1/31/2011

Hipocresía mesiánica / nazarena

BS''D




Por יצחק בן אברהם


Los nazarenos/mesiánicos dicen que NO siguen el Judaísmo Rabínico porque nosotros lo hemos contaminado, lo hemos dañado y hemos tergiversado todo por hacer caso de las halajot de nuestros rabinos (dicen ellos que son “enseñanzas y leyes de hombres”). Afirman seguir otra cosa: “judaísmo bíblico”, sin embargo, los veo y lo que dicen no concuerda con sus palabras. Me gustaría que alguno me respondiera:


  • ¿Por qué usan mezuzot si el diseño, el contenido y el uso de éstas está estipulado por la Halaja Rabínica? la biblia sólo habla de escribir en las jambas de puertas, pero no dice qué, cómo ni cómo ni de qué forma.

  • ¿Por qué usan kipot si es una tradición rabínica?

  • ¿Por qué usan lulav y etrog si la biblia no los menciona, sólo habla de frutos y ramas hermosas, y fue la Halajá rabínica la que estipula las 4 especies vegetales?

  • ¿Por qué usan tzitziot judíos si la biblia sólo menciona los flecos, pero fue la Halajá rabínica la que ha dicho cómo deben anudarse los hilos, la forma de los tzitziot y sus leyes?

  • ¿Por qué celebran Bar/Bat Mitzva si es una estipulación rabínica?

  • ¿Por qué encienden luces previas a Shabat si éso es una práctica y ley rabínica?

  • ¿Por qué adoptan símbolos rabínicos?

  • ¿Por qué hacen Havdala si es una ceremonia estipulada por el judaísmo rabínico?

  • ¿Por qué celebran Januka si es una fiesta que no está contemplada en la biblia sino que fue ordenada por los rabinos?

  • ¿Por qué usan Tefilin? la biblia sólo dice que se deben usar filacterias, pero ha sido la ley rabínica la que ha explicado qué son las filacterias, qué forma tienen, cómo deben hacerse, qué versos deben estar adentro, cómo deben anudarse y cómo deben usarse.

  • ¿Por qué usan sidurim y majzorim si estos son libros de rezos que siguen lo que los rabínicos (en su diferentes nusajim) han estipulado en cuanto a: orden de rezos, contenido, posturas, costumbres y sus respectivas leyes?

  • ¿Por qué estudian las maravillas de la Kabalah o Jasidut si estos hacen parte del legado judío rabínico y ortodoxo que según ustedes -paradójicamente- se encuentra “lejos de D-s del camino verdadero” [¡jalilah!]?

  • ¿Por qué imitan los ritos religiosos rabínicos?

  • ¿Por qué hacen kabalat shabat, cantan “shalom alejem” y llevan a cabo una cena con pan, vino y manjares, según lo ordena la Halajá rabínica?

  • ¿Por qué hacen Kidush? ¿por qué rezan birkat hamazon o la bendición triple sobre el vino?

  • ¿Por qué dicen berajot si estas fueron compuestas y ordenadas a ser dichas por el judaísmo rabínico?

  • ¿Por qué hablan -sin conocer de verdad- de un Mashiaj ben Yosef, concepción que es exclusiva del judaísmo Rabínico y su literatura?

  • ¿Por qué procuran construir Sukot según las leyes del judaísmo Rabínico?

  • ¿Por qué se alegran en Tu Bishvat si no es una fiesta bíblica sino rabínica?

  • ¿Por qué usan el calendario judío tradicional siendo que todas sus pautas y formas de tasación fueron puestas por el judaísmo rabínico?

  • ¿Por qué algunos de ustedes prefieren comida sellada “Kosher” (K - U) si todas las normas de kashrut de dicha elaboración tienen su base en la estricta halajá ortodoxa (rabínica)?

  • ¿Por qué simulan contar el Omer como nosotros, según nuestras leyes rabínicas?


Estas preguntas y otras siempre me han causado curiosidad, ¿por qué dicen que nuestras halajot son "leyes de hombres", que nosotros estamos cegados y perdidos del camino verdadero, pero tratan de hacen todo lo que esté a su alcance para plagiarnos y emularnos?


Sus actitudes son hipócritas.

Una Ketuvah Cristiana ¿es valida para demostrar que los misioneros son judíos?



La Ketuvah (כתובה), también conocida como Contrato Matrimonial, tiene su origen en textos rabínico-bíblicos como Shemot 22:15-16 y Berreshit 31:15; 34:15. Si bien algunos eruditos debaten su origen exacto, se acepta ampliamente que la Ketuvah fue establecida por los Sabios y se reconoce como una parte importante de la ley judía. Este documento legal describe las obligaciones financieras del esposo en caso de divorcio o viudez, con una cantidad acordada y registrada en el propio documento, tradicionalmente establecida en 200 denarim para las vírgenes y una minah para las viudas, independientemente de su riqueza. La Ketuvah está escrita en escritura aramea, lo que da fe de sus orígenes antiguos. En esencia, no solo rige las finanzas conyugales, sino que también sirve como testimonio del vínculo sagrado entre marido y mujer según la tradición rabínica. 


El término mismo, ketuvah, es una forma participial (“escrito”), aunque provisto de dagesh en la bet, probablemente para diferenciarse de la palabra corriente ketuvah (“escritura).


La disposición rabínica de la ketuvah tiene como objetivo primario la defensa de la mujer en el matrimonio, haciendo más difícil el divorcio. Rabí Shimeon ben Shetaj dispuso que todos los bienes del marido se hicieran garantes de la ketuvah, pero sin impedir que el marido pudiera invertirlo en sus negocios.


A pesar que la ketuvah es una medida rabínica para darle institucionalidad al matrimonio el cual por el simple hecho que ha racionalizado el amor en el acto del matrimonio y este en el contrato; de una relación irracional (amor), al racionalismo por medio de lo contractual, tal medida rabínica instituida por los perushim (fariseos) para darle institucionalidad.


Sin embargo, contra tal institución quien se opuso a tales legislaciones fue el mismo Yeshú ben Yosef Pandera, recordemos que él enseñó en no seguir las takanot (reformas rabínicas- תקנות) como se demuestra en el texto del Mateo Hebreo de Shem-Tob en el capítulo 23:2:

ועתה כל אשר יאמר לכם שמרו ועשו ובתקנותיהם ומעשיהם אל תעשו שהם אומרים והם אינם עושים.

(Traducción: Y ahora todo lo que les digan guardarlo (שמרו) y háganlo (ועשו); [pero] en sus Takanot-תקנות (Mitzvot D’Rabanan, legislaciones positivas) y en sus ma’asim (precedentes) ¡no las hagan! Porque ellos dicen y no hacen.)

De tal texto aprenden los natzratim  o avdielitas del sábado lunar, que no están obligados a seguir la halajah (ley judía) de nuestros rabanim (rabinos), por lo que no tendrían razón de utilizar kipa (por ser una disposición rabínica), tefilin (por ser una adecuación rabínica), utilizar peyots (por ser otra disposición rabínica), así como la degustación de alimentos kasher siguiendo las prescripciones de la halajah rabínica, y dudo mucho que los netzaritas compren carne o alimentos kasher conforme a la halajah caraita, en el mejor de los casos estarían consumiendo carne procesada con las prescripciones musulmanas (Halal) y en todo caso compraron carne de algún carnicero cristiano donde también venden carne de cerdo u otros animales. 


Volviendo al tema de la ketubah o contrato de matrimonio que se originó en el judaísmo rabínico, la comunidad de los natzratim puede optar por no adoptar una legislación que repudia y crítica. Sin embargo, hay un "pequeño" problema de fidelidad con su maestro oscuro Yeshú HaMamzer, y sus intentos de hacerse pasar por judíos mientras atacan e insultan a nuestras instituciones religiosas son, en el mejor de los casos, falsos. Por otro lado, también buscan de nosotros legitimidad imitando nuestras prácticas.


Estos personajes antagónicos utilicen ketubot, kipot, tefilin, peyots y por otra parte nos critiquen por llevar un judaísmo “impuro” según ellos interpretan a su maestro oscuro (Yeshú HaMamzer) no solo es patético, ya que connota soberbia, ignorancia, amor a la idolatría y a su propio yetzer hara’ (egoísmo o mala inclinación) que lejos que acerquen a la gente al verdadero conocimiento de HaShem, los inducen a cometer los mismos y peores errores, transgresiones y solo fomentan más corrupción en el mundo.


Los netzaritas al ser cristianos que afirman tener raíces judías, y aunque su fe intentan simular al judaísmo, en realidad, se trata de una interpretación particular del cristianismo. Sin embargo, muchos de ellos adoptan ciertas prácticas judías, como el uso del kipá, el talit o los tefilín, para crear la impresión de que son judíos, la hipocresía netzarita en todo su esplendor.

Esta hipocresía puede verse especialmente en las redes sociales, donde los netzaritas publican fotos de sí mismos usando ropa y accesorios tradicionales judíos, como el kipá o el talit. Incluso publican ketuvot, documentos que acreditan su matrimonio, que ellos mismos escriben, para demostrar su supuesta "judaicidad". En estas fotos, los netzaritas parecen estar orgullosos de su engaño, como si fuera un logro importante haber engañado a sus feligreses.

El pastor Avdiel Frías con una ketuva netzarita. 
Boda netzarita imitando una boda judía. 

Conforme a la halajah (ley judía) la redacción de una Ketuvah p'sulah (כתובה פסולה) es inválida así como no es aceptable ante la comunidad judía, tal como explica el RaMBa”M (Maimónides), y el Ba’al haTurim (ver. Yad Jazakah Jiljot Megilah vaJanukah 2:9; Shujan Aruj, Oraj Jaim 691:1-2) Una ketuvah cristiana no es solo una obra de arte para enmarcar en la pared como un recordatorio del día de la boda de los creyentes netzaritas, sabemos que esta ketuvah no vale nada.


Esta práctica es similar a la conversión al mormonismo del mumar Richard Goodstein, un abogado y exasesor de Bill y Hillary Clinton, quien ahora se autodenomina como un netzarita mormón. Goodstein muestra con orgullo imágenes de sí mismo usando tefilín y un talit en Facebook, al mismo tiempo que proclama su membresía en la iglesia mormona. Si bien el enfoque de Goodstein es mera hipocresía. 


La hipocresía netzarita es una apropiación problemática de otra cultura y religión, o también existen otros integrantes de la iglesia mormona que fabrican ketuvot mormonas-netzaritas tal como las hace la señora Hannah Stoddard quien es directora en Joseph Smith Foundation, tales documentos carecen de valor alguno ante la comunidad judía.  


Además, esta práctica puede alimentar una creencia falsa que es común entre los mismos netzaritas. Muchos de ellos creen que el judaísmo es simplemente una versión antigua y obsoleta del cristianismo, y son ellos los que entienden mejor el TaNa”J (Biblia Hebrea), la Gemara, la halajah, así como los textos cristianos del Nuevo Testamento o el Libro del Mormón. Esta idea, sin embargo, dista mucho de la realidad histórica y teológica del judaísmo. El judaísmo es una religión en sí misma, con su propia teología, historia y prácticas culturales.


La hipocresía netzarita es una práctica peligrosa porque puede llevar a sus practicantes a creer en una versión distorsionada e inexacta de la fe que dicen seguir. También puede causar confusión y malentendidos entre las comunidades judías y cristianas. Si los netzaritas quieren seguir practicando su fe, deben hacerlo con honestidad, respeto y ser conscientes de sus propias limitaciones y errores.


En última instancia, la hipocresía netzarita es una forma de falsedad y engaño, que va en contra de los valores de honestidad y respeto que deberían ser fundamentales en cualquier religión y en cualquier ser humano. Es importante que quienes practiquen esta hipocresía tomen conciencia de sus acciones y reconsideren su postura frente a la religión y su actitud hacia los demás. Solo así se podrán construir relaciones honestas y respetuosas entre las diferentes comunidades de fe.

Es importante notar que no todos los cristianos netzaritas se involucran en este tipo de comportamiento. Muchos miembros básicos de esta secta son goim-cristianos que piensan que son respetuosos de las tradiciones y la cultura judías pero lamentablemente intentan hacerse pasar por judíos. Un lamentable caso es el de los Elk en Jerusalem, un misionero cristiano y su esposa (Michael Elk, y Amanda Elk) se hizo pasar por judíos ortodoxos para convertir a Yeshú a los miembros desprevenidos de la comunidad ortodoxa. La declaración rabínica se produjo después de que el medio de comunicación The Jewsih Chronicle expusiera los primeros años de vida de Michael y Amanda Elk en un informe especial, demostrando que no eran judíos y revelando su ideología mesiánica.



Los Elks se habían mudado a Israel desde Estados Unidos con sus hijos, tomando la ciudadanía israelí. Ambos asumieron la apariencia de judíos estrictamente ortodoxos que vivían en el barrio French Hill de Jerusalén, mientras mantenían vínculos encubiertos con organizaciones misioneras cristianas en Estados Unidos. 


De acuerdo con la regla rabínica, todos los niños a los que Elk les realizó la circuncisión deben someterse a un procedimiento reparador realizado por un mohel, en el que se extrae una gota de sangre.


Los tefilín vendidos por Elk “deben ser quemados” según los rabinos, ya que hay testigos que lo vieron escribirlos en lugar de adquirirlos de otra parte. Sugirieron que también debería ser demandado por restitución de propiedad.


Es posible que también sea necesario volver a realizar cualquier boda realizada por Elk si él fue uno de los testigos, ya que su “testimonio es totalmente nulo”, dijo el fallo. Cualquier ketuvah también necesitaría ser reemplazada.


La carta hebrea de 11 páginas confirmó que después de una extensa investigación, “se supo sin lugar a dudas que este hombre es un gentil completo, desde el vientre y el nacimiento, que se remonta a todas las generaciones”.


La madre de Elk habló recientemente en exclusiva con The Jewsih Chronicle  para confirmar que ni ella ni su padre tenían ascendencia judía. Mientras tanto, Amanda Elk le dijo a una amiga en Jerusalén que había crecido en una granja de árboles de Navidad. 


Ya sea el pastor cubano Avdiel Frías luciendo su falsa ketuvah netzarita, o el mumar Richard Goodstein posando con tefilín y talit junto al Kotel en Jerusalén, o los Elks que se hacían pasar por judíos y mantenían estrechos vínculos con organizaciones misioneras en Estados Unidos, son todos ejemplos de hipocresía cristiana. El caso de los Elks debería servir de ejemplo para otros cristianos que intentan hacerse pasar por judíos ortodoxos para evangelizar a los miembros de la comunidad judía. Sus intenciones no eran buenas y todos sus esfuerzos fueron en vano. Sus vidas se arruinaron en Israel porque mintieron, usaron una ketuvah falsa, falsificaron documentación y muchos de sus miembros fueron expulsados de Israel y deportados a sus países de origen. ¡No se involucre con organizaciones misioneras como las sectas netzaritas, avdielitas,  mormonas-netzaritas o mesiánicos no son más que un camino sin salida! 

Una ketuvah mesiánica o nazarena no solo es falso en todos los sentidos de la palabra, también es un engaño para su futuro cónyuge, la sociedad y la institución de Dios, también es una burla hacia el judaísmo mismo.

Yo fundo un movimiento, por el Rav Shlomo Aviner Shlit"a.


Yo fundo un movimiento

Yo fundo un gran movimiento, gigante, el movimiento más grande de Am Israel (el Pueblo de Israel). Ese movimiento es “El Pueblo de Israel Auténtico, Serio, Fiel y Entregado” – que comprende a la mayoría de Am Israel, que es considerado como todo, casi todo el pueblo.
Realmente, ese gran movimiento ya existe hace tiempo, e hizo grandes obras: La reconstrucción de la tierra, el regreso a Tzion, la edificación del estado, las guerras de Israel, el regreso de la Torá a Eretz Israel (la Tierra de Israel) y el regreso de la unión en Am Israel.
Por ello, ese movimiento ya existió desde tiempos lejanos, y mi intención es sólo recordarnos que existe, “repitiendo lo sabido”, como dice Rashi. Es muy importante repetir miles de veces, para hacerle frente a los que nos quieren confundir con la ayuda de artículos de editorial y periodísticos, con la ayuda de manipulaciones y mentiras que son repetidas hasta que se transforman en “verdades” – como si así fuera. Nuestras fuentes de información son estadísticas auténticas y serias, de las que queda claro que Am Israel es religioso, y Am Israel es nacionalista.
Por supuesto, en cuanto al concepto “religioso” hay que valerse de un poco de paciencia y tolerancia. Hay un religioso sin tzitzit, y hay religioso sin kipa. Incluso hay religioso que va al Beit Kneset (Sinagoga) en Shabat por la mañana, y después va a la playa – que necesita ser corregido, pero es una persona recta y buena, y hace caridad. Eso también es cierto tipo de religiosidad, ¿verdad? Debes saber que él tiene una kipa trasparente. Debes saber que Am Israel tiene fe en su alma, y es también muy religioso en sus acciones. Pero le dijeron tantas veces que se encuentra del otro lado de la verja, que realmente empezó a creer en ello.
Y Am Israel es nacionalista, en el sentido sencillo y recto del sacrificio por la tierra, por toda la tierra. Si, toda la tierra. El pueblo que habita en Tzion piensa que la división de la tierra es una desgracia, y la división de Ierushalaim una desgracia al cuadrado. No le presta atención cuando tratan de engañarlo diciendo que “los mitnajalim (colonos) son un 4% y obstaculizan las esperanzas de paz, y por lo tanto deben desocupar sus casas”. Tiene claro que no es un problema de los mitnajalim sino que de todo el pueblo, que no volvió a su tierra sólo para encontrar un refugio en una tierra diminuta que será llamado “Estado de Israel”, sino que vino para renacer y volver a vivir como en antaño. Él no cree en el Tren de la Paz imaginario – y engañoso – que comenzó a andar – como si así fuese, un tren que no nos conduce a ningún lado ni a nada, sólo declama la renuncia de la exigencia de Am Israel a su tierra. No es necesario ser derechista para pensar así, alcanza con ser Ben-Gurionista corriente.
El pueblo que habita en Tzion es un pueblo sano y fuerte, no está cansado y está colmado de fe. Él no entregará trozos de su tierra o de su capital a cambio de una sopa de lentejas o por amenazas. Incluso no le tiene miedo a la amenaza atómica de Irán – y eso mismo aleja esa amenaza. ¿A qué se asemeja? Cuando Hitler – maldito sea su recuerdo – bombardeó London, el pánico causó más bajas que las bombas mismas. Cuando lograron superar el pánico exagerado, la vida volvió a su cauce en gran medida.
Por ello, nuestro pueblo – valiente, sin temor – tiene razón. ¿Acaso tienen idea de cuantas bajas puede – D’s no lo permita – producir una bomba atómica que caiga en la zona más poblada de nuestro país – es decir, la santa Tel-Aviv? ¿Medio millón? ¿Cien mil? ¿Cincuenta mil? No: Incluso una bomba atómica del tipo que Irán está preparando, si caerá – D’s no lo permita – en la zona más poblada de nuestra tierra, en la santa Tel-Aviv, con una preparación adecuada de la población, según expertos dejará menos de 10 mil muertos. Por supuesto, diez mil es muchísimo, también mil, incluso cien, diez, o uno. Pero no se trata de la destrucción de una ciudad o un país, no es una amenaza existencial.
Entonces, ¿cómo es que en Hiroshima y Nagasaki murieron más de cien mil personas? Por varias razones:
1.    El principal daño fue causado por la onda de choque, porque esas ciudades estaban construidas con materiales ligeros (madera). Pero en nuestro caso hay refugios y construcción pesada.
2.    Se produjeron incendios catastróficos, por la construcción con materiales inflamables. En nuestro caso, se utiliza el cemento.
3.    Las personas tomaron del agua que cayó con la lluvia, de las nubes que habían absorbido escorias radioactivas.
4.    Las sirenas de alarma no funcionaron, y las personas continuaron circulando. Nosotros tenemos sirenas sofisticadas (un misil que es lanzado desde Irán demora más de 10 minutos hasta caer aquí).
¿Y qué hay con los que murieron muchos años después, por la radioactividad? 1200 personas.
Y todo eso si suponemos que no podremos utilizar el sistema de defensa llamado “Kipat Barzel”. De todas formas, por un daño puntual no entramos en pánico, y no nos desmoronaremos. De esa forma, ya no le conviene al enemigo lanzar una bomba a raíz de la cual tendrá que soportar un duro ataque contrario – porque como es sabido, tenemos varios cientos de misiles “Ierijo” armados con ojivas nucleares… Todo eso sin mencionar el virus “Stuxnet” que está arruinando decenas de computadoras relacionadas con el programa nuclear de Irán, una tras otra, y necesitarán por lo menos dos años para repararlas…
¡Bienaventurados somos! Un pueblo valiente, creyente, seguro de sí mismo, que ama toda su tierra. No un pueblo amedrentado encerrado en un refugio, sino que un pueblo redimido. Nuestro pueblo no siempre sabe lo que ocurre en Iehudá y el Shomrón (Judea y Samaria), pero cuando se entera, su actitud no es que se trata de un problema particular de un puñado de mitnajalim, sino que un asunto de potencia, salubridad y honor nacional – y por supuesto que no abandonará su capital, Ierushalaim.
El gigantesco Am Israel no se encuentra con esos hermanos faltos de responsabilidad nacional y moral, que están presos en sus miedos y están dispuestos a todo tipo de renuncias. Esa pequeña minoría publica titulares que hablan de dos estados y dos Ierushalaim. Pero Am Israel nunca lo aceptará. ¡Am Israel es sionista! También los jaredim (ultra-ortodoxos) son sionistas, a su forma. Ellos viven aquí, y construyen aquí.
El gran pueblo es conciente que vive aquí gracias a grandes milagros. No se trata de milagros extraños, contrarios a la naturaleza, sino que milagros naturales. Am Israel es un gran creyente. Lo vimos en forma clara en la operación “Oferet Ietzuka”, y en muchas otras ocasiones.
Todo él está convencido que ha nacido nuevamente, que fue creado nuevamente como en antaño. Está colmado de vigor, está convencido que marcha adelante y no en dirección contraria – y esa fe es el secreto de su existencia.

1/26/2011

Los Rabanim y la política, por el Rav Shlomo Aviner Shlit"a.



Los Rabanim y la política

Pregunta: ¿Acaso es correcto que los Rabanim (Rabinos) se ocupen de política? Quizás su papel es ocuparse de la Torá, de la elevación de los individuos particulares en su vida – lo que, por supuesto, será una gran bendición para la nación. Pero no deben ocuparse de asuntos públicos generales. Y por supuesto que no deben ocuparse de asuntos públicos importantes en los que hay diferencias de opinión, cuando ellos reciben un sueldo del estado.
Respuesta: En efecto, hay una concepción de ese tipo que arguye que “denle al Cesar lo que es del Cesar, y denle al dios lo que es del dios”. El gobierno se ocupará de los asuntos del estado y este mundo, y las autoridades religiosas se ocuparán de los asuntos de las almas y el Mundo Venidero. Esa es la conocida concepción cristiana, y eso fue lo que le dijo esa persona a nuestros sabios, los Prushim (Fariseos).
El problema es que mientras tanto, vivimos en este mundo, en la vida del público y del estado, y también tenemos planeado quedarnos aquí mucho tiempo - todo lo que nos permita D’s en Su bondad.
El problema es que justamente a través de lo que sucede en este mundo llegamos al Mundo Venidero (Mesilat Iesharim, Cáp. 1).
El problema es que nuestro ideal no es sólo "el cielo", sino que también "la tierra", siguiendo a nuestro patriarca Avraham que fue ordenado: “Vete, a tu tierra”. Y también nuestro Rav Moshé fue ordenado por D’s: “Bastante ha sido para ustedes permanecer en este monte, den vuelta y emprendan el viaje... mira, que Yo he puesto la tierra delante de ustedes” (Dvarim 1:6-8). Esa es la particularidad de nuestra Torá: No sólo una Torá del individuo particular, sino que una Torá de la generalidad. O para ser más exacto: La Torá del público general, y la Torá del individuo particular. O más exacto aún: La Torá del individuo particular, a través de la Torá del público general.
Porque, ¿qué es política? Es una palabra griega, que quiere decir: "Dirección de la ciudad". Y en forma amplia: Dirección de la nación, del país. Y por ello, no sólo que los Rabanim tienen permitido ocuparse de ello, sino que tienen la obligación. Ellos no sólo son responsables del espíritu de los individuos particulares, sino que también del público general.
Por supuesto, no se trata de los detalles políticos, la técnica, sino que de la filosofía de la política. ¿A qué se parece? Un Rav no se ocupa de la medicina, sino que de la ética medicinal. No es un ecónomo, pero se ocupa de la moralidad económica. No es un oficial de infantería, pero define lo que es pureza de armas.
Y también se ocupa de la política, en el sentido de la conducción de la nación y el país – lo que es un asunto para los pensadores. Porque los activistas políticos y los organizadores son personas que tienen una forma de ver parcial, no tienen las herramientas para encontrar la solución de problemas generales con un sentido histórico, moral y espiritual. Esas soluciones se encuentran en manos de los talmidei jajamim (eruditos del estudio de la Torá).
Para ello, se debe conocer los hechos y los problemas, conocer las instituciones, ser capaz de juzgar de acuerdo a los valores, de reconocer procesos históricos. En pocas palabras: Ser el educador de la nación.
Por supuesto, también los técnicos políticos deben ser personas limpias, que se ocupan de las necesidades del público con integridad – y no estar hundidos profundamente en el barro de las maquinaciones inmorales. Pero también cuando sean leales sirvientes del público, no podrán elevarse en el sublime modelado de la sociedad – lo que entiende el talmid jajam, esa maravillosa persona que se lo puede definir como un idealista-realista. Por ello, los pensadores siempre se ocuparon de la política, desde los profetas hasta los sabios – es decir, deben conocer bien la realidad, determinar la meta y señalar los caminos a ella. En una palabra: Educar la nación.
Y esa es la respuesta a la pregunta: ¿Qué deben hacer los Rabanim que reciben un sueldo del estado, cuando – D’s no lo permita – las instituciones estatales le ordenen no opinar en cuestiones políticas?
Muy sencillo: Ellos continuarán opinando, como lo hicieron los profetas y los sabios a lo largo de todas las generaciones, incluso en la galut (el exilio).
Ocurrió una vez que Rabí Menashe de Ilya criticó agudamente el gobierno ruso en cuanto al decreto de los cantones (niños judíos de 10 años de edad que eran enrolados  en el ejército por 25 años, en el marco del programa de la rusificación del Zar). Le dijeron los dirigentes de la comunidad que siendo un Rav oficial que recibe sueldo, tiene prohibido expresar su opinión al respecto. Les contestó ese gran talmid jajam – discípulo y amigo del Gaón (genio del estudio de la Torá) de Vilna: Entonces, en este preciso momento yo dimito. Ya no soy su Rav oficial, no quiero recibir ningún sueldo, y yo diré todo lo que quiero y debo decir.
Y así deben hacer nuestros Rabanim hoy en día. Y también es muy lógico y necesario. Porque la influencia del Rav no depende de su título oficial. Él no impone su opinión a nadie, sólo enseña Torá e influye en las cabezas y los corazones de los que quieren escucharlo. Entonces, su dimisión no quiere decir que dejará de hablar e influir, sólo dejará de recibir un sueldo por ello. Si los Rabanim estarán dispuestos a callar para recibir ese dinero no es “que aborrezcan el lucro” (Shmot 18:21), y eso ya es un defecto esencial. Y de esa forma, por supuesto, perderá toda la confianza del público, que verá que sus dirigentes espirituales no dicen todo lo que piensan y “cuelan” sus palabras con el colador de plata.
Y por ello, si acaso se cumplirá esa pesadilla en la que se les prohíba a los Rabanim opinar en cuestiones del público, no tendrán más remedio que dimitir, y encontrarán su sustento de otra forma, y podrán decir lo que piensan con libertad.
Por supuesto, puede que haya un Rav que no hable de temas públicos porque no entiende de eso - y por supuesto que tiene razón, ya que no entiende. Es una pena que no entienda, porque es parte de su obligación. Y también puede ser que algún Rav hable de esos temas y se equivoque. En efecto, en todo tema se debe estudiar mucho, pero eso no lo exime de su obligación de aprender y entender. También puede ser que no se percate del límite entre la política y la técnica política – y también eso es un error.
Pero en general, por supuesto que tiene la obligación de ocuparse de la política. No "a pesar que recibe un sueldo del estado", sino que justamente el hecho que recibe un sueldo acrecienta su obligación de preocuparse por el país.
Conocemos muy bien esa concepción según la cual la religión no debe entrometerse en los asuntos del estado, y se exime de la responsabilidad de corregir las injusticias. Respecto a ella fue dicho: "La religión... es un alma del mundo sin corazón... la religión es el opio de los pueblos" (Karl Marx). En su opinión, "la meta de la religión es adormecer la conciencia política del pueblo, describirle un mundo imaginario más allá de la felicidad que puede encontrarse aquí. Es decir, acostumbrar a la persona a un mundo sin alma".
Pero nosotros no pensamos así. Cuando le preguntaron a nuestro Rav, el Rav Tzvi Iehudá Kuk si es correcto que los Rabanim se entrometan en la política, él contesto: "Es muy correcto! Según la Torá, ellos tienen la obligación de hacerlo. De lo contrario, son unos traidores. Está escrito en la Torá 'no se amedrenten' (Dvarim 1:17)" (prólogo a BeMaaraja HaTziburit).
Y en otra ocasión, cuando le dijeron delante que por lo que dijo comenzó toda una discusión en el público, y los Rabanim no deben ocuparse de la política contestó: "No le pido permiso a nadie. Lo que es justo y auténtico tengo la obligación de hacerlo saber y publicar, según la Torá. La política de Clal Israel (la totalidad genérica del Pueblo de Israel) es Torá, y es kdoshá (santa)".