3/08/2011

La Ciudad Romana de Yesh”u: Kefar-Najum Maritmah.

La Ciudad Romana de Yesh”u:
Kefar-Najum Maritmah.


La historia mítica de Yesh”u tiene por marco a Galil. Esta provincia estaba completamente helenizada que los judíos la llamaban “la tierra de los gentiles”. En el escrito de Itzjak Ibn Saprut Shem-Tov (el Evangelio Hebreo de Mateo) a diferencia de otros escritos hebreos (DuTillet, Peshita), los textos griegos y los textos latinos incorpora el nombre peculiar de Capernaum Marítima la cual dista de ser la Capernaum conocida en los evangelios. Por otra parte en mi investigación encontré que esta Capernaum Marítima no es otra que la ciudad marítima de Ptolemaida (San Juan de Acre, o Acco) dicha ciudad sirvió para coordinar los ataques romanos contra la población judía local de hace 2000 años. A pesar de esta peculiaridad de estas dos Capernaum, en ambas en vez de haber brillado la luz de la Torah y el despertar de conciencias, fue por el contrario lugares que sirvieron para que de una u otra forma se destruyera al pueblo judío (militar o espiritual).
Por último expongo, las adulteraciones que hicieron los cristianos sobre dos secciones del libro de Yeshayah”u / Isaías (8:23 y 9:1) para que según ellos se cumpliera una supuesta profecía en la que ellos justifican que su “Mesías” tenía que radicar en Galilea.

¡Acompáñame a analizar este estudio a través de la luz de la Torah, de la historia del pueblo judío para descubrir que  Yesh”u de Natzrat (jesus de Nazaret) no solo atento, sino que sigue atentando contra la integridad del pueblo judío!

http://www.orajhaemeth.org/2012/04/capitulo-10-la-ciudad-romana-de-yeshu.html

Midrash Kohelet Rabá, Kohelet Rabá 1:8. 4: Janania, el hijo del hermano de Rabí Yehoshua, y los herejes (minim).


מדרש קהלת רבהקהלת רבה א, ח. ד: חנניה בן אחי רבי יהושע והמינים

Traducción:
קהלת רבה א, ח. ד
Janiná, el hijo del hermano de Rabí Yehoshua, fue con él a Cafarnaúm. Los herejes (minim) le hicieron un encantamiento y lo hicieron montar un burro en Shabat. Yehoshua, su querido maestro, fue a verlo, lo ungió con aceite y se curó. Yehoshua le dijo: “Puesto que ha entrado en ti el espíritu del burro de ese malvado, no puedes permanecer en la Tierra de Israel”. Entonces, descendió de allí a Babilonia y allí murió en paz.

חנינא בן אחי ר' יהושע אזל להדיה כפר נחום ועבדון ליה מינאי מלה ועלון יתיה רכיב חמרא בשבתא אזל לגביה יהושע חביביה ויהב עלוי משח ואיתסי א"ל כיון דאיתער בך חמרא דההוא רשיעא לית את יכיל שרי בארעא דישראל נחת ליה מן תמן לבבל ודמך תמן בשלמיה.

Interpretación:

Janania ben el hermano de Rabí Yehoshua fue un Tana de la cuarta generación (110 a 135). El investigador Hereford (R.T. Herford, Christianity in Talmud and Midrash, p. 211) considera el texto como perteneciente a la época de los Tanaítas, a pesar del idioma arameo que es característico de un período posterior y a pesar de la fecha tardía de la redacción final del Midrash Kohelet. Según él, la mención de la ciudad de Cafarnaúm en la Tierra de Israel y el nombre del sabio mencionado son criterios de material antiguo.

La interpretación Matnot Kehuna que aparece en la edición de Vilna del Midrash pone énfasis en el viaje de R. Janania a Cafarnaúm: fue al lugar de la torre de los tintoreros para curarse. Sin embargo, no está claro que realmente estuviera enfermo. Incluso en esa posibilidad, se puede entender la acción de Rabí Yehoshua como un remedio contra el encantamiento que los herejes le hicieron a R. Janania.

En este texto, está muy claro que los minim (herejes) se refieren a los cristianos:

  • Cafarnaúm es la ciudad de Yeshú, donde estableció su hogar (ver Mateo 4:13: "y se estableció en Cafarnaúm").
  • La mención del burro, que es el animal en el que Yeshú montó durante su entrada mesiánica a Jerusalén.
  • La violación del Shabat al montar el burro en ese día (una prohibición rabínica de la labor de Shabat llamada "cosecha").
  • La mención de la expresión "este malvado", que probablemente es posterior a la época de los Tanaítas, pero se entiende claramente como una referencia a Yeshú, el bastardo cristiano.

El relato del encuentro de R. Janania con los minim en Cafarnaúm entre los años 110 a 135 es aún más plausible si se observan relatos similares en la literatura rabínica. Por ejemplo, la historia del encuentro de R. Eliezer ben Hyrcanus con un hereje llamado Yaakov de la aldea de Sakhnin, que incluye muchas fuentes y cuya naturaleza tanaítica es segura (ver Kohelet Rabá: comentario 1, verso 8, 3; Talmud de Jerusalén, Avodá Zará: 2, 2; Talmud de Jerusalén, Shabat: 14, 4; Tosefta: Julin, 2, 22; Talmud de Babilonia, Avodá Zará 26:). Ambas historias ocurren en el mismo período y en ambas un sabio interactúa con los minim, seguido por la condena de otro gran sabio y el regreso del sabio que se involucró con los minim al judaísmo normativo. Este proceso fue destacado por el investigador Dan Yafe de la Universidad de Bar-Ilan en su libro en francés Le Judaïsme et l'avènement du Christianisme: en el período entre el Consejo de Yavne y la segunda revuelta judía (la de Bar Kojba), los sabios implementaron las decisiones de expulsión de los cristianos del judaísmo que fueron establecidas en el Consejo de Yavne. Así se puede entender el cambio de postura de estos sabios, R. Eliezer y R. Janania, que estuvieron cerca de minim cristianos de origen judío y a quienes se les exigió desvincularse de tales relaciones.

3/04/2011

Infiltración Misionera

Infiltración Misionera




Una obsesión de los misioneros es demostrar que se puede ser judío y creer en Yoshke. Esta es la base de sus labores y la premisa sobre la que fundamentan sus enseñanzas. Contrario a lo que afirma la Halaja: "Una persona de (el pueblo de) Israel que sirve a la avodah zarah (otra creencia, idolatría), es como un idólatra gentil para todos los efectos, no se lo considera como a un judío que ha pecado y merece pena de lapidación. Un judío mumar -renegado- que (se convierte otra Fe) idolatría, reniega de toda la Torá. Así mismo con los apikorsim -impíos rebeldes- de (el pueblo de) Israel, no son considerados como judíos para ninguna cosa, y no se les acepta jamás su arrepentimiento…" (Rambam, Mishné Torá, Hiljot Avodat Cojavim 2:5)

La Infiltración Misionera consiste en el último estadio de propaganda religiosa que les sirve para darse una aparente legitimidad judía que tanto desesperan conseguir: como no se les ha hecho fácil formar buenos remedos de comunidades judías, entonces desean incluirse por debajo en grupos judíos.

Los Misioneros son personas sin escrúpulos, llenas de trucos y juegos psicológicos que usan para conseguir su fin. Si alguien les pregunta: ¿crees en Yesh’’u? Tienen el descaro de responder: “No”, para luego irse por detrás y susurrar con malévola sonrisa: “en yeshu no, en Yeshúa”.


Otro de sus trucos: no se refieren a sí mismos como “misioneros” sino como “judíos” (en sus mentes retorcidas, Pablo les enseñó a hacerse pasar “al judío como judío, al griego como griego”); y también rechazan que se les llame “misioneros” porque dicen que no desean misionerizar, sino sólo vivir su fe… claro, vivir su Fe, pero robando legitimidad, usando sucios trucos de distracción y esperando largo tiempo en hibernación (como una bomba de tiempo, esperando años para explotar).


Que crean en sus dogmas no es lo peligroso, lo peligroso es su acercamiento a personas y organizaciones judías, donde roban legitimidad para sí mismos, dejando tras de sí una ola de indignación y de desengaño.

Los lugares donde prefieren infiltrarse son: grupos de kabalah y jasidut, cursos virtuales y presenciales (de diversos temas: desde historia judía hasta idioma hebreo), comunidades tradicionales, nuevas colectividades judías, en conversiones, en grupos de aliyah, en casi todo.

En la ciudad de Denver ocurrió un caso muy renombrado: una pareja de misioneros se allegaron a una comunidad ortodoxa, se hicieron pasar como judíos, se ganaron la confianza de las personas y no fue sino hasta el final que se supo de su verdadera identidad, baruj HaShem, esto ocurrió previo a una aliyah que pretendían sacar cuando los rabanim se enteraron de la verdad y retiraron todas sus cartas de recomendaciones.

Otro caso: Ni siquiera una organización tan prestigiosa como Jabad ha salido ilesa de estos terroristas de almas: en repetidas ocasiones han denunciado intentos misioneros por infiltrarse en sus filas. Comenta el sitio web lubavith.com (http://lubavitch.com/news/article/2017012/Chabad-Alerts-Students-and-Community-to-Proselytizers-Techniques.html):

“Los Mesiániacos han tratado de infiltrarse en Chabad Ft. Collins desde su establecimiento hace dos años"

-continúa comentando Rabbi Gorelik:

Cuando me mudé, ellos querían ser mis amigos para ganarse legitimidad. Ellos me necesitaban para darles información, para enseñarles judaísmo y así ellos pudieran continuar sus engaños… Cuando Chabad sacó un curso de hebreo, los miembros de la congregación mesiánica se apuntaron en masa. Ellos también intentan unirse a los programas que sacamos en Chabad para las festividades… Usan muchos trucos.”


La infiltración misionera es un tema preocupante para todos: daña las comunidades judías y fortalece la avodah zarah porque lo poco que alcanzan a aprender lo tuercen y lo usan para amalgamarlo a su neo-cristianismo hebraizado.

Pero no solamente afecta directamente a las organizaciones judías, sino que como resultado de tantos engaños, trucos y mentiras, también creará sentimientos negativos que pueden afectar a aquellos que con sinceridad y buen corazón desean acercarse al judaísmo a aprender.

No hay un método seguro para blindarse, salvo ser siempre transparentes y hablar del tema sin tapujos. Así se evitarán dolores de cabeza y no se caerá en el grave error de hacerse de la vista gorda ante la infiltración misionera o por el contrario llegar al extremo pecado (que el Cielo nos guarde!) de cerrar las puertas a los que de verdad se acercan con sinceridad.

¿Quiénes son los Natzratim?



BS"D

Introducción: El Último Eslabón de la Cadena Cismática Cristiana

Tenía que pasar. El cristianismo, siendo cismático por naturaleza, finalmente ha producido su obra maestra de confusión: los llamados Natzratim. En el mejor de los casos, se trata de gente ingenua engañada. En el peor —y más probable—, una bola de farsantes que pretenden enseñarnos a nosotros, los judíos, cómo leer nuestros propios textos. He aquí un análisis desde el punto de vista judío sobre esta curiosa secta que anda poniéndose de moda... entre evangélicos, por supuesto.

Los Natzratim representan el inevitable resultado cuando los evangélicos ya no saben qué hacer para sentirse judíos. Son el cisma dentro del cisma: la tendencia ha alcanzado incluso a los llamados Judíos Mesiánicos, quienes ahora tienen su propia facción rebelde.

1. LA NATURALEZA CISMÁTICA DEL CRISTIANISMO: UN PROBLEMA ESTRUCTURAL

¿De dónde viene esta obsesión por dividirse constantemente?

La respuesta es simple: la obsesión cristiana por definir el "correcto modo de creer" (ortodoxia, en su sentido más estricto) es incompatible con la naturaleza humana. Inevitablemente, cada quien termina desarrollando sus propios modos de apreciación. Por mucha afinidad que exista en aspectos generales, SIEMPRE habrá diferencias en opiniones particulares.

Pero la pretendida ortodoxia cristiana no tolera esto, y la historia de esta religión ha sido una feroz batalla por imponer —generalmente por la fuerza— el "correcto" modo de entender las cosas.

Veamos la evidencia histórica:

Para que el catolicismo romano se consolidase como cristianismo oficial, primero tuvo que imponerse —de modo bastante violento— a otros modos de entender al Cristo: gnósticos, montanistas, marcionistas, monofisistas, docetistas, ebionitas y demás. La lista de "herejes" ofrecida por Ireneo de Lyon a finales del siglo II es larguísima!!!

El peor enemigo del catolicismo fue el arrianismo, con el cual tuvo que coexistir varios siglos antes de derrotarlo definitivamente. Pero no fue suficiente: para ese momento, las diferencias con las Iglesias de Oriente ya estaban bien definidas, y el cisma se volvió inevitable y oficial a partir del siglo XI.

Luego vinieron los cátaros, los hussitas, los wycliffianos y Jerónimo Savonarola, todos antecedentes del peor cisma en occidente: el protestantismo. Y desde entonces, la invención de tantos cristianismos como se pueda: luteranos, calvinistas, anglicanos, metodistas, presbiterianos, mormones, la Luz del Mundo... Imposible siquiera sugerirlos todos. Hoy en día, son miles y miles.

2. EL INEVITABLE CISMA MESIÁNICO: NACEN LOS NATZRATIM

Tarde o temprano, el fenómeno tenía que darse dentro de una de las últimas modas del cristianismo evangélico: los llamados Judíos Mesiánicos.

¿Cuál es la lógica por la que se presentan estos cismas? En realidad, es bastante simple: no se ha entendido a Jesús de Nazaret de modo correcto, o no se han aplicado sus enseñanzas de modo correcto. Siempre es lo mismo con ellos!!!

Este primer punto ha sido de vital importancia para el cristianismo en relación al judaísmo. Para cualquier cristiano comprometido con lograr que todos crean en Jesús, es un punto muy difícil de asimilar: ¿por qué los judíos —el propio pueblo de Jesús— no creyeron en él?

Por ello, muchos de sus razonamientos siempre han tenido un enfoque concreto: ¿de qué modo se les puede presentar a los judíos la correcta visión de Jesús, para que puedan entender que es el Mesías?

Lo sorprendente es esto: Curiosamente, nunca se les ha ocurrido la posibilidad de cuál será el modo en que ellos puedan lograr la correcta visión de Jesús, para que entiendan que NO es el Mesías.

La Postura Ridícula de los Misioneros

No se dan cuenta, pero es una postura completamente absurda. Generalmente, apelan a que el gran problema es el pésimo testimonio que ha dado la Iglesia Católica con sus violentos modos de intentar convencer, o el error estratégico del protestantismo al pretender lograr conversiones de judíos que impliquen un completo abandono de sus raíces.

Pero lo que NO aceptan, bajo ningún ángulo, es que el asunto es más simple: los judíos no pueden creer en Jesús y ya. Jesús no satisface NADA de lo enseñado por el judaísmo desde hace 35 siglos.

Por eso no creemos. No porque los católicos sean malvados y ciertos protestantes sean torpes e imprudentes. Eso, en realidad, es insultante: nos reduce a una bola de tontos sin criterios que siempre han tomado decisiones basadas en lo visceral.

El Surgimiento del "Judaísmo Mesiánico"

Así surgió el llamado Judaísmo Mesiánico: un grupo de protestantes ingleses de origen hebreo —en mayor o menor medida— que se propusieron recuperar parte de su identidad cultural, sin dejar de ser cristianos. Eso, a mediados del siglo XIX.

Durante más de un siglo pasaron desapercibidos, pero hacia la segunda mitad del siglo XX empezaron a ponerse de moda, toda vez que con la consolidación del Estado de Israel, el judaísmo volvió a manifestarse ante el mundo como algo sólido y capaz de sobrevivir por sí mismo.

Y eso, inevitablemente, hizo que los cristianos más devotos se volviesen a plantear la pregunta: ¿por qué no hemos logrado mostrarle a los judíos que Jesús es el Mesías?

Y allí apareció la opción: un tipo de cristianismo que incorpora los elementos externos del judaísmo (como si sólo eso fuera lo importante), perfecto para que los judíos puedan creer, pero sin distanciarse de su identidad.

Sorpresa: no creímos.

Del Fracaso Mesiánico a la Farsa Nazarena

Así que, tarde o temprano, el fracaso del llamado Judaísmo Mesiánico, además de la tendencia cismática del cristianismo, tenían que producir el siguiente eslabón en la cadena involutiva: el Judaísmo Nazareno. O Natzratim, como prefieren llamarse a sí mismos, para sentirse más judíos.

Los Natzratim han llegado a los extremos que muchos judíos mesiánicos no hubiesen querido llegar. Incluso, suelen mantener opiniones críticas —a veces, incluso, abiertamente malas— de los mesiánicos.

Rechazan la deidad de Jesús, rechazan los dogmas de la Iglesia —Católica o no—, y cada vez que pueden enfatizan el perfil judío de Jesús, y apelan al "correcto" modo de interpretar el Nuevo Testamento: desde su contexto judío original.

Debo reconocerles que han diseñado al Jesús más judío que se ha logrado hasta la fecha. Pero tienen un problema bastante serio: NO TIENEN NINGÚN TEXTO EN EL CUAL BASARSE.

3. EL PROBLEMA FUNDAMENTAL: SIN BASES TEXTUALES JUDÍAS

¿Apelar a la tradición judía? Imposible.

Jesús de Nazaret es IRRELEVANTE para el judaísmo rabínico, y por ello no existen ningún tipo de tendencia en el judaísmo durante los últimos dos mil años que les sirva para fundamentar sus creencias.

En el mejor de los casos, apelan a autoridades rabínicas que han hablado de un Mesías Sufriente, pero sin entrar en demasiados detalles, porque es obvio que —de hacerlo— tendrían que enfrentarse con el hecho de que su idea de "Mesías Sufriente" es radicalmente diferente a la que han sostenido algunas autoridades rabínicas.

El punto más simple de visualizar es este: por mucho que algunos autores judíos hayan hablado de un Mesías Sufriente, el hecho es que NINGUNO creyó que fuera Jesús.

Entonces, no les queda más remedio que apelar al Nuevo Testamento, y allí es donde zozobran todos sus argumentos.

4. LOS ARGUMENTOS FALACES DE LOS NATZRATIM

Para justificar su redefinición judaica de Jesús, intentan acercarse al Nuevo Testamento como si fuera un producto judío. Y, al no serlo, tienen que empezar a inventarse presupuestos tan falsos como una moneda de tres dólares con ocho centavos (en la misma moneda, claro).

He aquí los más chistosos (perdón, no tengo otra forma de definirlos):

A) "El Nuevo Testamento es un Producto Judío"

Es ridículo!!!

Podemos hablar de que el Nuevo Testamento tiene un origen judío, en tanto Jesús de Nazaret fue judío. Pero no es lo mismo hablar del Nuevo Testamento como producto terminado.

Comparémoslo con verdaderos productos judíos:

El Talmud y los Rollos del Mar Muerto son productos judíos, tanto en su origen como en su fase de producto terminado. Como son productos judíos, podemos identificarlos geográficamente de modo concreto:

  • El Talmud se compiló en dos versiones diferentes, la Babilónica y la de Jerusalén, pero siempre en un vínculo indiscutible con las comunidades judías de esas ciudades
  • Los Rollos del Mar Muerto están vinculados de modo indisoluble con la comunidad Esenia de Qumrán

Finalmente, los idiomas en los que están escritos son los idiomas característicos de la literatura judía de esas épocas: hebreo y arameo. Sólo un reducidísimo porcentaje de textos del Mar Muerto está en griego.

En cambio, el Nuevo Testamento se empezó a integrar fuera del contexto judío:

El primero en integrar una colección de "textos sagrados" fue Marción, posteriormente condenado como hereje por la Iglesia en occidente. No era judío.

Después de él, varios líderes cristianos empezaron a definir una posible lista de textos sagrados. Ninguno de ellos fue judío.

De ese modo, hacia finales del siglo II empezamos a identificar algunas versiones preliminares del canon del Nuevo Testamento, pero todas ellas fuera del ambiente judío.

En cambio, entre los seguidores judíos de Jesús —los Ebionitas— el único libro que se conservaba era Mateo, según refieren San Jerónimo y Epifanio de Salamis. Jamás mencionan nada semejante a un canon sagrado en estas comunidades.

Veamos la cronología que convenientemente omiten:

  • La urgencia de dejar definido un canon sagrado cristiano se confirmó hasta el Concilio de Nicea (325), pero ni siquiera allí se logró
  • La lista de los 27 libros oficiales del Nuevo Testamento, así como su redacción oficial, sólo quedó completa hasta los años 393 y 397 en los Concilios de Cartago e Hipona

Este es un dato que puede ser corroborado por cualquiera que guste, en cualquier enciclopedia o artículo sobre el proceso de conformación del Nuevo Testamento.

Pero los Natzratim no lo aceptan. Prefieren insistir en que el Nuevo Testamento es un producto genuinamente judío, pese a que NO EXISTE NINGUNA EVIDENCIA de que un judío, o un grupo de judíos, se tomaran la molestia de escoger "textos sagrados" escritos después de Jesús. Menos aún, textos en griego.

B) "El Nuevo Testamento se Escribió Originalmente en Hebreo"

Debo confesar que me sorprende la capacidad para inventar tales distorsiones.

Se supone —varios autores de la época patrística lo dicen— que los evangelios fueron escritos originalmente en hebreo. Esta suposición es válida, según la crítica especializada, para Mateo, Marcos y Lucas, aunque no porque los originales estuviesen en hebreo, sino porque son tres diferentes variantes de un mismo original, que pudo haber estado en hebreo. En su defecto, en arameo.

Pero también es un hecho bien definido que:

  • Ese original hebreo no abarcaba más de una tercera parte del actual texto de Marcos (porcentaje mucho menor en Mateo y Lucas)
  • El texto definitivo, tal y como lo conocemos, sólo existe en griego en los manuscritos antiguos
  • Las versiones completas más antiguas son los Códices Sinaítico y Vaticano, ambos del siglo V

Con las epístolas de Pablo hay menos que discutir: fueron escritas para públicos grecoparlantes, por lo que no tiene ningún caso suponer que se escribieron originalmente en hebreo. Es más: fueron escritas para no judíos, por lo que resulta —valga la expresión— estúpido suponer que se escribieron originalmente en hebreo.

El Argumento de las "Tribus Perdidas": Una Tontería Mayúscula

¿A qué apelan los Natzratim para insistir en algo que carece de cualquier tipo de evidencia arqueológica o filológica?

A que los destinatarios no eran gentiles (etne en griego o goyim en hebreo), sino las tribus perdidas de Israel (también llamadas Efraim).

Pésimo argumento.

Aun considerando la posibilidad de que eso fuese cierto, es un hecho que los judíos de la diáspora (y me refiero a los de la tribu de Yehudah; con mayor razón, a los de las diez tribus perdidas) NO HABLABAN HEBREO.

El idioma en el que se desenvolvían era el griego, incluso en comunidades de un elevado nivel cultural como la de Alejandría (por eso, Filón escribió en griego).

Pero más aún: justamente, una de las premisas fundamentales del Nuevo Testamento es que los pactos hechos por HaShem con el pueblo judío no son exclusivos para el pueblo judío, sino que tienen un alcance universal. Es la esencia del cristianismo: la posibilidad de darle una dimensión universal a la Biblia, porque de lo contrario, se tiene que asumir que sólo es patrimonio exclusivo del pueblo judío (lo que, por cierto, insiste el judaísmo).

La pregunta obvia que surge es: Proponer que ese "universalismo" es para incluir en las promesas a las diez tribus perdidas o a "Efraim" es una tontería, porque —en tanto dichas tribus son parte de Am Israel— son parte de las promesas hechas a Abraham y su descendencia.

No hay nada que negociar: tienen tanto derecho como los de la tribu de Yehudah.

La Contradicción que Destruye su Argumento

Entonces, todos los pleitos registrados en Hechos de los Apóstoles, entre los que querían predicarles a gentiles y los que no, o entre los que proponían un cristianismo no judaizado para los gentiles y los que querían judaizarlos, pierden sentido.

Si no se está hablando de gentiles, sino de israelitas, todas las controversias neotestamentarias por el asunto son una estupidez, porque no tiene que discutirse si se deben someter a la Torá o no: si son israelitas, deben circuncidarse, observar el kashrut y todo lo demás.

Sin embargo, Pablo siempre propugna porque no se les impongan estas cosas. ¿Por qué? Es obvio: porque no son judíos. Ni israelitas. Ni hablan hebreo.

La Evidencia Arqueológica que Ignoran

El idioma del Nuevo Testamento, el proceso de conformación y los espacios geográficos en los que se dio el mismo, sólo apoyan la idea que desde hace 16 siglos está sobradamente clara: se trata de un texto gentil.

Por ello, no existe ningún correlato literario similar al Nuevo Testamento en la literatura judía de la época. Incluso, los estilos literarios son más afines a la literatura helénica (empezando por el concepto de Evangelio), que a la literatura judía.

Para concluir este punto, el colmo del tema:

El jesuita especializado en papiros antiguos José O'Callaghan (español de padre irlandés) provocó una controversia en el mundo académico cuando publicó el resultado de una investigación, según la cual se habría recuperado un fragmento del Evangelio de Marcos entre los Rollos del Mar Muerto.

El fragmento en cuestión es el famoso 7Q5, y O'Callaghan inmediatamente tuvo que enfrentarse al descrédito de los biblistas, que rechazaron tajantemente su teoría. Sin embargo, con el paso de los años ha quedado claro que O'Callaghan tenía razón, y hoy en día no existe ningún filólogo que cuestione el trabajo de este erudito español.

Naturalmente, los biblistas siguen empecinados en negar algo que, por cierto, no corresponde a su área de trabajo.

Entonces, tenemos el hecho de que:

  • Un fragmento del evangelio de Marcos se recuperó en una colección de textos judíos cuya fecha más tardía es el año 68
  • Se trata, por lo tanto, del fragmento más antiguo del Nuevo Testamento
  • Curiosamente, es uno de los pocos papiros recuperados en el Mar Muerto (la abrumadora mayoría de los documentos son pergaminos)
  • Y, para colmo, ¡está en griego!

C) "El Nuevo Testamento Debe Citarse en Hebreo"

Esto es, francamente, una farsa de muy mala calidad.

Un recurso muy frecuente de los Natzratim para exponer sus ideas es citar el Nuevo Testamento en hebreo, pese a que NO EXISTE UNA SOLA COPIA ANTIGUA del Nuevo Testamento en hebreo.

Lo más antiguo que se tiene es la versión del evangelio de Mateo —apenas uno de 27 libros— conocido como Shem Tov, y que —en realidad— es una traducción medieval. Ningún especialista se tomaría en serio la posibilidad de que el manuscrito Shem Tov sea la versión original de Mateo.

La Trampa de la Peshitta

¿Cómo intentan salir del brete los Natzratim?

Apelando a que sí existe una versión en arameo —por lo menos— del Nuevo Testamento, previa a los Códices Sinaítico y Vaticano: la Peshitta, que —según insisten— data del siglo I, o a lo más del II.

No sé si concederles el beneficio de la duda y sospechar que lo dicen en una amable ignorancia, o simplemente concluir que sus argumentos son falaces y tramposos.

¿Dónde está el problema? En que la Peshitta que data del siglo I es la del Tanaj, NO LA DEL NUEVO TESTAMENTO.

La Peshitta del Nuevo Testamento:

  • Data del siglo V
  • La gran mayoría de los especialistas considera que se trata de una traducción al arameo de los textos originales EN GRIEGO

La prueba es simple:

  • El tipo de escritura usado en la Peshitta acusa rasgos bizantinos
  • No está en arameo palestino, sino en arameo siriaco (el arameo del cristianismo, no el del judaísmo)

Por eso, las frecuentes citas al idioma hebreo sólo son un intento por darle al Nuevo Testamento un forro que no tiene. Si, por lo menos, citaran el arameo de la Peshitta, habría un poco más de honestidad intelectual. Se trata de traducciones, no de palabras originales.

Claro, a la hora de engatusar incautos, igual y pueden funcionar.

Ejemplo Concreto de su Manipulación

Pongo un ejemplo que ilustra perfectamente su metodología fraudulenta:

En un debate que leí en internet, que giraba en torno al tema de la deidad de Jesús o su preexistencia como individuo, se le argumentó a un nazareno que Pablo, al citar un antiguo Himno conocido como el Misterio de la Piedad, comienza diciendo "Di-s fue manifestado en carne".

El nazareno refuta que esa no es la palabra original del pasaje, y que se debe tratar de una traducción incorrecta —o por lo menos inexacta— del hebreo Elohim, que puede traducirse como "Di-s", pero también de otros modos.

Correcto, salvo que tenemos un problema: no existe ninguna evidencia de que ese texto originalmente haya sido escrito en hebreo. Tampoco, que ese himno haya sido cantado primero por comunidades hebreo parlantes.

El punto de partida es un texto en griego, y en ese idioma, el texto dice "Di-s fue manifestado en carne".

Así que, si se trata de hacer un trabajo serio de exégesis, el punto de partida es ese, y no un supuesto texto que debió decir otra cosa.

Eso, en términos simples, es una farsa de muy mala calidad.

5. EL PROBLEMA CENTRAL: TIENEN QUE NEGAR LO QUE EL NUEVO TESTAMENTO DICE CLARAMENTE

¿Cuál es el problema de los Natzratim?

Que judaizaron a Jesús tanto, que tienen que recurrir a la sistemática y arbitraria alteración del sentido claro del Nuevo Testamento.

Analicemos el patrón:

En el caso que cité, se recurre a un supuesto original que no existe, para demostrar que cuando dice "Di-s fue manifestado en carne", no se debe entender que "Di-s fue manifestado en carne". Sino todo lo contrario.

Vez tras vez, los argumentos de los Natzratim son lo mismo: enfrentarse con lo que el Nuevo Testamento dice, para luego intentar demostrar que no lo dice, sino que todo es culpa de la malinterpretación cristiana, basada en no haber entendido el idioma hebreo, pese a que NO HAY EVIDENCIA ALGUNA de que exista un antecedente en hebreo del Nuevo Testamento completo.

Los Temas que Tienen que Forzar, Tergiversar y Alterar

¿Cuáles son los temas que los Natzratim tienen que forzar para poder ajustar —bueno, eso creen ellos— el Nuevo Testamento a sus ideas sobre Jesús?

Principalmente, los siguientes:

  1. Que Jesús es Di-s encarnado
  2. Que la Torá es obsoleta
  3. Que las instituciones de la Torá han quedado anuladas
  4. Que el judaísmo está "desgajado" de los pactos de HaShem
  5. Que el Nuevo Testamento es para gentiles

Apelan a que para demostrar que esas ideas son falsas, sólo hay que hacer una lectura judía del Nuevo Testamento, pero no explican por qué rayos, durante dos mil años, al judaísmo jamás se le ocurrió eso.

La Experiencia Universal del Judaísmo

Por el contrario: la experiencia universal en el judaísmo, ha sido que —al leer el Nuevo Testamento— queda claro que ahí se enseña que:

  • Jesús es Di-s
  • La Torá está obsoleta
  • Sus instituciones están anuladas
  • El judaísmo ha sido desgajado por HaShem
  • El patrimonio de las promesas ahora es para los gentiles

Por eso, el judaísmo siempre ha rechazado al Nuevo Testamento, porque es incompatible con nuestras enseñanzas.

6. LA FARSA DE LA "CONTINUIDAD HISTÓRICA"

Eso es, en resumidas cuentas, el movimiento Natzratim: un grupo de cristianos (básicamente, de origen adventista) que judaizó demasiado a Jesús, y que para justificar sus puntos de vista, intentan forzar al Nuevo Testamento hasta lo inverosímil, cayendo en argumentos ilógicos, insostenibles, y que provocarían la risa de cualquier especialista de postura neutral y fría.

El Mito de ser los "Verdaderos Seguidores"

Como plus a todo este sinsentido, apelan a que son los herederos del grupo de judíos que siguieron a Jesús. Dicho en otras palabras, que son los verdaderos seguidores de Jesús.

La evidencia histórica es contundente: los nazarenos —si acaso fueron los continuadores de los seguidores originales de Jesús— desaparecieron hacia el siglo VI.

La prueba simple es esta: nadie podría citar los nombres de ningún nazareno destacado desde el siglo II hasta el siglo XX, y menos aún documentos trascendentales que expliquen los puntos de vista nazarenos, ni sus controversias con el judaísmo rabínico.

Digo, si se tienen registro de las controversias entre caraítas y rabínicos, ¿¿¿debería haberlo también de los nazarenos, no???

CONCLUSIÓN

Lo que tenemos hoy apareciendo por todos lados en internet sólo es otra secta surgida del contexto evangélico, que viene a convertirse en el inevitable cisma en el interior de las tendencias mesiánicas.

Es decir: otro grupo de cristianos que, ya sea por ingenuidad o mala leche, verdaderamente se cree que son la recuperación del verdadero mensaje de Jesús y, con ello, portavoces del verdadero judaísmo.

En resumen: charlatanes, farsantes o engañados.

Como bien sabemos: en el mundo de las sectas evangélicas, nunca falta quien invente una nueva manera de distorsionar textos para sentirse especial. Los Natzratim simplemente han perfeccionado el arte de la manipulación textual al punto del ridículo absoluto!!!

3/02/2011

Pregunta: ¿Qué es un Dibuk?


Rav Shlomo Aviner

Pregunta: ¿Qué es un Dibuk?

El Dibuk es el espíritu de una persona muerta que resurge en el cuerpo de una viviente, por motivos relacionados con los secretos de las almas. Este espíritu le provoca a la persona mucho sufrimiento.

Los Cabalistas saben distinguir entre una persona que se encuentra poseída por un Dibuk y un enfermo mental que se comporta en forma similar, afectado por una esquizofrenia, un trastorno de la personalidad u otra patología que requiere un tratamiento apropiado.

Se cuenta que durante la visita del Rabino de Satmer en Israel, un hombre le pidió que ayudara a su hija, sosteniendo que se encontraba poseída por un Dibuk. Sufría físicamente y hablaba con una voz rara que no era la suya natural. La joven se quejaba que alguien hablaba de su interior. Al principio, el padre se había dirigido al Rabino de Belz, quien ordenó al Dibuk que la abandonara, pero la situación no mejoró. Entonces, se dirigió al Rabino de Satmer, quien al verla dijo: “¡Esta joven simplemente se ha enloquecido! ¡Vaya a ver a un buen psiquiatra y déjeme tranquilo!”.

El Rabí de Satrizober cuenta una historia similar: “Escuché un caso que le sucedió a Maimónides (el Rambam), cuando era médico en Egipto. Había allí una mujer cristiana enferma que nunca había podido escribir ni leer en idioma alguno. Durante su enfermedad, comenzó a expresarse en latín, griego y mismo en hebreo. Su familia sospechó que estaba poseída por un Dibuk. La noticia se extendió rápidamente y llegó a tales dimensiones que llamaron a Maimónides para que hiciera maravillas y lograse exorcizar al mal espíritu. Maimónides ordenó que tomaran nota de todo lo que dijera la enferma. Escribieron muchas páginas, pero al ser examinadas, encontraron que habían máximas de cierta sabiduría, pero que no tenían conexión alguna entre sí. Los versículos en hebreo provenían de la Torá y de otros escritos rabínicos. La enferma era una ignorante, sin ninguna formación, por lo que su caso intrigó a Maimónides quien decidió esclarecerlo y descubrir el secreto. Interrogó a su familia para saber dónde había pasado su infancia. Después de mucho esfuerzo, se enteró que cuando la mujer tenía nueve años había vivido en lo de un cura. La sala de estudio de ese cura se encontraba próximo a la cocina, donde ella solía encontrarse durante el día. El cura acostumbraba entrar y salir de su habitación, estudiando y repitiendo versículos de la Torá y la ética en los idiomas que conocía. Maimónides investigó los libros del cura y descubrió allí todos los versículos que recitaba la mujer enferma. Después de aclarar bien lo acontecido, Maimónides llegó a la conclusión de que no estaba poseída por un Dibuk, sino que la enfermedad había despertado recuerdos antiguos grabados en su memoria que eran incomprensibles para ella misma. A través de la enfermedad, había evocado recuerdos confusos de palabras aprendidas involuntariamente durante su infancia cerca del cura (Minjat Yehuda, pág. 48).

Este relato no debe necesariamente ser cierto, pero pudo serlo.

En cambio, si una persona es poseída por un Dibuk, no existe otra alternativa que exorcizarlo. El Ari (Rabí Yehuda Ashkenazi) transmitió a su alumno Rabí Jaim Vital cuáles son los medios apropiados para lograrlo (Shaar Ruaj Hakodesh pág. 88). Es necesario también poner cuidado de dónde sale el Dibuk del cuerpo, puesto que al salir produce daños. Por lo tanto, el Dibuk debe ser exorcizado a través del pulgar del pie, donde el perjuicio será menos significativo y no a través del ojo o de la cabeza.

A lo largo de las generaciones, en particular después del Ari, los cabalistas exorcizaron Dibuks siguiendo esa fórmula. Incluso nuestro maestro, el Rav Tzvi Yehuda Kook, le escribió al Rav Moshé Yaacov Jarlap que su padre, el Rav Kook, había exorcizado a un Dibuk en Yafo en el año 5672 (1912).

Esa persona que sufría terriblemente, no conocía al Rav Kook y hablaba sólo árabe. Su Dibuk exigió que viniera el Rav Kook mismo y aseguró que seguiría sus instrucciones. Cuando estuvo en presencia del rabino, el hombre le habló en hebreo. El Rabino le ordenó al Dibuk salir de inmediato. El Dibuk se rió y gritó: “¡A través de su ojo! ¡A través de su cabeza!”. Nuevamente, el Rav Kook le ordenó: “¡A través del pulgar del pie izquierdo!”. Finalmente, después de negativas y de un tiempo transcurrido, el hombre gritó: “¡Ay, mi pie, mi pie!”. Rápidamente se mejoró (Igrot Rabeinu Harav Tzvi Yehuda Tzemaj Tzvi, pág. 40-41). El Rav Jarlap quedó muy impresionado por el relato de Rabí Tzvi Yehuda Kook y le escribió: “Sería conveniente que todos los detalles de este incidente sean registrados por escrito, para que sirva de ejemplo para las generaciones futuras y que los testigos entonces lo ratifiquen como corresponde” (Hed Harim, pág. 32).

Efectivamente, ante casos similares, así solían actuar los alumnos del Ari, para que se transformara en un recuerdo eterno que pudiese fortalecer la fe. Pero nuestro maestro, consideraba que no era interesante publicarlo; sino que por el contrario: “Este tipo de eventos toma importancia al ser difundido y el impacto es entonces exagerado” (Tzemaj Tzvi, Ibid). El Rav Tzvi Yehuda prefirió hacer pública la Torá y la fe auténtica, el temor a D’s y las buenas virtudes. Aún más, después de muchos años, indicó que este recuerdo había casi desaparecido de su memoria y si no hubiera sido por la correspondencia con el Rav Jarlap, lo habría olvidado por completo. Al final de esa carta, subraya que su padre: “no le daba importancia a ese tipo de relatos, porque no por ese tipo de cosas hay que glorificarse, sino a través de la realización de actos de misericordia, justicia y benevolencia; y del conocimiento y la comprensión de D’s” (Ibid).

Rabí Abraham Simja de Amtzislov relató en nombre de su tío, Rabí Jaim de Volozyn, el gran alumno del Gaón de Vilna, que “un espíritu malo había entrado en cierto judío de Vilna en el patio de la sinagoga. Hubo allí un gran tumulto por la reunión de las masas que vinieron a ver lo acontecido. El Gaón de Vilna abrió la ventana de su Beit Midrash para comprender el origen de ese ruido. Cuando el Dibuk vio al Gaón gritó: ‘Rabí, ¡¿de ti se trata cuando nos advierten en las alturas de Eliahu y de su Torá!? Si tu exiges que libere a este hombre, estaré obligado a hacerlo.’ Sin embargo, el Gaón de Vilna rechazó esa propuesta, diciendo: ‘Nunca quise tener nada con los Dibuks y no va a ser en este momento que comenzaré a hablar contigo’” (Introducción al “Midrash Ruth Hajadash”). Rabí Jaim de Volozyn escribe cómo el Gaón de Vilna logró alcanzar un nivel tan elevado: “Porque merecía la recompensa por el estudio de la Torá. Fue así como D’s le retribuyó por sus esfuerzos en la Torá”. Y el estudio de la Torá le abrió las puertas de la santidad que “lo llevaron a poseer el Ruaj Hakodesh” (Introducción al comentario del Gaón de Vilna acerca de Sifra Detzniuta). Por consiguiente, no hay por qué sorprenderse del exorcismo de un Dibuk. Debemos más bien impresionarnos de la grandeza del estudio de la Torá, del temor puro a D’s, de la profundidad de la fe y de las buenas virtudes.