Mostrando entradas con la etiqueta Efraimismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Efraimismo. Mostrar todas las entradas

1/12/2023

Efraimismo: ¡Cuando los mesiánicos ignoran que la profecía ya se cumplió!

BS"D


Entre Mesiánicos y otros grupos similares se ha puesto de moda el llamado Efraimismo, doctrina bastante añeja (tiene más de un siglo que fue propuesta en el medio de Protestantes Fundamentalistas, dato que muy pocos conocen) según la cual los seguidores de Yoshke (Jesús) son "la Casa de Efraim" que está siendo restaurada para que, al Fin de los Tiempos (inminente, como todo buen Fin de los Tiempos), se reintegre con la Casa de Judá (el Judaísmo, aunque el de "judíos" que reconocen a Yoshke como Mesías).

Debo confesar que me sorprende la capacidad para inventar doctrinas completamente falsas basándose en profecías que ya están cumplidas hace más de 2,500 años!!!

Es una doctrina fácilmente refutable, debido a que pasa por alto pasajes bíblicos muy precisos en donde se demuestra que la reintegración entre las Casas de Judá y Efraim YA SE DIO, and que el Judaísmo actual (el verdadero, el que no cree en Yoshke) es el heredero único y legítimo de dicha fusión.

El Texto que Citan: Isaías 11

Voy a centrarme en un texto concreto para no hacer demasiado larga esta nota. Se trata de Isaías 11, un capítulo donde se profetiza la llegada de un "retoño" del "tronco de Yishai".

Los versículos trascendentales son el 1, 12 y 13, que dicen lo siguiente:

"Saldrá una vara del tronco de Yishai, y un retoño saldrá de sus raíces... y levantará pendón a las naciones, y juntará a los desterrados de Israel, y reunirá a los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. Y se disipará la envidia de Efraim, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraim no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraim".

Con estos párrafos, se pretende señalar que está profetizado que las casas de Judá y Efraim deben reunirse, por lo que debe deducirse que son casas DIFERENTES.

Es ridículo!!!

El Error Fundamental: No Considerar que una Profecía Puede Estar Cumplida

Semejante idea cae en un error fundamental: no tomar en cuenta que una profecía puede estar cumplida ya.

Analicemos los hechos históricos que convenientemente ignoran:

Esta profecía, al igual que TODAS las que hablan de la reunificación "futura" de Judá y Efraim (o Israel) son ANTERIORES al exilio de Judá en Babilonia. NO EXISTE NINGUNA que haya sido redactada DESPUÉS.

Con ello, estoy afirmando que esta profecía SE CUMPLIÓ justo después del fin del exilio en Babilonia, y la prueba nos la ofrece el profeta Zacarías.

La Evidencia del Cumplimiento: Zacarías y Zerubabel

Este profeta redactó sus oráculos durante la época de la restauración de Judea. El capítulo 2 es toda una exhortación a quienes seguían en Babilonia para que creyeran en las promesas de HaShem, respecto a que Judea y Jerusalén serían plenamente restauradas.

A partir del capítulo 3, y hasta el capítulo 6, el discurso del profeta se dirige a los dos líderes del pueblo judío en ese momento: el Sumo Sacerdote Josué y Zerubabel, descendiente directo del rey David, y nombrado exiliarca por el gobierno persa. Es decir, quienes ostentaban el poder religioso y político, respectivamente.

Nos dice el profeta:

"Vino palabra del Señor a mí, diciendo: las manos de Zerubabel echarán el cimiento de esta casa, y sus manos la acabarán..." (Zacarías 4:8-9)

Y más adelante agrega:

"Tomarás plata y oro, y harás coronas, y las pondrás en la cabeza del Sumo Sacerdote Josué ben Josadac, y le hablarás diciendo: así ha hablado el Señor de los Ejércitos, diciendo: he aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el Templo del Señor" (Zacarías 6:11-12)

Las Ideas de Zacarías Son Muy Precisas

Primero: La profecía de Isaías 11 estaba a punto de cumplirse con la llegada de un varón llamado "el Renuevo, el cual brotará de sus raíces". Es una evidente e indiscutible alusión a todo el pasaje de Isaías 11.

Segundo: Dicho Renuevo tendría una misión bien concreta: "edificará el Templo del Señor".

Tercero: El portador de esa misión está perfectamente identificado por el profeta: "las manos de Zerubabel echarán el cimiento de esta casa..."

El Renuevo que brotó de las raíces de Yishai fue Zerubabel, y fue EN SU TIEMPO que las casas de Judá y Efraim se reunificaron, tal y como lo establece la profecía de Isaías.

Conclusión: La Profecía Está Cumplida

La profecía está cumplida. Las Casas de Judá y Efraim YA NO ESTÁN SEPARADAS.

¿Cómo explican esto los efraimitas? No lo explican. Simplemente ignoran a Zacarías, ignoran a Zerubabel, e ignoran la historia verificable del retorno de Babilonia.

Lo sorprendente es que toda esta doctrina del Efraimismo se basa en IGNORAR DELIBERADAMENTE que las profecías sobre la reunificación de Judá y Efraim:

Primero, son anteriores al exilio babilónico. Segundo, se cumplieron con el retorno de Babilonia bajo Zerubabel. Tercero, no existe NINGUNA profecía posterior que hable de una futura reunificación, porque ya había sucedido.

Pero los mesiánicos necesitan inventarse que ellos son "Efraim" para justificar su existencia como movimiento separado del Judaísmo. Es una necesidad teológica, no una verdad bíblica.

En resumen: El Efraimismo es otra invención protestante del siglo XIX, disfrazada de "restauración bíblica", que ignora la historia, ignora a los profetas posteriores al exilio, e ignora el cumplimiento verificable de las profecías que citan.

Como bien sabemos: cuando tienes que ignorar a Zacarías para sostener tu interpretación de Isaías, lo que tienes no es exégesis bíblica, sino eiségesis evangélica.

¡¡¡Una doctrina falsa más del interminable arsenal de manipulaciones mesiánicas!!!

1/05/2023

Más argumentos en contra del Efraimismo


En varios debates he sostenido que el actual pueblo judío es descendiente de las Doce Tribus de Israel, y no sólo de las de Yehudá, Binyamín y Levi, como los defensores de la Doctrina de las Dos Casas (Mesiánicos, Netzaritas y Efraimitas) sostienen.

He aportado bastante evidencia bíblica para sustentarlo, pero en esta ocasión voy a remitir a las investigaciones arqueológicas de Israel Finkelstein, uno de los más relevantes y controvertidos arqueólogos israelíes de la actualidad.

Lo sorprendente es que la evidencia arqueológica es tan contundente que destruye completamente la fantasía efraimita de que las Diez Tribus están "perdidas" esperando ser "restauradas"!!!

Las Investigaciones de Finkelstein: El Crecimiento Explosivo de Yehudá

Finkelstein ha demostrado que el Reino de Yehudá pasó por un repentino crecimiento y desarrollo hacia finales del siglo VIII AEC. La evidencia arqueológica ha demostrado que, hasta antes de ese momento, el Reino no estaba densamente poblado, la estructura política no estaba demasiado avanzada, y la inferioridad ante el Reino del Norte era sobradamente evidente.

Pero repentinamente, en un lapso de unos 30 años hacia finales del siglo VIII AEC, esa situación cambia de manera radical, y el Reino de Yehudá se convierte en una próspera economía que sustenta una estructura gubernamental bien organizada.

Finkelstein atribuye a dos razones este cambio drástico. Primero, en 730 AEC, el Reino de Yehudá quedó integrado al Imperio Asirio, y se convirtió en una parte fundamental en la ruta comercial hacia Arabia. Eso detonó la actividad económica, y por primera vez se empezó a producir aceite de oliva en grandes cantidades (digamos que "industriales"). El acceso de Yehudá al Mar Mediterráneo favoreció el comercio marítimo asirio, y por ello la evidencia arqueológica demuestra una intensificación sin precedentes en la actividad comercial.

El otro factor que transformó a Yehudá fue la destrucción del Reino del Norte en el año 722 AEC. De hecho, si mucha actividad comercial se empezó a desarrollar en el Sur, fue por la debacle repentina del Norte.

El Dato Demoledor: Explosión Demográfica por Migración del Norte

Pero hay más: las evidencias arqueológicas analizadas por Finkelstein demuestran un crecimiento demográfico sorprendente en esa etapa. Jerusalén, por ejemplo, pasó de tener unos 1,000 habitantes a cerca de 12,000, y aún en las zonas que previamente estaban más pobladas, el incremento demográfico fue superior al 500%.

En cuentas modestas, Finkelstein calcula que el Reino de Yehudá multiplicó su población en mucho más del doble.

¿A qué se debió esto? Finkelstein responde: a la migración de exiliados del Reino del Norte, que seguramente empezaron a llegar antes de la caída de Samaria.

La prueba es simple: fue en el norte de Yehudá, en la zona fronteriza, donde más se hizo patente el crecimiento demográfico. Y, naturalmente, eso repercutió en la demografía de Jerusalén, la capital.

La Confirmación Bíblica: II Crónicas 9:3

En ese marco, cobra mucha lógica un versículo que muchas veces he señalado como prueba de que no sólo las tribus de Yehudá y Binyamín regresaron después del exilio en Babilonia.

II Crónicas 9:3 dice que en Jerusalén también se asentaron descendientes de las tribus de Efraim y Menashé.

Ante la evidencia analizada por Finkelstein, el asunto es claro: ya se habían establecido allí desde mucho tiempo atrás.

La Conclusión Inevitable: Yehudá era Mayoritariamente de las Diez Tribus

Entonces, la arqueología demuestra que a partir de finales del siglo VIII AEC, el Reino de Yehudá dejó de ser característico de dos tribus —Yehudá y Binyamín—.

En realidad, a partir de ese momento MUCHO MÁS DE LA MITAD DE LA POBLACIÓN (en otras palabras, una amplia mayoría) de los habitantes del reino pertenecían a las otras Diez Tribus.

¿Entienden lo que esto significa? Cuando Babilonia conquistó Judea, cuando exilió a la población, cuando luego permitió el retorno, ¡¡¡la mayoría de los que fueron exiliados y luego regresaron eran de las Diez Tribus!!!

Los Únicos Herederos Legítimos: El Pueblo Judío

Queda demostrado, entonces, que quienes repoblaron el reino —ahora llamado Judea— después del exilio en Babilonia fueron israelitas de todas las tribus, y por lo tanto, que los únicos descendientes directos de ellos somos el pueblo judío.

Con esto no se niega la realidad de que muchos grupos quedaron en el exilio, pero recalco algo que he señalado muchas veces: los exiliados no son sólo de las Diez Tribus del Norte. También quedaron muchos exiliados de las Dos Tribus del Sur.

El punto central es otro: ¿Quién hereda y representa la identidad de las Diez Tribus presuntamente "pérdidas"?

El pueblo judío que ha sustentado desde hace más de 2 mil años la única identidad judía e israelita en el mundo.

La Farsa Efraimita Queda Expuesta

¿Cómo responden los efraimitas a esta evidencia arqueológica contundente? No responden. Simplemente la ignoran.

Prefieren sus especulaciones fantasiosas de que las Diez Tribus están "perdidas" en algún lugar de Europa, o que los gentiles que creen en Yoshke son mágicamente "Efraim", en lugar de aceptar la realidad histórica y arqueológica verificable.

Es ridículo. La arqueología demuestra que desde el siglo VIII AEC, las Diez Tribus se fusionaron con Yehudá. El pueblo que regresó de Babilonia incluía a todas las tribus. El Judaísmo rabínico es el heredero de las Doce Tribus completas.

Pero los efraimitas necesitan que las Diez Tribus estén "perdidas" para poder justificar su teología inventada. Por eso ignoran a Finkelstein, ignoran la arqueología, ignoran II Crónicas, e ignoran la lógica más básica.

Como bien sabemos: cuando la arqueología, la historia y las Escrituras todas apuntan en la misma dirección, pero tu doctrina apunta en la contraria, lo que tienes no es una revelación divina, sino una invención humana.

¡¡¡La Doctrina de las Dos Casas es una farsa protestante sin ningún fundamento histórico, arqueológico o bíblico!!!