8/18/2014

Capítulo 11: La caída de Adám y el Pecado Original.

BS"D

חזוק    אמונה
‘Fe Fortalecida’
Por el Jajam Yitzjak Troki Z”L.

וְיָדַעְתָּ֣ הַיּ֗וֹם וַהֲשֵׁבֹתָ֮ אֶל־לְבָבֶךָ֒ כִּ֤י ה֙ ה֣וּא הָֽאֱלֹקים בַּשָּׁמַ֣יִם מִמַּ֔עַל וְעַל־הָאָ֖רֶץ מִתָּ֑חַת אֵ֖ין עֽוֹד
“Sabrás hoy, y reflexionaras en tu corazón, que el Etern-o, Él es Di-s en el cielo por encima, y sobre la tierra por debajo; no hay otro.”

            -Parashah Vaetjanán, Sefer Devarim, perek 4, pasuk 39.



Capítulo 11: La caída de Adám y el Pecado Original.

Berreshit / Génesis 2:17:

וּמֵעֵץ הַדַּעַת טוֹב וָרָע לֹא תֹאכַל מִמֶּנּוּ  כִּי בְּיוֹם אֲכָלְךָ מִמֶּנּוּ מוֹת תָּמוּת.
“Pero del Árbol del Conocimiento de lo bueno y de lo malo no podrás comer, porque el día de que él comieres ciertamente has de morir.”

Las autoridades religiosas de los notzrim (cristianos) deducen de este pasaje la creencia de que Adam HaRishom (el primer hombre), al transgredir la prohibición divina, de comer el etz ha’daat (árbol del conocimiento), y él como su descendencia fueron castigados con el mito de que el alma eternamente caía hacía el Gehinam (Infierno), tanto los patriarcas, los píos, los profetas así como los piadosos, hasta que vino el “mesías”  su dios [de los cristianos] a quienes salvo a través de la muerte e intercesión de Yeshu. La reduplicación de la frase hebrea מוֹת תָּמוּת (ciertamente has de morir), se considera que es un testimonio adecuado de este singular principio. Como una prueba más de que los antiguos personajes mencionados en las Escrituras Hebreas eran conscientes de la fatalidad que les espera después de su abandono esta vida en la tierra, los autores cristianos han citado el lamento de Ya’acov Avinu en Berreshit / Génesis 37:35:
            כִּי-אֵרֵד אֶל-בְּנִי אָבֵל שְׁאֹלָה וַיֵּבְךְּ
“…Descenderé por mi hijo desolado al sheol (sepultura), mientras lloraba amargamente”
También las palabras de Jizkiya / Ezequías, en Yeshayah / Isaías 38:10, se han señalado como pruebas de corroboración, porque él dice:
            אֲנִי אָמַרְתִּי בִּדְמִי יָמַי אֵלֵכָה בְּשַׁעֲרֵי שְׁאוֹל פֻּקַּדְתִּי יֶתֶר שְׁנוֹתָי.
“Dije: En el apogeo de mis días he de irme a las puertas del sheol. Estoy privado del resto de mis años”
Y dicen que el Gehinam (Infierno) y el Sheol (sepultura) son la misma cosa en todo lugar [donde aparece en la Escritura].

Respuesta.

Cuando Adám, se le dijo por el Santo Bendito Sea, "porque el día de que él comieres ciertamente has de morir ", se da a entender que Adam en realidad debería ser castigado con la pérdida de la vida, en el mismo día en que debía contrarrestar el mandato de Di-s, sino que evidentemente vemos una continuación de su existencia que sólo aseguraba la pena de muerte. Un pasaje similar a la que acabamos de citar se produce en Alef Melajim / 1 Reyes 2:37, donde Shimey, una vez que el enemigo insolente del rey fugitivo, Da’H’a’H (David HaMelej Alav HaShalom / el rey David, la paz sea sobre él), le fue prohibida por el hijo de aquel monarca de dejar la capital, y se le dijo:
            וְהָיָה בְּיוֹם צֵאתְךָ וְעָבַרְתָּ אֶת-נַחַל קִדְרוֹן יָדֹעַ תֵּדַע כִּי מוֹת תָּמוּת  דָּמְךָ יִהְיֶה בְרֹאשֶׁךָ.
“Por cuanto el día en que salgas y pases el arroyo Kidrón (Cedrón), sabe que ciertamente has de morir. Tu sangre será tu propia cabeza.”
Sin embargo, Shimey no fue castigado con la muerte en el mismo día en que salió de Yerushalaim (Jerusalén). En sentido similar, tomamos el mandamiento divino que termina con el término: “ciertamente has de morir.” Eso significaba que el día que Adám, por su desobediencia, incurrir en el desagrado del Santo Bendito Sea, estaría afectada por diversos castigos, como la cosecha de espinas y cardos, y vivir a costa de su duro trabajo en la producción escasa de un suelo sin bendición, y hasta que sus duras pruebas deberían de terminar en la dispensación fatal de la muerte. Esta frase es el destino más importante e inevitable del transgresor, se anunció en un primer momento, pero no con la intención de que sea cumplida de inmediato.
En cuanto a la idea de la reduplicación del verbo “morir”, ellos dicen que esto demuestra que el castigo de asistir a la transgresión de Adám era de carácter hereditario [de forma espiritual], que hemos encontrado en la Escritura una refutación completa de tal interpretación, pues leemos en Devarim / Deuteronomio 24:16:
לֹא-יוּמְתוּ אָבוֹת עַל-בָּנִים וּבָנִים לֹא-יוּמְתוּ עַל-אָבוֹת  אִישׁ בְּחֶטְאוֹ יוּמָתוּ.  {ס}
 “Los padres no serán condenados a muerte por delitos cometidos por sus hijos, ni los hijos serán ajusticiados por delitos de sus padres. Cada cual será condenado por su propio pecado.”
El principio aquí establecido no puede solamente ser referido a la sentencia de muerte, pero también se refiere a todas las penas de menor importancia, de modo que ni los padres ni los niños deben ser susceptibles al castigo de las malas acciones de los demás.
El lector, en referencia a todo el asunto del Génesis 3, percibe que no existe el objetivo de que el Santo Bendito Sea elimine a Adám de la tierra en el día que cometió la infracción de la orden Divina. Los castigos que Adam tuvo que soportar, recibieron su realización sólo en su muerte. En el pasaje antes citado, se afirma que la misión del primer patriarca fue la propagación de su especie. Su modo de subsistencia está señalada en que sea larga y de agotador esfuerzo, y sólo después de un período predeterminado por el Santo Bendito Sea, su suerte se llevaría a cabo  por medio de la manifestación en las palabras:
            “Pues polvo eres y al polvo volverás
Estas últimas palabras, evidentemente, muestran que el castigo del pecado de Adám en relación con el cuerpo, y no al alma, por más que el cadáver inanimado es presa de la tierra, su elemento nativo. De esa parte solo se observa pertinentemente en Kohelet / Eclesiastés 12:7:
            וְיָשֹׁב הֶעָפָר עַל-הָאָרֶץ כְּשֶׁהָיָה וְהָרוּחַ תָּשׁוּב אֶל-הָאֱלֹקים אֲשֶׁר נְתָנָהּ.
            “Y vuelva el polvo a la tierra como antes, y retorne el espíritu a Di-s que lo dio.”
Vemos así que la fórmula מוֹת תָּמוּת (“ciertamente has de morir”), alude al estado perecedero del cuerpo, y no al estado del alma. Pero tenemos una prueba más de que las almas de los descendientes de Adám no fueron consignados a la perdición, como consecuencia del pecado del primer padre, porque nos encontramos en las leyes levíticas que la abscisión del alma de su pueblo va a ser el castigo por varios pecados. Veamos, por ejemplo, en Vaicrá / Levítico 7:27:
            כָּל-נֶפֶשׁ אֲשֶׁר-תֹּאכַל כָּל-דָּם וְנִכְרְתָה הַנֶּפֶשׁ הַהִוא מֵעַמֶּיהָ.
            “Toda persona que coma cualquier sangre, se cortará esa vida de su pueblo”
Así que cada hombre que muere en su propia culpa debe sufrir por su propia iniquidad, y está separado de su pueblo, es decir, su alma se excluye de un reencuentro con las almas de aquellos que han ido antes que él en los reinos de la dicha. Por otro lado, nos encontramos con numerosos casos, que, al describir la muerte de los justos, el texto utilizado dice así:
            y su muerte fue reunido con su pueblo Berreshit / Génesis 25:17;
            …para reunirse con su pueblo. Devarim / Deuteronomio 32:50
Una frase en oposición directa a la aniquilación del alma, que ilustra nuestro argumento, se puede encontrar [también] en Vaicrá / Levítico 22:3,
לְדֹרֹתֵיכֶם כָּל-אִישׁ אֲשֶׁר-יִקְרַב מִכָּל-זַרְעֲכֶם אֶל-הַקֳּדָשִׁים אֲשֶׁר יַקְדִּישׁוּ בְנֵי-יִשְׂרָאֵל לַיי וְטֻמְאָתוֹ עָלָיו  וְנִכְרְתָה הַנֶּפֶשׁ הַהִוא מִלְּפָנַי אֲנִי יי
“…Quien de vuestra simiente se acercare, estando impuro, a las cosas santas que los Bene Israel consagrarán al Etern-o, será quitado de Mi Presencia. (Lo ordeno) Yo, el Etern-o.”
En estos primeros registros de la humanidad tenemos una clara lección de la inmortalidad del alma. Al piadoso y digno se le reciben en la bienaventuranza sin molestias, mientras que los que se contaminaron por los pecados se quitan del disfrute de la contemplación de la gloria del Santo Bendito Sea.

Lejos, pues, de que pongamos fe en la doctrina propuesta por teólogos cristianos, que los antecesores de Yesh”u fueron, sin importar su inocencia o la piedad, total y colectivamente abandonados, y consignados a la morada del infierno. Lejos de nosotros en creer  tal cosa, que Di-s hace que "sus siervos piadosos para ver la perdición"; que Él odiaba a los que le amaban, o que Él los consideraba favorablemente mientras que mintieron sobre la tierra, y sin embargo les repudió después de haber abandonado la escena de sus aspiraciones piadosas.
Es absolutamente repugnante a la mente atribuir al Santo Bendito Sea el más mínimo grado de injusticia, o de la indiferencia al hombre, si él sea justo o injusto. ¿Cómo podría un profeta como Yonah (Jonas) haber orado, de la siguiente forma?
וְעַתָּה יי קַח-נָא אֶת-נַפְשִׁי מִמֶּנִּי  כִּי טוֹב מוֹתִי מֵחַיָּי.  {ס}
“Ruégote, por tanto, oh Etern-o, me quites la vida, porque así es mejor para mí morir que vivir.” (Yonah 4:3)
¿Él, consciente del castigo futuro del alma, han deseado el ser quitado de la tierra, con el fin de someterse a tormentos inevitables después de la vida? De nuevo, cuando Janok (Enoc) y Eliyah (Elías) fueron "llevados por Di-s", tal como lo expresa la Escritura, y que la retirada podría pasar a sólo el alma, debemos imaginar que Di-s diseñó la manifestación de Su amor especial para ellos, dándoles a tormentos constantes en el infierno?
Tenemos que luchar contra otra opinión infundada establecida por nuestros antagonistas. Ellos sostienen que su “dios Mesías”, a través de su propia muerte, salvó a las almas de los que habían sido antes que él desde su condena en el infierno. ¿Cómo se puede afirmar que el primer pecado del primer hombre se reúna con la expiación retrospectiva y prospectiva, a través de la comisión del delito más atroz en la colocación de una mano violenta en el cuerpo de una presunta deidad? La dificultad de la posición de quienes sostienen estos puntos de vista se incrementa en las mismas palabras de Pablo, en su epístola a los Romanos 5:14:
“מלאך המות מאדם ועד משה על החוטאים כדמיון חטא אדם הראשון”
“El ángel de la muerte estuvo [presente] desde Adám y hasta Mosheh (Moisés) sobre los pecadores”
[En su imaginación ellos creen que el pecado de Adam HaRishon (primer hombre) se instruye en esta declaración de Puil (Pablo-פויל) en este artículo de sus palabras, lo cual convirtieron en su fe. [Sobre estas palabras de Pablo entonces solo] se indicaría que el ángel de la muerte no suscribió [su acción de matar] sobre los santos profetas sino solo en los pecadores. Ellos imaginan que el pecado de Adám HaRishon solo y con la carga se reclama; [además que] se dijo: ‘No está escrito en el A”G (Avon-Gilaion / Evangelio) que sea sobre los pecadores’. [Ellos se] imaginan que el pecado del primer hombre cuando se declara eso, pero no dice que sea sobre los pecadores, etc, tal como lo supervisan en las reclamaciones a los ojos y ven [más bien lo] que está escrito por [San] Amprozius Episcopus (Ambrosio Obispo) en sus Dialogus (Diálogos), esto es [realmente] lo que creen [los cristianos]. Por lo que falsificaron los libros griegos que están todavía en la época que se escribieron en latín, tal como los que también escribimos y copiaron del texto que también firmamos, bodge, y les resulto aplicable también para el mismo libro de Martin Luter de Tzitzewitz.
[Por otra parte] en Vaicra / Levítico 18:5, nos encontramos con una prueba aún más fuerte de la incompatibilidad de creer que un desagrado divino se hizo sentir en contra de todos los antecesores de Yesh”u. Allí leemos:
            וּשְׁמַרְתֶּם אֶת-חֻקֹּתַי וְאֶת-מִשְׁפָּטַי אֲשֶׁר יַעֲשֶׂה אֹתָם הָאָדָם וָחַי בָּהֶם
Cuidarán mis estatutos (jukotai) y mis justicias (mishpatai), que al practicarlos la persona, entonces vivirá con ellos.
Aquí la Escritura nos indica de la manera más clara y más incontestable, que la dicha inmortal se concede a la persona que fielmente se adhiere a la voluntad divina, de modo que el hombre no es en ningún aspecto depende de los actos que pueden haber sido realizadas por sus antepasados. Ahora podemos aplicar este razonamiento al pecado de Adám, ya que vemos que el hombre recibe premios y castigos de acuerdo a su cumplimiento de los mandamientos divinos, y que él es individualmente responsable de sus actos, también Adám sólo podía ser personalmente responsable por el pecado que había cometido.
A los mandamientos [y la Torah], que se denominan como:
עֵץ-חַיִּים הִיא לַמַּחֲזִיקִים בָּהּ    וְתֹמְכֶיהָ מְאֻשָּׁר
“Es un árbol de vida para los que se aferran  a ella, y feliz es quien se aferra fuertemente a ella” (Mishley / Proverbios 3:18)
No sugieren que nuestra existencia terrenal se prolongue por su observancia, sino que se calculan para colocarnos en una igualdad de excelencia con los patriarcas, los siervos escogidos de Di-s. Sin cerrar nuestros oídos a la verdad y la razón, no podemos admitir que se imponga una responsabilidad al hombre por los pecados de su primer progenitor. Propia vida inmortal del hombre está en peligro por sus propias obras, y por lo tanto, Di-s, en su misericordia divina, ha ordenado en nosotros Sus mandamientos, que
            וּשְׁמַרְתֶּם אֶת-חֻקֹּתַי וְאֶת-מִשְׁפָּטַי אֲשֶׁר יַעֲשֶׂה אֹתָם הָאָדָם וָחַי בָּהֶם
“Cuidarán mis estatutos (jukotai) y mis justicias (mishpatai), que al practicarlos la persona, entonces vivirá con ellos.”
Los pasajes en el mismo sentido se encuentran en varias ocasiones, incluso en el libro de Yejezkel / Ezequiel 18:19, donde habla acerca de la vida del alma:
            וְהַבֵּן מִשְׁפָּט וּצְדָקָה עָשָׂה אֵת כָּל-חֻקּוֹתַי שָׁמַר וַיַּעֲשֶׂה אֹתָם חָיֹה יִחְיֶה.
Cuando el hijo hace lo que está bien y es correcto, y guarda todos Mis preceptos, y los cumple fielmente, de seguro ha de vivir
Y una vez más, está escrito allí, “y los cumple fielmente, de seguro ha de vivir” excepto para “el alma que pecaré, ha de morir- הַנֶּפֶשׁ הַחֹטֵאת הִיא תָמוּת” (pasuk 20). De todo lo que se ha aportado hasta ahora, es evidente, que los hombres santos y rectos no fueron condenados al infierno, ni padecen los tormentos espirituales del primer hombre, de no haberse rebelado contra el Etern-o, pero, por el contrario, hallaron simpatía delante de Él, y se asegura la salvación eterna a través de sus propios méritos, sin necesidad de la interferencia ajena para que salven sus almas. En apoyo de nuestra convicción el libro de Yejezkel / Ezequiel dice, en el capítulo 18 verso 20:
            הַנֶּפֶשׁ הַחֹטֵאת הִיא תָמוּת  בֵּן לֹא-יִשָּׂא בַּעֲו‍ֹן הָאָב וְאָב לֹא יִשָּׂא בַּעֲו‍ֹן הַבֵּן צִדְקַת הַצַּדִּיק עָלָיו תִּהְיֶה וְרִשְׁעַת רשע (הָרָשָׁע) עָלָיו תִּהְיֶה.  {ס}
“El alma que pecaré, ha de morir. El hijo no llevará sobre sí la iniquidad del padre, ni el padre llevará sobre sí la iniquidad de su hijo. La rectitud del justo será con él, y la maldad del malvado será con él”
El objetivo del profeta es declarar que no habrá ninguna condenación para el alma, excepto a través de su propio crimen, no a través del delito de otro. Es aquí, en lugar de resolver la aparente contradicción de la Escritura, nos encontramos la indicación en los Diez Mandamientos, (¿?) en donde dice [en otra parte de la Torah]:
יי אֶרֶךְ אַפַּיִם וְרַב-חֶסֶד נֹשֵׂא עָו‍ֹן וָפָשַׁע וְנַקֵּה לֹא יְנַקֶּה פֹּקֵד עֲו‍ֹן אָבוֹת עַל-בָּנִים עַל-שִׁלֵּשִׁים וְעַל-רִבֵּעִים.
“El Etern-o, paciente, benévolo, soporta la iniquidad y el delito; lo limpia, no deja impune, toma en cuenta la iniquidad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y hasta la cuarta (generación)”
-Bamidbar / Números 14:18.
A partir de esto un castigo hereditario parece obvia: pero en un examen minucioso, se explica de manera satisfactoria esta frase. El castigo de los padres sobre sus hijos se lleva a cabo donde se continúa la iniquidad para ser ejercida por los hijos, y por lo tanto la Sagrada Escritura encierra la amenaza de sucesivas visitas, diciendo: “En los que Me odian”, cuya explicación es aplicable a todos los pasajes similares en Escritura. Concordantemente con esta interpretación, el autor de Megilat Eija / Lamentaciones dice, en el capítulo 5 verso 7:
            אֲבֹתֵינוּ חָטְאוּ אינם (וְאֵינָם) אנחנו (וַאֲנַחְנוּ) עֲו‍ֹנֹתֵיהֶם סָבָלְנוּ.
“Nuestros padres pecaron y ya no están más, y nosotros llevamos la carga de sus iniquidades.”
Lo que significa:
“Nuestros padres, a través de su conducta culpable, provocaron los problemas de la cautividad, y murieron como consecuencia de sus malas acciones.”
También, de los que tuvo éxito en esta cautividad, se han sumado a nuestras propias transgresiones las de nuestros antepasados, por la imitación de sus malas acciones, y cumpliendo así con la predicción, que dice [el libro de] Vaicra / Levítico 26:39:
            וְהַנִּשְׁאָרִים בָּכֶם יִמַּקּוּ בַּעֲו‍ֹנָם בְּאַרְצֹת אֹיְבֵיכֶם וְאַף בַּעֲו‍ֹנֹת אֲבֹתָם אִתָּם יִמָּקּוּ.
“Los que se quedaren de ustedes desfallecerán por (causa de) sus pecados en la tierra de vuestros enemigos; y también por los pecados de vuestros padres, que (también) lo hacen ellos, desfallecerán”
Los contemporáneos piadosos de la cautividad, sin embargo, como por ejemplo, Yirmiyah (Jeremías), Baruj ben Nehemiya (Baruc, hijo de Nerejah), Yejezkel (Ezequiel), Daniel, con sus compañeros, y otros, se han beneficiado a través de los mismos ensayos que compartían con sus hermanos pecadores, porque entre los gobiernos gentiles que se plantearon a mucho mayor distinción de lo que habían logrado en el marco del reyes de Israel. Estas ventajas que disfrutaban únicamente a través del cuidado con el que se evitan los hechos de sus antepasados ​​malvados, y por lo tanto no trabajaban bajo la imposición de las maldiciones que el Santo Bendito Sea ordena a la raza de los pecadores. La opinión de los cristianos, quienes dicen que no hay salvación concedida antes de la muerte de Yesh”u, se encuentra con otra refutación en el A”V (Avon-gilaion) de Lucash (Lucas) 16:19: la historia del pobre Lázirus (לאזירוס) representa que era después de la muerte a disfruto en la beatitud en el seno del Avraham Avinu (patriarca). Esto muestra que Avraham y Lázirus (Lázaro) no estaban en el Gehinam (infierno), y lleva a la conclusión de que los tzadikim (justos) no fueron privados de una eternidad feliz, incluso antes de que Yeshu supuestamente les redimiera, los malvados se reúnen sólo con la retribución merecida.
Volvemos una vez más a la reduplicación de la expresión “de cierto morirás”, que, como antes hemos dicho, ha sido mal aplicado a la muerte del alma. El argumento es totalmente erróneo, y se apoya en la idea errónea de la expresión hebrea, según la cual el infinitivo se coloca con frecuencia antes del tiempo ordinario; véase, por ejemplo en Bet Melajim / 2 Reyes 8:10:
וְהִרְאַנִי יי כִּי-מוֹת יָמוּת.
            “Vivirás. Pero (en realidad) me mostró el Etern-o que moriría”
Aquí el infinitivo מוֹת a morir, y חָיה, vivir, aquí acompaña a los respectivos tiempos de futuro. La frase citada aquí sirve como una respuesta a la pregunta hecha por el rey,
¿Acaso sanaré de esta enfermadad?” (Literalmente, vivir a través de).
La respuesta sólo puede adaptarse a la pregunta. El investigador se pregunta simplemente si ha de vivir o morir (en un sentido físico), y la respuesta se refiere a la muerte con respecto a sólo el cuerpo, y se da con los dobles verbos. Tal reduplicación se produce también en Alef Shmuel / 1 Samuel 14:44, donde Shaúl dice, מוֹת תָּמוּת יוֹנָתָן: “Ciertamente Yonatan morirá”, y en el mismo libro (22:16), מוֹת תָּמוּת אֲחִימֶלֶךְ : “Ciertamente, Ajimelej, tú morirás.” A pesar de la amenaza de muerte se expresa con la repetición del verbo מוֹת (a morir) no tiene otra significación que la muerte corporal. Otros verbos se repiten de una manera similar, por ejemplo, en Shemot / Éxodo 21:20, נָקֹם יִנָּקֵם , ‘ha de ser vengado’: Ibid 19:13 , סָקוֹל יִסָּקֵל אוֹ יָרֹה יִיָּרֶה , “porque el que lo hiciere no vivirá, pues será lapidado o asaetado.Berreshit / Génesis 15:13, יָדֹעַ תֵּדַע “has de saber.” Por otro lado, nos encontramos en la Escritura que el uso del verbo irrepetible simple, מות, morir, es suficiente para indicar la perdición del alma, como, por ejemplo, Yejezkel / Ezequiel 18:20, “El alma que pecare esa morirá”, " הִיא תָמוּת. De las pruebas precedentes y argumentos que se establezca no hay la más remota alusión al infierno en el lamento de Ya’acov. En Berreshit / Génesis 37:35:
            “¡Descenderé por mi hijo desolado al sheol (sepultura)!
Ni en la acción de gracias de Jizkiya / Ezequías (en Yeshayah 38:10), donde dice:
            “En el apogeo de mis días he de irme, a las puertas del sheol (sepultura- שְׁאוֹל)”
Así, nos encontramos también en el Tehilim / Salmo (49:15),
            “Como ovejas son destinados al sheol
Una vez más, “y sus formas serán consumidas en el sheol, porque me recibirá” En estos pasajes, la palabra מָוֶת (mavet) muerte podría utilizarse adecuadamente para el Sheol (sepultura). En otra partes igualmente Sheol se utiliza como lugar de descanso del cuerpo inanimado, por ejemplo, en Yiov / Job 14:13, dice:     “!Oh si me bajarás al sheol (sepultura)¡”
Kohelet / Eclesiastés 9:10, “en el sheol (sepultura) a la que te diriges”; Berreshit / Génesis 37:35 , “¡Descenderé por mi hijo desolado al sheol (sepultura)!”, y casos en los que el Sheol significa la profundidad de la tierra para a cumplir con lo que dice el Tehilim / Salmo (139:8),
Si hago mi cama en el Sheol (sepultura), he aquí que Tú estás allí
Y en Yiov / Job 11:8,

            “Más hondo que el sheol (sepultura), ¿Qué puedes saber?

Capítulo 12: La “Prueba profética” de la victoria de Yeshu sobre Satanás (Génesis 3:15).

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Por el Jajam Yitzjak Troki Z”L.

וְיָדַעְתָּ֣ הַיּ֗וֹם וַהֲשֵׁבֹתָ֮ אֶל־לְבָבֶךָ֒ כִּ֤י ה֙ ה֣וּא הָֽאֱלֹקים בַּשָּׁמַ֣יִם מִמַּ֔עַל וְעַל־הָאָ֖רֶץ מִתָּ֑חַת אֵ֖ין עֽוֹד
“Sabrás hoy, y reflexionaras en tu corazón, que el Etern-o, Él es Di-s en el cielo por encima, y sobre la tierra por debajo; no hay otro.”

            -Parashah Vaetjanán, Sefer Devarim, perek 4, pasuk 39.



Capítulo 12: La “Prueba profética” de la victoria de Yeshu sobre Satanás (Génesis 3:15)

Se lee en Berreshit / Génesis 3:15:

            וְאֵיבָה אָשִׁית בֵּינְךָ וּבֵין הָאִשָּׁה וּבֵין זַרְעֲךָ וּבֵין זַרְעָהּ  הוּא יְשׁוּפְךָ רֹאשׁ וְאַתָּה תְּשׁוּפֶנּוּ עָקֵב.  {ס}
“Y pondré odio ente tú y la mujer y entre tu simiente y su simiente. Ella te pisoteará la cabeza y tú la herirás la planta del pie.”

Los notzrim (cristianos) intentan fortalecer su fe al mantener que las palabras, “Ella te pisoteará la cabeza” es un tipo de remez (significado profundo) sobre Yeshu, que es igual a eliminar a Satán, con el estilo de las Sagradas Escrituras bajo el nombre de “la serpiente”.

Respuesta:
La interpretación es errónea, ya que si el pasaje que estamos considerando significaba que Yeshu (Jesús) es el de eliminar a Satán, es decir, destruir la causa del pecado, no debería haber ningún pecador entre sus creyentes, pero dado que todavía siguen cometiendo pecados, y sobre tal opinión es incorrecta, tanto como se puede ver en la vida práctica y por el mismo verso que se encontraban en esta doctrina. El final del pasaje (tú le herirás en el talón) muestra la falta de solidez de tales afirmaciones. ¿Cómo pudo la serpiente (el pecado) herir después de su lesión seguir destruyendo? Por otra parte, ¿cómo podría Satán inducir a los judíos y los paganos de matar a Yeshu y sus discípulos, él (Jesús) que ya había destruido a Satán? El mismo Puil (Pablo) ofrece una refutación al prometer (en la Epístola a los Romanos 16:20):

“ואלוק השלום יכתת השטן תחת רגליכם”
            “Y el Di-s de la paz pondrá a Satán debajo de sus pies”

El mismo autor, en su Primer Escrito a los Tasalonki / Tesalonicenses, (capítulo 2:18), dice:

בעבור זה היינו רוצים לבא אליכם אני פויל פעם ופעמיים אבל מנענו השטן
Para esto nos gustaría ir con vosotros, Yo Puil (Pablo) ciertamente una o dos veces me lo impidió Satán.”


 He aquí que se demuestra que, incluso después de la muerte de Yeshu, en los tiempos de Pablo, Satán aún conserva su existencia y ejercer su dominio sobre los que habían sido salvados por medio de Yeshu, y que el mismo Evangelio no está en desacuerdo con este remez (interpretación simbólica) en la que Yeshu mató al diablo, tal como se mencionó anteriormente.

Capítulo 14: La profecía del cetro ¿se cumplido en Yeshu? (Gen 49:10).

BS"D

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‘Fe Fortalecida’
Por el Jajam Yitzjak Troki Z”L.

וְיָדַעְתָּ֣ הַיּ֗וֹם וַהֲשֵׁבֹתָ֮ אֶל־לְבָבֶךָ֒ כִּ֤י ה֙ ה֣וּא הָֽאֱלֹקים בַּשָּׁמַ֣יִם מִמַּ֔עַל וְעַל־הָאָ֖רֶץ מִתָּ֑חַת אֵ֖ין עֽוֹד
“Sabrás hoy, y reflexionaras en tu corazón, que el Etern-o, Él es Di-s en el cielo por encima, y sobre la tierra por debajo; no hay otro.”
            -Parashah Vaetjanán, Sefer Devarim, perek 4, pasuk 39.



Capítulo 14: La profecía del cetro cumplida en Yeshu  (Gen 49:10).

Berreshit / Génesis 49:10:

לֹא-יָסוּר שֵׁבֶט מִיהוּדָה וּמְחֹקֵק מִבֵּין רַגְלָיו עַד כִּי-יָבֹא שִׁילֹה וְלוֹ יִקְּהַת עַמִּים.
“No se apartará el cetro de Yehudah, ni legislador de entre sus pies; hasta que venga Shiloh, él congregará a los pueblos.”

Los cristianos argumentan de este versículo, que el patriarca Ya’acov hizo presente el profetizar la venida de Yeshu, a quien él (Ya’acov) llamó a Shiloh, y por medio de él (Yeshu) la profecía se cumplió; por eso [explican] que el cetro no se apartó de los judíos hasta que apareció Yeshu: con él sólo logro claudicar la realeza de los judíos.

Respuesta.

Los notzrim (cristianos) bajo la idea errónea de que creen que Yeshu era un miembro de la tribu de Yehudah, [cuyo padre más bien era un romano creen que por el error mencionado en su evangelio creen que él es] el rey de los judíos. Ahora bien, esta interpretación fuera la verdadera, ¿cómo van a conciliar con el hecho de que el cetro no se apartará de Yehudah, en el advenimiento del llamado Shiloh? Por otra parte, nos encontramos con que Yehudah perdió la soberanía en la destrucción del Primer Templo, cuando Nevujadnetzar llevó a Tzidkiyoh”u (Sedequías), rey de Yehudah, en cautiverio; un evento que ocurrió 430 años anterior al nacimiento de Yeshu. Durante la existencia del Segundo Templo, sin embargo, no encontramos ninguna indicación de que un descendiente de Yehudah haya gobernado Israel. Herodes y su descendiente, que ocupó el trono hasta la caída del Segundo Templo, eran de bajo peso al nacer, y no pertenecían a la tribu de Yehudah. ¿Cómo pueden, por lo tanto, sostener que el cetro no se había apartado de Yehudah, ni la realeza de Israel, hasta la venida de Yeshu?
Al investigar el verdadero sentido de las palabras: “No se apartará el cetro de Yehudah (es decir, la tribu de Yehudah), percibimos, que el patriarca Ya’acov, por su bendición, legó a Yehudah la supremacía sobre sus hermanos. En consecuencia, dice Berreshit / Génesis 49:8:
יְהוּדָה אַתָּה יוֹדוּךָ אַחֶיךָ יָדְךָ בְּעֹרֶף אֹיְבֶיךָ יִשְׁתַּחֲווּ לְךָ בְּנֵי אָבִיךָ.
“Yehudah, a ti te alabarán tus hermanos. Tu mano está en el cuello de tus enemigos. Los hijos de tu padre se prosternarán ante ti.”
Y por este motivo se le compara con el león como el rey entre los animales, ahí nos encontramos con la tribu de Yehudah, teniendo la prioridad en los campamentos, tal como se lee en Bamidbar / Números 10:14:
            וַיִּסַּע דֶּגֶל מַחֲנֵה בְנֵי-יְהוּדָה בָּרִאשֹׁנָה לְצִבְאֹתָם וְעַל-צְבָאוֹ נַחְשׁוֹן בֶּן-עַמִּינָדָב.
“Encabezada la marcha el estandarte del campamento de los hijos de Yehudah, con sus huestes comandadas por Nahshon ben-Aminadav
וַיְהִי הַמַּקְרִיב בַּיּוֹם הָרִאשׁוֹן אֶת-קָרְבָּנוֹ  נַחְשׁוֹן בֶּן-עַמִּינָדָב לְמַטֵּה יְהוּדָה.
Y el que brindó primero su ofrenda fue Nahshón ben-Aminadav, de la tribu de Yehudah. (Bamidbar 7:12)

Posteriormente, cuando Yosef estaba muerto, y los hijos de Israel preguntó al Etern-o, [en el libro de Shoftim / Jueces 1:1-2],
            א וַיְהִי אַחֲרֵי מוֹת יְהוֹשֻׁעַ וַיִּשְׁאֲלוּ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל בַּיי לֵאמֹר  מִי יַעֲלֶה-לָּנוּ אֶל-הַכְּנַעֲנִי בַּתְּחִלָּה לְהִלָּחֶם בּוֹ.  ב וַיֹּאמֶר יי יְהוּדָה יַעֲלֶה  הִנֵּה נָתַתִּי אֶת-הָאָרֶץ בְּיָדוֹ.
“Y acaeció después de la muerte de Yehoshúa que los hijos de Israel preguntaron al Etern-o, diciendo: “¿Quién subirá por nosotros primero contra los cananeos para pelear contra ellos?”. Y dijo el Etern-o: ‘Yehudah subirá He aquí que ha entregado la tierra en su mano.”
De estos pasajes parece que, después de que el líder había dejado las tribus sin un sucesor, se preguntó cuál de ellos debe asumir el Estado y la precedencia, y el Santo Bendito Sea le otorgaría a la tribu de Yehudah, por ello es que se lee en Divre HaYamim Alef, / 1 Crónicas 5:2:
            כִּי יְהוּדָה גָּבַר בְּאֶחָיו וּלְנָגִיד
“Por cuanto Yehudah prevaleció sobre sus hermanos y de él vino el príncipe (nagid)…”
Esta superioridad puede ser atribuido a Da’H’a’H (David HaMelej Alav HaShalom / el rey David, la paz sea sobre él), quien dijo de sí mismo, (1 Crónicas 28:4):

            וַיִּבְחַר יי אֱלֹקי יִשְׂרָאֵל בִּי מִכֹּל בֵּית-אָבִי לִהְיוֹת לְמֶלֶךְ עַל-יִשְׂרָאֵל לְעוֹלָם כִּי בִיהוּדָה בָּחַר לְנָגִיד וּבְבֵית יְהוּדָה בֵּית אָבִי וּבִבְנֵי אָבִי בִּי רָצָה לְהַמְלִיךְ עַל-כָּל-יִשְׂרָאֵל.
“Sin embargo, me escogió el Etern-o, Di-s de Israel, de entre todos los de la casa de mi padre, para ser rey sobre Israel por siempre porque Él había escogido a Yehudah por príncipe, y en la casa de Yehudah, la casa de mi padre, y entre los hijos de mi padre tuvo complacencia en mí para hacerme rey sobre todo Israel.”

De la realeza de Da’H’a’H (David HaMelej Alav HaShalom / el rey David, la paz sea sobre él) descendió a Tzidkiyah”u (Sedequías), rey de Yehudah, que era del linaje de Da’H’a’H (David HaMelej Alav HaShalom / el rey David, la paz sea sobre él). Con este rey la soberanía se apartó de la tribu de Yehudah. Quedaba durante toda la serie de los dos cautiverios a pocos dignatarios como príncipes y jefes de los cautiverios que fueron denominados por el patriarca Ya’acov como מְחוֹקְקִים (legisladores).
Durante la existencia del Segundo Templo, y también en el momento en que los sacerdotes y sus subordinados gobernados, así como había príncipes, descendientes de Da’H’a’H (David HaMelej Alav HaShalom / el rey David, la paz sea sobre él) y de la estirpe de Zerubavel, como se dice en la obra "Seder Olam Zuta."
Es cierto, nos encontramos con que en un principio el rey Shaul fue elegido gobernador, aunque no fuera descendiente de la tribu de Yehuda, sino de la de Benjamín; pero, en ese periodo, fue en contra de la voluntad del Santo Bendito Sea al admitir a un rey así. A causa de eso no iba a tener un rey elegido de la tribu a la que se había dado la promesa de una dinastía permanente; y Él designó para ellos fue tener un rey que debiera ocupar el trono sólo por un corto tiempo. A este hecho aluden las Escrituras,
Hoshea / Oseas 13:11:
            אֶתֶּן-לְךָ מֶלֶךְ בְּאַפִּי וְאֶקַּח בְּעֶבְרָתִי.  {פ}
            “Yo te doy un rey en Mi ira, y te lo quito en Mi ira”
Para él y sus hijos fueron muertos, y el dominio se apartó de él. Toda esta desgracia sucedió, porque los israelitas habían deseado un rey en la época de Shmuel, el profeta del Etern-o, que era su juez y líder: por lo tanto, nos encontramos en Alef Shmuel /1 Samuel 8:7:
            וַיֹּאמֶר יי אֶל-שְׁמוּאֵל שְׁמַע בְּקוֹל הָעָם לְכֹל אֲשֶׁר-יֹאמְרוּ אֵלֶיךָ  כִּי לֹא אֹתְךָ מָאָסוּ כִּי-אֹתִי מָאֲסוּ מִמְּלֹךְ עֲלֵיהֶם.
“Y el Etern-o le dijo a Shmuel: “Escucha la voz del pueblo en todo lo que te dicen, por cuanto no te ha rechazado a ti, sino que me han rechazado a Mí, para que Yo sea rey de ellos.”
Sin embargo, incluso en los tiempos de Samuel, la dignidad de la dirección no fue totalmente eliminado de la tribu de Yehudah, porque Da’H’a’H (David HaMelej Alav HaShalom / el rey David, la paz sea sobre él) era el hombre que llevó a cabo Israel a la batalla. Por lo tanto debemos interpretar las palabras “El cetro no se apartará de Yehudah”, de acuerdo a su sentido literal, es decir; Que el cetro de la realeza no será quitado de Yehudah, siempre y cuando el reino durará. Y las palabras “ni legislador de entre sus pies”, es decir, que los legisladores no se moverán, deben tener relación con los sabios y escribas que, siendo de la semilla de Yehudah; sus descendientes son los gobernantes y líderes durante el cautiverio; para los jefes de la cautividad eran descendientes de Da’H’a’H (David HaMelej Alav HaShalom / el rey David, la paz sea sobre él), y la mayoría de nuestros exiliados eran de la tribu de Yehudah, y muchos de ellos eran de la estirpe de Da’H’a’H (David HaMelej Alav HaShalom / el rey David, la paz sea sobre él). Ellos distinguen a sí mismos como eruditos y teólogos, es decir, sabios y escribas, y por lo tanto fueron llamados legisladores, de la misma manera que Mosheh (Moíses), que era el "jefe de los profetas", al cual se le llama en hebreo מְחֹקֵק , “legislador”, tal como encontramos en Devarim / Deuteronomio 33:21:

            וַיַּרְא רֵאשִׁית לוֹ כִּי-שָׁם חֶלְקַת מְחֹקֵק סָפוּן וַיֵּתֵא רָאשֵׁי עָם צִדְקַת יי עָשָׂה וּמִשְׁפָּטָיו עִם-יִשְׂרָאֵל.  {ס}
…por el legislador, y la ocupó con los jefes de su tribu, por justicia del Etern-o.
Vemos, también, de los Shoftim / Jueces 5:14:

מָכִיר, יָרְדוּ מְחֹקְקִים,  {ס}  וּמִזְּבוּלֻן, מֹשְׁכִים בְּשֵׁבֶט  {ר}
סֹפֵר.  {ס}
“De Mayir bajaron los legisladores (mejok’kim),
Y de Zevulún los que tienden la pluma del escribano”
Se refiere de nuevo a los sabios y los sabios que eran los príncipes de su pueblo. Las palabras de “los pies” son sinónimos de su semilla. La palabra שִׁילֹה (Shiloh) significa que el niño más joven, o el último hijo [saldrán de la placenta] y se deriva de la misma raíz que וּבְשִׁלְיָתָהּ tal como se enseña en Devarim 28:57:

וּבְשִׁלְיָתָהּ הַיּוֹצֵת מִבֵּין
רַגְלֶיהָ וּבְבָנֶיהָ אֲשֶׁר תֵּלֵד

            “E incluso con su propia placenta (וּבְשִׁלְיָתָהּ) 
que saliere de entre sus piernas…”

Lo que hace que la versión aramea (de Onkelos) diga “y hacia el más joven de su los niños- וֻבִזעֵיר בְנַהָא דְיִפְקוּן מִינַה וֻבִבנַחָא.” El término Shiloh, se refiere a nuestro rey esperado, el Mesías,  que aparecerá en los últimos días y ser uno de la descendencia de Judá. Las palabras hasta Shiloh vendrán, no significa que en la venida de Shiloh, el cetro se apartará de inmediato; sino, por el contrario, que no deberá, sin salir adelante. La palabra עַד (hasta) se utiliza en el mismo sentido en los casos siguientes, [como por ejemplo lo que dice Berreshit / Génesis 28:15]:
            כִּי לֹא אֶעֱזָבְךָ עַד אֲשֶׁר אִם-עָשִׂיתִי אֵת אֲשֶׁר-דִּבַּרְתִּי לָךְ.
“…porque no te abandonaré HASTA עַד que haya hecho todo lo que te he prometido.”
y ( en Devarim / Deuteronomio 7:23),
וּנְתָנָם יי אֱלֹקיךָ לְפָנֶיךָ וְהָמָם מְהוּמָה גְדֹלָה עַד הִשָּׁמְדָם.
“Pero el Etern-o tu Di-s te lo entregará y los sumirá en gran confusión HASTA עַד que sean exterminados.”
La palabra יִקְּהַת significa “autoridad”, en el versículo de Génesis 49:10:
            “…a quien presentarán obediencia- יִקְּהַת los pueblos”
 Tal como se repite en Mishley / Proverbios, 30:17:
“Al ojo que se ríe de su padre y se niega a OBEDECER- יִקְּהַת a su madre, lo sacarán las aves de rapiña del cielo…”
 El poder supremo y la autoridad del Mesías que se alude en la profecía de Ya’acov se predice, además, en Daniel (7:27), quien dice que:
            וּמַלְכוּתָא וְשָׁלְטָנָא וּרְבוּתָא דִּי מַלְכְוָת

“El reino de ellos es un reino eterno, y todos los dominios les servirán y le obedecerán.”

Capítulo 15: Yeshu argumenta en contra del kashrut (Mateo 15:11).

BS"D

חזוק    אמונה
‘Fe Fortalecida’
Por el Jajam Yitzjak Troki Z”L.

וְיָדַעְתָּ֣ הַיּ֗וֹם וַהֲשֵׁבֹתָ֮ אֶל־לְבָבֶךָ֒ כִּ֤י ה֙ ה֣וּא הָֽאֱלֹקים בַּשָּׁמַ֣יִם מִמַּ֔עַל וְעַל־הָאָ֖רֶץ מִתָּ֑חַת אֵ֖ין עֽוֹד
“Sabrás hoy, y reflexionaras en tu corazón, que el Etern-o, Él es Di-s en el cielo por encima, y sobre la tierra por debajo; no hay otro.”

            -Parashah Vaetjanán, Sefer Devarim, perek 4, pasuk 39.


Capítulo 15: Yeshu argumenta en contra del kashrut (Mateo 15:11)

[En] Devarim / Deuteronomio 14:3 [se lee],
            לֹא תֹאכַל כָּל-תּוֹעֵבָה.
            “No comerás ninguna cosa abominable.”
Los notzrim (cristianos) aducen en contra de este pasaje de lo que prohibimos como intocable de nuestra Torah divina, uno del A”G (Avon gilaion / Evangelio) Matiash (Mateo) capítulo 15 [verso] 11:

“כי הנכנס בפי האדם אינו מטמא אותו אלא היוצא מפיו”
“Lo que entra en la boca del hombre no es lo que lo hace tame’ (impuro), sino lo que sale de él.”
Por lo que nos consideran, por lo tanto, en el error de no comer de animales impuros.
Respuesta.
Independiente de los motivos de la economía, las personas pueden rechazar algunos artículos de comida en diferentes terrenos. La comida puede ser demasiada cara, y por lo tanto, inadecuado para las personas de una condición baja; o puede ser de una calidad muy inferior, y por lo tanto no pueden ser aptos para un hombre en un alto nivel de la vida. Es obvio que los cristianos no argumentarán, que la comida de los animales inmundos, nos ha sido denegada en cuenta del lujo de tal alimento, o la falta de mérito de los israelitas, porque la Escritura inculca la inversa, a saber; Que ciertas criaturas son impuras, y que los Bene Israel han de ser una nación santa. Por lo tanto, si los cristianos participan de los alimentos denominados impuros, deben considerarse a sí mismos como impíos. Nuestra conclusión se ve confirmada por la Escritura, porque leemos en Vaicrá / Levítico 11:8:
            מִבְּשָׂרָם לֹא תֹאכֵלוּ וּבְנִבְלָתָם לֹא תִגָּעוּ טְמֵאִים הֵם לָכֶם.  ט אֶת-זֶה תֹּאכְלוּ מִכֹּל אֲשֶׁר בַּמָּיִם  כֹּל אֲשֶׁר-לוֹ סְנַפִּיר וְקַשְׂקֶשֶׂת בַּמַּיִם בַּיַּמִּים וּבַנְּחָלִים אֹתָם תֹּאכֵלוּ.
“No comeréis su carne ni tocaréis sus cuerpos muertos, porque son inmundos para vosotros”.
Esto implica, que se prohibió que los judíos, son una nación santa, pero no a ustedes, los gentiles, que no han sido igualmente distinguido por el Santo Bendito Sea.
Del mismo tenor es la amonestación en Vaicrá / Levítico 11:43 y 44:

            מג אַל-תְּשַׁקְּצוּ אֶת-נַפְשֹׁתֵיכֶם בְּכָל-הַשֶּׁרֶץ הַשֹּׁרֵץ וְלֹא תִטַּמְּאוּ בָּהֶם וְנִטְמֵתֶם בָּם.  מד כִּי אֲנִי יי אֱלֹקיכֶם וְהִתְקַדִּשְׁתֶּם וִהְיִיתֶם קְדֹשִׁים כִּי קָדוֹשׁ אָנִי וְלֹא תְטַמְּאוּ אֶת-נַפְשֹׁתֵיכֶם בְּכָל-הַשֶּׁרֶץ הָרֹמֵשׂ עַל-הָאָרֶץ. 
“No impurificaréis vuestras almas con ningún reptil que se arrastre, no sea que os tornéis inmundos por ellos. Por cuanto  Yo soy el Etern-o, vuestro Di-s, vosotros os santificaréis, pues Yo soy santo, por lo cual no mancharéis vuestras almas con ninguno de los reptiles que reptan sobre la tierra.”

Ver también en Vaicrá / Levítico 20:25 y 26:

            כה וְהִבְדַּלְתֶּם בֵּין-הַבְּהֵמָה הַטְּהֹרָה לַטְּמֵאָה וּבֵין-הָעוֹף הַטָּמֵא לַטָּהֹר וְלֹא-תְשַׁקְּצוּ אֶת-נַפְשֹׁתֵיכֶם בַּבְּהֵמָה וּבָעוֹף וּבְכֹל אֲשֶׁר תִּרְמֹשׂ הָאֲדָמָה אֲשֶׁר-הִבְדַּלְתִּי לָכֶם לְטַמֵּא.  כו וִהְיִיתֶם לִי קְדֹשִׁים כִּי קָדוֹשׁ אֲנִי יי וָאַבְדִּל אֶתְכֶם מִן-הָעַמִּים לִהְיוֹת לִי.
“Por consiguiente haréis distinción entre bestias puras e impuras y entre aves puras e impuras, y no impurificaréis vuestras almas con bestias o ave impura o con todo lo que se arrastra sobre la tierra, (seres) que separé de vosotros por ser contaminantes. Y seréis santos para Mí, porque Yo, el Etern-o, santo soy, y os he escogido entre los pueblos para que seáis Míos.”

También, en Devarim / Deuteronomio 14:1-3:

            בָּנִים אַתֶּם לַיי אֱלֹקיכֶם  לֹא תִתְגֹּדְדוּ וְלֹא-תָשִׂימוּ קָרְחָה בֵּין עֵינֵיכֶם לָמֵת.  ב כִּי עַם קָדוֹשׁ אַתָּה לַיי אֱלֹקיךָ וּבְךָ בָּחַר יי לִהְיוֹת לוֹ לְעַם סְגֻלָּה מִכֹּל הָעַמִּים אֲשֶׁר עַל-פְּנֵי הָאֲדָמָה.  {ס} ג לֹא תֹאכַל כָּל-תּוֹעֵבָה.
“VOSOTROS sois hijos del Eterno vuestro Di-s. No os haréis incisiones ni os rasuraréis entre los ojos por causa de muerto (como hacen los amorreos), porque eres un pueblo consagrado al Etern-o tu Di-s, y el Etern-o te ha escogido para que Le pertenezcas más que todos los demás pueblos que hay sobre la tierra. No comerás ninguna cosa abominable.”

Esta parte concluye con las palabras (pasuk 21):
            לֹא תֹאכְלוּ כָל-נְבֵלָה לַגֵּר אֲשֶׁר-בִּשְׁעָרֶיךָ תִּתְּנֶנָּה וַאֲכָלָהּ אוֹ מָכֹר לְנָכְרִי כִּי עַם קָדוֹשׁ אַתָּה לַיי אֱלֹקיךָ לֹא-תְבַשֵּׁל גְּדִי בַּחֲלֵב אִמּוֹ.  {פ}
“No comeréis ningún cuerpo muerto naturalmente. Lo darás al forastero que resida en tus ciudades para que lo coma o lo venderás a un extranjero, por cuanto tú (oh Israel) eres un pueblo consagrado al Etern-o tu Di-s. No cocerás cabrito en la leche de su madre.”

Estos versículos ofrecen pruebas suficientes, que tales criaturas, a causa de su ser impuros, se prohibió a que fueran alimentos a los Bene Israel, que son un pueblo santo, denominados los "hijos del Etern-o." Pues el alimento impuro contamina el cuerpo de aquel que coma de ella; y un cuerpo contaminado infecta el alma. Ahora, un alma que está contaminada, no será admitido en el santuario, es decir, antes de la Presencia Divina, pero se verán privados de un futuro glorioso. La declaración de la Torah revelada, que el alimento impuro contamina el cuerpo del comedor, a la vez derroca el argumento de los cristianos quienes dicen: “Lo que entra en la boca del hombre no es lo que lo hace tame’ (impuro), sino lo que sale de él”.
¿De qué manera puede la opinión de los gentiles, en función de su Evangelio, se concilian con los diversos preceptos respecto a ciertos animales expresados en muchas partes de nuestra Sagrada Escritura? Por ejemplo, "No os contaminéis con ellos." "Seréis contaminó con ellos". "No contaminéis vuestras almas por las serpientes", etc. Todo esto debe traer convicción, que los alimentos impuros contaminan el cuerpo y el alma. ¿Quién se atreverá a hacer lícito lo que Dios ha prohibido, y anular Sus estatutos? Por otra parte, si los fundadores del cristianismo habían considerado lícito a los gentiles a participar de los alimentos impuros, ¿por qué recetan a ellos, en Akta Apostolos / Hechos de los Apóstoles 15:20: אסרו נחנקים ודם (‘que se les prohíba de cosas estranguladas y de sangre’)?" También debe tenerse en cuenta, que Adám incurrió el castigo por transgredir una orden que había sido impartida sólo a él una vez. ¡Cuánto más grande debe ser la transgresión de los que se aventuran a comer alimentos impuros que había sido tan prohibida varias veces para ellos? Además, nos encontramos con grandes inconsistencias en este principio que figura en los libros de Mateo y Marcos ("Eso no es lo que entra en la boca es lo que contamina", etc), para muchas bebidas embriagantes será sin duda contaminarse cuando se les permite bajar a la boca del hombre en exceso, mientras que de la boca del hombre salen las palabras del Di-s viviente, alabanzas y acciones de gracias a Su Nombre glorioso, máximas sabidurías y morales, así como de la conversación social por el intercambio de ideas. Toda esa expresión no contamina el hombre; y es posible que a través de sus palabras, incluso merece ser llamado un hombre santo.
En cuanto a nuestra Sagrada Escritura, le da la seguridad de que, en los tiempos por venir, incluso los gentiles se abstendrán de comer sangre, comida inmunda y abominable. Tal como se lee en Zejaryah / Zacarías 9:7:
            וַהֲסִרֹתִי דָמָיו מִפִּיו וְשִׁקֻּצָיו מִבֵּין שִׁנָּיו וְנִשְׁאַר גַּם-הוּא לֵאלֹקינוּ וְהָיָה כְּאַלֻּף בִּיהוּדָה וְעֶקְרוֹן כִּיבוּסִי.

            “Le quitaré la sangre de la boca y sus cosas detestables de entre sus dientes.”