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6/27/2023

Las dañinas lecturas al Tanaj heredadas por Jesús, el Cristo.

BS"D


Por Neshamot Deot 

En la mayoría de lectores, de cualquier tipo de documento, suele reposar un prejuicio de orden empirista que desborda y atrapa siempre al arriesgado proceso intelectual de la lectura. ¿En qué consiste? En considerar –y he ahí el error- que por el hecho de leer ya sé puede entender de manera inmediata; el lector promedio y básico piensa que el texto sé va a entregar a su intelecto sin esfuerzo y trabajo alguno, que éste no requiere de ahondamiento y profundización.  En realidad, leer es recordar, en principio, que hay o hubo del otro lado de la hoja impresa - con su tiempo, idiomas, tradiciones y conocimientos- un intelecto que produjo ese documento desde otro nivel de conciencia, de vida, de experiencia. Por eso al leer sé intenta, o sé debería intentar, superar un abismo: el abismo de un particular poder de comprensión que se enfrenta al superior –por lo general- poder de redacción y concreción del escriba o redactor.

Al leer el Tanaj tenemos un problema idéntico, pero de – y quiero emplear irónicamente una expresión conocida- magnitudes bíblicas a la hora de abordar su contenido y la consecuente interpretación de la manera adecuada. Y lo peor es que hay quienes, basándose en esa o esas lecturas, pretenden presentarla como la mejor versión para llegar a la cabal comprensión y entendimiento de sus palabras, pues consideran que así y solo así debe ser interpretada. Y desde esa perspectiva comenten un error enorme porque olvidan e ignoran toda la tradición en la que el Tanaj en su composición literaria, cultural, lingüística y espiritual surge, se mantiene y continúa siendo estudiada.       

¿Qué interrumpió o entorpeció el camino hacia una lectura sana y potente del Tanaj? La respuesta es simple, pero presenta varias aristas: su núcleo es la clave interpretativa que el cristianismo empleó para abordar al Tanaj y el centro reside en la egoísta perspectiva que Jesús empleó como llave al trasladar todo el peso de su fuerza textual a los límites del "mi" que había sido inundado por la fuerza y necesidad de asimilarse o haber sido asimilado a la palabra de "Mesías" que no tardaría en ser concebida como Cristo para sus futuros seguidores.   

El Nuevo Testamento hace que surja una estructura mental que se organiza como una sintaxis desastrosa en la que un orden determinado de paradigmas manipulados por doctrinas subyacentes en conjunto manipula y genera una serie de esquemas de pensamiento reconocibles por sus ideas falaces e inadecuadas. Además de eso hace algo a un más dañino que no solo tergiversa el presente moral y espiritual del creyente: obnubila a la inteligencia para que no pueda comprender el valor espiritual que el Tanaj tiene y como en su tejido lingüístico resguarda precisos tesoros tanto para judíos como para no judíos y, por el contrario, hace leer al Tanaj desde su perspectiva cristiana, haciendo que sea leído como si en efecto fuera un texto cristiano y un antecedente histórico necesario para llegar a Jesús o, en su versión menos agresiva, como si todo su objetivo se cifrara en la esperanza en un mesías. Y nada lejos de la realidad, el Tanaj es un texto cuyo valor no depende de doctrinas o esperanzas, sino del trayecto espiritual que el pueblo judío recorre en la historia mientras, a su vez, recorre sus páginas y se recuerda a sí mismo, en el análisis de los días y las sagradas palabras, la misión colectiva de aportar luz al mundo. 

Por siglos muchos han leído el Tanaj en calidad de "antiguo testamento", como si de un libro cristiano se tratase y todo en clave de Jesús; eso además de un error, ha originado una serie de lecturas que pretenden explicar y dar cuenta al lector de cómo debería ser leído y comprendió en su origen, motivo y propósito, abarcando desde las perspectivas más metafísicas en el gnosticismo hasta la versión académica de la Hipótesis documentaria, pasando por la tipología del catolicismo y la "alienigenización" de sus descripciones y algunos de sus "personajes", para valerme de un neologismo. Esas lecturas inician, en buena medida, en la voz del humilde hombre que no dudaba decir a boca llena "Yo soy" y es continuidad por eso sus seguidores, llámense gnósticos, mesiánicos, netzaritas, nazratim, mormones o cualquier combinación de estos, quienes cometen el error de leer a Jesús en todas las escrituras y extienden eso, a través de varios mecanismos, a los escritos del Nuevo Testamento o aquellos que quedaron por fueran del canon, tanto apócrifos o la literatura patrística: libros rebosantes de cristocentrismo, literatura doctrinera perdida en ese aspecto en el que pretende hallar su liberación. 

Jesús fue un exégeta de su ego, y de eso dan testimonio los textos que pretenden defender sus credenciales; por ejemplo en Lucas 24:44, encontramos estas palabras "Y les dijo: Esto es lo que yo os decía cuando todavía estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos".  ¿A caso hay algo escrito sobre él en estos tres órdenes del canon judío? Salvo en el pasaje de la advertencia sobre el falso profeta en el Libro de Devarim, nada. También, en el evangelio de Juan 5:39-47, encontramos estas palabras, partes de un delirante y contradictorio discurso donde el ego del protagonista sale a relucir:  

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida. Gloria de los hombres no recibo. Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ese recibiréis. ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único? No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?

"Sobre mí", "venir a mí", "de mí…", "a mí", "me creeríais a mí ", no puede Pasar tres líneas sin hacer autorreferencia: si Jesús hubiese conocido que era una galaxia la hace girar sobre sí mismo. Con razón dice que "gloria de hombres no recibe" si con la que él mismo se da le basta y le sobra.  Además, ¿por qué manda a otros a que escudriñen las Escrituras y que crean en Moisés? Creo que debería hacerlo él primero, cuando precisamente por leer a Moshé no puede creerse en él, están en las antípodas. Como sea, desde esta perspectiva, asumiéndola, tomándola como una guía digna para la lectura del Tanaj, sus primeros seguidores pensaban y redactaban (si es que fueron ellos) escritos en los que comenzaban a comprender la realidad a partir de la llegada de su "Maestro". De ahí que el redactor anónimo de la llamada Carta a los hebreos inicia su proclamación diciendo:    

En tiempos antiguos Dios habló a nuestros antepasados muchas veces y de muchas maneras por medio de los profetas. Ahora, en estos tiempos últimos, nos ha hablado por su Hijo, mediante el cual creó los mundos y al cual ha hecho heredero de todas las cosas (Carta a los hebreos 1: 1-2, versión Dios Habla Hoy).

De este modo, con esta retórica, se inaugura una nueva dinámica para asumir la lectura y la actitud hacia las Escrituras Hebreas, además de gestar con ello un dualismo temporal en el que la oposición de antes-ahora va a relucir a lo largo y ancho del discurso y la propaganda cristiana que encontrará en esta y otras fuentes de su principal texto sagrado, las bases para establecer y decretar que era antiguo y nuevo, que correspondía al pacto judío y cual al nuevo mensaje que traía el cristianismo y que, en conjunto, desembocará en la llamada teología del reemplazo. 

Desde ahí, con esa creencia de superioridad moral, intelectual, espiritual, se va a leer el "Antiguo Testamento". Por ejemplo, en el libro "Pentateuco" del autor católico Eugenio Lakatos Janoska[1] se define al Tanaj como: "[…] Colección de libros sagrados que han sido escritos antes de la llegada de Jesucristo y contienen la historia del pueblo de Dios con sus instituciones que anunciaban la salvación venidera de la persona del Mesías". Una definición tan dependiente a los gustos mesiánicos de los cristianos es un despropósito con todos los autores y todos los guardianes materiales e intelectuales del Tanaj. 

Pero estas y otras palabras no son sino eco de las ya formuladas por Agustín de Hipona cuando en De catechizandis rudubuz 4,5, declaraba: "El Antiguo Testamento no contienen otra cosa sino misterios que miran a Cristo". ¿Solo contiene eso? ¿Las vidas y enseñanzas de todos los sabios, reyes y profetas solo contienen tales misterios? Por supuesto que no. Cada aspecto del Tanaj apunta a muchos niveles y estratos de conocimiento y no se quedan solamente apuntando a la idea de un Mesías, así se trate del auténtico. Para el cristianismo esa es la base para hacer la llamada "Lectura tipológica" del Antiguo Testamento, esa que asegura que todo lo que aconteció y es descrito en sus páginas es un tipo o figura que anticipa lo que le sucedió a Jesús. ¡Ni más faltaba! Pero de esta manera se traza una relación entre los personajes del Tanaj y, supuestamente, la figura de Jesús: Adam, Moisés, Josué, David… anticipan a Jesús; las dos esposas de Abraham, sirven para referirse simbólicamente a los dos testamentos: Agar, la esclava, prefigura al Antiguo Pacto; Sara, la libre, señala al Nuevo Pacto; de igual modo, todo lo bueno que le corresponde a Israel es en realidad para el Nuevo Israel, la Iglesia de Cristo. ¿Y lo malo? Eso sí se queda con el viejo Israel, el de la carne. (Romanos 5:14; 1 de Corintios 10:11; Gálatas 4:24 y 6:16) 

No hay sistema interpretativo - que es a la vez una mecánica de lectura- más pobre, facilista y rudimentario que el de la tipología: nada propone, nada indaga, en nada se avanza con él. Todo lo opuesto al PaRDeS de la hermenéutica clásica del mundo judío con todas sus reglas, normas y principios de disertación, desde los cuales, durante siglos se han elaborado los más ricos comentarios que tratan todos los aspectos que pueden ser despendidos en el correcto estudio de la Toráh y de los que se aprenden un sin fin de enseñanzas de un alto nivel moral, intelectual y espiritual.

De igual modo, en el mismo De catechizandis rudubuz IV, 8 el ya mencionado Agustín de Hipona declaraba: "[…] El Nuevo Testamento en el Antiguo está en un estado latente, y el Antiguo Testamento en el Nuevo está en un estado patente." Las dos oraciones no pueden ser más falsas, por un lado, nada del Nuevo Testamento ni por motivo, espíritu o intención está en el "Antiguo" (si por ello se refiere al Tanaj), nada en sus páginas late y anuncia alguna de las doctrinas neotestamentarias. Y sin duda alguna tampoco el Nuevo Testamento refleja lo que el "Antiguo" pretende decir: que emplea una traducción de él, que lo emplee para hacer parecer y validar su postura es otra cosa. Es frecuente en el Nuevo Testamento que se introduzcan las citas con las siguientes fórmulas: "¿No han leído ustedes?", "Está escrito que…", o " se cumple lo que dijo el profeta", "…para que se cumpliera la Escrituras", o "…dicen las Escrituras…"; pero no son más que artificios que operan en dos vías: pretendiendo demostrar que en Jesús se cumple lo que está escrito en el Tanaj (cf. Mt 13.14-15; Jn 19.28) y como el planteamiento del Tanaj se cumple en el Nuevo Testamento. Y todos estos a pesar que, como ya es muy sabido, hay citas que no concuerdan con el texto del Antiguo Testamento, en varios casos no está claro de dónde se está citando el pasaje, hay comparaciones raras o ajenas al documento que pretenden citar o se hacen interpretaciones forzadas, En definitiva, una vorágine de citas acomodadas al gusto doctrinal que la ocasión amerite.  

Estas palabras de Agustín de Hipona no hacen sino dar cuenta de algo que ya empleaban hace siglos en el cristianismo para abordar el estudio de las Escrituras y que son otras dos clases de lecturas: la de "Promesa-cumplimiento" y la que considera al Antiguo Testamento como pedagogo hasta Cristo. En cuanto a la primera, opera de un modo muy simple: El Antiguo Testamento contiene promesas hechas por Dios al pueblo de Israel y se cumplieron en Jesús; regla que se aprende de él mismo cuando en Lucas 4:21 se dice que: "Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros". Idea que puede verse también operando en pasajes como Mateo 1:22; 2:23: 4:14; Romanos 10:4 y en 2 de Corintios 3:7-11.  

En cuanto a la lectura del Antiguo Testamento como pedagoga, se aprende de Pablo, cuando en Gálatas 3:23-25 afirma: "Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo". La palabra que en la Versión de Reina-Valera se traduce como "ayo", corresponde al griego Paidagogo, que era, para los tiempos de la redacción de la carta, el esclavo tutor que se encargaba de educar y proteger al hijo de un potentado, minimizando con esa analogía la dignidad de la Toráh.[2] 

Esta clase de pensamiento, formado por la doctrina paulina llega a todos los rincones de las enseñanzas del cristianismo, desde el Catolicismo Romano que lo publica en cuanto libro, folleto o página de Internet puede,[3] hasta las sectas más apartadas del dogma central conocido, como es el caso del mormonismo que en su libro sagrado, en varios pasajes, hace un eco burdo y amplificado de esta idea. Tómennos por ejemplo esta cita del Libro de Mosíah 13:2-33, donde se declara:

Ahora bien, habéis dicho que la salvación viene por la ley de Moisés. Yo os digo que es preciso que guardéis la ley de Moisés aún; más os digo que vendrá el tiempo cuando ya no será necesario guardar la ley de Moisés. Y además, os digo que la salvación no viene solo por la ley; y si no fuera por la expiación que Dios mismo efectuará por los pecados e iniquidades de los de su pueblo, estos inevitablemente perecerían, a pesar de la ley de Moisés. Y ahora os digo que se hizo necesario que se diera una ley a los hijos de Israel, sí, una ley muy estricta; porque eran una gente de dura cerviz, presta para hacer el mal y lenta para acordarse del Señor su Dios; por tanto, les fue dada una ley; sí, una ley de prácticas y ordenanzas, una ley que tenían que observar estrictamente de día en día, para conservar vivo en ellos el recuerdo de Dios y su deber para con él. Mas he aquí, os digo que todas estas cosas eran símbolos de cosas futuras. Y bien, ¿entendieron la ley? Os digo que no; no todos entendieron la ley; y esto a causa de la dureza de sus corazones; pues no entendían que ningún hombre podía ser salvo sino por medio de la redención de Dios. Pues he aquí, ¿no les profetizó Moisés concerniente a la venida del Mesías, y que Dios redimiría a su pueblo? Sí, y aun todos los profetas que han profetizado desde el principio del mundo, ¿no han hablado ellos más o menos acerca de estas cosas?

De igual modo en otros versículos del canon mormón pueden verse como en su "evangelio restaurado" no hacen sino continuar con los viejos prejuicios al continuar sosteniendo esos lugares comunes de todo el cristianismo con respecto a la “La Ley de Moisés”, como que era altamente simbólica y llena de semejanzas que señalaban hacia Cristo y su expiación futura, o que era en realidad un “evangelio preparatorio” que incluía ciertos principios (como el arrepentimiento o la remisión de pecados). Una mezcla de la lectura tipológica, la pedagógica y la del cumplimiento-promesa al servicio de los seguidores de Joseph Smith 


Esta última forma de lectura, enseñada por Pablo, fue continuada de manera más radical por Marción de Sinope y Maní, quienes también leían al Antiguo Testamento pero desde una clave dualista que ya no solo oponía a la Toráh y al evangelio (o Antiguo Testamento y Nuevo Testamento), sino que los declaraban abiertamente antagónicos, decidiéndose a favor de este último bajo la seña de afirmar que la Toráh representaba la justicia, el rigor, la dureza y era el producto de un dios menor y creador de la materia; mientras el Nuevo Testamento (en una versión reducida a Lucas y algunas cartas de Pablo, en el caso de Marción) representaba al amor, la misericordia y la libertad producto del dios mayor y padre de Jesús; uno era sinónimo de la oscuridad en la que estaba sumida la humanidad y el otro era el mensaje de liberación de la materia al que solo se accedía por la vía de la gnosis. 

Lo interesante es que estas dos lecturas, al cabo de los siglos, fueron transmutándose en sectas, movimientos, herejías, y fueron quedando, dejando sus rastros y sus huellas hasta alcanzar -a mi modo de ver- a "reencarnarse" en dos posturas extremas y aún más empobrecedoras del Tanaj y que, aun moviéndose por vías disímiles, buscan menoscabar su integridad: la interpretación racionalista e hipercriticista de la Hipótesis Documentaria y la lectura fantasiosa que he llamado "interpretación alienígena". La primeras postulando una multiplicidad de textos y fuentes para  dar cuenta de un supuesto origen histórico de la Toráh, y que aún es defendida (o más bien creída) por muchos académicos que no saben que esa hipótesis es como el flogisto a la química; y la segunda, defendida por entusiastas del fenómeno OVNI que han engendrado títulos como El Libro de Urantia o doctrinas como las del llamado Movimiento Raeliano, que estiraron hasta la imaginación desbordada las palabras de Jesús cuando dijo que su reino no era de este mundo. Sería integrante y raro, poder contemplar un debate entre Erich von Däniken y Julius Wellhausen.

Estos tipos o clases de lecturas son las que subyacen a las ideas, conceptualizaciones e hipótesis que se tienen sobre el Tanaj y desde los cuales muchos lo abordaron para dar sus interpretaciones propias y entenderlo bajo alguno de esos lentes, pero no se percatan que dichos lentes fueron puestos por Jesús para dañar con ellos la imagen que tienen de las Escrituras Hebreas e imponer su lectura egocéntrica. 


Notas.
1. Lakatos Janoska, Eugenio. Pentateuco Facultad de Filosofía. Universidad Santo Tomás de Aquino. USTA, 1992. Bogotá, pp. 9.
2.  Véase en la página Oraj HaEmet en el Comentario llamado Contra la Carta a lo Gálatas lo siguiente:
"[…] pedagogo, y un esclavo del hogar encargado de mantener a los hijos (divinos) fuera de problemas y escoltarlos fuera de la casa. Pablo al llamar a la Torah como una pedagoga indican su papel temporal y la inmadurez de sus pupilos, es decir de la nación de Israel, el pueblo judío. Nuevamente Pablo considera la inferioridad de la Torah así como degrada al pueblo judío, este es el verdadero antisemita de Pablo de Tarso".
3.  A manera de ejemplo lo que dijo El Papa Francisco 11 de agosto de 2021 cuando centraba un proyecto de catequesis en la Carta a los Gálatas y la página católica www.exaudi.org ha iniciado el encabezado del articulo diciendo que:
"[…] ha destacado que “la Ley no da la vida, no ofrece el cumplimiento de la promesa, porque no está en la condición de poder realizarla”, que es “un camino que te lleva adelante hacia el encuentro”, el “pedagogo hacia la fe en Cristo, es decir el maestro que te lleva de la mano al encuentro. Quien busca la vida necesita mirar a la promesa y a su realización en Cristo”. https://www.exaudi.org/es/ley-pedagogo-fe-cristo/

10/26/2020

La Peshita de Mateo 1:23 e Isaías 7:14 ¿Cumplimiento Profético o Interpretación Forzada




Los biblistas evangélicos, que actúan como consejeros de los "rabinos" mesiánicos (misioneros), afirman que algunos de nosotros intentamos molestar a los mesiánicos al cuestionar el uso del idioma griego en el Evangelio de Mateo, específicamente en relación con la palabra 'parthénos' (παρθενοϲ = virgen) en Mateo 1:23:

 λεγοντοϲ ιδου η 

παρθενοϲ εν γαϲ

τρι εξι και τεξετε 

υν και καλεϲουϲι 

το ονομα αυτου εμʼμα

νουηλʼ ὁ εϲτιν με

θερμηνευομενο 

μεθʼ ημων ο θϲ ·

(Traducción: He aquí, la virgen (′parthénos′) quedará embarazada y dará a luz un Hijo (divino), y llamarán su nombre Eemʼmanouil, que es, traducido, Dios con nosotros.)

Codex Sinaiticus, folio 200.

Afirman que la versión griega del Evangelio de Mateo utilizó un préstamo de la Pseudo-Septuaginta, el cual aparece la palabra  ′parthénos′ tal como se puede leerse en el א Codex Sinaiticus folio 44b de Isaías 7:14:

χετε αγωνα · δια του

το δωϲει κϲ αυτοϲ 

ϋμιν ϲημιον  

ϊδου η παρθενοϲ · 

εν γατρι εξει · και 

τεξεται ϋϊον · και 

καλεϲει το ονομα 

αυτου εμμανουηλ

(Traducción: Por tanto, el KirioS (Señor) mismo os dará una señal; he aquí, la virgen concebirá en el vientre y dará a luz un Hijo, y llamarás su nombre Emmanouil.)

-Traducción, Breton.


Esta traducción griega tiene un significado más específico de ‘virgen’ en comparación con el original hebreo de “mujer joven” cuando se refiere a la palabra ‘almah’ (עַלְמָ֗ה) en en Yeshayah 7:14:


Codex Aleppo, folio 106.

לָ֠כֵן יִתֵּ֨ן אֲדֹנָ֥י ה֛וּא לָכֶ֖ם א֑וֹת הִנֵּ֣ה הָעַלְמָ֗ה הָרָה֙ וְיֹלֶ֣דֶת בֵּ֔ן וְקָרָ֥את שְׁמ֖וֹ עִמָּ֥נוּ אֵֽל׃

(¡Ciertamente, mi Señ-r le dará una señal por su propia voluntad! Mirad, la joven está embarazada y a punto de dar a luz un hijo. Que ella lo llame Emanuel.)
Dicen los biblistas, que les es interesante que en la posterior traducción del TaNa”J (Biblia Hebrea) al arameo siríaco del texto hebreo de Yeshayah 7:14 (realizada por la traducción de la Peshita’) los traductores vieron la palabra ‘almah’ (עַלְמָ֗ה) y tradujeron apropósito cómo “betulta” (ܒܬܘܠܬܐ - בתולתא) en la escritura cuadrada aramea, y la escritura siríaca clásica en la imagen de abajo - distinguiendo claramente cómo entendieron la "virgen "uso de la palabra hebrea ‘almah’: 
 Cheriani Veteris Testamentum - Peshitta Tanakh (Antiguo Testamento Arameo)


ܡܛܠ ܗܢܐ ܢܬܠ ܠܟܘܢ ܡܪܝܐ ܐܠܗܐ ܐܬܐ܂ ܗܐ ܒܬܘܠܬܐ ܒܿܛܢܐ ܘܝܿܠܕܐ ܒܪܐ܂ ܘܢܬܩܪܐ ܫܡܗ ܥܡܢܘܐܝܠ܂

מִטּוֹל הָנָא יִתֵּן לְכוּן מָרְיָא אֱלָהָא אָתָא, הָא בְּתוּלְתָא בַּטְנָא וְיַלְדָא בַּר, וְיִתְקָרֵא שְׁמֵהּ עִמָּנוּאֵל.


(Traducción: Por esto, el Señ-r Di-s (Marya’ Elaha’)  mismo les dará una señal: He aquí que la virgen (betulta’) concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Imanuel.)


Por tanto, los biblistas concluyen que la palabra almah se traduce al arameo como ‘betulta’ (virgen), lo mismo pasa con el griego y con ello avalan que el texto de Mateo el cual cita a Isaías 7:14 es adecuado y con ello justifican el nacimiento virginal.


Respuesta.

El problema de los biblistas es que utilizan como referencia la traducción cristiana de la Peshita, la cual fue hecha por monjes cristianos en el siglo II del idioma griego al arameo de la región de Edesa. 


Por otra parte, al comparar el texto griego de la Pseudo-Septuaginta de Isaías 7:14 del Codex Sinaiticus con la versión siríaca de la Peshita, se identifican algunas influencias en la traducción al siríaco. Por ejemplo, la Peshita emplea el término "מָרְיָא-ܡܪܝܐ" (Marya) para traducir el griego "κϲ = κύριος" (Kyrios), es decir, "Señor", reflejando así una traducción literal de este título divino. Asimismo, el término "ܒܬܘܠܬܐ-בְּתוּלְתָא" (betulta’) se utiliza en la Peshita para traducir la palabra griega "παρθένος" (parthenos), optando por una traducción directa como "virgen".


La Peshita translitera el nombre propio "Εμμανουήλ" del griego como "עִמָּנוּאֵל-ܥܡܢܘܐܝܠ" (ʿImānū'īl), mostrando así la influencia fonética del término original. Además, la estructura gramatical y la sintaxis general se mantienen muy cercanas entre el texto griego y el siríaco, lo que demuestra una traducción formal palabra por palabra del griego al siríaco.


El orden de las palabras también se conserva bastante similar. Por ejemplo, la secuencia "ἰδοὺ ἡ παρθένος ἐν γαστρὶ ἕξει" en griego se traduce en el mismo orden en siríaco como "ܗܐ ܒܬܘܠܬܐ ܒܿܛܢܐ". Las conjunciones griegas "καί" se traducen como "ܘ" en siríaco, manteniendo así el enlace entre las frases.


Los verbos en futuro "δώσει", "ἕξει", "τέξεται" se traducen con la misma orientación temporal en siríaco: "ܢܬܠ", "ܒܿܛܢܐ", "ܘܝܿܠܕܐ". Los pronombres personales y los artículos definidos también se traducen de manera muy cercana, por ejemplo "αὐτός" = "ܗܘ", "τὸ ὄνομα" = "ܫܡܗ".


La sintaxis de las frases coordinadas y subordinadas se mantiene entre ambos textos. El traductor de la Peshita para el texto de Isaías 7:14 optó por una traducción bastante literal y formal del pasaje griego de la Septuaginta al siríaco, manteniendo los términos claves y la estructura general intacta.


Esto no sucede la traducción aramea del libro de Yeshayah data de la misma época del Segundo Templo, con el Targum de Yonatan ben Uziel en la cual, no tradujo la palabra ′′almah" por “betulta”. Ben Uziel utilizó la palabra ‘Uleimta’ (עוּלֵימְתָא) equivalente en arameo a la palabra “almah” (mujer joven), tal como se puede leer en su Targum:

בְכֵין יִתֵין יוי הוּא לְכוֹן אָתָא הָא עוּלֵימְתָא מְעַדְיָא וֻתלִיד בַר וְתִקרֵי שְמֵיה עִמָנוּ אֵל׃

(Por tanto, el Eterno mismo os dará una señal; He aquí, una joven concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Imanuel.)


En el Targum de Yonatan ben Uziel, la palabra עוּלֶמְתָּא se lee claramente en arameo, y no la palabra בתולתא / ܒܬܘܠܬܐ. 


Al comparar el texto del Targum de Isaías 7:14 con la versión cristiana de la Peshita, se encuentran algunos hallazgos interesantes. Por ejemplo, el Targum emplea "יוי" (YVY) para referirse a Dios, mientras que la Peshita utiliza "ܡܪܝܐ ܐܠܗܐ-מָרְיָא אֱלָהָא" (Marya Alaha), siguiendo el griego "κϲ" de la LXX. La palabra "עוּלֵימְתָא" (mujer joven) en el Targum difiere de "ܒܬܘܠܬܐ" (virgen) que emplea la Peshita, traducción del griego "παρθένος".


La estructura y la sintaxis del Targum difieren de la uniformidad entre el griego y el siríaco de la Peshita. Estas diferencias sugieren que el traductor de la Peshita se basó directamente en el texto griego de la Septuaginta, mientras que el Targum arameo representa una traducción directa del hebreo al arameo, divergiendo en terminología clave y estructura. Esto resalta que la versión siriaca buscó ceñirse al orden de la Pseudo-Septuaginta.


Es importante destacar que la Peshita es una traducción cristiana del área de Siria, que nunca tuvo validez entre las comunidades judías de Siria o Medio Oriente.


En el mundo cristiano-protestante presume con información extraída de los Padres de la Iglesia que el Evangelio de Mateo se redactó en hebreo entre los años 40-50 de la era cristiana (aunque según otras investigaciones fue posterior a la década de los 80 del primer siglo). Y de esto se halla el siguiente antecedente, correspondiente al año 110 de Papías de Hierapolis (cerca de Éfeso), tal como lo menciona Eusebio de Cesarea quien escribió:

III 39 16-17 (p. 292)

16. ταῦτα μὲν οὖν ἱστόρηται τῷ Παπίᾳ περὶ τοῦ Μάρκου· περὶ δὲ τοῦ Ματθαίου ταῦτ᾽ εἴρηται,Ματθαῖος μὲν οὖν ῾Εβραΐδι διαλέκτῳ τὰ λόγια συνετάξατο, ἡρμήνευσεν δ᾽ αὐτὰ ὡς ἦν δυνατὸς ἕκαστος,,. 17.

“Estas cosas, pues, son relatadas por Papías acerca de Marcos; pero acerca de Mateo se han dicho estas cosas: "Por cierto, Mateo compuso los dichos (de Yeshú) en lengua hebraica, y cada uno los tradujo como pudo..."

-Historia Eclesiástica, 3:39:16, Cambridge University Press, 1898.


Para Eusebio con respecto al Evangelio de Mateo, predicó primero a los judíos, después:


Ματθαῖός τε γὰρ πρότερον 'Εβραίοις κηρύξας, ὡς ἤμελλεν καὶ ἐφ' ἑτέρους ἰέναι, πατρίῳ γλώττῃ γραφῇ παραδοὺς τὸ κατ᾿ αὐτὸν εὐαγγέ- λιον, τὸ λεῖπον τῇ αὐτοῦ παρουσίᾳ τούτοις ἀφ᾽ ὧν ἐστέλλετο, διὰ τῆς γραφῆς ἀπεπλήρου·

"Pues Mateo, después de primero predicar a los hebreos, cuando estaba a punto de ir también a otras naciones, les entregó por escrito en su lengua patria el evangelio según él, completando con la escritura, para aquellos de quienes él era enviado, lo que les faltaba por su ausencia".

(HE 3,24,6).


Del mismo modo, cuando precisa el ambiente originario del Evangelio de Mateo bajo una forma o bajo otra, Eusebio observa:


V 8 2 (p. 442-444)

„ὁ μὲν δὴ Ματθαῖος ἐν τοῖς ῾Εβραίοις τῇ ἰδίᾳ αὐτῶν διαλέκτῳ καὶ γραφὴν ἐξήνεγκεν εὐαγγελίου, τοῦ Πέτρου καὶ τοῦ Παύλου ἐν 'Ρώμῃ εὐαγγελιζομένων καὶ θεμελιούντων τὴν ἐκκλησίαν.


"Mateo, ciertamente, produjo para los hebreos en su propio dialecto una escritura del evangelio, mientras Pedro y Pablo evangelizaban y sentaban las bases de la iglesia en Roma".


Según Eusebio, el Evangelio de Mateo fue publicado entre los judíos heréticos. Ahora bien, la crítica moderna indica como lugar de formación de este evangelio un ambiente bilingüe marcado por el judaísmo, y frecuentemente lo entiende como una reacción frente al judaísmo que se reorganiza tras la primera revuelta judía. Aunque no sea el bien propio de grupos judeocristianos, ebionitas o nazareos, subrayemos que Eusebio considera dirigido a los hebreos un evangelio cuya proximidad con el mundo judío difícilmente puede ser discutida. También es importante señalar que en la tradición islámica, también se tiene la idea que el Evangelio de Mateo fue escrito en hebreo tal como se puede leer con Ibn Khaldùn, en Muqaddima, 1:476–7:

ماثيو مذكراته من الانجيل باللغة العبرية في القدس

Mateo escribió su Evangelio en hebreo en [la ciudad de] Jerusalén.’

Siendo esto así, se puede inferir que Mateo escribió originalmente su evangelio en hebreo (o posiblemente arameo) y posteriormente este fue traducido al griego. Un consenso entre estos autores antiguos de que Mateo primero escribió en el idioma de los hebreos (sea hebreo o arameo) y luego su evangelio fue traducido al griego para difundirlo más ampliamente, posteriormente otros lo fueron traduciendo al idioma griego.


Muchos biblistas, mesiánicos, netzaritas y sectarios de las Raíces Bíblicas del Cristianismo con base en las teorías de Claude Tresmontant, Hugh J. Schonfield, Francisco Blanco, Burnett Hillman Streeter, Alexander Roberts, William Wright, Peter Katz, John Albert Widtsoe, y George Howard defienden la noción de que el texto griego de Mateo es esencialmente la traducción de un texto previo en hebreo / arameo atribuido directamente al apóstol Mateo, de ser esto cierto y al realizar un ejercicio de traducción del texto griego del Evangelio de Mateo de 1:23, tomando de referencia el texto del א Codex Sinaiticus folio 200 (citado al inicio del artículo) al traducirlo al hebreo mishnaico o al hebreo qumranico por medio de herramientas sofisticadas de Inteligencia Artificial (AI) encontramos que se traducen de la siguiente manera:


-Hebreo mishnaico:

הִנֵּה הַבְּתוּלָה הָרָה וְיוֹלֶדֶת בֵּן, וְקָרָאת שְׁמוֹ עִמָּנוּאֵל שֶׁפִּירוּשׁוֹ אִתָּנוּ אֵל.

-Hebreo de Qumrán:

הִנֵּה הַבְּתוּלָה הָרָה וְיוֹלֶדֶת בֵּן, וְקָרָאת אֶת-שְׁמוֹ עִמָּנוּ אֵל אֲשֶׁר פִּירוּשׁוֹ עִמָּנוּ אֱלֹהִים.


En ambas traducciones se tradujo la palabra παρθενος como הַבְּתוּלָה, no se utiliza la palabra הָעַלְמָה del texto massoretico. Mateo griego no siguió el texto masorético, por otra parte, al consultar con las versiones arameas del Evangelio de Mateo como la Peshita, los Antiguos Evangelios Curatonianos Siríacos, el Antiguo Palimpsesto Sríaco Sinaítico utilizan la palabra ܒ݁ܬ݂ܽܘܠܬ݁ܳܐ / בּתוּלתָּא (betulta’ = virgen) nuevamente los textos arameos siriacos se basan en el texto griego de la Pseudo-Septuaginta y no en el texto masorético.


Por otra parte, en el Evangelio Hebreo de Mateo (de Shem Tov), conservada en la Biblioteca Laurentian Medicean (Plutei_02.17, folio 134v) se puede leer la palabra הָעַלְמָה se usa en alusión a la cita de Isaías 7:14:

“הִנֵּה הָעַלְמָה הָרָה וְתֵלֵד בֵּן, וְקָרָאת שְׁמוֹ עִמָּנוּאֵל שֶׁר''ל עִמָּנוּ אֱלֹהִים”

(‘He aquí una joven y engendrará a un hijo al que llamará Emanuel, que quiere decir Di”s es con nosotros’) Mateo 2:23

El texto del Evangelio hebreo de Mateo NO usa la palabra הַבְּתוּלָה, utiliza la palabra הָעַלְמָה (mujer joven), siguiendo la versión masorética. 


Esto mismo sucede en la versión del Evangelio Hebreo de Mateo de Jean DuTillet de 1555, página 4 donde se lee:


מַה שֶׁנֶּאֱמַר מֵאֵת י'י עַל יְדֵי הַנָּבִיא יְשַׁעְיָה לֵאמֹר, הִנֵּה הָעַלְמָה הָרָה וְיֹלֶדֶת בֵּן, וְקָרָאת שְׁמוֹ, עִמָּנוּאֵל.

(Traducción: Lo que fue dicho por parte del Eterno por medio del profeta Yeshayah, que dijo: ‘He aquí que la joven concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel.’)


El Evangelio de Mateo de Du Tillet es una versión del Evangelio de Mateo, escrito en hebreo, conocido como Heb.MSS.132, y que reside en la Biblioteca Nacional de París. El manuscrito fue obtenido por el obispo Jean du Tillet de judíos italianos durante una visita a Roma en 1553, y fue publicado en 1555, con edición de Jean Mercier (hebraísta) y la adición de una versión en latín, dedicada al cardenal Charles de Guise. Jean Cinqarbres (Quinquarboreus), profesor de hebreo del Colegio Real, también trabajó en el Mateo de Du Tillet.


Explica Harvey J. Hames de la Universidad Ben Gurión del Negev en el artículo El Origen Catalan del Evangelio Hebreo de Mateo, que la traducción de Shem Tov, como de DuTillet que existe una conexión entre las versiones catalanas y hebreas del Evangelio de Mateo, ya que considera la influencia de los prefacios de San Jerónimo y se plantea la posibilidad de que un converso judío haya realizado la traducción al catalán con motivaciones proselitistas. Siendo esto así, no es de extrañar que R’ Yosef Albo de Castilla en Sefer HaIkarim conociera una de tales traducciones de los mumarim (conversos al cristianismo) ya que en su obra cita una de tales traducciones donde se encuentra el pasaje de Mateo 1:23 y respectivamente Isaías 7:14 donde se encuentra la palabra  הָעַלְמָה (mujer joven), sin embargo, hace una critica sobre tal pasaje que hasta el día de hoy es de ayuda para los feligreses mesiánicos y netzaritas, a continuación les comparto el texto de R’ Yosef Albo de Castilla en Sefer HaIkarim ma’amar 3:25

וכן היהודי שהוא בקיא בספרי הקדש ורואה שהכתובים שהם מביאים באונגילי וש ובשאר ספריהם לראיה להם שאינם מורים על ראיתם כלל איך יוכל להתאפק לה אמין בדבריהם, כמו מה שנזכר בפרק א׳ למאטיב שנולד ישו מבתולה לקיים מה שננ אמר הנה העלמה הרה, והוא מפורסם וידוע לכל יודע ספר ואפילו לתינוקות של בית רבן שהפסוק הזה נאמר לאחז בכמו ת״ר שנה קודם ישו לאות על אבדן מלכות ארם ומלכות ישראל וקיום מלכות יהודה ביד מלכי בית דוד, ואיד ך יהיה לידת ישו מבתולה אות לאחז.


“Así también el judío que está versado en los libros sagrados y ve que los versículos que ellos traen en el Evangelio (Evongiliosh) y en sus otros libros como prueba para ellos, no se refieren en absoluto a lo que ellos afirman, ¿cómo podría contenerse para creer en sus palabras? Como lo que se menciona en el capítulo 1 de Matib (Mateo), que Yeshú nació de una virgen (betulah) para cumplir lo que está dicho “He aquí que la joven (עלמה) concebirá” (Isaías 7:14). Esto es conocido y sabido por todo conocedor de las Escrituras e incluso por los niños de la escuela, que este versículo se dijo a Acaz unos 760 años antes de Yeshú, como señal de la pérdida del reino de Aram (Siria) y del reino de Israel y de la permanencia del reino de Judá en manos de los reyes de la casa de David. ¿Cómo podría entonces el nacimiento virginal de Yeshú ser una señal para Acaz?”

A lo largo de más de 2000 años, ha habido intentos de convertir al pueblo judío a la fe cristiana. Sin embargo, estos esfuerzos no han arrojado resultados positivos para el cristianismo. Como hemos comprobado, los textos del TaNa"J (Biblia Hebrea) han sido manipulados por los cristianos con el objetivo de generar un mesianismo ficticio. Esto no solo no beneficia al creyente cristiano ni al judío extraviado en tales sectas, sino que también los aleja de la verdad, del Di’s de Israel y del conocimiento de los textos hebreos del TaNa"J.


En el estudio y la comprensión de los textos del TaNa"J, es imperativo que nos apeguemos a las fuentes originales y preservemos la integridad de nuestra herencia espiritual. En este sentido, debemos hacer un llamado vehemente a rechazar las traducciones cristianas, como la Peshita, que distorsionan y desvirtúan el significado auténtico de nuestras Escrituras.


La Peshita y otras traducciones cristianas, si bien pueden tener valor histórico y académico en ciertos contextos, no reflejan la perspectiva judía ni la riqueza de nuestra tradición. Estas traducciones están influenciadas por interpretaciones teológicas que no se alinean con nuestras creencias y prácticas.


Nos comprometemos a abrazar nuestras propias tradiciones hermenéuticas, a sumergirnos en el estudio profundo de los textos hebreos originales y a buscar la verdad y la comprensión dentro de nuestra propia tradición judía.


Instamos a todos los estudiantes, eruditos y devotos del judaísmo a que utilicen fuentes auténticas y fieles al texto original del Tanaj en su búsqueda de conocimiento y comprensión espiritual. Mantengamos viva la llama de nuestra herencia, protegiendo y preservando la pureza de nuestras Escrituras para las generaciones venideras.


Que este llamado sea escuchado y que nuestras acciones reflejen nuestro compromiso con la verdad, la autenticidad y la continuidad de la fe judía.