11/09/2015

Sefarad: Poema de los 12 leones judíos de Granada, por R' Shlomoh Ibn Gabirol z"l-שלמה אבן גבירול

BS"D


Poema de R' Shlomoh Ibn Gabirol z"l
שלמה אבן גבירול

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La Dra. Ma. Del Mar Villafranca, omitió decir que la fuente de los Doce Leones en la zona denominada Riad al-Sayid en la Alhambra, es un SÍMBOLO JUDÍO que representa a los doce toros que sostenían la fuente que Salomón construyó en su palacio. También los leones pueden representar a las doce tribus de Israel sosteniendo el Mar de Judea. A pequeña escala la Fuente de los Leones es representativa de toda una concepción técnica que permitió la creación de la Alhambra.


Se cuenta o se cree que esta fuente pertenecía al palacio que poseía un judío -Ibn Nagrela- en algún lugar de la Alcazaba. Incluso, recientemente el sitio oficial de La Alhambra (https://goo.gl/DGJ8Ms; https://goo.gl/1ccxTi), han llegado aceptar lo siguiente: 
"Los últimos estudios hechos dicen que los leones proceden de la casa del visir judío Yusuf Ibn Nagrela (1066). No se sabe si se construyó antes de su muerte, se le acusó ya en la época de querer realizar un palacio más grandioso que el del mismo rey. Se conserva por el poeta Ibn Gabirol (S.XI) una descripción casi exacta de dicha fuente. Representan las 12 tribus de Israel. Dos de ellos tienen un triángulo en la frente indicando las dos tribus elegidas: Judá y Leví. Son del siglo XI."
"La teoría sobre el origen judío de las piezas se fundamenta en el hallazgo de una poesía en alabanza a Samuel ibn Nagrella, con referencias a la magnificencia de su palacio, del que ya se tenían noticias por las memorias del rey zirí Abd Allah, aunque según el especialista Jesús Bermúdez Pareja, «esa Alhambra judía del siglo IX resultaba increíble, ya que en la Alhambra palatina actual jamás se encontró nada ligado a su suelo anterior al siglo XIII». 
Pero cabe la posibilidad de que cuando se inicia la construcción de la Alhambra, en ese mismo espacio quedaran las ruinas promovidas por la gran hecatombe judía, alentada por las intrigas cortesanas del momento. También es posible una Alhambra de Ibn Nagrella sobre la colina de la al-Sabika, que el ministro judío dejó dentro de la Granada levantada bajo su gobierno.
En ese mismo espacio estuvo el palacio de Badis, uno de sus ministros, pero la mayoría de las obras de Badis se hallan en lo que actualmente llamamos Albaicín, como el Puente del Cadí. Según Bermúdez Pareja, «de las ruinas del palacio de Ibn Nagrella, donde la citada poesía dice que había una fuente con doce leones, pudo salir la Fuente de los Leones de Muhammad V».
«Sería una fuente -escribe el especialista- judeo-musulmana, quizá de ablución por su forma de artesa, con lados planos inclinados en vez de la curva lisa o lobulada del contorno habitual de las fuentes de los palacios musulmanes». 
Para Bermúdez Pareja, «tal vez evocaba el Mar de Bronce de Jerusalén, pero con los doce leones de Judá en lugar de los toros de Salomón». Posteriormente, alguien asignó a la fuente función similar a la de un reloj de sol, por la posibilidad de que los doce leones señalaran las doce horas, para facilitar la ablución ritual.
La teoría judía sobre el origen de las esculturas de la Alhambra ha sido nuevamente defendida en una de las últimas investigaciones realizadas. El especialista judío Raymond P. Scheindlin, señala que en el siglo XI se pusieron de moda en la zona mediterránea las fuentes con esculturas de animales en las casas de los poderosos. 
Scheindlin defiende su hipótesis a través de los poemas del también judío Ibn Gabirol, del siglo XI."
Por último, quisiera compartirles el piyyut (poema) del mismo R' Shlomoh Ibn Gabirol de los 12 leones judíos de Granada, ya que el elogio de un personaje ilustre que ocupa los últimos versos pasa también en este caso a segundo término ante la riqueza de la descripción inicial de un bello palacio andaluz con sus jardines. Se ha llegado a defender que el personaje encominado es Yehosef Ibn Shmuel Ibn Nagrellah HaNagid z"l, y que el palacio habría sido una de las antiguas construcciones de la Alhambra.

Texto hebreo en H.Brody-H Schirman, pp. 134 s.; D. Yarden, pp 68 ss (Lekah re'i-לכה רעי):


'VEN, amigo mío compañero de las luminarias,
ven conmigo y pernoctemos entre las alheñas,
ya ves que ha pasado el invierno y se oye en nuestra tierra el alboroto de golondrinas y tórtolas;
durmamos bajo el dosel del granado, y la palmera,
manzano y variados naranjos;
caminemos a la sombra de las parras,
con deseos de ver rostros radiantes
en ese palacio más alto que cuanto le rodea,
construido con valiosas piedras;
lo ha allanado una terraza en derredor, con arriates que embellecen todos los patios.
Las dependencias están construidas y adornadas
con atauriques calados y enmarcados,
pavimentadas con losas esmeraldinas y mármol,
con tantas puertas que contar no puedo:
sus hojas son como las de los palacios de marfil,
con ventanas translúcidas arriba,
cual soles, en las que hay puestas luminarias.
La puerta, como el baldaquino de Shlomoh (Salomón),
colgada de los relieves de las cámaras,
girando y cambiando de aspecto con reflejos
de cristales, zafiros y nácares;
así es de día, que al atardecer se asemeja
al cielo con sus estrellas ordenadas en la noche;
con ella se solaza el corazón del apenado e indigente,
olvida su miseria el humilde y amargado;
al verla no recuerdo mi fatiga,
se consuela mi corazón de su quebranto (de sus aguas);
a punto está mi cuerpo de emprender el vuelo,
tanta es mi desdicha, sobre ala de águilas.
Hay un estanque rebosante, parecido al mar de Shlomoh,
aunque no descansa sobre toros;
la actitud de los leones en su orilla
es como la de cachorros rugiendo a la presa,
derraman sus entrañas como manantiales,
vierten agua por su boca como ríos;
hay ciervas plantadas junto a los canales,
huecas para que puedan correr las aguas,
y humedecer las plantas en los arriates;
en el césped brotan aguas puras,
con las que se riega el huerto de arrayanes:
ramas frescas que van extendiendo,
con un aroma como de perfumes,
cual si estuvieran sahumadas con mirra.
Las aves elevan su canto entre el follaje,
y asoman sobre las palmas de las datileras;
hay flores frescas y deliciosas,
como rosas, nardos y alheñas,
a cual más arrogante,
aunque a nosotros todas nos parecen bellas.
Dicen los leoncillos: "tanto
resplandecemos que superamos a los astros".
Las palomas gimen como sus zureos,
y dicen: "somos princesas con gargantillas,
con ellas hechizamos los corazones,
ya que son más preciosas que las perlas".
Se levantan los gamos tras aquellas
y les deslucen la hermosura con la suya:
se ufanan de ser mejor que ellas
pues parecen ciervos jóvenes.
Al ir a encumbrarse el sol sobre ellos,
le digo: "¡Calla!, ¡No te propases!
Alaba al poderoso que te oscurece
con luz tan radiante como las estrellas".
Ante él se postran esplendores de reyes,
y empequeñece la condición de los príncipes;
con su ayuda los soberanos reinan,
le piden consejo magnates y nobles;
como a su rey entronizan, es
león entre ellos, ellos toros;
conduce el ganado hacia fértiles pastos,
sin que falte ninguna res de la grey;
cual ángel del Etern-o es para ellos,
cuando la palabra de Di-s no puede hallarse;
Alma preciada, adorno celeste, corazón generoso,
que sin hacer votos cumple las promesas;
no se enturbian sus ojos con las dádivas,
ni se contiene, como el don de las lluvias.
Sus palabras van unidas a sus obras,
como las cabezas ceñidas de coronas;
las gentes principales a él se dirigen,
como si fuera el mar hacia el que van los ríos.
¡Es la coma de la tierra;
él solo equivale a las demás creaturas!

לְכָה, רֵעִי וְרֵעַ הַמְּאוֹרִים, / לְכָה עִמִּי וְנָלִין בַּכְּפָרִים!
וְהִנֵּה הַסְּתָיו עָבַר וְנִשְׁמָע / בְּאַרְצֵנוּ הֲמוֹן סִיסִים וְתוֹרִים.
וְנִתְלוֹנֵן בְּצֵל רִמּוֹן וְתָמָר / וְתַפּוּחַ וְכָל צִמְחֵי הֲדָרִים,
וְנִתְהַלֵּךְ בְּצִלֵּי הַגְּפָנִים / וְנִשְׁתּוֹקֵק רְאוֹת פָּנִים הֲדוּרִים
בְאַרְמוֹן נַעֲלֶה מִכָּל סְבִיבָיו / וְנִבְנֶה בָאֲבָנִים הַיְקָרִים, 5
אֲשֶׁר תֻּכַּן עֲלֵי נָכוֹן, שְׁתוֹתָיו / וְקִירוֹתָיו כְּמִגְדָּלִים בְּצוּרִים,
וְיַצִיעַ מְיֻשָּׁר – מִסְּבִיבָיו / שְׁרוֹנִים פֵּאֲרוּ כָל הַחֲצֵרִים,
וְהַבָּתִּים בְּנוּיִים וַעֲדוּיִם / בְּפִתּוּחִים פְּתוּחִים וַאֲטוּרִים,
מְרֻצָּפִים בְּאַבְנֵי שֵׁשׁ וּבַהַט, / וְלֹא אוּכַל סְפֹר כַּמָּה שְׁעָרִים!
וְדַלְתוֹתָם כְּדַלְתֵי הֵיכְלֵי שֵׁן / מְאָדָּמִים כְּאַלְגּוּמֵּי דְבִירִים 10
וְחַלּוֹנִים שְׁקוּפִים מֵעֲלֵיהֶם / שְׁמָשׁוֹת שָׁכְנוּ בָהֶם מְאוֹרִים.
וְהַקֻּבָּה כְּאַפִּרְיוֹן שְׁלֹמֹה / תְּלוּיָה, מִשְּׂכִיּוֹת הַחֲדָרִים,
אֲשֶׁר תָּסֹב וְתִתְהַפֵּךְ בְּעֵינֵי / בְדֹלָחִים וְסַפִּירִים וְדָרִים,
וְזֶה בַיּוֹם, וּבָעֶרֶב דְּמוּתָהּ / כְּשַׁחַק כּוֹכָבָיו בַּלֵיל סְדוּרִים.
וּבָהּ יִיטַב לְבַב כָּל רָשׁ וְעָמֵל, / וְיִנְשׁוּ אוֹבְדִים רִישָׁם וּמָרִים. 15
רְאִיתִיהָ – וְשָׁכַחְתִּי עֲמָלִי / וְהִתְנַחֵם לְבָבִי מִמְּצָרִים,
וְכִמְעַט קָט גְּוִיָּתִי תְעוֹפֵף / בְּשִׂמְחָתִי כְּעַל כַּנְפֵי נְשָׁרִים!
וְיָם מָלֵא וְיִדְמֶה יָם שְׁלֹמֹה, / אֲבָל לֹא יַעֲמֹד עַל הַבְּקָרִים,
וּמַצַּב הָאֲרָיוֹת עַל שְׂפָתוֹ / כְּאִלּוּ שָׁאֲגוּ טֶרֶף כְּפִירִים,
אֲשֶׁר קִרְבָּם כְּמַעְיָנִים יְפוּצוּן / עֲלֵי פִיהֶם זְרָמִים כַּנְּהָרִים, 20
וְאַיָּלוֹת שְׁתוּלוֹת בַּתְּעָלוֹת / נְבוּבוֹת לִהְיוֹת מַיִם מְעֹרִים,
וְלָרֹס הַצְּמָחִים בָּעֲרוּגוֹת/ וּבָאָחִים זְרֹק מַיִם טְהוֹרִים
וְגִנַּת הַהֲדַס בָּהֶם לְהַשְׁקוֹת / אֲמִירִים כַּעֲנָנִים הֵם וְזוֹרִים
אֲשֶׁר רֵיחָם כְּרֵיחַ הַבְּשָׂמִים / כְּאִלּוּ הֵם מְקֻטָּרִים בְּמֹרִים.
וְעוֹפוֹת יִתְּנוּ קוֹל בָּעֳפָאיִם / וְנִשְׁקָפוֹת עֲלֵי כַפּוֹת תְּמָרִים, 25
וְצִצִּים רַעֲנַנִּים נַעֲמָנִים – / כְּשׁוֹשַׁנִּים נְרָדִים עִם כְּפָרִים –
אֲשֶׁר מִתְפָּאֲרִים הֵם זֶה עֲלֵי זֶה / וְהֵם כֻּלָּם בְּעֵינֵינוּ בְּרוּרִים.
וְאוֹמְרִים הַכְּפָרִים כִּי "אֲנַחְנוּ / לְבָנִים מוֹשְׁלִים עַל הַמְּאוֹרִים",
וְהַיּוֹנִים מְנַהְגוֹת בַּהֲגוֹתָן / וְאוֹמְרוֹת "נָחְנוּ שָׁרוֹת לְתוֹרִים
אֲשֶׁר בָּהֶם נְכַשֵּׁף הַלְּבָבוֹת, / לְמַעַן מִבְּדֹלָחִים יְקָרִים". 30
וְקָמוּ הַצְּבָאִים כַּבְּתוּלוֹת / וְכִסּוּ אֶת הֲדָרָן בְּהֲדָרִים
וְגַם הִתְפָּאֲרוּ יַחַד עֲלֵיהֶן / לְמַעַן הֵם כְּאַיָּלִים צְעִירִים.
וְעֵת כִּי נַעֲלָה שֶׁמֶשׁ עֲלֵיהֶן / עֲנִיתִיו "דֹּם וְאַל תַּעְבֹר מְצָרִים–
וְהוֹדֵה לַגְּבִיר, כִּי הֶחֱשִׁיכָךְ / בְּאוֹרָה הַמְעֻלָּה בַמְּאוֹרִים,
אֲשֶׁר שַׁח כָּל הֲדַר מֶלֶךְ לְפָנָיו / וְהָיוּ מַעֲלוֹת כָּל שַׂר חֲסֵרִים, 35
אֲשֶׁר בּוֹ יִמְלְכוּ כָּל הַמְּלָכִים / וּבוֹ מִתְיָעֲצִים רוֹזְנִים וְשָׂרִים,
הֱקִימוּהוּ כְּמוֹ מַלְכָּם, וְהָיָה / כְּפִיר בָּהֶם, וְכֻלָּם – הַשְּׁוָרִים,
וְהוּא בָהֶם כְּמַלְאַךְ הָאֱלֹהִים / בְּעֵת לֹא מָצְאוּ מֵאֵל דְּבָרִים.
מְנַהֵל צֹאן עֲלֵי מִרְעֵה מְנוּחוֹת / וְלֹא נֶעְדַּר מְאוּמָה מֵעֲדָרִים,
יְקַר נֶפֶשׁ, עֲדִי שַׁחַק, נְדִיב לֵב, / בְּלִי יִדֹּר יְשַׁלֵּם הַנְּדָרִים, 40
אֲשֶׁר לֹא כָהֲתָה עֵינוֹ בְמַתָּן, / וְלֹא עָצַר כְּמַתַּן הַמְּטָרִים,
אֲשֶׁר מִלָּיו בְּמִפְעָלִים קְשׁוּרִים / כְּרָאשִׁים נִקְשְׁרוּ בָהֶם כְּתָרִים.
וְכָל הָרוֹזְנִים אֵלָיו יְסוּרוּן / וְכַיָּם נִמְשְׁכוּ אֵלָיו נְהָרִים,
וְאָמְנָם הוּא כְרֹאשׁ עַל הָאֲדָמָה / וְהוּא אֶחָד כְּנֶגֶד הַיְצוּרִים".

11/03/2015

La “tautología” mesiánica / evangélica = Refuerzo comunitario

BS"D




Por ג'ורג' אנדוחר
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"A menudo, el concepto (o idea) errado puede ser reforzado aún más por las publicaciones, libros, conferencias, predicaciones u otros medios de comunicación que repiten lo mismo que se ha dado por cierto, por verdadero." 

En lógica, tautología (del griego ταυτολογία) significa "decir lo mismo". Por otro lado en la psicología y en la sociología “el refuerzo comunitario” es un fenómeno social en el que un concepto (o idea) se afirma (se repite) en varias ocasiones en una comunidad, grupo o religión, independientemente de si suficiente evidencia empírica ha sido presentada para apoyarlo. Con el tiempo, los conceptos o las ideas se refuerzan para convertirse en una firme creencia en la mente de muchas personas, y pueden ser considerados por los miembros de la comunidad como un hecho. 

A menudo, el concepto (o idea) errado puede ser reforzado aún más por las publicaciones, libros, conferencias, predicaciones u otros medios de comunicación que repiten lo mismo que se ha dado por cierto, por verdadero. La frase "millones de personas no pueden estar todos equivocados" es indicativo de la tendencia común a aceptar una idea comunal reforzada sin dudas, que a menudo ayuda en la aceptación generalizada de leyendas urbanas. La persona a la que le aterra descubrir que ha estado inmersa en una gran mentira, habitualmente acudirá al refuerzo y rara vez tratará de salirse de su "jaula" en busca de información que pudiese derribar lo que ha abrazado como cierto por tantos años. 

El cristianismo evangélico fundamentalista no tiene nada sustancioso para ofrecer. Por lo tanto su prédica consiste en miedos, temores, amenazas o coerción, basados en sus concepciones fundamentalistas acerca de sus escrituras.

Nunca escucharás a un fundamentalista hablar de cosas sublimes o profundas o edificantes ni siquiera inteligentes. Lo más cercano a lo sublime que hablará un evangélico u otro sectario será acerca del amor, pero aún ello está supeditado a su prédica de miedos. El supuesto amor del que hablan es que su “dios” mandó a su hijo (al estilo de dioses paganos y que resulta ser él mismo) para someterse a un sacrificio de sangre humana, al estilo pagano y "salvarte" del terror del fuego infernal. Tal y como lo hacían los seguidores de Moloc, los vikingos y culturas como la azteca.

En una predicación evangélica lo que predomina es su Satanás y toda una sarta de ridiculeces y cosas absurdas. Entre esas cosas absurdas que te predicarán los misioneros cristianos está lo siguiente:

· Existe un infierno eterno. Su “dios” creó ese infierno para su Satanás, sus demonios y quienes no sean cristianos, preferiblemente evangélicos.

· Te tienes que convertir a su ídolo sacrificado al estilo pagano o te vas a ese infierno.

· Su “dios” es un secuestrador que raptará a los que hayan creído a sus locuras llamadas “buenas nuevas”. Si no estás en ese grupo, te quedarás a sufrir en la tierra. Aparte de tomar un texto de su biblia de modo fundamentalista para apoyar este disparate, también toman muchas otras cosas de modo fundamentalista. Por eso son intolerantes, fanáticos, no soportan que los no cristianos tengan los mismos derechos que ellos. Aborrecen cualquier valor moral que no se ajuste al de ellos.

· Los misioneros cristianos fundamentalistas tienen una obsesión con el fin del mundo. Desde hace poco más de 2000 años los cristianos han estado fascinados con ese temita. De tanto en tanto predicen hambrunas, conspiraciones de los gobiernos, microfichas obligatorias, delirios de persecución, catástrofes, etc etc etc. Predicen y predicen, pero nada se cumple. Eso no los amedrenta. De tanto en tanto vuelven a predecir y a esperar la llegada de su ídolo ensangrentado y la sucesión de toda clase de calamidades. Los hay que hasta anhelan ser los futuros mártires de su fe idólatra.

En una predicación evangélica fundamentalista siempre escucharás estas cosas. Los cultos cristianos fundamentalistas tienden a ser (en el mejor de los casos) aterradores y exóticos, llenos de histerias, gritos, lloriqueos, "emocionalismos", balbuceos a los que llaman "lenguas" y "profecías" o “derramamiento especial del espíritu santo”. Cosas que también se dan en centros espiritistas y otras religiones paganas. Luego te sugestionan con esto para que al final, si no estás bien informado, te espantes y corras a la tarima a “entregarte” y convertirte a su mesías-ídolo sacrificado. Ah claro, te dirán que te están evangelizando y que lo que te ofrecen son “buenas nuevas”.

La Verdad del Eterno no se mide por sensaciones o “experiencias” emocionales… Hay miles de cosas en este mundo que hacen sentir parecido o igual, pero NO tienen nada de verdadero ni proveniente de Dios… La idolatría ciega, te hace experimentar cosas “bonitas” y “espirituales” , pero como dice el Tanaj en el libro de Proverbios / Mishlei 16:25: es CAMINO DE MUERTE eterna… Las Escrituras Hebreas son el testimonio y la revelación verdadera y ÚNICA de Dios. No hay tal cosa como que el Eterno da testimonio de Espíritu a espíritu “de que ya somos o no somos hijos de dios”… 

La verdad es que el “testamento” cristiano contiene tantos disparates… Y desgraciadamente la idolatría impulsa a los incautos que han caído como presas del hechizo del nazareno, a buscar siempre “el refuerzo comunitario” para intentar mantenerse en su error… En vez de buscar la Verdad, prefieren oir y buscar todo aquello que refuerce su creencia cristólatra.

¡Gracias al eterno Dios de Yisrael que nos ha mantenido fuera de ese sistema y bendito sea Él por aquellos que, siendo fuertes y decididos han optado por escapar de esa jaula inmunda disfrazada de biblia y monoteísmo!

Y como contraparte al "refuerzo comunitario", a veces hay que ser correctamente "tautológico", repitiendo lo mismo (la Verdad) una y otra vez, así como al paciente se le repite la dosis de medicamento una y otra vez hasta quedar sanado de su enfermedad o dolencia, o compuesto de su afección... O en su defecto, hasta que se vea liberado de su adicción al error y al tautológico "refuerzo comunitario" que lo perpetúa.

11/02/2015

El Shabat Lunar que nunca existió en la Torá


Debo reconocer algo: los mesiánicos y nazarenos me sorprenden con una regularidad que ya debería haber dejado de sorprenderme. Cada cierto tiempo aparece una idea nueva, presentada con la urgencia de quien acaba de descubrir una verdad sepultada durante siglos, y la idea resulta ser, al examinarse, una construcción sin un solo versículo que la respalde. El llamado Shabat Lunar es un ejemplo casi perfecto de este fenómeno. Y lo que más me llama la atención no es que exista la idea, sino que haya personas dispuestas a defenderla sin haber hecho la aritmética más básica.

La propuesta, para quien no la conoce, es esta: el Shabat no debe calcularse con la secuencia continua de semanas que el Judaísmo ha observado desde tiempos inmemoriales, sino a partir del Rosh Jodesh, el inicio del mes lunar. El primer día del mes lunar marcaría el inicio de la cuenta, y el séptimo día de esa cuenta sería el Shabat. Así, los shabatot caerían siempre en los días 7, 14, 21 y 28 del mes lunar, y no en el sábado del calendario continuo. Sobre esta base, se acusa al Judaísmo de seguir un calendario pagano.

Antes de entrar al argumento matemático que destruye esta idea desde adentro, quiero hacer una observación preliminar. Los propios líderes mesiánicos y nazarenos rechazan esta postura en su mayoría. No es que el Judaísmo esté defendiéndose de un ataque unificado: estamos ante una idea que ni siquiera goza de consenso entre quienes simpatizan con ella. Ese solo dato debería invitar a cierta prudencia antes de presentarla como una revelación recuperada.

Pero vayamos a la Torá, que es el único árbitro que importa aquí.

Mi primera pregunta, y se la hago a cualquier defensor del Shabat Lunar con toda la seriedad del mundo, es esta: ¿dónde está el versículo? No el argumento. No la inferencia. No la deducción a partir de principios generales. El versículo. El mandamiento explícito que diga que la cuenta de los días de descanso debe iniciarse con la Luna Nueva. Porque en mis años estudiando la Torá, con el texto hebreo delante, no he encontrado ese versículo. Me encantaría que alguien me lo mostrara.

Lo que sí está en la Torá es Éxodo 20:9-10: "Seis días trabajarás y harás toda tu obra; mas el séptimo día es Shabat para el Señor tu D-os." Noten la estructura del mandamiento. No dice "cuenta desde la Luna Nueva y el séptimo día descansa." Dice: trabaja seis días, descansa el séptimo. Es una secuencia autónoma, sin referencia a ningún ciclo astronómico. El mandamiento no menciona la Luna. No menciona el mes. No menciona ningún anclaje externo. Menciona una secuencia: seis más uno, que vuelve a empezar.

Hay un segundo problema, más antiguo que cualquier debate calendárico. Génesis 1:14-19 nos dice que la Luna fue creada el cuarto día de la Creación. Si el Shabat debía contarse desde el inicio del ciclo lunar, el primer Shabat de la historia habría caído en el décimo primer día de la Creación: cuatro días de existencia previa a la Luna, más siete días de cuenta lunar. Pero la Torá dice que D-os descansó el séptimo día de la Creación, tres días antes de que la Luna siquiera existiera. El primer Shabat fue celebrado por D-os mismo en una fecha que, según la lógica del Shabat Lunar, todavía no podría haber sido Shabat.

Este es el punto donde el argumento se vuelve irreparable para los defensores de esta idea. Pero hay más, y es de orden matemático.

El ciclo lunar dura exactamente 29 días, 12 horas, 43 minutos y 12 segundos. No 28 días. No un número divisible por siete. Veintinueve días y medio, aproximadamente. Esto significa que un mes lunar contiene cuatro semanas completas de siete días —28 días en total— más un residuo de un día y medio.

Las consecuencias de esta aritmética son inexorables. Si empiezo a contar desde la Luna Nueva y coloco los shabatot en los días 7, 14, 21 y 28, me queda el día 29 sobrando antes de la siguiente Luna Nueva. Entre el último Shabat de ese mes y el primero del mes siguiente, no transcurrirán siete días sino ocho. Al segundo mes, el residuo acumulado será de tres días completos: entre ese último Shabat y el primero del mes siguiente, transcurrirán nueve días. Al tercer mes, el residuo llega a cuatro días y catorce horas.

¿Ven el problema? La Torá dice: trabaja seis días, descansa el séptimo. El Shabat Lunar dice: trabaja seis días, descansa el séptimo, y luego —entre el último Shabat de un mes y el primero del mes siguiente— trabaja siete, ocho o nueve días seguidos según los ajustes que requiera el ciclo lunar. Eso no es cumplir el mandamiento. Es quebrantarlo de manera sistemática y predecible, una vez al mes, todas las veces.

Para que la propuesta del Shabat Lunar funcionara matemáticamente, el ciclo lunar tendría que durar exactamente 28 días. Los meses tendrían que ser de 28 días sin residuo. Los años tendrían que tener 336 días. No tengo noticia de ninguna cultura, en ningún período de la historia, que haya organizado su calendario bajo semejantes condiciones, por la razón elemental de que ese calendario no se corresponde con ningún ciclo astronómico real: ni el solar, ni el lunar. Sería un calendario enteramente ficticio.

Y aquí está la ironía que me resulta difícil ignorar: la acusación del Shabat Lunar contra el Judaísmo es que seguimos un calendario pagano desconectado de los ciclos naturales. Pero la única forma de hacer funcionar su propia propuesta requiere inventar un ciclo lunar que no existe en la naturaleza.

Los defensores de esta idea suelen recurrir a una solución que consiste en declarar que los días sobrantes de cada mes —el día 29 y, en meses de 30 días, también el 30— "no cuentan" como parte de ninguna semana. Son días que están fuera de la cuenta, entre el cierre de un mes y el inicio del siguiente. Sobre la base de esa declaración, la semana siempre comienza limpiamente con el primer día del mes y los shabatot siempre caen en sus lugares correctos.

El problema es que esa declaración no existe en la Torá. En ninguna parte. El mandamiento de Éxodo dice que se trabajan seis días y se descansa el séptimo. No hay en ese mandamiento ninguna categoría de días que estén "fuera de la cuenta." Inventarla es, precisamente, lo que se hace cuando la aritmética no da.

Hay también un argumento histórico que merece mencionarse. Los siglos II AEC al I EC fueron un período de intensa controversia calendárica dentro del Judaísmo. Los Esenios de Qumrán desarrollaron un calendario solar alternativo al calendario lunisolar oficial, con consecuencias enormes sobre qué días caían las festividades. Conocemos esas disputas con bastante detalle gracias a los Rollos del Mar Muerto. Y en ninguno de esos documentos —ni en los qumranitas, ni en los fariseos, ni en los saduceos, ni en ningún otro grupo conocido del período— aparece la idea de que el Shabat debía contarse desde el inicio del mes lunar. No existe evidencia arqueológica, documental ni literaria de que alguna tendencia del Judaísmo antiguo haya organizado el Shabat de esta manera.

No es un argumento del silencio en el sentido débil: es que tenemos fuentes muy ricas sobre las disputas calendáricas del período y en ninguna de ellas aparece esta propuesta. Su ausencia en ese contexto, donde todo lo demás estaba en disputa, es elocuente.

La cuenta de los días de descanso comenzó con el primer día de la Creación. El primer Shabat lo celebró D-os mismo antes de que existieran los ciclos lunares tal como los conocemos. La Torá ordena una secuencia autónoma de seis más uno que no está subordinada a ningún ciclo astronómico. El ciclo lunar dura veintinueve días y medio, lo que hace matemáticamente imposible ajustar esa secuencia a los meses lunares sin violar el mandamiento que se pretende honrar.

La pregunta sigue en pie. Muéstrenme el versículo.

Las 613 mitzvot, por el Rabino Shlomo Aviner

BS"D


Ieshiva Ateret Ierushalaim
Bajo la dirección del
Rabino Shlomo Aviner


                                                 #292

Las 613 mitzvot

Hay una nueva moda en los últimos tiempos: Ver las 613 mitzvot como si fuesen 613 problemas, en vez de verlas como 613 caminos de felicidad y luz. Cuando decimos una nueva moda, nos referimos a los últimos 300 años, o incluso 500 años, y por supuesto los últimos 100 años.
Esa tendencia cambia de vestimentas de tiempo en tiempo, de momento que la persona ve lasmitzvot como problemas que le molestan en la vida, y por lo tanto hay varias reacciones posibles:
1.    La más severa: Anulación de todas las mitzvot.
2.    Menos severa: A veces anular, a veces cumplir.
3.    Anulación de parte de las mitzvot.
4.    Buscar una determinación falsa de la halajá, que se apoya en razonamientos torcidos para anular parte de ellas.
Y si las mitzvot no son un ideal en la vida, ¿cuál es entonces el ideal de la vida? – ¡la cultura occidental, que en realidad es una descendiente de la cultura griega! ¿Y qué dice esa cultura? Disfrutar todo lo que se pueda. El mundo fue creado para satisfacer los placeres. Entonces, hay 613 problemas. Como se expresa a veces la juventud: “De momento que soy religioso, me pierdo cosas”. O como dijo una vez un judío con kipa que va al rezo pero vive en forma prohibida: “Yo cometo una trasgresión determinada, y yo sé que tengo un problema con lahalajá”. Para él, la halajá es un problema, y él continúa viviendo de esa forma a pesar de ese problema.
Por supuesto, de momento que se transforma en una concepción, es mucho más severo. Lossfaradim (provenientes de comunidades del Norte de África y otros lugares) cuando cometían trasgresiones, sabían que no era correcto, y los caminos del arrepentimiento estaban abiertos delante de ellos. En contraste, los ashkenazim (provenientes de comunidades en Europa) cometieron trasgresiones y las justificaron con ideologías.
Una vez llegó una persona al Gaón (genio del estudio de la Torá), el Rav Meir Brandsdorfer, Rav de la comunidad Toldot Avraham Itzjak y miembro del Badat”z de la Eda HaJaredit, con una pregunta relativa a Shabat, y así la formuló: “¿Acaso hay algún problema en hacer tal o cual cosa en Shabat?” Le contestó el Gaón, el Rav Brandsdorfer: “No hay problemas”, y volvió a repetir “no hay problemas, las reglas del Shabat no son problemas, lo que está prohibido y lo que está permitido ambos son iguales para cumplir la voluntad del Creador, y no son problemas que hay que solucionar” (Shu”t Kina VeShem 4, pág. 16).
Entonces, lo diremos otra vez: Las 613 mitzvot, como está escrito en el libro Zohar, son 613 consejos del rey para para ser merecedores de vincularse con Él, deleitarse con Él, alcanzar la felicidad Divina.
Las 613 mitzvot son 613 miembros espirituales de la persona.
Quizás dirá la persona: Entonces, ¿por qué no sentimos felicidad?
Respuesta: Porque nuestra naturaleza no es sana, como dice el Ramba”m (Shmona Prakim cap. 2), que el enfermo siente que lo amargo es dulce y lo dulce lo siente amargo.
La solución es sanear nuestra naturaleza, a través del estudio de la Torá y el arrepentimiento.

10/12/2015

Ridiculeces:“Tú no eres judío”, “no representas a los judíos”, “no tienes sangre judía” y otras quimeras

BS"D


Por ג'ורג' אנדוחר
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Creo que todos los judíos alguna vez hemos escuchado o leemos directamente frases como las del título o similares. Especialmente cuando se trata de un cristiano evangélico fundamentalista que intenta predicarnos su cristolatría y al que “paramos en seco” y le pedimos que evite proselitizarnos.
Este tipo de cristiano que, aparte de ignorante, resulta ser muy fanático de sus creencias absurdas, tiene en su cabeza varios disparates en los que cree como doctrinas “sanas”… Estas alegaciones son:
1. Ser judío es sinónimo de ser israelí.
2. Ser judío es cuestión de genética / sangre / apellidos.
3. El actual Estado de Israel es “el reloj” que el dios cristiano usa para cumplir “profecías” que son el resultado de la interpretación literal de sus escrituras cristianas. Lo cierto es que en más de 2000 años ninguna se ha cumplido, pero ahí siguen ellos empecinados en cada cada idiotez que la cristiandad se ha inventados por miles de años.
4. Creen que “mesías” significa “dios hecho hombre”. De hecho, creen que los judíos esperamos un sólo mesías y que éste será “dios encarnado”.
Me dedicaré a repasar esos cuatro conceptos / doctrinas del fundamentalismo cristiano, entendiendo en todo momento que hay otras “concepciones” y creencias evangélicas que ya he repasado, y otras más que con el tiempo repasaré en notas y artículos.
Como por ejemplo la creencia cristiana de que las escrituras judías se componen solamente del Tanaj, la creencia de que el Tanaj es lo mismo que el “Antiguo Testamento” de sus biblias, que la Torá es lo mismo que el pentateuco cristiano, que la traducciones cristianas de las escrituras hebreas están exentas de errores garrafales, que Torá significa Ley (invento desafortunado de su apóstol gentil disfrazado de judío al que llaman Pablo), la absurda aseveración de que la eucaristía o “santa cena” salió del Pésaj judío, la falsísima creencia de que se puede ser judío y cristiano a la vez, la idea de que el Judaísmo es como lo “pinta” el tal Pablo - el apóstol cristólatra - en sus cartas, que la sangre de los sacrificios los animales en el Sagrado Templo de Jerusalén (Beit haMikdash) y la de cordero marcada en las puertas de los antiguos israelitas, eran para perdonar pecados, que ello era “sombra de lo que traería el cristianismo”, la idea pagana y aborrecible por el Eterno que asevera que Dios necesitaría sangre humana derramada como sacrificio en un palo o cruz para perdonar pecados, etc etc etc.
Y no, no caeré en “guilt trip” de “escribe con amor” o “no seas tan duro” o “es que eres muy directo”. No no no… La experiencia nos ha enseñado a los morím, rabaním y otros estudiosos y maestros de la revelación sinaítica que no importa cómo se les hable a los idólatras (cristólatras en este caso), siempre resentirán la Verdad que se les comparte y, en el mejor de los casos donde aparentan tranquilidad, realmente lo que hacen es escuchar para luego buscar cómo rebatir lo que se les revela. Estos disparates cristianos son tan reverenciados por muchos de sus seguidores, que hasta sienten satisfacción cuando son llamados “fanáticos”. Patético. Además si realmente sirvieran al verdadero Dios sabrían que el Eterno NO busca fanáticos, sino hijos (no siervos ni esclavos) que le sigan POR AMOR… NO por fanatismo o por miedos o por la fuerza.
Sea en persona o por cualquier medio electrónico, cuando el evangélico no logra convencer al judío, éste (el evangélico) usualmente recurre a llamar al informado y firme judío con epítetos de “falso judío”, “el que se dice ser judío”, “mal judío”, “no representante de los judíos”, etc. Tienen hasta el descaro de creer que poseen autoridad alguna para definir quién es o no es judío. Es como si un budista creyera tener autoridad para definir quién es católico. Ello es común porque el evangélico fundamentalista esta programado para insultar desde sus púlpitos. En las predicaciones evangélicas nunca falta llamar a los demás como “hijos del diablo”, “almas de perdición” y miles de otras cosas más.
Mientras el judío sea visto como presa para ser evangelizada / proselitizada, será llamado “alma de salvación”, “hijo del pueblo escogido”. En cuanto el mismo judío determina no convertirse a la cristolatría, pasa a ser “hijo del diablo”.
¡Y cómo no van insultar de este modo, si su misma biblia está llena de insultos anti-judíos! (Biblia Cristiana Juan 8:44, Mateo 8:12, Mateo 23: 37 y 38, Marcos 13:9, Marcos 16:16, Juan 8:47, Juan 15:6, Hechos 7:51-53, Hechos 13:45-51, Tito 1:10 -14, 1 Tesalonicences 2, etc)
¿Quiénes cree usted que son los que se niegan a creer en las mentiras del llamado jesús / yeshú / yeshúa? ¡Nosotros los judíos! Por lo tanto según jesús estamos condenados. ¡Cuánto resentimiento tenía este hombre llamado jesús (si es que en verdad existió) y todo porque nos negamos a creer en sus mentiras!
La biblia cristiana, leída de modo literalista y fundamentalista resulta ser el peor de los documentos anti-judíos en toda la historia de la humanidad. Juan Calvino, Martín Lutero y Hitler son algunas de las pruebas más obvias de que la biblia cristiana (mal leída) tiene el potencial de crear anti-judíos, anti-negros, anti-LGBTs, anti-musulmanes, anti-católicos, anti cualquier cosa que no sea evangélica fundamentalista.
El amor de los cristianos fundamentalistas por los judíos es un amor enfermizo que no tiene nada de amor. Es como un “amor-odio” que se va de un lado u otro, de acuerdo a cómo reaccione el judío o la judía a la que tratan de proselitizar. Algunos hermanos judíos que no están muy versados en nuestros textos sagrados y en estos temas, prefieren ir más allá de lo humanamente aceptable y toleran a estos misioneros fundamentalistas y hasta los tratan con “guantes de seda”. Desgraciadamente esos débiles son los que en algunas ocasiones caen como víctimas, dándole la espalda a la única revelación de la Deidad en Sinaí, para luego abrazar la apostasía y el paganismo disfrazado de monoteísmo, a lo que muchos de sus paganos seguidores llaman “completarse como judío”.
Bueno, repasemos esas cuatro aseveraciones / alegaciones / creencias evangélicas fundamentalistas sobre lo que es Judaísmo y qué es ser judío:
1. Alegación - Ser judío es sinónimo de ser israelí.
Respuesta - ¡No, no son sinónimos!
a. Judío/a. Judío es aquella persona que profesa el estilo de vida conocido como Judaísmo, haya nacido o no en Israel.
b. Israelita. En la antigüedad, se llamó israelita al pueblo (de diferentes razas y etnias) que se formó de la descendencia de Yisrael o Yaakov, de sus 12 hijos surgió el pueblo de Yisrael.
c. Israelí. Es el término que define la nacionalidad de todos aquellos individuos nacidos en el actual Estado de Israel o que son ciudadanos del mismo. Por lo tanto, un individuo judío nacido en México no puede ser israelí ya que su nacionalidad es mexicana. Así pues, siendo “israelí” un concepto que define la nacionalidad, se puede hablar de israelíes musulmanes, israelíes cristianos o israelíes judíos.
2. Alegación - Ser judío es cuestión de genética / sangre / apellidos.
Respuesta - Nota: Hablaré claramente de lo que TODAS las ramas del Judaísmo creen y sostienen al respecto. Me refiero a los judíos ashkenazitas (reformistas, ortodoxos, masortíes, neo-jasísidcos o “renovación judía y reconstruccionistas), sefaraditas, yemenitas y mizrajitas (sefaraditas de países árabes). Los llamados “mesiánicos” o “de yeshúa” no son considerados judíos. Son una secta evangélica que usurpó artículos de devoción judíos y algunas prácticas para intentar evangelizar a los verdaderos judíos. Y no, no se puede ser judío y cristiano a la vez. La persona que se convierte al cristianismo / mesianismo deja de ser judío, se convierte en apóstata de la Revelación del Sinaí. Para regresar al Judaísmo necesitará arrepentirse y pasar por un proceso de t’shuvá. Si usted ve a un predicador, pastor o llamado “rabino” que dice ser judío y le predica de jesús / yeshú / yeshúa, tenga por seguro que esa persona NO es judía en absoluto.
Judío es cualquier persona cuya madre es judía practicante (a su vez de madre practicante) o que ha pasado por el proceso formal de conversión al Judaísmo. En el caso del reformismo es judío también el descendiente de padre judío, sí éste (el padre) es practicante y la hija o hijo es criado bajo el judaísmo, incluyendo obviamente Brit Milá, Bar/Bat Mitzvá y Confirmación. La prescripción halájica sobre la madre no es sólo o necesariamente por cuestiones genéticas, sino porque se entiende que los valores éticos y de fe son transmitidos usualmente por la madre durante la niñez y adolescencia.
El converso es tan judío como el nacido de madre practicante. El Judaísmo no hace diferencia entre ambos. De hecho, está totalmente prohibido discriminar contra los convertidos al Judaísmo. El famoso rabino Simón Benlakish del siglo III de nuestra era una vez dijo: “Los conversos al Judaísmo son doblemente amados por Dios”.
Aunque el Judaísmo es tradicionalmente definido por la madre practicante, la afiliación sacerdotal la transmite el padre. O sea en este caso es necesaria la sucesión ininterrumpida. Por llamamiento prescrito por la Torá, no por cuestiones genéticas en sí mismas. Por ejemplo, si un hombre es un levita, su hijo será considerado un levita, sin importar de dónde la madre judía descienda. Así también, si uno de los padres está sujeto a algún tipo de discapacidad genealógica, como ser un “mamzer” (un hijo ilegítimo), el estatuto se pasa a sus descendientes a perpetuidad.
Existen judíos de básicamente todas las etnias del mundo. Además hay judíos negros, árabes, europeos, asiáticos, indios, etc.
Los apellidos no hacen judío/a ninguna persona. Una cosa es ser judío y otra haber tenido ancestros que practicaron el Judaísmo. Tener una abuela que tuvo ascendientes que practicaron el Judaísmo o una bisabuela o una tatarabuela que practicaba el Judaísmo no te hace necesariamente judío/a. Especialmente si su madre y su abuela (padres) nunca practicaron el Judaísmo y usted nunca lo practicó desde la infancia tampoco. En CUALQUIER caso el alma que sienta la urgencia de practicar el Judaísmo y desee abrazar la Torá, deberá pasar por la conversión o proceso de t’shuvá. De otro modo NO se es judío/a.
¡No importa qué apellido tengas!
3. Alegación - El actual Estado de Israel es “el reloj” que el dios cristiano fundamentalista usa para cumplir “profecías” que son el resultado de la interpretación literal de sus escrituras cristianas. Lo cierto es que en más de 2000 años ninguna se ha cumplido, pero ahí siguen ellos empecinados encerrar cada idiotez que la cristiandad se ha inventados por miles de años.
Respuesta - El actual Estado de Israel fue creado sobre bases políticas y logísticas. Es una nación secular de mayoría judía. No es un estado religioso a ser tomado en consideración para efectos de interpretaciones religiosas y mucho menos para predecir tonterías inventadas por la cristolatría evangélica.
4. Alegación - “Mesías” significa “dios hecho hombre”. (De hecho, los fundamentalistas evangélicos creen que los judíos esperamos un sólo mesías y que éste sería “dios encarnado”.)
Respuesta - A ver...
El Mesías del judaísmo (משיח - Mashíaj o Moshíaj), tradicionalmente hace referencia a un futuro líder, un gobernante soberano judío proveniente de la línea davídica (es decir, un descendiente directo del David del Tanaj), quien sería ungido y por consiguiente el ungido del pueblo de Yisrael, e investido para gobernar tanto al pueblo judío, así como al resto de la humanidad.
Conocido como "Mashíaj ben David", el rey en cuestión sería el segundo y último de los dos mesías esperados por el Judaísmo. El primero, "Mashíaj ben Yosef", junto con segundo (Mashíaj ben David), estarían involucrados en la liberación del pueblo judío del exilio diaspórico y ello daría paso a la tan esperada Era Mesiánica, donde todas las naciones reconocen al Dios de Yisrael como soberano y reinan la paz y la justicia.
La creencia en un mesías hecho hombre (encarnado) no ha sido desde siempre parte del Judaísmo. Los precursores de esta creencia fueron los fariseos (פרושים - perushím, herederos de los asideos), quienes se establecieron como grupo hacia el año 170 antes de la Era Común. Incluso hoy en día las varias ramas judías tienen ciertos desacuerdos sobre esta creencia, especialmente acerca de la identidad y naturaleza del mesías del Judaísmo e incluso de sus funciones específicas en la redención de la humanidad. El reformismo y otras ramas judías progresistas consideran al mesías judío como símbolo de una sociedad idílica (Era Mesiánica) en la que se cumplen los principios de paz y fraternidad mundiales, y no como una persona individual que instaurará dicho orden. La llegada de la Era Mesiánica es responsabilidad de todos; judíos y no judíos.

Las ideas de Mesías y de Era Mesiánica son originalmente judías. La noción del Mesías del Judaísmo se origina con los fariseos y es retomada en las escrituras del Rambam. Sería un soberano judío, un líder humano aunque no divino, si bien estaría cercano a Dios, posiblemente como sucedió en el caso de Moisés. De hecho la palabra mesías viene del hebreo moshíaj, que a su vez viene de Moshé (Moisés).
Cuando Roma se apoderó de la secta judía llamada “los nazarenos” hace dos mil años, desconocía en profundidad las creencias del Judaísmo. Por eso se aventuró a escribir textos como los evangelios que, a la luz los estudios y avances arqueológicos en la actualidad, resultan ser ridículos porque están llenos de contradicciones insalvables, errores de historicidad y menciones acerca del Judaísmo que NO son reales. La peor de todas es llamar Ley a la Torá.

Consideremos esto, amigos cristianos / mesiánicos fundamentalistas:
a. Descendiente de David. El Mesías debe ser descendiente del rey David por el lado paterno terrenal, humano (Ver Tanaj Génesis 49:10 e Isaías 11:1). De acuerdo al cristianismo jesús fue producto del nacimiento de una virgen, él no tuvo un padre terrenal, humano, y por ende no pudo haber tenido la posibilidad de cumplir la profecía mesiánica de ser descendiente del rey David por el lado paterno.
b. Observancia de la Torá. El Mesías haría que el pueblo judío cumpla con la Torá. La Torá plantea que todas las mitzvot permanecerán obligatorias para siempre y que cualquiera que venga a cambiar la Torá es inmediatamente identificado como un falso profeta (Ver Tanaj Deuteronomio 13; 1-4).

A lo largo del llamado “nuevo testamento” jesús contradice a la Torá y dice que seis mandamientos ya no son aplicables (Biblia Cristiana Juan 1:45 y 9:16, Hechos 3:22 y 7:37).
Dios reveló su Torá ante miles de personas
De las 15,000 religiones que existieron en la historia de la humanidad sólo el Judaísmo basa sus creencias en una revelación donde Dios le habla a todo un pueblo compuesto por miles de personas. Si Dios va a comenzar una religión o fe, tiene sentido que se lo diga a todos y no sólo a una persona.
El Judaísmo, único entre la mayoría de las religiones principales del mundo, no basa sus creencias en "declaraciones de milagros" para establecer su religión. De hecho el Tanaj dice en Deuteronomio. 13:4 que Dios algunas veces garantiza el poder de hacer "milagros" a los charlatanes, para poder probar la lealtad de los judíos hacia la Torá.
Interesante lo que declara el Rambam en “Fundamentos de la Torá” Cáp. 8: “Los judíos no creyeron en Moshé, nuestro maestro, por los milagros que realizó. Cuando la creencia de una persona está basada en ver milagros, tiene dudas persistentes, porque es posible que los milagros fueran hechos a través de la magia o la brujería. Todos los milagros realizados por Moshé en el desierto ocurrieron porque fueron necesarios, y no como prueba de su profecía.”
¿Cuál fue entonces la base de la creencia judía? La revelación en el Monte Sinai, que vimos con nuestros propios ojos y escuchamos con nuestros oídos, sin depender del testimonio de otros. Como está escrito: "Cara a cara, Dios habló contigo...". La Torá también cita: "Dios no hizo este pacto con nuestros padres, sino con nosotros - que estamos todos vivos hoy". (Tanaj Deuteronomio 5:3).
El Judaísmo es una filosofía de vida. Es el objetivo de la vida. El Judaísmo no está basado en "milagros". Es la experiencia personal de cada hombre, mujer y niño con Dios.
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Algunas fuentes: IshLatino . Com; UnitedWithIsrael . Org; JudaismoHoy . Com; EnlaceJudío . Com