6/04/2012

Mashíaj: El concepto de Mashíaj y la Era Mesiánica en la Ley Judía y su Tradición



Basado en el libro “Mashíaj, El concepto de Mashíaj y la Era Mesiánica en la Ley Judía y su Tradición” por el Rabí Jacob Immanuel Schochet, Ed. Kehot Lubavitch Sudamericana, 1992.

Pueden hacer sus pedidos de este muy interesante libro dirigiéndose a la web de Jabad Lubavitch Argentina.


La Era Mesiánica

En la Era Mesiánica se darán ciertos sucesos fundamentales que nos demostrarán que ya ha llegado, a saber: La restauración del Bet HaMikdash, Reunión de las diásporas del pueblo de Israel, Fin del mal y del pecado, Conciencia y conocimiento de D”s, Culto universal a D”s, Paz y armonía universales, Resurrección de los muertos, Fin de la enfermedad y la muerte.


1. La restauración el Bet HaMikdash: El tercer Bet HaMikdash será restaurado por el Mashíaj, y será cumplida la profecía:

 “Yo colocaré Mi Santuario en medio de ellos para siempre.  Mi morada estará sobre ellos... Las naciones sabrán que Yo soy D”s que santifica a Israel, cuando Mi Santuario esté en medio de ellos para siempre”

 (Ezequiel 37: 26-28) (también Ezequiel cap. 40 y ss., Isaías 2: 2 y ss.). 


2. Reunión de las diásporas del pueblo de Israel: Todos los exiliados de Israel serán reunidos por medio del Mashíaj, también serán reunidos los exiliados por los asirios antes de la destrucción del primer Bet HaMikdash (II Reyes cap. 17), las Diez Tribus del reino del norte de Israel.  Así lo leemos y estudiamos en: 

“D”s, tu D”s, te hará retornar de tu cautiverio... y El te hará retornar y reunirá de desde todas las naciones donde D”s, tu D”s te ha dispersado.  Si tu expulsión se encontrara en los confines de los cielos, D”s, tu D”s, desde allí te reunirá, y desde allí te recogerá”

(Deuteronomio 30: 3-4). 

“Y será en ese día que D”s extenderá Su mano otra vez para tomar posesión del remanente que quede de Su pueblo, de Asiria y de Egipto, de Patrós y de Cush y de Elam, de Shinar y de Jamat y de las islas del mar... Y habrá una ruta para el remanente de Su pueblo, que quede de Asiria, como la hubo para Israel el día que ascendió desde la tierra de Egipto” 

(Isaías 11:11-12, 16). 


“No temas, porque Yo estoy contigo; y Yo traeré tu simiente desde el este y desde el oeste te reuniré.  Y diré al norte ‘Entrega’ y al sur ‘No retengas, trae a Mis hijos desde lejos y Mis hijas desde el confín de la Tierra’ ” 

(Isaías 43:5-6). 


“Yo haré volver a los cautivos de Mi pueblo Israel y edificarán las ciudades desoladas y las habitarán... Los estableceré en su tierra y no serán desarraigados más de la tierra que les di, dijo D”s, tu D”s” 

(Amós 9:14-15). 


También: Jeremías 23:7-8; Ezequiel 39:25, 27-29); Isaías 27:12, 49:8-9 y 60:4; Jeremías 30:2 y 31:7; Ezequiel 34:11-13 y 37:21; Zacarías 8:7-8; Ezequiel 20:32-37, 40-42; etc.. 


3. Fin del mal y del pecado: Durante la Era Mesiánica no existirá ni mal ni pecado, como está escrito:


“Ya no se corromperán con sus ídolos y con sus abominaciones y con todas sus transgresiones...” 

(Ezequiel 37:23). 


“El remanente de Israel no cometerá injusticia, no dirá mentiras, ni se encontrará en su boca lengua embustera” 

(Sofonías 3:13). 


“Será en ese día... que cercenaré los nombres de los ídolos de la tierra y ya no serán recordados más, y también eliminaré de la tierra los falsos profetas y el espíritu de la impureza”

 (Zacarías 13:2). 


También: Malaquías 3:19; Isaías 60:21; Jeremías 50:20; Talmud, Suká 52a; etc.. 


4. Conciencia y conocimiento de D”s: En la Era Mesiánica todos podrán tener conciencia y percepción de la Gloria de D”s, no como hoy en día que le es revelada sólo a unos pocos individuos, como está escrito: 


“... la tierra estará llena del conocimiento de D”s así como las aguas cubren el mar” 

(Isaías 11:9). 

“La gloria de D”s será revelada, y toda carne verá como las aguas cubren el mar”

 (Isaías 40:5). 


“... Yo derramaré Mi espíritu sobre toda carne, y tus hijos y tus hijas profetizarán, tus ancianos soñarán sueños, tus jóvenes verán visiones.  En esos días derramaré Mi espíritu también sobre los siervos y las siervas” 

(Joel 3:1-2). 


También: Isaías 52:8; Jeremías 31:32-33; etc..


5. Culto universal a D”s: En tiempos del Mashíaj todo el mundo servirá a D”s en unidad, como está escrito: 


“Porque entonces  tornaré a los pueblos [que utilicen[ una lengua pura para proclamar todos el Nombre de D”s, sirviéndolo a El en total consenso” 

(Sofonías 3:9). 


“... El monte de la Casa de D”s será establecido en la cima de las montañas y se elevará por encima de las colinas, y todas las naciones fluirán hacia allí.  Muchos pueblos irán y dirán: ‘Vayamos, subamos al monte de D”s, a la casa del D”s de Jacob, y que él (Mashíaj) nos enseñe de Sus caminos y marcharemos por Sus senderos; porque de Sión saldrá la Torá, y la palabra de D”s de Jerusalén” 

(Isaías 2:2-3). 


También: Zacarías 9:16; Zacarías 14:9; Zacarías 8:23; Isaías 60:14; etc.. 


6. Paz y armonía universales: En los Tiempos Mesiánicos los hombres tendrán conciencia y conocimiento de D”s, entonces podrán eliminar de sus mentes estrechas las disposiciones que conducen a la contienda y la guerra; no solo habrá paz en la Tierra Santa, sino en todo el mundo, como está escrito: 


“... golpearán sus espadas convirtiéndolas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas.  Ninguna nación alzará su espada contra otra nación, ni se ejercitarán más para la guerra” 

(Isaías 2:4; Miqueas 4:3). 


“Cada hombre estará sentado bajo su viña y su higuera, y nadie los atemorizará...” 

(Miqueas 4:4). 


“... Yo quebraré de la tierra el arco, la espada y la guerra, y Yo haré que se recuesten con seguridad” 

(Oseas 2:20). 


También: Levítico 25:18-19; Zacarías 9:10; Isaías 11:6-9; Jeremías 23:6 y 33:16; Ezequiel 28:26 y 34:25-28; Joel 4:17; etc.. 


7. La Resurrección de los muertos: Este es uno de los fundamentales Principios de Fe (Rambam, artículo 13), y ocurrirá después de la redención, el último de los acontecimientos de la Era Mesiánica, como está escrito: 


“Tus muertos serán resucitados, mis cadáveres se alzarán; despierten y canten los que habitan en el polvo, porque un rocío de luces es vuestro rocío” 

(Isaías 26:19). 


“He aquí que Yo abriré las sepulturas y os sacaré de vuestras tumbas, Mi pueblo, y os traeré a la tierra de Israel.  Y sabrán que Yo soy D”s cuando Yo abra las sepulturas y os resucite de vuestras tumbas, Mi pueblo.  Pondré Mi espíritu en ustedes y vivirán, y los estableceré en vuestra tierra y ustedes sabrán que Yo, D”s, He hablado y He hecho, dice D”s” 

(Ezequiel 37:12-14).  


También: Daniel 12:2; Zohar I: 139a; Talmud, Sanhedrín 90 a  - 92b; etc.. 


8. Fin de la enfermedad y la muerte: En la Era Mesiánica los hombres vivirán en la máxima plenitud física y espiritual, todos serán sanados, la muerte misma cesará, como está escrito:


“La muerte será anulada para siempre y D”s enjuagará las lágrimas de todos los rostros...” 

(Isaías 25:8) 

La vida del hombre será fácil, no tendrá las preocupaciones que tiene hoy en día, y entonces podrá lograr un bienestar físico y espiritual, todas las necesidades físicas serán satisfechas:  


“Llamaré al grano y lo multiplicaré... y aumentaré el fruto del árbol y el producto del campo...” 

(Ezequiel 36:29-30). 


“... y se juntará el que ara con el que cosecha, el que pisa uvas con el que carga la semilla para plantarla; y las montañas gotearán vino dulce y todas las colinas se derretirán” 

(Amos 9:13). 


También: Hiljot Melajim 12; Hiljot Teshuva 9; Jeremías 23:7-8; Talmud, Berajot 12b; etc.. 


IKVOT MESHIJA 

Los Talones del Mashíaj 

Si bien los Sabios nos enseñan que no sabemos la fecha exacta en que será la Redención, tenemos muchos indicios que nos ayudan a poder ver su proximidad; es decir que cuando se dan ciertas condiciones, entonces podemos esperar la inminente llegada del Mashíaj

Estudiamos en el Talmud, Sotá 49b cuales son algunas de esas condiciones: incremento de la insolencia y la impudicia; inflación apremiante; irresponsabilidad desenfrenada por parte de las autoridades; los centros de enseñanza se tornarán burdeles; guerras; muchos desposeídos pedirán limosna sin que nadie se apiade de ellos;  la sabiduría será abandonada; los jóvenes insultarán a los ancianos; la ruptura de la familia se producirá con mutuas recriminaciones; liderazgo impúdico. 


En el Talmud, Sanhedrín 97a aprendemos:

“Cuando veas una generación en constante declinación, espéralo... cuando veas una generación abrumada por muchos problemas cual un río que inunda, espéralo.  Cuando veas que las naciones luchan entre sí, mira hacia los pies del Mashíaj”. 


Los Sabios del Talmud, Sanhedrín 98b, nos enseñan qué debemos hacer los hombres para evitar “los dolores de parto del Mashíaj”, dicen: 

“!Que se comprometa con la Torah y actos de amorosa bondad!”. 

Pero no todo será sufrimiento; se revitalizará el estudio de la Torah, sabemos del gran movimiento de Baalei Teshuvá; y se abrirán “los portones de la sabiduría arriba y de las fuentes de la sabiduría abajo”, como vemos: descubrimientos y avances científicos y tecnológicos; también la revelación y propagación de las enseñanzas místicas de la Torah; durante la plegaria de Rosh HaShaná 5507, el Rabí Israel Baal Shem Tov preguntó:

“¿Cuándo has de venir?, “cuando se difundan los manantiales de tus enseñanzas (el jasidismo) hacia afuera”. 

Está escrito en Zohar II: 8a: 

“En el tiempo que Mashíaj despierte, muchos signos y milagros ocurrirán en el mundo”. 


LA PERSONALIDAD DEL MASHIAJ 

1. EL MASHIAJ: UN SER HUMANO 

El Mashíaj es un ser humano, nacido de padre y madre humanos.  El Mashíaj nacerá de manera normal, como nacemos todos los seres humanos, pero la única condición que se requiere de él, es que sea descendiente del Rey David, como está escrito en: Isaías 11:1; Jeremías 23:5-6 y 33:14 y ss.; II Samuel 7:12-16; Osea 3:5; Jeremías 30:9; Ezequiel 34:23-24 y 37:24-25.  

En Igueret Teimán, cap. 4 dice: 

“Con respecto a su surgimiento, el Mashíaj no lo sabrá anticipadamente hasta que le sea informado... un hombre, desconocido antes de su manifestación, se levantará y los signos y maravillas que sucederán por su intermedio serán la prueba de la autenticidad de sus palabras y linaje...” 

En relación  con los conceptos kabalísticos de reencarnación e impregnación de almas, se le adjudicará e instalará el alma de Mashíaj en un tzadik (Justo) viviente.  Lo que significa que a partir de su nacimiento, su rectitud se irá incrementando continuamente y en relación a sus actos se hará merecedor de niveles sublimes de perfección espiritual (Ieshuot Meshijó, Iyún HaRishón cap. 5: hakamá 6). 

2. EL MASHIAJ EN CADA GENERACION 

Sabemos que la llegada del Mashíaj está latente en cada generación, pero eso no tiene que hacernos pensar que el Mashíaj aparecerá de repente del cielo, sino que lo que nos enseñan nuestros Sabios es que Mashíaj ya se encuentra en la tierra, es un ser humano de gran elevación espiritual y santidad, un Tzadik que está en cada generación; lo que significa que en cada generación nace un descendiente de Iehudá con las condiciones para ser Mashíaj de Israel. 


En la Responsa Jatam Sofer VI:98 encontramos la siguiente comparación: Moshe, quien fue el primer redentor de Israel, vivió hasta la edad de 80 años sin saber ni sentir que sería el elegido para redimir al pueblo de Israel; así será con el Mashíaj

3. EL CARACTER Y LAS CUALIDADES DEL MASHIAJ 

“El espíritu de D”s descansará sobre él, un espíritu de sabiduría y comprensión, un espíritu de consejero y de poder, un espíritu de conocimiento y de temor a D”s.  Se inspirará en el temor a D”s y no juzgará por lo que vean sus ojos ni decidirá por lo que escuchen sus oídos.  Juzgará a los pobres con rectitud y decidirá con equidad para los humildes de la tierra; castigará la tierra con la vara de su boca y azotará a los malvados con el aliento de sus labios.  La rectitud será la faja de sus caderas y la fe el cinto de ellas” 

(Isaías 11:2-5). 

“Con su conocimiento Mi siervo juzgará con justicia a muchos...” 

(Isaías 53:11). 

“He aquí que Mi siervo será sabio, exaltado y ensalzado y se elevará muy alto” 

(Isaías 52:13). 


Según distintas fuentes, el Mashíaj poseerá  un nivel de sabiduría superior a la sabiduría del Rey Salomón y será más grande que los Patriarcas.  El Mashíaj será un gran estudioso de la Torah y se ocupará de las mitzvot y le enseñará a todo el pueblo judío y a toda la humanidad, tendrá la cualidad de persuadir a Israel para que cumpla y observe la Torah y así podremos reparar nuestras brechas espirituales, también peleará las batallas de Di”s  (Hiljot Teshuvá; Igueret Teimán; Midrash Tehilim; Hiljot Melajim). 


Apresurar la Llegada del Mashíaj


Nos explican los Sabios que por medio de la observancia de algunas mitzvot especiales, que son grandes pilares de la Torah, podemos los judíos apresurar la llegada del Mashíaj. Estas mitzvot son: Teshuvah, Tashuv (retornar), a H (Di”s), retornar a Di”s.; Shabbat; Estudio de la Torah; Tzedaka


Teshuvah: El retorno a D”s es la mitzva más destacada, está escrito:


“Cuando retornes a D”s, tu D”s, y escuches Su voz... D”s, tu D”s, te hará retornar de tu cautiverio y tendrá misericordia de ti, y El te restaurará y te reunirá de entre todas las naciones a las cuales D”s, tu D”s, te dispersó...” 

(Deuteronomio 30: 2 y ss.). 


La teshuvah provocará la redención inmediata, como está escrito: 


“Hoy, si escuchas Su voz” 

(Salmos 95: 7). 


“Guardián (es decir, D”s) ¿qué sucederá con la noche (es decir galut-exilio)? Dijo el Guardián: “La mañana (es decir la redención) ha llegado y también la noche (es decir el castigo para los idólatras y los opresores de Israel)”; si ustedes quieren solicitarla, solicítenla.  ¡Arrepiéntanse y vengan!” 

(Isaías 21: 11-12).


Shabbat: Si el pueblo de Israel observará un solo Shabat del modo correcto, Mashíaj vendría inmediatamente (Ierushalmi, Taanit 1: 1). 


“Aunque fijé un límite “al fin”, y sucederá en su tiempo independientemente de que hagan teshuvah o no... el descendiente de David (Mashíaj) vendrá si ellos observan tan sólo un Shabbat, porque el Shabat es equivalente a todas las mitzvot” 

(Shemot Rabá 25: 12). 


Estudio de la Torah: 

“El estudio de la Torah es equivalente a todas (las mitzvot)(Peah 1: 1).  En mérito a la Torah retornarán a la Tierra Santa y serán reunidos desde el exilio (Zohar III: 270a).  Israel será redimido en mérito a diez personas, sentadas una junto a la otra, cada una de ellas estudiando con la otra.  En este contexto, es especialmente significativo el estudio de pnimiut haTorah, la dimensión mística de la Torah: “En virtud de ello “Tú proclamarás la libertad en toda la tierra”.

 (Levítico 25: 10)” (Tikunei Zohar 6: 23b; Zohar III: 124b). 


Tzedaka: También la Tzedaka (ayuda social y beneficencia) es equivalente a todas las mitzvot (Babá Batrá 9a).  Nuestra compasión por los necesitados y los caídos evoca la recíproca compasión del Cielo, que apresurará así el día del descendiente de David (Mashíaj) y los días de nuestra redención (Rambam, Hiljot Matnot Haniím 10: 1). 

“Sión será redimida mediante la justicia y sus repatriados por la tzedaka” 

(Isaías 1: 27). 


“Observen la justicia y hagan tzedaka, porque Mi salvación está próxima a llegar y Mi tzedaka a ser revelada” 

(Isaías 56: 1). 


Otras mitzvot que cuentan con un sentido especial para concretar la redención son la procreación (Génesis 1: 28), las cuatro especies de Sukot (Levítico 23: 40), y enviar a la madre de los pichones (Deuteronomio 22: 6-7),  Véase: Ievamot 62a; Bershit Rabá 63: 8; Vaikrá Rabá 30: 16; Devarím Rabá 6: 7; Tikunei Zohar 6: 23a-b. 



5/28/2012

Tal Jermon, Moadim, Pág. 27: La Torá y el mundo


La Torá y el mundo
(Tal Jermon, Moadim, Pág. 279)

En la práctica, la Torá fue entregada al mundo mucho tiempo después de su creación. Podríamos pensar entonces que luego de la creación, surgieron carencias espirituales y por ello fue necesario entregar la Torá, para completar esas carencias.
Pero no es así: “La Torá antecedió al mundo” (Psajim 54A. Bereshit Rabah 1:5), “D’s contemplaba la Torá (en forma figurada), y creaba al mundo” (Bereshit Rabah 1:1). La Torá es el plan, el modelo ideal, según el cual fue creado el mundo. Es la orientación, el contenido, la esencia y el alma del mundo. Es el orden superior, la ley íntima de él: El mundo como debería de ser, y como será al final. Nuestra tarea es adecuar al mundo al ideal de la Torá.
Para comprender ese concepto, podemos valernos de una idea contraria: El pensamiento existencialista sostiene que el mundo no tiene esencia alguna o sentido propio, sólo existe la realidad, los hechos. Tú existes, yo existo. Y si yo existo, con mi libre albedrío y mi responsabilidad intentaré darle algún contenido y sentido a mi vida, porque la vida en sí carece de sentido propio.
Es cierto que en cuanto a objetos que el hombre ha creado, como una mesa, todos coincidimos que existe una idea y una esencia que antecede su creación. Es decir; el carpintero que construyó la mesa tenía una idea en cuanto a un objeto sobre el que es posible apoyar otros objetos, luego ideó un proyecto de la mesa, y según ese proyecto la construyó. La esencia de la mesa, antecedió a su existencia física. Pero en cuanto al hombre y el mundo - sostienen los existencialistas - no hubo un “carpintero” que lo ideó con anterioridad y los creó según algún plan. En su opinión, no existe un Creador del Mundo, e incluso si existe alguna entidad que creó el mundo - no está interesado en él, y no tiene conocimiento de lo que ocurre en él. Por lo tanto, no hay un plan, una orientación del mundo, ni tampoco de la vida. El hombre está por ahí “tirado” en el mundo, a nadie le interesa su destino. Y él, el hombre, se pregunta ¿qué hará de sí mismo?, ¿qué contenido y sentido puede verter en su vida - que carece de contenido y sentido de por sí? Y con su libre albedrío y con sus acciones, le da sentido a su vida. Así sostienen los existencialistas, sobre todo los ateístas.
Pero nosotros decimos: “La Torá antecedió al mundo”. La esencia, el sentido de la vida, antecedieron a su existencia física. El hombre no “inventa” los valores, y no le da el sentido a las cosas. El sentido existió antes que el hombre fuese creado, y sólo fue revelado más tarde. “El final de la acción, fue planeada con anterioridad” (Leja Dodi, de Rabí Shlomó Elkavetz): Lo que se encuentra en el principio, antes que nada fuese creado, en el pensamiento Divino, se revelará al final, al final de los días. Es semejante a un niño que acaba de nacer: ¿Cuales son sus actividades? - come y bebe, sólo actividades físicas. Más tarde, cuando crece, comienzan a aparecer elementos espirituales: Estudia, y reza. ¿Eso quiere decir que su alma fue creada sólo ahora? ¡Por supuesto que no! Su alma existía en el cielo incluso antes de su nacimiento, y fue depositada en el cuerpo, pero al principio se revelan sólo los aspectos físicos de la existencia, y más tarde los aspectos espirituales. El alma antecede a la existencia física, pero el aspecto corporal la antecede en su revelación.
Y en forma similar al hombre, que posee un alma antes de nacer, el mundo tiene un alma anterior a su creación: LaTorá es el alma del mundo, es la fuerza interior que le da vida, es su orientación y su contenido. Es cierto que no se reveló de inmediato en el momento que fue creado, de la misma forma que en el niño se revela su alma sólo en etapas más tardías de su desarrollo - se revela paulatinamente en el correr de la historia.
Cuando estudiamos Torá, nos encontramos con nosotros mismos, con nuestra esencia y nuestra alma. Nuestros sabios dijeron respecto al feto en el útero materno: “Y una vela se encuentra encendida sobre su cabeza, y observa al mundo desde un extremo al otro... y no hay ninguna etapa en la vida en que la persona se encuentra mejor... y le enseñan toda la Torá... y cuando sale al mundo, llega un ángel que le da un golpe en su cara, y le hace olvidar toda laTorá... y no sale hasta que le hacen jurar... que sea tzadik (justo) y no malvado... y debes saber que D’s es puro... y el alma que te entregó, es pura” (Nida 30B). Toda la Torá se encuentra en la persona antes que nazca. Pero de momento que llega al mundo, la “olvida”. ¡¿Para qué le enseñan la Torá en el vientre materno, si luego se la hacen olvidar?! La idea es que la Torá pertenece a la esencia de la persona, antes que nazca. Se encuentra escrita dentro del hombre, en las letras de su alma, antes de ser escrita con letras de tinta sobre el libro y letras de palabras y pensamientos en su lengua y su cerebro. Por ello, cuando estudiamos Torá, no estudiamos algo que nos es nuevo o ajeno: Sólo “recordamos” lo que estudió nuestra alma en el cielo.

Capitulo32-פרק ל''ב Yeshú condena al pueblo judío al Gehinom; v.6 ¿Yeshú sanó a la pareja homosexual del centurión?

Biblioteca Medicea Laurenziana, Manuscrito Plutei_02.17 140v


פרק ל''ב

[5] ויהי כבואו בכפר נחום המרתה ויבא אליו שר המאות ויתחנן לו

[6] לאמר אדוני בני שוכב בביתי מחולי הכווץ בלעז פִירַא''לְשִיזָה ומתחלחל מהמחלה.

[7] ויאמר אלי יש''ו אני אלך וארפאהו.

[8] ויען שר המאות ויאמר לו אדו’ אינך ראוי שתבא תחת גגי אלא שתגזור אומר וירפא.

[9] ואני אדם חוטא ויש לי ממשלת תחת ידי פירושים ופרשים ורוכבים ואומר אני לא'' מהם לך וילך בא ויבא ולעבדי עשו זה ויעשו.

[10] וישמע יש''ו ויתמה ולבאים אחריו אמר אמן אני אומר לכם לא מצאתי אמונה גדולה בישראל.

[11] כי האומר אני לכם שיבואו רבים ממזרח וממערב וינוחו עם אברהם ועם יצחק ועם יעקב במלכות שמים

[12] ובני המלכות יש לנו במחשכי גהינם ושם יהיה בֶכִי וְתִחְזָק שִנָיִם.

[13] ויאמר יש''ו לשר המאות לך וכאשר האמנת יעשה לך.

Capítulo 32
[5] Y ocurrió que entró en Kefar Najum HaMartah [Ptolemaida] y vino a él un capitán de centenas y le imploró,
[6] diciendo:
Adoní (mi señor), mi hijo yace en mi casa con la enfermedad del constrictor, que en lengua extranjera, pira'lshizah [parálisis],  y está débil con la enfermedad”.
[7] Y le dijo Yesh”u:
Yo iré y lo sanaré”.
[8] Y respondió el capitán de centenas y le dijo:
Adón, (yo) no soy digno de que tú vengas bajo mi techo; sólo expresa la palabra y él será sanado.
[9] Y yo soy un hombre pecador, y tengo potestad bajo mi mano: peones [o fariseos], jinetes y montados; y digo a uno de ellos: "¡Ve!" y va; "¡Ven!" y viene; y a mi siervo: "¡Haz esto!" y lo hace”.
[10] Y oyó Yesh”u y se asombró y a los que lo seguían dijo:
“Verdaderamente les digo: No he hallado una fe (tan) grande en Israel.
[11] Os digo yo a ustedes que vendrán muchos del Oriente y del Occidente y reposarán con Avraham, y con Yitzjak y con Ya’akov en el reino de los cielos;
[12] Y los hijos del reino tendrán las tinieblas del Gehinom, y allí será el llanto y de estrujar los dientes”.
[13] Y le dijo Yesh”u al capitán de centenas:
“Ve; y como has creído te será hecho”. Y fue sanado el muchacho en aquella hora.

Comentario.

El pasaje abre una serie de episodios en los que Yeshú emite veredictos morales de alcance colectivo sobre la base del contacto más superficial con casos individuales, patrón que no traiciona discernimiento profético alguno sino una precipitación condenatoria que ningún representante genuino del Santo Bendito Sea hubiera debido permitirse. Que el elogio de un solo soldado romano —miembro de un ejército de ocupación— bastara para invertir la condición soteriológica de todo Israel constituye una grotesquería teológica que ningún lector judío familiarizado con la tradición mishnaica puede encontrar creíble. Los rabinos enseñaron en Masejet Sanhedrín 10:1:

כָּל יִשְׂרָאֵל יֵשׁ לָהֶם חֵלֶק לָעוֹלָם הַבָּא, שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיה ס) וְעַמֵּךְ כֻּלָּם צַדִּיקִים לְעוֹלָם יִירְשׁוּ אָרֶץ נֵצֶר מַטָּעַי מַעֲשֵׂה יָדַי לְהִתְפָּאֵר

“Todos los judíos tienen una participación en el Mundo Venidero, como se dice, (Yeshayah/Isaías 60:21), “Tu pueblo es todo justo; ellos heredarán la tierra para siempre, el ramal de mi plantación, la obra de mis manos, para que yo sea glorificado”.

Fundamentando esta afirmación en Yeshayahu 60:21 y confirmando lo que los profetas habían prometido sin ambigüedad: la salvación de Israel no es condicional a la admiración de soldados gentiles ni revocable por la comparación despreciativa de un predicador itinerante. Masejet Eduyot 2:10 reserva el Gehinom para los reshaim, no para el am Israel en cuanto colectivo, y Avot 5:19 confina esa categoría a quienes, como Bil'am, buscaron activamente la destrucción de Israel. La lógica de este texto, puesta en boca de Yeshú, asigna a la totalidad del pueblo judío la posición de Bil'am, mientras eleva al centurión romano y a las masas indiferenciadas provenientes de oriente y occidente a recostarse junto a los Avot. Ningún Ben Israel genuino habría pronunciado semejante sentencia, y ningún profeta verdadero habría juzgado a Israel por la vista de sus ojos ni por lo que sus oídos oyeron, como recuerda Yeshayahu 11:3.

Pero es precisamente en el núcleo filológico de este episodio donde emerge la evidencia más devastadora y, hasta el momento, más sistemáticamente eludida contra la tradición cristiana. El texto del Even Bohan de Shem Tov Ibn Shaprut, del que procede el presente capítulo, emplea en el versículo 6 el término בְּנִי —mi hijo—. A primera lectura, esto parece una elección de traducción natural, correspondiente a lo que muchas versiones cristianas vierten como "hijo" o "niño". Sin embargo, el examen de la historia de transmisión del texto de Shem Tov, combinado con la evidencia interna de la tradición manuscrita griega y con la historia jurídica y social romana, revela que este rendering aparentemente inocente encubre una relación de naturaleza fundamentalmente distinta, que la cadena de transmisión sanitizó progresivamente sin resolver jamás sus contradicciones internas.

Está hoy suficientemente establecido en los estudios sobre el Even Bohan que Shem Tov ibn Shaprut no trabajó directamente a partir de una Vorlage griega, sino a través de un intermediario catalán o de una versión en lengua romance en circulación en la Península Ibérica durante el siglo XIV. Este dato es decisivo para el versículo en cuestión. El término catalán "criat" —del latín creatus, el criado en la casa, el joven formado en el ámbito doméstico de un patrono— fue vertido por Shem Tov como בְּנִי, "mi hijo", una traducción filológicamente sostenible en apariencia pero semánticamente inexacta de manera crítica. En el vocabulario doméstico y castrense catalán-aragonés del período, "criat" designaba a un joven que, habiendo sido formado en el servicio íntimo de un patrón, mantenía con él vínculos personales que excedían con mucho los de la servidumbre ordinaria. La raíz latina creatus en el uso clásico designaba al puer delicatus —el joven de compañía de la cultura doméstica y militar romana— cuya relación con su patrono ocupaba un registro erótico-social plenamente documentado en la literatura latina. Shem Tov, operando en un entorno alejado del texto griego por al menos un intermediario romance, no tuvo acceso al término que el narrador original empleó, que la evidencia manuscrita más antigua conserva sin ambigüedad alguna.

Ese término es παῖς/παιϲ. El Codex Sinaiticus, en el folio 203b, transcribe las palabras del centurión de la siguiente manera:

και λεγων ο παιϲ
μου βεβληται εν
τη οικια παραλυτι
κοϲ δινωϲ βαϲανιζομενοϲ

(Traducción: ‘Y diciendo: Señor, mi muchacho yace en mi casa paralizado, terriblemente atormentado’.)

 

El campo semántico del παῖς en el griego clásico y helenístico es amplio, pero su despliegue en contextos militares y sociales dista de ser inocente. Cuando Mateo habla de un hijo en sentido filial propio, emplea consistentemente el término υἱός (huiós): en este mismo pasaje, el versículo 12 habla de “los hijos del reino” (υἱοὶ τῆς βασιλείας). Cuando habla de un esclavo o criado en sentido funcional, emplea δοῦλος (doúlos): el propio centurión, en el versículo 9 del mismo episodio, distingue a sus sirvientes —τῷ δούλῳ μου— del παῖς del versículo 6 mediante el uso explícito de ese término diferente. Los hábitos léxicos de Mateo en las veintiséis ocurrencias de παῖς en su Evangelio no designan nunca de manera inequívoca a un hijo biológico; el término se mueve consistentemente en el registro de un joven en relación personal íntima, una suerte de subordinado de naturaleza no servil.

Esta distinción léxica ha sido señalada parcialmente en la investigación existente, pero lo que no ha sido desarrollado con suficiente precisión es la estructura lógica interna del discurso del centurión como evidencia del estatuto diferenciado del παῖς. En el versículo 9, el centurión construye un paralelo entre su autoridad militar y su capacidad de ordenar: da órdenes a sus soldados y a su sirviente (δούλῳ). El παῖς del versículo 6 no pertenece a ninguna de estas dos categorías. No es un soldado bajo el mando del centurión, ni es un δοῦλος perteneciente al personal doméstico en sentido funcional-servil. Es alguien que yace en la casa del centurión (ἐν τῇ οἰκίᾳ), en un estado de angustia física que provoca en el centurión un grado de aflicción personal suficiente para llevarlo a acercarse a un predicador judío itinerante y postrarse ante él. El registro emocional del discurso del centurión —la urgencia, la vulnerabilidad personal, la disposición a humillarse ante Yeshú— sólo tiene sentido si la relación en cuestión era de apego íntimo personal, no de afecto paternal ni de dependencia administrativa. Este es un residuo narrativo que ninguna traducción sanitizada puede explicar, y cuya presencia en el texto delata que el material original poseía una densidad relacional que los traductores sucesivos atenuaron sin lograrlo del todo.

El derecho romano suministra el control externo definitivo para esta lectura. Está documentado que desde aproximadamente el año 13 a.C., el emperador Augusto prohibió mediante ley a los soldados por debajo del rango de oficiales senatoriales y ecuestres —centuriones incluidos— contraer matrimonio legal y formar familia. Esta prohibición permaneció vigente hasta el año 197 d.C., cuando Septimio Severo la abrogó. El episodio narrado en esta perícopa cae dentro de un intervalo temporal en el que un centurión no podía, legal ni socialmente, tener un hijo legítimo residiendo en su casa. El término בְּנִי en la versión de Shem Tov introduce en consecuencia una ficción genealógica en el texto —ficción que Shem Tov heredó de su intermediario catalán, que ya había oscurecido la relación original— pero ficción al fin.

El referente correcto de παῖς en este contexto militar es recuperable gracias al testimonio sostenido de las fuentes antiguas. Tucídides en el siglo V a.C., Jenofonte en el IV, Calímaco en el III, Polieno en el II y Plutarco en el I de nuestra era atestiguan todos la práctica establecida por la cual los comandantes griegos y posteriormente romanos mantenían παῖδες —jóvenes acompañantes íntimos— dentro del campamento militar, en relaciones que combinaban la compañía erótica con la protección social. El estudio fundacional de Kenneth Dover sobre la homosexualidad griega estableció, sobre la base de ese testimonio y de la evidencia iconográfica de la cerámica ática, que παῖς en el contexto erótico designaba al compañero pasivo en una relación masculina —el ἐρώμενος (erómenos)— mientras su pareja mayor asumía el papel de ἐραστής (erastes). Autores e historiadores romanos como Plauto, Valerio Máximo, Marcial y Tácito documentan la persistencia de este arreglo dentro de las legiones romanas, nombrando en algunos casos a centuriones específicos asociados con tales prácticas. El trabajo comparativo de Bernard Sergent sobre la mitología griega confirmó que παῖς y su forma derivada παιδικά (paidika) funcionaban como designaciones estándar del compañero pasivo en estas relaciones, independientemente de la edad real del individuo, incluso cuando había alcanzado la estatura adulta completa.

En el paralelo juanino —la perícopa de curación de Juan 4:43-54, que este comentario debe leer junto al presente texto mateano— la misma inconsistencia terminológica es observable e independientemente confirmatoria. En Juan 4:46 y 4:53 se usa el término υἱός, como cabría esperar para un "hijo" en sentido propio. Sin embargo, en Juan 4:51, cuando los sirvientes salen al encuentro del βασιλικός (el oficial imperial, no un centurión como en Mateo pero una figura de rango militar-administrativo comparable) con la noticia de la recuperación, emplean el término ὁ παῖς αὐτοῦ —"su páiz"—. La Peshita, la traducción siríaca, vierte este término como ܒ݁ܪܳܟ݂ (brakh), "tu hijo", en Juan 4:51, error que resulta paralelo al בְּנִי de Shem Tov y confirma que el impulso sanitizador estaba ya operativo en la tradición aramea. El texto griego, sin embargo, conservado en el Codex Sinaiticus en el folio 249a, permite que ambos registros —υἱός y παῖς— coexistan dentro de una única perícopa de una manera que sólo tiene sentido si el narrador manejaba una tradición en la que la figura en cuestión portaba una identidad terminológica distinta de "hijo" en sentido estricto, que los redactores posteriores intentaron normalizar colapsando παῖς en υἱός a lo largo del texto.

Lo que no ha sido observado hasta el momento con suficiente precisión filológica es lo siguiente: el texto de Shem Tov, al verter παῖς como בְּנִי, crea inadvertidamente un problema adicional específico del registro hebreo. En el hebreo bíblico y mishnaico, el término בֵּן (hijo) en forma posesiva —בְּנִי, "mi hijo"— porta una carga genealógica inequívoca ausente del griego παῖς. Cuando un hebreoparlante dice בְּנִי, la lectura predeterminada es la de prole biológica. El griego παῖς, por el contrario, conserva suficiente ambigüedad semántica como para haber funcionado en un amplio espectro de relaciones íntimas sin activar de inmediato el registro genealógico. Al elegir בְּנִי por encima del semánticamente más neutro נַעֲרִי —"mi joven", "mi muchacho"—, que es precisamente lo que los hebraístas cristianos que trabajaron directamente del griego emplearon, en una elección más fiel al original aunque también ellos resistieran la lectura erótica, el intermediario catalán de Shem Tov clausuró la ambigüedad original del griego y sustituyó una relación genealógica que el contexto militar romano hace históricamente imposible. El contraste entre el בְּנִי de Shem Tov y el נַעֲרִי de las traducciones hebreas de Delitzsch y de la Bible Society in Israel es por sí solo diagnóstico: los hebraístas cristianos, trabajando del griego, reconocieron que παῖς no equivalía sin más a υἱός, y su elección de נַעֲרִי, aunque motivada también por el deseo de eludir la lectura erótica, preserva la apertura semántica del término original. El בְּנִי de Shem Tov, derivado a través del "criat" catalán, cierra esa apertura mediante la introducción de un término hebreo que no admite interpretación homoerótica o parafilial en su uso estándar, pero a costa de producir una imposibilidad histórica que el texto no puede sostener. 

Hay además un hallazgo que la literatura sobre esta perícopa no ha explotado con la precisión necesaria: la designación romana del puer delicatus —el joven de compañía de la cultura doméstica y militar romana— se corresponde con notable exactitud con el "criat" catalán como tipo social. El puer delicatus no era un esclavo en el sentido jurídico formal —no se lo denominaba servus—, ni era un hijo biológico, ni era un soldado de rango. Era un joven "criado" dentro de la esfera doméstica y social del patrono, cuya intimidad con éste era comprendida por los contemporáneos como de carácter erótico. Esta es exactamente la figura que el intermediario catalán denominó "criat" y que Shem Tov vertió como בְּנִי. La carga genealógica de בְּנִי descansa por tanto sobre un error de traducción que surge del colapso de la categoría doméstica latino-catalana "criat/creatus" en una designación filial hebrea, con el efecto de suprimir una relación que los manuscritos griegos más antiguos conservan, por incómoda que resulte, bajo la forma de παῖς. La cadena de transmisión puer delicatus → creatus → criatבְּנִי constituye una genealogía de la supresión textual que ningún comentario anterior de este pasaje ha trazado de manera explícita.

Las implicaciones para la evaluación de Yeshú como autoridad moral y halájica son graves. En ningún momento de esta narración Yeshú indaga sobre la naturaleza de la relación del centurión con el παῖς. No manifiesta la más mínima preocupación ante la institución militar romana de la compañía homoerótica entre oficiales y sus παῖδες, que la Torah prohíbe en los términos más inequívocos: וְאֶת-זָכָר לֹא תִשְׁכַּב מִשְׁכְּבֵי אִשָּׁה תּוֹעֵבָה הִוא (Vaikrá 18:22), y וְאִישׁ אֲשֶׁר יִשְׁכַּב אֶת-זָכָר מִשְׁכְּבֵי אִשָּׁה תּוֹעֵבָה עָשׂוּ שְׁנֵיהֶם מוֹת יוּמָתוּ דְּמֵיהֶם בָּם (Vaikrá 20:13). Yeshú no sólo se abstiene de llamar al centurión a la teshuvá; lo elogia activamente y accede a su petición, sanando al παῖς sin imponer condición alguna sobre la relación. Quien pretendía ser el representante vivo de la Torah de Moshe —y según sus seguidores su culminación y plenitud— habría debido, al menos, dirigirse a la dimensión halájica de la situación. El silencio es elocuente, y concuerda con el retrato que el texto siríaco de Mateo 5:17:

ܠܐ ܬܣܒܪܘܢ ܕܐܬܝܬ ܕܐܫܪܐ ܢܡܘܣܐ ܐܘ ܢܒܝܐ ܠܐ ܐܬܝܬ ܕܐܫܪܐ ܐܠܐ ܕܐܡܠܐ

לא תסברון דאתית דאשׁרא נמוסא או נביא לא אתית דאשׁרא אלא דאמלא

No penséis que he venido a perder la Namusa (ley gentil-נמוסא) o los profetas: yo no he venido a debilitarla, pero he venido a cumplirla.

En la Peshita ofrece cuando Yeshú declara que no ha venido a derogar el namusa νόμος—, término que en el contexto arameo y griego designaba no exclusivamente la Torah de Moshe sino el derecho consuetudinario (νόμιμα) de las naciones, incluyendo precisamente las prácticas greco-romanas que la Torah prohíbe.

La figura de Yeshú que emerge de una lectura filológicamente honesta de este pasaje no es la de un profeta que sostiene los estándares morales de Israel. Es la de un predicador itinerante que, ya fuera por indiferencia, incapacidad o predisposición ideológica, se mueve con perfecta comodidad en el mundo de la costumbre militar romana —con sus παῖδες, sus centuriones, su erótica legionaria— sin desafiarla jamás en nombre de la Torah que afirmaba encarnar. Que el texto hebreo de Shem Tov encubra esto bajo la inocencia doméstica de בְּנִי no altera la realidad que los manuscritos griegos más antiguos, leídos a la luz de la historia social romana y de la filología clásica, hacen inevitable: Yeshú sanó al compañero erótico de un soldado romano y encontró en ello ocasión para condenar a todo el pueblo judío al Gehinom.