5/12/2024

Hechos 10:38: ¿Yeshú fue ungido o impregnado por un dibuq?




Este pasaje relata parte del discurso de Pedro a los gentiles reunidos en la casa de Cornelio. Pedro presenta el evangelio de Yeshú a los gentiles, afirmando supuestamente que Di’s no hace distinciones de razas y que el mensaje del evangelio, por tanto, en tal prédica fue dicha en griego, y no en arameo o hebreo como suponen los grupos de Raíces Hebreas del Cristianismo, o los mesiánicos. El argumento de los mesiánicos es que afirman que Pedro (o Shimón Kefa’) enseñó aquí que Yeshú realmente fue ungido por Di’s, y por lo tanto es el Mashiaj de Israel. Explican que el discurso de Pedro en Hechos de los Apóstoles 10:38 utilizó cuando dice "εχρισεν αυτον ο θς πνευματι αγιω και δυναμει" ("Dios lo ungió con el Espíritu Santo y con poder") hace referencia a un pasaje del Evangelio de Lucas 4:18-19 cuando Yeshú leyó presuntamente un pasaje de Isaías 61:1 en una sinagoga de Nazaret. Sin embargo, Yeshú aplica esta profecía a sí mismo, declarando que el Espíritu del Señor lo ha ungido. Pedro en su discurso reconoce este ungimiento de Yeshú por el Espíritu Santo y el poder divino que fue evidente en su ministerio de hacer el bien y liberar a los oprimidos. Con base en esto, los mesiánicos ven una relación entre el texto de Isaías 61:1 con la prédica de Pedro en la casa de Cornelio. 


Respuesta.

Las palabras ‘מָשַׁח֩ יְהֹוָ֨ה’ (‘Porque el Eterno me ha ungido’) del versículo de Isaías 61:1 se refieren a que D’s "ungió" o designó al profeta para una misión especial, por ejemplo, el Targum Yonatan ben Uziel: Traduce como “me designó/comisionó el Eterno” (רוּחַ נְבוּאָה מִן קֳדָם יְיָ אֱלֹהִים עֲלַי ), el Talmud Bablí Avodah Zarah 20b, relaciona el concepto de "ungido" con la humildad (ענוה גדולה), citando este versículo como ejemplo de que la humildad es una gran virtud, mientras que el tratado Kalah Rabbati 2:6, vincula este versículo con los humildes (ענוים), el Zohar, Terumah 15:182, interpreta el מָשַׁח֩ como estar investido con una inspiración superior (רוּחַ עִלָּאָה). Mientras que en Sha'arei Kedusha 2:4:10, conecta el ser מָשַׁח֩ con la humildad y el mérito de alcanzar la inspiración divina (רוח הקדש), en Mejilta de Rabí Ishmael 9:16, asocia el concepto de "ungido" con la humildad de Mosheh que lo hizo merecedor de la Presencia Divina (שְׁכִינָה), y ya adentrandonos en la Edad Media, RaSh”I, explica que esta unción en un sentid metaforico denota autoridad y grandeza (אין משיחה זו אלא ל' שררה וגדולה), Ibn Ezra indica que los profetas son llamados "ungidos" (הנביאי' יקראו משיחי) citando el salmo 105:15, con la misión de proclamar el mensaje divino. Abarbanel interpreta que Dios "ungió" (designó especialmente) al profeta más que a otros para dar el mensaje de consuelo. Steinsaltz, Malbim,  y Metzudat Tzion explican el מָשַׁח֩ como el recibir el don profético, una designación divina especial del profeta, asociada con humildad y méritos, para proclamar el mensaje de redención y consuelo a los afligidos. Según las interpretaciones rabínicas tradicionales que hemos visto, la idea de que Di-s "ungió/designó" (משח) en este caso a Isaías se refiere a investirlo con el don profético y la autoridad para proclamar un mensaje divino, entonces, en el contexto judío tradicional, afirmar que Dios "ungió" a Yeshú con el Espíritu y poder, como se dice en Hechos 10:38, ciertamente implicaría que fue investido con el don y la autoridad profética de proclamar un mensaje de parte de Dios, lo cual descartaría la idea que Yeshú fue ungido como el Mashiaj, ungido como un monarca judío. 

Sin embargo, al revisar el texto griego de Isaías 61:1 del Codex Sinaiticus dista del texto de Hechos 10:38, debido que esta versión no-kosher de traducción dice lo siguiente:

πνα  κυ  επ εμε · ου εινεκεν εχριϲεν με ˙ ευαγʼγελιϲαϲθε ταπινοιϲ · απεταλκεν με ϊαϲαϲθε τουϲ ϲυντετριμμενουϲ τη καρδια ˙ κηρυξε αιχμαλωτοιϲ αφεϲιν · και τυφλοιϲ αναβλεψιν ·

(Traducción: El PNA KiriU (Espíritu del Señ-r) está sobre mí, por lo cual me ha impregnado para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos.)

-Codex Sinaiticus folio 66a.

Ya que al analizar el texto griego del discurso que dió Pedro en Hechos de los Apóstoles 10:34-38 no utilizó el texto de Isaías 61:1 (πνα  κυ  επ εμε · ου εινεκεν εχριϲεν με >< ωϲ εχριϲεν αυτον ο θϲ  πνι αγιω) tal como se puede ver a continuación:

34 ανοιξαϲ δε πετροϲ το ϲτομα ειπεν επ αληθειαϲ καταλαμβανομαι οτι ουκ εϲτιν προϲωπολημπτηϲ ο θϲ 

35 αλλ εν παντι εθνι ο φοβουμενοϲ αυτον και εργαζομενοϲ δικαιοϲυνην δεκτοϲ αυτω εϲτιν ·

36 τον λογον ον απεϲτιλεν τοιϲ ϋϊοιϲ ιϲηλ ευαγγελιζομενοϲ ειρηνην δια ιυ  χυ  ουτοϲ εϲτιν παντω  κϲ 

37 ϋμειϲ οιδατε το γενομενον ρημα καθ οληϲ τηϲ ϊουδαιαϲ αρξαμενοϲ απο τηϲ γαλιλαιαϲ μετα το βαπτιϲμα ο εκηρυξεν ϊωαννηϲ

38 ιν  τον απο ναζαρεθʼ ωϲ εχριϲεν αυτον ο θϲ  πνι αγιω και δυναμει ωϲ διηλθεν ευεργετων και ϊωμενοϲ παταϲ τουϲ καταδυναϲτευομενουϲ ϋπο του διαβολου οτι ο θϲ  ην μετ αυτου

(Traducción: 

[10:34] Entonces Petros, abriendo la boca, dijo: Por verdad comprendo que Di’s no hace acepción de personas;

[10:35] sino que en toda nación (ethni) se agrada del que le teme y hace justicia.

[10:36] Envió palabra (logón) a los Hijos de Icel (ϋϊοιϲ ιϲηλ), anunciando el evagelizomenos de la paz por medio de IesU XhrestUs (Jesús el bueno); éste es Señor de todos.

[10:37] Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea (Ïoudaias), comenzando desde Galilea (Galilaias), después del bautismo que predicó Juan (Ïoanés):

[10:38] A IesU de Nazareth’, cómo lo ha impregnado (éxrisen) dios con con el PNI Agio (aliento de los dioses) y con potencia (dunamei); el cual anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos del diablo (diabolou), porque dios estaba con él.)

-Codex Sinaiticus folio 305b.


Los cristianos suelen traducir la palabra ‘εχριϲεν’ como ‘ungió’ y con ello relacionan que Yeshú fue ungido por Di’s en el bautismo en el Jordán (ya que lo infieren por el versículo 10:37:  βαπτιϲμα ο εκηρυξεν ϊωαννηϲ), sin embargo, uno de los significados antiguos de χρίω (xriō) y sus formas verbales como ἔχρισεν (éxrisen) es "impregnar" o "embeber" en un sentido metafórico.

Algunos ejemplos de este uso metafórico de "impregnar" en los antiguos textos griegos:


  • En Eurípides, Medea 634, hay una metáfora que dice: "χρίσασ᾽ οἰστὸν ἱμέρῳ" que significa literalmente "impregnando la flecha con deseo".

  • En Plutarco, Moralia 841e, se utiliza la frase "οὐ μέλανι, ἀλλὰ θανάτῳ χρίειν τὸν κάλαμον" que quiere decir "impregnar la caña no con tinta, sino con muerte".

  • En Luciano, Asinus 13, se menciona "ἐκ φαρμάκου χρίεσθαι" que significa "impregnarse con una droga/veneno".


En estos casos, la idea de "impregnar" se utiliza metafóricamente para indicar que algo queda profundamente penetrado, empapado o imbuido de alguna cualidad, emoción, sustancia, etc. Así que en el pasaje del Codex Sinaiticus, o en el Codex Vaticanus Gr. 1209 (B03) donde se utiliza la forma verbal ἐχρεισεν (exreisen) en lugar de ἔχρισεν (éxrisen). La única diferencia es que ἐχρεισεν es una forma más antigua y jónica del aoristo del verbo χρίω, mientras que ἔχρισεν es la forma más común en ático. Pero en cuanto al significado, ambas formas verbales comparten los mismos sentidos que hemos analizado:

  • Pintar, teñir una superficie

  • Causar una herida superficial

Y metafóricamente, impregnar, embeber profundamente de alguna cualidad

Así que la frase del Codex Vaticanus:

ΙΝ τον απο ναζαρεθʹ ως εχρεισεν αυτον ο ΘC πνι αγιω και δυναμει

“A IesU de Nazaret’, cómo lo impregnó/embebió Dios con el Espíritu Santo”.

- Codex Vaticanus, folio 1397c.


Utilizando ese sentido metafórico antiguo de "impregnar" o "embeber", nos recuerda a la palabra hebrea ibur - עִיבּוּר (un sustantivo masculino, que literalmente significa "concepción"; v. le-hit’aber להתעבר, quedar embarazada; n. ‘ubar, feto). A fines del siglo XIII, los cabalistas españoles habían tomado el término ‘ibur para denotar la ‘introducción temporal de un alma extraña en un cuerpo vivo algún tiempo después del nacimiento’. Y así lo expresa R’ Haim Vital:

"העיבור הוא שבאה נשמה בעוה"ז בהיות האדם נולד כבר בעולם והוא גדול, אז נכנסת נשמה אחרת בתוכו ודומה האדם ההוא לאשה מעוברת שיש לה ולדות בתוך מעיה, ולכן נקרא עיבור, כך זה האדם מלבד נשמה העיקרית שלו, שנכנסת בו בעת צאתו לאוויר העולם, נתעברה בו נשמה אחרת זולתה אחר היותו גדול."

(Traducción: “El ‘ibur es cuando llega un alma al presente, como la persona ya nació en el mundo y es grande, entonces entra otra alma dentro de él y esa persona es como una mujer embarazada que tiene un niño en su vientre, o sea por eso se llama ‘ibur, esta es la persona aparte de su alma principal, que entró en él cuando salió al aire del mundo, otra alma pasó por él después de ser grande”.)

-Sha’ar HaGilgulim, Introducción IV.


Gershom Scholem llamó a los trastornos extraños, se entendían en términos de ‘ibur, particularmente cuando el huésped ‘iburico se hacía conocido, a través del habla u otra acción, como un ocupante concomitante del cuerpo de una persona. En la literatura cabalística temprana, se suponía que un 'ibur fecundaría más comúnmente el cuerpo de un anfitrión cuando tanto el alma que transmigra como el alma de su anfitrión temporal se beneficiarían de la asociación. Incluso, en las etimologías islámicas populares para los términos jin y takalyan asumen una derivación de la raíz que significa "esconder, cubrir u ocultar" e incluyen la palabra afín para feto.

(Véase Philips, La Tradición Exorcista en el Islam, 41; Samuel M. Zwemer, La influencia del animismo en el Islam: una cuenta de las supersticiones populares (Londres, 1920), 126.)

El Zohar, la mayor obra de la Cábala, invoca esta noción de ‘ibur al vincular a Nadab y Abiú, los hijos de Aharón cuya misteriosa muerte durante la consagración del Tabernáculo se describe en Levítico, capítulo 10, a Pinjas, cuyas celosas acciones se describen en Bemidbar / Números 25:30. Según el Zohar, las almas de Nadab y Abiú quedaron fecundadas en Pinjas cuando se enfrentó al exhibicionismo lascivo de Zimri, el hombre israelita, y Cozbi, la mujer madianita. (Zohar 2:26b) La introducción de ‘ibur en este contexto evidencia la tendencia zohárica de considerar la reencarnación como una oportunidad para rectificar las transgresiones sexuales (incluidos los pecados de omisión, como morir sin hijos) fenómeno que se aplicaba principalmente a los justos, en este mundo y en el venidero. Es con R’ Mosheh Cordovero ("Ramak", 1522-1570) que encontramos por primera vez el término mal ‘ibur, una formulación que señala la consolidación del marco conceptual cabalístico subyacente a la posesión dibuq moderna temprana.


Según la tradición, las bendiciones recitadas al levantarse incluyen las siguientes expresiones de acción de gracias:

בָּרוּךְ אַתָּה ה אֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם שֶׁלֹּא עָשַׂנִי עָבֶד

בָּרוּךְ אַתָּה ה אֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם שֶׁלֹּא עָשַׂנִי אִשָּׁה

בָּרוּךְ אַתָּה ה אֱלֹהֵינוּ מֶלֶךְ הָעוֹלָם שֶׁלֹּא עָשַׂנִי גּוֹי

“Bendito eres, Señor del Universo, que no me has hecho esclavo”, “Bendito eres, Señor del Universo, que no me has hecho esclavo”. “Bendito eres, Señor del Universo, que no me has hecho una mujer”, y “Bendito seas, Señor del Universo, que no me has hecho gentil”.

El sentido claro de esta liturgia es expresar agradecimiento por el auspicioso nacimiento de uno como varón judío libre. Sin embargo, según R’ Mosheh Cordovero, estas recitaciones diarias expresan el alivio agradecido de no haber sido fecundado por el alma de un esclavo, una mujer o un gentil mientras dormía.

‘También podemos explicar que, incluso durante la vida de una persona, es posible que uno quede fecundado [le’hit‘aber - להתעבר] de manera nociva por el alma de una mujer, un esclavo o un gentil. Esto, Di-s no lo quiera, puede dañar a una persona repetidamente. Al considerar estos asuntos, el que es reflexivo encontrará que a veces la gente cambia su comportamiento. A veces actúan como mujeres, a veces como hombres. A veces servirán a los hombres como esclavos, porque lo interior muestra sus efectos en lo exterior. A veces uno prestará atención a asuntos sucios, como los gentiles. Así, cuando el alma de uno vuelve a él y ve que todo está bien con él... está sobre él bendecir su Roca por el bien que le ha concedido... Y esta renovación tiene lugar diariamente para una persona, y por lo tanto debe decir estas bendiciones diariamente. El temeroso de la palabra del Eterno, al oír esto, debe fortalecerse en su sencillez y no fallar, ni prestar atención a las palabras falsas, ni depender de nada indigno, Dios no lo quiera. Y uno debe intentar en estas tres bendiciones anular cualquier ‘ibur de idólatras, un ‘ibur de un esclavo y un ‘ibur de una mujer de sí mismo. Y debe purificarse a través del secreto de estas tres bendiciones de cualquier injerto [harkavah] y mal ‘ibur.'

-Mosheh Cordovero, Tefilah le-Moshe, 2 vols., vol. 1 (Przemysl, 1892), 11a.

Que en en el libro de los Hechos de los Apóstoles 10:38 aparezca la palabra ἔχρισεν / ἐχρεισεν cuyo equivalente hebreo sea la palabra ‘ibur - עִיבּוּר cualquiera judío con conocimientos básicos de kabalah podría entender que Yeshú fue poseído por un ‘ibur de un idolatra, por tanto, una traducción hebrea del texto de hechos 10:38 al hebreo mishnaico podría haber sido: 

אֶת יֵשׁוּ הַנָּצְרִי, כַּאֲשֶׁר עִיבְּרוֹ הָאֱלֹ…

Sin embargo, en la antigua versión judeo-cristiana del libro de Hechos (Praxeis) que utilizó Abd ‘Al-Jabbar AlJamaní en el Tathbit, no aparece tal referencia de ungir/impregnar, tal como se lee:


150) قَالُوا : « وَقَدْ قَالَ بُطْرُسُ ، وَهُوَ بِكُرُ إِيمَانِنَا وَأَصْلُ بِعَيْنَا ، لما سُئِلَ عَنِ ابْنِ اللَّهِ لَا عَنِ ابْنِ النَّاسِ ، وَعَنْ كَلِمَةِ اللَّهِ لَا عَنْ كَلِمَةِ النَّاسِ ، (151) فَقَالَ :هُوَ الَّذِي كَانَ بَيْنَ النَّاسِ وَتَرَدَّدَ مَعَهُمْ ، وَأَبْرَأَ الَّذِينَ نَكَاهُمُ الشَّرِّيرُ ».

וְאָמְרוּ: "וְאָמַר בּוּטְרוּס / פֶּטְרוֹס, שֶׁהוּא בְּכוֹר אֱמוּנָתֵנוּ וְשֹׁרֶשׁ שְׁלִיחוּתֵנוּ, כַּאֲשֶׁר נִשְׁאַל עַל בֶּן הָאֱלֹ וְלֹא עַל בֶּן הָאָדָם, וְעַל דְּבַר הָאֱלֹהִים וְלֹא עַל דְּבַר הָאָדָם,

אָמַר: הוּא זֶה שֶׁהָיָה בֵּין הָאֲנָשִׁים וְהָלַךְ בֵּינֵיהֶם, וְרִפֵּא אֶת אֵלֶּה שֶׁצָּעַר אוֹתָם הָרָע

(Traducción: [I:150] Dijeron: “Y Butrus (Bruto / Pedro), que es el primero en nuestra fe y la raíz de nuestra misión, cuando se le preguntó acerca del Hijo de dios (ibni l-laahi), no del hijo del hombre, y acerca de la palabra de dios, no de la palabra del hombre,

[I:151] dijo: Él es aquel que estuvo entre la gente y anduvo entre ellos, y sanó a aquellos que el maligno había afligido”.)

-Gabriel Said Reynolds & Samir Khalil Samir. (2010). Abd al-Jabbar, Critique of Christian Origins. USA: B.Y.U.P. I:150-151. p. 16.


Por tanto, tenemos dos salidas sobre el texto de Hechos 10:38, una que en los manuscritos antiguos como el Codex Sinaiticus y Vaticanus, la palabra griega ἔχρισεν/ἐχρεισεν tenía un sentido metafórico de "impregnar" o "embeber". Desde el concepto cabalístico del 'ibbur' (la noción de que un alma extraña puede "preñar" temporalmente a una persona), algunos pudieron interpretar este versículo como que Yeshú fue "impregnado" o "poseído" por un 'ibbur', posiblemente de un gentil o idólatra, según la explicación proporcionada. Sin embargo, en la antigua versión judeo-cristiana de Hechos utilizada por Abd al-Jabbar, no hay mención alguna del concepto de "ungir" o "impregnar" a Yeshú. Esta versión simplemente afirma que Jesús anduvo entre la gente y sanó a los afligidos por el maligno, sin alusión a una investidura divina o posesión de un 'ibbur'. Por lo tanto, desde esta perspectiva judeo-cristiana primitiva, no habría base textual para interpretar que Yeshú fue "poseído" por un 'ibbur' extraño, menos que haya sido ungido por Di’s. Con esto queda descartado Hechos 10:38 como una posible alusión de vincular a Yeshú con una unción por medio del ritual del bautismo tal como teorizan erróneamente los cristianos.


Ya hemos visto que la palabra griega “Εχρισεν” se interpreta en un sentido metafórico como "impregnar" o "embeber profundamente" de alguna cualidad o sustancia. Esta interpretación se basa en el uso metafórico que se le daba al verbo χριω y sus formas en textos griegos antiguos, mientras que el título "Χριστος" se entiende como un título honorífico, similar a los epítetos que se otorgaban a reyes, gobernantes y personalidades destacadas en el mundo grecorromano, como "Augusto", "Epífanes", "Sóter", etc. Ya que ambas interpretaciones en realidad convergen en un punto: el uso del término "χριστος/εχρισεν" para referirse a Yeshú no implicaba necesariamente el concepto judío tradicional del Mesías ungido, sino que se utilizaba en un sentido metafórico y como un título honorífico al estilo grecorromano.

El profesor Matthew V. Novenson quien pertenece al departamento de Crítica Bíblica y Antigüedades Bíblicas de la Universidad de Edimburgo, explica en su libro "Christ Among the Messiahs: Christ Language in Paul and Messiah Language in Ancient Judaism" (pp. 84-97) que el uso de "Cristo" por el Nuevo Testamento y por Pablo no era un título mesiánico en el sentido tradicional judío, sino más bien un título honorífico, al estilo de los títulos que los griegos y romanos acostumbraban otorgar a sus gobernantes y figuras destacadas.

El término hebreo "Mashiaj" (Mesías en griego) tenía connotaciones muy específicas en el judaísmo del tiempo de Yeshú y Pablo. Se refería a la expectativa de un rey ungido descendiente de David que liberaría a Israel y reinaría en la era mesiánica venidera.

Por otro lado, la palabra griega "Christos" simplemente significa "ungido", sin todas esas connotaciones davídicas y nacionalistas asociadas con el concepto judío de Mesías. En la tradición griega, la unción se usaba para designar a reyes, sacerdotes, profetas, filósofos, etc. sin necesariamente implicar la idea de un libertador davídico. Entonces, al usar "Christos" en lugar de Mashiaj, Pablo evitaba toda la carga semántica y las expectativas específicas que este último término traía desde el judaísmo. "Christos" era un término más genérico y amplio que le permitía presentar a Yeshú de una manera diferente, no atada a las nociones judías sobre el Mesías davídico. 

De esta forma, Pablo podía desarrollar su propia comprensión de la identidad y misión de Yeshú el Cristo/Ungido sin tener que satisfacer todas las expectativas asociadas con el concepto judío del Mesías reinante. El título "Cristo" le daba más flexibilidad interpretativa.  


En la tradición griega, el término "Christos" (ungido) se usaba de manera mucho más amplia que en el judaísmo. No se limitaba al concepto específico del Mesías davídico esperado por los judíos. En el mundo grecorromano, la unción se practicaba para investir diferentes clases de figuras importantes, no solo reyes davídicos:


  • Reyes y gobernantes en general eran "ungidos" al asumir el poder, no necesariamente de la línea davídica.

  • Sacerdotes paganos eran "ungidos" para su ministerio religioso.

  • Profetas paganos y maestros eran "ungidos" al recibir inspiración divina de los dioses.

  • Filósofos incluso eran vistos como "ungidos" por la sabiduría que poseían.


Entonces, en este contexto más amplio, ser el "Christos" no implicaba necesariamente la misma carga mesiánica nacionalista asociada al concepto judío del Mesías davídico libertador. Novenson sugiere que Pablo aprovechó esta connotación más genérica y flexible de "Christos" en la tradición griega para presentar a Yeshú de una manera nueva, sin quedar limitado por las expectativas judías sobre el Mesías davídico específicamente.


Novenson también explica que en la antigüedad, era común que los reyes helenísticos y los emperadores romanos asumieran títulos honoríficos además de sus nombres propios. Estos honoríficos funcionaban casi como un segundo nombre y resaltaban alguna cualidad o logro notable. Ejemplos son "Augusto" para Octavio, "Epífanes" (Manifestado) para Antíoco IV, "Sóter" (Salvador) para Ptolemeo I, entre otros. También argumenta que Pablo usó "Cristo" de una manera análoga para Yeshú- no como un título mesiánico judío tradicional, sino como un honorífico que resaltaba su estatus exaltado entre griegos y romanos. La sintaxis de las expresiones paulinas como "el Cristo Jesús" o "Jesús el Cristo" es paralela a los títulos dobles de los monarcas antiguos de los griegos y romanos.

Por lo tanto, las nociones como la "unción" de Yeshú en Hechos 10:38 o los relatos de Yeshú proclamándose el Mesías judío esperado en el Nuevo Testamento, serían fabricaciones literarias posteriores. El objetivo original de llamar a Yeshu "Cristo" no era proclamarlo el Mesías davídico, sino simplemente aplicarle un título honorífico al estilo griego y romano, realzando su importancia de manera retórica sin implicaciones mesiánicas judías tradicionales. Tanto "impregnar" (Εχρισεν) como "ungir con un título honorífico" (ὁ λεγομενοϲ χϲ) eran usos válidos del término en el contexto de la cultura grecorromana, y ambos apuntan a que Pablo, y el autor de Hechos de los Apóstoles no estaba proclamando a Yeshú como el Mesías judío esperado, sino presentándolo con un título especial adaptado a su audiencia grecorromana. 



5/08/2024

Pesikta Rabati 36, Parte II: ¿Acepta D-s el sacrificio humano para expiar pecados? La respuesta está en el mismo libro que los misioneros citan — y los destruye

BS"D


Hay algo que los misioneros hacen con una consistencia que ya debería ser predecible: citan el fragmento que les conviene y se detienen exactamente donde el texto empieza a contradecirlos. Lo vimos en la primera parte con el pasaje del mesías hijo de Efraím. Pero la Pesikta Rabati no es un versículo aislado. Es un libro. Y cuando uno lo lee completo, descubre que no solo no apoya la teología cristiana, sino que en varios de sus pasajes la refuta de manera directa, como si sus autores supieran exactamente contra quién estaban escribiendo.

Empecemos por el pasaje que los misioneros nunca citan.

En el capítulo 5 de la Pesikta Rabati aparece un midrash que merece leerse despacio, porque su arquitectura argumentativa es notable:

בִּיקֵּשׁ מֹשֶׁה שֶׁתְּהֵא הַמִּשְׁנָה בִּכְתָב וְצָפָה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא שֶׁהָאֻמּוֹת עֲתִידִין לְתַרְגֵּם אֶת הַתּוֹרָה וְלִהְיוֹת קוֹרִאִים בָּהּ יְוָנִית וְאוֹמְרִים אֵין הֵם יִשְׂרָאֵל אָמַר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא הָא מֹשֶׁה עֲתִידִין הָאֻמּוֹת לִהְיוֹת אוֹמְרִים אֲנוּ הֵם יִשְׂרָאֵל אֲנוּ הֵם בָּנָיו שֶׁל מָקוֹם וְיִשְׂרָאֵל אוֹמְרִים אֲנוּ הֵם בָּנָיו שֶׁל מָקוֹם וְעַכְשָׁו הַמֹּאזְנַיִם מְעֻיָּן אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לָאֻמּוֹת מָה אַתֶּם אוֹמְרִים שֶׁאַתֶּם בָּנַי אֵינִי יוֹדֵעַ אֶלָּא מִי שֶׁמִּסְטוֹרִין שֶׁלִּי בְּיָדוֹ הוּא בְּנִי אָמְרוּ לוֹ וּמָה הֵם מִסְטוֹרִין שֶׁלְּךָ אָמַר לָהֶם זוֹ הַמִּשְׁנָה

Mi traducción académica:

"Moshé quería que la Torá Oral estuviera por escrito. Pero el Santo Bendito Sea previó que en el tiempo por venir las naciones traducirían la Torá, la leerían en griego y dirían: 'Ellos no son Israel.' El Santo Bendito Sea le dijo a Moshé: He aquí, Moshé, que en el tiempo por venir las naciones del mundo dirán: 'Nosotros somos Israel, nosotros somos los hijos del Omnipresente', mientras Israel dirá: 'Nosotros somos los hijos del Omnipresente.' Y hasta este momento la balanza está en equilibrio. El Santo Bendito Sea dijo a las naciones: ¿Qué estáis diciendo, que sois Mis hijos? Solo sé que aquel que tiene Mis misterios (mistorín) en su posesión, ese es Mi hijo. Entonces las naciones le dijeron: ¿Y cuáles son Tus misterios? Les dijo: Esta es la Mishná."

 

Reich, C. E. (Coleccionista). (1654). Pesikta Rabbati [Impresión tipográfica]. Praga: [s.n.]. Renaissance Hebraica Collection. En el óvalo se destaca el término מסטורין en el pasaje sobre el secreto de D-s que solo Israel posee.

Antes de continuar con el argumento, conviene detenerse en una palabra: מִסְטוֹרִין (mistorín). No es una palabra hebrea. Es una transliteración del griego μυστήριον, el término técnico de los cultos mistéricos paganos: esas iniciaciones secretas donde el adepto recibía una "verdad oculta" reservada para los elegidos. Que los redactores de la Pesikta Rabati hayan elegido precisamente esa palabra para describir lo que las naciones no poseen no es un accidente estilístico. Es una señal. El texto está hablando, con toda probabilidad, de un interlocutor específico: el movimiento que más insistentemente reclamó poseer los misterios de D-s. Pablo de Tarso usa la palabra μυστήριον de manera recurrente para describir su propia teología, lo cual no es sorprendente dado que creció en Tarso, uno de los grandes centros del helenismo mistérico del siglo I. La pregunta que el midrash le plantea a ese interlocutor es simple y demoledora: ¿tienes la Mishná? No. Entonces no eres el hijo.

La respuesta de D-s al reclamo de las naciones no es teológica. Es textual. Es práctica. No dice "el que tiene la fe correcta es mi hijo." Dice: el que tiene la Torá Oral en su posesión, ese es mi hijo. El debate sobre quién es Israel se resuelve por un criterio de transmisión histórica, no de convicción espiritual. Y ese criterio excluye, de manera estructural, a todo movimiento que rechace la autoridad de la Torá Oral.

Pero hay más. El mismo libro que los misioneros citan parcialmente para hablar de un mesías sufriente contiene, en su capítulo 34, un midrash donde el Siervo Sufriente de Isaías 53 es identificado explícitamente con los Tzadikim de Israel, los justos del pueblo, no con ninguna figura mesiánica individual. Esta sola referencia interna desmonta el argumento de que Rashí "inventó" la lectura colectiva de Isaías 53. La Pesikta Rabati, estimada entre los siglos VI y VII aunque con secciones posiblemente del siglo III, ya leía ese capítulo en clave colectiva, siglos antes de Rashí. El misionero que acusa al comentarista medieval de innovar contra la tradición tendría que explicar qué hace con este pasaje del libro que él mismo invoca como autoridad.

Ahora bien. Vayamos al corazón de la cuestión, porque es aquí donde la Pesikta Rabati resulta más destructiva para la tesis misionera.

La pregunta que los misioneros nunca hacen, porque la respuesta los incomoda, es esta: ¿cómo entiende la Pesikta Rabati la expiación de los pecados? Si el libro hablara de un mesías que muere para cargar con las transgresiones de Israel, el argumento misionero tendría al menos coherencia interna. Pero el libro no dice eso. Dice exactamente lo contrario, y lo dice repetidamente, en múltiples capítulos, con una insistencia que parece deliberada.

Capítulo 7:

כְּשֶׁנִּתְגָּאָה עַל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מֵעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה הִשְׁפִּיל אוֹתוֹ וְנִתְגָּרֵשׁ מִגַּן עֵדֶן

"Como actuó con arrogancia hacia el Santo Bendito Sea al negarse a arrepentirse, El Santo Bendito Sea lo derribó y lo expulsó del Jardín del Edén."

Capítulo 26:

אִם תָּשׁוּבוּ מִמַּעֲשֵׂיכֶם הָרָעִים וְתִשְׁמְעוּן לִדְבָרַי יְרוֹמֵם אֶתְכֶם הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עַל כָּל מַלְכֻיּוֹת

"Si os arrepentís de vuestras malas acciones y escucháis Mis palabras, el Santo Bendito Sea os elevará sobre todos los reinos."

Capítulo 21, sobre la tipografía de la letra ה:

מַה הֵ״א פָּתוּחַ מִכָּל צַד רֶמֶז לְבַעֲלֵי תְּשׁוּבָה שֶׁיֵּשׁ לָהֶם פֶּתַח

"Así como la letra ה está abierta por todos sus lados, es una señal para los que hacen teshuvá, que tienen una apertura ante ellos."

Capítulo 39:

כְּשֶׁתִּטְּלוּ אֶת הַשּׁוֹפָר לִתְקֹעַ חַדְּשׁוּ מַעֲשֵׂיכֶם וַעֲשׂוּ תְשׁוּבָה וַאֲפִילּוּ יֵשׁ בְּיֶדְכֶם כַּמָּה עֲבֵרוֹת אֲנִי מְכַסֶּה עֲלֵיהֶם

"Cuando toméis el shofar para soplarlo, renovad vuestras acciones y arrepentíos. Aunque tengáis varios pecados en vuestras manos, Yo los cubriré."

Y el pasaje más explícito, del capítulo 44, donde la Pesikta aborda directamente la mecánica de la expiación:

עֲשָׂרָה כְּנֶגֶד עֲשֶׂרֶת יְמֵי תְשׁוּבָה וְאִם עֲשִׂיתֶם תְּשׁוּבָה בָּהֶם וְאַתֶּם בָּאִים לְפָנַי בְּיוֹם הַכִּפּוּרִים וַאֲפִילּוּ יֵשׁ לָכֶם עֲוֹנוֹת מִן הָאָרֶץ וְעַד הַשָּׁמַיִם אֲנִי מַלְבִּינָם כַּשֶּׁלֶג [...] שֶׁאִם עֲשִׂיתֶם תְּשׁוּבָה בְּאֵלּוּ הַיָּמִים אֲפִילּוּ יֵשׁ בָּכֶם כַּמָּה עֲוֹנוֹת אֲנִי מְבַעֲרָם וּמְזַכֶּה אֶתְכֶם

"Diez, correspondientes a los diez días de arrepentimiento. Si os arrepentisteis durante estos días y venís ante Mí en Yom Kipur, aunque vuestros pecados lleguen desde la tierra hasta los cielos, Yo los haré blancos como la nieve [...] Si os arrepentisteis durante estos diez días, no importa cuántos pecados tengáis, Yo los eliminaré y os absolveré."

El patrón no podría ser más claro. A lo largo de toda la obra, el mecanismo de expiación es siempre el mismo: teshuvá. Arrepentimiento, retorno, renovación de conducta. No hay un mesías que muere. No hay una sangre que limpia. No hay una fe que sustituye la acción moral. El perdón es la respuesta directa de D-s al arrepentimiento genuino del ser humano, sin intermediarios.

Y el capítulo 44 llega a decirlo de manera que no deja margen para reinterpretaciones:

שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא חָפֵץ בַּתְּשׁוּבָה וְאֵינוֹ חָפֵץ לְהָמִית בְּרִיָּה

"El Santo Bendito Sea se complace en el arrepentimiento, pero no se complace en dar muerte a ninguna criatura."

Y también, en el mismo capítulo:

תְּשׁוּבָה חֲבִיבָה לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא שֶׁהוּא מְבַטֵּל דְּבָרָיו בִּשְׁבִיל הַתְּשׁוּבָה [...] אִם יַעֲשֶׂה אָדָם תְּשׁוּבָה שְׁלֵמָה אַף הָעֲבֵרוֹת שֶׁעָשָׂה מִתְּחִלָּה אֵינָם מִתְחַשְּׁבוֹת לוֹ וְאֵינָם נִזְכָּרוֹת לוֹ [...] אָמַר הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא אַל תִּתְיָרְאוּ מִן הַדָּבָר הַזֶּה אִם הֵם עַד הָרָקִיעַ וְאַתֶּם עוֹשִׂים תְּשׁוּבָה אֲנִי סוֹלֵחַ [...] וְאַתֶּם עוֹשִׂים תְּשׁוּבָה מִיָּד אֲנִי מְקַבֵּל אֶתְכֶם

"El arrepentimiento es querido por el Santo Bendito Sea, hasta el punto de que Él anula Sus propias sentencias a causa del arrepentimiento [...] Cuando una persona logra el arrepentimiento completo, entonces los pecados que cometió anteriormente no serán contados en su contra ni recordados contra ella [...] El Santo Bendito Sea dijo: No temáis esta situación. Aunque vuestros pecados lleguen hasta el firmamento, y os arrepintáis, Yo los perdonaré [...] Y si os arrepentís, inmediatamente os recibiré."

La pregunta que quiero dejarle al misionero que cita la Pesikta Rabati como apoyo para su teología es esta: ¿cómo se lee el capítulo 36 en un libro donde el capítulo 44 dice explícitamente que D-s no quiere dar muerte a ninguna criatura y que el arrepentimiento es el único mecanismo de expiación? O el libro es coherente consigo mismo, en cuyo caso el mesías hijo de Efraím no es un sacrificio expiatorio, o el libro se contradice, en cuyo caso no puede usarse como autoridad teológica. El misionero no puede tenerlo de las dos maneras.

Pero hay un pasaje del Talmud que algunos misioneros también invocan en este contexto, y que merece atención. En Moed Katán 28a aparece lo siguiente:

לָמָּה נִסְמְכָה מִיתַת מִרְיָם לְפָרָשַׁת פָּרָה אֲדֻמָּה לוֹמַר לְךָ מַה פָּרָה אֲדֻמָּה מְכַפֶּרֶת אַף מִיתָתָן שֶׁל צַדִּיקִים מְכַפֶּרֶת

"¿Por qué se yuxtapuso la muerte de Miriam a la porción de la vaca roja? Para decirte: así como la vaca roja expía, también la muerte de los justos expía."

El misionero lee esto y cree haber encontrado la confirmación de que la muerte de una persona justa puede limpiar pecados, lo cual —en su lógica— prepararía el terreno para la muerte de Yeshú. Pero hay un problema inmediato con esa lectura, y es que si se aplica con coherencia, destruye el argumento que pretende sostener: si la muerte de los justos en general expía pecados, entonces los judíos tenemos en cada generación nuestros propios justos, y la muerte de ningún individuo particular —ni de Yeshú ni de ningún otro— tiene precedencia especial. Siguiendo esa lógica cristiana hasta su conclusión, nadie necesita creer en Yeshú para nada.

Lo cual nos indica que la Guemará no está hablando de expiación mágica por muerte vicaria. El Rabino Abraham Itzjak Kook lo explica con precisión:

וַדַּאי עִיקַּר הַכַּפָּרָה בָּא עַל יְדֵי הַהִתְעוֹרְרוּת לְהַחֲזִיק בִּדְרָכִים הַטּוֹבִים שֶׁלָּהֶם וְהִנֵּה בְּצַדִּיקִים וְתַלְמִידֵי חֲכָמִים גְּדוֹלִים יֵשְׁנָם דְּבָרִים שֶׁאֶפְשָׁר לְכָל אֶחָד מִיִּשְׂרָאֵל לָלֶכֶת בְּעִקְּבוֹתֵיהֶם כְּמוֹ לְעִנְיַן מִדּוֹת טוֹבוֹת וּגְמִילוּת חֲסָדִים וְכַיּוֹצֵא בָּהֶם וְיֵשׁ דְּבָרִים שֶׁהֵם פָּעֲלוּ בִּגְדֻלַּת נַפְשָׁם כְּמוֹ גְּדֻלַּת הַתּוֹרָה וְכַיּוֹצֵא בָּהֶם שֶׁאֵין בְּאֶפְשָׁר לְכָל אֶחָד לַעֲשׂוֹת כְּמוֹתָם וְהָעֵצָה לָזֶה שֶׁיְּקַבֵּל עָלָיו עוֹל הַהִשְׁתַּדְּלוּת לְהָקִים עֵדוּת דַּת וְתוֹרָה

"Sin duda la expiación principal viene a través del despertar para mantenerse en los buenos caminos de ellos. Ciertamente, en los justos y grandes sabios de la Torá hay cosas que cada uno de Israel puede seguir, como en el caso de las buenas cualidades y la generosidad, y similares. Y hay cosas que ellos realizaron gracias a la grandeza de sus almas, como la grandeza en la Torá y similares, que no es posible para todos hacer como ellos. Y el consejo para esto es que uno asuma la carga del esfuerzo por establecer el testimonio de la ley y la Torá."

La expiación que produce la muerte de los justos no opera como transacción mágica. Opera como inspiración moral: la pérdida de un guía de la Torá nos mueve a ser mejores, a continuar su camino, a asumir la responsabilidad que ellos ejercieron. Es una expiación que pasa por la conducta del individuo vivo, no por la sangre del individuo muerto. La mecánica es exactamente la opuesta a la cristiana.

Termino con un detalle que tiene la elegancia de los argumentos verdaderamente simples. La Pesikta Rabati dice que D-s no quiere dar muerte a ninguna criatura y que el arrepentimiento lo complace más que cualquier otra cosa. La Torá, en Génesis 22, narra que D-s pidió a Abraham sacrificar a Itzjak, y en el último momento lo detuvo, ordenándole que no lo hiciera. La gran enseñanza de esa parashá no es que D-s acepta sacrificios humanos en circunstancias extremas. Es exactamente lo contrario: D-s no quiere sacrificios humanos. Lo que D-s quiere es fidelidad.

El Libro de los Macabeos, que algunos usan para argumentar que la muerte de los piadosos expía pecados, es un texto apócrifo, y no está incluido en el canon del Tanaj. La Torá canónica tiene una posición sobre el sacrificio humano, y esa posición quedó establecida en el monte Moriá, cuando la mano de Abraham fue detenida antes de caer.

La Pesikta Rabati no dice lo que los misioneros dicen que dice. Lo que dice es esto: el secreto de D-s es la Mishná, y quien no la tiene en su posesión no es Su hijo. El arrepentimiento limpia todos los pecados, no importa cuántos sean ni hasta dónde lleguen. D-s no se complace en matar a ninguna criatura. Y el mesías que Israel espera aún no ha llegado.

Todo lo demás son notas al pie