7/10/2023

El Mashiaj conforme al judaísmo: Ikvot Meshija (los talones del Mashiaj)

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13- Capítulo III: Ikvot Meshija (los talones del Mashiaj)

III. Ikvot Meshija (los talones del Mashiaj):


El Tiempo Inmediatamente Anterior al Mashiaj


El momento señalado por Di-s para la redención mesiánica es un secreto celosamente guardado(32). No obstante, se nos ofrece muchos indicios para reconocer su proximidad: cuando se presentan ciertas condiciones, cabe esperar la inminente llegada del Mashiaj.


 Muchas de estas condiciones son bastante inquietantes, reveladoras de una situación de “fondo del pozo”(33). Una fuente muy importante describe la situación del mundo en esos días del modo siguiente: incremento de la insolencia y la impudicia; inflación apremiante; irresponsabilidad desenfrenada por parte de las autoridades; los centros de enseñanza se tornarán burdeles; guerras; muchos desposeídos pedirán limosna sin que nadie se apiade de ellos; la sabiduría estará putrefacta; los piadosos serán despreciados; la verdad será abandonada; los jóvenes insultarán a los ancianos; la ruptura de la familia se producirá con mutuas recriminaciones; liderazgo impúdico(34).


Otras fuentes agregan: falta de sabios; sucesión de problemas y decretos malignos; hambrunas; denuncias mutuas; epidemias de terribles enfermedades; pobreza y escasez; maldiciones y blasfemias; enfrentamientos internacionales, naciones que se provocan y luchan entre ellas (35). En resumen,  será una época de tantos sufrimientos que parecería que Di-s está dormido. Estos son los dolores de parto del Mashiaj, sólo soportables por ser la anticipación de la bendición que les seguirá.

“Cuando veas una generación en constante declinación, espéralo… cuando veas una generación abrumada por muchos problemas cual un río que inunda, espéralo(36). Cuando veas que las naciones luchan entre sí, mira hacia los pies del Mashiaj” (37).

Es por ello que no debe asombrarnos que algunos sabios expresen aprehensiones acerca de esos días en los siguientes términos: “Deja que [Mashiaj] venga, pero que yo no lo vea” (38). No obstante, la actitud prevaleciente es esperar su llegada a pesar de todo, aunque después no merezcamos sino estar sentados “a la sombra del estiércol de su asno!” (39).


 Los problemas y agonía de jevlei Mashiaj (dolores de parto del Mashiaj), no obstante, no son inevitables:

“Qué debe hacer el hombre para evitar los dolores del Mashiaj? Que se comprometa con la Tora y actos de amorosa bondad!” (40).


 Además, hay también señales buenas y felices que indican la inminente llegada del Mashiaj: una gran prosperidad (41); la revitalización del estudio de la Tora; y la apertura de “los portones de la sabiduría arriba y de las fuentes de la sabiduría abajo”(42); evidenciado también por los descubrimientos y avances científicos y tecnológicos; la revelación y propagación de las enseñanzas místicas de la Tora (43), y también “En el tiempo que Mashiaj despierte, muchos signos y milagros ocurrirán en el mundo” (44).


 Notas:


(32) Pesajim 54b; Midrash Tehilim 9:2. Véase Zohar Jadash, Bereshit 8a.

(33) Midrash Tehilim 45:3. Véase Maamarei Admur HaZaken – Ethalej, pág. 103 y ss., y Beshaa Shehikdimu 5672, vol. I, pág. 551, relacionan la situación de ese momento con el principio (Midrash Tehilim 22:4; Zohar II: 46a) de que los momentos más oscuros de la noche son inmediatamente anteriores al amanecer. Para esta analogía, véase también el comentario de R. Elia, el Gaon de Vilna, citado en Even Shlema, cap. 11:5.

(34) Sota 49b.

(35) Sanhedrín 97a; Shir Raba 2:29.

(36) Sanhedrín 98ª.

(37) Bereshit Raba 42:4. Véase Pesikta Rabati 37:2 (ed. Friedmann, cap. 36).

(38) Sanhedrin 98b.

(39) Ibíd. Véase también Zohar II: 7° y ss.

(40) Sanhedrín 98b.

(41) Sanhedrín 97a; Shir Raba 2:29.

(42) Zohar I: 117s. [Véase Likutei Sijot Vol. XV, pag. 42 y ss. – N. del T.C.]. En español, “la esencia del Jasidut” (Ed. Kehot Lubavitch Sudamericana, 1989), Apéndice, pág. 133 y ss.

(43) Zohar I: 118a. Véase Zohar Jadash Tikunim 96c; y Maianei HaIeshua 1:2. Cf. Nota 88. Véase también Igueret Teiman, cap. 3, que la profecía será restaurada  a Israel antes de la llegada del Mashiaj.

  [Tómese nota de la respuesta del Mashiaj a la pregunta de Rabi Israel Baal Shem Tov (en su elevación durante la plegaria de Rosh HaShana 5507), ‘cuándo has de venir?’: “cuando se difundan los manantiales de tus enseñanzas –el jasidismo- hacia fuera” (impreso en Cartas del Baal Shem Tov y sus alumnos, Lvov, 1923 y otros sitios). – N. del T.C.].

(44) Zohar II: 8a. 


El Mashiaj conforme al judaísmo: Fin de la enfermedad y la muerte.

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12- Capítulo II: La Era Mesiánica - parte H: Fin de la enfermedad y la muerte.

II. La Era Mesiánica


H. Fin de la enfermedad y la muerte


 La era mesiánica presenciará la máxima dicha física y espiritual. Todos sanarán. Los ciegos, los sordos y los mudos, los rengos, quienquiera que esté afectado de alguna imperfección o impedimento, será curado de todas sus incapacidades(19). La misma muerte cesará; como está dicho: “La muerte será anulada para siempre y Di-s enjugará las lágrimas de todos los rostros…” (Isaías 25:8) (20).


La vida será fácil(21). Nuestras necesidades físicas serán satisfechas por otros, como está dicho “Surgirán ajenos y pastarán tus rebaños y extranjeros serán tus labradores y tus viñateros” (Isaías 61:5) (22).


 La tierra será extraordinariamente fértil, brindando superabundancia de toda clase de productos, y en los árboles crecerán frutas maduras todos los días(23). La desolación de Sión será “cual el Edén, y su desierto cual el jardín de Di-s” (Isaías 51:3). 

“Llamaré al grano y lo multiplicaré… y aumentaré el fruto del árbol y el producto del campo…”

 (Ezequiel 36:29-30). 

“… y se juntará el que ara con el que cosecha, el que pisa las uvas con el que carga la semilla para plantarla; y las montañas gotearán vino dulce y todas las colinas se derretirán” 

(Amós 9:13) (24).

“En esos tiempos no habrá hambruna ni guerra, ni envidia, ni controversia. Todas las cosas buenas serán concedidas en abundancia, y todas las exquisiteces estarán disponibles, como el polvo”(25).


Los maravillosos sucesos y situaciones de la era mesiánica eclipsarán completamente todos los milagros que sucedieron antes, incluso los vinculados con el éxodo de Egipto(26).


 Aun así, estas bendiciones no son un fin en sí mismas. Son sólo un medio hacia un objetivo más elevado:

“Nuestra añoranza por la era mesiánica no es a los fines de la dominación del mundo, para gobernar a los paganos, o para ser exaltado por las naciones. Tampoco se trata de que podamos comer, beber y regocijarnos (27)”, “tener muchos productos y riquezas, montar caballos y complacernos con el vino y el canto, como piensan algunos confundidos”(28).


 Más bien, se trata de liberarnos de las fuerzas que en la actualidad no nos permiten preocuparnos adecuadamente de la Tora y las mitzvot(29). Nuestras aspiraciones consisten en ser libres para dedicarnos a la Tora y su sabiduría, sin que nadie nos oprima y nos perturbe. Anhelamos ese momento porque se reunirán los justos, probos, honrados, virtuosos; será una era en la que dominará la bondad, la sabiduría, el conocimiento y la verdad. Será una época en la que los mandamientos de la Tora se observarán no por inercia, pereza o compulsión (otra versión: “preocupaciones, temor o compulsión”) (30).


 La única ocupación de la totalidad del mundo será conocer a Di-s. Los israelitas serán grandes sabios: sabrán cosas que en el presente están ocultas, y adquirirán el conocimiento de su Creador hasta el límite de la capacidad de los seres humanos, como está dicho: “La tierra estará llena del conocimiento de Di-s como las aguas cubren el mar” (Isaías 11:9) (31).


Notas:

(18) Bereshit Raba 20:5.

(19) Bereshit Raba 95:1; Tanjuma, Vaigash:8 y Metzora:2 (y véase ed. Buber, Vaigash:9 y Metzora:7).

(20) Pesajim 68a; Shemot Raba 30:2. véase también Midrash Tehilim 145:1.

(21) Eliahu Raba, cap. 4.

(22) Véase también Isaías 49:23 y 60:10-12.

(23) Shabat 30b; Ketuvot 111b.

(24) Comp. con Levítico 26:5 y Joel 4:18, y véase Vaikra Raba 17:4, Pesikta deRav Kahana, cap. VII, pág. 65b y ss., y las notas allí. Véase también Óseas 2:23 y ss.

Préstese atención a que el referido versículo de Amós 9:13 es uno de los pocos textos de las Escrituras que contienen todas las letras del Alef-Bet (abecedario hebreo). Sobre el significado de ello véase Hadar Zekenim, rabi Bajaia y Baal HaTurim sobre éxodo 16:16, y Rabi Bajaia y Baal HaTurim sobre Deuteronomio 4:34. Compárese con nota 103, más adelante.

(25) Hiljot Melajim 12:5: Cf. Midrash Tehilim 87:3 (“el oro y la plata serán como el polvo”).

(26) Jeremías 23:7-8; Berajot 12b y sig.

Cabe señalar que en opinión de Rambam la era mesiánica no implicará la anulación de las leyes de la naturaleza, siendo que “el mundo seguirá su curso normal… ‘La única diferencia entre el mundo actual y los días mesiánicos es la liberación de la servidumbre a poderes extranjeros’ (Berajot 34b)”. Las profecías de sucesos y situaciones sobrenaturales se deben interpretar de modo figurativo (Hiljot Melajim 12:1-2; y ver Hiljot Teshuva 9:2). Aún así, el mismo Rambam califica a esta opinión e interpretación de personal, admitiendo la posibilidad de que estas profecías de fenómenos naturales se concreten en su sentido literal (Maamar Tejiat HaMetim, sec. 6. Comp. con Hiljot Melajim 12:2, de que nadie puede conocer los detalles de los acontecimientos que sucederán hasta que hayan sucedido).

Como se señala en los comentarios sobre Hiljot Melajim, la opinión de Rambam (de que ‘el mundo seguirá su curso normal’) está llena de dificultades, y él mismo enumera sucesos y situaciones de la era mesiánica (el menor de los cuales no seria la resurrección de los muertos) que muy claramente superan el curso normal de las leyes de la naturaleza (Cf. Notas 25, 43, 54 y 72).

 (27) Hiljot Melajim 12:4.

(28) Rambam, Perush HaMishna, Introducción a Sanhedrín, cap. 10.

(29) Hiljot Teshuva 9:2.

(30) Fuentes citadas en las notas 27-29.

(31) Hiljot Melajim 12:5. Comp. con Netzaj Israel, cap. 42.

El Mashiaj conforme al judaísmo: Resurrección de los Muertos.

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11- Capítulo II: La Era Mesiánica - parte G: Resurrección de los Muertos

II. La Era Mesiánica



G. Resurrección de los Muertos.


“Tus muertos serán resucitados, mis cadáveres se alzarán; despierten y canten los que habitan en el polvo, porque un rocío de luces es vuestro rocío” 

(Isaías 26:19).


“He aquí que Yo abriré las sepulturas y os sacaré de vuestras tumbas, Mi pueblo, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabrán que Yo soy Di-s cuando Yo abra las sepulturas y os resucite de vuestras tumbas, Mi pueblo. Pondré Mi espíritu en ustedes y vivirán, y los estableceré en vuestra tierra y ustedes sabrán que Yo, Di-s, He hablado y He hecho, dice Di-s” 

(Ezequiel 37:12-14).


“Muchos de ellos que duermen en la tierra, del polvo han de despertar…” 

(Daniel 12:2) (17).


 

Notas:


(17) La Resurrección de los muertos es otro de los trece principios fundamentales Principios de la Fe (Rambam, artículo 13), distinto del de la redención mesiánica. Ocurrirá después de la redención, el último de los acontecimientos de la era mesiánica (véase Zohar 1:139a), y por ello de un modo distinto de ella. Aun así, hay varias etapas en el proceso de resurrección, en el que algunos individuos resucitarán antes que otros. Moisés y Aarón, por ejemplo, estarán presentes ya en la más temprana etapa, cuando se restablezca el Bet Hamikdash, a fin de guiar el orden y los procedimientos de los servicios del Templo (véase Tosafot, sobre Pesajim 114b; Devarim Raba 3:17, y pasajes similares). También otros santos serán revividos en varias etapas previas a la resurrección general de los muertos. (Véase R. Josef Albo, Ikarim IV:35; R. David ibn Zimra, Teshuvot Radvaz III: Nº 644; R. Daniel Tirani, Ikrei Hadat, (Ikrei Dinim) vol. II Iore Dea 36:66; Sdei Jemed, Kuntres HaKelalim, s.v. mem: klal 218 y las fuentes allí citadas).


Para todo el tema de la resurrección, véase especialmente Sanhedrín 90ª-92b; Pirkei deRabi Eliezer cap. 33:34, R. Saadia Gaon, Emunot VeDeot, sec. VII; Rambam, Maamar Tejiat HaMetiim; Ramban, Shaar HaGuemul; R. Jasdai Crescas, Or HaShem, III:4; cap 1-4; y R. Menajem M. Schneerson, Rebe de Lubavitch ZI”A, Teshuvot uBiurim, cap. 8 y 11, impreso en Biurim lePirke Avot, pags. 311 y 325, y en español en “Cuestiones de Fe y Ciencia” (Ed. Kehot Lubavitch Sudamericana, 1992), pag. 285, (que ofrecen un análisis amplio y sistemático de la materia).

El Mashiaj conforme al judaísmo: Paz y armonía universales

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10- Capítulo II: La Era Mesiánica - parte F: Paz y armonía universales.


II. La Era Mesiánica


F. Paz y armonía universales


La conciencia y el conocimiento de Di-s eliminarán las disposiciones de la mente estrecha que desembocan en la contienda y la guerra. Será una era de paz y armonía, en la Tierra Santa (15) y en todo el mundo:


Isaías 2:4 y Miqueas 4:3: 

“… golpearán sus espadas convirtiéndolas en rejas de arados y sus lanzas en podaderas. Ninguna nación alzará su espada contra otra nación, ni se ejercitarán más para la guerra. 

[Miqueas 4:4 continua: “Cada hombre estará sentado bajo su viña y su higuera, y nadie los atemorizará…”].


 Óseas 2:20: 

“… Yo quebraré de la tierra el arco, la espada y la guerra, y Yo haré que se recuesten con seguridad”.


Zacarías 9:10: 

“… el arco de la guerra será quebrado y [Mashiaj] hablará de paz a las naciones…”.


Esta nueva actitud de la humanidad también se reflejará en el mundo animal (15*):


Isaías 11:6-9: 

“El lobo morará con el cordero y el leopardo se recostará con el cabrito, y el becerro con el leoncillo y el animal bien alimentado, todos juntos, y un pequeño niño los conducirá. Y la vaca y el oso pacerán y sus crías se acostarán juntas. Y el león comerá paja como el ganado. Y el infante jugará sobre el hoyo del áspid y el niño destetado pondrá su mano sobre el ojo de la serpiente. Ellos no dañarán o destruirán en todo Mi santo Monte, porque toda la Tierra estará llena del conocimiento de Di-s, como las aguas cubren el mar”.


Isaías 65:25: 

“El lobo y el cordero pastarán juntos, y el león comerá paja como el ganado; el polvo será el alimento de la serpiente. Ellos no dañarán ni destruirán en todo Mi monte sagrado, dijo Di-s” (16). 


Notas:


(15) Véase Levítico 25:18-19 y 26:5; Jeremías 23:6 y 33:16; Ezequiel 28:26 y 34:25-28; Joel 4:17.


(15*) [Ver nota 26. – N. del T.C.]


(16) Véase también Óseas 2:20.