1/08/2023

¿El Arizal consideró a Yeshú como un tzadik? ¿el Arizal insinúa que Yeshú fue la reencarnación de Esav?

BS"D



Los cristianos al estar escudriñando referencias de literatura kabalistica, encontraron una supuesta referencia en la que presuntamente el Ari z”l vinculo a Yeshú (Jesús) como uno de los tzadikim del pueblo judío. La referencia que ellos citan es sobre el libro Sha’ar HaGilgulim capítulo 37:19, en la que todo tipo de revelaciones de las tumbas de tzadikim (justos) que nuestro Rabino el Ari z”l le reveló a su alumno y que están enterrados en la zona de Safed, y con ello, los cristianos concluyen que el Ari z”l nunca se refirió a Yeshu de forma negativa y que incluso lo considero como un tzadik (judío justo).



Respuesta.

En Sha’ar HaGilgulim (versión tradicional) 37:19 se lee lo siguiente:

לצפון צפת תוב"ב, בלכתך מצפת לצד צפון ללכת אל כפר עין זייתון, דרך אילן אחד של חרוב, שם קבור יש"ו הנוצרי

(Traducción: Al norte de Safed, en tu camino espera a ir al lado norte de Kefar Ein Zaytun -el pueblo de la fuente del olivo-, por donde está a través de un algarrobo, está enterrado Yesh”u haNotzrí -Jesús el cristiano-).

Explica el R’ Shalom Ioz Shlit”a (הרב שלום אילוז) que el Ari z”l escribió eso solo para identificar las tumbas de los justos que están al lado, y también para saber aquel lugar donde señaló la tumba de Yeshu este no es un lugar santo y no pertenece a las tumbas de los justos. (רבינו המהרח"ו כתב כן רק כדי לזהות את קברי הצדקים שסמוכים אליו. וגם כדי לדעת שזה אינו מקום קדוש ולא קברי צדיקים) 


El sitio Agudat Ohalei tzadikim (אגודת 'אהלי צדיקים), explica que la redacción correcta es la que se muestra a continuación de acuerdo con la letra del R’J Vital es la siguiente:

דרך אילן אחד של חרוב של יש"ו הנוצרי

(Traducción: A través de un algarrobo del Yesh”u haNotzrí). 

-Ms. Vilna, Santas lápidas, II, página 354, nota 33 (מצבות קודש ב, עמ' 354 הערה 33).

Trae otro testimonio anterior a un hito asociado con Yesh”u en el área de Safed, es el testimonio de un monje español que dice aproximadamente en 1555 lo siguiente: 

"בצפת אפשר לראות אבן ועליה סימן של יד ימנית עם חמש אצבעותיה. מספרים שזה סימן ידו של ישו הנוצרי… זה נמצא מחוץ לעיירה, בקיר של מעיין, מתחת לעץ צפצפה. כמטחוי קשת מהצפצפה ומהאבן גדל עץ חרוב, היהודים פה מספרים שישו התחבא במקום הזה והם סיפרו לנו: ישו שלכם שם ידו על האבן הזאת ורק נשאר עליה סימן כף ידו"

"En Safed se puede ver una piedra con el signo de una mano derecha con cinco dedos. Dicen que es la señal de la mano del Yeshu HaNotzrí (Jesús el cristiano)... Fue hallada fuera del pueblo, en la pared de un manantial, Debajo de un álamo. Del álamo brotó un algarrobo y la piedra como ballesta. Aquí dicen los judíos que Yeshu se escondió en este lugar y nos dijeron: “Tu Yeshu puso su mano sobre esta piedra y sólo quedó en ella la marca de su mano”.

En este lugar se encuentran los signos mencionados en la Sha’ar HaGilgulim y en la descripción del monje español: proximidad al cruce de caminos mencionado, chopos (ahora jóvenes, pero quizás donde en el pasado hubo chopos), olivos ( el más antiguo de ellos puede tener 500 años o más, aunque se requiere una prueba de edad aún no realizada), y signos de flujo de agua en el pasado ('manantial'). A unos 300 m al oeste de este lugar hay un solo algarrobo (ubicado y fotografiado por Yosi Stepansky en 1988), posiblemente un vástago de un algarrobo que se destacó en el área incluso entonces (como se menciona en la Sha’ar HaGilgulim). Quizás todavía sea posible encontrar el 'muro del manantial con la marca de la mano de Yeshu'. Cabe señalar que existe una antigua tradición judía sobre la crucifixión de Yeshu en Tiberíades, su entierro temporal en esta ciudad y su entierro final en algún lugar de Galilea. En esta tradición, no se menciona el lugar exacto de su entierro final, y Safed no se menciona hasta las fuentes del siglo XVI dC, como se menciona en Sha’ar HaGilgulim. Sobre la tradición de la crucifixión de Yeshua en Tiberíades, ver: Elchanan Reiner ‘Entre Josué y Jesús: numeración bíblica y mito local’ (בין יהושע לישוע: מספור מקראי למיתוס מקומי) pp. 306-315 (y hay fuentes y referencias al 'Sefer Toldot Yeshu', cuyos fragmentos fueron descubiertos en El Cairo Genizah).


Texto antiguo de Sha'ar HaGilgulim de R' Jaim Vital.


Por otra parte, en el capítulo 67 en Sefer HaGilgulim (de la versión extendida de 72 capítulos, según Shem HaGadolim por el Jida z"l: שער הגלגולים הקדמה ס"ז), el Arizal enseñó que Yeshu (Jesús) era la reencarnación de Esav (Esaú). 


El Ari z"l, como se cita en una nota escrita a mano por el R’ Jaim Vital que se muestra a continuación, en realidad hace referencia a varias fuentes. 


El Mitzri (המצר"י) mencionado en el encabezado se refiere al mitzrí (egipcio) sin nombre también mencionado en Shemot 2:11-12. Este es el individuo que Moshe Rabbeinu mató usando uno de los nombres de Di-s. En los comentarios allí, se menciona que Moshé realmente revisó para ver si algún descendiente importante vendría de esta persona antes de matarlo.


El Ari z"l también conecta a los descendientes de este individuo con Kayin (Caín), quien asesinó a su hermano, Hevel al comienzo del libro de Bereshit. Fue a través de esta asociación que el Ari z”l hace referencia a su juicio final de ser sumergido en excremento hirviendo en Gehinom como se discutió en el tratado Gittin 57a. ​​Este juicio particular recae sobre aquellos que se burlan de los Sabios, algo mencionado específicamente en relación con Yeshu tanto en su juventud temprana, ver por ejemplo el El evangelio de la infancia de Tomás 8:1-2 de Nag Hammadi:

(Traducción: [8:1] Y mientras los judíos aconsejaban a Zaqueo, el niño [Yeshu] se rió mucho y dijo: Ahora dejen que den fruto los que eran estériles (Gr. que son tuyos) y que vean los que estaban ciegos de corazón. He venido de lo alto para maldecirlos y llamarlos a las cosas de arriba, tal como lo mandó el que me envió por amor a vosotros. [8:2] Y cuando el niño dejó de hablar, inmediatamente todos los que habían caído bajo su maldición fueron sanados. Y nadie después de eso se atrevió a provocarlo, no sea que lo maldiga, y sea mutilado.)


y más tarde, a medida que creció, como se analiza en relación con el trato que le dio a su maestro, el R’ Yehoshua ben Perajia en el Talmud Bavlí masejet Sanhedrín 107b:

הוספה מחסרונות הש"ס: רבי יהושע בן פרחיה מאי הוא כדקטלינהו ינאי מלכא לרבנן אזל רבי יהושע בן פרחיה ויש"ו לאלכסנדריא של מצרים כי הוה שלמא שלח לי' שמעון בן שטח מני ירושלים עיר הקודש ליכי אלכסנדרי' של מצרים אחותי בעלי שרוי בתוכך ואנכי יושבת שוממה קם אתא ואתרמי ליה ההוא אושפיזא עבדו ליה יקרא טובא אמר כמה יפה אכסניא זו אמר ליה רבי עיניה טרוטות אמר ליה רשע בכך אתה עוסק אפיק ארבע מאה שיפורי ושמתיה אתא לקמיה כמה זמנין אמר ליה קבלן לא הוי קא משגח ביה יומא חד הוה קא קרי קריאת שמע אתא לקמיה סבר לקבולי אחוי ליה בידיה הוא סבר מידחא דחי ליה אזל זקף לבינתא והשתחוה לה אמר ליה הדר בך אמר ליה כך מקובלני ממך כל החוטא ומחטיא את הרבים אין מספיקין בידו לעשות תשובה ואמר מר יש"ו כישף והסית והדיח את ישראל

(Traducción: § ¿Cuál es el incidente que involucra a Yehoshua ben Perajia? La Gemará relata: Cuando el rey Yannai estaba matando a los sabios, Yehoshua ben Perajia y Jesús, su alumno, fueron a Alejandría de Egipto. Cuando hubo paz entre el Rey Yanai y los Sabios, Shimon ben Shataj envió un mensaje a Yehoshua ben Perajia: De mí, Jerusalén, la ciudad santa, a ti, Alejandría de Egipto: Mi hermana, mi esposo está ubicado entre ustedes y yo me siento solitario. El líder de los Sabios de Israel está fuera del país y Jerusalén requiere su regreso. Yehoshua ben Perajía entendió el mensaje, se levantó, vino y llegó a cierta posada en el camino a Jerusalén. Lo trataron con gran honor. Yehoshua ben Perajía dijo: ¡Qué hermosa es esta posada! Jesús, su alumno, le dijo: Pero mi maestro, los ojos de la mujer del posadero son estrechos [terutot]. Yehoshua ben Perajía le dijo: ¡Malvado! ¿ Te involucras con respecto a ese asunto, la apariencia de una mujer casada? Produjo cuatrocientos shofarot y lo excluyó. 

Jesús se presentó ante Yehoshua ben Perajía varias veces y le dijo: Acepta nuestro, es decir, mi arrepentimiento. Yehoshua ben Perajía no se fijó en él. Un día, Yehoshua ben Perajía estaba recitando Shema y Jesús se presentó ante él con la misma petición. Yehoshua ben Perajía tenía la intención de aceptar su pedido y le hizo una señal con la mano para que esperara hasta que completara su oración. Jesús no entendió la señal y pensó: Me está alejando. Fue y puso un ladrillo en posición vertical para que sirviera de ídolo y se inclinó ante él. Yehoshua ben Perajía luego le dijo a Jesús: Arrepiéntete. Jesús le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: Al que peca y hace pecar a las masas, no se le da la oportunidad de arrepentirse. Y el Maestro dice: Jesús hizo brujería, incitó a los judíos a la idolatría y desvió a Israel. Si Yehoshua ben Perajía no lo hubiera hecho perder la esperanza de la expiación, no habría tomado el camino del mal.)


Esto también se discute en el Zohar 2:12b:5 que también conecta a esta persona con Esav:

אמר רבי יהודה, לזמנא דאתי מה כתיב, (ירמיהו ל״א:ט׳) בבכי יבואו ובתחנונים וגו'. מהו בבכי יבואו. בזכות בכי דאם הילד, שהיא רחל, יבואו ויתכנשון מן גלותא. ואמר רבי יצחק, פורקנא דישראל לא תליא אלא בבכי, כד ישתלמון ויכלון, בכי דמעות דבכה עשו קמי אביו, דכתיב, (בראשית כ״ז:ל״ח) וישא עשו קולו ויבך. (אמר רבי יוסי אותו בכי דבכה עשו) ואינון דמעין, אחיתו לישראל בגלותיה. כיון דיכלון אינון דמעין בבכיה דישראל, יפקון מגלותיה, הדא הוא (ירמיהו ל״א:ט׳) דכתיב בבכי יבואו ובתחנונים אובילם. (שמות ב׳:י״ב) ויפן כה וכה. חמא באלין נ' אתוון, דמיחדין ליה ישראל בכל יומא, שמע ישראל פעמים, דאית בהון כ''ה כ''ה תרי זמני, ולא חמא ביה. ויפן כה וכה וגו'. כה וכה, אמר רבי אבא, כה חמא, אי הוו ביה עובדין דכשרן. וכה אי זמין לנפקא מניה ברא מעליא, מיד וירא כי אין איש. חמא ברוח קודשא, דלא זמין לנפקא מניה ברא מעליא.

El R’ Yehuda dijo: Con respecto al futuro, esto es lo que está escrito: "Llegarán con llanto y los guiaré con súplicas" (Yirmiya 31:9). (Él pregunta): ¿Cuál es el significado de "vendrán con llanto"? (Él responde): Por el mérito del llanto de la madre del niño, (la madre de Israel), que es Rajel, vendrán, y serán recogidos del destierro. El rabino Yitzjak dijo: La redención de Israel depende solo del llanto, (significando) cuando las lágrimas que Esav (Esaú) lloró ante su padre se terminarán y llegarán a su fin. (Entonces serán redimidos), como está escrito, “Y Esav alzó su voz y lloró” (Berreshit 27:38). Estas lágrimas bajaron a Israel al exilio. (Por lo tanto), tan pronto como estas lágrimas cesen por el llanto de Israel, saldrán del exilio. Este es el significado de "Y miró hacia aquí [Heb. koh (Caf-Hei)] y aquello (koh)" (Shemot 2:12). (Desde) que vio en estas cincuenta letras que Israel proclamaba dos veces al día la oración, "Shema Israel" (Escucha Israel), que contiene Caf-Hei (= 25) y Caf-Hei (estas letras) dos veces; pero no vio (que el egipcio las estaría diciendo). "Y miró a Koh y Koh". El R’Aba dijo: (El primer koh es porque) miraba para ver a quien poseía buenas obras, y (el segundo koh es porque) deseaba percibir si de él surgiría un hijo justo. Inmediatamente, "vio que no había ningún hombre" (Ibid.), vio por el Ruja’ Kudsha’ (Inspiración divina) que ningún hijo justo no saldría de él.


Pero luego el Ari z"l va más allá y dice que su pedigrí es el mismo que el de la persona mencionada en Vaicra 24:10-11 y su nombre comúnmente conocido en realidad se menciona a través de Roshei Teivot (primeras letras) en el pasuk de Vaicra 24:16: וְנֹקֵב שֵׁם־יְיָ, que en orden inverso deletrea a Yeshu (ישו). Esto se puede leer en el Sefer HaGilgulim en el capítulo 67 titulado "El Egipcio Malvado", escribió que este asunto de que el blasfemo fue luego reencarnado como Yeshú, está insinuado en el pasaje que se dice sobre el blasfemo, "y pronunció el Nombre de Di-s", cuyas iniciales deletrean "Yeshu" (Jesús).


La imagen de copia del libro sigue:


רוע המצרי ששיסה את כעסו של נפש קין, שהוא כולו לאחרונה. ולכן נידון ככופר לוחשים והוא עצמו כשם המקלל שרבטוסו בימי משה חסו ל"ש וְנֹקֵב שֵׁם־יְיָ מים יומם. ולכן כתוב בו "בן שלוש שנים" ולא מכל שם אביו כי היה ממזר, דוגמת גלגול הראשון.


La maldad del Egipcio רוע המצרי ¹ fue la que desencadenó la ira del alma de Caín² —que es toda ella la última en la cadena de gilgulim³—. Por eso fue condenado como quien niega su raíz divina mediante susurros mágicos⁴, siendo él mismo como el blasfemo al que azotaron en los días de Moshé —borrado sea su nombre y su recuerdo⁵— según el versículo: וְנֹקֵב שֵׁם יְיָ מוֹת יוּמָתEl que profana el Nombre del Eterno, morirá», Lv 24:16)⁶. Por eso está escrito de él «hijo de tres años»⁷ y no se menciona en absoluto el nombre de su padre, porque era un mamzér⁸. A semejanza del primer gilgul⁹.”

Notas al pie

¹ El Egipcio (HaMitsrí, המצרי): Referencia al egipcio anónimo que Moshé mató en Shemot 2:11–12. Según el comentario luriánico, antes de ejecutarlo Moshé escrutó mediante el Ruaj HaQodesh si de ese hombre descendería algún hijo justo, y vio que no. Cfr. Zohar 2:12b, donde se explica que Moshé «miró hacia aquí y hacia allá» (vayifen koh vakoh) inspeccionando mediante las cincuenta letras del Shemá si el egipcio poseía buenas obras o si de él surgiría un descendiente justo, concluyendo que no. En la tipología luriánica, este episodio es fundacional para la cadena de reencarnaciones que culmina en la figura del blasfemo y, posteriormente, en Yeshu HaNotzrí.

² Alma de Caín (nefesh Qayin): El sistema luriánico divide las almas en raíces (shorashim); la raíz de Caín (iqvei Qayin) abarca una cadena de almas marcadas por el homicidio primordial y la negación de la raíz divina. El Egipcio, en tanto portador de esa raíz, actúa como eslabón que transmite y amplifica la carga kármica de Caín. Cfr. Sha'ar HaGilgulim, Haqd. 36.

³ La última en la cadena (shehu kuló leajaroná): Expresión técnica que indica que esta alma ha llegado al extremo inferior de sus posibilidades de rectificación (tiqún). No es que sea la última cronológicamente, sino que agota el margen de tiqún disponible para esa raíz, lo que explica la severidad del juicio que recae sobre ella.

⁴ Niega su raíz divina mediante susurros mágicos (kofer lojashim): La expresión combina la categoría halájica del kofer —quien niega principios fundamentales de la fe— con la de lojashim, los que practican encantamientos susurrados. En el Talmud Bavlí (Sanhedrín 107b) se afirma explícitamente que Yeshu «hizo brujería, incitó a Israel a la idolatría y los extravió», lo que el Arizal conecta retrospectivamente con la figura del Egipcio como su antecesor en el gilgul.

⁵ Borrado sea su nombre y su recuerdo (חסו ל״ש, abreviatura de jimáse shemó vezijró): Fórmula imprecatoria equivalente al hebreo estándar ימח שמו וזכרו. Su uso aquí no es incidental: en la literatura rabínica anticrística, la grafía ישו fue interpretada retroactivamente como acrónimo de ימח שמו וזכרו («borrado sea su nombre y su recuerdo»), por oposición al nombre completo ישוע (Yeshúa). El uso de esta abreviatura en el pasaje, aplicada al Egipcio-blasfemo, anticipa implícitamente la identificación con Yeshu que el Arizal hace explícita mediante los roshei teivot del versículo siguiente.

⁶ וְנֹקֵב שֵׁם יְיָ — Criptograma de Yeshu: Este es el núcleo de la identificación luriánica. Las iniciales de las tres palabras וְנֹקֵב שֵׁם יְיָ son ו-ש-י; leídas en orden inverso producen י-ש-ו, que el Arizal lee como ישו (Yeshu) mediante inversión de sofei teivot o inversión directa de las radicales. Según el Séfer HaGilgulim cap. 67 (versión de 72 capítulos, citado en Shem HaGedolim del Jidá), el Arizal afirma explícitamente que el blasfemo se reencarnó en Yeshu HaNotzrí, y que esto está insinuado en el versículo de Lv 24:16 cuyas iniciales deletrean «Yeshu» en orden inverso. Esto no es un argumento marginal: el mismo mecanismo criptográfico aparece confirmado en Pri Ets Jaim, Sha'ar Janukah uPurim 3:30, donde se afirma que Esav se reencarnó en Yeshu (talmid de R. Yehoshúa ben Perajyá), vinculando así tres eslabones: Caín → Esav → Egipcio-blasfemo → Yeshu. Complementariamente, mediante el tseruf de Yitzjak Avinu, la expresión רוע המצרי se transforma en ישוע הנצרי, alternativa explícita de su nombre común.

⁷ «Hijo de tres años» (ben shalosh shanim): Lectura del original Rashi que requiere cotejo con edición crítica. Una posibilidad es que sea abreviatura de בן האשה הישראלית השלישית («hijo de la tercera mujer israelita»), referencia midráshica oscura. Otra lectura posible, coherente con el contexto anticrístico, es que aluda a la tradición talmúdica de Sanhedrín 107b sobre la edad o la situación vital de Yeshu en el momento de su ruptura con R. Yehoshúa ben Perajyá. Lo que sí es inequívoco es que la omisión del nombre del padre en Lv 24:10 es interpretada como confirmación de la ilegitimidad del blasfemo, exactamente paralela a la ilegitimidad de Yeshu como «hijo de un gentil» (ben nojrí) según Dt 13:7: «si tu hermano, hijo de tu madre, te incitare...» —es decir, hermano solo por parte materna, porque el padre era gentil.

Mamzér (ממזר): En halajá, hijo nacido de una unión prohibida que produce mamzerut (Yevamot 49a). La condición de mamzér del blasfemo —que la Torá insinúa al omitir el nombre del padre y decir únicamente «hijo de una israelita» y «hijo de un egipcio» (Lv 24:10)— es un topos midrásico que el Arizal integra en la lógica del gilgul: del mismo modo que el blasfemo era mamzér hijo de un gentil, Yeshu en su siguiente encarnación era igualmente mamzér hijo de un gentil, como confirma la tradición de ben Pandera / ben Stada (TB Shabat 104b; Sanhedrín 67a), donde el nombre del padre romano Pandera sustituye exactamente al egipcio anónimo del blasfemo.

⁹ El primer gilgul (gilgul harishón): Referencia a Caín como prototipo originario de esta cadena de almas. El «primer gilgul» no es el Egipcio ni el blasfemo, sino Caín mismo, cuya alma fragmentada inició la serie. La expresión domat gilgul harishón («a semejanza del primer gilgul») establece una tipología estructural: cada encarnación de esta raíz reproduce el patrón de Caín —negación, violencia, profanación del nombre divino— con intensidad creciente hasta que la raíz se agota. Según el Zohar 2:12b, la cadena de las lágrimas de Esav que prolongan el exilio está ligada a este mismo complejo de almas, lo que conecta la sección con la enseñanza del Pri Ets Jaim sobre Esav → Yeshu como último eslabón antes de la rectificación escatológica.


Por otra parte, usando el tzeruf de Yitzjak Avinu, la transformación de Gevurah רוע המצר״י se convierte en ישוע הנצר״י una alternativa de su nombre común. Y esto también se puede leer הנצר י״שוע.


Se ha de mencionar también, en el Libro, Pri Eitz Jaim, aquí, (las Enseñanzas de Isaac Luria/Arizal, registradas por su alumno R’ Jaim Vital), sha’ar R”J Janukah u’Purim 3:30 que confirma lo que dice Sha’ar HaGilgulim

נמצא במקום אחר, כתיב עשי"ו, כי להיות שנתגלגל בישוע, תלמיד רבי יהושוע בן פרחיה, ולפי שדחוהו בב' ידים, וענשו, וכמ"ש. ולטעם זה, חושם בן דן הרג לעשו, שחתך ראשו, ונפל הראש תוך המערה, ונקבר שם עם יעקב, לפי שהקדושה שבו היה בראשו לבד, לכן נקבר שם.

(Traducción: Se encuentra en otro lugar: se escribe / dice עשי״ו [Esav], porque se reencarnó en ישוע [Yeshua / Jesús]. [Creo que está tratando de señalar que las letras en ambos nombres son iguales, solo que reorganizadas.] Era estudiante de R’ Yehoshua ben Perajía, y dado que R’ Perajía lo empujó con las dos manos, y fue castigado, como dice allí. Y es por eso que cuando Jushem, hijo de Dan, mató a Esav, cortó su cabeza y la cabeza rodaron dentro de la cueva [de Majpela] y fue enterrado allí con Ya’akov, porque la santidad estaba solo en la cabeza, por eso fue enterrado allí".)


El blasfemo, hijo de una mujer israelita, reencarnó en Yeshu HaNotzrí.


El hombre blasfemo que fue apedreado hasta la muerte en los días de Moisés, reencarnó después en Yeshu HaNotzrí (según varias fuentes cabalísticas). Como está aludido en el versículo "y blasfemó el Nombre de Di-s" (Levítico 24:16), cuyas iniciales deletrean Yeshu (Jesús) (Gilgulim ibid.).


Por eso Yeshu decía que del cielo le fue dicho "que siendo niño amé a Israel y de Egipto llamé a mi hijo" (Oseas 11:1), pero en esto mismo se alude a que su origen era de un egipcio. Por eso, así como el blasfemo era "bastardo", hijo de un gentil, también Yeshu en su siguiente encarnación era "bastardo", hijo de un gentil.


Yeshu está aludido negativamente en la Torá en el versículo "Si tu hermano, hijo de tu madre, te incitare en secreto diciendo: Vamos y sirvamos a dioses ajenos" (Deuteronomio 13:7). Es decir, te incitará un judío que es "tu hermano" del lado de la madre y por eso se llama "hijo de tu madre", pero no es tu hermano del lado del padre que es gentil. Y se cumplió la bendición de Isaac a Esaú de "vivirás de tu espada (...) y a tu hermano servirás" (Génesis 27:40) - esto es el servicio de los edomitas que adoran y se postran a su hermano judío crucificado. Y esto causó la prolongación del exilio actual después de la destrucción del Segundo Templo, porque la conversión de Yeshu, que era de entre los hijos de Israel, en un ídolo que perdura y es aceptado por sus seguidores, es algo muy grave y su castigo es muy grande.


Yeshú HaNotzrí pronunciaba con su boca el Nombre Explicito de Di-s al igual que el blasfemo, así como no se mencionó para nada el nombre del blasfemo en la parashá, sino que sólo se dijo "hijo de mujer israelita" (Levítico 24:10), "hijo de un hombre egipcio" (ibid. 24:10) y "el blasfemo" (ibid 24:14), así también nuestros sabios evitaron llamar a Yeshú por su verdadero nombre "Yeshúa" que es nombre de malvados, sino sólo con otros apodos como "Yeshu", "Yeishu" (iniciales de "borre su nombre y memoria"), "el nazareno" (de Nazaret), "hijo de Stada" (referencia a que su madre "se descarrió/prostituyó"), "hijo de Pandera" (por el nombre de su padre gentil), "hijo de Sotra" (prostituta), "ese hombre", "el crucificado", "el ahorcado", "fulano", "falso profeta". El blasfemo conocía el Nombre Explícito que oyó en el Monte Sinaí y lo rechazaba, usándolo para idolatría. Así también Yeshú conocía el Nombre Explícito y lo usaba. Pues cuando subió al Templo, copió el Nombre Explícito que encontró allí en un pergamino que escondió debajo de su piel por medio de la pronunciación del Nombre Explícito, con el fin de no olvidarlo debido a los dos leones de bronce que causaban temor y olvido del Nombre a los que pasaban. Y cuando Yeshú salió, sacó el pergamino de debajo de su piel pronunciando el Nombre, y luego devolvió su piel a su lugar. El blasfemo pronunciaba las letras del Nombre, y así también Jesús pronunciaba con su boca el Nombre Explícito, y con su poder hacía milagros y prodigios para que creyeran en él. Era hechicero, incitador y extraviaba a Israel con sus actos. Y así como la intención del blasfemo era servir a la idolatría, así en su reencarnación como Yeshú se hizo él mismo un ídolo. Y así como el blasfemo se burlaba de las cosas sagradas, así también Yeshú HaNotzrí se burlaba de las palabras de la Torá.


Y así como el blasfemo fue ejecutado por apedreamiento, que es una de las cuatro penas judiciales, así también Yeshú fue ejecutado mediante crucifixión que es semejante a la pena del apedreamiento.


Y la razón por la que específicamente el blasfemo reencarnó en Yeshú que causó gran daño a Israel, es porque el blasfemo no completó su tikún (rectificación) con su muerte por apedreamiento, y estaba destinado a reencarnar para volver a corromper y morir como Yeshú HaNotzrí.


Y así como el blasfemo se jactaba diciendo "bendecido sea el nombre de Di-s", así también Yeshú se jactaba mintiendo que era hijo de Di-s. Y así como la intención y el deseo del blasfemo era llevar a Israel a la idolatría diciendo "estos dioses son tuyos Israel", así también Yeshú vino con la intención de hacer lo mismo.


Y el hecho de que el blasfemo blasfemara específicamente el nombre de Di-s de cuatro letras, se debía a que éste contiene el poder de la fuerza de la impureza (klipá). Así Yeshú HaNotzrí que era su reencarnación, utilizaba el poder del nombre de cuatro letras de Di-s para la impureza e idolatría.


La muerte de Yeshú HaNotzrí fue por apedreamiento como fue con el hombre blasfemo

Así como no había ningún lado bueno en el blasfemo, sino que era completamente malvado, así también no hallaron ningún mérito a Yeshú antes de su muerte. Y así como el blasfemo fue ejecutado por Israel con deshonra a la vista de todos mediante apedreamiento, así también Yeshú fue juzgado según las leyes de la Torá por el Sanhedrín para ser ejecutado como incitador y extraviador, e Israel recibió permiso para ello del gobernador romano Pilato que estaba en Jerusalén. Y después Yeshú fue apedreado hasta la muerte y luego colgaron su cuerpo, y esto fue en la víspera de Pesaj, como está aludido en los versículos (Deuteronomio 13:7-11) que hablan sobre su castigo de muerte.


Y se cumplió con su muerte el mandamiento de la Torá de ejecutar a un falso profeta, y se realizó "y quitarás el mal de en medio de ti" (Deuteronomio 13:6). Y antes de que anocheciera, su cuerpo fue descendido del madero para no transgredir la prohibición de la Torá de no dejar colgado un cadáver durante la noche.


Y Yeshú tenía 36 años cuando murió, en secreto del versículo "a la mitad de sus días lo dejará" (Jeremías 17:11). Y ese día que fue colgado era viernes por la tarde antes de Shabat. Y así como Yeshú fue colgado precisamente en la víspera de Shabat, así también toda su nación está destinada a ser anulada y cortada de la tierra en el "sexto día" que es el sexto milenio, en el cual empieza a brillar la gran luz del "día de Shabat" que es el séptimo milenio. Y esto será en la segunda mitad del sexto milenio, que ya se considera la medianoche del viernes cuando la santidad del Shabat comienza a brillar. Y esto está aludido en el versículo "...y sacaréis lo viejo delante de lo nuevo" (Levítico 26:10), cuyas iniciales y finales de palabras מִפְּנֵ֥י חָדָ֖שׁ deletrean "Mashiaj" (Mesías), y las finales de palabras deletrean "Yeshu" (מִפְּנֵ֥י חָדָ֖שׁ תּוֹצִֽיאוּ), es decir que cuando venga el Mesías se terminará la nación de Yeshú.



1/07/2023

El manuscrito que los nazarenos (natzaratim) no se atreven a leer completo

BS"D
Texto del Evangelio Hebreo de Mateo
de R' Shem Tob Ibn Shaprut


Hay una táctica que conozco bien de los debates con nazarenos y mesiánicos: cuando no pueden ganar el argumento completo, reducen el campo de batalla hasta quedarse con el único terreno donde creen tener ventaja. Yosef ben Levi de los natzratim lo hace con una disciplina casi admirable. Cada vez que el debate sobre el manuscrito Shem Tob se abre hacia sus implicaciones más amplias, él regresa, invariablemente, a su lista. Veintisiete ejemplos. Siempre los mismos veintisiete ejemplos. Como si la filología de un manuscrito medieval pudiera resolverse con una lista.

Conviene explicar de qué se trata antes de continuar.

El Shem Tob es una versión del evangelio de Mateo en hebreo, incluida por Shem Tob ben Itzjak ben Shaprut en su obra apologética Even Boán, en el año 1380. La postura de Yosef —recuperada de su maestro Avdiel Frías— es que este manuscrito no es una traducción medieval al hebreo, sino la preservación de un texto hebreo original, copiado generación tras generación desde los tiempos del propio Mateo. La postura de los especialistas —de todos los especialistas, sin excepción— es que el Shem Tob es una traducción medieval elaborada a partir de fuentes que no son el Mateo griego, principalmente la llamada Armonía de Lieja.

Aclaración importante antes de entrar al análisis: no está en debate si el Mateo original se escribió en hebreo o en griego. Los especialistas aceptan sin problema que el texto original probablemente no se escribió en griego. Eso Yosef lo presenta como si fuera una revelación que los académicos miedosos jamás se atreverían a admitir. Pero es un punto de consenso. Lo que sí está en debate es otra pregunta, más específica y más difícil: ¿el Shem Tob es la preservación de ese original hebreo, o es una traducción medieval al hebreo desde otra fuente? Esa es la pregunta. Y sobre esa pregunta, los veintisiete ejemplos de Yosef supuestamente lo resuelven todo.

La lógica de la lista es la siguiente: en veintisiete versículos, el Shem Tob presenta una lectura que difiere del Mateo griego, y en cada caso la diferencia puede explicarse por la similitud ortográfica entre dos palabras hebreas. El argumento es que el traductor al griego leyó mal el original hebreo, y por eso escribió algo distinto. El ejemplo más citado es Mateo 6:32, donde el griego dice "los gentiles buscan todas estas cosas" y el Shem Tob dice "los cuerpos buscan todas estas cosas." En hebreo, "gentiles" es hagoyim (הגוים) y "cuerpos" es hagufim (הגופים): palabras visualmente similares, fáciles de confundir. Entonces, se deduce que el traductor al griego leyó mal el original hebreo y escribió "gentiles" donde debía decir "cuerpos."

¿Demuestra esto que el Shem Tob preserva el original? Me senté a analizar los veintisiete casos, uno por uno, en la soledad de mi estudio, sin necesidad de contratar a ningún especialista. Y lo que encontré no fue una lista de pruebas. Fue una lista de problemas.

El problema central es uno que parece banal hasta que uno lo piensa con seriedad: el hecho de que exista una lectura alternativa en hebreo no implica automáticamente que esa lectura sea la correcta. Hay al menos dos escenarios igualmente posibles. En el primero, el que defiende Yosef, el original hebreo fue mal leído y el error pasó al griego y a todos los manuscritos posteriores, mientras que los judíos preservaron la lectura correcta durante trece siglos hasta llegar a Shem Tob ben Itzjak. En el segundo, el texto original hebreo fue traducido correctamente al griego, y en algún momento durante esos mismos trece siglos, alguien retradujo el texto al hebreo desde el griego u otra fuente, y un copista posterior leyó mal el hebreo retraducido, produciendo una variante incorrecta que eventualmente llegó al manuscrito del Shem Tob. Ambos escenarios explican los mismos datos. Y eso ya es suficiente para que la lista deje de ser una prueba.

Existe incluso un tercer escenario más complejo: el Mateo hebreo original fue traducido varias veces, no sólo al griego sino posiblemente al arameo y al latín, y en ese proceso de traducciones cruzadas y retraducciones —en trece siglos todo esto es posible— los errores de lectura pudieron surgir en cualquier punto de la cadena y filtrarse en cualquier dirección. El especialista honesto tiene que contemplar todas estas posibilidades antes de ofrecer una conclusión. Yosef se quedó con una sola y llamó al resultado una demostración definitiva.

Veamos ahora qué dice realmente la lista, caso por caso, porque los detalles importan.

El primer grupo de casos —nueve en total— son diferencias en las que ninguna de las dos lecturas tiene ventaja objetiva sobre la otra. El sentido de la frase no cambia o ambas versiones son igualmente coherentes con el contexto, por lo que es imposible determinar cuál es la original. En Mateo 7:4, el griego dice "déjame sacar la paja" y el Shem Tob dice "espera a que saque la paja": las dos son lógicas. En Mateo 7:6, el griego dice "no deis lo que es santo a los perros" y el Shem Tob dice "no deis la carne santa a los perros": ambas tienen coherencia con el contexto inmediato. En Mateo 18:30, "lo echó en la cárcel" frente a "lo llevó a la cárcel": imposible decidir. En Mateo 22:23, "se le acercaron los saduceos" frente a "le salieron al encuentro": igualmente irresoluble. En Mateo 23:37, "apedrear" frente a "expulsar": ninguna tiene ventaja contextual determinante. En Mateo 24:6, "no os alarméis" frente a "no os llenen de vanas esperanzas": ambas coherentes dado el versículo anterior sobre los falsos mesías. En Mateo 25:33 y 26:53, las diferencias son tan mínimas que no alteran el sentido en ninguna dirección. Nueve casos donde la ambigüedad es total. Nueve casos que no demuestran nada.

El segundo grupo —once casos— es más revelador, porque en ellos la lectura del Mateo griego es más lógica que la del Shem Tob. Esto contradice directamente la premisa implícita de la lista, que supone que cuando hay una diferencia, la versión hebrea tiene que ser la correcta.

Mateo 5:4: el griego dice "bienaventurados los que lloran" (habojim, הבוכים) y el Shem Tob dice "bienaventurados los que esperan" (hajojim, החוכים). La frase siguiente es "porque serán confortados". El consuelo prometido tiene sentido para quienes lloran. Para quienes esperan, la promesa lógica sería que su espera terminaría, no que serían confortados. La lectura griega es más coherente.

Mateo 6:6: el griego dice "entra en tu aposento" (mishkan, משכן) y el Shem Tob dice "ve a tu lecho" (mishkav, משכב). La instrucción inmediata siguiente es "cierra las puertas detrás de ti." Los aposentos tienen puertas. Los lechos, no. La lectura griega funciona. La del Shem Tob, no.

Mateo 7:29: el griego dice "les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas" (soferim), mientras que el Shem Tob dice "y no como el resto de los sabios" (jajamim). Aquí hay un detalle que merece atención: si el original hebreo decía "los sabios" y el traductor al griego lo cambió inexplicablemente por "los escribas", ¿cuál sería la razón? Ninguna. En cambio, si el original griego decía "los escribas" y un copista hebreo posterior leyó "como el resto de" en lugar de "como", y luego sospechando que había un error sustituyó "escribas" por "sabios" —porque Yeshú nunca aparece retratado como escriba—, tenemos una corrección racional por parte de un copista. En el sentido nazareno, tenemos una alteración arbitraria por parte de un traductor. La explicación más parsimonious favorece al griego.

Mateo 8:26: el griego dice "¿por qué temen (tiraú, תיראו), hombres de poca fe?" y el Shem Tob dice "¿por qué miran (teraú, תראו)?" El versículo anterior describe a los discípulos aterrados ante una tormenta, diciéndole a Yeshú "¡Sálvanos porque morimos!" Que la respuesta sea "¿por qué temen?" es perfectamente coherente. Que sea "¿por qué miran?" resulta contextualmente extraño.

Mateo 9:34: el griego dice "por el príncipe (bar, בשר) de los demonios" y el Shem Tob dice "en el nombre (shem, בשם) de los demonios." La inconsistencia del Shem Tob es gramatical: si fuera "en el nombre", lo lógico sería "en el nombre del príncipe de los demonios" o "en los nombres de los demonios", no "en el nombre de los demonios" en plural. La versión griega mantiene la coherencia entre el singular "príncipe" y el plural "demonios."

Mateo 11:5 merece consideración especial. El griego dice "los pobres reciben las buenas nuevas" (mitbasrim, מתבשרים) y el Shem Tob dice "los pobres son absueltos" (mitpashrim, מתפשרים). Este versículo cita Isaías 61:1, que dice "me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos." La palabra "buenas nuevas" en el griego de Mateo viene de la Septuaginta, que añade el término evangelisasthai. No hay razón para suponer que esa palabra sea un error de traducción: es una elaboración deliberada sobre la Septuaginta. Pero lo más significativo es lo contrario: la lectura del Shem Tob, "los pobres son absueltos", no tiene ningún paralelo en el texto hebreo del Tanaj. Isaías, para decir "libertad a los cautivos", usa lishevu'im deror (לִשְׁבוּיִם דְּרוֹר), que no tiene ninguna relación con el mitpashrim del Shem Tob. En este caso no sólo es más lógica la lectura griega: es la que refleja fuentes bíblicas reales. El Shem Tob inventa una frase que no existe ni en Isaías ni en ninguna otra parte del Tanaj.

Mateo 11:13 ofrece un problema similar: el griego dice "todos los profetas y la Ley profetizaron hasta (ad, עד) Juan" y el Shem Tob dice "todos los profetas y la Torá hablaron acerca de (al, על) Yojanan." El versículo siguiente identifica a Yojanan con Elías, y la única fuente bíblica que habla del regreso de Elías es Malaquías. Afirmar que toda la Torá y todos los profetas hablaron acerca de Yojanan es, textualmente, inexacto. La versión griega, que establece una demarcación temporal hasta Yojanan, es más precisa.

Mateo 28:6 cierra este grupo: el griego dice "venid, ved el lugar donde yacía (mead, מעד) el Señor" y el Shem Tob dice "venid, ved el lugar donde se levantó (amad, עמד) el Señor." Las mujeres que se acercan al sepulcro esperan encontrar un cuerpo inerte. La instrucción de ver el lugar donde yacía el cuerpo es coherente con esa expectativa. La del Shem Tob presupone un conocimiento que las mujeres todavía no tienen en ese momento del relato.

Once casos donde el griego es más lógico. Sumados a los nueve anteriores, llevamos veinte casos descartados. Quedan siete. Pero la lista se sigue reduciendo.

El tercer grupo son casos directamente falaces: errores o manipulaciones en la lista misma, independientemente del manuscrito.

Mateo 8:21: la lista afirma que el griego dice "otro" (ajer, אחר) mientras que el Shem Tob dice "uno" (ejad, אחד). Pero el Shem Tob no escribe ejad. Escribe va'ejad mitalmidav (וא׳ מתלמדיו). La diferencia no viene de ninguna lectura paralela del hebreo original: viene de un error —voluntario o no— del autor de la lista.

Mateo 11:28: la lista afirma que donde el griego dice "venid a mí (elai, אלי)", el Shem Tob dice "vayan a Él (elav, אליו)". Pero George Howard, cuya traducción del Shem Tob es el texto de referencia para todos los enamorados de este manuscrito, traduce elav precisamente como "venid a mí." La interpretación "vayan a Él" no es una lectura del texto; es un prejuicio teológico de los nazarenos, obsesionados con eliminar del manuscrito cualquier rasgo que suene demasiado cristológico.

Mateo 13:48: la lista afirma que el griego dice "lo malo lo echan al mar (lejof, לחוף)" mientras que el Shem Tob dice "lo echan afuera (lajutz, לחוץ)". El texto griego de Mateo dice exactamente "lo echan afuera", igual que el Shem Tob. No hay diferencia que analizar. No sé de dónde sacaron este caso.

Mateo 26:23: la lista sostiene que el griego dice "ese me traicionará" (yimsreni, ימסרני) mientras que el Shem Tob dice "ese me venderá" (yimkreni, ימכרני). Pero el término griego paradósei no se traduce como "traicionará": significa "me entregará en manos de otro." La lista está presentando una traducción incorrecta del griego para fabricar una diferencia que el texto no tiene.

Mateo 26:30: la lista afirma que el griego dice "cuando cantaron (vayashiru, וישרו) el himno" y el Shem Tob dice "cuando retornaron (vayashuvu, וישבו)." Pero según la traducción de Howard, el Shem Tob en este versículo dice simplemente "y salieron al Monte de los Olivos" (vayelju vayetzu lehar hazeitim, וילכו ויצאו להר הזתים). La diferencia real es que el griego menciona el himno antes de salir, y el Shem Tob simplemente no lo menciona. Ninguna lectura paralela del hebreo está en juego.

Cinco casos más descartados por errores o manipulaciones directas en la lista. Llevamos veinticinco.

El vigésimo sexto caso merece consideración aparte por su gravedad.

En Mateo 22:37 se cita el Shemá. El texto hebreo dice "con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas." El Mateo griego dice "con toda tu mente" en lugar de "con todas tus fuerzas" —un error conocido, porque en el hebreo bíblico el concepto de "mente" no existe como tal; la palabra dea (דעה) es de uso moderno. La lista presenta esto como prueba de que el Shem Tob preservó la lectura correcta.

El problema es doble. Primero, que el autor del Shem Tob pudo perfectamente encontrarse con ese error en su fuente griega o latina y corregirlo deliberadamente, precisamente porque estaba citando un versículo de la Torá que cualquier judío conoce de memoria. Segundo —y esto es lo que hace este caso directamente deshonesto— el Shem Tob no dice lo que la lista afirma que dice. El texto real del manuscrito en Mateo 22:37 es: "Y les dijo: amarás al Señor con todo tu corazón" (amar lo: veahavta et Hashem Eloheja bejol levavja vejú, אמר לו ואהבת את ה״ אלקיך בכל לבבך וכו). El Shem Tob no menciona ni "toda tu alma" ni "todas tus fuerzas." La frase se corta con un vejú, abreviatura de "etcétera." El autor de la lista inventó una lectura que no existe en el manuscrito para fabricar una prueba sobre un versículo que toda la tradición judía conoce y que cualquier copista judío habría corregido instintivamente.

El descaro de este caso es proporcional a su facilidad de detección. El Shemá no es un versículo oscuro que requiera especialistas para verificarlo.

Con esto llegamos a veintiséis casos descartados. Queda uno solo.

Mateo 6:32, el caso del que hablábamos al inicio: "los gentiles (hagoyim, הגוים) buscan todas estas cosas" en el griego, frente a "los cuerpos (hagufim, הגופים) buscan todas estas cosas" en el Shem Tob. La similitud ortográfica es real y el error de lectura es plausible. Y concedo que la versión del Shem Tob tiene una cierta coherencia interna con el contexto del sermón. Pero la lectura griega tampoco es ilógica. En ningún caso es una prueba contundente. Es, en el mejor escenario para Yosef, un argumento de peso relativo que no puede sostener por sí solo una hipótesis sobre la autenticidad del manuscrito.

Esa es la lista completa. Un versículo donde la lectura hebrea parece más coherente que la griega, sin ser determinante. El resto: nueve casos ambiguos, once donde el griego tiene ventaja, cinco falaces y un caso de manipulación documentada.

Ante todo esto, Yosef responde que los especialistas tienen miedo de decir la verdad porque necesitan cuidar sus empleos. Es el refugio final del argumento que no puede sostenerse con evidencia: la conspiración de los académicos cobardes. No voy a perder tiempo en esa idea. La menciono sólo porque ilustra perfectamente a qué punto ha llegado el razonamiento de Yosef cuando se enfrenta a los hechos.

Pero hay más. Porque la lista de Yosef no sólo falla por sus propios méritos internos. Falla porque ignora completamente el resto de la evidencia, que es considerablemente más voluminosa y más significativa.

Los especialistas que han analizado el Shem Tob en profundidad —William Petersen, George Howard y otros— han identificado un fenómeno que Yosef nunca entendió, o nunca quiso entender: las similitudes entre el Shem Tob y el Evangelio Gnóstico de Tomás. Cuando le mencioné esto en el debate, Yosef me acusó de afirmar que el Shem Tob era una copia de Tomás, evidenciando que el tema le quedó demasiado grande. No dije eso. Nadie en sus cinco sentidos diría eso.

Lo que se ha observado es que el Shem Tob comparte con el Evangelio de Tomás ciertas variantes textuales que no existen en el Mateo griego. Por ejemplo, en Mateo 13:48 el texto griego dice que los pescadores "recogen lo bueno en cestas." El Shem Tob agrega "los pescadores recogen lo bueno en cestas." El Evangelio de Tomás, en la misma parábola, dice "el pescador recoge lo bueno en cestas." La coincidencia no es entre el Shem Tob y el Mateo griego: es entre el Shem Tob y un texto que dejó de circular en Occidente hacia el siglo III o IV, porque fue proscrito por la Iglesia. Eso sugeriría que el Shem Tob preserva variantes textuales del siglo III o anteriores, lo cual le daría una antigüedad y un valor documental que la lista de Yosef jamás podría demostrar.

Digo "sugeriría" en condicional deliberado, porque aquí entra la Armonía de Lieja.

Una Armonía de los Evangelios es una obra en la que los cuatro evangelios se fusionan en un texto continuo y unificado. La primera fue el Diatesarón de Taciano, compuesto hacia el año 165 en arameo siriaco. Durante la Edad Media se elaboraron decenas de Armonías en lenguas vernáculas, y la mayoría de ellas no partió del Mateo griego sino de las versiones en arameo conocidas como Vetus Syra (elaboradas entre los siglos III y IV) y del Vetus Latina (anterior al año 382), ambas con diferencias significativas respecto a los manuscritos griegos. La Armonía de Lieja fue elaborada en Bélgica en el siglo XIII en lingburgués, una variante dialectal del holandés. Y cuando los especialistas la compararon con el Shem Tob, encontraron algo inesperado.

Todas las similitudes entre el Shem Tob y el Evangelio de Tomás —que supuestamente evidenciaban la antigüedad del manuscrito— también aparecen en la Armonía de Lieja. Volviendo al ejemplo de Mateo 13:48: el Shem Tob dice "los pescadores recogen" (plural), Tomás dice "el pescador recoge" (singular), y la Armonía de Lieja dice "los pescadores recogen" (plural), exactamente igual que el Shem Tob. La similitud no es con Tomás. Es con la Armonía de Lieja.

Esto se repite sistemáticamente. En Mateo 7:3, donde el griego dice "darte cuenta de la paja", el Shem Tob, Tomás y la Armonía de Lieja ponen "ver la paja." En Mateo 5:14, donde el griego dice que la ciudad "está construida encima de una colina", los tres ponen "está colocada." En Mateo 5:15, los tres añaden las palabras "en un lugar oculto", que no existen en el Mateo griego. En todos estos casos, la Armonía de Lieja tiene la misma lectura que el Shem Tob.

Pero la Armonía de Lieja fue elaborada en el siglo XIII, un siglo antes de que Shem Tob ben Itzjak incluyera su versión de Mateo en el Even Boán. Esto abre una posibilidad que los nazarenos no quieren contemplar: que el Mateo hebreo del Shem Tob no sea la preservación de un texto original, sino una traducción al hebreo hecha a partir de la Armonía de Lieja, heredando por esa vía variantes textuales antiguas que la Armonía preservaba de sus propias fuentes arameas y latinas.

Los ejemplos se multiplican. En Mateo 3:10, el Shem Tob introduce un versículo completo que pertenece a Lucas 3:10 —la pregunta de la gente a Juan sobre qué deben hacer— y que no existe en el Mateo griego. La misma inserción aparece en las Armonías árabes y persas, en los Códices Fuldensis y Sangallensis, en la Armonía de Toscana, y en la Armonía de Lieja. Los defensores del Shem Tob han propuesto que ese versículo estaba en el original de Mateo y que todos los copistas lo trasladaron a Lucas por error. Eso requeriría que absolutamente todos los manuscritos griegos, latinos, arameos, coptos y eslavos del Nuevo Testamento hubieran cometido exactamente el mismo error de manera independiente. La explicación alternativa es más simple: en una Armonía se fusionan los cuatro evangelios, por lo que un versículo de Lucas puede aparecer naturalmente junto a uno de Mateo. Y quien intentó recuperar el texto de Mateo a partir de la Armonía de Lieja cometió el error comprensible de no reconocer la frontera entre los dos evangelios.

Los casos continúan. En Mateo 22:4, donde el griego dice "becerros engordados", el Shem Tob y la Armonía de Lieja ponen "aves", lectura que también comparten el Vetus Latina, la Vulgata, los Códices Fuldensis y Sangallensis, y las Armonías de Venecia y Toscana. En Mateo 25:1, donde el griego habla sólo del "novio", el Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan "y una novia", interpolación que también aparece en los Códices Fuldensis y Sangallensis y en la Armonía de Toscana. En Mateo 26:2, un caso especialmente revelador: donde el griego dice "el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado", el Shem Tob dice "será entregado en la mano de los judíos" y la Armonía de Lieja dice "será entregado a los judíos." Esta formulación, con su tono marcadamente antijudío —que presenta a los judíos como un grupo ajeno y responsable de lo que le ocurrirá a Yeshú—, aparece en las Armonías de Stuttgart y La Haya, elaboradas directamente a partir de la Armonía de Lieja, y en la Armonía de Zurich, que le está emparentada. Los especialistas señalan que una frase de este tono difícilmente habría sido elaborada por judíos, lo que sugiere que la versión de Mateo que llegó a manos de Shem Tob ben Itzjak fue elaborada por no judíos o por judíos conversos al cristianismo.

George Howard calculó que las similitudes entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja que encuentran paralelo en otras Armonías o manuscritos —especialmente del Vetus Syra y el Vetus Latina— son alrededor de mil, y se le ha criticado por ser demasiado conservador: hoy se estiman en aproximadamente 1,500. Pero lo más significativo es que hay alrededor de doscientos casos en que las similitudes entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja no tienen ningún paralelo con ningún otro manuscrito ni Armonía, excepto con las Armonías elaboradas directamente a partir de la de Lieja —Stuttgart, La Haya—. Doscientos casos de correspondencia exclusiva entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja. Comparados con el único caso de la lista de Yosef que no fue descartado.

Termino con un detalle que, por sí solo, vale más que toda la lista que Yosef ha estado defendiendo.

En Mateo 1:16, el Mateo griego dice: "Y Yaacov engendró a Yosef, el esposo de María, de quien nació Jesús, llamado Cristo." Un texto hebreo original no habría dicho "llamado Cristo." Habría dicho "llamado Mesías." Eso lo sabe cualquiera que conozca la diferencia entre el hebreo y el griego. ¿Qué dice el Shem Tob en ese versículo?

Haniqra Mashiaj uvela'az Kristos (הנקרא משיח ובלעז קריס״טוס).

"Llamado Mesías, que en lengua extranjera se dice Kristos."

Un texto que se preservó dentro de comunidades judías durante trece siglos, copiado generación tras generación desde la era del Segundo Templo, ¿habría necesitado aclarar que la palabra Mesías, en "lengua extranjera", se traduce como Kristos? ¿Para qué audiencia habría sido necesaria esa aclaración? Sólo para una audiencia que llegó al texto desde el griego y necesitaba que le explicaran el término hebreo. Es decir, exactamente la situación de alguien que está traduciendo desde una fuente griega o de una Armonía medieval al hebreo.

Saquen ustedes sus propias conclusiones, como decía el texto de origen. Yo ya saqué las mías.

1/06/2023

¿Una perspectiva "hebraica" o "judía" del Nuevo Testamento?

BS"D



Introducción: La Moda Evangélica de Inventar un Judaísmo Inexistente

Se ha puesto de moda en muchos ambientes cristianos el objetivo de "recuperar" el sentido "hebraico" o "judío" del Nuevo Testamento. No es cualquier cosa: se trata, sin ir más lejos, de acercarse de un mejor modo al significado "correcto" de lo que allí se enseña.

Debo confesar que me sorprende la capacidad para inventar presupuestos históricos completamente falsos.

Naturalmente, los activistas judíos anti-misioneros (ya sea que estén involucrados con grupos judíos o noájidas) han señalado repetidamente que dicho planteamiento es incorrecto, y que el Nuevo Testamento —como producto terminado— es patrimonio espiritual e ideológico del Cristianismo. PUNTO.

Pero los misioneros insisten. Y al insistir, revelan dos severos problemas que destruyen completamente su argumento desde la raíz.

1. PRIMER PROBLEMA: NO EXISTE NINGÚN MANUSCRITO HEBREO ANTIGUO

Los defensores del "sentido hebraico del Nuevo Testamento" tienen dos severos problemas. El primero es que NO EXISTE UN SOLO MANUSCRITO ANTIGUO del Nuevo Testamento que esté en hebreo.

Veamos los hechos:

  • Los manuscritos más antiguos están en griego
  • Los que están en arameo —lo más cercano al hebreo— están claramente traducidos desde los que están en griego

Entonces, no se puede hablar estrictamente de una "recuperación" del "sentido hebraico del Nuevo Testamento". Se trata, en el mejor de los casos, de una especulación basada en tomar como referencia el Judaísmo de la época y, a partir de ello, intentar redefinir ideas, conceptos e incluso términos propios del lenguaje cristiano.

El Juego Superficial de los Términos Hebreos

Me refiero a detalles como ya no llamar "apóstoles" a los apóstoles, sino "sheliajim"; o ya no hablar de "bautizo", sino "tevilá"; o ya no llamar "Cristo" a Jesús, sino "Mashiaj" a Yeshúa.

Naturalmente, estos detalles son superficiales del todo, y no alteran el significado del texto.

De hecho, el primero en hacerlo de modo sistemático fue Franz Delitzsch, ministro de culto de la Iglesia Luterana, y que tradujo el Nuevo Testamento al hebreo para reforzar la labor de los misioneros luteranos que buscaban conversos entre los judíos. Es decir: una herramienta misionera, no una "recuperación" de nada!!!

La Manipulación de Conceptos Judíos

Es un poco más complejo el asunto de los conceptos. Por ejemplo, hay temas donde el Nuevo Testamento está irremediablemente lejos de las creencias judías.

Uno es el concepto de "muerte expiatoria del Mesías":

  • El Judaísmo rechaza una idea semejante
  • Para el Nuevo Testamento es fundamental

Ante esto, muchos intentan "judaizar" el concepto y comienzan a usar la terminología judía tradicional sobre la kapará, pero es un hecho definitivo que NO EXISTE ninguna obra judía en donde se usen expresiones como las que el Nuevo Testamento aplica a la muerte de Yeshú.

¿Cómo explican esta contradicción flagrante? No lo hacen. Simplemente ignoran el problema y continúan citando términos hebreos como si eso fuera evidencia de algo.

2. SEGUNDO PROBLEMA: EL CONTEXTO HISTÓRICO ES DEL SIGLO II, NO DEL SIGLO I

El otro problema es de índole histórica: el Nuevo Testamento refleja como contexto subyacente la problemática del Cristianismo del siglo II, no la del Judaísmo del siglo I.

Analicemos esto en detalle:

Si el Nuevo Testamento fuera una obra de judíos —y, por lo tanto, inmersa en el contexto de creencias del Judaísmo— del siglo I, debería reflejar en cada página (por lo menos de manera indirecta) los conflictos que fueron radicalizando el nacionalismo antiromano y que finalmente devinieron en la violenta guerra contra Roma, después de la cual el Judaísmo pasó unos 20 años reorganizándose para enfrentarse a su nueva realidad (un Judaísmo sin Templo ni Casta Sacerdotal operativa).

La Cronología que Convenientemente Ignoran

No estamos hablando de cualquier cosa:

  • El primer levantamiento armado contra Roma fue en el año 40 AEC
  • Las bases para la nueva etapa del Judaísmo estuvieron listas apenas en el año 90 EC
  • Son 130 años en total

Durante toda esta época, el conflicto creciente contra Roma puso en una creciente tensión a todas las comunidades y tendencias judías de la época.

Si tomamos en cuenta que la datación tradicionalista supone que el Nuevo Testamento se elaboró entre los años 40 y 95 EC, entonces es obvio que debió ser contemporáneo de la parte más intensa y crítica del conflicto entre Judea y Roma.

Por lo tanto, con mayor razón debería reflejar en cada detalle ese conflicto como trasfondo.

Pero no. Es algo que no sucede ni por asomo.

El Verdadero Contexto: La Controversia Gnóstica del Siglo II

En cambio, el contexto subyacente (e incluso explícito) que se asoma en todo el Nuevo Testamento es la controversia gnóstica, una diatriba propia del Cristianismo del siglo II.

La realidad es que ante esta situación fácilmente verificable (siempre y cuando se tenga un entendimiento claro de lo que es el Gnosticismo) no queda mucho o nada que discutir.

Se pueden analizar los VESTIGIOS de Judaísmo que quedan en la redacción final del Nuevo Testamento, pero el hecho definitivo es que su forma y contenido están determinados por ideas cristianas que ya no estaban interesadas en las diatribas del Judaísmo.

3. EL ERROR FUNDAMENTAL: LA FALSA DICOTOMÍA JUDAÍSMO VS. HELENISMO

En esta ocasión quiero enfocarme en otro severo defecto en la argumentación de los partidarios de la "restauración del sentido hebraico" del Nuevo Testamento: la perspectiva limitada y errática que tienen del helenismo, entendido generalmente en contraposición al Judaísmo.

La idea que manejan es sencilla: el Nuevo Testamento es una obra judía, y la interpretación helenística construida por el Cristianismo posterior tergiversa su verdadero significado.

El error implícito en esta postura es que presupone que Judaísmo y Helenismo son posturas opuestas.

Nada más falso: en el siglo I existió un Judaísmo Helenista profundamente complejo, al que pocas veces se le pone atención. Y es precisamente de allí de donde surge el cristianismo, no del Judaísmo farisaico que estos ignorantes intentan proyectar sobre el Nuevo Testamento!!!

Los Orígenes del Judaísmo Helenista (Siglos IV-II AEC)

El inicio del Judaísmo Helenista comienza en el siglo IV AEC, con la conquista de Judea por parte de Alejandro Magno. Durante los dos siglos anteriores, Judea había sido una provincia del Imperio Aqueménida, inicialmente controlado por los persas, y luego por los medos.

Es una regla que los territorios sometidos al vasallaje político, religioso o económico también son sometidos en el aspecto cultural, y Judea no fue la excepción. Sin embargo, las diferencias entre Judea y los Medos y los Persas no eran demasiado graves.

Incluso en el aspecto religioso, las afinidades resultaron muy cómodas: los persas rendían culto a Ahura Mazda, una deidad única y de la que no se debían hacer representaciones (imágenes). Por ello, el vasallaje a estos reinos no se tradujo en un conflicto cultural grave dentro de la sociedad judía.

La situación cambió radicalmente con la llegada de los griegos.

Aunque la relación con Alejandro Magno y sus sucesores fue cordial y pacífica, a partir de ese momento la influencia cultural y religiosa que empezó a llegar a Judea fue la helénica, radicalmente distinta a la idiosincrasia tradicional israelita.

Como siempre en este tipo de casos, poco a poco un amplio sector de la aristocracia judía quedó fascinado con la "modernidad" proveniente de la cultura griega, y las diferencias sociales empezaron a acentuarse.

La Guerra Macabea y sus Consecuencias Inesperadas

La tensión entre los grupos "modernizadores" y los sectores "tradicionalistas" fue intensificándose hasta que a inicios del siglo II AEC se llegó al punto insostenible, y en el año 167 AEC la guerra estalló.

Durante los siguientes 9 años, los guerrilleros judíos —bajo el mando de Matatías, Judas Macabeo y Jonatán, sacerdotes rurales— se enfrentaron contra las tropas sirias, logrando imponerse para obtener el derecho de practicar libremente su religión.

Hasta este punto, el antagonismo entre Judaísmo y Helenismo —aún dentro de la sociedad judía— era evidente y más o menos parecido al concepto con el que suelen jugar los partidarios de una lectura "hebraica" del Nuevo Testamento.

Sin embargo, es obvio que ninguna dinámica humana puede ser tan maniquea como decir que "los judíos están de un lado y los helenistas del otro".

Con el triunfo de la guerrilla dirigida por Jonatán, este último se impuso como Sumo Sacerdote oficial y rey de facto en Judea, y con ello empezó el dominio de la familia Hasmonea, mismo que se extendió hasta el año 40 AEC.

Aunque enemigos de los helenistas originalmente, los Asmoneos pronto mostraron que había distintos tipos de helenismo.

La tendencia que fue derrotada y obligada al ostracismo fue la partidaria del helenismo sirio-seléucida, pero eso no afectó o limitó al helenismo en general. Jonatán estableció una fuerte red de colaboración con Roma (por entonces todavía una República, pero en plena fase de transformación que la llevaría a convertirse en un Imperio un siglo después), y eso fomentó otro tipo de helenismo dentro del Judaísmo, uno amable, patriota y refinado.

Alejandría: Capital del Judaísmo Helenista Legítimo

Naturalmente, la guerra contra los sirios determinó que Judea no fuera un lugar cómodo para los helenistas, y eso reforzó el papel de Alejandría como capital de este tipo de Judaísmo "moderno" (del mismo modo que Babilonia era la capital cultural del Judaísmo Fariseo).

Este nuevo equilibrio de tendencias, por sí sólo, hubiera bastado para que el Judaísmo Helenista alcanzara un alto grado de desarrollo e influencia (que se puede notar en el hecho de que mucha literatura judía de los siglos II y I, sin ser pro-helenista, se escribió EN GRIEGO, como los libros de los Macabeos).

Sin embargo, hubo dos procesos que hicieron que el helenismo evolucionara de una forma más compleja de lo previsible.

4. LA CONVERSIÓN FORZADA DE IDUMEA: NACIMIENTO DEL PSEUDO-JUDAÍSMO

El primero se dio durante el auge del poder de los Asmoneos, alrededor del año 100 AEC. Juan Hircano y su hijo, Alejandro Janeo, lograron la máxima expansión del reino Asmoneo, y sometieron militarmente a muchas naciones vecinas con quienes había una profunda enemistad desde siglos antes.

Una de las víctimas más importantes fue la nación Idumea:

Juan Hircano les arrebató el control de toda la zona occidental de su reino, obligando a sus pobladores a convertirse al Judaísmo.

Naturalmente, no fue una "conversión" en el sentido estricto de la palabra. Fue una imposición religiosa, con la que una población que tenía sus propias creencias y costumbres, una mañana amaneció con la noticia de que ya eran "judíos".

A fuerzas y con toda la celeridad posible tuvieron que asimilar las prácticas de una religión que no entendían.

El Resultado: Una Religiosidad Bizarra

Esta población idumea —previamente dominada por los sirios-seléucidas o los egipcios— estaba profundamente helenizada, por lo que la imposición de la religión judía se transformó —especialmente en los estratos más bajos y rudimentarios de la población— en una nueva religiosidad, oficialmente judía, pero profundamente impregnada de elementos paganos y supersticiones helénicas mezcladas con tintes locales.

¿Entienden la importancia de esto? Aquí es donde nace el verdadero "contexto hebraico" del Nuevo Testamento, no en el Judaísmo farisaico que estos ingenuos intentan proyectar!!!

5. HERODES Y LA HELENIZACIÓN MASIVA DE GALILEA

El asunto se intensificó durante las últimas dos décadas del siglo I AEC. Para ese entonces, la situación política había dado un giro radical en Judea:

  • La decadencia de los Asmoneos permitió que Roma tomara control del país en el año 63 AEC
  • En el año 40 AEC Roma nombró como rey etnarca a Herodes, un príncipe idumeo

Era una situación sumamente compleja:

Herodes era descendiente de una de las familias obligadas a convertirse al Judaísmo más de medio siglo atrás, por lo que oficialmente era judío, y así fue visto siempre por Roma (un judío-helenista).

Sin embargo, la población local siempre vio a Herodes como un vulgar extranjero, y las fricciones constantes se tradujeron en un gravísimo nivel de violencia interna.

Cruel y paranoico, Herodes saldó su reinado con unas cien mil muertes, a juicio de los historiadores. La mayoría, hombres en edad productiva, situación que estuvo a punto de provocar un colapso total en la economía de Judea y sus alrededores.

La "Solución" de Herodes: Importar Poblaciones Helénicas

Herodes lo resolvió de un modo tan simple como práctico: trajo al país una gran cantidad de extranjeros pobres, provenientes de provincias vinculadas con el naciente Imperio Romano.

De ese modo, se fundaron varias ciudades helénicas en el territorio tradicionalmente israelita (especialmente en Galilea y sus alrededores).

Dichas ciudades eran cualquier cosa, menos judías:

  • La población realmente judía era mínima o incluso inexistente
  • La práctica religiosa en esos lugares fue la propia del helenismo politeísta y pagano

El Mestizaje Inevitable: Nacen los "Am Ha-Aretz"

Sin embargo, es una regla inevitable que toda población en el desarraigo tiende a generar mestizajes raciales, culturales y religiosos.

En consecuencia, los grupos de extranjeros que se establecieron en la zona pronto empezaron a "judaizarse", generando sus propias tendencias religiosas en las que mezclaron conceptos judíos, pero sin abandonar sus creencias particulares.

A esto hay que agregar que el tipo de "Judaísmo" con el que más se identificaron y fusionaron fue el que, casi un siglo antes, habían construido los extranjeros convertidos a la fuerza.

El resultado, si lo vemos desde una perspectiva religiosa judía y tradicional, fue un desastre:

Una amplia población que se identificaba como "judía" debido a las complejas dinámicas sociales de la época, pero que NO ERA RECONOCIDA COMO TAL por parte del grupo judío histórico (y, por lo tanto, genuino y legítimo).

Peor aún: esta amplia población de pseudo-judíos desarrolló una religiosidad bizarra y sin ningún tipo de arraigo a los elementos tradicionales verdaderamente propios del antiguo Israel.

6. LA EVIDENCIA LITERARIA: EL DESPRECIO JUDÍO POR LOS GALILEOS

Por ello, toda la literatura judía de la época refleja una fuerte animadversión contra los "galileos", señalados generalmente como los "am ha-aretz" (pueblo de la tierra, expresión para distinguirlos de los verdaderos israelitas).

Dicha situación se presenta en:

  • Los escritos rabínicos
  • Aún más marcado en los Rollos del Mar Muerto
  • Incluso, hay un fuerte eco en el Nuevo Testamento, aunque con una singular diferencia

Mientras que los textos rabínicos y qumranitas se expresan de los "am ha-aretz" como gente inculta y rudimentaria, el Nuevo Testamento expone la otra postura, quejándose de los Fariseos y el resto de los judíos como gente soberbia e hipócrita.

Y es que no es noticia que el Nuevo Testamento cuenta la historia de un grupo de galileos (aunque se esfuerza en señalar que el líder, Yeshú, era galileo "por adopción").

7. EL ORIGEN REAL DEL CRISTIANISMO: JUDAÍSMO HELENISTA BIZARRO

¿Qué es lo relevante aquí?

Que si por un lado los evangelios ubican el surgimiento del movimiento de Yeshú en Galilea, por otro lado Hechos de los Apóstoles y las Epístolas de la tradición paulina ubican el mayor éxito de los primeros predicadores cristianos en la periferia de Judea.

Es decir, en las zonas en donde más se desarrollaron los Judaísmos "bizarros" y profundamente mezclados con el helenismo.

El Error de los Partidarios del "Sentido Hebraico"

Aquí radica el otro error de los partidarios de recuperar "el sentido hebraico del Nuevo Testamento":

Pasar por alto (o de plano desconocer) que en el siglo I existió un Judaísmo Helenista que, estrictamente hablando, NI SIQUIERA SE LE PODRÍA CONSIDERAR JUDAÍSMO.

Sus características:

  • Su idioma normal fue el griego koiné
  • Estuvo integrado por amplios sectores de población mixta que nunca abandonaron sus creencias heredadas de las religiones helénicas

El Verdadero Judaísmo Helenista vs. El Pseudo-Judaísmo Galileo

En todo caso, el verdadero Judaísmo Helenista (me refiero al construido por judíos que se adentraron en la filosofía griega, pero que no se excedieron al mezclar conceptos paganos con conceptos judíos) fue el que se desarrolló principalmente en Alejandría, y que tuvo un destino curioso:

Tras el establecimiento del Cristianismo en esa ciudad, la represión e intolerancia se fue volviendo cada vez más insoportable, y las familias judías no tuvieron más remedio que emigrar.

La mayoría se trasladó a Roma, la única ciudad lo suficientemente cosmopolita como para que se sintieran cómodos, pero allí también los alcanzó la intolerancia cristiana.

Poco a poco, continuaron su migración hacia las fronteras norteñas del Imperio Romano, y fundaron varias comunidades judías entre Lyon y Colonia. De ese modo, sentaron la base para la consolidación del eventual Judaísmo Ashkenazí.

El Cristianismo: Producto del Pseudo-Judaísmo Helenista

En contraparte, es un hecho bastante fácil de demostrar que el Cristianismo surgió en los ambientes Judeo-Helenistas propios de las poblaciones mixtas que abundaban en Galilea, Decápolis, Idumea, Nabatea, Fenicia y Siria.

Por eso, en el Nuevo Testamento se refleja una complejidad que revuelve elementos judaicos con elementos helénicos.

Los adherentes a la creencia de que hay que rescatar "el sentido hebraico" del Nuevo Testamento fallan al no tomar en cuenta que, desde un siglo antes del nacimiento de Yeshú, ya existía un "Judaísmo" en donde:

  • Todas estas mezclas ya se habían consolidado
  • Cuyo idioma era única y exclusivamente el griego
  • Que al ser heredero de un mestizaje cultural y religioso ni siquiera era, en sentido estricto, Judaísmo

8. LA CONFUSIÓN ENTRE "HEBRAICO" Y "FARISAICO"

Al no estar enterados, piensan que el único "contexto hebraico" posible es el Fariseo, y su intento no es por "recuperar el sentido hebraico", sino el "sentido farisaico" del Nuevo Testamento, algo tan improbable como inverosímil.

¿Por qué es improbable? Porque el Nuevo Testamento está lleno de polémicas anti-farisaicas!!! ¿¿¿Cómo puede el "verdadero sentido" de un texto anti-farisaico ser precisamente farisaico???

Es ridículo!!!

El Nuevo Testamento es el primer gran producto cultural de esta nueva religiosidad, mezcla de un pseudo-judaísmo y helenismo, gestada en las poblaciones igualmente mixtas que surgieron como consecuencia de las complejas dinámicas sociales que afectaron a Judea desde el siglo III AEC.

Ese es el único "contexto hebraico" al que hay que recurrir. Todo lo demás es falacia.

CONCLUSIÓN: LA PRUEBA DEFINITIVA QUE NUNCA ENCONTRARÁN

La prueba definitiva es que NUNCA se han encontrado —ni se van a encontrar— manuscritos hebreos antiguos del Nuevo Testamento.

El hecho de que el idioma griego sea el original de estos escritos evidencia la cuna de esta colección que, con justa razón, es el patrimonio espiritual del Cristianismo, una religiosidad que NO SURGIÓ DESDE EL JUDAÍSMO, sino desde un helenismo que había incorporado ciertos elementos externos judíos, pero sin afectar su esencia politeísta y pagana.

En resumen: Los partidarios del "sentido hebraico del Nuevo Testamento" están persiguiendo un fantasma. Ignoran la historia, ignoran el contexto real del siglo I, e ignoran que el "judaísmo" del que hablan nunca existió en la forma que ellos imaginan.

Como bien sabemos: cuando se carece de evidencia textual, evidencia histórica y evidencia arqueológica, lo que queda es pura especulación misionera disfrazada de erudición.

¡¡¡Una farsa más del interminable arsenal de manipulaciones cristianas!!!



1/05/2023

Más argumentos en contra del Efraimismo


En varios debates he sostenido que el actual pueblo judío es descendiente de las Doce Tribus de Israel, y no sólo de las de Yehudá, Binyamín y Levi, como los defensores de la Doctrina de las Dos Casas (Mesiánicos, Netzaritas y Efraimitas) sostienen.

He aportado bastante evidencia bíblica para sustentarlo, pero en esta ocasión voy a remitir a las investigaciones arqueológicas de Israel Finkelstein, uno de los más relevantes y controvertidos arqueólogos israelíes de la actualidad.

Lo sorprendente es que la evidencia arqueológica es tan contundente que destruye completamente la fantasía efraimita de que las Diez Tribus están "perdidas" esperando ser "restauradas"!!!

Las Investigaciones de Finkelstein: El Crecimiento Explosivo de Yehudá

Finkelstein ha demostrado que el Reino de Yehudá pasó por un repentino crecimiento y desarrollo hacia finales del siglo VIII AEC. La evidencia arqueológica ha demostrado que, hasta antes de ese momento, el Reino no estaba densamente poblado, la estructura política no estaba demasiado avanzada, y la inferioridad ante el Reino del Norte era sobradamente evidente.

Pero repentinamente, en un lapso de unos 30 años hacia finales del siglo VIII AEC, esa situación cambia de manera radical, y el Reino de Yehudá se convierte en una próspera economía que sustenta una estructura gubernamental bien organizada.

Finkelstein atribuye a dos razones este cambio drástico. Primero, en 730 AEC, el Reino de Yehudá quedó integrado al Imperio Asirio, y se convirtió en una parte fundamental en la ruta comercial hacia Arabia. Eso detonó la actividad económica, y por primera vez se empezó a producir aceite de oliva en grandes cantidades (digamos que "industriales"). El acceso de Yehudá al Mar Mediterráneo favoreció el comercio marítimo asirio, y por ello la evidencia arqueológica demuestra una intensificación sin precedentes en la actividad comercial.

El otro factor que transformó a Yehudá fue la destrucción del Reino del Norte en el año 722 AEC. De hecho, si mucha actividad comercial se empezó a desarrollar en el Sur, fue por la debacle repentina del Norte.

El Dato Demoledor: Explosión Demográfica por Migración del Norte

Pero hay más: las evidencias arqueológicas analizadas por Finkelstein demuestran un crecimiento demográfico sorprendente en esa etapa. Jerusalén, por ejemplo, pasó de tener unos 1,000 habitantes a cerca de 12,000, y aún en las zonas que previamente estaban más pobladas, el incremento demográfico fue superior al 500%.

En cuentas modestas, Finkelstein calcula que el Reino de Yehudá multiplicó su población en mucho más del doble.

¿A qué se debió esto? Finkelstein responde: a la migración de exiliados del Reino del Norte, que seguramente empezaron a llegar antes de la caída de Samaria.

La prueba es simple: fue en el norte de Yehudá, en la zona fronteriza, donde más se hizo patente el crecimiento demográfico. Y, naturalmente, eso repercutió en la demografía de Jerusalén, la capital.

La Confirmación Bíblica: II Crónicas 9:3

En ese marco, cobra mucha lógica un versículo que muchas veces he señalado como prueba de que no sólo las tribus de Yehudá y Binyamín regresaron después del exilio en Babilonia.

II Crónicas 9:3 dice que en Jerusalén también se asentaron descendientes de las tribus de Efraim y Menashé.

Ante la evidencia analizada por Finkelstein, el asunto es claro: ya se habían establecido allí desde mucho tiempo atrás.

La Conclusión Inevitable: Yehudá era Mayoritariamente de las Diez Tribus

Entonces, la arqueología demuestra que a partir de finales del siglo VIII AEC, el Reino de Yehudá dejó de ser característico de dos tribus —Yehudá y Binyamín—.

En realidad, a partir de ese momento MUCHO MÁS DE LA MITAD DE LA POBLACIÓN (en otras palabras, una amplia mayoría) de los habitantes del reino pertenecían a las otras Diez Tribus.

¿Entienden lo que esto significa? Cuando Babilonia conquistó Judea, cuando exilió a la población, cuando luego permitió el retorno, ¡¡¡la mayoría de los que fueron exiliados y luego regresaron eran de las Diez Tribus!!!

Los Únicos Herederos Legítimos: El Pueblo Judío

Queda demostrado, entonces, que quienes repoblaron el reino —ahora llamado Judea— después del exilio en Babilonia fueron israelitas de todas las tribus, y por lo tanto, que los únicos descendientes directos de ellos somos el pueblo judío.

Con esto no se niega la realidad de que muchos grupos quedaron en el exilio, pero recalco algo que he señalado muchas veces: los exiliados no son sólo de las Diez Tribus del Norte. También quedaron muchos exiliados de las Dos Tribus del Sur.

El punto central es otro: ¿Quién hereda y representa la identidad de las Diez Tribus presuntamente "pérdidas"?

El pueblo judío que ha sustentado desde hace más de 2 mil años la única identidad judía e israelita en el mundo.

La Farsa Efraimita Queda Expuesta

¿Cómo responden los efraimitas a esta evidencia arqueológica contundente? No responden. Simplemente la ignoran.

Prefieren sus especulaciones fantasiosas de que las Diez Tribus están "perdidas" en algún lugar de Europa, o que los gentiles que creen en Yoshke son mágicamente "Efraim", en lugar de aceptar la realidad histórica y arqueológica verificable.

Es ridículo. La arqueología demuestra que desde el siglo VIII AEC, las Diez Tribus se fusionaron con Yehudá. El pueblo que regresó de Babilonia incluía a todas las tribus. El Judaísmo rabínico es el heredero de las Doce Tribus completas.

Pero los efraimitas necesitan que las Diez Tribus estén "perdidas" para poder justificar su teología inventada. Por eso ignoran a Finkelstein, ignoran la arqueología, ignoran II Crónicas, e ignoran la lógica más básica.

Como bien sabemos: cuando la arqueología, la historia y las Escrituras todas apuntan en la misma dirección, pero tu doctrina apunta en la contraria, lo que tienes no es una revelación divina, sino una invención humana.

¡¡¡La Doctrina de las Dos Casas es una farsa protestante sin ningún fundamento histórico, arqueológico o bíblico!!!

1/04/2023

Errores del netzarita Imanuel Salinas respecto al Shabat lunar

BS"D


Emanuel Salinas de la secta de los Natzratim del Sábado Lunar (o los "avdielitas" del Sábado Lunar) señala que, conforme al Salmo 104:19, la luna debe marcar los moadim, término hebreo que traducido correctamente significa temporadas o estaciones. A partir de esta premisa, descarta apresuradamente que los moadim sean definidos por el sol, intentando construir un argumento según el cual las semanas deben ser definidas por los ciclos lunares y no por los ciclos solares.

Esta idea presenta una confusión evidente desde el punto de vista metodológico: Salinas sugiere erróneamente que en el Judaísmo definimos las semanas en función del sol, cuando en realidad nadie ha propuesto semejante cosa. En el Judaísmo tradicional, la semana constituye una cuenta autónoma que no depende del sol ni de la luna como referencia astronómica directa.

Entonces, procedamos a ordenar las ideas correctamente: la discusión real gira en torno a si la cuenta semanal —y con ello el Shabat— depende del ciclo lunar, o bien es autónoma respecto a cualquier ciclo astronómico. Debe quedar perfectamente claro que estamos descartando de entrada que dependa del ciclo solar. Nadie ha afirmado eso, y no resulta razonable suponer que alguien pretenda afirmarlo seriamente. Por lo tanto, citar el Salmo 104:19 para señalar que la base calendárica es la luna y no el sol, resulta metodológicamente ocioso e irrelevante para la discusión real.

En todo caso, la discusión deberá enfocarse correctamente a la posibilidad de identificar la semana como una de las demás moadim mencionadas en la Torá. De entrada, debe señalarse que no existe un solo pasaje en la Biblia Hebrea que establezca explícitamente esta relación entre semanas y moadim. Naturalmente, ello no descarta de manera absoluta ninguna posibilidad teórica. Puede serlo, puede no serlo. Dependerá del análisis riguroso de los demás argumentos para que lo determinemos conclusivamente.

La Contradicción de Génesis 1:14

Salinas menciona, sin hacer ningún comentario explicativo o análisis crítico, que Génesis 1:14 declara que las lumbreras serán para señales, estaciones, días y años. Sin darse cuenta, se contradice fundamentalmente a sí mismo: Génesis 1:14 admite perfectamente que el Sol —una de las dos lumbreras creadas— también sirve como referente para marcar los moadim. El versículo no declara "una de las lumbreras" de manera exclusiva, sino "lumbreras" en plural, incluyendo ambas.

La evidencia histórica resulta contundente al respecto: jamás en la historia documentada del Judaísmo se utilizó un calendario exclusivamente lunar para determinar las festividades. Por el contrario, siempre se ha usado un calendario lunisolar que integra armoniosamente los ciclos lunares y solares para mantener las festividades en sus estaciones agrícolas correspondientes.

La única religión semítica que ha utilizado históricamente un calendario exclusivamente lunar es el Islam, precisamente porque sus festividades no están vinculadas a estaciones agrícolas específicas. Incluso, las antiguas controversias calendáricas documentadas en el Judaísmo del Segundo Templo fueron debido al uso de un calendario predominantemente solar por parte de los Esenios Qumranitas, promotores de un sacerdotalismo extremo que se refleja claramente en los Rollos del Mar Muerto. Pero jamás ningún grupo judío documentado utilizó un calendario exclusivamente lunar para determinar el Shabat.

La Torá resulta clara cuando se analiza correctamente: las dos lumbreras han sido establecidas por HaShem para señalar las estaciones. Falso, entonces, que esta función sea exclusiva de la luna como pretende Salinas.

El Shabat No Es un Moed en el Sentido Técnico

Salinas cita Levítico 23:1-3 para intentar justificar que la semana y el Shabat deben ser considerados parte de los moadim y, por lo tanto, contabilizadas a partir de los ciclos lunares. Pero el texto resulta mucho menos preciso al respecto cuando se examina cuidadosamente el versículo 4 y los siguientes, cosa que curiosamente Salinas omite analizar. Veamos qué declara el texto completo: "Y el Señor habló a Moisés diciendo: las estaciones del Señor, las santas convocaciones que proclamarán. Estas son Mis estaciones. Seis días trabajarás, pero el séptimo será Shabat de descanso, convocación santa. No harás ningún trabajo. Es Shabat para el Señor en todas tus moradas. Estas son las estaciones del Señor, santas convocaciones que proclamarán en sus temporadas. En el primer mes, a los catorce días del mes..."

La redacción del texto resulta bastante reveladora desde el punto de vista literario. Una cosa es segura mediante el análisis textual: el Shabat es definido como una mikrá kodesh —convocación santa—, pero nunca como una moadei Adonai —estación del Señor— en el sentido técnico de las festividades anuales. La razón resulta simple desde el punto de vista lingüístico: moad, como ya vimos, implica textualmente un período de varios días específicos en el calendario anual. Y aquí no se habla de la semana en general como período, sino del Shabat en particular como día único que se repite semanalmente.

Lo que sí queda claro mediante el análisis estructural del texto es lo siguiente: primero menciona al Shabat de manera separada, y luego anuncia las "estaciones" y "santas convocaciones" definidas como "temporadas" anuales, y comienza por el Pesaj mencionando específicamente "primer mes, catorce días del mes". Entonces, resulta claro que el Shabat está mencionado estructuralmente afuera o aparte de las convocaciones regidas por el cómputo mensual lunar.

Y resulta perfectamente obvio desde el punto de vista lógico. La razón es perfectamente evidente: si el texto habla de una secuencia de seis días de trabajo y un día de reposo, entonces no se puede concebir razonablemente que esté sometida al ciclo lunar, por una razón demasiado elemental desde el punto de vista astronómico: el ciclo lunar no tiene una duración de múltiplos de siete días.

El Problema Matemático Insuperable del Shabat Lunar

El ciclo lunar sinódico dura exactamente 29 días, 12 horas, 43 minutos y 12 segundos. No dura 28 días como algunos asumen erróneamente. Por eso, los meses judíos tradicionales alternan sistemáticamente un mes de 29 días con uno de 30 días. De ese modo, cada período de dos meses coincide perfectamente con dos ciclos lunares completos, totalizando 59 días.

Se sabe mediante evidencia arqueológica que los antiguos semitas —babilónicos, sumerios, acadios y demás— en sus fases más primitivas de conceptos calendáricos, iniciaban la cuenta de las semanas con la aparición de la Luna Nueva. De hecho, tal práctica formaba parte integral del culto a la luna en esas culturas paganas. Debido a la naturaleza matemática del ciclo lunar, resulta imposible organizar semanas de duración regular —o "semanas fijas"— bajo ese sistema, porque la última semana comenzaría el día 22 y terminaría el día 28, que correspondería al cuarto Shabat o séptimo día del mes. Luego, sobra un día y medio antes de que la cuenta pueda comenzar nuevamente con la siguiente Luna Nueva. En consecuencia, lo que sucederá inevitablemente es que un mes tendrá un día extra, y el siguiente mes tendrá dos días extras acumulados.

El resultado inevitable desde el punto de vista práctico es que entre la última semana de cada mes y el primer Shabat del siguiente mes, habrán siete u ocho días laborales consecutivos. Y eso está explícitamente prohibido por la Torá, porque está escrito claramente "seis días trabajarás". No dice "seis días trabajarás, excepto entre meses cuando trabajarás siete u ocho días consecutivos".

En su fase de desarrollo calendárico posterior, los grupos semitas —incluyendo definitivamente a los hebreos— establecieron la llamada "semana fija", independiente tanto de los ciclos lunares como de los solares, como una secuencia autónoma e ininterrumpida de siete días.

¿Cuál podría ser la duda razonable al respecto? En Levítico 23 está perfectamente claro que la Torá se refiere explícitamente a este modo de conceptualizar la semana, toda vez que declara "seis días trabajarás y al séptimo descansarás". No dice "a partir de cada Luna Nueva empezarás a contar seis días, y al séptimo descansarás, pero entre la última semana del mes y la primera del mes siguiente, trabajarás siete u ocho días consecutivos, o descansarás dos días", ni nada semejante a esa complejidad absurda.

Al establecer que la semana es una secuencia fija de seis días laborales seguidos de un día de descanso, la Torá deja perfectamente en claro que la cuenta semanal es autónoma respecto a cualquier fenómeno astronómico.

Las Señales y las Lumbreras

Salinas cita Éxodo 31:13 donde declara "guardaréis mis Shabat, porque es señal" e insiste argumentativamente: el Shabat es llamado "señal" en hebreo ot. Y todavía tiene el desacierto metodológico de declarar: "recuerden que las lumbreras fueron creadas para ser por señales".

Resulta incomprensible por qué Salinas no se da cuenta de que al citar insistentemente Génesis 1:14 está dando por sentado que las dos lumbreras —y no sólo la luna de manera exclusiva— son la señal para marcar las temporadas y estaciones. Su propio argumento se contradice internamente.

Los Meses y la Luna: Un Consenso Irrelevante

Salinas procede a proporcionar varios ejemplos bíblicos de cómo el inicio de los meses está relacionado con la luna. Lo que resulta llamativo es lo siguiente: en eso todos estamos perfectamente de acuerdo desde hace milenios. El calendario judío siempre ha sido lunisolar, con meses determinados por la luna. Resulta completamente irrelevante para la discusión específica del Shabat lunar, que constituye una cuestión totalmente diferente.

La Pregunta Equivocada

Al final de su exposición, Salinas pregunta retóricamente: "¿Alguien me puede demostrar que la semana es solar?" Debo repetir lo evidente: nadie ha declarado que la semana sea solar. Esa afirmación se la inventó completamente por su cuenta. Está discutiendo arduamente contra un argumento que nadie ha presentado, y de hecho que nadie en su sano juicio presentaría seriamente. Se trata de una falacia del hombre de paja bastante evidente.

La Tergiversación de la Enciclopedia Judaica

Salinas afirma que la Enciclopedia Judaica declara que al principio el Shabat era contado por la Luna. Esto constituye una tergiversación de lo que realmente dice la fuente. Lo que la Enciclopedia Judaica declara textualmente es lo siguiente: 

"El origen del Shabat, así como el verdadero significado del nombre, es incierto... Probablemente fue originalmente conectado de alguna manera con el culto de la luna, como de hecho es sugerido por la frecuente mención de las fiestas del Shabat y Luna Nueva en la misma oración... La luna tiene cuatro fases de aproximadamente 28 días que aparentemente se detiene cada siete días... El Shabat dependiendo, en el período nómada de Israel, de la observación de las fases de la luna, no podría, de acuerdo con este punto de vista, ser un día fijo. Disociado de la luna, el Shabat se convirtió en un día de descanso para los trabajadores y de los animales en la granja... El calendario asirio parece revelar un esfuerzo por deshacerse del Shabat movible en favor del fijo..."

Lo primero que resulta evidente mediante el análisis textual es que se trata de una especulación académica: el artículo declara expresamente "el origen es incierto, probablemente". Luego, resulta muy preciso al recalcar este carácter especulativo mediante la frase: "de acuerdo con este punto de vista". Los autores del artículo, en una correcta actitud académica neutral y mesurada, dejan perfectamente en claro que no están proporcionando un criterio absoluto, confirmado e indiscutible mediante evidencia documental directa.

Resulta metodológicamente grotesco, por lo tanto, que Salinas lo presente como hecho establecido.

Y existe otro detalle crucial que Salinas omite convenientemente: el párrafo sugiere que Israel, en su período nómada, difícilmente conceptualizó un Shabat fijo. Correcto desde el punto de vista antropológico. Pero ¿cuál fue precisamente el período nómada de Israel? Resulta obvio que no fue el del Éxodo. Ese constituyó solamente un intermedio nómada de cuarenta años, pero para ese entonces el pueblo ya llevaba cientos de años establecidos sedentariamente en Egipto, y antes de eso varias generaciones establecidas en Canaán durante la época patriarcal.

Es decir: cuando Israel tuvo que vivir nómada durante el Éxodo, la realidad histórica es que tenían aproximadamente cinco siglos de ser sedentarios. Por lo tanto, resultaba perfectamente lógico que ya no contabilizaran el tiempo con criterios nómadas primitivos, sino con criterios sedentarios desarrollados.

El período nómada de Israel se refiere históricamente, en realidad, a la era previa al Patriarca Yaacov, cuando los ancestros hebreos vagaban como pastores seminómadas. Cuando Israel vagó cuarenta años en el desierto bajo Moisés, poseía ya todos los recursos teóricos y prácticos para utilizar semanas fijas que no dependieran de los ciclos lunares.

El Meollo Matemático del Asunto

El punto en discusión resulta más simple de lo que los enredos argumentativos de Salinas presentan. El punto fundamental es si el Shabat está sujeto a los ciclos lunares o es autónomo. Tomando en cuenta que los ciclos lunares sinódicos duran exactamente 29 días, 12 horas, 43 minutos y 12 segundos, tenemos un total de 708 horas, 43 minutos y 12 segundos por ciclo lunar completo.

Para dividir eso en cuatro semanas exactas e iguales, necesitaríamos que cada semana tuviera exactamente 177 horas, 10 minutos y 48 segundos. Eso equivale matemáticamente a que cada uno de los siete días debería durar aproximadamente 25 horas con casi 18 minutos.

¿Para qué se necesitaría algo tan absurdo y, francamente, completamente ridículo desde el punto de vista práctico? Para que el ciclo lunar pudiera organizarse de tal modo que se trabajen exactamente seis días y luego se descanse un día de manera consistente. De lo contrario, sucede inevitablemente lo siguiente desde el punto de vista matemático:

El día primero coincide con la Luna nueva. Por lo tanto, el primer Shabat cae en el día 7, y los siguientes en los días 14, 21 y 28 del mes lunar. El siguiente mes no comienza inmediatamente, porque al ciclo lunar le faltan todavía un día, 12 horas, 43 minutos y 12 segundos. Por simple comodidad práctica, solamente se espera un día completo, y las 12 horas, 43 minutos y 12 segundos restantes se dejan pendientes para acumularse al siguiente mes.

Entonces, entre el último Shabat del mes y el primer Shabat del mes siguiente, transcurren inevitablemente siete días laborales consecutivos: uno que quedó rezagado en el mes que terminó —el día 29 del ciclo lunar— más los seis días laborales de la primera semana del mes que comenzó.

Luego, los Shabatot del siguiente mes caen nuevamente en los días 7, 14, 21 y 28. Pero después está el lapso pendiente acumulado para concluir el ciclo lunar: otras 12 horas, 43 minutos y 12 segundos. Agregando las del mes anterior, tenemos acumuladas 25 horas, 26 minutos y 24 segundos. Otro día completo adicional. En consecuencia, se tendrán que esperar dos días antes del inicio del siguiente ciclo lunar.

Eso implica matemáticamente que entre el último Shabat del mes que termina y el primer Shabat del mes que inicia, habrá inevitablemente ocho días laborales consecutivos.

Pero la Torá declara explícitamente: seis días trabajarás y al séptimo descansarás. La Torá establece claramente que el ciclo de trabajo seguido de reposo corresponde a seis días laborales seguidos de un día de descanso. Ni uno más, ni uno menos.

¿Estamos hablando acaso de un Shabat solar? Por supuesto que no. Se necesitaría ser extraordinariamente confuso o metodológicamente creativo para suponer semejante cosa. Estamos hablando de una cuenta autónoma, basada fundamentalmente en que el texto bíblico declara explícitamente: seis días trabajarás, un día descansas. Y ese ritmo de ninguna manera coincide con ningún ciclo astral observable. Ni con el solar, ni con el lunar.

En perfecta lógica con eso, no existe ningún versículo en la Biblia Hebrea que declare que el Shabat se cuenta a partir de la Luna nueva. Salinas pretende resolver esa carencia textual evidente declarando que los Shabat son "señales" que deben ser definidas exclusivamente por la luna, pero comete el error inexplicable de apelar precisamente a Génesis 1:14 donde declara que las dos lumbreras —sol y luna— están establecidas para marcar esas "señales".

Con eso, solamente evidencia su total incomprensión del texto bíblico que él mismo cita.

El Desafío Matemático para los Defensores del Shabat Lunar

Naturalmente, espero una refutación puntual y matemáticamente coherente por parte de los partidarios del Shabat Lunar. Y el punto resulta perfectamente preciso: quiero que me expliquen exactamente cómo logran trabajar seis días consecutivos y descansar un día, empezando la cuenta de la primera semana de cada mes con la Luna Nueva, que aparece astronómicamente cada 29 días, 12 horas, 43 minutos y 12 segundos.

Literalmente, están intentando encontrarle la cuadratura al círculo, un problema matemáticamente imposible desde la geometría euclidiana. El Shabat lunar constituye una teoría que viola directamente el mandamiento toráico de seis días trabajarás, un día descansarás, forzando inevitablemente períodos de siete u ocho días laborales consecutivos entre meses.

Como bien sabemos: cuando tu teoría calendárica te obliga a violar el mandamiento explícito de la Torá, lo que tienes no es una revelación divina, sino una confusión humana.