5/14/2012

El Corán no entiende el concepto de “pueblo elegido”







¡Hijos de Israel! Recordad la gracia que os dispensé y que os distinguí entre todos los pueblos. Sura 2:47



El Corán está lleno de juicios muy severos acerca de los judíos. Cada vez que en una Sura se afirma que han recibido una Escritura auténtica, se añade inmediatamente que la han manipulado y olvidado.


A los judíos se les reprocha, sobre todo, considerar a HaShem como su propiedad (esto es falso y no lo dice la Torá) y no admitir que el mensaje de Muhámmad, según él, sigue la línea de la Torá (aunque en todo este artículo se demuestra que el islam y la Torá son en realidad muy diferentes).


Se les reprocha asimismo el creerse el pueblo elegido y, ante los ojos de Muhámmad, las pretensiones exclusivistas de los judíos son inadmisibles. Estos ataques contra los judíos llenan la sura 5; veamos como ejemplo el versículo 82:


لَتَجِدَنَّ أَشَدَّ ٱلنَّاسِ عَدَٰوَةًۭ لِّلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ ٱلۡيَهُودَ وَٱلَّذِينَ أَشۡرَكُوا۟ۖ وَلَتَجِدَنَّ أَقۡرَبَهُم مَّوَدَّةًۭ لِّلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ ٱلَّذِينَ قَالُوٓا۟ إِنَّا نَصَٰرَىٰۚ ذَٰلِكَ بِأَنَّ مِنۡهُمۡ قِسِّيسِينَ وَرُهۡبَانًۭا وَأَنَّهُمۡ لَا يَسۡتَكۡبِرُونَ

Seguramente encontrarás que los judíos y los politeístas son los más hostiles de todos hacia los fieles (musulmanes), y seguramente encontrarás que los más cercanos en afecto a los fieles son aquellos que dice: ‘Somos cristianos (natzara’)’. Esto es porque entre ellos hay sacerdotes (qisīsīna) y monjes (waruhbān), y porque no son arrogantes.

-Quli Qarai, A. (2019). The Qur'an: An English Translation. CreateSpace Independent Publishing Platform, 2019. Cf. Said Reynolds, G. (2018). The Qur'an & The Bible, Text and Commentary. Yale University Press. p.210.


Todo se basa en la ignorancia de la Torá y en una mala interpretación de lo que es el judaísmo. El concepto de pueblo elegido se da porque el pueblo judío ha recibido la Torá. Nada más y nada menos. Antes de su entrega formal en el Sinaí fue ofrecida a todas las naciones, y cada una de ellas la admitiría si no fuera por uno de los preceptos que no estaban dispuestas a observar. Los judíos los aceptaron todos. Las naciones rechazaron la entrega por mayoría, pero había individuos que, si por ellos fuera, aceptarían la Torá al completo. Esos individuos se consideran tan elegidos como el propio pueblo judío.


La elección de los judíos no se sabe por qué se da. Sólo la misericordia de HaShem puede explicarlo. Además, no implica superioridad alguna, sino mayor responsabilidad y exigencias. Incluso puede conllevar muchos sufrimientos y persecuciones. Además, el Pacto del pueblo judío no es en detrimento del Pacto del resto de la humanidad, que es anterior y mucho más sencillo. Todo gentil que abandone la idolatría y cumpla con su parte de la Torá, es decir, las siete leyes de Noé שבע מצוות בני נח "sheva mitzvot Benéi Nóaj", merece ser llamado "judío". Es como si talmente fuera miembro de Israel. Es tan "elegido" como un judío.


El pueblo judío llama al resto de la humanidad a una actitud ética ante la vida, no es exclusivista. Recordemos el versículo de la Biblia Hebrea (Tanaj) siguiente: 

"Bueno es HaShem para todos, y Su Misericordia está en todas Sus obras" (Salmos 145:9). 

Aquí claramente se habla de cualquiera, sea judío o no (todos), no dice en ningún caso que solo los judíos. Hay muchísimos ejemplos más de la benevolencia y amor de HaShem hacia todos los pueblos en la Biblia Hebrea (Tanaj). Los judíos han mantenido la Torá y es como si el pueblo judío haya sido la mano de HaShem dentro de la historia humana y haya inspirado el monoteísmo más puro al resto de la humanidad con su propia adhesión a él.


Es más, los no judíos deberían saber entender bien el concepto de "elegido" y, todo lo contrario a lo que enseña Muhámmad, agradecerles que hayan mantenido la Torá, aunque solo sea por el tesoro que representa la parte que corresponde cumplir a los gentiles, y no solo la propia de los judíos. En realidad, la elección del pueblo judío es en beneficio de los gentiles, que pueden así retomar su parte de observancia de la Torá olvidada, por muchos, hace tanto tiempo.


La Torá que los judíos han mantenido hasta hoy. Más adelante veremos cómo en algunas porciones aisladas del Corán sí se entiende el concepto de pueblo elegido."


La visión del mundo islámica está polarizada por la islamización (conversión) de todo el mundo, algo ajeno a la Toráh.



Para todo musulmán el fin último es el establecimiento de la ley islámica en el mundo. Pretenden formar una comunidad única. Recordemos que para los musulmanes, el mundo contemporáneo se divide en tres partes diferenciadas:

Dar al Islam (la casa del islam). La nación islámica o “umma” que comprende los territorios sometidos al Islam. También se puede interpretar como el territorio de la paz ya que no es necesario pretender islamizar. Aquí se cumple la ley islámica (sharia). 

Dar el Harb (la casa de la guerra). Abarca el resto del mundo. Es el territorio de la guerra ya que debe llegar a islamizar tarde o temprano. 

Dar al Ahd o Dar el-Suhl. El tercer territorio en el que los musulmanes son una minoría y han establecido una especie de tregua con su entorno. Es el territorio de la conciliación.

La Toráh sin embargo respeta todas las naciones del mundo. Se identifican 70 naciones además del pueblo judío. Todas ellas con un papel establecido por HaShem y que deben tener autonomía propia. No debe haber ningún tipo de enfrentamiento entre la visión judía del mundo y el resto del mundo.


En toda la Biblia Hebrea (Tanaj) multitud de veces HaShem expresa que lo es de todas las naciones sin distinción. La Torá sólo exige que los pueblos cumplan con las שבע מצוות בני נח“sheva mitzvot Benéi Nóaj” (نوح سبعة قوانين) como se verá más abajo al hablar del proselitismo.

Corán, Sura 96:1 Críticas de Muhámmad a la Toráh que no pudo o no quiso comprender ¿Muhámmad como Bila'am?


El Corán fue codificado años después de la muerte de Muhámmad tras haber pasado por muchas manos diferentes.

Al principio su transmisión era exclusivamente oral. Él mismo no dejó una copia autentificada. Muhámmad muere en el 638 dEC y en el 652 dEC el tercer sucesor de él como dirigente de la comunidad islámica, el califa Uzmán pone por escrito el Corán en su copia definitiva.

A Muhámmad se le conoce como el profeta “iletrado” ya que según la tradición no sabía leer ni escribir. Su ignorancia en muchas de las materias que el Corán trata, según los eruditos islámicos atestigua su inspiración divina al desconocer en principio, por sí mismo, de que estaba hablando. No sólo se pretende destacar el milagro de la revelación, sino distinguir claramente que Muhámmad presuntamente no había leído ni la Toráh ni los Evangelios cristianos.  

Cuenta la tradición islámica que el ángel Gabriel (Yibril en árabe) le hizo en realidad leer el libro del Corán (pese a que se dice que era analfabeto) en la Sura al-’alaq 96:1 con el comienzo de la “revelación” por primera vez dice

 “Lee اقرَأ ...” 

En la que se considera la primera sura revelada:


Biblioteca Estatal de Berlín,  Wetzstein II 1925 (Ahlwardt 364) folio 51r. 


ٱقۡرَأۡ بِٱسۡمِ رَبِّكَ ٱلَّذِی خَلَقَ

Lee en el Nombre de tu Señor que creó.


-Quli Qarai, A. (2019). The Qur'an: An English Translation. CreateSpace Independent Publishing Platform, 2019. Cf. Said Reynolds, G. (2018). The Qur'an & The Bible, Text and Commentary. Yale University Press. p.917.


Tal tradición generalmente hace de este versículo la primera revelación pronunciada por el ángel Gabriel a Muhámmad. Una conocida tradición explica que Gabriel le mostró a Muhámmad una especie de tela con palabras y le ordenó "Lee": 

“Cuando era la noche en que Dios lo honró con su misión y mostró misericordia de Sus siervos, Gabriel trajo él el mandato de Dios. Él vino a mí,' dijo el apóstol de Dios, 'mientras yo dormía, con una colcha de brocado en la que había algo escrito, y dijo: "¡Lee!”.

(Ibn Hisham 152; traducción al inglés: 106) 


Sin embargo, el mandato de apertura de esta Sura (Ar. ikra' bi-smi rabika) refleja la frase hebrea vaicra’ be-shem Adonay (YKVK), que aparece varias veces en la Torah, por ejemplo, Berreshit / Gen 12:8:

וַיִּבֶן־שָׁם מִזְבֵּחַ לַיהֹוָה וַיִּקְרָא בְּשֵׁם יְהֹוָה

“Allí edificó un altar al Eterno e invocó el nombre del Eterno [va-ikra be-shem YKVK

Mientras que en las traducciones al árabe por Rav Sa’adia Gaón (RaSa”G) y al arameo desde el Targum de Onkelos o la peshita de tradición cristiana, nos da una idea de donde leyó el mismo Muhámmad tales palabras:


Tafsir del RaSa”G 

sobre Berreshit 12:8

Targum Onkelos

sobre Berreshit 12:8

Peshita

sobre Berreshit 12:8

ובנא ת̇ם מד̇בחא ללה ודעא באסמה

وَبَنَى ثَمَّ مَذْبَحًا لِلَّهِ، وَدَعَا بِاسْمِهِ

(wa’bana’a tam madhbahan leLahi, wadaea bia’smihi)


(Traducción: Y edificó un altar a Allah, y llamó por su Nombre.)


(cf. Gn 26:25; Ex 34:5; Is 12:4; Sal 116:13; 17). 

וּבְנָא תַמָּן מִדְבְּחָא קֳדָם יְיָ דְּאִתְגְּלִי לֵיהּ

(ubna’ tamon midbeja’ kadam Adonay d’itgeli leh)


(Traducción: Allí edificó un altar a [ante] Adonay, y proclamó el Nombre, [y oró en el Nombre,] Adonay.)

ובנא תמן מדבחא למריא וקרא בשמה דמריא

ܬܡܿܢ ܡܕܒܚܐ ܠܡܪܝܐ܂ ܘܩܼܪܐ ܒܫܡܗ ܕܡܪܝܐ

(ubna’ tamon midbeja’ leMarya, vekara bi-shma’ dMarya’)

(Traducción: Allí edificó un altar ante el Señor, y proclamó el Nombre del Señor.)



Esto podría sugerir que el significado del verso del Corán no es "Lee" (اقرَأ) en el nombre de Dios’ (como dice Qarai) sino más bien es "Invocar" o ‘Proclamar’ (cf. la locución coránica similar con sabbih: 56:74; 69: 52; ver también 73:8; 76:25; 87:1). Uri Rubin ("Ikra' bi-smi rabbika") ve esto como una orden para realizar un "acto devocional" y no como una revelación divina de Yibril a Muhámmad.


Según la creencia islámica, Muhámmad fue un profeta iletrado o inculto, así como también se menciona en varias traducciones de la Sura al-A’raf 7:157:


الَّذينَ يَتَّبِعونَ الرَّسولَ النَّبِيَّ الأُمِّيَّ الَّذي يَجِدونَهُ مَكتوبًا عِندَهُم فِي التَّوراةِ وَالإِنجيلِ يَأمُرُهُم بِالمَعروفِ وَيَنهاهُم عَنِ المُنكَرِ وَيُحِلُّ لَهُمُ الطَّيِّباتِ وَيُحَرِّمُ عَلَيهِمُ الخَبائِثَ وَيَضَعُ عَنهُم إِصرَهُم وَالأَغلالَ الَّتي كانَت عَلَيهِم ۚ فَالَّذينَ آمَنوا بِهِ وَعَزَّروهُ وَنَصَروهُ وَاتَّبَعُوا النّورَ الَّذي أُنزِلَ مَعَهُ ۙ أُولٰئِكَ هُمُ المُفلِحونَ


(Traducción: los que siguen al Apóstol, el profeta no instruido, cuya mención encuentran escrita con ellos en la Toráh y en el Evangelio, que les manda hacer el bien y les prohíbe el mal, les hace lícitos todos los bienes y les prohíbe todos los vicios, y los libera de sus cargas y de las cadenas que estaban sobre ellos; aquellos que creen en él, lo honran, lo ayudan y siguen la luz que ha sido enviada con él,1 son los felices.)


-Quli Qarai, A. (2019). The Qur'an: An English Translation. CreateSpace Independent Publishing Platform, 2019. Cf. Said Reynolds, G. (2018). The Qur'an & The Bible, Text and Commentary. Yale University Press. p. 281.


Aunque en realidad en árabe se denomina “al-nabi al-ummi” النَّبِيَّ الأُمِّيَّ (sura 7:157-58) que quiere decir el ‘profeta del pueblo’ al cual supuestamente no tenía conocimiento de las Escrituras judías o cristianas, más bien, tal palabra árabe significa que es un ‘no-judío’, un ‘gentil’ (suras 2:78; 3:20,75; 62:2). 


La palabra ‘umm (أُمَّةٌ, Cf. Sura 7:34, 38) es un préstamo del arameo אוּמָּא (umá’) o ܥܡܐ - עמא (ver. Targum Yerushalaim  Devarim 29:12; Midrash Mishlei 30:7; Targum Onkelos Berreshit 12:2; Midrash Tehilim 9:8; Peshitta sobre Berreshit 12:2.) la cual significa ‘gentes’ o más tardíamente ‘gentiles’ o ‘no-judíos’ (ver. Talmud Bavlí Shabat 32a; Targum Mishlei 24:24.) Cuando leemos en árabe la expresión  “al-nabi al-ummi” النَّبِيَّ الأُمِّيَّ es relativo a los gentiles, un ‘profeta gentil’ (נביא גוי). Es decir, Muhámmad se está comparando al nivel de Bila’am, ya que leemos en el Talmud Bavlí Sanhedrin 39b que a Bila’am se le consideraba como un profeta gentil:

ועוד מסופר, אמר ליה [לו] ההוא מינא [מין אחד] לר' אבינא: כתיב [נאמר] "ומי כעמך כישראל גוי אחד בארץ" (שמואל ב' ז, כג), מאי רבותייהו [מה גדולתכם]? אתון נמי ערביתו בהדן [אתם גם כן מעורבים יחד איתנו], שגם עליכם כתיב [נאמר] "כל הגוים כאין נגדו מאפס ותוהו נחשבו לו" (ישעיה מ, יז)! אמר ליה [לו]: מדידכו אסהידו עלן [משלכם נביא גוי, בלעם, כבר העיד עלינו], דכתיב [שנאמר]: "הן עם לבדד ישכון ובגוים לא יתחשב" (במדבר כג, ט)


Cierto hereje le dijo al rabino Avina : Está escrito: “Y quién como tu pueblo, Israel , una nación en la tierra” (II Samuel 7:23). El hereje preguntó: ¿Cuál es tu grandeza? Tú también estás mezclado con nosotros, como está escrito: “Todas las naciones delante de Él son como nada; menos que nada y vanidad los tiene por Él” (Isaías 40:17). El rabino Avina le dijo: Uno de los tuyos, el profeta gentil Bila’am, ya ha testificado por nosotros, como está escrito: 

“Es un pueblo que habitará solo, y no será contado entre las naciones” (Números 23:9), enseñando que donde el versículo menciona “las naciones”, el pueblo judío no está incluido.

Cf. T.B. Sanhedrin 105a; Zevajim 116a; Rabeinu Bajya sobre Vaicrá 9:1) 


Otro ejemplo, en la Sura al-Bakara’ 2:78-79 donde se utiliza la palabra que traduce en el versículo 78 como "analfabetos" - ummiyin (sing, ummi cf. 3:20; 3:75; 7:157-58; 62:2) - de hecho se refiere a aquellos que no conocen el palabra de Dios (cf. 3:20). El Corán se refiere a Muhámmad como un profeta ummi (Sura 7:157-58) porque provenía de un pueblo al que Dios aún no había enviado la revelación ("el Libro [de la Torah]"); tal como se lee en la Sura 29:47-48. 


Como señala Holger Zellentin (The Qur'an's Legal Culture, 158n2), que niega que Muhammad escribiera la Escritura del Corán, pero esto por supuesto no es lo mismo que afirmar que él fue analfabeto. 

Por otra parte, en la Sura 7:157 del Corán, informa que Muhámmad hará que las cargas de la Torah (التَّوراةِ) sean más fáciles para sus seguidores (él "les alivia de sus cargas"; cf. 2:286). Heinrich Speyer (en Die biblischen Ezrählungen imQoran 453) compara esto con Mateo 11:30, donde Yeshu declara: רק ומשאי קל (‘Solo mi carga es ligera’). El Corán pone a Muhámmad a la altura de Yeshu ben Pandira, y a diferencia de Yeshu que fue judío por vía materna, pone a Muhámmad como un profeta no-judío a la altura de Bila’am.


Según los musulmanes, con base a una mala comprensión del Corán en la que piensan que Muhámmad fue un profeta ‘iletrado’ y por tanto fue un ‘canalizador’ del mensaje divino creen erróneamente que el Corán sea el único libro que es una copia fiel del Libro que Alláh tiene en el Cielo. Para el Islam, mencionan que la Toráh está llena de errores añadidos por los “pérfidos” judíos o de supresiones (suras 2:56, 73, 141, 154, 169; 3:64; 4:158; 5:16,45; 6:147; 7:162; 16:119) o incluso de vocalizaciones maliciosas por eso la ley musulmana (sharia) vino a derrocar toda ley anterior. Además mencionan que las leyes judías solo son prescripciones temporales (suras 4:158; 6:147; 16:119) sin valor en la actualidad y la Toráh sólo es una parte del libro de Alláh (suras 4:47; 3:115); o esto es lo que él contestaba cuando los judíos le recriminaban su ignorancia sobre la Biblia Hebrea (Tanaj).

Puede ser que la pronunciación y lectura del hebreo que tuviesen los judíos de Arabia con los que contactó Muhámmad no fuese la mejor del mundo, o él no entendiese el idioma y las normas de lectura, pero al hombre parece que le iba la exageración.

En fin, por todo ello el Corán dice en una ocasión de los judíos la lindeza de que no tienen más idea sobre el Texto que asnos cargados de libros (sura 62:5). La Toráh fue escrita por Moshé, el Maestro de los Profetas, con su propia mano directamente del dictado de HaShem y hasta el día de hoy no ha cambiado ni una sola letra ya que es eterna e irrevocable. Para muchos judíos por su fidelidad es la Revelación definitiva para toda la Humanidad.