2/19/2014

El Shabat Lunar y el problema que no pueden ignorar con la Cuenta del Omer

BS"D


Image: Map of Jericho in the Farhi Bible
by Elisha ben Avraham Crescas
(circa 14th century, Public Domain)


Hay una pregunta que llevo tiempo queriendo hacerle a los defensores del Shabat Lunar, no para avergonzarlos, sino porque genuinamente me intriga cómo la responden. La pregunta es esta: ¿han contado el Omer alguna vez con su propio sistema?

No lo digo como provocación. Lo digo porque yo lo hice, con calma, con papel y lápiz, siguiendo sus reglas al pie de la letra. Y lo que encontré al final de la cuenta no fue Shavuot. Fue un problema que ninguna creatividad exegética puede resolver sin abandonar, precisamente, el principio que más defienden.

Empecemos por lo que la Torá dice, porque todo lo demás depende de eso.

Levítico 23:15–16 es claro hasta el punto de la redundancia —y la redundancia en el texto bíblico nunca es accidental—. El texto ordena contar siete semanas completas a partir del día siguiente del Shabat que cae durante Pésaj, y luego agrega, como si supiera de antemano que alguien va a hacer trampa con la aritmética: "hasta el día siguiente del séptimo shabat contaréis cincuenta días". Siete semanas. Cuarenta y nueve días. Más uno. Cincuenta.

La Torá no sólo da la instrucción: da la verificación matemática. Las siete semanas deben sumar exactamente cuarenta y nueve días. Eso significa que cada semana debe tener exactamente siete días. Ni seis. Ni ocho. Siete.

Aquí es donde el Shabat Lunar empieza a tener un problema serio, aunque sus defensores todavía no lo saben ver.

El ciclo lunar dura 29,53 días. No 28. No 35. Veintinueve y medio, aproximadamente. Eso significa que un mes lunar completo contiene cuatro semanas de siete días más un día y medio sobrante. Por eso el calendario hebreo alterna meses de 29 y 30 días: dos ciclos lunares completan 59,06 días, que se redondean como 29 + 30. Hasta aquí, matemática elemental.

El Shabat Lunar propone que los shabatot deben caer siempre en los días 8, 15, 22 y 29 de cada mes lunar, anclados al ciclo de la luna. Para que esto funcione, ese sobrante de uno o dos días al final de cada mes —días que no encajan en ninguna semana completa de siete— tiene que desaparecer de algún modo. Y aquí es donde las soluciones creativas empiezan a multiplicarse.

Algunos dicen que el primer día del mes no cuenta como parte de ninguna semana. Otros dicen que tampoco el día treinta, cuando existe. La Torá, por supuesto, no dice nada de esto. Ni insinuado, ni entre líneas, ni en ninguna variante textual conocida —ni en el texto masorético, ni en la Septuaginta, ni en el Pentateuco Samaritano—. Pero si uno acepta este juego, los meses de 29 días funcionan con cierta coherencia interna frágil. Los meses de 30 días requieren descartar dos días. Y el sistema, aunque sin fundamento bíblico, al menos no se colapsa todavía.

El colapso llega cuando se intenta contar el Omer.

Tomé el año 5773 como caso de prueba, siguiendo las dos modalidades principales que los defensores del Shabat Lunar utilizan: la que no cuenta el primer día del mes como parte de ninguna semana (Semanas Lunares A) y la que sí lo incluye (Semanas Lunares B). El inicio del Omer lo marqué siguiendo la costumbre caraíta —que es la que la mayoría de estos grupos adopta—: el día siguiente al Shabat que cae dentro de Pésaj. Y puse junto a estas dos columnas la cuenta rabínica, donde el primer Shabat de Nisán cayó el día 5.

Mes Judío
Semanas Lunares A
Omer Lunar A
Semanas Lunares B
Omer Lunar B
Semanas Rabínicas
Omer Rabínico
1o Nisán
-

1

3

2
1

2

4

3
2

3

5

4
3

4

6

5
4

5

Shabat

6
5

6

1

7
6

Shabat

2

8
Shabat

1

3

9
1

2

4

10
2

3

5

11
3

4

6

12
4

5

Shabat

13
5

6

1

14
6

Shabat

2

15
Shabat

1

3
Pésaj 1
16
1

2

4
Pésaj 2
17
2

3

5
Pésaj 3
18
3

4

6
Pésaj 4
19
4

5

Shabat
Pésaj 5
20
5

6

1
Pésaj 6
21
6

Shabat

2
Pésaj 7
22
Shabat

1
1o de Omer
3
1o de Omer
23
1
1o de Omer
2
2
4
2
24
2
2
3
3
5
3
25
3
3
4
4
6
4
26
4
4
5
5
Shabat
5
27
5
5
6
6
1
6
28
6
6
Shabat
7
2
7 Semana 1
29
Shabat
7
-
8
3
8
30
-
8
-
9
4
9
1o Iyar
-
9
Día 1
10
5
10
2
Día 1
10
2
11
6
11
3
2
11
3
12
Shabat
12
4
3
12
4
13
1
13
5
4
13
5
14
2
14 Semana 2
6
5
14
6
15
3
15
7
6
15
Shabat
16
4
16
8
Shabat
16
1
17
5
17
9
1
17
2
18
6
18
10
2
18
3
19
Shabat
19
11
3
19
4
20
1
20
12
4
20
5
21
2
21 Semana 3
13
5
21
6
22
3
22
14
6
22
Shabat
23
4
23
15
Shabat
23
1
24
5
24
16
1
24
2
25
6
25
17
2
25
3
26
Shabat
26
18
3
26
4
27
1
27
19
4
27
5
28
2
28 Semana 4
20
5
28
6
29
3
29
21
6
29
Shabat
30
4
30
22
Shabat
30
1
31
5
31
23
1
31
2
32
6
32
24
2
32
3
33
Shabat
33
25
3
33
4
34
1
34
26
4
34
5
35
2
35 Semana 5
27
5
35
6
36
3
36
28
6
36
Shabat
37
4
37
29
Shabat
37
-
38
5
38
1o Siván
-
38
1
39
6
39
2
1
39
2
40
Shabat
40
3
2
40
3
41
1
41
4
3
41
4
42
2
42 Semana 6
5
4
42
5
43
3
43
6
5
43
6
44
4
44
7
6
44
Shabat
45
5
45
8
Shabat
45
1
46
6
46
9
1
46
2
47
Shabat
47
10
2
47
3
48
1
48
11
3
48
4
49
2
49 Semana 7
12
4
49
-
-
-
-

El resultado no es ambiguo.

Tanto en el sistema Lunar A como en el Lunar B, la cuenta llega a su día 49 antes de que hayan transcurrido siete semanas completas. En la modalidad A se llega al 12 de Siván; en la modalidad B, al 11. Pero las siete semanas completas del Omer, calculadas con las propias semanas lunares de cada sistema, terminan el 15 de Siván en ambos casos. Faltan tres días en cada modalidad.

Permítame que me detenga un momento aquí, porque este es el punto que importa.

¿Por qué faltan esos tres días? No es un error de suma. Es la consecuencia directa y necesaria del principio que el Shabat Lunar defiende. Esos tres días —el 30 de Nisán, el 1 de Iyar y el 29 de Iyar en una modalidad; el 29 y 30 de Nisán y el 29 de Iyar en la otra— son exactamente los días que el sistema lunar tiene que descartar para que sus shabatot sigan cayendo en los lugares correctos del mes. Son los días que no cuentan como parte de ninguna semana, según la propia lógica del sistema.

Y ahí está la trampa que no tiene salida.

Si esos días no cuentan, la cuenta del Omer llega a 49 antes de completar siete semanas. La Torá dice que deben ser siete semanas completas y que el día cincuenta es Shavuot. Violación directa.

Si esos días sí cuentan, los shabatot dejan de caer donde el sistema lunar necesita que caigan, porque algunas semanas tendrían ocho o nueve días. La ordenanza de trabajar seis días y reposar el séptimo queda rota. Violación directa también.

No hay una tercera opción que no sea, en el fondo, una de las dos anteriores disfrazada de novedad exegética.

La única salida que queda, si uno insiste en ser consistente con la Torá, es contar las semanas exactamente como la tradición rabínica las cuenta: siete días consecutivos, sin excepciones, sin días descartados, sin ajustes lunares que interrumpan el flujo de la semana. Y eso es, curiosamente, exactamente lo que los defensores del Shabat Lunar acusan a los rabinos de haber inventado: una semana continua de siete días, pagana, helenística, desconectada de los ciclos celestes.

Hay algo casi poético en esa ironía. El argumento central del Shabat Lunar contra la tradición rabínica resulta ser, al mismo tiempo, el único argumento que permitiría salvar su propia cuenta del Omer.

Me pregunto si alguien en esas comunidades ha hecho esta cuenta alguna vez. Y si la ha hecho, me pregunto qué conclusión sacó.


2/10/2014

¿Yeshu dio una nueva ley, profetizado por Isaías 2:3 e Isaías 51:4?

BS"D

Por el Jajam Yitzjak Troki TZ"L.



“Y llegaran muchos pueblos y dirán: ¡Venid, subamos al monte del Señ-r, A la Casa del Di-s de Jacob, él nos enseñara sus caminos e iremos por sus sendas; pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Señ-r.!”
Isaías 2:3, traducción hecha por el Monseñor Dr. Juan Straubinger.

Este versículo es combinado por los cristianos con lo que se lee en Isaías 51:4: “Escuchadme, oh pueblo mío, prestadme oído, nación mía; porque de mí viene la Ley, y estableceré mi derecho para la luz de los pueblos.” Ellos deducen de ello que Yeshayah (Isaías) profetizó que aquí habría un pacto futuro, es decir, la Torah o Ley de Yeshu, lo que implicaría que la Torah de Mosheh (Moisés) después de haber sido entregada en el Sinaí sería desechada, mientras que la nueva doctrina de Yesh”u (Jesús) fue promulgada por él en Tzión (Jerusalem), ellos justifican tal doctrina en el Evangelio de Juan 4:22, haciendo alusión que como Yeshu era judío, de él provenía la salvación.

Refutación.

La Torah de Moisés no es revocada, y que hay una segunda revelación es que se añade a la anterior, por lo que ninguna inferencia o de apoyo se pueden derivar de los textos anteriores. Los versos citados o de ninguna manera declaran que una nueva Torah sería dada por el Todopoderoso, pero la תּוֹרָה , lo que significa que es la instrucción y la mejora, salga de Tzión, y que se transmitirán a través de la llegada del verdadero Mesías esperado. Por lo tanto, él dirá: “y él nos enseñará Sus caminos y andaremos en Sus senderos”. El Rey Mashiaj (Mesías) ha de ser el Instructor. En alusión a él, el profeta dice: "Y juzgará entre los gentiles." Un pasaje en relación con este leemos en Isaías 42:1, 4:

“He puesto Mi espíritu sobre él. Hará que la justicia vaya a las naciones….No desfallecerá ni será aplastado hasta que haya puesto justicia en la tierra. Y las islas esperarán su Torah”
-Traducción Moisés Katznelsón.
נָתַ֤תִּי רוּחִי֙ עָלָ֔יו מִשְׁפָּ֖ט לַגּוֹיִ֥ם יוֹצִֽיא
לֹ֤א יִכְהֶה֙ וְלֹ֣א יָר֔וּץ עַד־יָשִׂ֥ים בָּאָ֖רֶץ מִשְׁפָּ֑ט וּלְתוֹרָת֖וֹ אִיִּ֥ים יְיַחֵֽילוּ

Una promesa paralela se da en las palabras:

“…Porque de Mí saldrá la Torah (instrucción), y Mi derecho (mishpatí) será de pronto luz de los pueblos.”
-Traducción Moisés Katznelsón.

La actividad benéfica del Rey Mesías se exhibe aún más en la predicción (Isaías 2:4):

וְשָׁפַט֙ בֵּ֣ין הַגּוֹיִ֔ם וְהוֹכִ֖יחַ לְעַמִּ֣ים רַבִּ֑ים וְכִתְּת֨וּ חַרְבוֹתָ֜ם לְאִתִּ֗ים וַחֲנִיתֽוֹתֵיהֶם֙ לְמַזְמֵר֔וֹת לֹא־יִשָּׂ֨א ג֤וֹי אֶל־גּוֹי֙ חֶ֔רֶב וְלֹא־יִלְמְד֥וּ ע֖וֹד מִלְחָמָֽה
“Y juzgará entre las naciones, y decidirá por muchos pueblos. Y convertirán sus espadas en arados, y sus lanzas en hoces…”
-Traducción Moisés Katznelsón.

Esto justifica la expectativa de que, en los casos en que se producirían de otra manera las guerras derivadas de la lucha y la discordia, se harán llamamientos para que el Rey Mesías, que reinará sobre todas las naciones, y decida cuál de las partes tiene la razón, y cual está en el mal. Por lo tanto, va a establecer la paz entre ellos, y así evitar la guerra entre las naciones. Ya no serán necesarios los instrumentos destructivos de la batalla, pero se convertirán en herramientas de agricultura:

“Y convertirán sus espadas en arados, y sus lanzas en hoces. Ninguna nación levantará espada contra otra nación, ni aprenderán más [el arte de] la guerra”.
-Traducción Moisés Katznelsón.

Adquirimos por esta profecía una garantía de manifiesto que la Torah que ha de proceder del Mesías es otra cosa que la instrucción y la propagación de los principios más humanos. La palabra hebrea תּוֹרָה se utiliza con mucha frecuencia para transmitir la idea de la enseñanza., tal como se lee en Mishley / Proverbios 1:8:

שְׁמַ֣ע בְּנִי מוּסַ֣ר אָבִ֑יךָ וְאַל־תִּטֹּ֗שׁ תּוֹרַ֥ת אִמֶּֽךָ
“Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza (Torat) de tu madre.”
-Traducción Moisés Katznelsón.

Además, se lee en el perek 3 pasuk 1:

בְּנִי תּוֹרָתִ֣י אַל־תִּשְׁכָּ֑ח וּמִצְוֹתַ֗י יִצֹּ֥ר לִבֶּֽךָ
“Hijo mío, no olvides mi enseñanzas (torati) Guarde tu corazón mis mandamientos”
-Traducción Moisés Katznelsón.

Y en el perek 4 pasuk 2, se lee:

כִּ֤י לֶ֣קַח טוֹב נָתַ֣תִּי לָכֶ֑ם תּֽוֹרָתִ֗י אַֽל־תַּעֲזֹֽבוּ
            “Porque os doy buena doctrina. No abandonéis mis enseñanzas (torati)”
-Traducción Moisés Katznelsón.


Nadie se atreverá a afirmar, que el rey Shlomoh hizo alusión de alguna nueva ley, escrita por él mismo, o de cualquiera de sus contemporáneos. Nuestro opositores (cristianos), ellos mismos, deben reconocer que la palabra תּוֹרָה en el Libro de los Proverbios no tiene otro significado, pero mudan la instrucción sin inspiración, y la inferencia deducible de esta interpretación, en relación con el pasaje en discusión, es tan obvio, que no deja terreno para reivindicar la existencia de una nueva ley, con posterioridad a la dada por Mosheh.



2/06/2014

Yeshayah / Isaías 43:10 ¿Yeshu con los Testigos de Jehová?

BS"D


Los russelistas o "Testigos de Jehová" basan su nombre sectario al igual que su misión en las traducción que ellos hicieron sobre el libro de Isaías 43:10, en la cual dice:

Biblia del Nuevo Mundo / New World Translation Of The Holy Scriptures
“Ustedes son mis testigos*+ —es la expresión de Jehová—, aun mi siervo* a quien he escogido,+ para que sepan+ y tengan fe en mí,+ y para que entiendan que yo soy el Mismo.+ Antes de mí no fue formado Dios* alguno,+ y después de mí continuó sin que lo hubiera.*
“You are my witnesses,”+ declares Jehovah, “Yes, my servant whom I have chosen,+ So that you may know and have faith in me* And understand that I am the same One.+ Before me no God was formed,
And after me there has been none.+

Según los testigos, como los mesiánicos dicen que aquel siervo se refiere a Yeshu, tal como lo fundamentan en Revelaciones / Apocalipsis 1:5. Por otra parte ellos fundamentan su misión y la denominación de ‘Testigos’ por medio de las instrucciones que da el mamzer (Yeshu) en el Evangelio de Juan 15:27; y en otros libros cristianos tales como Hechos 1:8; 1 Corintios 15:15

Respuesta judía.

El mismo texto de Yeshayah en el pasuk 1 nos da la respuesta sobre quien realmente es aquel Siervo:

“Ahora, así ha dicho el Etern-o, tu Creador, oh Ya’acov; y tu Formador, oh Israel: No temas porque te libertaré, he llamado tu nombre: Mío eres tú.”

Por otra parte en el pasuk 2 se refiere alegóricamente a los Bene Israel (Hijos de Israel), que aunque estén perseguidos, no serán eliminados, tal como se lee:

“Cuando atravieses por agua, contigo Yo estaré, y los ríos no te ahogarán. Cuando vayas dentro del fuego, no te quemarás; y la llama no prenderá en ti.”

Ibn Ezra explica sobre las palabras: ‘Cuando atravieses por agua’ son las personas que la Escritura compara con los ríos y también con el fuego, tal como se lee en Bamidbar 21: 28: “Porque un fuego salió de Jeshbón, una llamarada de Kiryat Sijón…” Mientras que la palabra “aguas” se refiere y “del fuego” son las armas de Persia y Media que fueron a la conquista de Babilonia. Rash”i explica que las palabras “Cuando atravieses por aguase refiere a los Bene Israel cuando pasaron a través del Mar Rojo, el Etern-o estaba con nosotros; “y los ríos no te ahogarán” se refiere a que Di-s nos puso nuestra morada entre los egipcios y los paganos (pueblos) numerosos como si fueran las aguas de un río, quienes no podían prevalecer contra de nosotros para destruirnos.

Por otra parte en el pasuk 3 también se enfatiza que tal siervo es Israel, tal como leemos:

“Porque Yo, el Etern-o, Di-s tuyo, Santo de Israel, soy tu salvador. He dado por tu rescate a Egipto, a Kush y a Sebá, en lugar de ti”

En que a la alusión de Egipto se refiere cuando el Faraón persiguió a los Bene Israel, se hundió en el Mar Rojo, mientras que éstos se salvaron; de igual forma cuando habla sobre Kush y Sebá, se refiere a Sanjeriv que derroto a tales reinos, mientras que Israel se salvó de Sanjeriv. Podemos seguir con los demás pasukim y sin lugar a dudas se referirán a la grandeza de la protección Divina que se tiene sobre el pueblo de Israel, tal como también lo podemos leer en el pasuk 10 de este capítulo:

Traducción R’ Yaacov Huerin.
Hebreo
[10] Ustedes son mis testigos, dice el Etern-o, y mi siervo que he elegido; para que sepan, tengan de en Mí, y entiendan que (sólo) Yo soy; antes de Mí no fue formado ningún dios, y después de Mí tampoco habrá.

Vos mis teftigos dicho de A’ y mi fiervo que efcogi: por que fepades y creades a mi y entenda des que Yo el: delante Mi no fue formado Dio y empos Mi no fera*
אַתֶּ֤ם עֵדַי֙ נְאֻם־ה וְעַבְדִּ֖י אֲשֶׁ֣ר בָּחָ֑רְתִּי לְמַ֣עַן תֵּדְעוּ וְתַאֲמִ֨ינוּ לִ֤י וְתָבִ֨ינוּ֙ כִּֽי־אֲנִ֣י ה֔וּא לְפָנַי֙ לֹא־נ֣וֹצַר אֵ֔ל וְאַחֲרַ֖י לֹ֥א יִהְיֶֽה

Ibn Ezra explica que las palabras “son mis testigos” se refiere a que el pueblo de Israel son los destinatarios, mientras que en Metzudat Tzión se explica que son los tzadikim (justos) que hay en el pueblo de Israel; mientras que la palabra “Mi siervo” se podría interpretar al pueblo de Israel, tal como se lee en el primer pasuk como en otras secciones del Libro de Yeshayah, así como también lo considera el mismo Rash"i, sin embargo Ibn Ezra considera que en este pasuk se refiere al profeta Yeshayah”u, por lo que está escrito en el pasuk 9:

כָּֽל־הַגּוֹיִ֞ם נִקְבְּצ֣וּ יַחְדָּ֗ו וְיֵאָֽסְפוּ֙ לְאֻמִּ֔ים מִ֤י בָהֶם֙ יַגִּ֣יד זֹ֔את וְרִֽאשֹׁנ֖וֹת יַשְׁמִיעֻ֑נוּ יִתְּנ֤וּ עֵֽדֵיהֶם֙ וְיִצְדָּ֔קוּ וְיִשְׁמְע֖וּ וְיֹאמְר֥וּ אֱמֶֽת

“(Si) todas las naciones se agrupasen juntas, y se reuniesen los pueblos, ¿quién de ellas referirá esto y las primeras (vicisitudes) nos habrá hecho oír? Presenten sus testigos, y tendrán razón, oigan (al profeta) y dirán que es verdad”

Ibn Ezra explica que si las naciones son incapaces de presentar sus testigos, que escuchen lo que dice el profeta y que reconozcan que es cierto lo que él dice, sobre la unicidad de Di-s, tal como dice Yeshayah”u con las palabras: “Yo soy”, en la cual explica Ibn Ezra que tal expresión subliminal se refiere a la unidad de Di-s, pues para cualquier otro ser es diferente de su forma real. En cuanto a las palabras: Antes de Mí, después de Mí, según algunos, "delante de Mí" significa "antes de la revelación en el Sinaí" y "después de mí" del significado literal de las palabras: “Antes de Mí no fue formado ningún dios, y después de Mí tampoco habrá”, porque Di-s es el primero y el último. Mientras que la expresión “formado” (נוצר) se aplica aquí a la palabra "Di-s", para dar a entender que un dios fuera de Él sólo puede ser la formada por el hombre. Personas miopes piensan, que la expresión "formado" se usa en referencia al Creador, salió de la boca del profeta, pero esto no es en absoluto el caso, tales críticos no conciben el verdadero significado del versículo.

Como pudimos darnos cuenta, en el capítulo 43 de Yeshayah"u se refiere en reiteradas ocasiones a la protección Divina que otorga nuestro Di-s a nuestro pueblo: Israel, tal como lo podemos ver en los pasukim 16;22; 24. Además que en ninguna parte se este hablando de algún Mesías, o algún criminal como lo fue Yeshu HaMamzer, menos se refiere a un grupo de misioneros protestantes.

En un dato adicional, es interesante encontrar que existe una postura similar proveniente entre los goim católicos, respaldada por la misma Iglesia Católica, tal como se lee en una explicación del Monseñor Dr. Juan Straubinger, quien es profesor de la Sagrada Escritura en el Seminario Mayor de San José de la Plata Argentina, Doctor HONORIS CAUSA por la Universidad de Munster Alemania, traduce y comenta al respecto: 

 “Vosotros sois mis testigos, dice el Yahve, y mi siervo, a quien he escogido;
Para que conozcáis, y me creáis y compredaís que Yo soy (Di-s).
Antes de Mí no fue formando dios alguno,
Y no habrá ninguno después de Mí.”

Su comentario es:

“El testigo del verdadero Di-s es su “siervo”, el Pueblo de Israel, que puede hablar por experiencia de sus maravillas (Salmo 117:2). De ahí la vocación apostólica de Israel entre las naciones (s. 95:3)…”

Isaías XLIII, Traducción y comentario Mons. Dr. Juan Straubinger, Universidad de Munster

Como podemos darnos cuenta, en esta sección la propia Iglesia Católica Apostólica Romana en este caso si considera que el Siervo es el pueblo judío, es interesante que no se trate de vincularlo con Yeshu, menos que trate de respaldar a la doctrina de la facción protestante de los russelistas.