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9/18/2026

Suca 52 y la mentira mesiánica: Yeshú no es el Mashiaj ben Yosef — y el Talmud que citan lo prueba

BS"D



Hay un nivel de atrevimiento en la apologética mesiánica que merece ser estudiado como fenómeno cultural antes de ser refutado como argumento. No me refiero al atrevimiento de quien ignora las fuentes. Me refiero al atrevimiento mucho más peligroso de quien las cita con precisión suficiente para parecer erudito, pero deteniéndose exactamente una línea antes de donde el texto hace colapsar su argumento. El caso del Mashiaj ben Yosef y Yeshú HaMamzer ben Pandera (Jesús), en ese sentido, un ejemplo casi perfecto de esta táctica. Y lo que hace especialmente instructivo destruirlo es que la herramienta para destruirlo es exactamente el mismo texto talmúdico que invocan como prueba.

Empecemos con los hechos que nadie disputa, porque establecer el terreno común es el primer paso del análisis honesto.

El Talmud Bavli, tratado Suca 52a-b, contiene una de las discusiones más elaboradas del judaísmo rabínico sobre la figura del Mashiaj ben Yosef — el mesías hijo de José. Los mesiánicos citan este texto, y bien: existe, es auténtico, y el debate que contiene es genuino. El problema no es que lo citen. El problema es lo que hacen con él.

Leamos el texto completo, en el hebreo-arameo original, con la paciencia que merece un argumento que se presenta como demoledor.

Suca 52a, el pasaje central sobre el duelo por el Mashiaj ben Yosef, comienza con una pregunta sobre Zacarías 12:12:

וְסָפְדָה הָאָרֶץ מִשְׁפָּחוֹת מִשְׁפָּחוֹת לְבָד

“Y llorará la tierra, cada familia aparte.”

El Talmud pregunta: ¿sobre qué es este llanto? Y ofrece dos respuestas. La primera, de Rabí Dosa:

דָּרַשׁ רַבִּי דּוֹסָא: עַל מָשִׁיחַ בֶּן יוֹסֵף שֶׁנֶּהֱרַג

"Enseñó Rabí Dosa: este es el duelo por el Mashiaj ben Yosef que fue asesinado."

La segunda, anónima en el texto, dice que el llanto es por la inclinación al mal que será destruida. El Talmud registra ambas posiciones sin resolverlas: es una majloket, una disputa sin dictamen definitivo. Ya el hecho de que el texto no cierre el debate debería alertar al misionero que llega con una conclusión predeterminada.

Pero sigamos. El mismo pasaje contiene el detalle que nadie en la apologética mesiánica cita completo:

בָּאוֹתָהּ שָׁעָה אוֹמֵר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְמָשִׁיחַ בֶּן דָּוִד — שְׁאַל מִמֶּנִּי דָּבָר וְאֶתֵּן לְךָ שֶׁנֶּאֱמַר "אֲסַפְּרָה אֶל חֹק". כֵּיוָן שֶׁרָאָה מָשִׁיחַ בֶּן יוֹסֵף שֶׁנֶּהֱרַג אָמַר לְפָנָיו: "רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, אֵינִי מְבַקֵּשׁ מִמְּךָ אֶלָּא חַיִּים!" אָמַר לוֹ: "חַיִּים אַף קוֹדֶם שֶׁתִּשְׁאַל אוֹתָם כְּבָר נִתְבַּשַּׂר לָךְ עַל יְדֵי דָּוִד אָבִיךָ"

"En ese momento, el Santo Bendito Sea le dice al Mashiaj ben David: Pide de Mí algo y te lo daré, como está escrito 'Proclamaré el decreto' (Tehilim 2:7). Cuando el Mashiaj ben David vio que el Mashiaj ben Yosef había sido asesinado, dijo ante Él: '¡Amo del universo, no te pido más que la vida!' Le respondió: 'La vida — antes de que la pidieras ya había sido anunciada para ti por David tu padre.'"

Deténganse en este pasaje y léanlo con la seriedad que exige. El Mashiaj ben David ve cómo matan al Mashiaj ben Yosef, y pide vida para sí mismo — para él mismo, no para el otro. Son dos figuras que se observan mutuamente en tiempo real. El Mashiaj ben Yosef muere. El Mashiaj ben David está vivo y asustado. Uno mira al otro. D-s le responde al segundo que ya tenía vida garantizada de antemano por su ancestro David.

Pregunta simple para cualquier apologista mesiánico que lea esto: si el Mashiaj ben Yosef y el Mashiaj ben David son "dos venidas del mismo Yeshú", ¿quién está mirando a quién en ese momento? ¿Cómo puede una persona ver su propia muerte mientras simultáneamente pide vida para sí misma? ¿Cómo puede D-s responderle al Mashiaj ben David que ya tiene vida garantizada, si el Mashiaj ben David y el Mashiaj ben Yosef son el mismo individuo que acaba de ser asesinado?

El texto no describe dos etapas de la misma persona. Describe a dos personas distintas interactuando en la misma escena. El Talmud lo escribe así porque lo pensó así. La doctrina de las "dos venidas" no es una lectura del texto talmúdico: es una importación de la teología cristiana paulina sobre el texto talmúdico, hecha por personas que llegaron al Talmud habiendo leído primero el Nuevo Testamento, y que leen el primero con los lentes del segundo.

Pasemos ahora a Suca 52b, con los cuatro artesanos:

אָמַר רַב חָנָא בַּר בִּיזְנָא אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן חֲסִידָא: אֵלּוּ הֵן אַרְבָּעָה חָרָשִׁים — מָשִׁיחַ בֶּן דָּוִד וּמָשִׁיחַ בֶּן יוֹסֵף וְאֵלִיָּהוּ וְכֹהֵן צֶדֶק

"Dijo Rav Jana bar Bizna en nombre de Rabí Shimón Jasidá: Estos son los cuatro artesanos — el Mashiaj ben David, el Mashiaj ben Yosef, Eliyahu y el Sacerdote Justo."

Cuatro artesanos. Cuatro figuras distintas. El Mashiaj ben Yosef aparece enumerado junto al Mashiaj ben David como entidades separadas, con nombres distintos, funciones distintas, y — lo veremos a continuación — destinos distintos. Que alguien con acceso a este texto pueda argumentar que son "la misma persona en dos momentos diferentes" es un ejercicio de valentía exegética que roza la temeridad.

Examinemos ahora el argumento genealógico, que es donde la construcción mesiánica colapsa de manera más visible.

El argumento dice: el Mashiaj ben Yosef es "hijo de Yosef", y el padre adoptivo de Yeshú se llamaba Yosef, ergo Yeshú es el Mashiaj ben Yosef. Este argumento sería pueril si no fuera presentado por personas como Norman Willis y John Parsons con aparente seriedad académica.

El Mashiaj ben Yosef no es "hijo de alguien llamado Yosef". Es un descendiente biológico de la tribu de Yosef — específicamente de la tribu de Efraím, hijo de Yosef ben Yaakov. La identidad tribal en el judaísmo se transmite por línea paterna biológica. No por el nombre del padre adoptivo. Si yo me llamo Itzjak y adopto a un niño y le pongo Shimón, ese niño no pertenece a la tribu de Shimon. Pertenece a la tribu de su padre biológico.

Pero hay un problema mucho más grave. El propio Nuevo Testamento — la fuente de autoridad que los mesiánicos reconocen — enseña la concepción virginal de Yeshú. Si Yeshú fue concebido por el Ruaj HaKodesh y no por Yosef de Natzrat, entonces Yeshú no es biológicamente "hijo de Yosef" en ningún sentido genealógico. Es biológicamente hijo de Miriam únicamente. Y Miriam era del linaje de Yehudá, según la misma genealogía de Lucas que los mesiánicos citan cuando les conviene.

El argumento mesiánico requiere, simultáneamente, que la concepción virginal sea verdadera (para la teología cristológica) y que la filiación adoptiva de Yosef sea suficiente para la identificación tribal (para el argumento talmúdico). Estas dos afirmaciones se excluyen mutuamente. O Yeshú tiene padre biológico, y entonces no hay concepción virginal. O no tiene padre biológico, y entonces no hay linaje de Yosef.

El misionero no puede tenerlo de las dos maneras.

La elegancia de Mateo 1:16 — que los mesiánicos citan como si fuera una prueba — trabaja en su contra. El texto en su traducción al hebreo dice:

וְיַעֲקֹב הוֹלִיד אֶת-יוֹסֵף בַּעַל מִרְיָם אֲשֶׁר מִמֶּנָּה נוֹלַד יֵשׁוּעַ הַנִּקְרָא מָשִׁיחַ

"Y Yaakov engendró a Yosef, marido de Miriam, de quien nació Yeshú llamado el Mesías."

Noten la construcción griega del versículo: toda la cadena de "engendró" se interrumpe precisamente en Yosef. La genealogía dice que Yosef fue engendrado por Yaakov. No dice que Yosef engendró a Yeshú. Dice que Miriam, de quien Yosef era el marido, dio a luz a Yeshú. Es una construcción deliberada para excluir la paternidad biológica de Yosef. Los propios evangelistas lo construyeron así para afirmar la concepción virginal. Y con eso, sin saberlo, excluyeron a Yeshú del linaje de Yosef que necesitarían para el argumento talmúdico.

Pasemos ahora al problema del contexto escatológico, que es el más devastador de todos.

El Mashiaj ben Yosef no muere en un proceso judicial romano del siglo I. El texto talmúdico es explícito sobre cuándo y cómo muere:

מָשִׁיחַ בֶּן יוֹסֵף שֶׁנֶּהֱרַג בְּמִלְחֶמֶת גּוֹג וּמָגוֹג לִפְנֵי הַגְּאֻלָּה הָאַחֲרוֹנָה

"El Mashiaj ben Yosef que fue asesinado en la guerra de Gog y Magog, antes de la redención final."

La guerra de Gog y Magog. No la crucifixión bajo Pilato. No un proceso ante el Sanhedrín. Una guerra apocalíptica específicamente nombrada, que aparece en Yejezkel capítulos 38 y 39, que todavía no ha ocurrido en ningún sentido literal ni figurado de la historia humana. El Mashiaj ben Yosef muere en esa guerra, no en ningún otro contexto. Y el texto dice que muere לִפְנֵי הַגְּאֻלָּה הָאַחֲרוֹנָה — antes de la redención final —, lo que significa que la redención completa no ha llegado todavía cuando él muere.

Si Yeshú fue el Mashiaj ben Yosef y murió en el siglo I, debería haber ocurrido antes la guerra de Gog y Magog. No hay registro histórico de esa guerra en el siglo I. Y después de la muerte de Yeshú, la redención completa tampoco llegó: el Templo fue destruido, Israel fue exiliado, el sufrimiento histórico del pueblo judío no disminuyó sino que se intensificó durante precisamente los siglos en que el movimiento que siguió a Yeshú adquirió el poder imperial.

La doctrina de las "dos venidas" fue inventada exactamente para resolver este problema: el Mashiaj ben Yosef murió en la primera venida; la redención completa llegará en la segunda. Pero esta solución no está en el Talmud. No está en ninguna fuente rabínica. Es una construcción posterior que usa la terminología del Talmud como contenedor para una teología que el Talmud no contiene.

Abordemos ahora los sesenta paralelos tipológicos entre Yosef y Yeshú, porque merecen un análisis más serio del que habitualmente reciben.

El primer paralelo que debería haberle dicho a cualquier lector honesto que la lista está construida sobre selección arbitraria es el de las monedas. Los apologistas de Hebrew for Christians enumeran como paralelo el hecho de que ambos "fueron vendidos por dinero de plata." El texto de Bereshit 37:28 dice:

וַיִּמְכְּרוּ אֶת-יוֹסֵף לַיִּשְׁמְעֵאלִים בְּעֶשְׂרִים כָּסֶף

"Y vendieron a Yosef a los ismaelitas por veinte monedas de plata."

Veinte. El texto de Mateo 26:15 dice treinta. Veinte y treinta no son el mismo número. El "paralelo" no solo no es paralelo — es una contradicción que la lista registra y que el lector que no verifica los textos nunca descubrirá. Si la tipología funcionara con esa precisión que los apologistas reivindican, el número debería coincidir. No coincide.

Y los paralelos restantes son del tipo que se puede construir entre cualquier figura literaria importante y cualquier otra figura literaria importante de cualquier cultura. José fue amado por su padre: lo son todos los primogénitos o hijos favoritos de la literatura antigua universal. José fue rechazado por sus hermanos: lo son Rómulo y Remo, Osiris, Horus, prácticamente cualquier figura fundacional de cualquier mitología. José bajó a un pozo: Yeshú bajó metafóricamente a la "tierra" como Jonás al vientre del pez. La comparación entre un pozo literal y una metáfora sobre Jonás que Yeshú usa para describir su muerte no es un paralelo tipológico: es la yuxtaposición de dos géneros textuales completamente distintos.

John Garr añade una capa adicional al argumento cuando propone que Yeshú fue simultáneamente el Mashiaj ben Yosef en su primera venida, el Mashiaj ben Leví como sumo sacerdote durante la era celestial actual — basándose en la Carta a los Hebreos y el "orden de Melquisedec" — y el Mashiaj ben David en su segunda venida. Tres mesías en uno. Si la acumulación de roles mesiánicos en una sola persona fuera la metodología del Talmud, lo diría. El Talmud distingue estas figuras precisamente porque sus funciones son distintas y requieren personas distintas. Atribuirle los tres roles a Yeshú no es síntesis: es sustitución.

Hay un argumento adicional que merece atención y que ninguna de las fuentes mesiánicas citadas desarrolla con honestidad, y es el problema del versículo de Zacarías 12:10, que el Talmud usa como base del pasaje:

וְשָׁפַכְתִּי עַל-בֵּית דָּוִיד וְעַל יוֹשֵׁב יְרוּשָׁלַיִם רוּחַ חֵן וְתַחֲנוּנִים וְהִבִּיטוּ אֵלַי אֵת אֲשֶׁר-דָּקָרוּ וְסָפְדוּ עָלָיו כְּמִסְפֵּד עַל-הַיָּחִיד

"Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Yerushalaim espíritu de gracia y de súplica, y mirarán a Mí, a quien traspasaron, y lo llorarán como se llora a un hijo único."

El sujeto de "הִבִּיטוּ אֵלַי" — "mirarán a Mí" — es D-s hablando en primera persona. D-s dice "a quien Me traspasaron." El misionero cristiano lee esto como referencia a Yeshú. Pero el texto hebreo dice אֵלַי — "a Mí", primera persona —: es D-s quien habla, y D-s quien dice que fue traspasado. Si este versículo se aplica literalmente, la víctima es D-s mismo, no Yeshú. Esa lectura es teológicamente inaceptable incluso para el cristianismo ortodoxo. Y si se aplica metafóricamente — D-s se identifica con la víctima, o habla por ella —, entonces el argumento de que el "traspasado" es Yeshú requiere una hermenéutica alegórica que el mismo versículo no autoriza.

El Talmud resuelve esto con elegancia: aplica el versículo al Mashiaj ben Yosef como figura futura, no a una persona del pasado. El llanto es prospectivo, no retrospectivo. Y aplica el pronombre divino en primera persona exactamente como la tradición judía lee a los profetas cuando D-s se identifica con los sufrimientos de Israel: la voz de D-s y la voz del pueblo sufriente convergen en el texto profético. Esto no requiere que nadie haya muerto y resucitado en el siglo I.

Termino con la pregunta que Daniel Joseph de Corner Fringe Ministries formula sin darse cuenta de que su respuesta lo destruye. Joseph dice: "Él iba a morir en batalla, y eso es exactamente lo que sucedió." Pero Yeshú no murió en batalla. Murió en un proceso judicial. Fue crucificado por las autoridades romanas a pedido de líderes del Templo, según el relato evangélico. La crucifixión no es una muerte en batalla. No es נֶהֱרַג בְּמִלְחֶמֶת גּוֹג וּמָגוֹג — "asesinado en la guerra de Gog y Magog" —. Es una ejecución judicial en tiempo de paz relativa, en una provincia del Imperio Romano, sin ningún ejército de Gog y Magog en el horizonte.

Cuando un apologista necesita describir una crucifixión judicial como una "muerte en batalla" para hacer coincidir su conclusión con el texto que cita, el texto no está confirmando su conclusión. El texto la está refutando.

מָשִׁיחַ בֶּן יוֹסֵף שֶׁנֶּהֱרַג בְּמִלְחֶמֶת גּוֹג וּמָגוֹג לִפְנֵי הַגְּאֻלָּה הָאַחֲרוֹנָה

El Mashiaj ben Yosef muere en la guerra de Gog y Magog, antes de la redención final.

Esa guerra no ha ocurrido. La redención final no ha llegado. Y Yeshú no murió en ninguna batalla.

Para el análisis completo de este tema con las fuentes rabínicas adicionales, puedes consultar el artículo original en Oraj HaEmet:

https://www.orajhaemeth.org/2017/11/talmud-bavli-suca-52-yeshu-como-el.html 


1/14/2024

Zohar, Balak 31:342: ¿El Zohar habla sobre la crucifixión de Yeshú en el Gólgota?

BS"D

El Sr. Billy Phillips quien hace mención de ser discípulo de Phillip Berg del Centro de Kabbalah en varías de sus publicaciones intenta reivindicar a Yeshú HaMamzer (Jesús o Yeshúa) como un mekuval (cabalista). En una de sus publicaciones, en un post que comparte Billy Phillips sostiene que la respuesta a la pregunta de por qué el cristianismo dice que Yeshú murió en el monte Gólgota y que como Mesías morirá y resucitará se encuentra en el Zohar, un texto cabalístico. Para B. Phillips dice que supuestamente el rabino Mosheh David Valle dice que Yeshú era el Mashiaj ben Yosef (“...Rabbi Moses David Valle says Jesus was Messiah son of Joseph…”) (sic). Lo que es una mentira ya que el HaRamd"u (R' Moshe David Valli) enseñó que Yeshu como parte del alma de Esav (Esau).


Según el post, el monte Gólgota es la punta de la Yud, la primera letra del nombre de Di-s en hebreo (Zohar Naso 4:17-20). Binah, la colina superior, es la letra Hei, la segunda letra del nombre de Di-s (Zohar, Balak 31:339). Vav es el Hijo Santo, la letra Vav, la tercera letra del nombre de Di-s (Zohar Teruma 12:132). Maljut, la colina inferior, es la letra Hei inferior, la cuarta letra del nombre de Di-s (Zohar, Balak 31:339).


El post sostiene que el Mesías hijo de José, que es el Mesías que morirá y resucitará, está unido exclusivamente a Maljut, la colina inferior. Este Mesías morirá y será asesinado, pero permanecerá muerto hasta que Maljut recoja la vida de Binah, la colina superior. Entonces, el Mesías hijo de José resucitará a la vida. El post concluye afirmando que esta es la fuente de la creencia cristiana de que Yeshú murió en el monte Gólgota y que como Mesías morirá y resucitará.


Respuesta.

La interpretación del post del Zohar es una lectura ocurrente que busca justificar la muerte de Yeshú y vindicarlo como el Mashiaj ben Yosef del judaísmo. Sin embargo, es importante señalar que no es una interpretación aceptada por ningún grupo en el judaísmo. Billy Phillips cita el texto del Zohar, Balak 31:342 con una traducción poco eficiente:

"Messiah son of Joseph, was attached exclusively to Malchut [the lower hill]... that Messiah will die and be killed... he will remain dead until this hill gathers life from the higher hill... ...then the Messiah the Son of Joseph will rise to Life."

("El Mesías hijo de José, estaba apegado exclusivamente a Maljut [la colina inferior]... ese Mesías morirá y será asesinado... permanecerá muerto hasta que esta colina recupere vida de la colina más alta... ...entonces el Mesías, el Hijo de José, resucitará a la vida".)

-Traducción de Billy Phillips.

Sin embargo, al consultar el texto en arameo del Zohar encontramos que este dice lo siguiente:

וְהַהוּא חֹק לָא יִשְׁתְּאַר בִּלְחוֹדוֹי, יִתְכְּלִיל בֵּיהּ מְשִׁיחָא אַחֲרָא בְּרֵיהּ דְּיוֹסֵף, וְתַמָּן יִתְתָּקַף, וְלָא בַּאֲתָר אַחֲרָא. וּבְגִין דְּאִיהוּ גִּבְעָה תַּתָּאָה, דְּלֵית בָּהּ חַיִּין, יָמוּת מָשִׁיחַ דָּא, וְיִתְקְטִל, וִיהֵא מִית עַד דְתִלְקוֹט חַיִּין גִּבְעָה דָּא, מֵהַהִיא גִּבְעָה עִלָּאָה, וְיִקוּם.

Traducción: 

Y el estatuto (la sefira de Tiferet) no permanecerá solo (la energía mesiánica no culmina con el primer mesías (hijo de David), viene otro proceso), pues se incluirá en él otro Meshija’, el hijo de Iosef (representa una segunda fase del mesianismo), y allí se fortalecerá, y no en otro lugar. Y puesto que es una colina inferior (la sefira de Maljut) que no tiene vida propia, este Mashiaj morirá y será asesinado, y permanecerá muerto (un estado no iluminado) hasta que esta colina (giveah da’ = la sefira de Maljut) reuna vida de aquella colina superior (la sefirá Binah), y entonces resucitará.

O en un lenguaje más contemporáneo:

“Y esta dimensión inferior de la realidad no permanecerá estática después que emerja el primer líder mesiánico. Más bien, incorporará luego un segundo proceso de liderazgo mesiánico de cualidad distinta, enfocado en lo terrenal cotidiano, y no en lo celestial abstracto. Pero al estar arraigado sólo en la vida diaria, sin conexión con las alturas espirituales, este líder se debilitará, incapaz de cumplir su misión redentora.”

El texto del Zohar se está refiriendo a dos tipos de mesías:

-El mesías hijo de David, que se conecta con la sefirá Binah (entendimiento) en los mundos superiores.

-El mesías hijo de Yosef, que se conecta sólo con la sefirá Maljut (reino) en los mundos inferiores.

Maljut por sí sola no tiene vida propia, depende de las influencias que recibe de las sefirot superiores. Por eso el texto dice que el mesías hijo de Yosef "morirá y será asesinado", porque al conectarse sólo con Maljut no tiene de dónde recibir vida.


Pero luego la Maljut "recolectará vida" de la Binah, es decir recibirá influencias de las sefirot superiores, y entonces el mesías hijo de Yosef "resucitará".


El texto está hablando de dos tipos de líderes mesiánicos, uno conectado con los mundos superiores (hijo de David) y otro inicialmente conectado sólo con los mundos inferiores (hijo de Yosef). Y la necesidad de que ese líder inferior reciba posteriormente influencias de lo alto para completar su misión. Representa la necesidad de conectar lo terrenal (Maljut) con lo espiritual superior (Tiferet/Binah) para completar la redención mesiánica, el texto habla de una dinámica entre diferentes niveles de consciencia y liderazgo, y la forma en que deben integrarse, la revelación progresiva de la energía mesiánica, primero conectada sólo con lo inferior y luego integrándose con lo superior, hasta manifestar su plenitud. Simboliza la elevación de la conciencia hacia la unidad.


E indudablemente el texto del Zohar no hace ninguna alusión al relato bíblico de la muerte y pasión de Yeshú. Se trata de conceptos cabalísticos sobre dos tipos de energías mesiánicas y su interacción. El "Mashiaj ben Yosef" representa el aspecto terrenal e inferior del liderazgo mesiánico, mientras que el "Mashiaj ben David" representa el aspecto espiritual y superior. La idea de la "muerte" y "resurrección" del ben Yosef es una metáfora de la transformación y elevación de la conciencia, no un paralelismo con la historia de Yeshú.


Los cabalistas utilizan un lenguaje altamente simbólico para expresar conceptos espirituales abstractos sobre la naturaleza divina y la redención cósmica. Este pasaje está hablando sobre dinámicas internas en el mundo divino, no sobre eventos o personajes históricos en el plano físico.


Por otra parte, esta sección del Zohar no se refiere a Yeshú, ya que el contexto es totalmente cabalístico, usando terminología como "sefirot", "Maljut", "Binah" que pertenecen a conceptos esotéricos del misticismo judío, no al cristianismo. El Zohar, como el Talmud se habla de dos tipos de mesías: ben Yosef y ben David. En la tradición bíblica solo se menciona a un Mesías que provendría de la línea de David. Referirse al Mashiaj ben Yosef es exclusivo de la Kabalah como del Talmud. La muerte y resurrección se dan en un nivel simbólico y metafórico, son procesos internos entre las energías divinas de Maljut y Binah. No se relacionan para nada con eventos físicos en la tierra sobre un personaje específico. La terminología, el contexto, el lenguaje simbólico y las interpretaciones tradicionales apuntan a que este pasaje tiene un significado totalmente interno del misticismo judío, sin alusiones al exterior. Se enfoca en procesos universales de evolución espiritual.


Además, Billy Phillips ha malinterpretado tal pasaje del Zohar, ya que en ningún lugar habla sobre la muerte o resurrección de un mesías hace 2000 años. Eso es una proyección ajena que tergiversa totalmente el significado del texto.


El Zohar utiliza un lenguaje altamente simbólico para describir procesos internos en el mundo divino. Habla de dos tipos de energías mesiánicas - la de Yosef y la de David - representando niveles de conciencia inferior y superior respectivamente.


La "muerte" y "resurrección" mencionadas son procesos metafóricos mediante los cuales la dimensión inferior (Yosef) se eleva al integrarse con la superior (David). Son dinámicas eternas de evolución espiritual, no eventos ocurridos en la historia en un punto determinado.


De hecho, varios cabalistas como Azulay y Luria explican que este pasaje se refiere específicamente a la interrelación entre las sefirot de Maljut y Binah en los mundos divinos superiores. Nada tiene que ver con el relato bizantino que relata que Yeshú murió y supuestamente resucitó. 


Así que esa interpretación es una distorsión completa que saca de contexto conceptos esotéricos del misticismo judío para promover una agenda ajena. El Zohar no contiene ninguna enseñanza secreta que haya sido insertada en el cristianismo ni valida creencias de esa tradición. Son falsas conexiones sin base textual ni conceptual. Es importante rechazar tal tergiversación para que la verdadera luz de la sabiduría del Zohar y del Rabí Shimon brille sin adulteraciones.



Por otra parte, la sección del Zohar (Naso 4:17-20) que utiliza Billy Phillips, tampoco se refiere al “monte Gólgota es la punta de la Yud, la primera letra del nombre de Di-s en hebreo”, en tal sección habla de la influencia espiritual que atrae el hombre sobre sí mismo a través de sus acciones y caminos de vida, ya que el texto del Zohar dice:


זַכָּאָה בַּר נָשׁ דְּזָכֵי בְּאוֹרַיְיתָא, לְמֵיזָל לְאִתְדַּבְּקָא בְּאוֹרְחוֹי. דְּכַד בַּר נָשׁ אָזִיל בְּאוֹרְחוֹי דְּאוֹרַיְיתָא, מָשִׁיךְ עָלֵיהּ רוּחָא קַדִּישָׁא עִלָּאָה. כְּמָה דְאַתְּ אָמֵר, (ישעיהו ל״ב:ט״ו) עַד יֵעָרֶה עָלֵינוּ רוּחַ מִמָּרוֹם. וְכַד בַּר נָשׁ סָטֵי אוֹרְחוֹי, מָשִׁיךְ עָלֵיהּ רוּחָא אַחֲרָא מִסִּטְרָא אַחֲרָא, דְּהוּא סִטְרָא דְּמִסְאֲבָא. וְסִטְרָא דְּמִסְאֲבָא אִתְּעַר מִסִּטְרָא דְּנוּקְבָּא דִּתְהוֹמָא רַבָּא, דְּתַמָּן מָדוֹרִין דְּרוּחִין בִּישִׁין, דְּנַזְקֵי לִבְנֵי נָשָׁא, דְּאִקְרוּן נַזְקֵּי עָלְמָא. דְּהָא (קמ"ג ע"א ע"ב) מִסִּטְרָא דְּקַיִן קַדְמָאָה אִשְׁתְּכָחוּ.

וְיִתְרוֹ בְּקַדְמִיתָא כּוּמָרָא לְעֲבוֹדָה זָרָה הֲוָה, וּלְהַהוּא סְטָר הֲוָה פָּלַח, וּמָשִׁךְ עָלֵיהּ רוּחָא מֵהַהוּא אֲתָר. וְעַל דָּא אִקְרֵי קֵּינִי לְבָתַר נִפְרָד מִקַּיִן (ודאי), וְאִתְדְּבַק (נ"א ואתחבר) בֵּיהּ בְּקוּדְשָׁא בְּרִיךְ הוּא, (מאי משמע) דְּכָל מַאן דְּאִתְדַּבָּק בֵּיהּ בְּקוּדְשָׁא בְּרִיךְ הוּא, וְעָבִיד פִּקּוּדֵי אוֹרַיְיתָא, כִּבְיָכוֹל, הוּא קִיֵּים עָלְמִין, עָלְמָא דִּלְעֵילָּא וְעָלְמָא דִּלְתַּתָּא. וְהָא אוּקְמוּהָ, וַעֲשִׂיתֶם אוֹתָם כְּתִיב.

וְכָל מַאן דְּעָבַר עַל פִּקּוּדֵי אוֹרַיְיתָא, כִּבְיָכוֹל פָּגִים לְעֵילָּא, פָּגִים לְתַתָּא, פָּגִים לְגַרְמֵיהּ, פָּגִים לְכָל עָלְמִין. מְתַל לְאִינּוּן מַפְרֵישֵׁי יָמִין דְּשָׁאטֵי (ס"א דטסרין) בְּאַרְבָּא, קָם חַד שַׁטְיָיא בֵּינַיְיהוּ, בָּעָא לְנַקְבָא וְכוּ'.

וְעַל דָּא אִישׁ אוֹ אִשָׁה כִּי יַעֲשׂוּ וְגוֹ', הָאָדָם וְגוֹ'. (תא חזי) (הושע ו׳:ז׳) וְהֵמָה כְּאָדָם עָבְרוּ בְרִית. אָדָם עָבַר עַל פִּקּוּדָא חַד דְּאוֹרַיְיתָא, גָּרִים לֵיהּ לְגַרְמֵיהּ מִיתָה, וְגָרַם לְכָל עָלְמָא, פָּגִים לְעֵילָּא, פָּגִים לְתַתָּא, וְהַהוּא חוֹבָא תַּלְיָיא, עַד דִּיקַיֵּים קוּדְשָׁא בְּרִיךְ הוּא עָלְמָא כְּמִלְּקַדְּמִין, וְיִתְעֲבָר הַהוּא פְּגִימוּ מֵעָלְמָא, הֲדָא הוּא דִכְתִיב, (ישעיהו כ״ה:ח׳) בִּלַּע הַמָּוְת לָנֶצַח וּמָחָה יְיָ אֱלֹהִים דִּמְעָה מֵעַל כָּל פָּנִים וְגוֹ'. וּבְגִין כָּךְ כִּי יַעֲשׂוּ מִכָּל חַטֹּאת הָאָדָם. (כתיב) הָאָדָם, אָדָם קַדְמָאָה.


Traducción: Bienaventurado el hombre que merece la Torá, para caminar y unirse a sus caminos. Porque cuando el hombre camina por los caminos de la Torá, atrae sobre él un espíritu santo superior, como está dicho: "Hasta que sea derramado sobre nosotros un espíritu de lo alto" (Isaías 32:15). Y cuando el hombre se desvía de sus caminos, atrae sobre él otro espíritu del lado de la impureza, que es el lado de la inmundicia. Y el lado de la inmundicia se despierta del lado del orificio del gran abismo, donde residen espíritus malignos que dañan a los hijos del hombre, llamados dañadores del mundo, pues del lado de Caín el primero fueron hallados.


Y Jetro al principio era sacerdote de la idolatría, y a ese lado servía, y atrajo sobre sí un espíritu de ese lugar. Y por eso se llama quenita, después de separarse de Caín (ciertamente), y unirse (otra versión: y asociarse) con el Santo, Bendito Sea. (¿Qué nos enseña esto?) Que todo el que se une con el Santo, Bendito Sea, y cumple los mandamientos de la Torá, en la medida de lo posible, sostiene los mundos, el mundo superior y el mundo inferior. Y esto ya lo explicaron: "Y los pondréis por obra", está escrito.


Y todo el que traspasa los mandamientos de la Torá, en la medida de lo posible, daña arriba, daña abajo, se daña a sí mismo, daña a todos los mundos. Es como aquellos navegantes en el mar que viajan en una barca, y se levanta entre ellos un loco que quiso hacer un agujero en la barca, etc.


Y por eso "Si un hombre o una mujer hacen" etc., "el hombre" etc. (Ven y observa): "Ellos, como Adán, traspasaron el pacto" (Oseas 6:7). Adán traspasó un mandamiento de la Torá, se causó daño a sí mismo con la muerte, y causó daño al mundo entero, dañó arriba y dañó abajo. Y ese pecado permanece hasta que el Santo, Bendito Sea, restablezca el mundo como era antes y pase ese daño del mundo. Esto es lo que está escrito: "Destruirá la muerte para siempre; y enjugará el Señor toda lágrima de todos los rostros" (Isaías 25:8). Y por eso, "Si hacen de cualquiera de los pecados del hombre" - (está escrito) el hombre, el primer hombre.


El pasaje habla de la influencia espiritual que atrae el hombre sobre sí mismo a través de sus acciones y caminos de vida. Según el Zohar:


Si el hombre camina por los caminos de la Torá y la observancia de los mandamientos, atrae sobre sí fuerzas espirituales elevadas y positivas que lo conectan con lo Divino.

Pero si el hombre se desvía y transgrede la Torá y los mandamientos, atrae sobre sí fuerzas espirituales nocivas y negativas que lo desconectan de lo Divino y causan daño arriba y abajo, a todo el cosmos.

Esto se debe a que del "lado de la impureza" y del "abismo" residen espíritus malignos que buscan dañar al hombre cuando éste se desvía del buen camino.

La conducta equivocada por lo tanto repercute no solo sobre el individuo sino sobre toda la creación. El hombre tiene una gran responsabilidad con sus actos.

La solución está en arrepentirse y volver a la senda de la Torá, uniéndose a lo Divino, reparando así el daño cósmico. Eventualmente todo será restaurado a su estado primordial sin mancha cuando el mal sea erradicado.

La idea central que transmite este pasaje del Zohar según mi entendimiento, es de la influencia espiritual del actuar humano y su impacto cósmico, para bien y para mal, en ningún momento habla sobre la relación del “monte Gólgota es la punta de la Yud”.


Por último, la sección del Zohar (Teruma 12:132) que utiliza Billy Phillips, tampoco se refiere al “Vav es el Hijo Santo, la letra Vav, la tercera letra del nombre de Di-s ”, en tal sección habla del significado oculto de las palabras clave en la importante declaración de fe judía del "Shema Israel", tal como se lee: 

יְהוָֹ"ה: דָּא רְשִׁימוּ דְּאָת י', רֵישָׁא עִלָּאָה דְּבִשְׁמָא קַדִּישָׁא. אֱלֹהֵינוּ: דָּא אִיהוּ רָזָא דִּרְשִׁימוּ דְּאָת ה' עִלָּאָה, אָת תִּנְיָינָא דְּבִשְׁמָא קַדִּישָׁא. יְדוָֹ"ד: דָּא מְשִׁיכוּ דְּאִתְמְשַׁךְ לְתַתָּא, בְּרָזָא דִּרְשִׁימוּ דְּאָת ו', דְּאִינּוּן תְּרֵין אַתְוָון אִתְמְשָׁכוּ לְמֶהֱוֵי בַּאֲתָר דָּא, וְאִיהוּ אֶחָד. כָּל הָנֵי תְּלָתָא אִינּוּן חַד, בְּיִחוּדָא חַד.

Traducción: 

YHV”H [Tetragrámaton, Nombre sagrado de Di-s]: Esta es la impresión [reshimu, símbolo] de la letra Yud, la cabeza suprema en el Nombre Sagrado [Shem Hakadosh].

Eloheinu [Nuestro Di-s]: Este es el secreto [raz, secreto] de la impresión de la letra Hei superior, la segunda letra en el Nombre Sagrado.

YDV”D: Esta es la extensión [meshiju, emanación] que se extiende hacia abajo, en el secreto de la impresión de la letra Vav, que son dos letras que se extienden para estar en este lugar, y Él es Uno.

Estos tres niveles de significado son Uno, en una unificación [yihuda] única.

En otras palabras, el pasaje está explicando que en las palabras “Shemá Israel, YKVK Elokeinu YKVK”, que constituyen una importante declaración de fe en el judaísmo, están contenidos en código secreto tres niveles de representación divina:

YKVK se refiere al nivel más elevado y primordial. (El nivel oculto y trascendente, representado por la primera palabra YHVH)

Elokeinu (Nuestro Di-s) se refiere al segundo nivel de manifestación divina. (El nivel de la divinidad como es experimentada y relacionada con el mundo, representado por "Elokeinu" (Nuestro Di-s).)

YKVK se refiere a la unificación de los niveles más elevados que fluye hacia abajo. (La unificación y conexión entre los niveles elevados y los inferiores, representado por la segunda palabra YKVK.)

Son 3 facetas o dimensiones de manifestación de lo Divino. Pero se enfatiza que en esencia son Uno, no son separados sino una unidad indivisible.


Esto difiere del concepto trinitario cristiano de 3 personas distintas que conforman el dios de triple personalidad del cristianismo. En el judaísmo, Di-s es uno y único, aunque se describan dimensiones místicas de manifestación más elevadas y más bajas. Pero no son entidades separadas, sino Uno en esencia.


Esta conclusión se refuerza al estudiar los comentarios del R’ Yehudah Ashlag (Sulam), como del R’ Avraham Azulaí, en una explicación despojada de alegorías está explicando el significado oculto y secreto de las palabras clave del Shema Israel:


Cuando dice YKVK en la primera mención, se refiere al nivel más elevado, oculto y primordial de lo Divino. Es como la sabiduría suprema, lo absoluto incognoscible.


Cuando dice Elokeinu (Nuestro Di-s), se refiere al nivel de lo Divino que se relaciona y conecta con el mundo manifestado, lo que en lenguaje filosófico llamaríamos Di-s creador y sostenedor del mundo. Es como el pensamiento y entendimiento por medio del cual se crea y sustenta la realidad.


Cuando repite YDV”D en la segunda mención, se refiere a una emanación, reflexión o expresión del nivel supremo absoluto, que se extiende a sí mismo para dar lugar a la manifestación del universo. Es como si fuese una mediación entre el plano absoluto y el plano relativo de la existencia.


Y enfatiza que aunque podemos distinguir esos tres niveles, que identificamos metafóricamente como "sabiduría pura", "entendimiento que crea" y "mediación conectora", en esencia son Uno, una unidad indivisible.


De esta forma explica el significado de las palabras clave, despojando el lenguaje de imágenes y alegorías, en un sentido más racional y filosófico.