1/08/2024

¿Rabino Shaul de Tarso?

BS"D


¿Rabino Shaul de Tarso?

Por Yosef D.


Hablé hace días con un mesiánico, que no se cansaba de citarme a un tal “Rabino Shaul”, cuando entendí que hablaba de Pablo de Tarso, no pude evitar reírme, así que le preparé este estudio el cual deseo compartir con todos ustedes.



Pablo de Tarso se declara contra la Torah.

Los versículos que se citan con mayor frecuencia para apoyar la abolición de la Torá son los siguientes:


Romanos 5:20 = 13 Pues antes de la ley (Torah), había pecado en el mundo; pero donde no hay ley (Torah), no se inculpa de pecado.


Romanos 6:14 = 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley (Torah), sino bajo la gracia.


Romanos 7:4-6 = 4 Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley (Torah) mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. 5 Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley (Torah) obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. 6 Pero ahora estamos libres de la ley (Torah), por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.


Por favor, cómo es posible que algunos forzando a Pablo dicen que habla de la ley oral y no de la ley escrita,  si evidentemente está hablando de la Torah escrita cuando dice: “no bajo el régimen viejo de la letra.”


Romanos 10:4 = 4 porque el fin de la ley (Torah) es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.


Gálatas 3:23-25 = 23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley (Torah), encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. 24 De manera que la ley (Torah) ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. 25 Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, 26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;


Gálatas 5:3-4 = 3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley (Torah). 4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley (Torah) os justificáis; de la gracia habéis caído.


Filipenses 3:4-9 = 2 Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo. 3 Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne. 4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley (Torah), irreprensible. 7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, 9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;


Hombre, ¿A quién se habrá ocurrido la idea de llamar a este malhechor un rabino? si abiertamente está llamando perros a los judíos y encima esta tratando de basura la Torah, por favor amigos reflexionen sobre este individuo, no pisoteen el título de rabino con este impío.


Colosenses 2:14-16 = 11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos (¿Estará hablando de la Torah?)que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. 16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo



Por tanto, considero que Pablo está hablando de la Torah a la cual llama “Acta de Decretos que había CONTRA nosotros”.


Tito 3:9-11 = 9 Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley (Torah); porque son vanas y sin provecho. 10 Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11 sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.


¡Que barbaridad!, este hombre realmente me sorprende, primero porque considera hablar de la Torah como “cuestiones necias”, además de “vanas y sin provecho”, y por último a los que creemos en la Torah, manda a su fiel y amado discípulo Tito que seamos “desechados” porque nos hemos “pervertido y pecamos” y por último hasta dice que estamos “condenados”.


Espero que este estudio ayude a alguien a desenmascarar a este mentiroso. Ah y por favor ya no ensucien el título de rabino aplicándolo a semejante malhechor.


Acta Isidori: ¿Jesús cómo un bastardo herodiano?



El Nuevo Testamento narra el nacimiento de Jesús (Yeshú) como un milagro, fruto de la concepción virginal de María por obra del Espíritu Santo. No obstante, surge una teoría intrigante que propone una interpretación alternativa: la historia del nacimiento podría ser, en realidad, una alegoría que encubre hechos y personajes históricos de la corte de Herodes el Grande.


Esta teoría sugiere que las figuras bíblicas de María y José serían representaciones simbólicas de personajes reales: Mariamne, la esposa de Herodes, y su tío Iósipon. Josefo, el historiador, relata en su obra “Antigüedades de los Judíos” (Libro 15, capítulo 3, secciones 5-9) una serie de acontecimientos que dan sustento a esta idea.


Indicios de intriga palaciega:


Comentarios cargados de sospecha: Josefo menciona que las mujeres de la corte interpretaron como “burlas femeninas” los comentarios de Iósipon sobre su afecto hacia Mariamne (γυναικείως τοὺς λόγους / בִּדְבָרִים נָשִׁיִּים). Esto podría indicar que sospechaban de una relación inapropiada. Además, Josefo señala que estos comentarios “fueron la base para las severas sospechas de las mujeres sobre él después” (χαλεπὴν τὴν ὑπόνοιαν / קָשָׁה אֶת הַחֲשָׁד), confirmando la presencia de dudas en torno a la conducta de Iósipon.

Celos que atormentan: El propio Herodes no escapó a los celos. Al enterarse de los comentarios de Iósipon, “no pudo soportar los tormentos de los celos” (καὶ τὴν ζηλοτυπίαν οὐκ ἔφερεν / וְאֶת קִנְאָה לֹא נָשָׂא), revelando sus propias sospechas sobre una infidelidad. A pesar de que Mariamne negó rotundamente las acusaciones bajo juramento, el texto señala que Herodes “fue convencido poco a poco de abandonar la sospecha” (εἰς ἀπολογίαν καταλογιζομένης, ἀνεπείθετο κατὰ μικρὸν). Sin embargo, la sombra de la duda perduraba, como lo demuestra el hecho de que cuando Mariamne preguntó sobre su destino en caso de la muerte de Herodes, “no pudo soportar los tormentos de los celos” nuevamente y “casi mata a su esposa” (ὀλίγου ἀπέκτεινε τὴν γυναῖκα / כִּמְעַט קָטַל אֶת אִשְׁתּוֹ).

Conversación criminal: Flavio Josefo se refiere a la relación sexual entre Iósipon y Mariamne, la esposa del rey Herodes. El rey sospecha que Iósipon ha tenido algún tipo de relación íntima o adulterio con su esposa, basado en los comentarios de su hermana Salomé. Esta sospecha lo llena de celos y furia, al punto que inicialmente quiere matar a Mariamne. Así que en este caso, la “conversación criminal” (λόγον εἶπεν τὸ ἐν διαβολῇ ποιοῦσα) implica una infidelidad o relación sexual ilícita entre dos personas, cuando al menos una de ellas está casada con otra persona. Es utilizado como una acusación de adulterio. Esto nos recuerda a la expresión griega que utiliza el Evangelio de Mateo 1:20 μη θελων αυτην πα ραδιγματιϲαι (לֹא חָפֵץ לְהַצְגִיתָהּ לָרָבִים) cuando José no quiso exponer públicamente a María cuando se enteró que ella estaba embarazada de otro.  


Acusaciones y descendencia ilegítima: La hermana de Herodes, Salomé, acusó directamente a Mariamne e Iósipon de adulterio, estableciendo un paralelismo con las acusaciones que enfrentó María en el relato bíblico. Incluso, la posible descendencia de Mariamne e Iósipon habría sido ilegítima o un “mamzer”, similar al estatus de Jesús como alguien que no era legalmente heredero de José.


Un testimonio adicional: Acta Isidori, también conocido como Acta Alexandrinorum, es un conjunto de documentos legales romanos del siglo I d.C. escrito alrededor de 41 c.e., antes de las historias de Josefo y Hegesipus. El Acta Isidori registra el juicio penal de Isidoro, un comerciante alejandrino, ante el emperador Claudio en Roma. Es uno de los pocos registros sobrevivientes de un juicio penal ante un emperador romano y proporciona información valiosa sobre el sistema legal romano en el siglo I d.C. Se cree que los Acta Isidori fueron escritos poco después del juicio, que probablemente tuvo lugar entre el 41 y el 54 d.C. El pequeño documento está dividido en tres partes:

La primera parte es una petición de Isidoro al emperador, en la que acusa a un funcionario romano en Egipto de extorsión y abuso de poder.

La segunda parte es la transcripción del juicio en sí, que incluye los argumentos de ambas partes y el veredicto del emperador.

La tercera parte es una breve conclusión que resume el resultado del juicio.

Acta Isidori es una fuente importante para el estudio del derecho romano, la historia social y la política del Imperio Romano temprano. Proporcionan información sobre el funcionamiento del sistema legal romano, las relaciones entre los emperadores y sus súbditos, y las condiciones de vida en las provincias romanas. Por tanto, Acta Isidori es independiente de Josefo décadas antes.

Se cree que los Acta Isidori fueron preservados en los archivos imperiales romanos y luego copiados por monjes medievales. El documento fue redescubierto en el siglo XIX y publicado por primera vez en 1895. 


Tal vez sería mejor si dejáramos los nombres alegóricos y se hubiera dicho desde un inicio: “Salome (María Salome) concibió a Claudio por adulterio.” Se entendería el mensaje del evangelio. Tal hipótesis surge en el testimonio que proporciona Isidorius cuando hablaba frente a Claudio en 41 c.e. tal como se lee:


E- P. Cairo 10448

[πρέσβεα τῆς] πατρίδος.

[Λάμπ]ων τῷ Ἰσ[ιδώρῳ· ἐγὼ μὲν ἤδη] ἐφεῖδον

[τὸν θάνατον μου. Κλαύδιος Καῖσαρ·

[πολλοὺς ἐμοὺς] φίλους ἀπέκτεινας, Ἰσίδωρε.

[Ἰσίδωρος· βασιλέως ἤκουσα τοῦ τότε ἐπι]τάξαντος, καὶ σὺ λέγε τίνος θέλεις κατη]γορήσω. Κλαύδιος Καῖσαρ· ἀσφαλῶς ἐκ μουσικῆς εἶ, Ἰσίδωρε; Ἰσίδωρος·

[ἐγὼ μὲν οὐκ εἰμὶ δοῦλος οὐδὲ μουσικῆς υἱὸς,

ἀλλὰ διασήμου πόλεως Ἀλεξανδρείας γυμνασίαρχος,

σὺ δὲ ἐκ Σαλώμης τῆς Ἰουδαίας υἱὸς ὑπόβλητος.

Διὸ καὶ ἀπὸ χρείας ἐπικρατήσεως ἔφυς. Ἔφη

Λάμπων τῷ Ἰσιδώρῳ· τί γὰρ ἄλλο ἔχομεν ἢ

παραφρονοῦντι βασιλεῖ τόπον διδόναι; Κλαύδιος

Καῖσαρ· οἷς προεκέλευσα τὸν θάνατον τοῦ

Ἰσιδώρου καὶ Λάμπωνος...

Traducción

(...) embajadores de la patria."

"Lampón a Isidoro: Yo ya he previsto mi muerte."

"Claudio César: Has matado a muchos de mis amigos, Isidoro."

"Isidoro: Obedecí las órdenes del rey de entonces. Y tú, dime, ¿a quién quieres que acuse? Claudio César: Sin duda eres hijo de un flautista, ¿no, Isidoro? 

Isidoro: Yo no soy esclavo ni hijo de un flautista, sino gimnasiarca de la ilustre ciudad de Alejandría, mientras que tú eres el hijo ilegítimo (bastardo) de la judía Salomé. Por eso también naciste por el abuso de poder. 

Dijo Lampón a Isidoro: ¿Qué más podemos hacer sino ceder nuestro lugar a un rey insensato? 

Claudio César: A aquellos a quienes ordené la muerte de Isidoro y Lampón...


Además, esto revela los sentimientos antisemitas del personaje y su odio feroz hacia la familia de Herodes Agripa. La identificación formal de “la judía Salomé” (Σαλώμης τῆς Ἰουδαίας / שלומית של יהודה), a quien afirma considerar como la verdadera madre de Claudio, no es sencilla. A priori, uno podría pensar que es hermana de Herodes el Grande. Sin embargo, parece más plausible considerar que existe aquí una confusión entre Salomé y su hija Berenice, madre de Herodes Agripa y gran amiga de la madre de Claudio, Antonia Menor. Esta supuesta filiación conduciría luego a una genealogía sorprendente y convertiría a Claudio en hermano de Herodes Agripa.


Parece que por “la judía Salomé” se debe entender no a la hermana de Herodes el Grande, sino a su hija Berenice, que era muy apreciada por Antonia (Josefo. Antiguedades de los Judíos. 19:8 143 (τιμωμένη παρ' αὐτῇ)) y dio a luz a Herodes Agripa en el año 10 a. C., el mismo año en que nació Claudio. Por lo tanto, si dio a luz a gemelos en Roma, pudo al menos prestarle uno de sus hijos a Antonia. Si no fue así, no es del todo absurdo imaginar que se lo prestó.


Salomé Berenice dio a luz en Roma un hijo, Herodes Agripa, el mismo año que nació Claudio Agripa (10 a.C.), y la posibilidad de que haya dado a luz gemelos y "prestado" uno a Antonia (la madre nominal de Claudio), sí se está sugiriendo que tanto Claudio como Agripa eran hijos ilegítimos o mamzerim de Salomé Berenice.



De Palacio al Evangelio:


Desde esta perspectiva, la historia del nacimiento de Yeshú en el evangelio sería una reinterpretación simbólica de las intrigas palaciegas que rodearon a la corte de Herodes. Figuras como María, José y Jesús representarían en realidad a Salomé, un pariente de ella y al emperador Claudio u Herodes Agripa respectivamente. Salomé habría tenido de forma adulterina un hijo (Claudio o Agripa) con un pariente, evento que luego se interpretó como un nacimiento virginal de carácter divino. Por lo tanto, el origen del cristianismo tendría bases en escándalos dinásticos de la corte herodiana, los cuales con el tiempo derivaron en relatos religiosos como el del nacimiento virginal de Yeshú.

El nacimiento virginal de Yeshú narrado en los evangelios podría tener un origen histórico en las intrigas adúlteras y dinásticas de Salomé en la corte de Herodes, cuya reinterpretación simbólica y alegórica dio pie al relato bíblico sobre el milagroso nacimiento de Yeshú.


Acta Isidori: De Agripa el judío y Salomé de Judea. J. C. NABER

De Agripa el judío y Salomé de Judea

(según los papiros BGU 511 II y Cairo 10448).


J. C. NABER


E- P. Cairo 10448

[πρέσβεα τῆς] πατρίδος.

[Λάμπ]ων τῷ Ἰσ[ιδώρῳ· ἐγὼ μὲν ἤδη] ἐφεῖδον

[τὸν θάνατον μου. Κλαύδιος Καῖσαρ·

[πολλοὺς ἐμοὺς] φίλους ἀπέκτεινας, Ἰσίδωρε.

[Ἰσίδωρος· βασιλέως ἤκουσα τοῦ τότε ἐπι]τάξαντος, καὶ σὺ λέγε τίνος θέλεις κατη]γορήσω. Κλαύδιος Καῖσαρ· ἀσφαλῶς ἐκ μουσικῆς εἶ, Ἰσίδωρε; Ἰσίδωρος·

[ἐγὼ μὲν οὐκ εἰμὶ δοῦλος οὐδὲ μουσικῆς υἱὸς,

ἀλλὰ διασήμου πόλεως Ἀλεξανδρείας γυμνασίαρχος,

σὺ δὲ ἐκ Σαλώμης τῆς Ἰουδαίας υἱὸς ὑπόβλητος.

Διὸ καὶ ἀπὸ χρείας ἐπικρατήσεως ἔφυς. Ἔφη

Λάμπων τῷ Ἰσιδώρῳ· τί γὰρ ἄλλο ἔχομεν ἢ

παραφρονοῦντι βασιλεῖ τόπον διδόναι; Κλαύδιος

Καῖσαρ· οἷς προεκέλευσα τὸν θάνατον τοῦ

Ἰσιδώρου καὶ Λάμπωνος...

Traducción

(...) embajadores de la patria."

"Lampón a Isidoro: Yo ya he previsto mi muerte."

"Claudio César: Has matado a muchos de mis amigos, Isidoro."

"Isidoro: Obedecí las órdenes del rey de entonces. Y tú, dime, ¿a quién quieres que acuse? Claudio César: Sin duda eres hijo de un flautista, ¿no, Isidoro? 

Isidoro: Yo no soy esclavo ni hijo de un flautista, sino gimnasiarca de la ilustre ciudad de Alejandría, mientras que tú eres el hijo ilegítimo (bastardo) de la judía Salomé. Por eso también naciste por el abuso de poder. 

Dijo Lampón a Isidoro: ¿Qué más podemos hacer sino ceder nuestro lugar a un rey insensato? 

Claudio César: A aquellos a quienes ordené la muerte de Isidoro y Lampón...


BGU 511 II (Chrestom. 1 14 II) es parte de los registros sobre Isidoro, gimnasiarca de Alejandría, acusado ante Claudio por el rey Agripa (línea 4). Su línea 6-19 fue editada recientemente en su totalidad por Bell, Archiv X p. 12, basándose en otro ejemplar encontrado (P. Lond. inv. 2785 1) y publicado (Archiv X p. 7/8) con imagen, expresada por sol. Con este nuevo subsidio se confirma ante todo el antiguo suplemento de Wilcken (línea 17) κατὰ τοῦ ἐμοῦ [φίλου] (contra mi [amigo]), luego también se entiende mejor quién fue el φίλος (amigo), porque en el ejemplar londinense (línea 17/8) se conserva la respuesta de Isidoro: κύριέ μου Καϊσαρ τί [μέλει σοι ὑπὲρ Αγρίπ(1)]που Ἰουδαίου (Señor mío César, ¿qué [te importa acerca de Agripa], el judío?); Finalmente, desde parte se completa la laguna precedente (línea 16 después de Κλαύδιος Καϊταρ·-Claudio Cesar-): se continúa en Londres (línea 11/2): Μηδὲν ὑπερθε (2) [..... (3) κατὰ τοῦ ἐμοῦ] φίλου (4) εἴπηις (“No digas nada en exceso [.....] contra mi amigo”). Donde el editor suple ὑπερθε[τικὸν, suplemento en el que ni él mismo confía (5). Yo supliré ὑπερθε[ρσῖτα, lo cual se explica por lo que sigue poco después καὶ γὰρ ἄλλους [πλείονας ἐμοὺς φί(6)]λους ἀνήρηκας (Pues también has matado a otros [más amigos míos]) (7), pero se omiten tanto en Berlín como en Londres las palabras de Isidoro, que de repente excitaron tanta ira en el príncipe. Quien poco antes había dicho con clemencia (línea 12): μερίσω (8) (Lond. 8: μερίζω / dividir)

Notas.

(1) Completó el editor.

(2) La lectura es segura. Pero puede resolverse igualmente: ὑπὲρ τε...

(3) Puse tantos puntos como letras completó el editor.

(4) ¿Por qué Agripa padre y por él Agripa hijo (Josefo, Antiq. XIX § 360) fueron queridos por Claudio, lo enseñará Schürer, Geschichte I (1901) p. 553, con las palabras de Josefo, Antiq. ΧΙΧ § 236-274; B. Jud. II § 206-215.

(5) Archiv X p. 10: Me siento incómodo con ὑπερθετικόν.

(6) El editor completó de forma levemente distinta, pero estamos de acuerdo en lo esencial.

(7) Es decir, bajo Gayo.

(8) Esto es, otorgaré (τιμή). Así hablaban entonces los hombres (Wendland tras Aristeas; Passow).



No resulta claro el motivo por el que luego se enfade y estalle en insultos, aunque necesariamente tuvo que haber alguna razón. Parece que fue porque quien había dicho que expondría (línea 11, Lond. 7) τὰ πονοῦντα τῇ πα[τρίδι] (los que trabajan/luchan por la patria), desvió su discurso a la acusación contra Agripa, parte de los registros que se omitió en ambos ejemplares. Es consecuente el principio (líneas 2/4):  ̓Ακούει Κλαύδιος Καῖσας..... Ισιδώρου ..... κατὰ  ̓Αγρίππου βασιλέως (“Escucha Claudio César lo que es dicho por Isidoro contra el rey Agripa”), no ser de los registros, lo que por sí solo demostraría el presente ἀκούει, aunque a Udalrico (en el prefacio) le parece (der Kopfstück) durchaus im amtlichen Protokollstil gehalten (mantenido completamente en el estilo protocolario oficial). Por tanto, la acusación conmovió tanto más al César cuanto más inesperada fue. Es parte de los mismos registros, además de la discusión entre Agripa e Isidoro, que editó recientemente el nobilísimo joven Uxkull (1), de donde la tomó Paulus Meyer (2), P. Cairo 10448 (Chrestom. 1 14 III), donde ya no se discute la causa del judío Agripa, sino de la judía Salomé, que al agudísimo Udalrico (3), de todos los que conocemos, le pareció oscura, lo que me extraña. Ya condenado (4) y a punto de ser llevado al suplicio, habiendo obtenido Isidoro una voz libre de toda esperanza o temor, insultó así al César, que le había acusado de haber nacido de un flautista (ἐκ μουσικῆς) (5) (líneas 9/12): Ἐγὼ μὲν οὔκ εἰμι δοῦλος οὐδὲ μουσικῆς υἱὸς, ἀλλὰ διασήμου πόλεως  ̓Αλεξαν- δρείας γυμνασίαρχος. Σὺ δὲ ἐκ Σαλώμης τῆς Ἰουδα[ίας ("Yo ciertamente no soy esclavo ni hijo de música, sino gimnasiarca de la insigne ciudad de Alejandría. Tú, en cambio, eres de Salomé de Judea".)............ ¿Qué más claro? No te engendró Antonia, esposa de Druso (6), príncipe, sino la judía Salomé, esclavo (7), por lo que sin vacilar se debe completar la laguna (8) así: υἱὸς ὑπόβλητος (hijo bastardo). Sigue (líneas 12/3): Διό και ἀπο[.]. ειας επ[...]ατη[..]ως ἔφη (Por lo tanto, incluso desde [Al]ejandría, [est]aba [habl]ando confiadamente) (9), lo que no parece tener una interpretación evidente.


Notas.

(1) El que dará la edición definitiva (die endgültige Ausgabe) del Gnomon (BGU 1210). Él mismo es el presidente (Archiv IX p. 183).

(2) Ztschr. der Sav.-St. 52 (1932) p. 371.

(3) Al final del prefacio: Lo que él..... dice sobre las relaciones entre Claudio y la judía Salomé, lamentablemente no se entiende. Diría yo, si supiera alemán: lamentablemente demasiado claro.

(4) Calumnias, opino.

(5) Veremos por qué lo hizo.

(6) Si este rumor realmente corrió, la causa fue la propia Antonia con un ánimo nada maternal hacia su hijo, y mostrándolo abiertamente (Suetonio V 3).

(7) Es decir, del pueblo romano.

(8) Hace tiempo que Lietzmann ya lo completó, Kl. Texte 14 P. 20.

(9) Que aquí no se debe puntuar ni unir ἔφη Λάμπων τῷ Ἰσιδώρῳ, lo demuestra la línea 2: Por lo tanto, incluso desde Alejandría, Lampón le dijo arrogantemente a Isidoro.


Empecemos por la última palabra žen, que Wilcken aceptó a disgusto, sólo la leyó o creyó haber leído Seymour de Ricci, los demás sólo zo. Si está correcta, se alaba cierta voz de Salomé de Judea, a la que más bien le convenía en un asunto tan resbaladizo guardar silencio lo más tenazmente posible; pero si su naturaleza femenina no le permitió dominar su lengua de ninguna manera, ¿qué otra cosa podría haber dicho sino esto?:


Εύχομαι ἐξ ἐμέθεν γέγαμεν Ρώμης βασιλήα, o Omnes Romanis me regem scite dedisse (1).  (“Deseo que de mí haya nacido un rey para Roma” /  “Que todos los romanos sepan que me han dado como rey”.)


Lo que nadie extraerá de los restos de la antigua escritura. Así que, si no tenemos dicho de Salomé sino de Isidoro, ya que se debe desechar ἔφη, entonces hay que ver qué pudo decir Isidoro, con lo que la cláusula case bien con lo precedente, con lo que debe estar unida (διὸ καί). Había dicho: no eres el verdadero hijo de Druso, sino suplantado, luego..... No creo que se pueda concluir la idea de manera más probable que así: luego no es extraño que hayas nacido para la ruina y destrucción del imperio. Todo lo cual está contenido en la lectura transmitida, siempre que en lugar de čon, que no se puede mantener, se pueda restablecer ἔφυς (2), y mantengamos que de genere, que nosti (3), ha sido traducido del latín al griego (4). Completaremos pues: Διὸ καὶ ἀπὸ \[χρ\]είας ἐπ\[ικρ\]ατή\[σεως (5) ἔφ\[υs\] ("Por lo tanto, incluso por la nece[sidad] de do[minaci]ón cre[ció]"), esto es: de qué manera también naciste por el abuso del poder. El buen intérprete no entendió que abusu es dativo en lugar de ab abusu; pensó que eran dos palabras ab usu, que tradujo fielmente ἀπὸ χρείας sin preocuparse por el sentido, y se burló de los mismos Udalricos. 


Hemos visto cómo Isidoro, estando a punto de morir, vengó el insulto imperial; ahora examinemos la causa misma del insulto. Había dicho el César al llevárselo (lín. 4): Πολλούς μου φίλους ἀπέκτεινας, Ἰσίδωρε, luego éste: βασιλέως ἤκουσα τοῦ τότε ἐπιτάξαντος. Καὶ σοί, λέγε τίνος θέλεις, κατηγορήσω (‘Muchos de mis amigos mataste, Isidoro, luego este: del rey oí que entonces ordenó. Y a ti, dime de quién quieres, acusaré.’), esto es, obedecí entonces al que mandaba, Gayo. 


Notas:

(1) Ya se ve a quién le robó Schiller, cuando adornó con este verso a aquella condesa suya Terzky:

"Yo ya di un rey a los bohemios".

(2) Ya lo restableció Premerstein, Supplementband (zum Philol.) XVI 2 (1923) p. 27.

(3) Cf. por ejemplo lo que anoté en Suppl. epigr. Gr. III 378 C 10, 15, 16.

(4) Es argumento la línea 7, donde ciertamente traduce ἀσφαλῶς. Reinach olfateó "helenismo", Revue des études juives 31 (1895) p. 175, pero no llegó al nido mismo.

(5) Επικρατήσεως se debe a Teodoro, Revue cit. 79 (1924) p. 142.


También a ti, a quien quieras, acusaré. Y pregunta el emperador (1):  ̓Ασφαλῶς (2) ἐκ μουσικῆς εἶ Ἰσίδωρε (Ciertamente de la música eres, Isidoro); esto es: ¿tan bien tocas la flauta, que crea que te educó una flautista en su regazo? Habían precedido las palabras de Lampón, que iba a morir junto con Isidoro (líneas 2/3) completadas por mí (3): [Ἐν ὕπνῳ] ἐφεῖδον [νῷν] τὸν θάνατ[ον ἤδη] ([En sueños] perdoné [a nosotros] la muer[te ya]). A las últimas palabras del mismo Lampón (líneas 14/15): Τοί (= τί) γὰρ ἄλλο ἔχομεν εἰ (= ἢ) παραφρονοῦντι βασιλεῖ τόπον διδόναι (Pues ¿qué otra cosa tenemos sino ceder el lugar a un rey demente?) (4), es divertido oír al reciente Emilio Schürer (5) que acaba de saludar quizás a mi vecino cercano de entonces, el emperador y rey Dionisio, más bien Guillermo II, y así niega que con tal agua se pudiera rociar al presente Claudio, a quien refuta tanto Suetonio V 15 (al abogadillo griego en una discusión (con Claudio como juez sin duda) se le escapó: Καὶ σὺ γέρων εἶ καὶ μωρός (Y tú eres viejo y tonto), como la causa misma de vergüenza eliminada al acercarse la ruina (6). Pero la judía Salomé parece que se debe entender no la misma hermana del gran Herodes (7) sino la hija de esta Salomé, Berenice, que fue muy apreciada por Antonia (8) y dio a luz un hijo, Agripa, en el año 10 a.C. (9), cuando también nació Claudio. Así que, si entonces dio a luz gemelos y dio a luz en Roma (10), pudo al menos prestar un hijo a Antonia; pero si no, no es del todo absurdo imaginar que se lo prestó.


Notas.

(1) Que es una pregunta lo mostrará Suetonio I 33: así se dice que preguntó "¿CIERTAMENTE NO MATASTE A TU PADRE?" (en griego: Μῶν o "Αρα μή).

(2) Si el intérprete supiera griego, habría traducido "Αρ' οὐχ.

(3) Además de θάνατ[ον.

(4) Τόπον διδόναι es tan buen griego (Passow), como locum dare es latín (Facciolati).

(5) Gesch. 1 (1901) p. 68.

(6) Esto lo expuso muy bien Reinach, Rev. des ét. juives 31 p. 175/6.

(7) Cf. Reinach, Rev. cit. 79 (1924) p. 143 nota 1.

(8) Josefo, Antiq. XIX § 143 (τιμωμένη παρ' αὐτῇ).

(9) Schürer, Gesch. I p. 550: "como se desprende de Antiq. XIX § 350".

(10) No creo verosímil que estando su marido entonces ciertamente en Judea (Schürer, Gesch. I p. 410/1). Por otro lado, que las reinas judías no temieron el viaje transmarino se demuestra con el ejemplo de Salomé, que visitó Roma el año (4 a.C.) en que murió su hermano (Josefo, Antiq. XVII § 220) y de la diferente Berenice, que vino a Roma por Tito hasta dos veces como otra Cleopatra. Pero también la hija de Salomé, Berenice, tuvo que estar alguna vez en Roma para poder agradar a Antonia.