2/25/2020

¿Eliahu HaNabí -el Profeta Elías - con el poder de matar por medio del Shem HaMeforash? ¿Yeshu fue similar a Eliahu HaNabí?

BS"D


Leyendo el Tafsir del RaSa"G (Rav Saʿadia Gaón al-Fayyūmī) sobre la parashá Shemot, me detuve en Éxodo 2:14. El nombre mismo de la obra, tafsīr (תפסיר), que en el árabe islámico designa el comentario coránico, designa aquí la traducción de la Torah al árabe: una versión que no se limita a trasladar sino que interpreta. El versículo recoge el momento en que el hebreo reprendido por Mosheh le devuelve la pregunta convertida en amenaza:

וַ֠יֹּאמֶר מִ֣י שָֽׂמְךָ֞ לְאִ֨ישׁ שַׂ֤ר וְשֹׁפֵט֙ עָלֵ֔ינוּ הַלְהָרְגֵ֙נִי֙ אַתָּ֣ה אֹמֵ֔ר כַּאֲשֶׁ֥ר הָרַ֖גְתָּ אֶת־הַמִּצְרִ֑י וַיִּירָ֤א מֹשֶׁה֙ וַיֹּאמַ֔ר אָכֵ֖ן נוֹדַ֥ע הַדָּבָֽר׃

El Gaón lo vierte al judeo-árabe, es decir, a un árabe escrito con caracteres hebreos:

פקאל מן צירך רג֗לא רייסא וחאכמא עלינא אתריד אן תקתלני כמא קתלת אלמצרי פפזע מוסי וקאל אד֗ן קד ערף אלאמר

Transcrito a caracteres árabes, el texto es:

فقال من صيَّرك رجلاً رئيساً وحاكماً علينا أتريد أن تقتلني كما قتلتَ المصري ففزع موسى وقال إذن قد عُرف الأمر

Y en castellano: 

«Y dijo: ¿Quién te ha constituido varón, jefe y juez sobre nosotros? ¿Acaso pretendes matarme como mataste al egipcio? Entonces Mosheh se sobresaltó y dijo: Así pues, el asunto ya es conocido».

La versión es casi un calco del hebreo, pero cada elección léxica tiene su razón. La tríada אִישׁ / שַׂר / שֹׁפֵט se reparte en rajul / raʾīs / ḥākim, y el verbo שָׂם («poner», «instituir») pasa a ṣayyara, la forma II de ṣāra, que conserva la idea de investidura: «hacer que alguien sea algo». Las alef finales de רג֗לא, רייסא y וחאכמא son el tanwīn acusativo (-an), convención del judeo-árabe clásico que la transcripción árabe restituye, y los signos que el texto lleva sobre la gimel y la dalet (ג֗ y ד֗) fijan la lectura como jīm (ج) y dhāl (ذ), de modo que se lea rajul e idhan y no otra cosa.

Tres decisiones merecen detenerse. La primera es el participio אֹמֵר. El hebreo pregunta, literalmente, «¿a matarme tú dices?», con un verbo de habla, y Saadía lo resuelve con أَتُرِيدُ (a-turīdu), «¿acaso quieres, pretendes?», que sustituye un verbo de decir por uno de voluntad; veremos que esta elección, en apariencia inocente, va a contracorriente de la lectura rabínica. La segunda es וַיִּירָא, que no vierte con el verbo corriente del miedo, khāfa, sino con فَزِعَ (fazaʿa), «sobresaltarse, caer presa del pánico», que describe una reacción súbita y no un estado: Mosheh se estremece al oír, antes de razonar. La tercera es נוֹדַע הַדָּבָר, donde el nifʿal hebreo se traslada al pasivo árabe عُرِفَ (ʿurifa), «fue conocido», y el sustantivo דָּבָר («palabra» y «cosa» a la vez) a أَمْر (amr), «asunto». La grafía consonántica ערף, sin vocales, admite también la lectura activa ʿarafa («supo»), pero el pasivo calca mejor el nifʿal. Conviene retener la palabra amr, que en árabe significa también «orden, mandato» y que reaparecerá más adelante con ese peso.

Este pasaje me recuerda al episodio similar que registra el Corán, y conviene distinguir bien de cuál se trata. El paralelo más directo no está en la sura de la Cueva sino en la sura del Relato, Corán 28:19, que narra el mismo trance de Éxodo 2:11-15 y pone en boca del israelita la frase que el hebreo dirige a Mosheh:

فَلَمَّا أَنْ أَرَادَ أَن يَبْطِشَ بِالَّذِي هُوَ عَدُوٌّ لَّهُمَا قَالَ يَا مُوسَىٰ أَتُرِيدُ أَن تَقْتُلَنِي كَمَا قَتَلْتَ نَفْسًا بِالْأَمْسِ إِن تُرِيدُ إِلَّا أَن تَكُونَ جَبَّارًا فِي الْأَرْضِ وَمَا تُرِيدُ أَن تَكُونَ مِنَ الْمُصْلِحِينَ

«Y cuando [Mosheh] quiso asir con fuerza al que era enemigo de ambos, [el hombre] dijo: ¡Mosheh! ¿Acaso quieres matarme como mataste ayer a una persona? No pretendes sino ser un tirano en la tierra, y no quieres ser de los reformadores».

La fórmula coránica أَتُرِيدُ أَن تَقْتُلَنِي كَمَا قَتَلْتَ coincide casi palabra por palabra con la del Gaón: la hamza interrogativa corresponde a la he interrogativa de הַלְהָרְגֵנִי, el volitivo turīdu resuelve igualmente el אֹמֵר hebreo y la comparativa kamā qatalta traduce כַּאֲשֶׁר הָרַגְתָּ. Esa convergencia es esperable, porque el árabe tenía pocas maneras naturales de verter un hebreo tan literal, y por sí sola no prueba dependencia en ninguna dirección. Las diferencias, en cambio, son elocuentes. En el v. 19 el Corán nombra a la víctima únicamente como nafs («persona», «vida»), sin el gentilicio al-miṣrī que el hebreo y el Gaón conservan. Y la pregunta por la investidura (מִי שָׂמְךָ, «¿quién te instituyó?»), que cuestiona la autoridad de Mosheh como שַׂר וְשֹׁפֵט, se convierte en una disyuntiva moral: pretendes ser un jabbār («tirano», de la raíz ǧ-b-r, «forzar») y no un muṣliḥ («reformador», de ṣ-l-ḥ). El reproche jurídico del Éxodo pasa a ser, en el Corán, un reproche ético.

El desenlace también rima. En el Éxodo el asunto «fue conocido» (נוֹדַע הַדָּבָר) y Mosheh huye (2:15). En el Corán llega corriendo un hombre desde el extremo de la ciudad para avisarle de que los notables yaʾtamirūna bika, «deliberan sobre ti» para matarlo (28:20), con un verbo de la raíz ʾ-m-r, la misma de amr, y Mosheh sale khāʾifan yataraqqabu, «temeroso y alerta» (28:21), el estado que el Gaón condensa en fazaʿa.

Distinta es la relación con la sura de la Cueva, que no repite el episodio sino que lo invierte. Allí Mosheh viaja con un siervo de Di-s a quien el Corán no nombra (18:65, ʿabdan min ʿibādinā, «uno de Nuestros siervos») y que la tradición exegética, a partir de un ḥadīz recogido por al-Bujārī, identifica con al-Jaḍir (الخضر, «el Verde»; se encuentra también como al-Jidr, al-Khiḍr o al-Khaḍir). En el segundo de sus tres actos, este compañero mata a un muchacho:

فَانطَلَقَا حَتَّىٰ إِذَا لَقِيَا غُلَامًا فَقَتَلَهُ قَالَ أَقَتَلْتَ نَفْسًا زَكِيَّةً بِغَيْرِ نَفْسٍ لَّقَدْ جِئْتَ شَيْئًا نُّكْرًا

«Y partieron los dos, hasta que, cuando encontraron a un muchacho, [el compañero de Mosheh] lo mató. Dijo [Mosheh]: ¿Has matado a una persona inocente, sin que [ella hubiera matado a] otra persona? Has cometido, ciertamente, algo abominable (nukr)».

Es ahora Mosheh quien reprueba, con la expresión نَفْسًا زَكِيَّةً بِغَيْرِ نَفْسٍ, una muerte, cuando él mismo había matado a un hombre. Al final del relato, el compañero justifica sus tres actos y rechaza la autoría que se le imputa:

وَأَمَّا الْجِدَارُ فَكَانَ لِغُلَامَيْنِ يَتِيمَيْنِ فِي الْمَدِينَةِ وَكَانَ تَحْتَهُ كَنزٌ لَّهُمَا وَكَانَ أَبُوهُمَا صَالِحًا فَأَرَادَ رَبُّكَ أَن يَبْلُغَا أَشُدَّهُمَا وَيَسْتَخْرِجَا كَنزَهُمَا رَحْمَةً مِّن رَّبِّكَ وَمَا فَعَلْتُهُ عَنْ أَمْرِي ۚ ذَٰلِكَ تَأْوِيلُ مَا لَمْ تَسْطِع عَّلَيْهِ صَبْرًا

«En cuanto al muro, pertenecía a dos muchachos huérfanos de la ciudad; bajo él había un tesoro que les pertenecía, y su padre era un hombre justo. Tu Señor quiso que alcanzaran su madurez y extrajeran su tesoro, como misericordia de tu Señor. Y no lo hice por iniciativa propia. Ésa es la interpretación (taʾwīl) de aquello con lo que no pudiste tener paciencia».

La frase final, وَمَا فَعَلْتُهُ عَنْ أَمْرِي (wa-mā faʿaltuhū ʿan amrī), dice literalmente «no lo hice por mi amr», es decir, por mi decisión o mandato, y devuelve esa palabra al centro de la escena: el acto que parecía arbitrario obedecía a una orden que no era del que lo ejecutaba. La relación con el Tafsir no es, por tanto, de coincidencia textual sino de simetría. En el Éxodo, Mosheh es reprendido por haber matado y teme que el asunto se conozca; en la Cueva, es Mosheh quien reprende una muerte sin acordarse de la suya, y lo que se le descubre es la razón oculta de los actos.

Antes de seguir conviene precisar quiénes son los hebreos que riñen. Éxodo 2:13 habla de «dos hombres hebreos que reñían» (שְׁנֵי אֲנָשִׁים עִבְרִים נִצִּים), y el Talmud Bavli, en masejet Nedarim 64b, recoge la enseñanza de Rabí Yojanán en nombre de Rabí Shimon bar Yojai, un rabino de fama mística: dondequiera que la Torah dice «riñendo» (nitzim, Éx 2:13) o «de pie» (nitzavim, Éx 5:20), se refiere a Datan y Aviram. La equiparación descansa en el núcleo consonántico נצ, común a ambos verbos, y la Gemará la invoca a propósito de Éx 4:19, «han muerto todos los hombres que buscaban tu vida»: si esos hombres eran Datan y Aviram, que seguían vivos en tiempos de Koraj, la «muerte» del versículo no puede ser literal, y Reish Lakish la entiende como pérdida de bienes y de crédito. Para esta tradición, por tanto, el hebreo que interpela a Mosheh en 2:14 es uno de los que buscaban su vida, es decir, uno de los delatores.

La identificación permite afinar la comparación con el Corán. También allí hay un israelita que el día anterior había pedido auxilio y a quien Mosheh llama إِنَّكَ لَغَوِيٌّ مُّبِينٌ (innaka la-ghawiyyun mubīn, «eres claramente un extraviado», 28:18), el equivalente coránico del rasha («malvado») con que Mosheh designa en Éx 2:13 a quien levanta la mano contra su prójimo (לָמָּה תַכֶּה רֵעֶךָ, «¿por qué golpeas a tu prójimo?»). Y es ese mismo israelita quien, al creerse amenazado, pronuncia la frase que divulga el secreto (28:19). El hebreo, con todo, no llega a golpear: Reish Lakish deduce en Sanhedrín 58b, de que el verbo esté en imperfecto (takeh) y no en perfecto (hikita), que quien solo alza la mano contra su prójimo ya es llamado rasha. El agresor, pues, no mata. La única muerte del relato la ejecuta Mosheh.

Por otra parte, en el capítulo 25 de los Fuṣūṣ al-ḥikam de Ibn ʿArabī (Murcia, 1165 – Damasco, 1240), titulado «El engarce de una sabiduría de la eminencia en la palabra de Moisés» (فَصُّ حِكْمَةٍ عُلْوِيَّةٍ فِي كَلِمَةٍ مُوسَوِيَّةٍ; ed. Guijarro, pp. 237-256), la relación entre Mosheh y al-Jaḍir se presenta como la pedagogía de una «ciencia» que el profeta aún no poseía, y el punto de partida es precisamente el homicidio del egipcio de Éx 2:11-15. Según su lectura, Mosheh mató al egipcio por una inspiración secreta, sin esperar una orden expresa, porque todo profeta está preservado interiormente (ʿiṣma, عِصْمَة, de la raíz ʿ-ṣ-m, «proteger») sin ser consciente de ello hasta que se le notifica. Por eso al-Jaḍir, a quien la nota de Guijarro describe como el inmortal guardián de la fuente de la eterna juventud y maestro esotérico de los sufíes y de los profetas (n. 94), le hace presenciar la muerte del joven (Cor. 18:74), y Mosheh lo reprueba olvidando su propio acto. La frase «no lo hice por iniciativa propia» (wa-mā faʿaltuhū ʿan amrī, 18:82) le recuerda así el grado de impecabilidad que tenía antes de saberlo (p. 245).

Los tres actos de al-Jaḍir, que parecen contravenir la Ley revelada (n. 95), siguen el patrón de apariencia negativa y sentido oculto salvífico que Ibn ʿArabī ya había aplicado al arca en que fue puesto Mosheh: el agujero abierto en el barco equivale al cofre arrojado a las aguas, perdición en apariencia y salvación en verdad (pp. 245-247). La huida de Mosheh obedece a la misma lógica. Exteriormente fue temor y, según la verdad interior, amor a la salvación, porque todo movimiento procede del amor. En este punto Ibn ʿArabī evoca el dicho divino «Yo era un Tesoro ignorado y quise ser conocido» (كُنْتُ كَنْزًا مَخْفِيًّا فَأَحْبَبْتُ أَنْ أُعْرَفَ), un ḥadīz qudsī sin cadena de transmisión reconocida en las colecciones canónicas pero central en el sufismo. La forma uʿrafa («ser conocido») comparte raíz con el ʿurifa («fue conocido») del Gaón: la misma raíz ʿ-r-f que en el Tafsir designa el instante en que el asunto se divulga y hace huir a Mosheh designa, en el sufí, el motor amoroso del cosmos. Sería un exceso ver en ello una dependencia, pero es una resonancia que un lector arabófono no podía dejar de oír.

La educación culmina en la separación (Cor. 18:78). Al-Jaḍir posee una ciencia que Mosheh no abarca y Mosheh otra que al-Jaḍir no conoce, y cada uno reconoce al otro y respeta las conveniencias de su función, pues al-Jaḍir sabía que Mosheh era el enviado (pp. 249-251).

Frente a esto, el Tafsir del Gaón sobre Éx 2:14 es una versión literal y exegéticamente austera, que vierte vayyirá por fazaʿa y nodaʿ ha-davar por ʿurifa l-amr sin ofrecer ninguna justificación interior del homicidio ni del temor. Ambos textos parten del mismo instante, el miedo de Mosheh ante la divulgación de su acto. Pero Ibn ʿArabī, más de dos siglos después de la muerte de Saadía (882-942), lo reinterpreta con una hermenéutica esotérica a la que el Gaón no recurre y que además descansa en un episodio coránico (18:60-82) sin equivalente en el texto masorético. La diferencia de método es nítida: para Saadía basta con el sentido llano del texto bíblico, mientras que para Ibn ʿArabī el acto de Mosheh es objeto de una ciencia del secreto divino que solo al-Jaḍir puede explicarle.

La tradición judía, sin embargo, tampoco se contentó con el sentido llano. Quien interpela a Mosheh en el versículo 2:14 no es el sabio que lo instruirá en el Corán, sino el hebreo reprendido, y lo que Mosheh teme que se sepa es la manera misma en que mató. Rashí, que consigna primero el sentido literal, comenta הַלְהָרְגֵנִי אַתָּה אֹמֵר que, de aquí, se aprende que Mosheh había matado al egipcio con la sola pronunciación del Shem HaMeforash (שם המפורש, el Nombre Explícito), con base en el Midrash Tanjumá (Shemot 10) y en Shemot Rabá 1:30, cuyo texto dice:

וַיֹּאמֶר מִי שָׂמְךָ לְאִישׁ שַׂר וגו', רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר בֶּן עֶשְׂרִים שָׁנָה הָיָה משֶׁה בְּאוֹתָהּ שָׁעָה, אָמְרוּ לוֹ עֲדַיִן אֵין אַתָּה רָאוּי לִהְיוֹת שַׂר וְשׁוֹפֵט עָלֵינוּ, לְפִי שֶׁבֶּן אַרְבָּעִים לְבִינָה. וְרַבִּי נְחֶמְיָה אָמַר בֶּן אַרְבָּעִים שָׁנָה הָיָה, אָמְרוּ לוֹ וַדַּאי שֶׁאַתָּה אִישׁ, אֶלָּא שֶׁאִי אַתָּה רָאוּי לִהְיוֹת שַׂר וְשׁוֹפֵט עָלֵינוּ. וְרַבָּנָן אָמְרֵי אָמְרוּ לֵיהּ וַהֲלוֹא בְּנָהּ שֶׁל יוֹכֶבֶד אַתָּה וְהֵיאַךְ קוֹרִין לְךָ בֶּן בַּתְיָה וְאַתָּה מְבַקֵּשׁ לִהְיוֹת שַׂר וְשׁוֹפֵט עָלֵינוּ, נוֹדִיעַ עָלֶיךָ מֶה עָשִׂיתָ לַמִּצְרִי. הַלְהָרְגֵנִי אַתָּה אֹמֵר, אַתָּה מְבַקֵּשׁ לֹא נֶאֱמַר, אֶלָּא אַתָּה אֹמֵר, מִכָּאן אַתָּה לָמֵד שֶׁשֵּׁם הַמְפֹרָשׁ הִזְכִּיר עַל הַמִּצְרִי וַהֲרָגוֹ. כֵּיוָן שֶׁשָּׁמַע כֵּן נִתְיָרֵא מִלָּשׁוֹן הָרָע, וַיֹּאמַר אָכֵן נוֹדַע הַדָּבָר, רַבִּי יְהוּדָה בַּר רַבִּי שָׁלוֹם בְּשֵׁם רַבִּי חֲנִינָא הַגָּדוֹל, וְרַבּוֹתֵינוּ בְּשֵׁם רַבִּי אֲלֶכְּסַנְדְּרִי אָמְרוּ, הָיָה משֶׁה מְהַרְהֵר בְּלִבּוֹ וְאוֹמֵר מֶה חָטְאוּ יִשְׂרָאֵל שֶׁנִּשְׁתַּעְבְּדוּ מִכָּל הָאֻמּוֹת, כֵּיוָן שֶׁשָּׁמַע דְּבָרָיו אָמַר לָשׁוֹן הָרָע יֵשׁ בֵּינֵיהֶן הֵיאַךְ יִהְיוּ רְאוּיִין לַגְּאֻלָּה, לְכָךְ אָמַר: אָכֵן נוֹדַע הַדָּבָר, עַתָּה יָדַעְתִּי בְּאֵיזֶה דָבָר הֵם מִשְׁתַּעְבְּדִים

En castellano: 

«Y dijo: ¿Quién te ha puesto por hombre, jefe y juez sobre nosotros? Rabí Yehudá dice que Mosheh tenía entonces veinte años; le dijeron: todavía no eres digno de ser jefe y juez sobre nosotros, pues a los cuarenta años se llega a la inteligencia (binah). Rabí Nejemyá dijo que tenía cuarenta años; le dijeron: sin duda eres un hombre, pero no eres digno de ser jefe y juez sobre nosotros. Los Rabinos dicen que le dijeron: ¿acaso no eres el hijo de Yojéved? ¿Cómo es que te llaman hijo de Bitiá y pretendes ser jefe y juez sobre nosotros? Daremos a conocer lo que hiciste al egipcio. “¿A matarme tú dices?”: no se dijo “pretendes”, sino “dices”; de aquí aprendes que pronunció sobre el egipcio el Nombre Explícito y lo mató. Cuando oyó esto, se atemorizó por la maledicencia (lashon ha-ra) y dijo: “Ciertamente el asunto es conocido”. Rabí Yehudá bar Rabí Shalom, en nombre de Rabí Janiná el Grande, y nuestros maestros, en nombre de Rabí Alexandri, dijeron: Mosheh meditaba en su corazón y se decía: ¿en qué pecó Israel para ser esclavizado entre todas las naciones? Cuando oyó sus palabras, dijo: hay maledicencia entre ellos, ¿cómo serán dignos de la redención? Por eso dijo: “Ciertamente el asunto es conocido”; ahora sé por qué asunto están esclavizados».

El pasaje pone en juego, con precisión filológica, justo lo que el Gaón resolvió en otro sentido. Toda la lectura del midrash descansa en el participio אֹמֵר: el texto, argumenta, no dice mevakesh («pretendes») sino omer («dices»), y por tanto habla de una palabra pronunciada. Saadía, al verter ese participio por أَتُرِيدُ (a-turīdu), adopta justamente la lectura volitiva que el midrash descarta, lo que concuerda con el Corán, que tampoco recoge el Nombre y narra que Mosheh golpeó al egipcio con el puño (fa-wakazahu Mūsā fa-qaḍā ʿalayhi, 28:15). Y en los otros dos puntos coincide con el sentido literal que Rashí consigna antes de la derasha: vayirá es el miedo a Faraón (para el midrash, miedo a los delatores) y nodaʿ ha-davar es el hecho de que Mosheh mató al egipcio ya se sabe (para el midrash, Mosheh comprende al fin por qué Israel está esclavizado). El Tafsir, en suma, es el peshat que Rashí consignará más de un siglo después, con una excepción: el verbo de habla, que el Gaón aplana y el midrash convierte en la llave del versículo.

Para entender quién es el maestro que el Corán pone junto a Mosheh conviene volver a la figura de Eliahu HaNabí. En la tradición judía, Eliahu «subió en el torbellino al cielo» (וַיַּעַל אֵלִיָּהוּ בַּסְעָרָה הַשָּׁמָיִם, 2 Reyes 2:11) sin pasar por la muerte, será el precursor del día del Eterno (הִנֵּה אָנֹכִי שֹׁלֵחַ לָכֶם אֵת אֵלִיָּה הַנָּבִיא, Malaquías 3:23), reaparece una y otra vez entre los sabios —entre las ruinas de Yerushaláyim, por ejemplo, vigila la puerta mientras Rabí Yosei ora (Berajot 3a)— y, según Rabeinu Bajyé ben Asher (Zaragoza), es el mismo Pinjás de Números 25:11, que alcanzó una vida sin término por haber celado por el Nombre. Del otro lado, la tradición islámica presenta a al-Jaḍir (الخضر, «el Verde») como el siervo que Mosheh encuentra en la confluencia de los dos mares (majmaʿ al-baḥrayn, 18:60-65), y una corriente de esa tradición lo identifica con Ilyās, el Eliahu que el propio Corán nombra aparte entre los enviados (37:123). La imagen de la reparación entre ruinas es otro punto de contacto: al-Jaḍir no destruye el muro, sino que lo levanta (fa-aqāmahu, 18:77), y Eliahu aparece entre las ruinas de Berajot 3a.

Más allá de la identificación, las lecturas que hemos reunido coinciden en un punto: ninguna admite que el homicidio sea mera iniciativa humana. Para el midrash, Mosheh mató con el Nombre, un instrumento que no es suyo; para Ibn ʿArabī, mató por una inspiración que lo preservaba sin que él lo supiera; y en la sura de la Cueva, el que mata niega haberlo hecho por su propia decisión (ʿan amrī). En los tres casos hay un amr superior que respalda el acto, y la palabra que el Gaón había escogido para el «asunto» (al-amr) resulta ser, en el árabe del Corán y del sufismo, la «orden».

Queda la pregunta que me planteé al leer estos textos: ¿es al-Jaḍir, es decir, Eliahu, quien enseña a Mosheh Rabeinu a matar por medio del Shem HaMeforash? Debo formularla como lo que es, una hipótesis de lectura y no un dato. Ibn ʿArabī no dice nada semejante, el Corán sitúa el encuentro con el sabio después del homicidio, y ninguna fuente rabínica que yo conozca presenta a Eliahu como maestro de Mosheh. Pero la hipótesis no es descabellada a la luz de lo que la literatura talmúdica dice de Eliahu, y a eso me dedico a continuación.

La literatura talmúdica asocia a Eliahu con una celeridad y un poder que exceden lo humano. Una tosefta citada en Berajot 4b gradúa a los mensajeros celestes por los vuelos que necesitan para llegar a su destino: Mijael uno, Gavriel dos, Eliahu cuatro y el ángel de la muerte (מַלְאַךְ הַמָּוֶת) ocho, salvo en tiempo de peste, cuando llega en uno. Eliahu queda así situado en la escala de los emisarios, a medio camino del ángel de la muerte. Según el Sefer ha-Ikarim de Rabí Yosef Albo (Maʾamar 4, cap. 30), Eliahu nunca probó la muerte y no necesitó el milagro de la resurrección (וְעוֹד כִּי אֵלִיָּהוּ לֹא טָעַם טַעַם מִיתָה לְפִי הַמְקֻבָּל מֵעִנְיָנוֹ וְלֹא הוּצְרַךְ לְנֵס תְּחִיַּת הַמֵּתִים).

Berajot 6b aporta una pieza decisiva. Un hombre rezaba detrás de la sinagoga sin volver el rostro hacia ella, y Eliahu, que pasaba, se le apareció «como un árabe» (טַיָּעָא, ṭayāʾa, el gentilicio que el arameo talmúdico toma de la tribu árabe de Ṭayyiʾ), le preguntó si así se presentaba ante su Señor, sacó una espada y lo mató. Cuando el Talmud quiere decir cómo mata Eliahu, dice que con una espada, y ese pasaje debe ponerse delante de cualquier conjetura. Rabeinu Bajyé ben Asher (Zaragoza, s. XIII-XIV), por su parte, no solo identifica a Pinjás con Eliahu en su comentario a Números 25:11, apoyándose en Malaquías 2:5, sino que, a partir de la frase de Eliahu קַנֹּא קִנֵּאתִי לַה' (1 Reyes 19:10), lee en ella dos celos, uno en los días de Mosheh y otro en los de Ajav. Eliahu, en esa lectura, ya estaba presente en tiempos de Mosheh.

Queda el episodio del Monte Carmelo. Después de la ofrenda de la tarde (1 Reyes 18:36), Eliahu ordena capturar a los profetas de Baal, y el texto dice:

וַיֹּאמֶר לָהֶם אֵלִיָּהוּ תִּפְשׂוּ אֶת נְבִיאֵי הַבַּעַל אִישׁ אַל יִמָּלֵט מֵהֶם וַיִּתְפְּשׂוּם וַיּוֹרִדֵם אֵלִיָּהוּ אֶל נַחַל קִישׁוֹן וַיִּשְׁחָטֵם שָׁם׃

«Y les dijo Eliahu: Capturad a los profetas de Baal; que no escape ninguno de ellos. Los capturaron, y Eliahu los hizo bajar al arroyo Kishón y los degolló allí» (18:40). 

Los profetas de Baal eran cuatrocientos cincuenta (18:19 y 22), y el verbo shajat (שחט), propio del degüello, no precisa el instrumento. Los comentarios medievales que he podido consultar no se detienen en el modo. Si se piensa en una espada, la cuenta no cierra: a razón de un degüello cada tres minutos, cuatrocientos cincuenta hombres exigirían unas veintidós horas y media, y todo ocurre después de la ofrenda de la tarde. La fuerza de la palabra parece más cercana a mi entendimiento que ir degollando a uno tras otro y, siguiendo la línea de nuestra lectura, pareciera que Eliahu lo hizo por medio del Shem HaMeforash, como Mosheh con el egipcio. Es una conjetura, y debo decir que Berajot 6b la complica, porque allí Eliahu mata con espada. Pero ese pasaje trata de un solo hombre y el del Carmelo, de cuatrocientos cincuenta.

El balance es este. El Gaón, con su ʿurifa l-amr, nos entrega el sentido llano: el asunto se supo y Mosheh huyó. El midrash, leyendo el verbo omer, descubre debajo del asunto un Nombre. Ibn ʿArabī, con la figura de al-Jaḍir, descubre debajo del Nombre una ciencia que el profeta ignoraba. Y Eliahu, que en la tradición judía no probó la muerte y que en la islámica se confunde con el Verde, es el punto donde ambas lecturas parecen rozarse. Que el roce sea histórico o solo estructural es lo que este texto deja abierto, porque las fuentes que lo documentarían o no existen o no las conozco.

¿Yeshu fue similar en este punto a Eliahu HaNabi?
Por el contrario, según la cuenta judía, es el mismo Yeshu quien robó el Shem HaMeforash (ver. S. 180 de Mss. del Seminario Teológico Judío de Breslau), tal como se encuentra en las versiones del Toldot Yeshu donde aprendió el Nombre con el fin de extraviar al pueblo judío  (ver. Manuscrito Morris Goldstein, 2:4; Cfr. Comentario al Evangelio Hebreo de Mateo 66), lo cual coincide con la narración talmúdica en la que Yeshu llevó por mal camino a Israel (a cometer idolatría, brujería, y apostasía) tal como se lee el el Talmud:
Sota 47a
Sanhedrin 107b
ומא חד הוה קרי קרית שמע אתא לקמיה הוה בדעתיה לקבוליה אחוי ליה בידיה סבר מדחא דחי ליה אזל זקף לבינתא פלחא אמר ליה חזור בך א"ל כך מקובלני ממך כל החוטא ומחטיא את הרבים אין מספיקין בידו לעשות תשובה דאמר מר [יש"ו] כישף והסית והדיח והחטיא את ישראל
Un día, el rabino Yehoshua ben Perajya recitaba el Shema cuando Yeshu se presentó ante él. Tenía la intención de aceptarlo en esta ocasión, por lo que le indicó con la mano que esperara. Yeshu pensó que lo estaba rechazando por completo. Por lo tanto, fue y puso un ladrillo y lo adoró como un ídolo. El rabino Yehoshua ben Perajya le dijo: vuelve de tus pecados. Yeshu le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: cualquiera que peca y hace pecar a las masas no tiene la oportunidad de arrepentirse. La Guemará explica cómo hizo pecar a las masas: porque el Maestro dijo: Yeshu HaNotzrí realizó hechicería, e incitó a las masas, y subvirtió a las masas, e hizo que el pueblo judío pecara.
אתא לקמיה כמה זמנין אמר ליה קבלן לא הוי קא משגח ביה יומא חד הוה קא קרי קריאת שמע אתא לקמיה סבר לקבולי אחוי ליה בידיה הוא סבר מידחא דחי ליה אזל זקף לבינתא והשתחוה לה אמר ליה הדר בך אמר ליה כך מקובלני ממך כל החוטא ומחטיא את הרבים אין מספיקין בידו לעשות תשובה ואמר מר יש"ו כישף והסית והדיח את ישראל:]
Yeshu vino ante Yehoshua ben Perajya varias veces y le dijo: Aceptame, es decir, acepta mi arrepentimiento. Yehoshua ben Perajya no lo notó. Un día Yehoshua ben Perajya recitaba Shema y Yeshu vino ante él con el mismo pedido. Yehoshua ben Perajya tenía la intención de aceptar su pedido, y le indicó con la mano que esperara hasta que completara su oración. Yeshu no entendió la señal y él pensó: Él me está alejando. Él fue y levantó un ladrillo para servir como un ídolo y se inclinó ante él. Yehoshua ben Perajya luego le dijo a Yeshu: Arrepiéntete. Yeshu le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: el que peca y hace pecar a las masas no tiene la oportunidad de arrepentirse. Y el Maestro dice: Yeshu realizó hechicería, incitó a los judíos a dedicarse a la idolatría, y llevó a Israel por mal camino.
ו שנינו במשנה שכרוז יוצא לפניו. ומדייקים: לפניו, כלומר, בשעת הוצאה להורג — אין [כן], ואולם מעיקרא [מתחילה] לפני גמר דין —לא. ומקשים: והא תניא [והרי שנינו בברייתא]: בערב הפסח תלאוהו לישו הנוצרי, וכרוז יוצא לפניו ארבעים יום, ומכריז: "ישו הנוצרי יוצא ליסקל על שכישף והסית והדיח את ישראל, כל מי שיודע לו זכות יבוא וילמד עליו". ולא מצאו לו זכות, ותלאוהו בערב הפסח.
La mishnah enseña que un pregonero sale delante del condenado. Esto indica que solo antes de él, es decir, mientras lo llevan a su ejecución, sí, el pregonero sale, pero desde el principio, antes de que se condene al acusado, no sale. La Gemara plantea una dificultad: pero, ¿no se enseña en una baraita? En la víspera de la Pesaj, colgaron el cadáver de Yeshu HaNotzrí después de que lo mataron por lapidación. Y salió un pregonero delante de él durante cuarenta días, proclamando públicamente: Yeshu HaNotzrí, va a ser apedreado porque practicó la hechicería, incitó a la gente a adorar a los ídolos y desvió al pueblo judío. Cualquiera que conozca de una razón para absolverlo debe venir hacia adelante y enseñar que en su nombre. Y la corte no encontró una razón para absolverlo, por lo que lo apedrearon y colgaron su cadáver en la víspera de Pesaj.
-Talmud Bavli Sanhedrín 43a, versión Steinsaltz.
El Toldot Yeshu tiene a Yeshu que lograr su magia por el uso del Nombre de Inefable de Di”s, y es hasta que aparece Ivda Ascarioto quien logra hacer justicia decide seguir los pasos de Yeshú y de imitar su viles actos. Él entra en el Santo de los Santos, y él también roba el Shem Hameforash. Una competencia se produce entre las dos figuras, en la que cada uno de ellos utiliza el Shem Hameforash para volar en el aire, al tratar de hacer que el otro caiga al suelo. (ver. Ver. Acta Petri (Acts of Peter) in New Testament Apocrypha. Edited by Wilhelm Schneemelcher, et al. (London: Lutterworth, 1963, 1965. 2nd edition: Cambridge: James Clarke; Louisville: Westminster/John Knox, 1991, 1992),290.) 
Judas contamina Yeshú de orinar, pero según una tradición, violó a Yeshú eyaculando semen en él en el aire, que en un contexto sin duda significa una violación:
‘Y recuerde que lo sodomizo… recuerde que en la sodomía (משכב) cayó al suelo y cayó el semen (הזרע) sobre Yesh”u el malvado (יש"ו הרשע) contaminándolos y ambos cayeron a la tierra.
וטנפו במשכב זכור . . . שטנפו במשכב זכור וכיון שטנפו ונפל הזרע על יש"ו הרשע נטמאו שניהם ונפלו לארץ שניהם כאחד
Si orinar o eyacular semen no ayudan, se hace necesario privar a Yeshú acerca de sus poderes mágicos, tomando el Shem Hameforash a distancia de él por la fuerza. Aquí, otra vez Judas actúa de forma voluntaria para actuar en nombre de los Jajamim (sabios) y en secreto, en la oscuridad de la noche, mientras Yeshú duerme, quita las letras del Shem Hameforash de su carne.

Yeshú no fue con ninguno de sus poderes mágicos, se entiende que ahora tiene que ver  que su destino ha sido sellado. Por lo tanto, decide de regresa a Jerusalén, la ciudad de la que había huido. Esta vez, sin embargo, él y sus discípulos llegan disfrazados. El motivo del disfraz no aparece en el Nuevo Testamento, y debe ser visto como un dispositivo dramática destinada a explicar por qué Judas y su acto de traición era necesaria con el fin de identificar a Yeshú. La versión judía así explica una visita secreta de Yeshú y sus discípulos a Jerusalén - tal vez en esta ocasión para robar de nuevo el Shem Hameforash. Judas sigue actuando en nombre de los Jajamim (Sabios) e identifica a Yeshú otra vez, lo que se representa en el Nuevo Testamento como se muestra aquí, la traición como una misión heroica.

1/05/2020

Marcos 5:1-20 ¿Marcos plagió una parte del texto de la Odisea de Homero?

BS"D


El evangelista Marcos sabía muy bien sobre lo que trataba la Odisea de Homero, a tanto que existe una sección de tal evangelio que parece ser una vil copia del texto de la Odisea. Los cristianos podrían objetar que esto se trata de un plagio de Homero al Evangelio de Marcos, sin embargo ¿Cómo podría ser esto ante una separación de ambos textos por 600 años aproximadamente? Imposible. En mi manera de leer estos textos del evangelio de Marcos probablemente tal autor parafraseo la Odisea de Homero.
Expongo aquí la versión más antigua del Evangelio de Marcos recopilada en el Codex Sinaiticus y la Odisea de Homero:



Expongo aquí la versión más antigua del Evangelio de Marcos recopilada en el Codex Sinaiticus y la Odisea de Homero:

Marcos 5:1-20, Codex Sinaiticus folios 219-220

Homero, Odisea 9:101-565, 10:32-34

5: 1 Y llegaron al otro lado del mar a la tierra de los gerasinos (γεραϲηνω).

5:2 Y cuando salió del barco, inmediatamente se encontró con él un hombre de las tumbas con un espíritu inmundo,

5:3 que tenía su morada entre las tumbas; y ni siquiera con una cadena ya nadie podía atarlo,

5:4 Porque a menudo lo habían atado con grillos y cadenas, y él había arrancado las cadenas y las cadenas se habían roto; y nadie pudo someterlo;

5:5 Y siempre, día y noche, entre las tumbas y las montañas, lloraba y se cortaba con piedras.

5:6 Y viendo a IeshU a distancia, corrió y lo adoró;

5:7 y gritando en voz alta, dijo: ¿Qué tengo yo que ver contigo, IeshU, el Hijo de Dios más alto? Te conjuro por Dios, que no me atormentes.

5:8 Porque él le dijo: Espíritu inmundo, sal del hombre.

5:9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y él le dijo: Mi nombre es legión, porque somos muchos.

5:10 Y le rogaron mucho que no los enviara fuera del país.

5:11 Pero había cerca de la montaña una gran manada de cerdos alimentándose;

5:12 Y le rogaron, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.

5:13 Y él los permitió. Y los espíritus inmundos salieron y entraron en los cerdos; y la manada, alrededor de dos mil, se precipitó por el empinado mar y se ahogó en el mar.

5:14 Y los que los alimentaron huyeron, y lo contaron en la ciudad y en el campo; y vinieron a ver qué se había hecho.

5:15 Y se acercan a IeshU y ven al que tenía el demonio, sentado, vestido y en su sano juicio, el que había tenido la legión, y tenían miedo.

5:16 Y los que habían visto les contaron cómo le había sucedido al demonio y a los cerdos.

5:17 Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus fronteras.

5:18 Y cuando entraba en la nave, el que había sido poseído por el demonio le rogó que pudiera estar con él.

5:19 Y no lo permitió, sino que le dijo: Ve a tu casa a la tuya, y diles qué cosas ha hecho el Señor por ti, y ha tenido misericordia de ti.

5:20 Y se fue y comenzó a proclamar en Decápolis las cosas que IeshU había hecho por él; y todos quedaron asombrados.

Odiseo y su tripulación, en un convoy, llegaron a la tierra de los cíclopes: "Κυκλώπων δ᾽ ἐς γαῖαν ὑπερφιάλων ἀθεμίστων ἱκόμεθ᾽" (105-106) "Llegamos a la tierra de los Cíclopes soberbios e impíos"


En las montañas pastaban "innumerables cabras": "ἐν δ᾽ αἶγες ἀπειρέσιαι γεγάασιν ἄγριαι" (121) "En ella había innumerables cabras monteses"


Odiseo y su tripulación desembarcaron: "ἔνθα δ᾽ ἀποβρίξαντες ἐμείναμεν Ἠῶ δῖαν" (151) "Allí desembarcamos y esperamos la divina aurora".


Se encontraron con un gigante salvaje y sin ley que vivía en una cueva: "ἔνθα δ᾽ ἀνὴρ ἐνίαυε πελώριος...οὐδὲ μετ᾽ ἄλλους πωλεῖτ᾽, ἀλλ᾽ ἀπάνευθεν ἐὼν ἀθεμίστια ᾔδη" (187-189) "Allí habitaba un hombre descomunal...no se mezclaba con los otros, sino que, viviendo aparte, desconocía las leyes"


El gigante le pidió a Odiseo que viniera a hacerle daño: "τίπτε τόσον, Πολύφημ᾽, ἀρημένος ὧδ᾽ ἐβόησας" (403) "¿Por qué, Polifemo, gritaste así dolorido?"


El gigante preguntó a Odiseo su nombre. Odiseo respondió: "Nadie": ὦ φίλοι, Οὖτίς με κτείνει δόλῳ οὐδὲ βίηφιν" (408) "Amigos, Nadie me mata con engaño ni violencia"


Odiseo sometió al gigante con violencia y engaños. (290-475) 

La bruja Circe había convertido a los soldados de Odiseo en cerdos. (10:235-241) "ἐν δέ σφιν τυρόν τε καὶ ἄλφιτα καὶ μέλι χλωρὸν οἴνῳ Πραμνείῳ ἐκύκα: ἀνέμισγε δὲ σίτῳ φάρμακα λύγρ᾽, ἵνα πάγχυ λαθοίατο πατρίδος αἴης. αὐτὰρ ἐπεὶ δῶκέν τε καὶ ἔκπιον, αὐτίκ᾽ ἔπειτα ῥάβδῳ πεπληγυῖα κατὰ συφεοῖσιν ἐέργνυ. οἱ δὲ συῶν μὲν ἔχον κεφαλὰς φωνήν τε τρίχας τε καὶ δέμας, αὐτὰρ νοῦς ἦν ἔμπεδος, ὡς τὸ πάρος περ." "Les preparó una mezcla de queso, harina y miel verde con vino de Pramnos; pero mezcló en la comida drogas perniciosas para que olvidaran por completo su tierra patria. Después de dárselo y beberlo, en seguida golpeándolos con su vara los encerró en los establos. Ellos tenían cabezas, voces, cabellos y cuerpos de cerdos, pero su mente permanecía firme como antes."


El pastor llamó a sus vecinos: "οἱ δὲ βοῆς ἀίοντες ἐφοίτων ἄλλοθεν ἄλλος" (401) "Ellos, al oír el grito, acudían de uno y otro lado"


El cíclope llegó al lugar preguntando por las ovejas y las cabras de Polifemo: "ἦ μή τίς σευ μῆλα βροτῶν ἀέκοντος ἐλαύνει;" (405) "¿Acaso algún mortal se lleva tus reses a la fuerza?"


(Polifemo generalmente era representado desnudo). 


Odiseo y su tripulación reembarcaron: "ὣς εἰπὼν ἀνὰ νηὸς ἔβην, ἐκέλευσα δ᾽ ἑταίρους αὐτούς τ᾽ ἀμβαίνειν ἀνά τε πρυμνήσια λῦσαι" (476-477) "Dicho esto, me embarqué y ordené a mis compañeros que también lo hicieran y soltaran las amarras"


Odiseo le dijo al gigante que proclamara que lo había cegado: "φάσθαι Ὀδυσσῆα πτολιπόρθιον ἐξαλαῶσαι" (504) "Decir que Odiseo, el saqueador de ciudades, te privó de la vista".


El gigante le pidió a Odiseo, que ahora estaba a bordo del barco, que regresara: "ἀλλ᾽ ἄγε δεῦρ᾽, Ὀδυσεῦ, ἵνα τοι πὰρ ξείνια θείω" (515) "Pero ven aquí, Odiseo, para que te dé obsequios de hospitalidad" 


Odiseo rechazó la petición: "αἲ γὰρ δὴ ψυχῆς τε καὶ αἰῶνός σε δυναίμην εὖνιν ποιήσας πέμψαι δόμον Ἄϊδος εἴσω" (523-524) "¡Ojalá pudiera, después de privarte del alma y la vida, enviarte al palacio del Hades!"


Odiseo y su tripulación zarparon: "αἲ γὰρ δὴ ψυχῆς τε καὶ αἰῶνός σε δυναίμην εὖνιν ποιήσας πέμψαι δόμον Ἄϊδος εἴσω" (523-524) "¡Ojalá pudiera, después de privarte del alma y la vida, enviarte al palacio del Hades!"


Odiseo se despertó durante una tormenta en el mar en el episodio inmediatamente posterior a la historia del cíclope: "ἔνθ᾽ ἐμὲ μὲν γλυκὺς ὕπνος ἐπήλυθε κεκμηῶτα, αἰεὶ γὰρ πόδα νηὸς ἐνώμων, οὐδέ τῳ ἄλλῳ δῶχ᾽ ἑτάρων, ἵνα θᾶσσον ἱκοίμεθα πατρίδα γαῖαν" (32-34) "Entonces a mí, fatigado, me sobrevino un dulce sueño, pues siempre manejaba el timón de la nave, sin cederlo a ningún otro compañero, para que llegáramos más rápido a nuestra patria tierra"



El texto del Evangelio de Marcos y los pasajes de la Odisea comparten algunas similitudes notables:


Encuentro con un ser salvaje/poseído:

  • En Marcos, Yeshú se encuentra con un hombre poseído por un espíritu inmundo que vive entre las tumbas.

  • En la Odisea, Odiseo y su tripulación se topan con el cíclope Polifemo, un gigante salvaje que vive en una cueva apartado de la civilización.

Seres sobrenaturales/demonios entrando en cerdos:

  • En Marcos, Yeshú permite que los espíritus inmundos entren en una manada de cerdos.

  • En la Odisea, la bruja Circe transforma a los compañeros de Odiseo en cerdos mediante sus artes mágicas.

Figuras poderosas controlando fuerzas sobrenaturales:

  • Yeshú tiene autoridad sobre los espíritus inmundos y les ordena salir del hombre poseído.

  • Odiseo logra vencer y cegar al cíclope Polifemo mediante engaños y violencia.

Solicitudes de hospitalidad rechazadas:

  • El hombre poseído pide seguir a Yeshú, pero este se lo niega.

  • Polifemo pide a Odiseo que regrese para recibir presentes de hospitalidad, pero Odiseo se niega y zarpa.

La Odisea era una obra fundamental en la cultura griega antigua y su influencia permeó diversos aspectos de la literatura posterior. Es posible que el autor del Evangelio de Marcos, al escribir en griego, haya estado familiarizado con la obra de Homero y haya incorporado elementos lingüísticos y temáticos de manera consciente o inconsciente.


Por otra parte, siguiendo el “mismo” relato en el Evangelio Hebreo de Mateo (Capítulo 63 / versión griega Capítulo 8:28-34) donde el relato del endemoniado gadareno de Marcos pasa a convertirse en dos endemoniados (בו שנים אחוזי שדים / δυο δεμονιζομενοι). Seguramente que el evangelista (Marcos), quiso relacionar a Odiseo con Yeshu, según la tradición griega Odiseo venía siendo hijo de Zeus, que es por ello que su nombre fuera “κατα την οδον υσευ ο Ζευς (‘Zeus llovió sobre el camino’)” debido que Odiseo había nacido en Ítaca, más concretamente en el monte Nérito, donde la lluvia sorprendió a su madre en camino. Similar al relato evangélico en el que el dios de triple personalidad preño a María. Mientras que la referencia de los cíclopes con los gadarenos según Hesíodo los cíclopes eran fuertes, testarudos, y de «bruscas emociones»; mientras que los gadarenos endemoniados (y sus pobladores) se les describe en el relato evangélico como violentos y toscos (Mt), el cual estaba sujetado por cadenas (por ser fuerte) (Mc). Por otra parte, pareciera que Marcos relaciono las palabras de Homero ‘innumerables cabras’ con los demonios de la tradición semita. Las otras referencia tales como el que Odiseo y Yeshu desembarcan en otra tierra, en una zona que desconocen de la ley y de la justicia son bastante similares. Pareciera que Marcos crea del personaje del cíclope gigante al endemoniado gadareno (mientras que Mateo añade otro gadareno) Odiseo vence al gigante por medio de “violencia y artimañas”, Yeshu “vence” a la “legión” de demonios (y al gadareno) por medio de una orden. Es interesante que Marcos haya convertido a Yeshu en una especie de brujo, ya que en el relato de la Odisea, es la bruja Circe quien había convertido a los soldados de Odiseo en cerdos por medio de la utilización de una vara (Od. 8.11), lo cual no sería nada en las primeras representaciones de Yeshu por los primitivos cristianos ya que se le retrataba con un aspecto juvenil y la vara mágica pueden indicar que los cristianos primitivos lo consideraban una especie de mago, tal como ha explicado Morton Smith en ‘Jesus, the Magician’:
Así, Yeshu durante mucho tiempo siguió estando representado en el arte cristiano como un mago, completo con una varita mágica, tal como aparece en una placa de vidrio de oro del siglo IV en la biblioteca del Vaticano, reproducida en la portada de este volumen…
Smith, Morton. (1978). JESUS THE MAGICIAN. United States of America : Barnes & Noble Books, p.64
Yeshu, al igual que un hierofante pagano, utilizaba una varita mágica para obrar milagros. Aquí aparece resucitando a Lázaro de entre los muertos. El emperador romano Constantino dijo que Yeshu resucitó a Lázaro “empleando un palo pequeño”. En otras pinturas Yeshu emplea un bastón de mando de hierofante para transformar el agua en vino y multiplicar los panes con el fin de alimentar a los cinco mil. (Timothy Freke y Peter Gandy, Los Misterios de Jesús, 1999, Ed. Círculo,  p. 210).  
Este era el tipo de magia más negro, por lo que no es sorprendente que los evangelios minimicen la alabanza de Yeshu. Él no "envía" a la legión de demonios a los cerdos de Gadara, simplemente "permite" que entren y los destruyan (Mc. 5.13p.); compare lo que dice el Papyri graecae magicae, (2 ed., edd. K. Preisendanz and A. Henrichs, Stuttgart, 1973-1974, 2 vols).  LXI donde el mago está hablando demasiado, y ha encantado:
"Te dejé desatar contra (tal y tal) hija de (tal y tal) ... agarra su cabeza, la ciega, no le digas dónde está", etc.
Justa razón tienen nuestros JaZa”L al describir a Yeshu no solo como un idólatra, sino como un brujo, tal como se encuentra en el Talmud en varias partes: 
Sota 47 a
Sanhedrin 107b
ומא חד הוה קרי קרית שמע אתא לקמיה הוה בדעתיה לקבוליה אחוי ליה בידיה סבר מדחא דחי ליה אזל זקף לבינתא פלחא אמר ליה חזור בך א"ל כך מקובלני ממך כל החוטא ומחטיא את הרבים אין מספיקין בידו לעשות תשובה דאמר מר [יש"ו] כישף והסית והדיח והחטיא את ישראל



Un día, el rabino Yehoshua ben Perajya recitaba el Shema cuando Yeshu se presentó ante él. Tenía la intención de aceptarlo en esta ocasión, por lo que le indicó con la mano que esperara. Yeshu pensó que lo estaba rechazando por completo. Por lo tanto, fue y puso un ladrillo y lo adoró como un ídolo. El rabino Yehoshua ben Perajya le dijo: vuelve de tus pecados. Yeshu le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: cualquiera que peca y hace pecar a las masas no tiene la oportunidad de arrepentirse. La Guemará explica cómo hizo pecar a las masas: porque el Maestro dijo: Yeshu HaNotzrí realizó hechicería, e incitó a las masas, y subvirtió a las masas, e hizo que el pueblo judío pecara.
אתא לקמיה כמה זמנין אמר ליה קבלן לא הוי קא משגח ביה יומא חד הוה קא קרי קריאת שמע אתא לקמיה סבר לקבולי אחוי ליה בידיה הוא סבר מידחא דחי ליה אזל זקף לבינתא והשתחוה לה אמר ליה הדר בך אמר ליה כך מקובלני ממך כל החוטא ומחטיא את הרבים אין מספיקין בידו לעשות תשובה ואמר מר יש"ו כישף והסית והדיח את ישראל:]



Yeshu vino ante Yehoshua ben Perajya varias veces y le dijo: Aceptame, es decir, acepta mi arrepentimiento. Yehoshua ben Perajya no lo notó. Un día Yehoshua ben Perajya recitaba Shema y Yeshu vino ante él con el mismo pedido. Yehoshua ben Perajya tenía la intención de aceptar su pedido, y le indicó con la mano que esperara hasta que completara su oración. Yeshu no entendió la señal y él pensó: Él me está alejando. Él fue y levantó un ladrillo para servir como un ídolo y se inclinó ante él. Yehoshua ben Perajya luego le dijo a Yeshu: Arrepiéntete. Yeshu le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: el que peca y hace pecar a las masas no tiene la oportunidad de arrepentirse. Y el Maestro dice: Yeshu realizó hechicería, incitó a los judíos a dedicarse a la idolatría, y llevó a Israel por mal camino.
ו שנינו במשנה שכרוז יוצא לפניו. ומדייקים: לפניו, כלומר, בשעת הוצאה להורג — אין [כן], ואולם מעיקרא [מתחילה] לפני גמר דין —לא. ומקשים: והא תניא [והרי שנינו בברייתא]: בערב הפסח תלאוהו לישו הנוצרי, וכרוז יוצא לפניו ארבעים יום, ומכריז: "ישו הנוצרי יוצא ליסקל על שכישף והסית והדיח את ישראל, כל מי שיודע לו זכות יבוא וילמד עליו". ולא מצאו לו זכות, ותלאוהו בערב הפסח.
La mishnah enseña que un pregonero sale delante del condenado. Esto indica que solo antes de él, es decir, mientras lo llevan a su ejecución, sí, el pregonero sale, pero desde el principio, antes de que se condene al acusado, no sale. La Gemara plantea una dificultad: pero, ¿no se enseña en una baraita? En la víspera de la Pesaj, colgaron el cadáver de Yeshu HaNotzrí después de que lo mataron por lapidación. Y salió un pregonero delante de él durante cuarenta días, proclamando públicamente: Yeshu HaNotzrí, va a ser apedreado porque practicó la hechicería, incitó a la gente a adorar a los ídolos y desvió al pueblo judío. Cualquiera que conozca de una razón para absolverlo debe venir hacia adelante y enseñar que en su nombre. Y la corte no encontró una razón para absolverlo, por lo que lo apedrearon y colgaron su cadáver en la víspera de Pesaj.
-Talmud Bavli Sanhedrín 43a, versión Steinsaltz.
Por otra parte, el “judaísmo” mesiánico, así como los natzratim quienes aún promueven a su maestro como un ser sobrenatural que realizaba “milagros” y fomentan sigilosamente la hechicería de Yeshu, influyen para que los no-judíos y los reshaim (malvados) de Israel que se alejen de Di”s y de Su Torah, estos tengan su parte con las fuerzas del mal (Sitra Ajra’).
Nuestra Torah es sumamente clara en cuanto a practicar, aprender las asquerosidades (to’evot) de las naciones paganas, entre ellas se ha de incluir los actos realizados por el Poshea (criminal) de Natzrat, la Torah nos advierte de este peligro:
כִּֽי־תִשְׁמֹר֩ אֶת־כָּל־הַמִּצְוָ֨ה הַזֹּ֜את לַעֲשֹׂתָ֗הּ אֲשֶׁ֨ר אָנֹכִ֣י מְצַוְּךָ֮ הַיּוֹם֒ לְאַהֲבָ֞ה אֶת־ה אֱלֹהֶ֛יךָ וְלָלֶ֥כֶת בִּדְרָכָ֖יו כָּל־הַיָּמִ֑ים וְיָסַפְתָּ֨ לְךָ֥ עוֹד֙ שָׁלֹ֣שׁ עָרִ֔ים עַ֖ל הַשָּׁלֹ֥שׁ הָאֵֽלֶּה׃
י וְלֹ֤א יִשָּׁפֵךְ֙ דָּ֣ם נָקִ֔י בְּקֶ֣רֶב אַרְצְךָ֔ אֲשֶׁר֙ יְהוָ֣ה אֱלֹהֶ֔יךָ נֹתֵ֥ן לְךָ֖ נַחֲלָ֑ה וְהָיָ֥ה עָלֶ֖יךָ דָּמִֽים׃ (ס)
יא וְכִֽי־יִהְיֶ֥ה אִישׁ֙ שֹׂנֵ֣א לְרֵעֵ֔הוּ וְאָ֤רַב לוֹ֙ וְקָ֣ם עָלָ֔יו וְהִכָּ֥הוּ נֶ֖פֶשׁ וָמֵ֑ת וְנָ֕ס אֶל־אַחַ֖ת הֶעָרִ֥ים הָאֵֽל׃
יב וְשָֽׁלְחוּ֙ זִקְנֵ֣י עִיר֔וֹ וְלָקְח֥וּ אֹת֖וֹ מִשָּׁ֑ם וְנָתְנ֣וּ אֹת֗וֹ בְּיַ֛ד גֹּאֵ֥ל הַדָּ֖ם וָמֵֽת׃
“Cuando entres en la tierra que el Etern-o, Di-s tuyo te entrega, no aprenderás a hacer las asquerosidades de las naciones [paganas]. No se encontrará entre ustedes quien… vaticine a través de trances, advine el tiempo propicio a través de trances, adivine el tiempo propicio, o por presagios, o que practique la hechicería, use conjuros, consulte a médiums y oráculos, o se comunique con los muertos. Quien practica estas costumbres es repulsivo a HaShem.”
-Sefer Devarim Devarim 18:9-12.