6/10/2013

פרק פ''ד-Capítulo 84 La Parábola de los Jornaleros: Evidencia de la formación helenística de Yeshú y su desconexión con la tradición farisea

BS"D

Biblioteca Medicea Laurenziana, Manuscrito Plutei_02.17 folio 152r y 152v


פרק פ''ד

[1] אחר זה אמר יש''ו לתלמידיו מלכות שמים דומה לאדם יחיד אדון ביתו המשכיר[1] בבקר לשכור פועלים.

[2] והשכירם בדינר אחד ליום וישלחם לכרמו.

[3] ויצא בשלישית היום וירא אחרים עומדים בשוק בטלים

[4] ויאמר להם לכו גם אתם לכרמי ובראוי אתן לכם.

[5] וילכו. ויצאו עוד בצהרים וגם בשעה תשיעית ויעש כן.

[6] ובאחת עשרה שעה יצא ג''כ[2] וימצא אחרים עומדים ויאמר להם מדוע אתם עומדים בטלים כל היום.

[7] ויענו לו שלא שכרנו אדם. ויאמר אליהם לכו גם אתם לכרמי.

[8] ויהי לעת ערב ויאמר בעל הכרם לניצב על הפועלים קרא אותם ואתן להם שכרם. ויחל באחרונים ויכל בראשונים.

[9] והאחרונים קבלו דינר אחד.

[10] והראשונים חשבו לקחת יורת והוא לא נתן לכולם כי אם דינר.

[11] וילונו הראשונים על בעל הכרם.

[12] לאמר אלו האחרונים עמלו שעה אחת והשוית עמנו שעמלנו כל היום והחורב.[3]

[13] ויען לאחד מהם ויאמר לו אהובי איני עושה לך עול. הלא בדינר א'' שכרתיך?

[14] קחנו ולך. אם אני רוצה לתת לזה האחרון כמותך

Capítulo 84

[1] Después de esto, Yesh”ú dijo a sus discípulos:

“El Maljut HaShamáyim (reino de los cielos) es semejante a un hombre, señor de su casa [המשכיר], que salió al amanecer para contratar jornaleros. 

[2] Y acordó [שכירם] con ellos un dinar [דינר] por día y los envió a su viñedo [כרמו].

[3] Y salió a la tercera hora del día, y vio a otros que estaban ociosos en el mercado.

[4] Y les dijo: ‘Id también vosotros a mi viñedo [כרמו], y os daré lo que sea justo’.

[5] Y fueron. Y salió de nuevo al mediodía y también a la hora novena, e hizo lo mismo.

[6] Y a la hora undécima salió y encontró a otros que estaban parados, y les dijo: ‘¿Por qué estáis aquí ociosos todo el día?’

[7] Le respondieron: ‘Porque nadie nos ha contratado’. Les dijo: ‘Id también vosotros a mi viñedo [כרמו]’.

[8] Al atardecer, dijo el señor del viñedo [בעל הכרם] al capataz de los jornaleros: ‘Convoca a los jornaleros y págales su jornal [שכרם], comenzando por los últimos hasta los primeros’.

[9] Y los últimos recibieron un dinar [דינר].

[10] Y los primeros pensaron que recibirían más, mas no les dio a todos sino un dinar [דינר].

[11] Y los primeros murmuraron contra el señor del viñedo [בעל הכרם],

[12] diciendo: ‘Estos últimos han trabajado una sola hora, y los has igualado con nosotros que hemos soportado la carga y el calor del día’.

[13] Mas él respondió a uno de ellos: ‘Amigo, no te hago agravio. ¿No conviniste conmigo en un dinar [דינר]?

[14] Toma lo tuyo y vete. Y si quiero dar a este último lo mismo que a ti,

[15] ¿acaso no puedo hacer lo que deseo con lo mío? ¿O es que tu ojo es malo porque yo soy bueno?’

[16] Así, los últimos serán primeros, y los primeros, últimos. Porque muchos son los llamados, mas pocos los escogidos”.



Comentario.

La mayoría de las parábolas se enmarcan en el paradigma de la inversión de valores. Este principio se manifiesta particularmente en este capítulo, donde se narra la historia de los jornaleros[4] que, habiendo trabajado por un breve período, reciben una remuneración idéntica a quienes han laborado durante tres días. Este relato, junto con sus paralelos en el Evangelio de Lucas (del Codex Sinaiticus folio 240 a-b), presenta una problemática inversión de valores que merece un análisis crítico desde la perspectiva del judaísmo tradicional. Particularmente preocupante es cómo estas narrativas socavan el estatus de los tzadikim (δικαίοις / צדיקים) en favor de los pecadores (ἁμαρτωλοί / חוטאים).

La desviación de los principios fundamentales del judaísmo se evidencia claramente en Lucas 15, donde se presenta una serie de parábolas que deliberadamente minimizan la importancia de la observancia constante de la Torah. En Lucas 15:7, el texto afirma: “λέγω ὑμῖν ὅτι οὕτως χαρὰ ἐν τῷ οὐρανῷ ἔσται ἐπὶ ἑνὶ ἁμαρτωλῷ μετανοοῦντι ἢ ἐπὶ ἐνενήκοντα ἐννέα δικαίοις” (“Habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos”). Esta declaración resulta particularmente problemática desde la perspectiva halájica, pues contradice el principio fundamental del valor supremo de mantener una vida de observancia continua de los mandamientos.

La parábola de la dracma perdida (Lucas 15:8-10) continúa esta línea problemática, sugiriendo una preferencia divina por el arrepentimiento tardío sobre la constancia en el cumplimiento de las mitzvot. El uso del término ἁμαρτωλῷ μετανοοῦντι, que pretende equipararse al concepto judío de בעל תשובה (‘baal teshuvá’), representa una distorsión significativa del entendimiento tradicional de la teshuvá en el judaísmo.

La situación alcanza su punto más controversial en la parábola del hijo pródigo (Lucas 15:11-32), donde el hijo mayor, que representa fielmente a los tzadikim, es retratado casi como antagonista por mantener su fidelidad a los principios tradicionales. Su justa protesta (versículos 28-30) es desestimada, lo cual refleja una preocupante devaluación de la adherencia constante a la Torah.

Esta misma inversión problemática de valores se manifiesta en la parábola de los jornaleros del Evangelio Hebreo de Mateo. La equiparación del salario entre quienes trabajaron todo el día y quienes apenas trabajaron una hora no solo contradice los principios básicos de justicia laboral establecidos en la Torah como se evidencia en la Parashat K'doshim Sefer Vaicra (Levítico 19:13):

לֹא-תַעֲשֹׁק אֶת-רֵעֲךָ וְלֹא תִגְזֹל לֹא-תָלִין פְּעֻלַּת שָׂכִיר אִתְּךָ עַד-בֹּקֶר

“No defraudarás a tu prójimo y no robarás. No retendrás durante la noche el salario del jornalero contigo hasta la mañana.”

Sino que también sugiere una devaluación del compromiso sostenido con las obligaciones religiosas.

Estas narrativas revelan una tendencia perturbadora en las enseñanzas de Yeshú: la sistemática minimización del valor de la observancia constante de la Torah en favor de gestos dramáticos de arrepentimiento tardío. Esta postura no solo contradice principios fundamentales del judaísmo, sino que potencialmente socava la base misma de la vida judía comprometida con el cumplimiento diario de las mitzvot.

La precisión temporal del texto hebreo “ויצא בשלישית היום” en el manuscrito de Shem Tov es fundamental para comprender la profunda divergencia entre la enseñanza de Yeshú y los principios halájicos establecidos. El sistema horario judío, dividido en doce horas diurnas desde el amanecer hasta el anochecer, sitúa la “tercera hora” aproximadamente a las 9 de la mañana. Esta temporalidad específica se relaciona directamente con el principio halájico de שכר שכיר (pago justo al jornalero), fundamentado en preceptos bíblicos cruciales: Levítico 19:13 ordena “לא־תלין פעלת שכיר אתך עד־בקר” (no retendrás el salario del jornalero contigo hasta la mañana), mientras Deuteronomio 24:15 establece “ביומו תתן שכרו ולא־תבוא עליו השמש” (en su día darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo). Estos mandamientos establecen un marco temporal estricto para la compensación laboral.

El Talmud Bavlí Bava Metzia 83a, desarrolla extensamente el concepto de מנהג המדינה (costumbre local), estableciendo que las prácticas laborales deben adherirse a estándares comunitarios establecidos. La discusión talmúdica detalla cómo incluso las variaciones en las costumbres locales deben respetarse: “הכל כמנהג המדינה” (todo según la costumbre del lugar). Esta normativa no es meramente sugestiva sino vinculante, como lo confirma el Rambam en Mishné Torá, Hiljot Sjirut 9:1, donde codifica que los términos laborales deben seguir la práctica local establecida.

La parábola de Yeshú viola estos principios fundamentales en múltiples niveles: primero, al establecer una compensación arbitraria que ignora las horas trabajadas, contradice el principio de proporcionalidad expresado en Bava Metzia 76a, donde se establece que la remuneración debe corresponder al trabajo realizado. Segundo, la falta de claridad inicial en los términos laborales viola el principio de “שכירות” (contratación) que requiere términos explícitos y mutuamente acordados, como se detalla en Bava Metzia 111b. La justificación narrativa del propietario “¿No puedo hacer lo que quiero con lo mío?” contradice directamente el concepto talmúdico de “הסכמה הדדית” (acuerdo mutuo) en relaciones laborales.

Esta desviación de los principios halájicos revela una ruptura más profunda con la concepción judía de justicia divina. En la tradición rabínica, la justicia divina se manifiesta a través del cumplimiento meticuloso de las obligaciones legales y éticas en las relaciones humanas. El Talmud Bavli Bava Metzia 86b, nos enseña sobre la importancia fundamental del trato justo a los trabajadores a través del relato de Rabí Yojanán ben Matia, quien instruye a su hijo sobre la contratación de trabajadores diciendo:

ריבה להן. ומעשה נמי ברבי יוחנן בן מתיא שאמר לבנו צא שכור לנו פועלים, הלך ופסק להן מזונות. וכשבא אצל אביו, אמר לו: בני, אפילו אתה עושה להן כסעודת שלמה בשעתו, לא יצאת ידי חובתך עמהן, שהן בני אברהם יצחק ויעקב.

[En el caso donde] aumentó [los beneficios] para ellos. Y también [hay] un incidente con Rabí Yojanán ben Matia, quien dijo a su hijo: ‘Ve y contrátanos trabajadores’. [El hijo] fue y acordó con ellos [términos sobre] alimentos. Y cuando vino ante su padre, [este] le dijo: ‘Hijo mío, incluso si les proporcionaras una comida como la de Shlomoh en su tiempo, no habrías cumplido tu obligación con ellos, porque son hijos de Avraham, Yitzjak y Ya’acov’.

Esta enseñanza enfatiza la dignidad inherente del trabajador y establece un estándar elevado de responsabilidad del empleador. La parábola de Yeshú, al presentar una visión de justicia divina que contradice estos principios establecidos, no solo se desvía de la normativa halájica sino que sugiere una teología fundamentalmente incompatible con la comprensión judía tradicional de la relación entre justicia divina y obligaciones terrenales, donde la dignidad del trabajador, como descendiente de los patriarcas, es fundamental en la relación laboral.

Al analizar la parábola atribuida a Yeshú a la luz de los principios halájicos fundamentales sobre las relaciones laborales, particularmente considerando la enseñanza de Rabí Yojanán ben Matia en Bava Metzia 86b, se evidencian incompatibilidades significativas con los principios fundamentales del judaísmo en varios aspectos:

a) La estructura contractual presentada contradice el principio de מנהג המדינה (costumbre local) establecido en la halajá.

b) La narrativa viola el concepto de שכר שכיר (compensación justa del trabajador), principio fundamental derivado de la Torá.

c) La parábola desafía el principio talmúdico que reconoce la dignidad inherente del trabajador como בני אברהם יצחק ויעקב (hijo de Abraham, Isaac y Jacob).

d) Se observa una divergencia respecto a los principios de justicia social establecidos en la literatura rabínica.

e) La narrativa contradice los principios fundamentales de equidad laboral establecidos en la tradición halájica.

La interpretación de Yeshú sobre el "Reino de los Cielos" (Maljut Shamayim) revela divergencias fundamentales con la teología rabínica tradicional. Su parábola manifiesta una comprensión de la gracia divina que se aparta significativamente de la concepción judaica sobre la relación entre obligación halájica y recompensa divina (sjar va'onesh). No solo contradice los principios fundamentales del minhag hamedina y mishpat tzedek, sino que propone una visión problemática que desvincula la observancia de las mitzvot de su justa recompensa.

El abandono del principio de proporcionalidad en la remuneración (midah keneged midah) representa una ruptura fundamental con la comprensión rabínica de la justicia divina (din emet), ampliamente documentada en la literatura talmúdica. Esta interpretación se desvía notablemente de la tradición judía establecida, que enfatiza la importancia del cumplimiento meticuloso de las obligaciones halájicas y el respeto por el sistema legal tradicional como base para una sociedad justa.

Una parábola que reflejara fielmente los principios halájicos y la comprensión rabínica tradicional del din ve'mishpat divino y las relaciones laborales se estructuraría de manera fundamentalmente diferente. El texto que presentamos en hebreo mishnaico, con su correspondiente traducción, ilustra cómo una parábola auténticamente judía debería haber abordado estos temas, manteniendo la coherencia con los principios fundamentales del pensamiento rabínico y la estructura tradicional del mashal:

משל למה הדבר דומה? לבעל הבית שיצא בהשכמה לשכור פועלים למלאכתו. ויפסוק עמהם: "הריני שוכר אתכם כמנהג המדינה, דינר ליום, ומזונות עליי". ויצאו הפועלים הראשונים למלאכתם בזריזות. ויהי בשעה השלישית, וירא בעל הבית פועלים אחרים בשוק. ויאמר להם: "בואו למלאכתי, ואתן לכם כפי שעות עבודתכם, כדין וכהלכה". ויעש כן בשעה השישית והתשיעית, לכל אשר מצא בטלים בשוק. ולעת ערב, קרא בעל הבית לגזבר שלו ויאמר: "תן לכל אחד ואחד לפי פעלו - לראשונים דינר שלם כאשר פסקתי עמהם, ולאחרונים לפי חשבון שעות עבודתם". ויברכו כולם את בעל הבית על שנהג בהם כבני אברהם יצחק ויעקב, ועל ששילם שכרם בעתו ובזמנו, קודם שקיעת החמה, כמצוות תורתנו הקדושה: "ביומו תתן שכרו ולא תבוא עליו השמש". וזהו שאמרו חכמים: כל הנותן שכר שכיר בזמנו, ונוהג במשפט צדק עם פועליו, מעלה עליו הכתוב כאילו קיים את כל התורה כולה.

Traducción:

משל למה הדבר דומה ¿A qué se parece esto? (T.B. Sukah 29a) A un propietario que salió temprano por la mañana para contratar trabajadores para su labor. Y acordó con ellos: 'Os contrato según la costumbre del lugar (T.B. Bava Metzia 83a: "הכל כמנהג המדינה"), un dinar por día, y la comida corre por mi cuenta'.

Los primeros trabajadores salieron diligentemente a su labor. Y cuando llegó la tercera hora, el propietario vio otros trabajadores en el mercado. Les dijo: 'Venid a mi labor, y os pagaré según las horas que trabajéis, conforme a la ley y la halajá' (T.B. Bava Metzia 87a).

E hizo lo mismo a la sexta y novena hora con todos los que encontró ociosos en el mercado. Al atardecer, el propietario llamó a su tesorero y le dijo: 'Da a cada uno según su labor (Salmos 62:13) - a los primeros un dinar completo como acordé con ellos, y a los últimos según el cálculo de sus horas de trabajo'.

Y todos bendijeron al propietario por haberlos tratado como hijos de Avraham, Yitzjak y Ya'acov (T.B. Bava Metzia 86b), y por haber pagado su salario en su momento y tiempo debido, antes de la puesta del sol, como ordena nuestra santa Torá: 'En su día darás su pago y no se pondrá el sol sin dárselo' (Deuteronomio 24:15).

Y esto es lo que dijeron los sabios (T.B. Bava Metzia 111a): Todo aquel que paga al trabajador en su tiempo y actúa con juicio justo con sus obreros (Levítico 19:13), la Escritura lo considera como si hubiera cumplido toda la Torá entera.”

Esta versión alternativa no solo mantiene la integridad de los principios halájicos fundamentales, sino que también preserva la estructura literaria tradicional del mashal rabínico, incluyendo la fórmula introductoria característica y una conclusión que vincula la conducta específica con principios universales de la Torá; es evidente que Yeshú HaMamzer no tuvo formación rabínica, no fue un rabino galileo.

¿Raíces grecorromanas de Yeshú en Galilea?

En esta parábola mateana preservada en el Codex Sinaiticus folios 210b-211a, se evidencia claramente la influencia del contexto grecorromano en la enseñanza de Yeshú, contrastando notablemente con los principios del משפט צדק (juicio justo) y דין אמת (verdadera justicia) del judaísmo rabínico. La estructura narrativa del οικοδεϲποτηϲ (propietario) que sale a contratar εργαταϲ (trabajadores) refleja fielmente el sistema de contratación y pago de jornaleros en el mundo romano, alejándose del concepto de פועל צדק (trabajador justo), particularmente documentado en textos como "De Re Rustica" de Columella y los papiros de contratación egipcios de la época. El uso del término δηναριον (dinar cesáreo = דינרא קיסרנאה) como pago, en lugar de utilizar el שקל (shekel), demuestra una familiaridad íntima con el sistema monetario romano (ver. T.B Avodah Zarah 52b), los cuales incluso eran usados por herejes judeo-cristianos (TB. Avodah Zara 6b). La división temporal de la jornada laboral que menciona el texto (τριτην ωραν, εκτην, ενατην, ενδεκατην - tercera, sexta, novena y undécima hora) sigue el sistema horario romano, no el זמני היום (tiempos del día) judío tradicional. 

La figura del επιτροπω (administrador) mencionada en el versículo 8 es particularmente reveladora, pues este rol administrativo era común en las villae romanas pero ausente en las estructuras del בית דין (tribunal rabínico) tradicional. El concepto de καυϲωνα (calor abrasador) como queja de los trabajadores tiene paralelos directos en textos griegos como los de Hesíodo en "Los trabajos y los días", alejándose del concepto de עמל ישר (trabajo honesto) del judaísmo. La estructura dialógica de la negociación salarial (ϲυμφωνηϲαϲ - acordar términos) refleja más los contratos grecorromanos que los משפטי העבודה (leyes laborales) judías de la época. Además, la respuesta final del propietario "θελω δε τουτω ω εϲχατω δουναι ωϲ και ϲυ" (quiero dar a este último lo mismo que a ti) emplea una construcción retórica típica de la diatriba filosófica griega, contrastando con el principio de צדק ומשפט (justicia y juicio) del pensamiento rabínico. 

La ausencia notable de referencias a la תורה שבעל פה (Torá Oral) o a las tradicionales interpretaciones rabínicas (מדרשים), combinada con estos elementos grecorromanos, sugiere que la formación de Yeshú estuvo más influenciada por la cultura helenística y romana predominante en Galilea durante el siglo I, que por la חינוך רבני (educación rabínica) tradicional de Jerusalén.


[1] Algo falta aquí. Ver las adiciones de Howard en inglés.

[2] = גם כן

[3] והחורב ¡Apenas significa "en el calor" como sugiere Howard! Esperaríamos בחורב.

[4] ó ‘guardianes gratuitos’ como se dice en la Mishnah Masejet Bava Metzia 6:6:

כל האומנין, שומרי שכר; וכולן שאמרו טול את שלך, והבא מעות--שומרי חינם.  שמור לי, ואשמור לך--שומר שכר; שמור לי, ואמר לו הנח לפניי--שומר חינם.

“Todos los artesanos son considerados guardianes pagados; y todos aquellos que dicen 'toma lo tuyo y trae el dinero' son considerados guardianes gratuitos. [Si uno dice] 'Guárdame esto y yo te guardaré algo', es considerado un guardián pagado; [pero si uno dice] 'Guárdame esto' y el otro responde 'déjalo ante mí', es considerado un guardián gratuito.”


6/03/2013

פרק פ''ג-Capítulo 83 Yeshú pretendía enjuiciar al pueblo judío como un tirano.

BS"D

Biblioteca Medicea Laurenziana, Manuscrito Plutei_02.17 folio 152r



פרק פ''ג
[27] ויען פייט''רוס ויאמר לו הנה עזבנו הכל לילך אחריך מה יהיה לנו.
[28] ויאמר יש''ו אמן אני אומר לכם שאתם ההולכים אחרי שביום הדין כאשר ישב האדם על כסא כבודו תשבו גם אתם על י''ב כסאות שנים עשר שבטי ישראל.
[29] וכל העוזב ביתו גם אחיותיו ואביו ואמו ואשתו ובניו על שמי יקבל כמותם ומלכות שמים ירש.
[30] רבים ראשונים יהיו אחרונים ורבים אחרונים יהיו ראשונים.

Capítulo 83

[27] Y respondiendo Pet”ros, le dijo:

He aquí, hemos abandonado todo para seguirte, ¿qué nos corresponderá?

[28] Y dijo Yesh”u:

‘En verdad os digo que vosotros, los que me habéis seguido, en el día del juicio (Yom HaDin), cuando el Hombre se siente en el trono de su gloria, también os sentaréis sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.’

[29] Y todo aquel que abandone su casa, sus hermanas, su padre, su madre, su mujer e hijos por causa de mi nombre, recibirá como ellos y heredará el Reino de los Cielos.

[30] Mas muchos primeros serán postreros, y muchos postreros serán primeros.


Comentario.

וַיְבַקֵּשׁ הָמָן לְהַשְׁמִיד אֶת-כָּל-הַיְּהוּדִים אֲשֶׁר בְּכָל-מַלְכוּת אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ עַם מָרְדֳּכָי.

´Puesto que Hamán quería destruir a todos los judíos del reino entero de Ajashverosh,  al pueblo de Mordejai'.

-Megilat Esther 3:6


En los profetas de Israel se encuentran al menos seis predicciones significativas sobre los gentiles en el final de los tiempos, las cuales aparecen reiteradas en diversos textos de la literatura judía posterior. Es notable que cuatro de estas profecías se hallan en el libro de Isaías (Yeshayahu).

Las principales predicciones, sin pretender ser exhaustivas, son las siguientes:

La primera anuncia que la riqueza de los gentiles confluirá hacia Jerusalén (Yerushalaim), como se evidencia en Isaías 45:14; 60,5-16; 6,16; Miqueas 4:13; Sofonías 2:9; y en el Rollo de la Guerra (מגילת מלחמת בני אור בבני חושך) 12,13s.

La segunda predice que los reyes gentiles se someterán y sus naciones servirán a Israel, según Isaías 49:23; 45:14.23; Miqueas 7:17, donde se especifica que “morderán el polvo”. Esta predicción encuentra eco en 1 Henoc 90,30 y en el Rollo de la Guerra 12:13s, que cita Isaías 9:23.

La tercera establece que Israel será luz para las naciones, y su salvación alcanzará los confines de la tierra, como se lee en Isaías 49:6; 51,4; 2,2s y Miqueas 4:1. En consonancia con esta visión, se desarrolla el tema de la incorporación de los gentiles a Israel para su salvación en Isaías 56:6-8; Zacarías 2:11; 8:20-23; Isaías 45:22; y 1 Henoc 90:30-33. Es relevante mencionar que en Isaías 66:19 aparece la única referencia explícita a una misión dirigida a los gentiles.

La cuarta vaticina la derrota de los gentiles, cuyos territorios serán conquistados por Israel, según Isaías 54:3; 1 Henoc 91:9 y el Rollo de la Guerra 12:10.

La quinta, complementaria a la anterior, profetiza la venganza y derrota de los gentiles, como se lee en Miqueas 5:10-15; Sofonías 2:10s y Salmos (Tehilim) 17:25-27.

La sexta indica que los extranjeros sobrevivirán, pero no cohabitarán con Israel, según Salmos 17:31 y el Libro de los Jubileos (Yovelim) 3:17.

En Yeshayahu 45:22-23 se promete la salvación a quienes se vuelvan hacia Dios:

כב פְּנוּ-אֵלַי וְהִוָּשְׁעוּ כָּל-אַפְסֵי-אָרֶץ כִּי אֲנִי-אֵל וְאֵין עוֹד. כג בִּי נִשְׁבַּעְתִּי יָצָא מִפִּי צְדָקָה דָּבָר וְלֹא יָשׁוּב כִּי-לִי תִּכְרַע כָּל-בֶּרֶךְ תִּשָּׁבַע כָּל-לָשׁוֹן.

“[22] Mirad hacia Mí, y seréis salvos, en todos los confines de la tierra, porque soy Dios, y no hay ninguno otro. [23] Por Mí mismo he jurado. De Mi boca ha salido la palabra en justicia, y no volverá, de que ante Mí toda rodilla se inclinará, toda lengua jurará.”

Por su parte, Sofonías (Tzefanyah) 3:8-9 declara:

ח לָכֵן חַכּוּ-לִי נְאֻם-ה לְיוֹם קוּמִי לְעַד כִּי מִשְׁפָּטִי לֶאֱסֹף גּוֹיִם לְקָבְצִי מַמְלָכוֹת לִשְׁפֹּךְ עֲלֵיהֶם זַעְמִי כֹּל חֲרוֹן אַפִּי כִּי בְּאֵשׁ קִנְאָתִי תֵּאָכֵל כָּל-הָאָרֶץ. ט כִּי-אָז אֶהְפֹּךְ אֶל-עַמִּים שָׂפָה בְרוּרָה לִקְרֹא כֻלָּם בְּשֵׁם יְהוָה לְעָבְדוֹ שְׁכֶם אֶחָד.

[8] Por lo tanto esperadme, dice el Eterno, hasta el día en que Me alce la presa, porque Mi decisión es reunir a las naciones (גּוֹיִם) y agrupar los reinos para volcar en ellos Mi indignación, toda Mi ardiente ira. Por cuanto la tierra será devorada con el fuego de Mi celo. [9] Luego daré nuevamente a los pueblos una lengua pura, para que todos puedan invocar el Nombre del Eterno, para servirle con un solo conocimiento.”

En estos textos se aprecia la yuxtaposición entre la amenaza del juicio y la destrucción de las naciones con la promesa de su conversión.

Cabe preguntarse si Yeshú promovió enseñanzas similares a las de los profetas respecto a los gentiles. ¿Acaso exhortó a los no judíos a convertirse al Dios de Israel mediante las Siete Leyes de Noé (Sheva Mitzvot Bnei Noaj)? ¿Advirtió a las naciones sobre su destrucción por desviarse del camino correcto, como hicieron los profetas? La evidencia textual sugiere una respuesta negativa. En contraste con los profetas, Yeshú dirigió sus advertencias no hacia los gentiles, sino hacia el pueblo judío, principalmente por su rechazo a reconocerle como mesías, lo cual refleja un énfasis egocéntrico en su propia persona.

En el capítulo anterior, se analizó cómo Yeshú exigía a sus potenciales discípulos renunciar a todo cuanto valoraban. Este aspecto nos permite inferir que en Mateo 8:21-22 (Mateo Hebreo 83-82) la cuestión central no es la Torá en sí misma. En ambos relatos se evidencia que Yeshú consideraba que la Torá era insuficiente, sugiriendo que seguirle a él supera las exigencias tanto de la piedad tradicional como de la propia Torá.

Es particularmente revelador el versículo 28, que en hebreo dice:

ביום הדין כאשר ישב האדם על כסא כבודו "

‘....en el día del juicio (Yom HaDin), cuando el Hombre se siente en el trono de su gloria…’

En el texto hebreo de Mateo aparece la expresión “ישב האדם על כסא” (“el Hombre sentado en el trono”), que deriva de la fórmula bíblica “ישב על כסא”. Esta construcción hebrea posee una profunda significación teológico-política en la tradición judía, asociándose principalmente con la autoridad suprema, tanto divina como real. Cuando se refiere a Dios, la expresión denota Su soberanía y dominio absoluto, como se evidencia en diversos pasajes bíblicos y rabínicos: Salmos 47:9, Jeremías 33:17, y el Talmud Yerushalmí Berajot 9:1. En el contexto de la monarquía israelita, esta misma fórmula enfatiza la posición de liderazgo y la legitimidad divina de los reyes. Encontramos ejemplos significativos en 1 Reyes 1:20, donde se plantea la cuestión “מי ישב על כסא אדוני המלך אחריו” (“quién se sentará en el trono de mi señor el rey después de él”), y en 1 Reyes 2:12, que declara “ושלמה ישב על כסא דוד אביו, ומלכותו כוננה מאוד” (“Shlomó se sentó en el trono de su padre David, y su reino se estableció firmemente”). Estas referencias textuales evidencian cómo los monarcas de Israel ejercían su gobierno en virtud de una autoridad delegada por Dios, actuando como Sus representantes terrenales.

En este contexto, la frase del Evangelio Hebreo de Mateo de Shem Tov que menciona “cuando el Hombre [Yeshú] se siente en su trono de gloria”, debe entenderse como una declaración de aspiraciones tiránicas similar al modelo de gobierno ejercido por Tiranus Rufus (טירנוס רופוס), quien como gobernador romano de Judea bajo el emperador Adriano, ejemplificaba el arquetipo del tirano que ejercía un poder absoluto sobre la vida y muerte de sus súbditos. Esta interpretación encuentra respaldo en el texto del Talmud Yerushalmi Berajot 9:5, que relata:

“רבי עקיבה הוה קיים מתדין קומי טירנוס רופוס הרשע [...] אמר ליה סבא אי חרש את אי מבעט ביסורין את” 

(“Rabí Akiva estaba siendo torturado ante el malvado Tiranus Rufus [...] [quien] le dijo: Anciano, o eres un hechicero o desprecias el sufrimiento”). 

Este pasaje demuestra vívidamente cómo el poder tiránico se manifestaba en la capacidad de ejecutar juicios sumarios contra los opositores ideológicos. De manera análoga, la declaración de Yeshú sobre sus discípulos sentándose “en doce tronos juzgando a las doce tribus de Israel” sugiere una estructura de poder similar a la del sistema tiránico romano, donde sus seguidores actuarían como jueces con autoridad absoluta sobre la vida y muerte, emulando el modelo de Tineius Rufus, quien, como evidencia el texto talmúdico al describir: "לא הספיק לומר עד שפרחה נשמתו" ("No había terminado de hablar cuando su alma voló"), tenía el poder de ejecutar incluso a los más respetados líderes judíos. La frase "los primeros serán los últimos, y los últimos serán los primeros" adquiere así un significado más siniestro, no solo como una inversión del orden social, sino como una amenaza velada de represalia contra las autoridades judías establecidas. Esta interpretación se fortalece al considerar que, al igual que Tiranus Rufus ejercía su autoridad mediante la tortura, como se evidencia en el pasaje “ואתה ענתא דקרית שמע. שרי קרי קריה וגחך” (“Y llegó el momento de recitar el Shemá. Comenzó a recitar y reía”), el texto sugiere que Yeshú contemplaba un sistema similar de gobierno basado en el terror y la eliminación de opositores. La mención de “juzgar a las doce tribus” no sería entonces una metáfora espiritual, sino una declaración política explícita de intención de establecer un régimen tiránico que, como el de Tiranus Rufus, tendría la potestad de enjuiciar y ejecutar a quienes se opusieran a su autoridad, similar al poder que el gobernador romano ejercía sobre sus súbditos judíos.

Esta interpretación política del pasaje se ve reforzada al examinar las diferentes versiones de la misma tradición en otros textos evangélicos. Particularmente significativo es el hecho de que, mientras el Evangelio Hebreo enfatiza el aspecto judicial y la autoridad sobre las doce tribus mediante la imagen del trono de gloria (כסא כבודו), otras versiones del mismo dicho revelan más explícitamente las ambiciones políticas subyacentes. Un ejemplo claro de esto se encuentra en la versión siríaca de Lucas, donde el lenguaje utilizado no solo mantiene las pretensiones de autoridad, sino que las amplía al ámbito de un reino físico y tangible, con referencias explícitas a elementos concretos de poder como mesas reales y tronos de juicio. Esta consistencia temática entre diferentes tradiciones textuales, aunque con variaciones en su presentación, sugiere que el núcleo del mensaje de Yeshú contenía invariablemente un fuerte componente de ambición política y judicial sobre el pueblo judío.

Este pasaje encuentra su paralelo en Lucas 22:28-30, donde el texto arameo (siríaco) presenta una perspectiva significativamente distinta, centrándose en la aspiración de un reino terrenal:

ܐܲܢ݈ܬ݁ܘܿܢ ܐܸܢܘܿܢ ܕܹ݁ܝܢ ܕ݁ܟ݂ܲܬ݁ܲܪܬ݁ܘܿܢ ܠܘܵܬ݂ܝ ܒ݁ܢܸܣܝܘܿܢܲܝ ܀ ܘܸܐܢܵܐ ܡܸܫܬ݁ܲܘܕܹ݁ܐ ܐ݈ܢܵܐ ܠܟ݂ܘܿܢ ܐܲܝܟ݂ ܕܸ݁ܐܫܬ݁ܲܘܕ݁ܝܼ ܠܝܼ ܐܵܒ݂ܝ ܡܲܠܟ݁ܘܿܬ݂ܵܐ ܀ ܕ݁ܬ݂ܸܐܟ݂ܠܘܿܢ ܘܬ݂ܸܫܬ݁ܘܿܢ ܥܲܠ ܦ݁ܵܬ݂ܘܿܪܵܐ ܕ݁ܡܲܠܟ݁ܘܿܬ݂ܵܐ ܕ݁ܝܼܠܝ ܘܬ݂ܸܬ݁ܒ݂ܘܿܢ ܥܲܠ ܟ݁ܘܿܪܣܲܘܵܬ݂ܵܐ ܘܲܬ݁ܕ݂ܘܿܢܘܿܢ ܬ݁ܪܸܥܣܲܪ ܫܲܒ݂ܛܹܐ ܕ݁ܐܝܼܣܪܵܝܼܠ ܀

אַנתּוּן אֵנוּן דֵּין דּכַתַּרתּוּן לוָתי בּנֵסיוּנַי וֵאנָא מֵשׁתַּודֵּא אנָא לכוּן אַיכ דֵּאשׁתַּודִּי לִי אָבי מַלכּוּתָא דּתֵאכלוּן ותֵשׁתּוּן עַל פָּתוּרָא דּמַלכּוּתָא דִּילי ותֵתּבוּן עַל כּוּרסַוָתָא וַתּדוּנוּן תּרֵעסַר שַׁבטֵא דּאִיסרָיֵל

“[28] Vosotros sois aquellos que habéis perseverado conmigo en mis pruebas. [29] Y yo os concedo, así como mi Padre me ha concedido, el reino ( מַלכּוּתָא/ Malkuta). [30] Para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis sobre tronos ( כּוּרסַוָתָא/ kursavata) para juzgar a las doce tribus (שַׁבטֵא/ Shavte) de Israel.”

En la doctrina de Yeshú, la promesa de venganza aparece vinculada a su concepto de reino, manifestándose particularmente en catorce pronunciamientos sobre el día del juicio. Estos pronunciamientos se caracterizan por contener amenazas dirigidas específicamente al pueblo judío. La primera y más significativa de estas declaraciones establece que “los primeros serán los últimos, y los últimos, primeros”.

Sus advertencias frecuentemente implican condenación, como se evidencia en Marcos 8,38 y su paralelo en Lucas 9,26: “El Hijo del hombre se avergonzará de quien se avergüence de ‘mí y de mis palabras’”. Esta sentencia parece derivar de una formulación más antigua, encontrando otra versión en Mt 10,32s y Lucas 12,8-9, donde Yeshú afirma que quien lo niegue será negado por él (en Lucas específicamente, "por el Hijo del hombre").

La parábola en Lucas 13,6-9 presenta una metáfora sobre la destrucción del pueblo de Israel, donde la higuera estéril, que según la interpretación representa al pueblo de Israel, debe ser cortada. La temática de la aniquilación del pueblo judío se desarrolla también mediante parábolas que enfatizan la selección, como la de la cizaña (Mt 13:24-30) y la red barredera (Mt 13:47-50). El versículo conclusivo de esta última parábola, que menciona el horno de fuego, el llanto y el crujir de dientes, se considera una adición característica de Mateo, dado que estas expresiones aparecen predominantemente en su material (Mateo 8,12; 13,42; 22,13; 24,51; 25,30; con un paralelo en Lucas 13,28).

Las enseñanzas de Yeshú revelan un patrón consistente de expresiones caracterizadas por el orgullo y la arrogancia (considerados manifestaciones de idolatría) dirigidas contra el pueblo judío, además de mostrar desdén hacia los no judíos. Según el Tikuney Zohar (21, página 69b), tales enseñanzas están vinculadas al fuego del Guehinom por enfatizar errores fundamentales como la soberbia, la arrogancia, la ira, la furia y, principalmente, la idolatría:

יסוד האש ממנו נמשכת הגאוה הנקראת גסות הרוח להיותו היסוד הקל וגבוה מכולם. ובכללה הכעס, כי מפני הגאוה מתכעס האדם כשאין עושים רצונו, ואילו היה שפל רוח ומכיר חסרונו לא היה מתכעס כלל, נמצא כי הגאוה והכעס מדה אחת הם. ותולדותיה שלש. הקפדנות בלבו כי לולא הגאוה לא הי המקפיד בלבו, כענין שבארנו בענין הכעס ובקשת השררה והכבוד להתגאות על הבריות. והשנאה לזולתו על היותו גדול ממנו, וזה ענף מהגאוה גם כן:

“Del elemento del fuego se deriva el orgullo, llamado arrogancia, por ser el elemento más ligero y elevado que todos los demás. Y junto con ello viene la ira, pues es por causa del orgullo que el hombre se enciende en ira cuando no se hace su voluntad, mientras que si fuera humilde y reconociera sus deficiencias, no se enojaría en absoluto. Por lo tanto, el orgullo y la ira son una sola cualidad. Y sus frutos son tres: 1) la irritabilidad en su corazón, pues si no fuera por el orgullo, no estaría irritado en su corazón, como explicamos respecto a la ira y la búsqueda de autoridad y honor para enorgullecerse sobre las criaturas. 2) Y el odio al prójimo por ser superior a él, y esto también es un brote del orgullo.”

-Sha’arey Kedusha-שערי קדושה 1:2


Es interesante que el Toldot Yesh”u en la versión recogida por S.Krauss en Journal of Jewish Studies resalta la actitud ególatra, soberbia, jactancia y llena de ira del tal Yesh”u quien dijo lo siguiente:

יד וילך אותו הממזר ב״נ לאפרת כי שם היו לו נכסים מאמו, ויקח משם עיר בן אתון אחד, וירכוב אותו הממזר לעיר ירושלים, ויעמוד בשוק תוך העיר וצעק הממזר ויען ויאמר בקול רם, מי הם הממזרים אשר אמרו עלי שאני ממזר ואני חייב מיתה, המה בני מיתה בעצמם שאני משיח, עלי ניבא הנביא עני רוכב על החמור על העיר בן לאתון

14. Y se fue el insignificante mamzer  (bastardo) a Efrat porque allá era una de las propiedades de su madre, y tomó en la ciudad un burro viejo, y lo montó el bastardo para [ir] a la ciudad de Jerusalem, y se paró en la ciudad en el mercado dentro de la ciudad y gritó el bastardo y respondió y dijo en voz alta: ¿Quiénes son los hijos de puta (Lit. bastardos-ממזרים) que dicen que yo soy un mamzer (bastardo) y que yo debo ser ejecutado? Aúllan sus hijos por la muerte y yo soy el Mesías, yo predije un profeta pobre montado en un hijo de una burra en la ciudad…

La actitud de Yeshú, la cual alberga odio, orgullo e irritabilidad, no necesita más comentarios. Todo el mundo sabe lo despreciables que son estos rasgos. Por otra parte en el mensaje de este criminal, albergará la intención de desarrollar una campaña en contra toda la Torah, además que sus enseñanzas son una amenaza para la integridad del judaísmo, como acertadamente indica el Profesor Yosef Gedalia Klausner z”l:

«Éste fue el secreto de la funesta ruptura »

Este análisis comparativo de los pasajes del Evangelio Hebreo de Mateo y el Toldot Yeshú revela una tensión fundamental en la representación del mensaje y la actitud de Yeshú que merece una exploración más profunda. Mientras que en el texto del Evangelio Hebreo de Mateo, Yeshú hace declaraciones que podrían interpretarse como una afirmación de su superioridad mesiánica, también promete a sus discípulos un papel destacado en el juicio contra el pueblo judío, mientras que en el Toldot Yeshú presenta una imagen radical sobre esta versión de Yeshú. En este último texto, Yeshú es descrito con un carácter ególatra, soberbio y lleno de ira, jactándose de ser el Mesías y despreciando abiertamente a los judíos, a quienes se refiere despectivamente como “hijos de puta” (ממזרים). Esta actitud de rechazo y deseo de exterminar al pueblo judío es particularmente significativa al ser contrastada con la visión profética de la incorporación de los gentiles a Israel. De hecho, la similitud entre esta actitud de Yeshú y la de Haman en la Meguilat Ester, quien “quería destruir a todos los judíos del reino entero de Ajashverosh” (לְהַשְׁמִיד אֶת-כָּל-הַיְּהוּדִים אֲשֶׁר בְּכָל-מַלְכוּת אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ), por tanto, Yeshú cuyas acciones y motivaciones se encuentran en las antípodas de la tradición profética.

Este hallazgo plantea importantes interrogantes sobre la coherencia del mensaje mesiánico atribuido a Yeshú y su relación con la visión profética. Mientras que en el Evangelio Hebreo de Mateo se vislumbra una visión de tipo dictatorial en la que Yeshú y sus discipulos querían enjuiciar al pueblo judío, el Toldot Yeshú presenta a un Yeshú cuya actitud y acciones están en abierta oposición a la tradición profética de la incorporación de los gentiles a Israel. Esta discrepancia fundamental cuestiona seriamente la imagen del Jesús Histórico y abre la puerta a una reconsideración más profunda de la figura de Yeshú, en la que se podría encontrar mayores puntos de conexión con la representación del Toldot Yeshú. El análisis de estas diferencias y su implicación en la comprensión del mensaje y el propósito de las enseñanzas atribuidas a Yeshú es, sin duda, un área de estudio que merece una exploración más exhaustiva.