EL INEVITABLE CISMA: LOS NATZRATIM
Era cuestión de tiempo: el cristianismo es cismático por naturaleza, y esta tendencia finalmente alcanzó a los llamados "Judíos Mesiánicos". ¿De dónde proviene esta naturaleza fragmentaria del cristianismo? De su obsesión por definir "la correcta doctrina" (ortodoxia, en su sentido más riguroso), objetivo que choca frontalmente con la realidad humana. Inevitablemente, cada persona desarrolla sus propias interpretaciones. Por mucha afinidad que exista en aspectos generales, siempre habrá diferencias en las opiniones particulares.
Esto es algo que la pretendida ortodoxia cristiana jamás ha tolerado. La historia de esta religión ha sido una batalla feroz por establecer —generalmente mediante la imposición violenta— el "correcto" modo de interpretar las cosas.
Para que el catolicismo romano se consolidara como cristianismo oficial, primero tuvo que imponerse —frecuentemente de modo violento— sobre otras interpretaciones: gnósticos, montanistas, marcionistas, monofisistas, docetistas, ebionitas y muchos más. La lista de "herejes" compilada por Ireneo de Lyon a finales del siglo II es interminable.
El arrianismo fue el peor enemigo del catolicismo en sus inicios, coexistiendo con él durante varios siglos antes de ser derrotado. Pero esto no bastó: las diferencias con las Iglesias de Oriente ya estaban definidas, y el cisma se volvió oficial en el siglo XI. Posteriormente vinieron los cátaros, hussitas, wycliffianos y Jerónimo Savonarola, todos antecedentes del mayor cisma occidental: el protestantismo.
Desde entonces, la proliferación ha sido imparable: luteranos, calvinistas, anglicanos, metodistas, presbiterianos, mormones, La Luz del Mundo... Imposible enumerarlos todos!!! Hoy en día son miles. Era inevitable que este fenómeno alcanzara una de las últimas tendencias evangélicas: los llamados "Judíos Mesiánicos".
¿CUÁL ES LA LÓGICA DE ESTOS CISMAS?
Es simple: según ellos, no se ha entendido correctamente a Yoshke (Jesús de Nazaret), o no se han aplicado correctamente sus enseñanzas.
Este punto ha sido crucial para el cristianismo en relación al judaísmo. Para cualquier cristiano comprometido con hacer que todos crean en Yoshke, resulta incomprensible que los judíos —el propio pueblo de Yoshke— no creyeran en él. Por ello, sus argumentos siempre tienen el mismo enfoque: ¿cómo presentarles a los judíos la "correcta" visión de Yoshke para que entiendan que es el Mashíaj?
Curiosamente, nunca se les ocurre la posibilidad inversa: ¿cómo podrían ellos lograr la correcta visión de Yoshke para entender que NO es el Mashíaj?
No se dan cuenta, pero esta postura es ridícula!!! Generalmente argumentan que el problema es el pésimo testimonio de la Iglesia Católica con sus métodos violentos, o el error protestante de intentar conversiones que impliquen abandono total de la identidad judía. Lo sorprendente es que no aceptan, bajo ningún ángulo, la explicación más simple: los judíos no podemos creer en Yoshke. Punto. Yoshke no cumple NADA de lo enseñado por el judaísmo durante 35 siglos. No creemos por esta razón, no porque los católicos sean malvados ni porque ciertos protestantes sean torpes. Esta actitud es insultante: nos reduce a una masa de ignorantes sin criterio que toman decisiones emocionales.
EL SURGIMIENTO DEL "JUDAÍSMO MESIÁNICO"
Así surgió el llamado "Judaísmo Mesiánico": un grupo de protestantes ingleses de origen hebreo —en mayor o menor medida— que a mediados del siglo XIX se propusieron recuperar parte de su identidad cultural sin dejar de ser cristianos. Durante más de un siglo pasaron desapercibidos, pero hacia la segunda mitad del siglo XX comenzaron a popularizarse, coincidiendo con la consolidación del Estado de Israel, cuando el judaísmo volvió a manifestarse ante el mundo como algo sólido y capaz de sobrevivir por sí mismo.
Esto inevitablemente llevó a los cristianos más devotos a plantearse nuevamente la pregunta: ¿por qué no hemos logrado convencer a los judíos de que Yoshke es el Mashíaj? Y allí apareció la "solución": un tipo de cristianismo que incorpora elementos externos del judaísmo (como si solo eso importara), supuestamente perfecto para que los judíos puedan creer sin distanciarse de su identidad.
Sorpresa: no creímos!!! Así que tarde o temprano, el fracaso del llamado "Judaísmo Mesiánico", sumado a la tendencia cismática inherente al cristianismo, tenían que producir el siguiente eslabón en esta cadena: el "Judaísmo Nazareno", o Natzratim, como prefieren llamarse para sentirse más judíos.
LOS NATZRATIM: EXTREMISMO MESIÁNICO
Los Natzratim han llegado a extremos que muchos "judíos mesiánicos" evitaron. Incluso mantienen opiniones críticas —a veces abiertamente hostiles— hacia los mesiánicos.
Rechazan la deidad de Yoshke, rechazan los dogmas eclesiásticos —católicos o no— y enfatizan constantemente el perfil judío de Yoshke, apelando al "correcto" modo de interpretar el Nuevo Testamento: desde su supuesto contexto judío original.
Debo reconocerles que han diseñado el Yoshke más judío hasta la fecha. Pero tienen un problema serio: no tienen ningún texto en el cual basarse!!!
¿Apelar a la tradición judía? Imposible. Yoshke es irrelevante para el judaísmo rabínico. No existe ninguna tendencia en el judaísmo durante los últimos dos mil años que fundamente sus creencias. En el mejor de los casos, apelan a autoridades rabínicas que mencionaron un Mashíaj Sufriente, pero sin entrar en detalles, porque —de hacerlo— tendrían que enfrentar que su concepto de "Mashíaj Sufriente" es radicalmente diferente al rabínico. El punto más simple: ningún autor judío que habló de un Mashíaj Sufriente creyó que fuera Yoshke.
Entonces no les queda más remedio que apelar al Nuevo Testamento, y allí naufragan todos sus argumentos.
Para justificar su redefinición judaica de Yoshke, intentan presentar el Nuevo Testamento como producto judío. Y al no serlo, tienen que inventarse presupuestos tan falsos como una moneda de tres dólares con ocho centavos!!!
He aquí los más absurdos (no tengo otra forma de definirlos):
1. "EL NUEVO TESTAMENTO ES UN PRODUCTO JUDÍO"
Podemos hablar de un origen judío del Nuevo Testamento en tanto Yoshke fue judío. Pero no es lo mismo hablar del producto terminado. Comparémoslo con el Talmud o los Rollos del Mar Muerto, que son verdaderos productos judíos tanto en origen como en su forma final.
Como productos judíos, podemos identificarlos geográficamente: el Talmud se compiló en dos versiones (Babilónica y de Jerusalén), siempre vinculado indiscutiblemente con comunidades judías de esas ciudades. Los Rollos del Mar Muerto están vinculados indisolublemente con la comunidad Esenia de Qumrán. Los idiomas en que están escritos son los característicos de la literatura judía de esas épocas: hebreo y arameo. Solo un porcentaje mínimo de textos del Mar Muerto está en griego.
En cambio, el Nuevo Testamento se integró fuera del contexto judío. El primero en compilar una colección de "textos sagrados" fue Marción, posteriormente condenado como hereje. No era judío. Después de él, varios líderes cristianos definieron posibles listas de textos sagrados. Ninguno fue judío. Hacia finales del siglo II identificamos versiones preliminares del canon del Nuevo Testamento, todas fuera del ambiente judío. Entre los seguidores judíos de Yoshke —los Ebionitas— solo se conservaba Mateo, según San Jerónimo y Epifanio de Salamis. Jamás mencionan un canon sagrado en estas comunidades.
La urgencia de definir un canon sagrado cristiano se confirmó en el Concilio de Nicea (325), pero ni siquiera allí se logró. La lista de los 27 libros oficiales del Nuevo Testamento solo quedó completa en los años 393 y 397 en los Concilios de Cartago e Hipona. Este dato puede verificarse en cualquier enciclopedia sobre la conformación del Nuevo Testamento.
Pero los Natzratim no lo aceptan. Insisten en que el Nuevo Testamento es producto genuinamente judío, pese a que no existe evidencia de que algún judío o grupo de judíos se tomara la molestia de seleccionar "textos sagrados" escritos después de Yoshke.
Menos aún, textos en griego!!!
2. "EL NUEVO TESTAMENTO SE ESCRIBIÓ ORIGINALMENTE EN HEBREO"
Varios autores patrísticos afirman que los evangelios fueron escritos originalmente en hebreo.
Esta suposición es válida, según la crítica especializada, para Mateo, Marcos y Lucas, aunque no porque los originales estuvieran en hebreo, sino porque son tres variantes de un mismo original que pudo haber estado en hebreo o arameo.
Pero es un hecho bien definido que ese supuesto original hebreo no abarcaba más de una tercera parte del actual texto de Marcos (porcentaje menor en Mateo y Lucas), y que el texto definitivo solo existe en griego en los manuscritos antiguos.
Las versiones completas más antiguas son los Códices Sinaítico y Vaticano, ambos del siglo V.
Con las epístolas de Pablo hay menos que discutir: fueron escritas para públicos grecoparlantes, por lo que no tiene sentido suponer que se escribieron originalmente en hebreo. Más aún: fueron escritas para no judíos, por lo que resulta —valga la expresión— absurdo suponer que se escribieron en hebreo!!!
¿A qué apelan los Natzratim para insistir en algo sin evidencia arqueológica o filológica? A que los destinatarios no eran gentiles ("etne" en griego, "goyim" en hebreo), sino las tribus perdidas de Israel (también llamadas Efraim).
Pésimo argumento!!! Aun considerando esa posibilidad, es un hecho que los judíos de la diáspora (incluidos los de la tribu de Yehudah; con mayor razón, los de las diez tribus perdidas) no hablaban hebreo. El idioma en que se desenvolvían era el griego, incluso en comunidades de elevado nivel cultural como Alejandría (por eso Filón escribió en griego).
Pero más aún: una premisa fundamental del Nuevo Testamento es que los pactos de Di-s con el pueblo judío no son exclusivos para el pueblo judío, sino de alcance universal. Es la esencia del cristianismo: darle dimensión universal a la Biblia, porque de lo contrario se asume que es patrimonio exclusivo del pueblo judío (lo que, por cierto, sostiene el judaísmo).
Proponer que ese "universalismo" es para incluir a las diez tribus perdidas o a "Efraim" es una tontería, porque —siendo dichas tribus parte de Am Israel— ya son parte de las promesas hechas a Abraham y su descendencia. Tienen tanto derecho como los de la tribu de Yehudah. No hay nada que negociar!!!
Entonces todos los conflictos registrados en Hechos de los Apóstoles —entre quienes querían predicar a gentiles y quienes no, o entre quienes proponían un cristianismo no judaizado para gentiles y quienes querían judaizarlos— pierden sentido. Si no se habla de gentiles sino de israelitas, todas las controversias neotestamentarias son una estupidez, porque no hay que discutir si deben someterse a la Torá: si son israelitas, deben circuncidarse, observar kashrut y todo lo demás. Sin embargo, Pablo siempre propugna que no se les impongan estas cosas.
¿Por qué? Es obvio: porque no son judíos. Ni israelitas. Ni hablan hebreo!!!
El idioma del Nuevo Testamento, el proceso de conformación y los espacios geográficos donde se dio solo apoyan la idea clara desde hace 16 siglos: se trata de un texto gentil.
Por ello no existe correlato literario similar al Nuevo Testamento en la literatura judía de la época. Incluso los estilos literarios son más afines a la literatura helénica (empezando por el concepto de Evangelio) que a la literatura judía.
Para concluir este punto, citaré el colmo del asunto: el jesuita especializado en papiros antiguos José O'Callaghan (español de padre irlandés) provocó controversia cuando publicó una investigación según la cual se habría recuperado un fragmento del Evangelio de Marcos entre los Rollos del Mar Muerto. El fragmento 7Q5 inmediatamente enfrentó el descrédito de biblistas que rechazaron tajantemente su teoría. Sin embargo, con el tiempo quedó claro que O'Callaghan tenía razón, y hoy ningún filólogo cuestiona el trabajo de este erudito. Naturalmente, los biblistas siguen empecinados en negar algo que, por cierto, no corresponde a su área.
Entonces tenemos que un fragmento del evangelio de Marcos se recuperó en una colección de textos judíos cuya fecha más tardía es el año 68. Se trata del fragmento más antiguo del Nuevo Testamento.
Curiosamente, es uno de los pocos papiros recuperados en el Mar Muerto (la mayoría son pergaminos). Y para colmo, está en griego!!!
3. "EL NUEVO TESTAMENTO DEBE CITARSE EN HEBREO"
Un recurso frecuente de los Natzratim es citar el Nuevo Testamento en hebreo, pese a que no existe una sola copia antigua del Nuevo Testamento en hebreo!!! Lo más antiguo es la versión del evangelio de Mateo —apenas uno de 27 libros— conocida como Shem Tov, que en realidad es una traducción medieval. Ningún especialista se tomaría en serio que el manuscrito Shem Tov sea la versión original de Mateo.
¿Cómo intentan salir del problema los Natzratim? Apelando a que existe una versión en arameo del Nuevo Testamento previa a los Códices Sinaítico y Vaticano: la Peshitta, que —según insisten— data del siglo I o máximo del II.
No sé si concederles el beneficio de la duda y suponer que lo dicen en amable ignorancia, o simplemente concluir que sus argumentos son falaces y tramposos.
¿Dónde está el problema? En que la Peshitta del siglo I es la del Tanaj, NO LA DEL NUEVO TESTAMENTO!!! Esta última data del siglo V, y la mayoría de especialistas considera que es una traducción al arameo de los textos originales EN GRIEGO. La prueba es simple: el tipo de escritura usado en la Peshitta acusa rasgos bizantinos. Además, no está en arameo palestino sino en arameo siriaco (el arameo del cristianismo, no del judaísmo).
Por eso las frecuentes citas al idioma hebreo solo son un intento por darle al Nuevo Testamento un ropaje que no tiene (si al menos citaran el arameo de la Peshitta, habría más honestidad intelectual). Se trata de traducciones, no de palabras originales. Claro, para engañar incautos pueden funcionar. Pongo un ejemplo:
En un debate que leí en internet sobre la deidad de Yoshke o su preexistencia, se le argumentó a un nazareno que Pablo, al citar un antiguo Himno conocido como el Misterio de la Piedad, dice "Di-s fue manifestado en carne".
El nazareno refuta que esa no es la palabra original del pasaje, y que debe tratarse de una traducción incorrecta —o inexacta— del hebreo Elokim, que puede traducirse como "Di-s" pero también de otros modos.
Correcto, salvo que tenemos un problema: no existe evidencia de que ese texto haya sido escrito originalmente en hebreo!!! Tampoco que ese himno haya sido cantado primero por comunidades hebreo parlantes.
El punto de partida es un texto en griego, y en ese idioma dice "Di-s fue manifestado en carne". Si se trata de hacer exégesis seria, el punto de partida es ese, no un supuesto texto que debió decir otra cosa. Eso, en términos simples, es una farsa de muy mala calidad!!!
¿CUÁL ES EL PROBLEMA DE LOS NATZRATIM?
Que judaizaron tanto a Yoshke que tienen que recurrir a la alteración sistemática y arbitraria del sentido claro del Nuevo Testamento. Por ejemplo, en el caso citado, recurren a un supuesto original inexistente para demostrar que cuando dice "Di-s fue manifestado en carne", no se debe entender que "Di-s fue manifestado en carne", sino todo lo contrario!!!
Una y otra vez, los argumentos de los Natzratim son lo mismo: enfrentarse con lo que el Nuevo Testamento dice para luego intentar demostrar que no lo dice, sino que todo es culpa de la malinterpretación cristiana basada en no haber entendido el idioma hebreo, pese a que no hay evidencia de que exista un antecedente en hebreo del Nuevo Testamento completo.
¿Cuáles son los temas que los Natzratim tienen que forzar, tergiversar y alterar para ajustar —o eso creen— el Nuevo Testamento a sus ideas sobre Yoshke? Principalmente:
a) Que Yoshke es Di-s encarnado b) Que la Torá es obsoleta c) Que las instituciones de la Torá han quedado anuladas d) Que el judaísmo está "desgajado" de los pactos de Di-s e) Que el Nuevo Testamento es para gentiles
Apelan a que para demostrar que esas ideas son falsas solo hay que hacer una "lectura judía" del Nuevo Testamento, pero no explican por qué durante dos mil años al judaísmo jamás se le ocurrió eso!!! Por el contrario: la experiencia universal en el judaísmo ha sido que —al leer el Nuevo Testamento— queda claro que allí se enseña que Yoshke es Di-s, que la Torá está obsoleta, que sus instituciones están anuladas, que el judaísmo ha sido desgajado por Di-s, y que el patrimonio de las promesas ahora es para los gentiles. Por eso el judaísmo siempre ha rechazado el Nuevo Testamento: porque es incompatible.
CONCLUSIÓN
Eso es, en resumen, el movimiento Natzratim: un grupo de cristianos (básicamente de origen adventista) que judaizó demasiado a Yoshke, y que para justificar sus puntos de vista intentan forzar el Nuevo Testamento hasta lo inverosímil, cayendo en argumentos ilógicos, insostenibles, que provocarían la risa de cualquier especialista neutral.
Como plus a este sinsentido, apelan a ser herederos del grupo de judíos que siguieron a Yoshke. En otras palabras, los verdaderos seguidores de Yoshke.
La evidencia histórica es contundente: los nazarenos —si acaso fueron continuadores de los seguidores originales de Yoshke— desaparecieron hacia el siglo VI.
La prueba simple: nadie podría citar nombres de nazarenos destacados desde el siglo II hasta el siglo XX, y menos documentos trascendentales que expliquen los puntos de vista nazarenos ni sus controversias con el judaísmo rabínico (si se tienen registros de controversias entre caraítas y rabínicos, debería haberlos también de los nazarenos).
Lo que tenemos hoy apareciendo por internet es otra secta surgida del contexto evangélico, el inevitable cisma en el interior de las tendencias mesiánicas.
Es decir: otro grupo de cristianos que, ya sea por ingenuidad o mala intención, verdaderamente creen ser la recuperación del verdadero mensaje de Yoshke y, con ello, portavoces del verdadero judaísmo!!!