2/25/2024

Lucas 2:22-24: ¿Yeshú descendiente de la tribu de Leví? ¿Yeshú como Sumo Sacerdote o como un rebelde?

BS"D


Según la profesora Amy-Jill Levine de la Universidad Internacional de Hartford para la Religión y la Paz, afirma con base en el Evangelio de Lucas 1:35-36 que María madre de Yeshú era descendiente de la tribu de Leví, tal como se lee en el א Codex Sinaiticus:

και ϊδου ελειϲαβετ η ϲυγγενιϲ ϲου και αυτη ϲυνειληφεν υϊο  εν γηρει αυτηϲ και ουτοϲ μην εκτοϲ εϲτι  αυτη τη καλουμενη ϲτειρα

וְרָאֵה אֱלִישָׁבַע קְרוֹבָתְך גַּם-הִיא הָרְתָה בֵּן בִּזְקֻנָתָהּ וְחֹדֶשׁ זֶה הַשִּׁשִּׁי הוּא לָהּ הַמְכֻנָּה עֲקָרָה

“Y he aquí, Eliezabet (Elishevah) tu parienta, también ella ha concebido un hijo en su vejez, y éste es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril”.

א Codex Sinaiticus folio 228b.*


Lo que ella deduce que María es de ascendencia levítica, Elizabet al ser descendiente de Aharón lo infiere según el Evangelio de Lucas 1:5:

εγενετο εν ταιϲ ημεραιϲ ηρωδου βαϲιλεωϲ τηϲ ϊουδαιαϲ ϊερευϲ τιϲ ονοματι ζαχαριαϲ εξ εφημεριαϲ αβια και γυνη αυτω εκ των θυγατερων ααρων και το ονομα αυτηϲ ελιϲαβετ

וַיְהִי בִימֵי הוֹרְדוֹס מֶלֶךְ יְהוּדָה, כֹּהֵן אִישׁ וּשְׁמוֹ זְכַרְיָה מִמִּשְׁמֶרֶת אֲבִיָּה וְאִשָּׁה לוֹ מִבְּנוֹת אַהֲרֹן וְשֵׁם אִשְׁתּוֹ אֱלִישָׁבַע

“Hubo en los días de Herodes (Hordos), rey de Judea, un sacerdote (cohen) llamado Zacarías (Zejaryah), de la clase de Abías (Aviyah); y su mujer era de las hijas de Aharón, llamada Elizabet (Elishevah).”


א- Codex Sinaiticus folio 228a.*

*Las traducciones al español y al hebreo del א Codex Sinaiticus son mías.


Y ya que Aharón fue el primer sumo sacerdote de Israel y miembro de la tribu de Leví, esto podría insinuar una conexión levítica para María. Para algunos “judíos” mesiánicos y teólogos han visto aquí una conexión de la supuesta tribu de Leví de la virgen María con el sacerdocio de Yeshu, ya que al pertenecer María a la tribu sacerdotal, se establece cierto "linaje sacerdotal" en la humanidad de Yeshú, que se conecta con su papel como el gran Sumo Sacerdote (Cohen HaGadol) del texto de la Epistola a los Hebreos (Hebreos 2:17; 3:1; 4:14-15; 5:5; y 5:10). La presentación de Yeshú como Cohen HaGadol proviene justamente de la tradición veterotestamentaria del sacerdocio levítico. Así que los orígenes maternos de María en esta tribu refuerzan esta tipología. Algunos mesiánicos ven en María una representación del "tabernáculo viviente" donde habitaba la presencia de Di-s y prefiguración del tabernáculo celestial donde Yeshú es el intermediario.


Respuesta.

En la narrativa imaginaria de la Anunciación, cuando el ángel Gavriel se le aparece, María vive en Nazaret de Galilea (Lucas 1:26). No hay indicación de que ella o su familia fueran de Judea, donde se centraban los leviim (levitas).


Según el Talmud Bavli, la “virgen” María no pudo haber sido descendiente de Leví como insinúa el actual Evangelio de Lucas, ya que en el tratado de Julin 132a se lee lo siguiente:


ומוסיפים עוד הלכה, בנושא שלא נידון למעלה, ואולם הריהו קרוב לדינו של עולא: הלכתא כוותיה [הלכה כשיטתו] של רב אדא בר אהבה שאמר כי לויה (בת לוי, אף שהיא נשואה לישראל) שילדה בן בכור — בנה פטור מנתינת חמש סלעים לכהן בפדיונו, שהריהו כבנו של לוי הפטור מנתינה זו.

Y en un caso no discutido anteriormente pero relacionado con la opinión de Ula, la halajá está de acuerdo con la opinión de Rav Ada bar Ahava con respecto a una mujer levita, es decir, la hija de un levita, que dio a luz a un primogénito, aunque esté casada con un israelita, que su hijo está exento de la obligación de dar cinco sela al sacerdote para su redención (ver. Bemidbar 18:15-16), ya que el niño es considerado hijo de un levita, y los levitas están exentos de esta obligación.


Es decir, si María hubiera sido de la tribu de Leví, tanto ella como Yeshú habrían estado exentos de la redención del primogénito, ya que el pasaje de Lucas 2:22-24 dice explícitamente que María y José (Pandera) fueron al Bet HaMikadsh  para realizar el pidyon ha’ben  a Yeshú: 

και ο

τε επληϲθηϲαν αι

ημεραι του καθα

ριϲμου αυτων κα

τα τον νομον μω

ϋϲεωϲ ανηγαγον

αυτον ειϲ ϊεροϲο

λυμα παραϲτηϲε

ται τω κω καθωϲ

γεγραπται εν νο

μω κυ οτι παν αρ

ϲεν διανοιγων μη

τραν αγιον τω κω

κληθηϲεται και

του δουναι θυϲια

κατα το ειρημενο

εν τω νομω κυ

ζευγοϲ τρυγονω

η δυο νοϲϲουϲ πε

ριϲτερων 

וַיְהִי כִּי מָלְאוּ יְמֵי טָהֳרָתָם כְּתוֹרַת מֹשֶׁה, וַיַּעֲלוּהוּ יְרוּשָׁלַיְמָה לְהַצִּיגוֹ לַיי. כַּכָּתוּב בְּתוֹרַת יי אֱלֹהֵינוּ ,אֲרִי כָּל דִּכְרָא פּוֹתֵחַ רַחֲמָא קַדִּישׁ לְייי יִתְקְרֵי. וְלָתֵת קָרְבָּן כַּאֲמוּר בְּתוֹרַת יי אֱלֹהֵינוּ, זוּגָּא דְטַוְסִין אוֹ תְּרֵי בְּנֵי יוֹנָה.

(Traducción

“Y cuando se cumplieron los días de su purificación según la Torah de Mosheh, lo llevaron a Yerushalaim para presentarlo al Eterno, tal como está escrito en la Torah del Eterno nuestro Di’s: “Todo varón primogénito será consagrado al Eterno” (Cf. Shemot 13:2; Cf. Bemidbar 18:15-16). Y para ofrecer sacrificio como está prescrito en la Torah del Eterno nuestro Di’s: ‘un par de tórtolas o dos pichones de paloma.’ (Cf. Vaicra 12:8)") 


-א Codex Sinaiticus folio 229b, Codex Vaticanus folio 1307c. 


Esto claramente describe el ritual de redención del primogénito que el Talmud Bavlí menciona en el texto al llevar a cabo este ritual, se confirma que ni María ni Yeshu estaban exentos de dicha redención, la cual tiene como base la misma Torah en Bemidbar / Números 18:15-16 ya que la redención del hijo primogénito es por medio del valor monetario, cinco siclos en el siclo del santuario tal como se lee:

כׇּל־פֶּטֶר רֶחֶם לְכׇל־בָּשָׂר אֲשֶׁר־יַקְרִיבוּ לַיהֹוָה בָּאָדָם וּבַבְּהֵמָה יִהְיֶה־לָּךְ אַךְ  פָּדֹה תִפְדֶּה אֵת בְּכוֹר הָאָדָם וְאֵת בְּכוֹר־הַבְּהֵמָה הַטְּמֵאָה תִּפְדֶּה׃וּפְדוּיָו מִבֶּן־חֹדֶשׁ תִּפְדֶּה בְּעֶרְכְּךָ כֶּסֶף חֲמֵשֶׁת שְׁקָלִים בְּשֶׁקֶל הַקֹּדֶשׁ עֶשְׂרִים גֵּרָה הוּא׃


[15] Todo lo que abre matriz de toda carne que ofrezcan al Eterno, en hombre y en bestia, será vuestro; pero redimirás al primogénito del hombre, y redimirás al primogénito de la bestia inmunda. [16] Y su redención, desde un mes redimirás, según el valor monetario, cinco siclos en el siclo del santuario; son veinte geras.

Se pagaban 5 selas (monedas de plata) al sacerdote. Equivalían a 5 siclos de plata según se menciona. 


Según la legislación de la época del Bet Sheni (Segundo Templo) en la Mishnah Bejorot 8:1: 


הִיא וּלְוִיָּה, הִיא וְאִשָּׁה שֶׁכְּבָר יָלְדָה

“Y de la misma manera, si una mujer israelita y la hija o esposa de un sacerdote, que aún no hayan dado a luz, o una mujer israelita y la hija o esposa de un levita, o una mujer israelita y una mujer que ya haya dado a luz, todas las mujeres cuyos hijos no requieren redención del sacerdote…”

-Mishnah masejet Bejorot, edición Koren - Steinsaltz. Cf. Mejilta DeRabi Shimon Ben Yojai 13:1: את שיש לך בו באדם יש לך בו בבהמה יצאו לויים שאין לך בהם באדם לא יהא לך בהם בבהמה


Un hijo de una mujer levita NO es susceptible a la redención de un hijo (pidyon haben), por lo que los descendientes masculinos de tribus sacerdotales están exentos de este requisito de pagar cinco siclos en el siclo del santuario. 


Por lo tanto, conforme a la lógica de la Mishnah, el RaShB”I y el Talmud sobre la exención levítica, se puede concluir de manera bastante definitiva que María NO pudo haber sido de la tribu de Leví. Si hubiese tenido un origen levita, como madre de Yeshú no habría necesitado presentar la ofrenda de redención en el Templo según la halajah (ver. Mishneh Torah Jiljot Bikurim 11:10; Shuljan Aruj, Yoreh De'ah 305:18). 


La mención que dice Lucas que supuestamente los padres de Yeshu presentaron dos tórtolas con base a Vaicra / Levítico 12:8 indica que cuando una mujer daba a luz debía presentar este sacrificio después de un período de impureza ritual asociado al sangrado (Lev 12:8). El procedimiento era que el sacerdote tomaba una de las aves y la ofrecía como sacrificio por el pecado, retorciéndole el cuello sin separar la cabeza del todo. Rompía algunos vasos sanguíneos con la uña pero sin llegar a separar la cabeza (Mishnah Kinim 1:1). La segunda ave era un holocausto, se le retorcía el cuello de modo similar y se le exprimía la sangre sobre el costado del altar. Luego el sacerdote lo hacía arder completamente en el altar (Talmud Bavli, Julin 22a). De este modo una tórtola servía como purificación del pecado y la otra como ofrenda consumida totalmente hacia Di-s. Cumpliendo así con el doble propósito de expiación y comunión divina. Así consistía en el judaísmo este tipo de sacrificio más económico, permitiendo también a personas de bajos recursos cumplir con rituales de purificación necesarios en contextos como el puerperio. Esto indica que María en caso de haber sido una mujer libre de pecado por haber “concebido” del Espíritu Santo como lo afirma el cristianismo no tendría que haber ofrecido las dos tórtolas de Vaicra 12:8. 


Por otra parte, en las versiones antiguas del Evangelio preservadas entre los judeo-cristianos en el siglo VI-X, Abd ‘Al-Jabbar menciona en su obra del Tathbit III:744 que la alusión al evento ficticio del “pidyon ha’ben’ que relata el Evangelio de Lucas nunca existió, ya que en el relato antiguo se lee que Yosef HaNagar, Miriam y Yeshú permanecieron doce años en Egipto y posteriormente regresaron a Jerusalem (بَيْتِ الْمُقْدِسِ):


وَفِي الإنجيل ، إِنَّ ايشوع لما وُلِدَ ، خُتِنَ بَعْدَ ثَمَانِيَةِ أَيَّامٍ ، وَأَنَّ يُوسُفَ النَّجَّارَ أَخَذَهُ مَعَ أُمِّهِ ، وَخَرَجَ بِهِمَا إِلَى مِصْرَ . فَأَقَامَ اثْنَتَيُّ عَشْرَةَ سَنَةٌ ، ثُمَّ أَخَذَهُمَا وَرَدَّهُمَا إِلَى بَيْتِ الْمُقْدِسِ

בָּאֱוַנְגֶלְיוֹן, כִּי יֵשׁוּ בְּיוֹם הִוָּלְדוֹ נִמּוֹל לְאַחַר שְׁמוֹנַת יָמִים, וְיוֹסֵף הַנָּגָר לָקַח [אוֹתוֹ] עִם אִמּוֹ, וַיֵּצֵא אִתָּם ["חַרְגְ' בֶּהֱמָא"] לְמִצְרָיִם. וַיֵּשֶׁב שָׁם שְׁתֵּים עֶשְׂרֵה שָׁנָה, וְאַחַר כָּךְ לָקַח אוֹתָם וַיָּשֶׁב אוֹתָם לְבֵית הַמִּקְדָּשׁ (יְרוּשָׁלַיִם).

(תרגום אליהו אלמני)

בָּאֱוַנְגֶלְיוֹן, כִּי כַּאֲשֶׁר נוֹלַד יֵשׁוּ נִמּוֹל בֵּן-שְׁמוֹנַת יָמִים, וְכִי יוֹסֵף הַנַּגָּר לָקַח [אוֹתוֹ] עִם אִמּוֹ וְהוֹצִיאָם ["חַרְגְ' בֶּהֱמָא"] לְמִצְרַיִם, מָקוֹם שָׁם שֶׁהָה שְׁתֵּים-עֶשְׂרֵה שָׁנָה, וְאַחַר חָזַר עִמָּם לִירוּשָׁלָיִם.

 (תרגום פינס)


(Traducción: Y en el Evangelio, ciertamente Yeshú cuando nació, fue circuncidado después de ocho días, y que Yosef el carpintero lo tomó junto con su madre, y salió con ellos a Egipto (Mitzraim). Y permaneció allí doce años, luego los tomó y los regresó al Bet HaMikdash (Templo) [Yerushalaim].)

-Cf. Gabriel Said Reynolds & Samir Khalil Samir. (2010). Abd al-Jabbar, Critique of Christian Origins. USA: B.Y.U.P. III:744-746. p. 163; 

פינס, ש. (1968). היהודים הנוצרים במאות הראשנות של הנצרות על פי מקור חדש. ירושלים : דפוס מרכז. pp. 205-206.) 

Como hemos visto, la versión antigua judeo-cristiana del Evangelio contenido en el texto árabe del Tathbit omite la mención del evento del pseudo-Pidyón ha’Ben del Evangelio de Lucas 2:22-24, en su lugar menciona que Yosef tomó a María a Yeshú y se fueron a vivir a Egipto por doce años. Es relevante decir que las versiones más antiguas del Evangelio de Lucas datan del siglo II. Estas versiones tempranas del Evangelio de Lucas, incluyendo la versión de Marción que se basaba en Lucas, proporcionan información valiosa sobre la transmisión y la historia del texto bíblico en los primeros siglos del cristianismo.


Pero ¿Quién fue Marción de Sinope y qué tiene que ver con el Evangelio de Lucas? 


Marción de Sinope fue un teólogo y líder religioso del siglo II que fundó una secta cristiana conocida como el marcionismo. Marción nació alrededor del año 85 d.C. en Sinope, una ciudad del Ponto en Asia Menor (actual Turquía). Marción propuso una interpretación radical del cristianismo que difería significativamente de la corriente principal de la iglesia en ese momento.


Marción enseñaba que el Di-s del Tana”j (Biblia Hebrea) era un Ser vengativo y legalista, mientras que el dios del Nuevo Testamento, revelado por Yeshú, era un dios de amor y misericordia. Marción creía que Yeshú había venido a liberar a la humanidad de la influencia del Di-s del  Tana”j. Para respaldar sus enseñanzas, Marción compiló una versión antigua del Evangelio de Lucas y una colección de epístolas de Pablo.


Por ejemplo, en está versión antigua del Evangelio de Lucas 16:17 que tenía el Marción en idioma griego, se encuentra una referencia que también nos recuerda a Mateo 5:17, pero aquí Yeshú menciona que el apostató la Torah de Mosheh: 

οὐκ ἦλθον πληρῶσαι τὸν νόμον ἀλλὰ καταλῦσαι.

Cuya traducción al hebreo es:

לֹא בָאתִי לְמַלֵּא אֶת הַתּוֹרָה כִּי אִם לְבַטְּלָהּ

(Traducción: ‘yo no vine a cumplir la Torah sino a destruirla’.)

-Marc. 4.33.9, Cf. De recta in  Deum fide 2 830e [GCS 4:88, 31-33]). 


O bien, respecto a la antigua versión del Evangelio de Lucas 23:2 que tenía Marción en la que se lee la causación que se le da a Yeshú no fue por hacerse pasar como el Mashiaj y como rey, sino que era por apostatar la Torah tal como se lee:

—ἔρξαντο . . . κατηγορεῖν . . . τοῦτον εὕρομεν διαστρέφοντα

τὸ ἔθνος . . . καὶ καταλύοντα τὸν νόμον καὶ τοὺς προφήτας . . . (κωλύοντα φόρους . . . διδόναι) καὶ ἀποστρέφοντα τὰς γυναῖκας καὶ τὰ τέκνα . . . λέγοντα ἑαυτὸν

{βασιλέα Χριστόν} . . .

Cuya traducción al hebreo es:

התחילו להאשים... אֶת-זֶה מָצָאנוּ מַשְׁחִית אֶת-הָעָם... וּמַבְטֵל אֶת-הַתּוֹרָה וְאֶת-הַנְּבִיאִים... (מוֹנֵעַ מִלְשַׁלֵּם מַסִּים...) וּמַרְחִיק אֶת-הַנָּשִׁים וְאֶת-הַיְלָדִים... אוֹמֵר עַל עַצְמוֹ {מֶלֶךְ הַמָּשִׁיחַ...}

(Traducción: ‘Comenzaron a acusar... Hemos encontrado a este pervirtiendo al pueblo [de Israel]... y derogando la Torah y los profetas... (impidiendo pagar impuestos)... y apartando a las mujeres y los niños... diciendo que él mismo es {el rey Mashiaj}....)

-Marc. 4.42.1, Pan. 42.11.6 (69, 70). Cf. Roth, D. T. (2015). The Text of Marcion’s Gospel. Brill. pp.433-434.


Lo que nos recuerda a la versión judeo-cristiana encontrada en el Tathbit II:398:

وَقَالُوا : « هَاهُنَا رَجُلٌ مِنَّا قَدْ أَفْسَدَ أَحْدَاثَنَا وَغَرَّهُمْ ، وَلَنَا عَلَيْكَ فِي الشَّرْطِ أَنْ تُمَكِّتَنَا مِنْ هَذِهِ سَبِيلُهُ لِنَقِذَ حُكْمَنَا فِيهِ » 

וְאָמְרוּ: הִנֵּה, יֵשׁ אִישׁ מִקִּרְבֵּנוּ שֶׁהִשְׁחִית וְהוֹלִיךְ שׁוֹלָל אֶת-נְעוּרֵינוּ. עַל-פִּי הַתְּנָאִי, אַתָּה מְחֻיָּב לְהַעְצִים אוֹתָנוּ עַל מִישֶׁהוּ [שֶׁמִּתְנַהֵג] בְּצוּרָה כָּזוֹ, שֶׁנוּכַל לְהַעֲמִידוֹ לְדִין.

[398] “Hay un hombre de entre nosotros que ha corrompido y engañado a nuestra juventud. Según la estipulación (haTénoe), estás obligado a empoderarnos sobre alguien que [se comporta] de esta manera, para que podamos hacer justicia”.

-Cf. Gabriel Said Reynolds & Samir Khalil Samir. (2010). Abd al-Jabbar, Critique of Christian Origins. USA: B.Y.U.P. II:398. p.72. 


Lo cual nos remite al relato talmúdico en el que Yeshu llevó por mal camino al pueblo judío, a cometer idolatría, y brujería. (T.B Sota 47a; Sanhedrin 107; Sanhedrín 43a, versión Steinsaltz).


Por lo cual, siguiendo la reconstrucción hecha por el erudito Dieter T. Roth en ‘The Text of Marcion’s Gospel’  respecto a la antigua versión del Evangelio de Lucas que poseía Marción de Sinope en el siglo II, explica que del capítulo 1:1 al 2:52 del Evangelio de Lucas en su versión antigua no existía, debido que Epifanio en Panarion 42.9.1 hace referencia al comienzo del Evangelio de Lucas 1 al capítulo 2 no aparece en la versión que tenía Marción. Según Epifanius, Tertuliano, Hipolito, Orígenes, así como el [Pseudo-]Efrem y el Adamantius Dialogue evidencian que los primeros tres capítulos iniciales de la versión antigua que poseía Marción del Evangelio de Lucas no existían. (ver. Roth, D. T. (2015). The Text of Marcion’s Gospel. Brill. p. 286.)


Basado en el análisis presentado, se concluye de manera definitiva que María, la madre de Yeshú, no pudo haber pertenecido a la tribu sacerdotal de Leví, por las siguientes razones:


El Talmud Bavli establece claramente que la hija de un levita, aunque esté casada con un israelita, está exenta de la obligación de redimir a su primogénito. Si María hubiese sido levita, ni ella ni Yeshú habrían requerido este ritual.

  • La versión judeocristiana antigua del Evangelio en el Tathbit omite precisamente el pasaje de la redención de Yeshúen el templo, diciendo en cambio que la familia huyó a Egipto. Esto es consistente con la exención levítica.

  • Las versiones más tempranas del Evangelio de Lucas, como la de Marción del siglo II, no contienen los capítulos sobre el nacimiento de Yeshú. El relato pudo haber sido agregado después con fines teológicos.

  • La versión de Marción concuerda con la tradición talmúdica al presentar a Yeshu en conflicto con la Torah, "pervirtiendo al pueblo" y "derogando la Torá". No como cumplidor, sino todo lo contrario.

Las fuentes rabínicas y judeocristianas antiguas descartan la posibilidad de un origen sacerdotal levítico para María, madre de Yeshu. Los indicios apuntan a que fue una adición tardía sin sustento histórico.


La versión actual del Evangelio de Lucas que se encuentra en manuscritos como el Codex Sinaiticus y Vaticanus es el resultado de modificaciones realizadas en la era patrística de la Iglesia. Los padres de la Iglesia buscaban enmendar los errores del Evangelio de Mateo para presentar a Yeshú y a los personajes a su alrededor como judíos observantes de la Torah.


Sin embargo, el estudio de los textos rabínicos y la evidencia de las primitivas tradiciones judeocristianas demuestran que quienes llegaron a modificar el Evangelio de Lucas no tenían un real conocimiento de la halajá (ley judía), la Torá ni del contexto histórico-judío en el que se desenvolvió el personaje del apostata Yeshú. 


Los anacronismos legales y las inconsistencias con las fuentes judías antiguas señalan que los redactores eclesiásticos que buscaron "judaizar" el evangelio lucano no lograron borrar su origen gentil ni presentar a Yeshú como un judío piadoso (un jasid). Más bien, refuerzan la imagen transmitida en tradiciones como la de Marción y la versión judeocristiana del Tathbit, de un Yeshú en conflicto con la Torah de Mosheh, que terminó apartando a Israel de sus preceptos.


En conclusión, el intento de los padres de la Iglesia por "corregir" a Mateo por medio de la actual versión del Evangelio de Lucas fracasó por su Yeshú del trasfondo judío. Irónicamente, la versión antigua del siglo II del del Evangelio de Lucas preservaron indicios que conectan al Yeshú la imagen del seductor a la idolatría de Israel conocido por la literatura rabínica. 

2/21/2024

Pesikta Rabati 36: El midrash que refuta a los misioneros con sus propias fuentes


Hay una táctica misionera que conozco bien, y que en su audacia llega a rozar lo cómico: tomar un texto rabínico, citar un fragmento, y presentarlo ante sus audiencias como si los propios sabios de Israel hubieran anticipado la teología cristiana. La mayoría de las veces esto funciona porque el auditorio no lee hebreo, no conoce el texto completo, y confía en que el misionero sí lo ha leído. Esa confianza es, casi siempre, inmerecida.

El caso del capítulo 36 de la Pesikta Rabati es un ejemplo casi perfecto de este fenómeno. Hay misioneros que lo usan para argumentar que incluso las fuentes rabínicas hablan de un mesías que carga con los pecados de Israel y está dispuesto a sufrir por ellos. La conclusión implícita —nunca demasiado implícita— es que eso encaja con su teología. Lo que no hacen es leer el texto completo. O si lo leen, confían en que sus oyentes no lo harán.

Léanlo conmigo.

El midrash relata un diálogo entre el Santo Bendito Sea y un mesías a quien se nombra de manera muy específica: Efraím. O más exactamente, el mesías hijo de Efraím. Aquí está el texto completo, tal como aparece en la fuente:


אמר להם הקב״ה משיח ושמו אפרים משיח צדקי מגביה קומתו וקומת דורו ומאיר עיני ישראל ומושיע עמו ואין כל אומה ולשון יכולה לעמוד בו שנאמר לא ישיא אויב בו ובן עולה לא יעננו וכל אויביו וצריו מתברחים שנאמר וכתותי מפניו צריו ואף נהרות פוסקים בימיו שנאמר ושמתי בים ידו ובנהרות ימינו

התחיל הקב״ה מתנה עמו ואומר הללו שגנוזים הם אצלך עונותיהם עתידים להכניסך בעול ברזל ועושים אותך כעגל הזה שכהו עיניו ומשנקים את רוחך בעול ובעונותיהם של אילו עתיד לשונך לידבק בחיכך רצונך בכך אמר משיח לפני הקב״ה שמא אותו צער שנים רבות הם אמר לו הקב״ה חייך וחיי ראשי שבוע אחת שגזרתי עליך אם נפשך עציבה אני טורדן מעכשיו אמר לפניו רבון העולמים בגילת נפשי ובשמחת לבי אני מקבל עלי על מנת שלא יאבד אחד מישראל ולא חיים בלבד יושעו בימי אלא אף אותם מתים שמתו מאדם הראשון עד עכשיו ולא אילו בלבד אלא אף נפלים יושעו בימי ולא אילו בלבד יושעו בימי אלא כל מי שעלתה על דעתך להבראות ולא נבראו בכך אני רוצה בכך אני מקבל עלי


Mi traducción académica del pasaje, intentando preservar la sintaxis del hebreo rabínico y evitar la coloración teológica que caracteriza a las versiones misioneras:

"El Santo Bendito Sea les dijo: El mesías — y su nombre es Efraím, mi mesías justo — elevará su estatura y la estatura de su generación, iluminará los ojos de Israel y salvará a su pueblo; y ninguna nación ni lengua podrá resistirle, como está escrito: 'No le engañará el enemigo ni le afligirá el hijo de iniquidad' [Salmos 89:23]; y todos sus enemigos y adversarios huirán de delante de él, como está escrito: 'Desmenuzaré a sus adversarios ante su presencia' [Salmos 89:24]; incluso los ríos cesarán en sus días, como está escrito: 'Pondré su mano sobre el mar y su diestra sobre los ríos' [Salmos 89:26].

El Santo Bendito Sea comenzó a negociar con él, diciéndole: Aquellos cuyos pecados están depositados contigo, en el tiempo por venir te pondrán bajo un yugo de hierro y te harán semejante a este becerro cuyos ojos se oscurecieron, y ahogarán tu aliento con el yugo; y a causa de sus pecados tu lengua se adherirá a tu paladar. ¿Aceptas esto? El mesías dijo ante el Santo Bendito Sea: ¿Acaso ese sufrimiento durará muchos años? El Santo Bendito Sea le respondió: ¡Por tu vida y por la mía! Una semana de años he decretado para ti; y si tu alma está afligida, los expulsaré desde este mismo momento. [El mesías] dijo ante Él: Amo del universo, con la alegría de mi alma y la felicidad de mi corazón acepto esto sobre mí, con tal de que ninguno de Israel perezca; y no sólo los que están vivos se salvarán en mis días, sino también aquellos muertos que han muerto desde Adam el primero hasta ahora; y no sólo éstos, sino también los nefалим —los abortados— se salvarán en mis días; y no sólo aquéllos se salvarán en mis días, sino todo aquel que estuvo en Tu pensamiento para ser creado y no fue creado. Esto es lo que deseo; esto acepto sobre mí."


Primera observación, y es una que los misioneros pasan por alto con una velocidad que delata su incomodidad: el texto habla de un mesías futuro. La tradición oral presupone, de manera explícita, que el mesías no ha llegado todavía. Ese solo dato derrumba el argumento cristiano antes de que empiece. Pero sigamos, porque hay más.

¿Por qué Efraím? La respuesta está en la propia geografía de la tradición judía. Efraím era hijo de Yosef, y Efraím se convierte en una de las doce tribus de Israel. Esta figura es, inequívocamente, el Mashiaj ben Yosef que aparece en diversas fuentes de la tradición: el mesías guerrero y mártir distinto del Mashiaj ben David del linaje real. Y hay una razón muy precisa por la que el midrash usa el nombre de Efraím en lugar de Yosef: los sabios sabían perfectamente que si usaban la denominación ben Yosef, los apologistas mesiánicos argumentarían que se trata de su figura, dado que el padre adoptivo de Yeshú se llamaba Yosef. El nombre Efraím cierra esa puerta con una elegancia que los misioneros prefieren no discutir.

Ahora bien. El texto establece que en la generación de este mesías se "traerá salvación a Israel"ומושיע עמו — y que ninguna nación ni lengua podrá resistirle. Eso no ocurrió en el siglo I. Ocurrió exactamente lo contrario: Judea fue destruida por los romanos, el Templo fue demolido y comenzó el exilio más largo de la historia del pueblo judío. Los propios textos del Nuevo Testamento confirman indirectamente esta contradicción: en Marcos 8:12, Yeshú le dice a los judíos de su tiempo "לא ינתן לדור הזה אות""no se dará señal a esta generación" — negándoles la salvación que, según el midrash, debería haber caracterizado precisamente a la generación del mesías verdadero.

Pero el texto se vuelve todavía más interesante cuando describe la naturaleza del sufrimiento que este mesías acepta. El Santo Bendito Sea le advierte: los pecados de Israel que están depositados contigo — שגנוזים הם אצלך עונותיהם — te pondrán bajo un yugo de hierro, te harán semejante a un becerro al que se le oscurecieron los ojos, te ahogarán el aliento. ¿Es esto tu deseo?

Y la respuesta del mesías de Efraím es una de las declaraciones más nobles que he encontrado en toda la literatura midrásica:

בגילת נפשי ובשמחת לבי אני מקבל עלי

"Con la alegría de mi alma y la felicidad de mi corazón acepto esto sobre mí."

Deténganse aquí un momento.

Este mesías acepta el sufrimiento con alegría de alma y felicidad de corazón. No lo debate. No suda sangre ante la perspectiva. No le pide a D-s que aparte de él ese cáliz. Lo abraza de manera incondicional, sin reservas, por amor a Israel en todas sus generaciones: los vivos, los muertos desde Adam, los que no llegaron a nacer, los que ni siquiera fueron creados. La fórmula hebrea על מנת שלא יאבד אחד מישראל — "con tal de que ninguno de Israel perezca" — no deja margen de ambigüedad: la motivación es exclusiva y totalmente orientada hacia el bien del pueblo.

Ahora lean lo que dicen los propios evangelios sobre la actitud de Yeshú ante su sufrimiento inminente: "אבי אם אפשר יעבור ממני הכוס הזה" — "Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa" (Mateo 26:39). Y en el momento de la crucifixión: "אלי אלי למה שבקתני" — "D-s mío, D-s mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mateo 27:46). El misionero quiere hacernos creer que estas dos figuras son la misma, o que una prefigura a la otra. Pero el contraste no podría ser más violento. El mesías de la Pesikta Rabati acepta בגילת נפשי ובשמחת לבי — con alegría de alma y felicidad de corazón. Yeshú debate, duda, y en el momento decisivo siente que D-s lo ha abandonado. Son dos figuras que se mueven en direcciones opuestas.

Y hay algo más que el midrash no dice, y que los misioneros tampoco mencionan porque los condena: en ningún lugar de la Pesikta Rabati se dice que este mesías muere. Y mucho menos que resucita. El sufrimiento que acepta es el peso de los pecados de Israel durante el período de redención — בעונותיהם של אילו — no la muerte seguida de resurrección. La arquitectura teológica es completamente distinta a la cristiana.

Miremos ahora el otro lado del espejo.

El mesías hijo de Efraím declara על מנת שלא יאבד אחד מישראל — que sufre para que ninguno de Israel perezca. ¿Qué dice Yeshú sobre Israel en los propios textos que sus seguidores consideran sagrados? Mateo 23 es un capítulo entero dedicado a difamar a los judíos de su tiempo. Lucas 13:35 contiene una amenaza directa de destrucción contra Jerusalén. Y Mateo 21:43 es quizá el texto más revelador: "Os digo que se quitará de vuestras manos el reino de D-s y será entregado a un pueblo que lo haga fructificar." Mientras el mesías de la Pesikta dice "sufriré para que ninguno de Israel perezca", Yeshú le dice a los judíos que D-s los reemplazará con otro pueblo. La teología del reemplazo no es un añadido posterior del cristianismo. Está en boca de su propio fundador.

Y hay un episodio que merece atención especial. Los evangelios relatan que Yeshú entró al Templo, fabricó un arma —un látigo— y comenzó a agredir personas, volcando las mesas de los cambistas y dispersando su dinero. Los cambistas en el Templo no eran especuladores: cumplían una función religiosa y económica indispensable. Muchas de las monedas que circulaban en el período llevaban imágenes de emperadores o divinidades paganas y no podían usarse para la contribución al Templo; los cambistas las convertían en shekel de Tiro, la moneda aceptada para las ofrendas, garantizando así la pureza ritual del espacio sagrado. Agredirlos físicamente y destruir su trabajo no era un acto de purificación: era un ataque al funcionamiento del Templo desde adentro.

Comparen eso con בגילת נפשי ובשמחת לבי אני מקבל עלי — el mesías hijo de Efraím que acepta el yugo de hierro con alegría, para que ninguno de Israel perezca.

Mateo 23:35 ofrece el contraste más brutal. Yeshú le dice a los judíos: "Que caiga sobre vosotros toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Baraquías." Intenta imputar a judíos del siglo I la responsabilidad por asesinatos cometidos a lo largo de toda la historia humana desde Abel en adelante — y comete además un error histórico, confundiendo al Zacarías asesinado en el patio del Templo, que fue hijo de Yehoyada (2 Crónicas 24:20-22), con un Zacarías hijo de Berequías que es un personaje diferente.

Tanto el mesías de la Pesikta como Yeshú apelan, cada uno a su manera, a las generaciones pasadas — ambos invocan desde Adam en adelante. El midrash lo expresa así: ולא חיים בלבד יושעו בימי אלא אף אותם מתים שמתו מאדם הראשון עד עכשיו — "no sólo los que están vivos se salvarán en mis días, sino también los muertos que han muerto desde Adam el primero hasta ahora." El mesías de Efraím evoca las generaciones pasadas para salvarlas. Yeshú las evoca para inculparlas. El mismo motivo literario, usados en direcciones exactamente opuestas.

Hay además en el Nuevo Testamento una tendencia que va más allá de la hostilidad personal de Yeshú hacia los judíos y que revela la arquitectura teológica completa del movimiento que lo siguió. Pablo de Tarso, en la carta a los Gálatas, construye una alegoría en la que los judíos son "hijos de la esclava" Hagar y los gentiles convertidos al cristianismo son "hijos de la libre" Sara —ubicando, de paso, al Monte Sinaí en Arabia, un error geográfico que el propio texto comete en el versículo 25. El mismo patrón de desplazamiento aparece en el islam, que sustituye a Itzjak por Ishmael en el relato del sacrificio. Hay una tendencia recurrente en el subconsciente religioso de la humanidad por intentar arrebatarle la Torá a Israel, y esa tendencia se expresa de formas distintas en distintos momentos históricos. El denominador común es siempre el mismo: el pueblo elegido tiene que ser desplazado, sus textos tienen que ser reinterpretados, su elección tiene que ser transferida.

La Pesikta Rabati no dice nada de eso. Dice:

בגילת נפשי ובשמחת לבי אני מקבל עלי על מנת שלא יאבד אחד מישראל

"Con la alegría de mi alma y la felicidad de mi corazón acepto esto sobre mí, con tal de que ninguno de Israel perezca."

Ese es el mesías que Israel espera. Uno que ama a Israel con tanta intensidad que está dispuesto a sufrir por quienes todavía no han nacido, por quienes murieron antes de que él llegara, incluso por quienes D-s pensó crear y no creó. El propio midrash lo establece como una promesa futura. Y cuando llegue, no vendrá fabricando látigos.