10/18/2017

Antisemitismo y propaganda romana en el "Nuevo Testamento"

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Por Reuel Rolando.

En los escritos llamados "Nuevo testamento" podemos ver un marcado antisemitismo a lo largo de todo el libro. El llamado "evangelio de Juan" dice directamente a diferencia de los otros "evangelios" que "los judíos" acosaban y perseguían a Yeshu. (Juan 5:18; 7:11,13; 9:22; 10:31,33; 11:8,53,54). El discípulo que traicionó a Yeshu, fue llamado por este como "el hijo de perdición" y su nombre era nada más y nada menos que Yehudá (Judá, traducido comúnmente como Judas).

Se culpa a los judíos de haber matado a los profetas, a "su propio mesías" (Mateo 23: 31; Lucas 11: 47; Hechos 7: 51,52; Hechos 3: 15); , y por defecto al mismo D-os (ya que el mesías cristiano es considerado dios encarnado). En el libro de los Hechos y en algunas cartas de Pablo se habla de los judíos como rebeldes, incrédulos, desobedientes, asesinos, etc. (1°Tesalonicenses 2: 14-16). Está claro que estos libros no fueron escritos por judíos, sino inventados por romanos, para generar antisemitismo y erigirse ellos mismos como el nuevo "pueblo de D-os", siendo esto una estrategia principal para conseguir mayor poder.

El gobernador Poncio Pilatos tuvo la intención de salvar al "mesías judío", pero fracasó en convencer a los "malvados judíos"(Lucas 23: 13-25) Y fue el centurión romano el primero en reconocerlo como mesías cuando este expiró en la cruz, y en expresar arrepentimiento, a diferencia de los "malvados judíos"(Lucas 23: 46,47; Mateo 27: 54)

Pablo mandó a los cristianos honrar al rey (al emperador romano, en Romanos 13 - Lo mismo Pedro en 1°Pedro 2: 17), pero deshonró e insultó al Cohen Gadol (Sumo sacerdote, en Hechos 23). Fue muy bien recibido por el Rey Agripa en Roma, el cual, a diferencia de los judíos, se interesó por su mensaje, a tal punto que le dijo "por poco me convences de hacerme cristiano" (Hechos 26: 28)

Bueno, al final uno de los emperadores romanos se terminó haciendo cristiano (Constantino), y su nación pasó a reemplazar a Israel tal como Yeshu había "profetizado": "Por eso les digo que el Reino de D-os se les quitará a ustedes y se le entregará a una nación que produzca los frutos del Reino" (Mateo 26: 28). 

El manuscrito de Shem Tob ¿El Mateo Hebreo Original?

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Hay dos ideas que los especialistas tienen perfectamente claras: el texto original de Mateo debió ser escrito en hebreo (o arameo, si nos atenemos a que a este idioma se le llegó a llamar “la lengua de los hebreos” en muchas fuentes cristianas primitivas), y ese no es el texto que tenemos en el Nuevo Testamento. Estas ideas se desprenden claramente de la evidencia documental que disponemos de los siglos II al V.

Al respecto, varios autores dejaron un registro demasiado claro y coherente. Veamos los ejemplos clásicos:

"Mateo compuso los dichos del señor en lengua hebrea, y luego cada uno los tradujo como pudo" (Papías de Hierápolis, hacia el año 130; citado por Eusebio de Cesarea, en Historia Eclesiástica III, 39). 
"Mateo, que predicó a los hebreos en su propia lengua, también puso por escrito el evangelio, cuando Pedro y Pablo predicaban y fundaban la Iglesia" 

Ireneo de Lyon, hacia el año 185; Adversus Haeresses III, 1:1. 
"El primer evangelio fue escrito de acuerdo a Mateo, el mismo que primero fue cobrador de impuestos, pero después fue un apóstol de Yeshu el Mesías, que habiéndolo publicado para los judíos creyentes, lo escribió en hebreo" 

Orígenes de Alejandría, a inicios del siglo III; citado por Eusebio de Cesarea, Historia Eclesiástica VI, 25. 
"Mateo también, habiendo proclamado el evangelio en hebreo, en el momento de ir hacia las otras naciones, lo escribió en su lengua nativa, y así suplió el deseo de su presencia entre ellos por medio de sus escritos" 

Eusebio de Cesarea, hacia mediados del siglo IV; Historia Eclesiástica III, 24. 
"Los Nazarenos tienen el evangelio de Mateo, muy completo y en hebreo, porque este evangelio es, ciertamente, preservado todavía entre ellos como fue escrito, en letras hebreas" 

Epifanio de Salamis, hacia finales del siglo IV; Panarion XXIX, 9:4. 
"Mateo, también llamado Levi, que de ser un cobrador de impuestos vino a ser un apóstol y el primero de los evangelistas, compuso un evangelio del Mesías en Judea, en lengua y letras hebreas, para beneficio de aquellos de la circuncisión que habían creído. Quién lo tradujo al griego, no está suficientemente claro... yo fui autorizado por los Nazarenos, que utilizan este volumen en la ciudad de Boerea, para copiarlo..." 

Jerónimo de Estridón, hacia finales del siglo IV o inicios del siglo V; De Viris Illustribus, III.

Llama poderosamente la atención las citas de Epifanio y Jerónimo, que además hacen eco del contacto que los dos llegaron a tener con los Nazarenos antiguos (que no tienen ninguna conección con los actuales; los Nazarenos antiguos emigraron hacia oriente y fueron parte de la consolidación del Cristianismo Nestoriano; sus herederos directos son la actual Iglesia Asiria, que sigue haciéndose llamar Nazarena).

Estos pasajes son frecuentemente citados por Mesiánicos y Nazarenos para demostrar algo que, en realidad, los especialistas saben y aceptan desde hace mucho: que hubo un original hebreo de Mateo. Lo interesante es que prácticamente ningún autor Mesiánico o Nazareno va más allá en el tema, y ese es su error fundamental, porque las fuentes documentales nos ofrecen todavía más información.
DIVERGENCIAS ENTRE EL MATEO ORIGINAL Y EL MATEO DEL NUEVO TESTAMENTO

Hay suficiente evidencia para saber que el Mateo del Nuevo Testamento es una versión radicalmente aumentada y corregida.



Empecemos por Papías de Hierápolis, el único de los autores mencionados que pudo haber tenido contacto con una copia directa del original, ya que escribió su libro “Exposición de los Oráculos del Señor” hacia el año 130.

Papías nos dice claramente que Mateo “puso por escrito los dichos del Señor en lengua hebrea”. Pero, en otros párrafos, Papías nos muestra algo “extraño”: ciertos datos que conoce de manera bastante solvente difieren de lo que nos dice el evangelio de Mateo tal y como lo conocemos.

El más llamativo tiene que ver con Judas Iscariote: 

"Judas abandonó este mundo como un triste ejemplo de iniquidad, porque su cuerpo se hinchó tanto que no podía pasar por donde un carruaje pasa con facilidad; fue aplastado por un carro, y sus entrañas se desparramaron".

Es extraño: Mateo 27:3-10 es muy preciso al señalar que Judas, agobiado por el remordimiento, devolvió el dinero de su traición y se ahorcó de inmediato. La pregunta obligada es: ¿por qué si Papías conoció el texto original de Mateo optó por darle credibilidad a OTRA VERSIÓN de la muerte de Judas?



De hecho, esto nos remite a que dentro del mismo Nuevo Testamento hay OTRA VERSIÓN más. En Hechos 1:18, el propio Pedro dice de Judas que “...con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas las entrañas se derramaron”.

Entonces, nos queda claro que en hacia la primera mitad del siglo II existían TRES VERSIONES DIFERENTES de la muerte de Judas. ¿Por qué, simplemente, no se aceptó la de Mateo, que habría sido la más autorizada si se supone que el texto lo había escrito Mateo tal vez medio siglo atrás?

Por una razón tan simple como obvia: el texto original de Mateo NO DECÍA NADA SOBRE LA MUERTE DE JUDAS. El párrafo fue añadido posteriormente, en una etapa en la que corrieron muchas versiones (por lo menos tres) del evento, razón por la que no todos los autores admitieron como definitiva la versión que se filtró al texto de Mateo.

Si no aceptamos esta idea, sólo nos queda otra alternativa: Mateo sí escribió el relato de la muerte de Judas, pero no todos le creyeron y consideraron que hubo fuentes más autorizadas.

Si nos remitimos otra vez a Papías, que evidentemente tuvo en sus manos una copia del original de Mateo (tal vez una copia de primera generación), dicha conducta resulta incomprensible: tener el texto de Mateo, leerlo, y de todos modos decir “ah, Judas no murió así; engordó y lo atropellaron...”.

Por donde se le guste ver, lo más lógico es que el texto original de Mateo no tenía ninguna aclaración sobre el tema, y por eso Papías pudo admitir como correcta otra versión de la muerte de Judas.

Esto ya nos sienta un precedente claro: el texto original de Mateo recibió añadiduras, y si somos honestos, no tenemos modo de saber cuántas ni cuáles fueron.

JERONIMO, EPIFANIO Y EL EVANGELIO DE LOS NAZARENOS

Jerónimo y Epifanio no sólo dejaron constancia de que existía una versión en hebreo del evangelio de Mateo conservada por los Nazarenos antiguos. Se tomaron la molestia de aclarar, además, que era una copia DEL ORIGINAL, tal y como lo había escrito Mateo, y -sobre todo Jerónimo- se tomó la molestia extra de COPIARLO.



La copia que Jerónimo preparó se perdió irremediablemente en el siglo VII, cuando la biblioteca de Pánfilo de Cesarea -donde estaba guardada- fue destruida ante el embate musulmán. Pero en los escritos de Jerónimo se conservan varios fragmentos del Evangelio de los Nazarenos, ya que LAS DIFERENCIAS EVIDENTES con el Mateo oficial (que para entonces ya se usaba ampliamente en griego, latín y arameo). Jerónimo mismo registró varias de estas diferencias en su comentario sobre Mateo. Veamos algunos ejemplos:

En Mateo 12:13, donde se narra la curación de un manco por parte de Yeshu, el Evangelio de los Nazarenos incluye unas palabras del manco, mismas que no aparecen en ningún manuscrito conocido de Mateo: "yo era cimentador y me ganaba el sustento con mis manos; te suplico, Yeshu, que me devuelvas la salud para que no tenga que mendigar con vergüenza mi alimento".

Otro caso interesante es Mateo 19:20-24. Veamos las dos versiones: el evangelio, tal y como lo conocemos, pone "todo eso lo he guardado, dijo el joven. ¿Qué más me hace falta? Le contestó Yeshu: si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego, ven y sígueme. Cuando el joven rico oyó esto, se fue triste, porque tenía muchas riquezas. Dijo Yeshu a sus discípulos: les aseguro que es difícil para un rico entrar en el reino de los cielos. Les repito que le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de D-os".

Pero en el Evangelio de los Nazarenos copiado por Jerónimo había una versión alternativa:

 "Le respondió: ya lo vengo haciendo. Le dijo: ve y vende todo lo que es tuyo, distribúyelo entre los pobres, y ven y sígueme. Mas el rico comenzó a rascarse la cabeza y no le agradó. Le dijo el Señor: ¿cómo te atreves a decir: he observado la Torá y los Profetas? Puesto que está escrito en la Torá: amarás a tu prójimo como a ti mismo. Y he aquí que muchos hermanos tuyos, hijos de Abraham, están vestidos de basura y muriéndose de hambre, mientras que tu casa está llena de bienes abundantes sin que salga nada de ella. Y volviéndose, le dijo a Simón, su discípulo que estaba sentado a su lado: Simón, hijo de Juan, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico en el cielo". 

Estas dos citas preservadas en Jerónimo nos ponen ante un dilema similar al que se deriva de los escritos de Papías, aunque en sentido contrario: ahora tenemos evidencia de que ciertos detalles contenidos en el Mateo original FUERON ELIMINADOS en la traducción al griego y los otros idiomas (cosa que concuerda bastante bien con una observación de Papías: cada quien los tradujo como pudo).



Tenemos más evidencia sobre estas diferencias. Dos siglos antes que Jerónimo y Epifanio, Clemente de Alejandría y su brillante discípulo, Orígenes, citaron pasajes inexistentes en las versiones “oficiales” de Mateo, recuperados de lo que ellos llamaron “el Evangelio de los Hebreos”. Por las referencias que dieron sobre el grupo que lo conservaba, los especialistas aceptan que se trataba de esos antiguos Nazarenos con los que luego tuvieron contacto Jerónimo y Epifanio.

Veamos algunos fragmentos conservados por Clemente y Orígenes:

"El que se ha admirado, reinará; y el que ha reinado, descansará" 

Citado por Clemente de Alejandría, Stromata II, 9:45. 
"Hace poco me tomó mi madre, el Espíritu Santo, por uno de mis cabellos, y me llevó al monte grande, el Tabor" 

Citado por Orígenes de Alejandría, Comentario al Evangelio de Juan II, 6. 
"El que busca, no descansará hasta que encuentre; cuando encuentre, quedará estupefacto; estupefacto, reinará; cuando haya reinado, descansará" 

citado por Clemente de Alejandría, Stromata V, 14:96.

Entonces, hasta este punto, tenemos un conjunto de evidencias bastante claras que apuntan a que el texto original de Mateo en hebreo NO ES EL QUE TENEMOS EN EL NUEVO TESTAMENTO. La versión final, la que conocemos, está notablemente alterada: algunos detalles fueron agregados, y otros eliminados.

Ahora bien, la pregunta obligada es si estas añadiduras o mutilaciones afectaron partes relevantes del contenido del Evangelio Original. Y la evidencia nos responde que sí.
UN CASO EMBLEMÁTICO: LA ÚLTIMA CENA

Si seguimos revisando el material que nos aporta la Patrística del siglo II, encontramos otro caso que nos arroja más información sobre este asunto: el de la Última Cena. Se trata de un evento medular en los tres Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), ya que es donde Yeshu de Nazaret declara fundado el Nuevo Pacto, en evidente alusión a la profecía de Jeremías 31:31-33.



Integrando los tres relatos, Yeshu pronunció palabras trascendentales al momento de decir bendiciones sobre el pan y el vino, que fueron algo así como “tomad, comed, esto es mi cuerpo que por ustedes es partido; tomad, bebed, esta es la sangre del Nuevo Pacto que por ustedes es derramada; haced esto todas las veces que comieréis de este pan y bebieréis de esta copa” (dejemos de lado el asunto de la interpretación de esto y centrémonos sólo en el asunto filológico).

Hay controversias sobre cuál fue el primer evangelio en elaborarse. La mayoría de los especialistas sostiene que fue Marcos, un poco después del año 70, si bien una minoría asume que fue Mateo tal vez desde el año 60. Independientemente de esto, se da por sentado que Lucas -el último de los tres- se escribió entre los años 80 y 85, por lo que para esas fechas ya debían estar escritos los tres.

De ello se debe deducir que, para cuando los tres Evangelios Sinópticos ya estaban escritos, los seguidores de Yeshu ya tenían como patrimonio litúrgico y teológico estas palabras pronunciadas sobre el pan y el vino, por lo menos durante medio siglo (desde el año 30 hasta el 80, aproximadamente).

Y resulta interesante esto: en realidad, se supone que ninguno de los tres fue el primero en registrarlas por escrito. En el año 54, Pablo también las registró en I Corintios 11:23-26, y con ello habría sido el primero en redactarlas.

La versión de Pablo es consistente con las que encontramos en los tres Sinópticos. Dice así: “...el Señor Yeshu, la noche que fue entregado, tomó pan, y habiendo dado gracias, lo partió y dijo: tomad, comed, esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí; asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: esta copa es el Nuevo Pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis en memoria de mí”.

Hasta este punto, el panorama es bastante lógico: hacia el año 30, Yeshu pronuncia estas palabras y, naturalmente, se consolidan como patrimonio litúrgico de sus seguidores. Por ello, Pablo las puede citar hacia el año 54 a la Iglesia de Corinto con bastante familiaridad, dando por sentado que sus lectores conocen el uso ritual de estas frases. Tal vez unos 5 o 6 años después, Mateo las vuelve a poner en su evangelio; o tal vez el siguiente en hacerlo es Marcos, 15 o 16 años después. Sea como fuere, Lucas es el último en registrarlas hacia el año 85 a más tardar.

Hay diferencias mínimas entre todas las versiones, pero resultan comprensibles y no afectan la situación filológica del asunto.

El problema viene cuando, pretendidamente, hacia el año 90 Juan -testigo presencial de la Última Cena- escribe su evangelio, y respecto a la cena y a las trascendentales palabras de Yeshu nos dice...

Nada. Absolutamente nada.

De hecho, son varios los problemas que plantea el evangelio de Juan. En Mateo, Marcos y Lucas, la mención a la cena y las palabras de Yeshu resultan fundamentales porque se supone que el evento tuvo ocasión durante el primer Seder del Pesaj. Juan contradice esa idea. Dice que el evento fue “un día antes de la Fiesta”, y por ello resulta lógico que no le ponga atención a la cena.

Pero es extraño: casi una tercera parte de TODO el evangelio de Juan está dedicado a esa noche en especial. El punto es que la cena ES LO ÚNICO QUE NO LE INTERESA al apóstol.

Lo único que dice al respecto es que “...se levantó de la cena, y se quitó su mano...” (Juan 13:4), y continúa con el relato del lavamiento de los pies de los discípulos (algo totalmente inexistente en los otros evangelios), después de lo cual procede a anunciar las traiciones de Judas y Pedro, para luego dar el discurso MÁS LARGO, MÁS COMPLEJO, MÁS PROFUNDO y, literiamente hablando, MÁS BELLO que se tenga registrado en todo el Nuevo Testamento, y que abarca los capítulos 14 al 18.

¿Qué tenemos en los otros evangelios sobre este importantísimo discurso de Yeshu? Nada. Absolutamente nada.

La realidad es que Mateo, Marcos y Lucas nos cuentan un evento, y Juan otro. Se ha querido solucionar el asunto por medio del pastiche, diciendo que Yeshu primero cenó y dijo las palabras importantes que dijo (y que por alguna razón extraña Juan no quiso mencionar), y que luego lavó los pies de sus discípulos y dio un monumental discurso (que por alguna razón extraña Mateo, Marcos y Lucas no quisieron mencionar). Pero no funciona por un simple detalle: el anuncio de la traición de Judas. Para Mateo, Marcos y Lucas está claro que Yeshu la anunció DURANTE la cena; en cambio, Juan registra que la anunció DESPUÉS de lavar los pies de los discípulos, cuando la cena tenía bastante tiempo de haber terminado.

La situación es obvia: toda la diferencia se deriva de que para Mateo, Marcos y Lucas la cena es durante el Seder de Pesaj, y para Juan no. Fue una noche antes. Por eso no le da ninguna importancia a la cena como tal.

También se ha querido anular esta contradicción apelando a muchos y muy variados modos de enredar la información sobre cómo cuentan los días en el Judaísmo, pero el punto determinante que revienta todas las justificaciones es este: Juan 19:42 es muy preciso al señalar que Yeshu fue sepultado en una propiedad de José de Arimatea PORQUE ESTABA CERCA, y era necesario apresurarse “...por causa de la preparación de la Pascua de los judíos...”. Esto está en perfecta coherencia con Juan 18:28, donde se explica que los Sacerdotes no quisieron entrar al pretorio al que llevaron a Yeshu “para no contaminarse y así poder comer la Pascua”, lo que hace evidente que, después del arresto de Yeshu, TODAVÍA NO SE CELEBRABA EL PRIMER SEDER DE PESAJ.

Esto revienta cualquier intento por reconciliar el relato de Juan con el de los otros evangelios, que dan por sentado que cuando Yeshu fue entregado, juzgado y crucificado YA SE HABÍA HECHO LA CENA DE PESAJ.

Pero volvamos a nuestro punto original: las palabras de Yeshu sobre el pan y el vino. Más allá de las irreconciliables contradicciones entre los evangelios, el problema textual es este: ¿por qué palabras tan trascendentales de Yeshu pronunciadas hacia el año 30 y recopiladas por Pablo, Mateo, Marcos y Lucas entre los años 54 y 85 son desconocidas para Juan en el año 90?

Antes de especular con cualquier solución, lo procedente es revisar las fuentes documentales del Cristianismo de inicios del siglo II. ¿Por qué? Porque más allá de cómo se pueda interpretar la teología de esas fuentes, nos dan una idea de CÓMO o CUÁNTO se usaban esas palabras a nivel litúrgico.

Y la primera fuente, cronológicamente hablando, es la Didajé, un texto catequético elaborado en diversas etapas entre los años 70 y 110. Respecto a lo que en griego llama “eucaristía” (literalmente, acción de gracias), la Didajé nos dice lo siguiente:

“En cuanto a la Eucaristía, así debéis realizarla. Primero sobre el caliz: te damos gracias, nuestro Padre, por la sagrada vid de David tu siervo, la cual nos enseñaste por Yeshu, tu hijo y Siervo. A ti la gloria en los siglos. Y sobre la partición: te damos gracias, nuestro Padre, por la vida y la ciencia, que nos enseñaste por Yeshu, tu hijo y Siervo. A ti la gloria en los siglos. Como este pan fue repartido sobre los montes, y recogido y se hizo uno, así sea recogida tu Iglesia entre los límites de la tierra en tu reino, porque tuya es la gloria y el poder por Yeshu, en los siglos” (Didajé, IX).

La Didajé, en tanto texto didáctico que explica los pormenores esenciales del Cristianismo, pretendidamente menciona TODO lo que el nuevo cristiano debía saber. Y en esta sección está hablando de LOS SACRAMENTOS. De hecho, los párrafos anteriores (VII y VIII) hablan sobre el bautismo y la oración (citando al Padre Nuestro), por lo que si el párrafo IX habla de la Eucaristía, es el sitio donde se tenían que haber mencionado las palabras de Yeshu en la Última Cena.

Pero no hay nada, absolutamente nada.

Se ha propuesto como solución al entuerto que, en realidad, el autor de la Didajé aquí está explicando OTRO ritual, pero no tiene sentido tampoco. En ese caso, si explicó este “otro” ritual, ¿por qué no explicó el relacionado con la Última Cena?

Al final del día, lo único que se hace evidente es que el autor del más importante texto catequético a inicios del siglo II NO CONOCE LAS PALABRAS DE YESHU PRONUNCIADAS EN LA ÚLTIMA CENA.

Y una cosa parece indiscutible: conoce el evangelio de Mateo, o por lo menos las fuentes relacionadas con él, porque en el párrafo VIII -uno antes de este controversial párrafo sobre la Eucaristía- cita las palabras del Padre Nuestro, y lo hace siguiendo la versión de Mateo (que, a diferencia de Lucas, concluye con las palabras “porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria por todos los siglos”). Eso hace más angustioso el dilema: ¿por qué evidencia conocer a Mateo en el párrafo VIII, y evidencia desconocerlo en el párrafo IX?

Otra vez, estamos ante una situación como la generada por los textos de Papías: o bien Mateo sí contenía las palabras de Yeshu sobre la Última Cena y el autor de la Didajé no las consideró importante, o bien la versión de Mateo conocida hacia el año 110 NO CONTENÍA esas palabras, y el texto era más parecido al del evangelio de Juan.

Con mucho, y por mucho que moleste, la opción más razonable es la segunda.

Tenemos más evidencia elaborada unos cinco años después de la conclusión de la Didajé. En las cartas de Ignacio de Antioquía hay dos breves menciones al tema del cuerpo y la sangre de Yeshu como comida y bebida:

"... Deseo el pan de Dios, que es la carne de Cristo, que era del linaje de David; y por bebida deseo su sangre, que es amor incorruptible" 

Epístola a los Romanos, VII. 
"... observando una eucaristía, porque hay una carne de nuestro Señor Yeshu y una copa en unión en su sangre..." 

Epístola a los Filadelfos, IV.

Al igual que en la Didajé, Ignacio desconoce por completo los conceptos mencionados en la Última Cena. Pese a que se supone que menciona un tema relacionado con acaso la práctica litúrgica más importante para los seguidores de Yeshu, NUNCA menciona que haya una relación con la Última Cena. En realidad, se desenvuelve más en la lógica del evangelio de Juan, que en el capítulo 6 nos presenta a Yeshu diciendo que su carne es “verdadera comida” y su sangre “verdadera bebida”, pero sin ninguna referencia de tipo litúrgico (es decir, relacionada con una práctica en la que se tengan que repetir o por lo menos recordar esas palabras, a diferencia de las aclaraciones que sí encontramos en I Corintios 11).



Pero acaso el ejemplo más contundente es la “Homilía sobre la Pascua”, de Melitón de Sardes, escrita hacia mediados del siglo II. Se trata de un extenso sermón sobre el significado de la Pascua desde una perspectiva netamente cristiana (y con fuertes contenidos antisemitas), pero que nos resulta interesante por esto: DESCONOCE las palabras de Yeshu en la Última Cena. Pese a que Melitón hace un detallado análisis de lo que, a su juicio, significa la Pascua, e incluso apela a las Escrituras Hebreas para sustentar sus puntos de vista, NUNCA menciona el contenido de los evangelios al respecto.

No tiene sentido. Nos obliga a asumir que Melitón decidió abordar uno de los temas más importantes para la teología cristiana por medio de una homilía (discurso que se basa en la interpretación directa de pasajes bíblicos), sin recurrir a LOS MÁS IMPORTANTES PASAJES que hablan sobre ese tema.

Nuevamente, lo más lógico es asumir que Melitón no conocía una versión de los evangelios o de I Corintios donde ese contenido ya estuviera integrado.

Entonces, lo que tenemos es esto:

a) Hacia inicios del siglo II, hay evidencia suficiente para admitir que se conocía un texto de Mateo, e incluso para afirmar que había sido escrito en hebreo. 
b) Hacia la misma época, hay evidencia suficiente para admitir que los principales autores del Cristianismo DESCONOCEN las palabras de Yeshu pronunciadas en la Última Cena.
Esto nos deja ante dos opciones:
a) Yeshu sí pronunció esas palabras, y Pablo, Mateo, Marcos y Lucas las registraron correctamente. Por alguna extraña, bizarra, incomprensible y absurda razón, ningún autor cristiano las menciona o usa hasta el año 130 o 140, pese a que llevaban prácticamente un siglo siendo un patrimonio litúrgico de los seguidores de Yeshu, judíos o cristianos. En el colmo de los colmos, Juan -autor judío y que estuvo presente en la Última Cena- también desconoce esas palabras de Yeshu, e incluso ubica el evento en una fecha diferente a Mateo, Marcos y Lucas.
b) Las palabras atribuidas a Yeshu durante la Última Cena no son históricas, sino producto de una construcción teológica cristiana que se desarrolló durante la primera mitad del siglo II, y hacia mediados de ese siglo fueron incorporadas a I Corintios, Mateo, Marcos y Lucas.

El más elemental sentido común nos indica que aunque la segunda opción sea debatible, la primera es simplemente imposible. El único modo de alterar el panorama y plantear otra opción, sería ubicando una fuente cristiana de la primera mitad del siglo II que dé evidencia de que las palabras de la Última Cena ya eran conocidas. Pero no la hay.



Todas estas inconsistencias evidencian que los evangelios en general, y Mateo en particular, TAL Y COMO LOS CONOCEMOS, todavía no habían llegado a su redacción definitiva a mediados del siglo II. Incluso, evidencian que el posible texto original de Mateo fue radicalmente alterado -con añadidos y mutilaciones-, de tal modo que no tenemos elementos para imaginarnos cómo pudo haber sido.

LOS RELATOS DE LA INFANCIA DE YESHU Y DE LA RESURRECCIÓN

Para los especialistas no es un secreto ni misterio identificar las partes más arcaicas del texto de Mateo. Dado que los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas están elaborados a partir de un mismo documento (y por eso se les llama Sinópticos), los estratos más arcaicos del texto son aquellos donde los tres tienen un mayor y mejor nivel de concordancia. Las partes donde cada uno tiene características exclusivas son, en contraparte, las que fueron añadiéndose alterando el original.



Por ello, los especialistas han señalado que los tres evangelios se pueden dividir en cuatro secciones cada uno, cada una con mejores afinidades que la otra.

La sección donde los tres evangelios preservan el mejor nivel de similitud es el relato de la Pasión. Eso evidencia que se trata del sustrato más antiguo. En segundo lugar, aunque con mucha menos precisión, se encuentran los relatos sobre el ministerio de Yeshu. Allí encontramos muchísimo material exclusivo de Mateo y, sobre todo, de Lucas, y eso hace evidente que se tratan de añadidos al original. Por eso, los especialistas consideran que Marcos es el evangelio que mejor refleja lo que debió ser el documento más antiguo. Luego tenemos los relatos del nacimiento e infancia de Yeshu, y finalmente los de la Resurrección. En ellos es donde encontramos el más elevado nivel de contradicciones, lo que demuestra que se trata de los últimos en elaborarse y anexarse al relato original.

¿Qué tan contradictorios son los relatos de la infancia? Empecemos por la diferencia de fechas que ofrecen: Mateo ubica el nacimiento de Yeshu “en los días del rey Herodes”, y Lucas en los días del censo de Quirino. Herodes murió en el año 4 AEC, y Quirino organizó un censo en el año 6 EC, diez años después de la muerte de Herodes. Eso hace totalmente incompatibles los dos relatos.

Hay otra diferencia significativa: Mateo da por hecho que Yosef y Miriam, los padres de Yeshu, viven en Belén, y sólo después se trasladan a Nazaret. En cambio, Lucas da por sentado que viven en Nazaret, y sólo se trasladan a Belén a causa del censo. Luego regresan a Nazaret, pero con ese dato también hay problemas.

Mateo agrega el sangriento episodio de la matanza de los niños de Belén, ante lo cual la familia huye a Egipto, y sólo hasta la muerte de Herodes regresan a Judea, pero deciden establecerse en Nazaret. Semejante idea no cabe en Lucas: dado que todo acontece diez años después de la muerte de Herodes, el episodio de la matanza queda descartado. Para Lucas, los eventos alrededor del nacimiento de Yeshu son apacibles: la familia vive en Nazaret, va a Belén a causa del censo (algo que, por cierto, es absurdo; así no funcionaban los censos, ni entonces ni ahora), presentan a Yeshu en el Templo, y regresan plácidamente a su hogar.

Todo ello refleja que son tradiciones elaboradas tardíamente, y que se anexaron al relato original. Un detalle que lo corrobora es el hecho de que Marcos, el evangelio que refleja el tipo de texto más antiguo a gusto de los especialistas, desconoce cualquier relato de infancia.

Sucede algo similar con los relatos de la Resurrección. Aunque tienen más similitudes que los de infancia, son incompatibles. No se ponen de acuerdo respecto a si eran una, dos o tres mujeres las que llegaron al sepulcro ese día en la mañana; tampoco en si las mujeres entraron o no al sepulcro; tampoco en si las mujeres fueron las primeras en entrar al sepulcro, o fueron Juan y Pedro; tampoco en si las mujeres vieron bajar al ángel que abrió el sepulcro o lo encontraron abierto; tampoco en si eran uno o dos ángeles; tampoco en si acataron la orden de ir a avisar a los discípulos o se quedaron calladas por miedo; tampoco en si luego todos se trasladaron a Galilea o se quedaron en Jerusalén; tampoco en cuánto tiempo pasó entre la resurrección y la ascención de Yeshu; tampoco en si la ascención fue en Galilea, Jerusalén o Betania.

Todo eso refleja que cada relato se confeccionó de modo independiente, a diferencia del resto del relato de la pasión, bastante afín en los tres evangelios sinópticos. De ello también se deduce que son relatos integrados tardíamente al relato y, por lo tanto, se sabe que no fueron parte del texto original.

EL MATEO DE SHEM TOB BEN ITJZAK BEN SHAPRUT: ¿EXISTE LA POSIBILIDAD DE QUE SEA LA VERSIÓN MÁS CERCANA AL ORIGINAL?

Muchas personas en los ambientes Mesiánicos y Nazarenos afirman que el Mateo hebreo identificado como Shem Tob -por haber sido recuperado en una copia del texto Even Boán, del rabino Shem Tob ben Itzjak ben Shaprut- es la versión más antigua posible del texto de Mateo, y factiblemente el único que preserva el texto original.



Para afirmarlo, se basan en ciertas características que indican que no fue traducido desde los manuscritos griegos tradicionalmente usados por el Cristianismo.

Sin embargo, llama poderosamente la atención el hecho de que NINGÚN especialista lo ha tomado en cuenta como una fuente documental antigua para saber cómo fue el Mateo hebreo original.

La razón es simple: los especialistas están conscientes de que el Mateo griego del Nuevo Testamento NO ES EL MATEO ORIGINAL, y el Shem Tob no deja de ser una variante de ese Mateo. Si tomamos en cuenta las características del posible original que podemos recuperar de las evidencias documentales de los siglos II al IV, es evidente que en ese nivel de análisis, el Shem Tob y el Mateo griego son EL MISMO DOCUMENTO.

De todo lo ya expuesto, podemos señalar algunas características que debió tener el Mateo original:

a) El Mateo original no debió incluir ningún relato sobre la muerte de Judas Iscariote. El Mateo griego lo tiene; el Shem Tob también. 
b) El Mateo original debió incluir los detalles preservados por Jerónimo, Clemente y Orígenes. El Mateo griego no los tiene; el Shem Tob tampoco. 
c) El Mateo original no debió incluir el relato del nacimiento de Yeshu. El Mateo griego lo tiene; el Shem Tob también. 
d) El Mateo original no debió incluir tantos detalles sobre la Resurrección. El Mateo griego los tiene; el Shem Tob también. 
e) El Mateo original no debió incluir las palabras de Yeshu de la Última Cena. El Mateo griego las tiene; el Shem Tob también.

Por eso, resulta evidente que el Mateo conocido como Shem Tob, pese a presentar rasgos especiales que lo ubican en una categoría singular, no es -pero ni remotamente- la versión original de Mateo. Se trata, simplemente, de una variante textual en la que encontramos diferencias redaccionales, pero no diferencias estructurales. Y la evidencia respecto a las diferencias entre el posible texto original y el actual no nos dejan lugar a dudas: son de carácter estructural, no nada más redaccional.

10/15/2017

Juan 7:37 ¿Yeshu observó Sucot?

BS"D



Muchos “judíos”-mesiánicos nos acusan de no entender el libro “judío” del Nuevo Testamento, bajo la falacia de que lo leemos en versiones cristianas como la Reina Valera, u otras versiones, incluyendo el idioma original: el griego. Por ello recurrimos a leer la versión aramea de tales libros, la Peshita (פשיטתא). 

¿Qué es la Peshita? 

La Peshita es la versión estándar de la Biblia para las iglesias de la tradición siríaca. El nombre 'Peshita' se deriva de la siríaco mapaqta Psita (מפקתא פשיטתא), que literalmente significa 'versión simple'. El siríaco es un dialecto, o grupo de dialectos, de arameo oriental , originando alrededor de Edessa. Del Nuevo Testamento, los intentos de traducción deben haberse hecho muy temprano, y entre las versiones antiguas de las Escrituras del Nuevo Testamento, el siriaco con toda probabilidad es el más antiguo. Fue en Antioquía, la capital de Siria, que los discípulos del mamzer fueron llamados cristianos, y parecía natural que la primera traducción de las Escrituras cristianas debía haber sido hecha allí. La tendencia de la investigación reciente, sin embargo, ha demostrado que fue en Edesa, el capital literario, era más probable el lugar.

 

Si pudiéramos aceptar la declaración un tanto oscura de Eusebio  que Hegesipo "hizo algunas citas del Evangelio según los hebreos y del evangelio siríaco", deberíamos tener una referencia a un Nuevo Testamento siríaco ya en año 160-180 dC, el tiempo de ese escritor cristiano hebreo. De tal forma tendríamos más o menos una traducción aramea del griego, en el siglo II, según el mumar Itzhak Shapira, dice que “si tuviéramos una máquina del tiempo, podríamos observar a los famosos “judeo-cristianos” del siglo II al V” (El Retorno del Cerdo Kosher), y he aquí, tenemos sus escrituras traducidas al arameo, así que veamos lo que encontramos desde este ámbito judío sobre Yeshu HaMamzer desde una perspectiva judía.

 

Según el Evangelio de Juan, Yeshu se encontraba en Galilea (Jn:7:1 Ἰησοῦς μετὰ ταῦτα ἐν τῇ Γαλιλαίᾳ-ישׁו בגלילא) cuando fue la fiesta de Sukot (Jn. 7:2 Ἰουδαίων ἡ σκηνοπηγία-עדעדא דיהודיא דמטלא). Según explica Juan HaAvud, Yeshu no tenía buena reputación en Judea ya que le querían matar (Jn 7:1), así como en Galilea sus hermanos no creían en él (Jn 7:5 עדמא גיר להידין אפלא אחוהי הימנו הוו בה). Ya posteriormente explica tal autor que Yeshu expuso una serie de sofismas por las que prefirió que subieran sus hermanos y no él, con esto Yeshu desobedeció lo que está escrito en la Torah en la que tenía que estar el primer día en Yerushalaim tal como se estipula en la Parashat Shoftim, Sefer Devarim / Deuteronomio 16:16:

שָׁל֣וֹשׁ פְּעָמִ֣ים ׀ בַּשָּׁנָ֡ה יֵרָאֶ֨ה כָל־זְכוּרְךָ֜ אֶת־פְּנֵ֣י ׀ יְיָ אֱלֹהֶ֗יךָ בַּמָּקוֹם֙ אֲשֶׁ֣ר יִבְחָ֔ר בְּחַ֧ג הַמַּצּ֛וֹת וּבְחַ֥ג הַשָּׁבֻע֖וֹת וּבְחַ֣ג הַסֻּכּ֑וֹת וְלֹ֧א יֵרָאֶ֛ה אֶת־פְּנֵ֥י יְיָ רֵיקָֽם

“Tres veces en el año se mostrará TODO varón tuyo delante del Eterno, vuestro Di’s, en el lugar que Él eligiere. En la festividad del pan ácimo, en la festividad de las semanas, y en la festividad de Sucot, y no se aparecerá vacío en presencia del Etern-o.”

Posteriormente el relato del Evangelio de Juan (7:10) dice que Yeshu llegó a Jerusalem en secreto. Del verso 10 al 14 no se expresa en lo mínimo que Yeshu llevase una olat reiyá (ofrenda de ascensión), menos se menciona que llevará ofrendas de paz (shelamim), ni se estipula que tal carne de estas ofrendas hubiera sido degustadas por Yeshu. Nuevamente encontramos que en el libro “sagrado” del cristianismo demuestra que Yeshu violó la prohibición de ir a Yerushalaim en Sucot sin llevar una ofrenda animal.

Continuando la lectura de tal libro, del verso 14 al 18 se expone que Yeshu enseñaba en el Beit HaMikdash (Templo de Jerusalem / ϊερον), según los “judíos”-mesiánicos entienden que él enseñaba Torah, aunque solo ven el verso 14 (ישׁו להיכלא ומלף הוא), sin embargo en los versos 16 al 18 explica que su doctrina o ‘διδαϲκεν’ cuya traducción no solo está relacionada con un tema de educación, menos de educación judía sino que tiene la relación de ser una educación griega enfocada a la poesía dramática tal como se puede leer con Herodoto en ‘Las Historias’ 1:23; 6:21, o con Platón en su obra ‘Protagoras’ 327b, por tanto, no se menciona la inclusión de las palabras de la Torah, ya en el verso 19 en su paranoia cree que los judíos quieren asesinarle en sucot. Regresando al verso 1 es importante encontrar cual dice el evangelista en la traducción aramea:

 “לא גיר צבא הוא למהלכו ביהוד מטל דיהודיא בעין הוו למקטלה” 

(Traducción: “Porque no quería andar en Iehudah, porque los judíos procuraban matarle.”

¿Por qué sabía que le matarían? Yeshu sabía la enseñanza de los rabinos en la que en las festividades de Pesaj, Shavuot y Sucot se le tendría que enjuiciar ante la Gran Corte de Jerusalem, tal como se encuentra en la Mishnah Masejet Sanhedrín 11:4:

אֵין מְמִיתִין אוֹתוֹ לֹא בְבֵית דִּין שֶׁבְּעִירוֹ וְלֹא בְבֵית דִּין שֶׁבְּיַבְנֶה, אֶלָּא מַעֲלִין אוֹתוֹ לְבֵית דִּין הַגָּדוֹל שֶׁבִּירוּשָׁלַיִם, וּמְשַׁמְּרִין אוֹתוֹ עַד הָרֶגֶל וּמְמִיתִין אוֹתוֹ בָרֶגֶל, שֶׁנֶּאֱמַר (דברים יז) וְכָל הָעָם יִשְׁמְעוּ וְיִרָאוּ וְלֹא יְזִידוּן עוֹד, דִּבְרֵי רַבִּי עֲקִיבָא. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אֵין מְעַנִּין אֶת דִּינוֹ שֶׁל זֶה, אֶלָּא מְמִיתִין אוֹתוֹ מִיָּד, וְכוֹתְבִין וְשׁוֹלְחִין שְׁלוּחִים בְּכָל הַמְּקוֹמוֹת, אִישׁ פְּלוֹנִי בֶּן אִישׁ פְּלוֹנִי נִתְחַיֵּב מִיתָה בְּבֵית דִּין

No lo ejecutan en la corte de su ciudad o en la corte en Yavneh; Más bien, lo llevan a la Gran Corte de Jerusalén, y lo custodian hasta la fiesta, y lo ejecutan en la fiesta, como dice, (Deuteronomio 17:13) "Y todo el pueblo oirá y temerá y no obrará más presuntuosamente", Esta es la opinión de R’ Akiva. Rabí Yehudáh dice: no demoran el juicio de este; más bien, lo ejecutan de inmediato, y escriben y envían mensajeros a todos los lugares [con el siguiente mensaje]: "Este hombre, tal o cual hijo de ese hombre, tal o cual sujeto a la ejecución de la corte.

 

¿Era el Mashiaj?

Del verso 25 al 31 se encuentra que el mamzer trata de reivindicar su papel de Mesías divino,o eso es lo que aparece en la traducción aramea, en especial en el verso 28 en el que se lee:

וארים הוא קלה ישׁו כד מלף הוא בהיכלא ואמר לי ידעין אנתון ומן אימכא אנא ידעין אנתון מן צבות נפשׁי לא אתית אלא שׁריר הו מן דשׁדרני ואנתון לא ידעין אנתון לה

(Traducción: Entonces Yeshu gritó mientras enseñaba en el santuario, y dijo: Tú me conoces, y sabes de dónde vengo; y, sin embargo, no he venido por mi cuenta, pero el que me envió es verdadero, a quien no conocéis.)

En tal caso, Yeshu no cumplió lo que dice Yeshayah 42:2 cuando se lee:

 “לֹ֥א יִצְעַ֖ק וְלֹ֣א יִשָּׂ֑א וְלֹֽא־יַשְׁמִ֥יעַ בַּח֖וּץ קוֹלֽוֹ” 

(“No gritará ni gritará ni hará oír su voz en las calles.”)

Sobre este pasuk ya lo ha explicado el mismo rabino andalusí Ibn Ezra, cuando se lee las palabras No gritará, se refiere a que como el juez está acostumbrado a hacer. Así como el RaDa”K quien explica que el juez se dirige al acusado en un tono fuerte y áspero, para poder impresionarlo con el sentido de su autoridad. Mientras que con las palabras “ni hará oír su voz en las calles” explica Ibn Ezra que tendrá como objetivo que la gente se acerque a él. Mientras que el RaDa”K explica que la gente vendrá a él espontáneamente a él. (לא יצעק. כאשר יעשה השופט בחוץ שיתחברו אל השופט אנשים). 

Sobre tales caracteristicas, Yeshu fue contrario a tal comportamiento, él gritó en el Santuario para darse a notar (Jn 7:28), discutía en público en el Santuario sin que nadie le dijera nada (Jn 7:26:והא גליאית ממלל ומדם לא אמרין לה דלמא), por otra parte Yeshu afirma ser uno con Di”s (Jalilah) tal como declaró en Juan 7:29 en su traducción aramea: 

אנא דין ידע אנא לה דמן לותה אנא והו שׁדרני, 

Así como Yeshu tuvo la arrogancia de compararse al Creador al decir en Juan 7:34: ותבעונני ולא תשׁכחונני ולאתר דאנא אזלנא לא משׁכחין אנתון למאתא

 (Traducción:Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir”) 

Al tratar de remedar lo que dijo el Creador en Yeshayah 55:6: 

דִּרְשׁ֥וּ ייָ בְּהִמָּצְא֑וֹ קְרָאֻ֖הוּ בִּֽהְיוֹת֥וֹ קָרֽוֹב” 

(Busca al Eternó mientras se le puede encontrar, llámalo mientras está cerca.

Según los “judío”-mesiánicos creen que la llamada de Yeshu es para que sus creyentes sean redimidos (¿de qué?); según Ibn Ezra en Yeshayah 55:6 que tal apelación se hizo a los contemporáneos del profeta, que fueron, junto con el profeta, cautivos en Babilonia, diciéndoles que buscaran al Eterno, ya que sabían que serían redimidos de Babilonia, y después de eso otra vez de todas las demás naciones: 

דרשו וגו'. לפי דעתי כי זאת הפרשה תוכחה על אנשי דורו, הטעם אחר שתדעו כי תגאלו מבבל וגם מכל הגוים פעם שנית דרשו השם 

Mientras que hemos visto que ni el mismo Yeshu pudo salvarse de sus propios enemigos romanos, quien fue ejecutado por ellos según cuenta el Brit HaMetumtom, y que misma suerte que tuvieron los discípulos de Yeshu, peor aún el pueblo de Israel no fue redimido del yugo romano en tal época. Yeshayah al decir: “Mientras que Él puede ser encontrado por aquellos que lo buscan.” significa que Dios ciertamente está en todas partes en todo momento; pero el significado de esta frase es, mientras que el decreto aún no se resuelve: de manera similar, la frase, mientras está cerca, debe ser explicada, a saber, mientras Él permite que Su gloria descanse sobre el templo (Cfr. Ibn Ezra y Abravanel: וטעם בהמצאו לדורשים, כי ידוע שהשם נמצא בכל מקום ובכל עת, הנה הטעם קודם חתום הגזרות, וכן טעם בהיותו קרוב, רמז לשכינה שהיא במקדש), mientras que Yeshu condiciona a los ignorantes de sus seguidores a que le reconozcan antes de que las autoridades judías le detengan. ¿Se dan cuenta de la manipulación que hacía Yeshu sobre sus ignorantes seguidores? Como podemos ver, Yeshu es contrario no solo a las mitzvot ta’aseh (mandamientos positivos), también es contrario al sentir de los profetas y de los rabinos. ¿eso haría un Mesías? Lo dudo.

 

¿Qué es lo que hizo Yeshu en Sucot?

Según explica la Mishnah en Masejet Suca 4:1 durante la festividad de Sukot (Tabernaculos o Cabañuelas) se utiliza el lulav, el ramo de sauce, la recitación del Halel, así como se debería de haberse alegrado (Dervarim / Deuteronomio 16:14) por ocho días (לוּלָב וַעֲרָבָה, שִׁשָּׁה וְשִׁבְעָה. הַהַלֵּל וְהַשִּׂמְחָה, שְׁמֹנָה), así como la construcción de la suca (cabañuela), la obligación de residir en la suca (סֻכָּה), tal como se lee: 

נִסּוּךְ הַמַּיִם כֵּיצַד. צְלוֹחִית שֶׁל זָהָב מַחֲזֶקֶת שְׁלשֶׁת לֻגִּים הָיָה מְמַלֵּא מִן הַשִּׁלּוֹחַ. הִגִּיעוּ לְשַׁעַר הַמַּיִם, תָּקְעוּ וְהֵרִיעוּ וְתָקָעוּ. עָלָה בַכֶּבֶשׁ וּפָנָה לִשְׂמֹאלוֹ, שְׁנֵי סְפָלִים שֶׁל כֶּסֶף הָיוּ שָׁם. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, שֶׁל סִיד הָיוּ, אֶלָּא שֶׁהָיוּ מֻשְׁחָרִין פְּנֵיהֶם מִפְּנֵי הַיָּיִן. וּמְנֻקָּבִין כְּמִין שְׁנֵי חֳטָמִין דַּקִּין, אֶחָד מְעֻבֶּה וְאֶחָד דַּק, כְּדֵי שֶׁיְּהוּ שְׁנֵיהֶם כָּלִין בְּבַת אַחַת. מַעֲרָבִי שֶׁל מַיִם, מִזְרָחִי שֶׁל יָיִן. עֵרָה שֶׁל מַיִם לְתוֹךְ שֶׁל יַיִן, וְשֶׁל יַיִן לְתוֹךְ שֶׁל מַיִם, יָצָא. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, בְּלֹג הָיָה מְנַסֵּךְ כָּל שְׁמֹנָה. וְלַמְנַסֵּךְ אוֹמְרִים לוֹ, הַגְבַּהּ יָדֶךָ, שֶׁפַּעַם אַחַת נִסֵּךְ אֶחָד עַל גַּבֵּי רַגְלָיו, וּרְגָמוּהוּ כָל הָעָם בְּאֶתְרוֹגֵיהֶן:

Con respecto al rito de la libación de agua que se realiza en el Templo durante la Fiesta, ¿cómo se realiza? Se llenaría una jarra de oro con capacidad para tres leños con agua del estanque de Shiloaj. Cuando los que fueron a traer el agua llegaron a la Puerta del Agua (Sha’ar haMaim), llamada así porque el agua para la libación se traía a través de esta puerta que conduce al patio del Templo, sonaron una tekia, una terua y otra tekia como expresión de alegría. El sacerdote subió por la rampa del altar y se volvió a su izquierda. Allí había dos palanganas de plata en las que vertió el agua. Rabí Yehuda dijo: Eran cuencos de piedra caliza, pero se ennegrecían debido al vino y por lo tanto parecían plateados. Las dos cuencas estaban perforadas en la parte inferior con dos delgadas protuberancias perforadas en forma de nariz. Una de las palanganas, utilizada para la libación del vino, tenía una perforación que era ancha, y otra, utilizada para la libación del agua, tenía una perforación que era delgada, de modo que el flujo tanto del agua como del vino, que no tiene la misma viscosidad, concluiría simultáneamente. La palangana al oeste del altar era para el agua, y la palangana al este del altar era para el vino. Sin embargo, si uno vierte el contenido de la palangana de agua en la palangana de vino, o el contenido de la palangana de vino en la palangana de agua, cumplió con su obligación, ya que no verter la libación en el lugar prescrito no descalifica la libación después del hecho. Rabí Yehuda dice: La palangana para la libación de agua no era tan grande; más bien, se echaría el agua con una embarcación que tenía capacidad para un tronco durante los ocho días del Festival y no solo siete. Y el designado le dice al que vierte el agua en la palangana de plata: Levante la mano para que sus acciones sean visibles, como una vez un sacerdote saduceo vertió el agua en sus pies intencionalmente, ya que los saduceos no aceptaron la tradición oral requiriendo libación de agua, y en su rabia toda la gente lo arrojó con sus etrogim .

-Traducción R’ Adin Even-Israel Steinsaltz z”l.

 

De todo ello no encontramos rastro alguno en el capítulo 7 del Evangelio de Juan incluso en su versión aramea de la peshita. 

La única referencia que hace Yeshu es sobre el nisuk HaMaim (libación del agua-נִסּוּךְ הַמַּיִם) en el que él se consideró metaforicamente como si fuera una jarra de oro (7:37). Según los cristianos dicen que el Cohen Gadol al traer el jarro tal agua era para calmar la sed momentánea, mientras que las lágrimas de Yeshu serían suficiente para saciar la sed [espiritual] de sus seguidores, tal como se lee en la traducción aramea del Evangelio de Juan 7:37:

 ביומא רבא דעדעדא קאם הוא ישׁו וקעא ואמר מן דצהא נאתא לותי ונשׁתא 

(Traducción: Pero en el gran día, que fue el último de la fiesta, Yeshu se puso de pie y lloró gritando, y dijo: Si (cualquier) hombre tiene sed, venga a mí y beba). 

Sin embargo, conforme a lo que se describe en la Mishnah en Masejet Suca 4:9 la libación de agua se hacía utilizando una jarra de oro, que contenía tres lugufm, era llenada del Manantial de Shilóaj. Cuando llegaban al Portal del Agua se hacía sonar el shofar… [El sacerdote] ascendía por la rampa [del altar] y giraba a su izquierda… donde había dos recipientes de plata… con pequeños orificios [en su fondo] — uno más amplio y el otro más estrecho, para que ambos se vaciaran a la vez; el occidental era para el agua, y el oriental para el vino… Al que vertía le decían: “Levanta tus manos-הַגְבַּהּ יָדֶךָ” (para que todos lo pudieran ver vertiendo el agua), porque una vez hubo un saduceo que derramó el agua sobre sus pies, y todo el pueblo lo apedreó con sus etroguím (Cfr. Talmud, Suca 42b; 48a-b) En ningún momento el Cohen bebía del agua de la libación, ni le daba de beber tal agua a los presentes, con esto demostramos que el evangelista o el mismo Yeshu desconocían sobre el procedimiento de varias mitzvot.

 

 

¿Yeshu lloraba como un endemoniado en Sucot, Yeshu peor que los tzadukim?

Cuando se iba por el nisuk HaMaim (libación del agua-וְנִסּוּךְ הַמַּיִם) hacia el valle allende el Templo para “extraer agua con alegría” del manantial Shilóaj. “Durante todos los días de la extracción del agua”, rememoraba Rabí Yoshúa ben Janania diciendo: “nuestros ojos no vieron sueño”. Y el Talmud declara: “Quién no vio la alegría de las celebraciones de extracción del agua, no ha visto alegría en su vida”.

Los tzadukim (saduceos), sin embargo, se oponían a la Libación del Agua. Estos pertenecían a una secta judía que negaba la tradición oral (torah shebealpe) recibida por Moshéh en Sinaí y transmitida a lo largo de las generaciones, alegando tener derecho a interpretar la Torah conforme su propia comprensión personal.

A diferencia de la libación del vino, ordenada explícitamente por la Torah, el vertido de agua en Sucot sobre el Altar es insinuado por tres letras adicionales en los versículos en que la Torah habla de las libaciones que debían acompañar a las ofrendas de Sucot (Números 29:19, 29 y 33): según la interpretación tradicional de la Torah, estas letras se combinan para formar la palabra máim (agua). Los tzadukim, quienes rechazaban la tradición del Sinaí, eran de la opinión que sólo vino debía ser vertido sobre el altar en Sucot, tal como en cualquier otro día del año. Durante la era del Beit Sheni (Segundo Templo), hubo épocas en las que los tzadukim acumularon poder político y hasta obtuvieron el Sumo Sacerdocio, el más alto cargo espiritual en Israel. Así fue cómo sucedió que un cierto Sucot, el honor de verter agua sobre el altar le fue conferido al sacerdote saduceo que, en lugar de hacerlo en su pres-cripto recipiente en el extremo sudoeste del altar, la derramó sobre sus pies para demostrar su oposición a la práctica. La muchedumbre congregada expresó su enfado apedreándolo con los etroguím que, siendo Sucot, sostenían en sus manos, tal como se lee en la Mishnah Masejet Suca 4:9: שֶׁפַּעַם אַחַת נִסֵּךְ אֶחָד עַל גַּבֵּי רַגְלָיו, וּרְגָמוּהוּ כָל הָעָם בְּאֶתְרוֹגֵיהֶן, así como en el Talmud Bavlí Masejet Yoma 26b. Como hemos visto, aquel cohen de los tzadukim en despreció de tal mitzvah vertió el agua sobre sus pies, sin embargo con Yeshu fue peor que los tzadukim (saduceos) el cual llegó al nivel de avodah zarah (idolatría).

Tal rasgo atípico en la actitud de Yeshu, la encontramos en la versión aramea del Evangelio de Juan 7:37 dice que Yeshu en tal momento del último día de Sucot, Yeshu lloraba, tal como se lee:

בּיַומָא דֵּין רַבָּא דּאִיתַוהי אחרָיָא דּעַדעִדָא קָאֵם הוָא יֵשׁוּ וקָעֵא וָאמַר אֵן אנָשׁ צהֵא נאִתֵא לוָתי 

ונֵשׁתֵּא

ܒ݁ܝܰܘܡܳܐ ܕ݁ܶܝܢ ܪܰܒ݁ܳܐ ܕ݁ܺܐܝܬ݂ܰܘܗ݈ܝ ܐ݈ܚܪܳܝܳܐ ܕ݁ܥܰܕ݂ܥܺܕ݂ܳܐ ܩܳܐܶܡ ܗ݈ܘܳܐ ܝܶܫܽܘܥ ܘܩܳܥܶܐ ܘܳܐܡܰܪ ܐܶܢ ܐ݈ܢܳܫ ܨܗܶܐ ܢܺܐܬ݂ܶܐ ܠܘܳܬ݂ܝ ܘܢܶܫܬ݁ܶܐ ܀

(Pero en el gran día, que fue el último de la fiesta, Yeshu se puso de pie y lloró gritando, y dijo: Si (cualquier) hombre tiene sed, venga a mí y beba).”

El texto arameo utiliza la palabra ‘קעא-ܘܩܳܥܶܐ’ (ka’a’) tal palabra la encontramos en otro momento en el Evangelio de Marcos 5:5 en su versión aramea, con el endemoniado quien también lloraba entre las tumbas, tal como se lee:

ובכלזבן בלליא ויממא בית קבור ובטור קעא הוא ומצלף הוא נפשׁה בכאפא

(Y continuamente, de noche y de día, estaba en el lugar de los sepulcros, y lloraba y se hería con piedras.)

El mamzer en una actitud como la del endemoniado quien también lloraba y gritaba, fue más allá en su herejía, e incluso superó la herejía de los tzadukim  al declarar que sobre sus lágrimas debía ser bebida por sus seguidores. Yeshu no cumplió lo que ordenó el Eterno en que se debía de alegrarse en Sucot, tal como se lee en Devarim 16:14:

וְשָׂמַחְתָּ בְּחַגֶּךָ אַתָּה וּבִנְךָ וּבִתֶּךָ וְעַבְדְּךָ וַאֲמָתֶךָ וְהַלֵּוִי וְהַגֵּר וְהַיָּתוֹם וְהָאַלְמָנָה אֲשֶׁר בִּשְׁעָרֶיךָ. שִׁבְעַ֣ת יָמִ֗ים תָּחֹג֙ לַיְיָ אֱלֹהֶ֔יךָ בַּמָּק֖וֹם אֲשֶׁר־יִבְחַ֣ר יְיָ כִּ֣י יְבָרֶכְךָ֞ יְיָ אֱלֹהֶ֗יךָ בְּכֹ֤ל תְּבוּאָֽתְךָ֙ וּבְכֹל֙ מַעֲשֵׂ֣ה יָדֶ֔יךָ וְהָיִ֖יתָ אַ֥ךְ שָׂמֵֽחַ׃

“Te alegrarás en tu festividad, tú y tu hijo e hija; tu siervo y tu sierva; y el leví, el prosélito. el huérfano y la viuda que estén en tus ciudades. Durante un periodo de siete días celebrarás al Etern-o tu Di”s te bendecirá en toda tu cosecha y en toda la labor de tus manos y estarás sólo contento.”

De igual manera se opuso lo que ordenó el profeta Yeshayah (12:3) quien dijo: 

Con alegría extraerás agua de las fuentes del triunfo,-וּשְׁאַבְתֶּם־מַ֖יִם בְּשָׂשׂ֑וֹן מִמַּעַיְנֵ֖י הַיְשׁוּעָֽה׃

Yeshu se opuso directamente a lo que ordenó el Eterno, así como propuso que sus lágrimas fueran el reemplazo de las aguas de la libación, yendo más lejos en la herejía de los tzadukim, por otra parte, él les engañó al inventarse una cita imaginaria del TaNa”J (Biblía Hebrea), cuando dice en el verso 38:

כול מן דמהימן בי איכנא דאמר כתבא נהַ דמב חב נרדון מן כרסה

Cualquiera que crea en mí, como dicen las Escrituras, “de su vientre fluirán ríos de aguas vivas”.

¿En que parte de la Escritura dice: -נהַ דמב חב נרדון מן כרסה o הָרוֹת שֶׁל מַיִם חַיִּים יִזְרְמוּ מִקִּרְבּוֹ? Sencillamente tal cita que da Yeshu NO existe en ninguna parte del TaNa”J, es una mentira más de él, o del evangelista. Sí Yeshu hubiera sido un buen judío podría haber citado la enseñanza de los rabinos (Pirkei Avot 6:1), como la enseñanza de R’ Meir quien:

כָּל הָעוֹסֵק בַּתּוֹרָה לִשְׁמָהּ, זוֹכֶה לִדְבָרִים הַרְבֵּה. וְלֹא עוֹד אֶלָּא שֶׁכָּל הָעוֹלָם כֻּלּוֹ כְדַי הוּא לוֹ. נִקְרָא רֵעַ, אָהוּב, אוֹהֵב אֶת הַמָּקוֹם, אוֹהֵב אֶת הַבְּרִיּוֹת, מְשַׂמֵּחַ אֶת הַמָּקוֹם, מְשַׂמֵּחַ אֶת הַבְּרִיּוֹת. וּמַלְבַּשְׁתּוֹ עֲנָוָה וְיִרְאָה, וּמַכְשַׁרְתּוֹ לִהְיוֹת צַדִּיק וְחָסִיד וְיָשָׁר וְנֶאֱמָן, וּמְרַחַקְתּוֹ מִן הַחֵטְא, וּמְקָרַבְתּוֹ לִידֵי זְכוּת, וְנֶהֱנִין מִמֶּנּוּ עֵצָה וְתוּשִׁיָּה בִּינָה וּגְבוּרָה, שֶׁנֶּאֱמַר (משלי ח) לִי עֵצָה וְתוּשִׁיָּה אֲנִי בִינָה לִי גְבוּרָה. וְנוֹתֶנֶת לוֹ מַלְכוּת וּמֶמְשָׁלָה וְחִקּוּר דִּין, וּמְגַלִּין לוֹ רָזֵי תוֹרָה, וְנַעֲשֶׂה כְמַעְיָן הַמִּתְגַּבֵּר וּכְנָהָר שֶׁאֵינוֹ פוֹסֵק, וֶהֱוֵי צָנוּעַ וְאֶרֶךְ רוּחַ, וּמוֹחֵל עַל עֶלְבּוֹנוֹ, וּמְגַדַּלְתּוֹ וּמְרוֹמַמְתּוֹ עַל כָּל הַמַּעֲשִׂים:

...cualquiera que se involucre en la Toráh por su propio bien merece muchas cosas, y además el mundo entero vale la pena por él; Se le llama "amigo", "amado", "amante del Omnipresente", "amante de [todas] las criaturas", "delighter del Omnipresente", "delighter de [todas] las criaturas". Está vestido de humildad y reverencia, y lo prepara para ser justo, devoto, recto y confiable, y lo aleja del pecado y lo acerca al mérito. Disfrutamos de él consejo y comprensión, comprensión y fortaleza, como se dice (Proverbios 8:14): "El mío es consejo y comprensión, soy comprensivo, el mío es fuerza". Le da reinado y dominio, y [la capacidad de] investigar en juicio, y se le revelan los secretos de la Toráh, y se vuelve como un manantial que se fortalece siempre, y como un río que no se detiene. Es modesto, paciente y perdona los insultos; Y lo agranda y lo eleva sobre todo [que Dios] hizo.

Con Yeshu, como podemos ver, el sugirió a sus seguidores que reemplazaran las palabras de la Torah a cambio de creer en él, lo que demuestra que él carecía de modestia, paciencia, cuyo fin como todo el mundo sabe fue el que Di”s lo redujera, le humillara en su vergonzosa muerte en la cruz (o colgado en un árbol).

 

 

¿Por qué querían matar al “rabino” de Natzrat según el capítulo 7 del Evangelio de Juan?

Según Yeshu (o el evangelista), Yeshu curó a un hombre en un shabat (Jn 7:23), en la que argumenta que los judíos están incapacitados de juzgarle bajo la falacia de que no observan la Torah, así como juzgan por las apariencias (Jn 7:19 y 24), así como pone al mismo nivel sus curaciones que el mandamiento del brit milah (Jn 7:23). Pero esto solo demuestra la falta de entendimiento del evangelista Juan al no saber nada de judaísmo, ya que como hemos visto Yeshu realizó en esta festividad diversa pifias, como por ejemplo:

  1. Desobedeció lo que está escrito en la Torah en la que tenía que estar el primer día en Yerushalaim.

  2. Violó la prohibición de ir a Yerushalaim en Sucot sin llevar una ofrenda animal.

  3. Se comparó al nivel del Creador al prometerle a sus seguidores que sí creían en él los redimiría (se hizo así mismo en un dios: idolatría).

  4. No utilizó el lulav, ni el ramo de sauce,

  5. No recitó el Halel,

  6. No se alegró en Sucot por ocho días, más lloró porque se preocupo de que no lo ejecutarán,

  7. Tampoco realizó la mitzvah de construir una suca (cabañuela),

  8. No residió en una suca.

  9. Ridiculizó y despreció el ritual del nisuk HaMaim (libación del agua-וְנִסּוּךְ הַמַּיִם) con su lloriqueo en Sucot.

  10. Fue contra la prohibición de añadir a los preceptos de la Torah (Devarim 13:1)

  11. Se inventó un versículo bíblico para sostener su herejía y su auto-idolatría.

  12. Incito a judíos y romanos a la idolatría que se inventó (cfr. Devarim 13:9)

 

¿Cuál fue la reacción de los judíos según el Evangelio de Juan?

El pueblo judío buscaba ejecutarle (Jn 7:1 y 11), su familia no creía en él (Jn 7:5), aborrecían a Yeshu (Jn 7:7), consideraron que tenía un dibuk (alma en pena que le provocaba su locura) (Jn 7:20), los judíos de Jerusalem estaban enterados que Yeshu debía de recibir la pena de muerte (Jn 7:25), los judíos de Jerusalem sabían que Yeshu se relacionaba con helenistas (Jn 7:35), los rabinos, cohanim consideraron que la autoridad romana fue engañada por Yeshu (Jn 7:45,47). Además que bajo las autoridades judías de tal época, los seguidores de Yeshu, como las autoridades romanas que se dejaron seducir por el mamzer, a quienes se les tipificó de ignorantes y hasta de gente maldita, tal como se lee en tal libro:

“אלא אן קטנא אינא דלא ידע אוריתא...gente que no sabe la Torah, maldita es”

(הֶהָמוֹן הַזֶּה אֲשֶׁר אֵינָם יֹדְעִים אֶת־הַתּוֹרָה אֲרוּרִים הֵמָּה)

Juan 7:49

Acertadamente decía Raban Gamliel ben Rabí Yehudah HaNasí en la Mishnah Masejet Avot 2:5 que:

אֵין בּוּר יְרֵא חֵטְא, וְלֹא עַם הָאָרֶץ חָסִיד, וְלֹא הַבַּיְשָׁן לָמֵד, וְלֹא הַקַּפְּדָן מְלַמֵּד, וְלֹא כָל הַמַּרְבֶּה בִסְחוֹרָה מַחְכִּים.

Un patán no puede temer el pecado. Una persona ignorante no puede ser piadosa. Una persona propensa a avergonzarse no puede aprender. Una persona impaciente no puede enseñar. No todos los que se dedican a una gran cantidad de negocios se vuelven sabios...

Al parecer el perfil de los que se han dejado arrastrar en el error del mamzer han sido gente ignorante, patanes, gente que se desespera por aprender correctamente, gente que han visto en la religión un negocio. Como hemos visto en el análisis de un solo capítulo de tal evangelio, la imagen que tratan vender los misioneros sobre un Yeshu como un shomer Torah (observante de la Torah) es mera ficción, Yeshu no fue ni un Mesías, ni divino ni fue un buen judío.