postura judía que tenían sobre Yeshu:

Hic est ille, dicam, fabri aut quaestuariae filius, sabbati destructor, Samarites et daemonium habens. (Ahí está, les diré, este hijo del carpintero o la prostituta (aut quaestuariae filius)*, este destructor del shabat, este samaritano, este poseído por el demonio”). בן זונה*

Tertullian-Minucius Felix. Tertullian. T.R. Glover. William Heinemann Ltd.; Harvard University Press. London; Cambridge, Massachusetts. 1931. Keyboarding.

El testimonio de Celso se recibió de manera limitada hasta 1859, cuando el argumento recibió una ayuda bienvenida de un descubrimiento arqueológico en Alemania. Se descubrió una tumba de un soldado romano llamado Tib(erius) Iul(ius) Abdes Pantera. La lápida tenía información que conducía a una conexión con la antigua ciudad libanesa de Sidón, un lugar no lejos de las fronteras de Israel y que Yeshu había visitado, según relata el evangelio.

La fecha en la tumba indica que el soldado vivió aproximadamente al mismo tiempo que Yeshu caminó sobre la tierra. En consecuencia, conectaron los puntos y creyeron que Pantera en la tumba pudo haber sido el padre biológico de Yeshu.


La inscripción CIL XIII, 7514 del legionario Tiberio Julio Abdes Pantera de Sidon, cuya inscripción dice:



Tib(erius) Iul(ius) Abdes Pantera

Sidonia ann(orum) LXII

stipen(diorum) XXXX miles exs(ignifer?)

coh(orte) I sagittariorum

h(ic) s(itus) e(st)

(Traducción: Tiberius Iulius Abdes Pantera de Sidón, de 62 años cumplió 40 años, ex abanderado (?) De la primera cohorte de arqueros yace aquí.).

Y, como su nombre lo atestigua, fue muy original. (טיב” איול” עבדיס פנתרא) Del idioma Siro-fenicio: Abdes (ܒܕܣ) es la transcripción latina de hebrea de עבד / ܥܒܕܐ (siervo). Dondequiera que miremos, tradiciones judías (Pandira) y cristianas (Yosef) no son necesariamente contradictorios. El padre de Yeshu llevó el nombre del soldado romano Yosef Pandira, los abuelos de Yeshu: Iakobo y Yehoyakim llevaron los apellidos de Panter y Panteros, mientras que el bisabuelo llevó el nombre de Bar-Panter, su tatarabuelo llevó el nombre de Panter (Πάνθηρ - פַּנְטֵרָא) y su tastatarabuelo era un hombre llamado Pantos ፓንቶስ, el cual recibió el nombre de Pantera (ፓንተራ) por haber estrangulado a un hombre con sus manos en la era del Imperio Seléucida.


La conexión Pantera o Pandira fue conocida por los antiguos y aceptada sin disputa. Heinrich W. Guggenheimer en su traducción al Talmud Yerushalmí sobre masejet Avodah Zarah 2:2 menciona que el apellido פָּנְדֵרָא (Pandera) (o Pantera) no tiene explicación en hebreo o arameo, ya que quizás sea una distorsión del griego πανταρκής, latín Pantarces, “todo ayuda”, un apellido de la deidad Júpiter (Esquilo, Persas 855)

Yeshu no era descendiente del rey David, menos era descendiente de Jeconías, por lo tanto sus actuales seguidores no pueden reclamar ningún vínculo con la monarquía davídica, en el mejor de los casos, podrían reclamar el vínculo castrense romano que tenían los antepasados de Yeshu quienes probablemente habrán llegado en la conquista romana en Judea y Galilea.


1/12/2023

Efraimismo: ¡Cuando los mesiánicos ignoran que la profecía ya se cumplió!

BS"D


Entre Mesiánicos y otros grupos similares se ha puesto de moda el llamado Efraimismo, doctrina bastante añeja (tiene más de un siglo que fue propuesta en el medio de Protestantes Fundamentalistas, dato que muy pocos conocen) según la cual los seguidores de Yoshke (Jesús) son "la Casa de Efraim" que está siendo restaurada para que, al Fin de los Tiempos (inminente, como todo buen Fin de los Tiempos), se reintegre con la Casa de Judá (el Judaísmo, aunque el de "judíos" que reconocen a Yoshke como Mesías).

Debo confesar que me sorprende la capacidad para inventar doctrinas completamente falsas basándose en profecías que ya están cumplidas hace más de 2,500 años!!!

Es una doctrina fácilmente refutable, debido a que pasa por alto pasajes bíblicos muy precisos en donde se demuestra que la reintegración entre las Casas de Judá y Efraim YA SE DIO, and que el Judaísmo actual (el verdadero, el que no cree en Yoshke) es el heredero único y legítimo de dicha fusión.

El Texto que Citan: Isaías 11

Voy a centrarme en un texto concreto para no hacer demasiado larga esta nota. Se trata de Isaías 11, un capítulo donde se profetiza la llegada de un "retoño" del "tronco de Yishai".

Los versículos trascendentales son el 1, 12 y 13, que dicen lo siguiente:

"Saldrá una vara del tronco de Yishai, y un retoño saldrá de sus raíces... y levantará pendón a las naciones, y juntará a los desterrados de Israel, y reunirá a los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. Y se disipará la envidia de Efraim, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraim no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraim".

Con estos párrafos, se pretende señalar que está profetizado que las casas de Judá y Efraim deben reunirse, por lo que debe deducirse que son casas DIFERENTES.

Es ridículo!!!

El Error Fundamental: No Considerar que una Profecía Puede Estar Cumplida

Semejante idea cae en un error fundamental: no tomar en cuenta que una profecía puede estar cumplida ya.

Analicemos los hechos históricos que convenientemente ignoran:

Esta profecía, al igual que TODAS las que hablan de la reunificación "futura" de Judá y Efraim (o Israel) son ANTERIORES al exilio de Judá en Babilonia. NO EXISTE NINGUNA que haya sido redactada DESPUÉS.

Con ello, estoy afirmando que esta profecía SE CUMPLIÓ justo después del fin del exilio en Babilonia, y la prueba nos la ofrece el profeta Zacarías.

La Evidencia del Cumplimiento: Zacarías y Zerubabel

Este profeta redactó sus oráculos durante la época de la restauración de Judea. El capítulo 2 es toda una exhortación a quienes seguían en Babilonia para que creyeran en las promesas de HaShem, respecto a que Judea y Jerusalén serían plenamente restauradas.

A partir del capítulo 3, y hasta el capítulo 6, el discurso del profeta se dirige a los dos líderes del pueblo judío en ese momento: el Sumo Sacerdote Josué y Zerubabel, descendiente directo del rey David, y nombrado exiliarca por el gobierno persa. Es decir, quienes ostentaban el poder religioso y político, respectivamente.

Nos dice el profeta:

"Vino palabra del Señor a mí, diciendo: las manos de Zerubabel echarán el cimiento de esta casa, y sus manos la acabarán..." (Zacarías 4:8-9)

Y más adelante agrega:

"Tomarás plata y oro, y harás coronas, y las pondrás en la cabeza del Sumo Sacerdote Josué ben Josadac, y le hablarás diciendo: así ha hablado el Señor de los Ejércitos, diciendo: he aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el Templo del Señor" (Zacarías 6:11-12)

Las Ideas de Zacarías Son Muy Precisas

Primero: La profecía de Isaías 11 estaba a punto de cumplirse con la llegada de un varón llamado "el Renuevo, el cual brotará de sus raíces". Es una evidente e indiscutible alusión a todo el pasaje de Isaías 11.

Segundo: Dicho Renuevo tendría una misión bien concreta: "edificará el Templo del Señor".

Tercero: El portador de esa misión está perfectamente identificado por el profeta: "las manos de Zerubabel echarán el cimiento de esta casa..."

El Renuevo que brotó de las raíces de Yishai fue Zerubabel, y fue EN SU TIEMPO que las casas de Judá y Efraim se reunificaron, tal y como lo establece la profecía de Isaías.

Conclusión: La Profecía Está Cumplida

La profecía está cumplida. Las Casas de Judá y Efraim YA NO ESTÁN SEPARADAS.

¿Cómo explican esto los efraimitas? No lo explican. Simplemente ignoran a Zacarías, ignoran a Zerubabel, e ignoran la historia verificable del retorno de Babilonia.

Lo sorprendente es que toda esta doctrina del Efraimismo se basa en IGNORAR DELIBERADAMENTE que las profecías sobre la reunificación de Judá y Efraim:

Primero, son anteriores al exilio babilónico. Segundo, se cumplieron con el retorno de Babilonia bajo Zerubabel. Tercero, no existe NINGUNA profecía posterior que hable de una futura reunificación, porque ya había sucedido.

Pero los mesiánicos necesitan inventarse que ellos son "Efraim" para justificar su existencia como movimiento separado del Judaísmo. Es una necesidad teológica, no una verdad bíblica.

En resumen: El Efraimismo es otra invención protestante del siglo XIX, disfrazada de "restauración bíblica", que ignora la historia, ignora a los profetas posteriores al exilio, e ignora el cumplimiento verificable de las profecías que citan.

Como bien sabemos: cuando tienes que ignorar a Zacarías para sostener tu interpretación de Isaías, lo que tienes no es exégesis bíblica, sino eiségesis evangélica.

¡¡¡Una doctrina falsa más del interminable arsenal de manipulaciones mesiánicas!!!

1/11/2023

Objetividad del Judaísmo versus Ingenuidad Natzratim

BS"D



Hay un momento en todo debate donde el problema deja de ser el tema y se convierte en el método. Ese momento llega cuando uno lee el análisis que Avdiel ben Obed hace de Rashí sobre el pasaje talmúdico del Mesías, y se da cuenta de que el error no es de interpretación teológica sino de comprensión lectora básica. No exagero. Permítanme mostrarles por qué.

El pasaje en cuestión es de la Guemará, y dice lo siguiente: "si el Mashiaj es de los vivos, entonces es como Yehudá Hanasi; si es de los muertos, entonces es como Daniel". Rashí, consultado sobre este texto, comenta: "Esto significa que si el Mashiaj es de los que están vivos, hubiese sido Yehudá Hanasi, quien sufrió varias aflicciones y era completamente piadoso. Pero si el Mashiaj es de los que ya han muerto, hubiese sido Daniel, quien sufrió en el pozo de los leones."

Hasta aquí, nada complicado. El texto usa subjuntivo. Condicional. "Hubiese sido." No "fue." No "es." Hubiese sido, si se dieran ciertas condiciones que evidentemente no se dan.

Avdiel lee esto y escribe: "Notemos que Rashí entiende que el texto dice que el Mashiaj era Daniel o Yehudá Hanasi."

Deténganse un momento aquí. Lean el comentario de Rashí otra vez. Luego lean la conclusión de Avdiel. ¿La ven? El texto dice "hubiese sido como" y Avdiel lee "era". El texto usa una comparación condicional y Avdiel lee una identificación. El texto establece un contrafáctico —lo que habría ocurrido bajo condiciones que no se cumplieron— y Avdiel lo convierte en una afirmación positiva sobre la identidad del Mesías.

Rashí no tenía que entender nada en este pasaje, porque el texto del Talmud no requiere interpretación: es gramaticalmente explícito. Lo que Rashí hace es exactamente lo que haría cualquier maestro competente: explicar el tiempo verbal a quien no lo entiende. Y lo que ese tiempo verbal establece es, de hecho, la conclusión más incómoda para Avdiel: si el Mashiaj hubiese vivido en la era de los talmudistas, habría sido alguien como Yehudá Hanasi. Si hubiese vivido en el pasado, habría sido alguien como Daniel. Pero Yehudá Hanasi no fue el Mesías, y Daniel tampoco lo fue. ¿Por qué? Porque con ninguno de los dos llegó redención alguna. Y con ese razonamiento, dicho sea de paso, Yeshú queda descartado con exactamente la misma lógica: con él tampoco llegó redención alguna.

La conclusión que el texto impone, y que Rashí no necesita explicar porque es la consecuencia directa del condicional, es que el Mesías no pertenece ni a la era talmúdica ni a ninguna era anterior. Es decir: el Mesías no ha llegado. Punto.

Pero Avdiel sigue adelante, y aquí la cosa se complica un poco más. Agrega: "Lo interesante de esto es que claramente sí hay una posibilidad de que el Mashiaj fuese alguien que murió como Daniel, obviamente tendría que resucitar para terminar su misión de rey."

Le concedo a Avdiel que el Mesías, siendo humano, eventualmente morirá. Como Daniel murió. Como Yehudá Hanasi murió. Como muere todo ser humano sin excepción. Pero nótese el salto que da: de "el Mesías es humano y por tanto mortal" pasa a "el Mesías tendría que resucitar para terminar su misión". ¿Por qué tendría que morir primero y reinar después? Eso no es una consecuencia del pasaje talmúdico. Eso es una importación de la cristología dentro del razonamiento, presentada como si fuera la conclusión lógicamente obvia del texto. No lo es. La conclusión lógicamente obvia —y la que el Judaísmo ha sostenido siempre— es exactamente la inversa: el Mesías reina primero, y como todo ser humano, muere después. Lo que Avdiel propone requiere justificación textual independiente. No la tiene.

Para terminar de enredarse, Avdiel descarta la explicación alternativa de que el alma del Mashiaj muerto se encarna en otra persona, diciendo que "el concepto de reencarnación es prácticamente moderno dentro del Judaísmo." Esto es, sencillamente, falso. La gilgul neshamot, la transmigración del alma, está presente en la literatura cabalística medieval con siglos de antigüedad, y más revelador aún: aparece presupuesta en el propio texto del Nuevo Testamento que Avdiel reconoce como autoridad. Cuando los discípulos le dicen a Yeshú que el pueblo lo toma por "alguno de los profetas," están presuponiendo reencarnación. Cuando se pregunta si el ciego de nacimiento pecó antes de nacer, se está presuponiendo reencarnación. Cuando Juan el Bautista es identificado con Elías en cuerpo y alma, no meramente en espíritu, se está presuponiendo reencarnación.

Avdiel rechaza como "absurdo moderno" una idea que su propio texto sagrado da por sentada.

Sea usted el juez.

1/09/2023

Isaías 53 y los comentarios rabínicos.

BS"D



La Controversia Fabricada sobre Isaías 53

Últimamente, varias personas me han enviado numerosas citas rabínicas sobre Isaías 53. Las mismas se han rehusado sistemáticamente a contestarme algunas preguntas elementales que he formulado al respecto. El panorama es el que sigue: yo afirmo que Isaías 53 habla de Israel, ellos insisten en que habla del Mesías. Yo apelo a que el propio Isaías siempre identifica al Siervo —protagonista en el capítulo 53— como Israel, mientras que ellos apelan a que varios rabinos identificaron a ese Siervo como el Mesías.

En términos estrictos, ambas posturas contienen elementos correctos: Isaías identifica explícitamente al Siervo como Israel, y varios rabinos posteriores lo identificaron como el Mesías. La pregunta obligada, entonces, es evidente: ¿se contradicen Isaías y los rabinos? Y la respuesta parece obvia: sí. Sigue otra pregunta lógica: ¿a quién debemos creer, a Isaías o a los rabinos?

Estas son precisamente las preguntas que se han negado a responder, por razones que resultan bastante obvias una vez que se examina su metodología. Lo que más molesta en este caso es que aflora una terrible incoherencia en la postura de Mesiánicos y Nazarenos: generalmente, se dedican a denostar la tradición rabínica, apelando a que ésta distorsionó el sentido de la Torá y pervirtió al Judaísmo.

Pero en este caso particular apelan precisamente a esa tradición que normalmente critican con tanta vehemencia. Y lo más extraordinario es que lo hacen en un caso donde pareciera evidente esa supuesta distorsión que tanto denuncian: Isaías declara explícitamente que el Siervo es Israel, mientras que ciertos rabinos afirman otra cosa.

Sin embargo, en este caso particular deciden darle la razón al rabino y dejar en el cesto de la basura lo que dice Isaías, bajo la premisa de que el Targum identifica al Siervo como el Mesías y por lo tanto debe ser el Mesías. La razón de esta selectividad hermenéutica es bastante simple: porque creen que les conviene, porque les agrada, porque se ajusta a sus conclusiones preconcebidas. Esta es su constante: la arbitrariedad metodológica.

Pero dejemos los aspectos penosos de lado y procedamos al análisis riguroso del asunto, porque la realidad histórica demuestra que los rabinos no contradicen en absoluto lo que dice Isaías. Simplemente, enfocan el tema en un estilo muy propio de la tradición rabínica, que tiene sus características particulares, mismas que resultan completamente incomprensibles para Mesiánicos y Nazarenos, atados inevitablemente a los métodos de interpretación bíblica propios del Cristianismo tradicional.

Se trata, simplemente, de entender primero qué dice el texto en su contexto original, y después cómo usa esa información el Judaísmo en contextos posteriores.

Una cosa es definitiva: el Judaísmo no usa los textos bíblicos como lo hace el Cristianismo. Y allí es precisamente donde nuestros amigos Mesiánicos y Nazarenos encuentran su principal obstáculo hermenéutico, porque no conocen otro modo de interpretar la Biblia que el cristiano tradicional.

Entonces, empecemos por repasar los aspectos históricos relacionados con Isaías 53, porque de allí surgen varios conceptos importantes para entender el pasaje correctamente, para comprender lo que los rabinos opinaron sobre ese pasaje en diversos contextos históricos, y para contrastar lo que el Cristianismo enseña por su parte.

El Contexto Histórico de Isaías 53: Evidencia Documental

De acuerdo con la perspectiva tradicionalista, Isaías 53 se escribió en el siglo VIII antes de la era común. Según la Crítica Textual Bíblica académica, en el siglo VI antes de la era común. Esta diferencia cronológica no afecta sustancialmente nuestro análisis.

Pero existe un hecho definitivo que resulta incómodo para la interpretación mesiánica cristiana: el primer texto judío en donde el protagonista de Isaías 53 fue identificado explícitamente como el Mesías es el Targum Pseudo-Jonatán, escrito a mediados del siglo II de la era común.

Entonces, tenemos un lapso temporal que abarca de setecientos a novecientos años en el que ningún autor judío identificó a Isaías 53 como un texto relacionado con el Mesías. Y debemos señalar que la literatura judía en ese extenso lapso es abundante y variada: desde los últimos textos de la Biblia Hebrea como Zacarías, Malaquías, Cantar de los Cantares o Daniel, pasando por toda la vasta literatura de Qumrán, así como los escritos filosóficos de Filón de Alejandría.

En ningún lugar de esta extensa producción literaria aparecen indicios de que alguien haya entendido a Isaías 53 como una profecía mesiánica durante ese período histórico.

La pregunta obligada surge naturalmente: ¿por qué esa interpretación mesiánica aparece súbitamente en el Targum Pseudo-Jonatán? Para contestar adecuadamente, debemos hacer algunas especificaciones técnicas sobre este Targum y su contexto de producción.

El Targum Pseudo-Jonatán: Un Texto Extraordinariamente Peculiar

El texto arameo del Targum Pseudo-Jonatán sobre Isaías 52:13-53:12 presenta características que lo distinguen radicalmente de una traducción convencional. La primera frase establece el tono de toda la interpretación targúmica: "He aquí, mi siervo el Mesías prosperará".

Para los defensores de Isaías 53 como profecía mesiánica cristiana, esa identificación inicial es la idea fundamental con la que supuestamente queda claro que el Siervo del Señor —personaje que aparece recurrentemente a lo largo de la sección que abarca los capítulos 40 al 55 de Isaías— es el Mesías davídico.

Pero se trata de un detalle extraordinariamente bizarro en el Targum, especialmente porque Isaías identifica a ese Siervo como Israel en múltiples ocasiones a lo largo de su libro profético. Examinemos la evidencia textual interna del libro de Isaías: "Pero tú, Israel, Siervo mío eres" aparece en Isaías 41:8. "¿Quién es ciego, sino mi Siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el Siervo del Señor?" encontramos en Isaías 42:19. "Vosotros sois mis testigos, y mi Siervo que yo escogí" declara Isaías 43:10. "Ahora pues, oye, Yaacov, Siervo mío" leemos en Isaías 44:1. "Acuérdate de estas cosas, oh Yaacov e Israel, porque mi Siervo eres" establece Isaías 44:21. "Por amor de mi Siervo Yaacov, y de Israel mi escogido" afirma Isaías 45:4. Finalmente, "Mi Siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré" concluye en Isaías 49:3.

Entonces, con todo este antecedente textual preciso y explícito, resulta evidente desde una perspectiva de análisis literario básico que cuando en Isaías 52:13 —donde realmente comienza el discurso que se extiende a lo largo de todo el capítulo 53— encontramos las palabras "He aquí, mi Siervo será prosperado", el texto se refiere claramente a Israel. La razón metodológica es simple: mientras que existen numerosos versículos que directamente identifican a Israel como el Siervo, no existe uno solo en todo el libro de Isaías que identifique al Mesías como el Siervo.

¿Por qué surge entonces esta confusión interpretativa que ha perdurado durante siglos? Por el Targum Pseudo-Jonatán, el primer documento judío que identifica al Siervo como el Mesías en este pasaje específico.

Y aquí sucede algo verdaderamente extraordinario desde el punto de vista de la coherencia argumentativa: generalmente, Mesiánicos y Nazarenos acusan al Judaísmo rabínico de haber torcido deliberadamente la Escritura para ocultar supuestas profecías mesiánicas sobre Ieshú. Y, aparentemente, este debería constituir uno de los casos más evidentes de esa supuesta distorsión: Isaías repite, insiste, recalca vez tras vez de manera explícita que el Siervo es Israel, y de repente, setecientos o novecientos años después aparece un rabino y declara que es el Mesías.

Pero, extrañamente, en este caso particular los Mesiánicos y Nazarenos optan estratégicamente por darle la razón al rabino y desechar completamente lo que dice Isaías de manera explícita y reiterada, bajo la premisa simplista de que si el Targum identifica al Siervo como el Mesías, entonces necesariamente debe ser el Mesías.

Las Distorsiones Radicales del Targum Pseudo-Jonatán

Regresemos al análisis textual detallado del Targum. En realidad, se trata de un texto extraordinariamente bizarro desde el punto de vista de la fidelidad al texto hebreo original. Voy a presentar tres ejemplos concretos donde el Targum se aleja definitivamente del texto bíblico de manera radical.

Primer caso: mientras que Isaías repite explícitamente varias veces "el Siervo es Israel", el Targum declara abruptamente "he aquí, mi Siervo el Mesías", sin ninguna justificación textual interna.

Segundo caso: Isaías 53 menciona ciertas características descriptivas del Siervo, y no hay duda textual de que corresponden al Siervo mismo. Sin embargo, el Targum transfiere esas características a Israel en lugar del Mesías. Por ejemplo, Isaías 52:14 declara textualmente "como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres", refiriéndose claramente al Siervo. Pero el Targum lo parafrasea radicalmente: "La casa de Israel mirará a él durante varios días, porque su pacto fue oscurecido entre las naciones, y su aspecto de entre los hijos de los hombres". Entonces, aunque en el texto bíblico original es el Siervo quien sufre el desfiguramiento, en la interpretación targúmica es Israel quien experimenta ese sufrimiento.

El tercer caso resulta todavía más extraordinario desde el punto de vista de la alteración textual: en el versículo 4, Isaías declara que "ciertamente, él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de HaShem y abatido". Pero el Targum parafrasea radicalmente: "Entonces, por nuestros pecados orará, y nuestras iniquidades serán perdonadas por su causa, aunque nosotros fuimos lastimados, heridos de delante del Señor y afligidos". Está perfectamente claro que las cualidades de "azotado, herido de HaShem y abatido" corresponden al Siervo en el texto bíblico original. Por lo tanto, si el Targum identifica al Siervo como el Mesías, estas características descriptivas deberían corresponderle necesariamente. Sin embargo, el autor targúmico toma una dirección interpretativa completamente diferente, declarando que "aunque nosotros fuimos lastimados, heridos de delante del Señor y afligidos", refiriéndose claramente a Israel como sujeto del sufrimiento.

Cuarto caso: Isaías 53:7 declara que el Siervo "como cordero fue llevado al matadero, y como oveja delante de sus trasquiladores enmudeció, y no abrió la boca". Pero el Targum invierte completamente el sentido: "A los poderosos de las naciones entregará como ovejas al matadero, y como oveja inocente a sus trasquiladores. No habrá nadie delante de él que abra su boca o que diga una palabra".

La inversión textual resulta extraordinaria. En este fragmento, el contenido bíblico está radicalmente distorsionado de manera que resulta casi irreconocible: mientras que para Isaías es el Siervo quien va mudo hacia su propia muerte como víctima sacrificial, en el Targum el Siervo-Mesías conduce activamente a sus enemigos mudos hacia la muerte como ejecutor victorioso.

Entonces, lo primero que se hace evidente mediante el análisis textual comparativo es que el Targum Pseudo-Jonatán constituye una traducción extremadamente libre —casi podríamos decir parafráctica— del texto hebreo al arameo. Si necesitáramos pruebas adicionales de esta libertad interpretativa, examinemos este caso: Isaías 53:5 declara textualmente "mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados". Pero en ese punto preciso, el Targum traduce de manera completamente diferente: "Pero él reconstruirá el Templo, que fue manchado por nuestros pecados y entregado al enemigo por nuestras iniquidades".

¿En qué lugar del texto original habló Isaías de la reconstrucción del Templo? En ninguno absolutamente. Pero si debemos aceptar metodológicamente que el Siervo es el Mesías porque el Targum así lo identifica, entonces también debemos aceptar consecuentemente que Isaías profetiza sobre la reconstrucción del Templo porque el Targum así lo interpreta. Y de paso, que los que irán a la muerte mudos y desprotegidos serán los enemigos del Mesías, no el Mesías mismo como víctima.

¿Qué sucede realmente con este Targum, que altera de un modo tan evidente y radical el contenido original del texto bíblico?

El Contexto Histórico Real del Targum: Bar Kojba

Para los especialistas en literatura targúmica no existen demasiadas dudas metodológicas al respecto: la simple lectura analítica del Targum Pseudo-Jonatán sobre Isaías 53 muestra claramente que aquí se nos habla de un Mesías guerrero, repentinamente caído en desgracia temporal, y que será restaurado como líder victorioso de manera milagrosa.

Entonces, el hecho histórico de que este Targum se haya elaborado hacia mediados del siglo II de la era común nos explica perfectamente lo que sucede desde el punto de vista contextual: aquí se está hablando de manera idealizada sobre Simeón bar Kojba, y resulta evidente que el autor del Targum tenía la esperanza de que pese a las primeras derrotas militares, Bar Kojba terminaría derrotando definitivamente a los romanos. Gracias a este análisis histórico-contextual, podemos ser más precisos para fechar el Targum: debió elaborarse hacia el año 135 de la era común, después de que los romanos recuperasen Jerusalén y Bar Kojba se viera obligado a replegarse tácticamente hacia Betar, y antes de la derrota definitiva en la que el propio Bar Kojba murió en batalla.

Sólo mediante este análisis histórico-contextual se pueden entender adecuadamente las múltiples contradicciones aparentes entre el Targum y el texto original de Isaías: el Targum no pretende interpretar exegéticamente lo que dice Isaías en su contexto original del siglo VI antes de la era común, sino que pretende aplicar hermenéuticamente esos textos para interpretar lo que le estaba sucediendo contemporáneamente a Bar Kojba en el siglo II de la era común.

De aquí, específicamente, es de donde surge históricamente la idea judía de un Mesías Sufriente en la literatura rabínica posterior. Pero debemos señalar algo crucial: se trata de una idea radicalmente diferente en contenido teológico a la del Cristianismo tradicional.

El Mesías Sufriente: Perspectivas Judía y Cristiana Irreconciliables

Para el Cristianismo tradicional, el asunto teológico resulta relativamente simple: Isaías 53 profetizó el perfil sufriente y de mártir del Mesías davídico, y nos presenta a un personaje amable y apacible, mudo ante las injusticias que cometen en su contra, precisamente porque su objetivo soteriológico es entregar su vida voluntariamente por la redención expiatoria de Israel y eventualmente de toda la humanidad.

El Judaísmo rabínico jamás se expresó del Mesías en esos términos soteriológicos. O, para ser más preciso metodológicamente, jamás se expresó del Mesías del Linaje de David en esos términos de sacrificio expiatorio vicario. Para poder asimilar hermenéuticamente las ideas del Targum Pseudo-Jonatán sin contradecir las expectativas mesiánicas davídicas tradicionales, construyeron otra figura mesiánica, relativamente artificial desde el punto de vista bíblico, donde proyectar el perfil de un Mesías Sufriente: el Mashiaj ben Yosef.

Ahora bien: para el Judaísmo rabínico, este tipo de ideas teológicas no se pueden inventar arbitrariamente de la nada. Tienen que poseer algún sustento bíblico, por pequeño o tangencial que sea.

Sorprendentemente para muchos que desconocen la literatura rabínica, Isaías 53 no fue el sustento bíblico primario para la idea del Mesías Sufriente del Linaje de Yosef. El sustento bíblico principal es Zacarías 12:10, que habla proféticamente de un personaje "traspasado" durante una batalla escatológica para liberar a Jerusalén de sus enemigos.

Zacarías no menciona explícitamente que este personaje "traspasado" sea un Mesías en términos técnicos, pero la tradición judía posterior al Targum Pseudo-Jonatán así lo perfiló hermenéuticamente. Entonces, la idea final —bastante rústica desde el punto de vista teológico— fue, en resumen, la siguiente construcción: el Mashiaj ben Yosef, un líder guerrero de carácter militar, morirá en batalla contra los enemigos de Israel e Israel guardará un luto nacional por él, tal y como lo profetiza Zacarías 12:10-14. Luego, posteriormente el Mashiaj ben David hará su aparición escatológica y derrotará definitivamente a los enemigos de Israel, para establecerse como rey de los judíos en el período mesiánico pleno.

¿Por qué el Judaísmo rabínico asoció específicamente a Yosef con el Mesías mártir y sufriente? Por un razonamiento hermenéutico bastante lógico aunque evidentemente especulativo: Jeroboam, el responsable político de la división de Israel después de la muerte de Salomón, pertenecía a la tribu de Efraim, y estableció su capital real en Samaria, en territorio tribal de Efraim. Por lo tanto, según este razonamiento midráshico, si Efraim fue el responsable histórico de la división de Israel, entonces Efraim es quien tiene la responsabilidad histórica de unificar a Israel en el futuro escatológico. Y de eso precisamente habla la profecía de Zacarías 12:10-14: tras la muerte de este guerrero "traspasado", el texto profético declara que el llanto y el lamento unirá en una sola expresión colectiva de dolor al Linaje del Rey David, a los descendientes de la Casa de Levi —la casta sacerdotal—, y a "todos los otros linajes" que representan al resto de Israel.

De allí dedujeron los antiguos sabios rabínicos que este guerrero escatológico tendría que provenir de la tribu de Efraim, descendiente de Yosef.

Como puede apreciarse mediante este análisis comparativo, la doctrina cristiana sobre el Mesías Sufriente no tiene ninguna similitud sustancial con las creencias judías rabínicas sobre el Mashiaj ben Yosef.

Una observación adicional resulta crucial: como ya se estableció mediante el análisis textual, en términos estrictamente bíblicos no existe fundamento textual explícito para hablar de un Mesías Sufriente en el sentido soteriológico, o de un Mesías del Linaje de Yosef proveniente de la tribu de Efraim. Esos conceptos teológicos jamás son mencionados explícitamente en el texto bíblico de manera directa. Son, metodológicamente hablando, deducciones hermenéuticas midráshicas.

Por ello, el Judaísmo rabínico jamás ha aceptado estos conceptos como una creencia dogmática formal, y generalmente se les otorga un sentido mayormente simbólico o alegórico en la tradición exegética posterior.

Los Textos Rabínicos y la Identificación del Siervo

Frecuentemente me presentan textos rabínicos medievales y posteriores donde ciertos rabinos declaran que Isaías 53 habla del Mesías. Al respecto, debemos comenzar con algunas precisiones metodológicas obligadas que resultan fundamentales para comprender el contexto hermenéutico.

Primero: quienes citan selectivamente a esos rabinos son cristianos que intentan demostrar apologéticamente que Ieshú es el Mesías davídico. Segundo: los rabinos citados no creían en absoluto que Ieshú fuera el Mesías, y de hecho muchos de ellos escribieron explícitamente en contra de las pretensiones mesiánicas cristianas.

Eso, por sí solo, evidencia metodológicamente que algo fundamental está equivocado en el argumento misionero. Y el punto es simple desde el punto de vista hermenéutico: aunque exista una similitud superficial de palabras —"Isaías 53 habla de los sufrimientos del Mesías"—, la pregunta crucial es si existe una similitud sustancial de ideas teológicas entre lo que afirman esos rabinos y lo que afirma el Cristianismo.

Es evidente que no existe tal similitud: los rabinos que hablaron de los sufrimientos del Mesías basándose hermenéuticamente en Isaías 53 hablaban específicamente del Mashiaj ben Yosef, un personaje teológicamente diferente y funcionalmente distinto al Mesías del Linaje de David.

Está perfectamente claro en la investigación académica de Raphael Patai tomada de su estudio especializado sobre los textos mesiánicos en la literatura rabínica: "La Hagadá, la leyenda Talmúdica, sin titubeos lo identifica con el Mesías, y entiende especialmente las descripciones de estos sufrimientos como refiriéndose al Mesías ben Yosef".

Siempre que la tradición judía rabínica habla de un Mesías que sufre y muere por la redención de Israel en un contexto escatológico, se refiere específicamente al Mashiaj ben Yosef. Por lo tanto, toda la posibilidad apologética de identificar a Ieshú de Nazaret allí queda completamente anulada metodológicamente, porque la pretensión teológica del Nuevo Testamento es que Ieshú es el Mashiaj ben David, no el Mashiaj ben Yosef.

Entonces, el análisis nos deja con las siguientes conclusiones metodológicas: primero, las fuentes judías rabínicas hablan de algo teológicamente distinto a las creencias cristianas tradicionales. Mientras éstas hablan de un Mesías del Linaje de David que viene a morir y sacrificarse vicariamente por los demás para expiar pecados, el Judaísmo rabínico declara que eso le corresponde funcionalmente al Mesías del Linaje de Yosef, no al del Linaje de David. Segundo, los cristianos descontextualizan sistemáticamente y tergiversan estas fuentes judías rabínicas para intentar demostrar apologéticamente que el Judaísmo acepta que Isaías 53 habla del Mesías davídico en términos cristianos.

En el exceso de la manipulación apologética, incluso algunos afirman que el primero en identificar al Siervo de Isaías con Israel fue Rashi, el rabino medieval francés del siglo XI. Esto es completamente falso desde el punto de vista histórico: Orígenes de Alejandría, el padre de la Iglesia del siglo III, dio testimonio explícito de que los judíos de su época —siglos II y III de la era común— ya tenían perfectamente clara esta interpretación tradicional. Y en realidad, desde el punto de vista del análisis textual simple, el primero en declarar que el Siervo es Israel fue el propio Isaías en múltiples pasajes de su libro profético.

A lo largo de mis ya varios años debatiendo este tema con misioneros cristianos y mesiánicos, me sorprende constantemente la facilidad metodológica con la que muchos simplemente descartan la evidencia bíblica textual directa. Les he citado repetidamente los textos explícitos de Isaías donde el propio profeta declara inequívocamente "mi Siervo eres, oh Israel", y de todos modos me insisten sin fundamento: "el primero en afirmar eso fue Rashi en el medioevo", en un gesto bastante peculiar de necedad hermenéutica o ignorancia histórica deliberada.

Ahora bien: existe otra pregunta metodológica obligada que sigue pendiente de respuesta adecuada. Si Isaías es tan explícito y reiterado en declarar que el Siervo es Israel, ¿por qué hubo rabinos posteriores que declararon en ciertos contextos que es el Mesías?

Sufrimiento y Redención en la Perspectiva del Exilio

Una cosa resulta definitiva desde el punto de vista histórico, por mucho que moleste a tantos apologetas cristianos: la idea de que Isaías 53 habla de los sufrimientos de algún Mesías es una idea propia del Judaísmo rabínico en el exilio posterior a la destrucción del Segundo Templo. Como ya mencioné mediante el análisis del Targum Pseudo-Jonatán, el primero en plantear hermenéuticamente esta interpretación fue un autor anónimo que estaba intentando interpretar teológicamente las derrotas militares de Bar Kojba. Antes de él, absolutamente ningún autor judío documentado había hablado de un Mesías Sufriente en el sentido soteriológico.

La creencia en un Ungido de HaShem que sufre y muere, y con ello contribuye a la redención escatológica de Israel, sólo apareció históricamente hasta que Israel empezó a vivir su etapa más angustiosa después de la fallida rebelión de Bar Kojba contra Roma en el año 135 de la era común. No antes de ese contexto histórico traumático.

¿Y por qué surgió esta idea teológica en ese momento histórico particular? Porque existe una relación hermenéutica intrínseca entre los conceptos bíblicos de sufrimiento y redención en la teología judía. De hecho, todo el discurso profético de Isaías 40 al 55 está enfocado precisamente en esa relación teológica, y el capítulo 53 resulta perfectamente coherente con el resto del discurso profético cuando se analiza en su contexto original. Lo sobresaliente desde el punto de vista exegético es que a lo largo de todo ese extenso discurso profético, jamás se menciona al Mesías en términos técnicos.

Por ejemplo, donde el profeta se expresa de la manera más específica respecto al perdón de los pecados de Israel, declara así: "No me trajiste los animales de tus holocaustos, ni me honraste con tus sacrificios; no te hice servir con ofrenda, ni te hice fatigar con incienso; no compraste para mí caña aromática, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, sino que pusiste sobre Mí la carga de tus pecados, me fatigaste con tus maldades. Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados" aparece en Isaías 43:23-25.

Isaías no podría ser más claro desde el punto de vista teológico: el perdón de los pecados de Israel no se ha logrado por medio de sacrificios rituales expiatorios. Por lo tanto, Isaías 53 no puede estar hablando de los sacrificios expiatorios del Mesías para el perdón de los pecados de Israel en términos soteriológicos cristianos.

¿De qué habla entonces el texto profético en su contexto original? Del sufrimiento histórico como parte integral de la redención nacional de Israel. Pero debemos entender redención en la perspectiva judía bíblica, no en la perspectiva cristiana soteriológica: para todo el discurso profético de Isaías 40 al 55, la redención consiste concretamente en la restauración política de Judea y la reconstrucción del Templo de Jerusalén. Todo el discurso profético está dirigido explícitamente a los exiliados en Babilonia que estaban a punto de regresar históricamente para restaurar el país bajo el decreto de Ciro el Grande.

¿Y a los sufrimientos de quién se refiere el profeta en este contexto histórico? En el capítulo 40, en el propio inicio del discurso profético, la referencia es perfectamente clara: "Hablad al corazón de Jerusalén y decidle que su tiempo se ha cumplido, que su pecado es perdonado, que doble ha recibido de la mano del Señor por todos sus pecados" declara Isaías 40:2. La idea teológica es perfectamente clara desde el punto de vista exegético: los propios sufrimientos históricos de Israel han expiado las culpas de Israel durante el exilio babilónico.

Por eso, la única lógica hermenéutica coherente que puede existir en Isaías 53 —considerando los sufrimientos del Siervo para redimir a Israel— es que el Siervo es Israel mismo sufriendo en el exilio.

¿Por qué resulta esta la única interpretación coherente? Primero, porque en ese mismo discurso profético Isaías declara explícitamente que ningún sacrificio ritual fue usado para perdonar a Israel, por lo que no puede referirse a un sacrificio vicario. Segundo, porque Isaías declara explícitamente y de manera reiterada que el Siervo que sufre es Israel. Y tercero —la más importante desde el punto de vista teológico fundamental—, porque la Torá establece claramente que nadie puede morir vicariamente por los pecados de otro: "Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado" declara Deuteronomio 24:16 como principio teológico fundamental.

Por lo tanto, desde el punto de vista de la teología bíblica judía, sólo Israel puede expiar los pecados de Israel mediante su propio sufrimiento histórico. Por lo tanto, el Siervo que sufre para redimir y expiar las culpas de Israel es Israel mismo, porque sólo puede ser Israel según los principios establecidos en la Torá.

Ahora bien: esos son los elementos del discurso profético en su contexto original histórico: el siglo VI antes de la era común, cuando a partir del año 539 antes de la era común los judíos antiguos recibieron la autorización del emperador persa Ciro para reconstruir su país y su Templo.

Pero ese contexto histórico ya pasó definitivamente. El significado concreto e inmediato de Isaías 53 pertenece al pasado histórico del retorno de Babilonia, no al futuro distante en el que apareció Ieshú de Nazaret cinco siglos después.

De hecho, el Judaísmo rabínico tiene perfectamente claro metodológicamente que Isaías 53 no es una profecía mesiánica en el sentido técnico cristiano, porque ni siquiera constituye una profecía futura en su contexto original. El lenguaje hebreo es perfectamente claro al respecto: allí se habla de algo que se está viviendo contemporáneamente en ese momento histórico, y por todas las referencias cronológicas internas que el propio texto profético proporciona, sabemos con certeza que ese momento fue el del fin del exilio en Babilonia durante el siglo VI antes de la era común.

Entonces, cuando varios rabinos —todos ellos posteriores cronológicamente al siglo II de la era común— tomaron elementos hermenéuticos de este pasaje y declararon que "anunciaban los sufrimientos del Mesías", estaban perfectamente conscientes de que el sentido original e inmediato de Isaías 53 ya estaba resuelto históricamente en el retorno de Babilonia. Ellos estaban interpretando hermenéuticamente para otra generación y bajo otras circunstancias históricas traumáticas, pero respetando un principio fundamental de interpretación bíblica rabínica: kal vajomer, como es en lo general, así es en lo particular, y viceversa.

Por eso, si Isaías —hablando proféticamente del fin del exilio en Babilonia en el siglo VI antes de la era común— estableció que existe una relación teológica entre los sufrimientos históricos y la redención nacional —en su caso, entre los propios sufrimientos de Israel en el exilio y la redención de Israel mediante el retorno—, se deduce hermenéuticamente que para que llegue la redención final escatológica, también habrá un sufrimiento final correspondiente. Y algunos rabinos posteriores afirmaron que esta vez no sólo sería el sufrimiento colectivo de Israel, sino también el sufrimiento particular de un Ungido de HaShem: el Mashiaj ben Yosef.

Por eso, recurrieron hermenéuticamente a Zacarías 12:10 para identificar al personaje específico cuyos sufrimientos y martirio se reflejan en la redención final escatológica de Israel.

Entonces, el nivel jerárquico metodológico de los textos bíblicos es el siguiente desde la perspectiva rabínica: Zacarías 12:10 es el texto que proporciona el perfil básico del Mesías Sufriente proveniente del Linaje de Yosef. Isaías 53 sólo sirve hermenéuticamente para aclarar algunas características adicionales de su sufrimiento mediante analogía, pero no constituye en sí mismo una profecía mesiánica primaria.

El resultado metodológico es evidente, y las diferencias teológicas contundentes saltan a la vista mediante el análisis comparativo:

Mientras que la tradición judía rabínica habla de los sufrimientos de un Mesías proveniente de la tribu de Efraim, el Cristianismo tradicional habla de los sufrimientos del Mesías de la tribu de Yehudá. Mientras que la tradición judía rabínica entiende la redención generada por el sufrimiento como la restauración nacional política de Israel, el Cristianismo tradicional entiende la redención como el perdón soteriológico de los pecados mediante expiación vicaria. Mientras que la tradición judía rabínica respeta estrictamente lo establecido por la Torá respecto a que nadie puede morir vicariamente por los pecados de otro según Deuteronomio 24:16, el Cristianismo tradicional insiste en que el Mesías murió vicariamente por nuestros pecados violando ese principio toráico. Mientras que la tradición judía rabínica habla de los sufrimientos de un guerrero militar que morirá en una batalla escatológica por liberar Jerusalén, el Cristianismo tradicional habla de los sufrimientos de un hombre pacífico crucificado durante la dominación romana de Judea sin ninguna batalla de liberación. Mientras que la tradición judía rabínica entiende que el significado inmediato y primario de Isaías 53 corresponde a un evento histórico del siglo VI antes de la era común en el retorno de Babilonia, pero sirve hermenéuticamente para aclarar ideas sobre la futura redención plena de Israel, el Cristianismo tradicional cree que Isaías 53 fue escrito concretamente para profetizar un evento ocurrido siglos después en el siglo I. Mientras que la tradición judía rabínica entiende que existe una relación teológica indisoluble entre los sufrimientos históricos y la restauración nacional de Israel, el Cristianismo tradicional cree que el Mesías vino y sufrió, pero sin que eso se tradujera en la restauración nacional de Israel.

Es decir: todo resulta sustancialmente distinto entre ambas perspectivas teológicas. Y más aún: punto por punto, Mesiánicos y Nazarenos se someten metodológicamente a los puntos de vista cristianos tradicionales, no a los puntos de vista judíos rabínicos.

Por eso, cuando aparece alguien y me presenta numerosas citas de rabinos medievales y posteriores donde declaran "Isaías 53 habla del Mesías", la respuesta académica resulta bastante evidente. Lo único que se hace manifiesto es la total ignorancia en la materia hermenéutica judía, bajo la falsa premisa metodológica de que uno puede leer un texto bíblico descontextualizado y así, sin más preparación, entenderlo adecuadamente.

¿Quieren entender textos escritos hace dos mil seiscientos años en un contexto cultural radicalmente diferente? No hay alternativa metodológica: hay que estudiar Historia seriamente, mucha Historia del Antiguo Cercano Oriente, para no andar propagando necedades apologéticas y confundir deliberadamente los puntos de vista judíos rabínicos con los puntos de vista cristianos tradicionales.

Conclusiones Metodológicas: El Desafío a los Apologetas

Para refutar adecuadamente estas conclusiones académicas, mis oponentes apologetas tendrán que demostrar documentalmente lo siguiente:

Primero, que existieron autores judíos —por lo menos uno documentado— que entre los siglos VI antes de la era común y I de la era común identificaron explícitamente al Siervo de Isaías 53 como el Mesías davídico. Segundo, que existieron autores judíos —por lo menos uno documentado— que hablaron del Mesías del Linaje de David como un Mesías Sufriente y mártir que muere vicariamente por su pueblo para expiar pecados.

Básicamente, eso es lo que se requiere metodológicamente. Todas las premisas de mi exposición académica se desmoronarían con evidencia documental de eso, y reconozco que no se pueden quejar de que les estoy solicitando algo imposible: les estoy ahorrando el trabajo intelectual de pensar y analizar críticamente.

Pero, para ello, el asunto tiene que ser textualmente preciso desde el punto de vista académico. Una cita textual documentada no debería ocupar más de un párrafo breve. Si la respuesta y las objeciones vienen en múltiples párrafos extensos llenos de explicaciones complicadas y justificaciones elaboradas, es porque no existen las citas precisas y documentadas que estoy solicitando metodológicamente, y no queda más remedio apologético que recurrir a la retórica demostrativa.

Pero sea como fuere: me dispongo a esperar pacientemente la refutación académica fundamentada.