4/18/2026

Gál 6:11–18 y Colofón — El derecho rabínico declara jurídicamente inverificable la muerte de todo hombre crucificado: lo que significa que el hebreo de Cochín llame a la ejecución de Yeshú con el término preciso que activa esa regla — y por qué la epístola fue escrita desde Roma

BS"D

Gaster Hebrew MS 1616, folios 413 y 414


MS Oo.1.32, folio 127r


[11] תרעאו זה הכתב שכתבתי בידי: [12] אלו שרוצין להתהדר בבשר הם מצערין אתכם למול ובלבד בצליבה של יש"ו לא רדפו: [13] אף לא כי הם אלו שנמלים שומרים הדת אלא רוצין למול אתכם להדר בבשר שלכם: [14] ולי זה לא יהיו לי להתהרר אלא עם בזקיפה של יש"ו ובו תלוי עולם ואיני תלוי לעולם: [15] לא יש במילה שום דבר ולא בעורלה אלא ברית חדש [16] ואלו שהולכים בזה השביל שלום יהיה עליהם ורחמים ועל ישראל של אלהים : [17] מעתה לא חרחיק שום אדם בעמלי מפני אני חותם של יש"ו ובגופי לקחתי אותו: [18] טובות של אדון יש"ו עם רוחכון אחי אמן: 

נשלם איגרת אצל גלאטי 

שנכתב מן רומה: 

 

[11] Reconoced este escrito que escribí con mi propia mano.

[12] Los que quieren gloriarse en la carne son los que os molestan para que os circuncidéis, con tal de no ser perseguidos por la crucifixión de Yeshu.

[13] Pues tampoco los que están circuncidados guardan ellos mismos la dat, sino que quieren circuncidaros para gloriarse en vuestra carne.

[14] Y para mí, que no me sea motivo de gloria sino en la alzada de Yeshu, y en él el mundo queda colgado y yo no quedo colgado al mundo.

[15] No hay nada en la circuncisión ni en la incircuncisión, sino la alianza nueva.

[16] Y los que andan por este camino, paz sea sobre ellos y misericordias, y sobre el Israel de Dios.

[17] De ahora en adelante que ningún hombre me cause tribulación en mi labor, pues yo llevo el sello de Yeshu y en mi cuerpo lo he tomado.

[18] Las bondades del Señor Yeshu con vuestro espíritu, hermanos. Amén.

Colofón: נשלם איגרת אצל גלאטי שנכתב מן רומה

Se completa la epístola a los Galatianos que fue escrita desde Roma.

Notas

v. 14 — בזקיפה של יש"ו ("en la alzada de Yeshu") por ἐν τῷ σταυρῷ τοῦ κυρίου / b-ṣlīḇā d-māryā': El 𝔓46 tiene σταυρός, "cruz", y la Peshitta usa ṣlīḇā, el crucifijo siríaco. Cochín usa זקיפה, sustantivo de la raíz זקף ("alzar, erigir") — la misma raíz que en el versículo 24 del capítulo 5 aparecía como זקפו para designar la crucifixión de la carne. En el hebreo bíblico, זקף designa la acción de alzar o erigir (Sal 146:8: "el Señor alza a los encorvados"), y en el arameo y el hebreo rabínico designa la exposición del cuerpo en el madero como castigo legal. El hecho de que Cochín nunca use el calco del griego σταυρός ni el siríaco ṣlīḇā sino siempre la raíz semítica זקף — presente ya en la Peshitta como verbo pero que Cochín convierte en sustantivo técnico propio — revela una estrategia terminológica consciente: el instrumento de la crucifixión no se nombra en el vocabulario cristiano internacional sino en el vocabulario jurídico-penal semítico, con toda la resonancia de Dt 21:22-23 que ese vocabulario activa en el lector judío.

v. 15 — ברית חדש ("la alianza nueva") por καινὴ κτίσις / brītā ḥadattā': Esta es la variante más teológicamente significativa de todo el manuscrito y la que más claramente define su posición en la historia de la transmisión del texto. El 𝔓46, respaldado por el Sinaítico, el Alejandrino y la totalidad de la tradición manuscrita griega, dice καινὴ κτίσις, "nueva creación". La Peshitta dice brītā ḥadattā', "nueva alianza". Cochín dice ברית חדש, igualmente "nueva alianza". Que el hebreo de Cochín coincida con la tradición siríaca contra toda la tradición griega en el versículo que constituye la culminación teológica de la epístola — el axioma final que resume el argumento de los seis capítulos — es un dato de primera importancia para la historia de la transmisión. La oposición entre "nueva creación" y "nueva alianza" no es una variante trivial: donde el griego proclama la inauguración de un orden ontológico nuevo que trasciende las categorías del cosmos anterior, la tradición siríaca y Cochín proclaman la renovación de la alianza covenantal que es el horizonte de toda la historia bíblica de Israel. Para el lector judío, "nueva alianza" (ברית חדשה) evoca directamente Jr 31:31-34 — la profecía de la alianza escrita en el corazón — mientras que "nueva creación" sitúa el argumento en una categoría cosmológica sin arraigo directo en la tradición profética hebraica. La coincidencia de Cochín con la Peshitta contra el griego en este punto no puede ser casual ni derivarse de ninguna de las fuentes occidentales del traductor.

v. 17 — חותם של יש"ו ("el sello de Yeshu") por τὰ στίγματα τοῦ Ἰησοῦ / kūtmātā d-Yešū': El 𝔓46 tiene στίγματα, "marcas, estigmas" — término que en el mundo grecorromano designaba la marca impresa en el cuerpo del esclavo o del soldado como signo de pertenencia. La Peshitta usa kūtmātā', equivalente siríaco de las marcas corporales. Cochín usa חותם, "sello" — término del hebreo bíblico y rabínico que designa el sello de autenticación de documentos legales y decretos reales (cf. Est 3:12; Ct 8:6: "ponme como sello sobre tu corazón"). En la teología rabínica, la circuncisión es el ḥotam (חותם) de la alianza de Avraham (cf. b.Shab. 137b; Gn Raba 46:9). Que Cochín use precisamente este término para las marcas corporales de Pablo introduce una resonancia extraordinaria: las cicatrices de Pablo en su cuerpo quedan designadas con el mismo vocabulario que el judaísmo rabínico usa para la circuncisión como sello de la alianza. La paradoja es que Pablo, que en toda la epístola ha argumentado contra la circuncisión como marcador de identidad, aparece en el versículo final llevando en su cuerpo un jotam — pero el sello es el de Yeshu, no el de Avraham. Para el lector judío formado en esa terminología, el contraste es imposible de ignorar.


Nota sobre el colofón: שנכתב מן רומה

El colofón נשלם איגרת אצל גלאטי / שנכתב מן רומה ("Se completa la epístola a los Galatianos / que fue escrita desde Roma") no tiene correspondencia en el 𝔓46, que es el testimonio griego más antiguo de la epístola y carece de cualquier noticia sobre el lugar de composición. La tradición del origen romano de Gálatas aparece en cambio en el Vaticanus (ΕΓΡΑΦΗ ΑΠΟ ΡΩΜΗΣ), el Alejandrino, el Claromontanus latino (scribens a Roma), la Peshitta (ܕܡܢ ܪܗܘܡܐ) y el manuscrito siríaco M.Syr.148 (que añade ܒܝܕ ܦܘܠܘܣ, "por mano de Pablo"). La convergencia de cuatro tradiciones textuales independientes —griega mayoritaria, latina, siríaca y hebrea tardía— en esta noticia paratextual que el testimonio más antiguo desconoce sugiere que circuló como tradición autónoma paralela a la transmisión del texto, incorporándose a los colofones de distintas familias textuales en períodos y ámbitos geográficos distintos. El hecho de que la fuente judeocristiana del Tathbit de Abd al-Jabbar, que cita cuatro pasajes de Gálatas, no mencione el origen romano de la epístola es coherente con su naturaleza polémica: una comunidad que utilizaba los textos paulinos como arma anti-paulina no tenía interés en preservar tradiciones que conferían autoridad apostólica al texto. El colofón de Cochín es, en esta perspectiva, el último eslabón documentado de una cadena paratextual que conecta los grandes unciales griegos del siglo IV con los manuscritos litúrgicos de las iglesias sirias orientales y llega, a través de la tradición de los Cristianos de Santo Tomás de Malabar, hasta las sinagogas de los Judíos Negros de Cochín en el siglo XVIII.

El hebreo de Cochin dice en los versículos 11 al 18:

 תרעאו זה הכתב שכתבתי בידי — אלו שרוצין להתהדר בבשר הם מצערין אתכם למול ובלבד בצליבה של יש"ו לא רדפו — אף לא כי הם אלו שנמלים שומרים הדת אלא רוצין למול אתכם להדר בבשר שלכם — ולי זה לא יהיו לי להתהרר אלא עם בזקיפה של יש"ו ובו תלוי עולם ואיני תלוי לעולם — לא יש במילה שום דבר ולא בעורלה אלא ברית חדש — ואלו שהולכים בזה השביל שלום יהיה עליהם ורחמים ועל ישראל של אלהים — מעתה לא חרחיק שום אדם בעמלי מפני אני חותם של יש"ו ובגופי לקחתי אותו — טובות של אדון יש"ו עם רוחכון אחי אמן, 

y el colofón:

 נשלם איגרת אצל גלאטי שנכתב מן רומה. 

El 𝔓46 dice ἐγὼ γὰρ τὰ στίγματα τοῦ Ἰησοῦ ἐν τῷ σώματί μου βαστάζω — “pues yo llevo en mi cuerpo las marcas de Yeshu”— y cierra con εἰρήνη ἐπ' αὐτοὺς καὶ ἐπὶ τὸν Ἰσραὴλ τοῦ θεοῦ. El texto marcionita según Tertuliano en Adversus Marcionem V.4 leía el versículo 14 como la culminación del argumento del capítulo: la זקיפה de Yeshu es el instrumento mediante el cual el mundo queda crucificado para el creyente y el versículo 15 —καινὴ κτίσις en el griego de toda la tradición manuscrita— era la declaración ontológica final del sistema gnóstico: el viejo orden del Demiurgo ha sido abolido y una nueva realidad ha emergido del Pleroma.

El primer hallazgo del bloque está en el versículo 12 presenta la primera selección terminológica relevante del bloque y la que produce el hallazgo filológico más disruptivo de todo el capítulo. Donde el 𝔓46 tiene μὴ τῷ σταυρῷ τοῦ Χριστοῦ Ἰησοῦ διώκωνται y la Peshitta usa בַּזקִיפֵה דַּמשִׁיחָא (raíz זקף), el hebreo de Cochín dice ובלבד בצליבה של יש"ו לא רדפו — empleando צליבה, el término consolidado del hebreo rabínico postantiguo para la ejecución en madero de tipo romano. La Mishnat Eretz Yisrael (Sanhedrin, preámbulo) lo confirma: הצליבה היא דרך ההוצאה להורג הרגילה בעולם הרומי  (‘"La צליבה es la forma ordinaria de ejecución en el mundo romano."’)— y en toda la literatura targúmica, cada vez que el texto bíblico dice תלייה, los traductores lo vierten con esa misma raíz. El término no se opone a σταυρός: es su único equivalente disponible en hebreo rabínico.

Pero ese equivalente trae consigo, sin poder evitarlo, un cuerpo jurídico que el griego y el siríaco no activan. La halajá desarrolla en torno al צלוב una categoría procesal sin paralelo en ningún otro tipo de muerte: el hombre que muere en צליבה no puede ser declarado muerto por testimonio de testigos. La Mishná en Yevamot 16:3 lo establece con precisión:

 אֵין מְעִידִין אֶלָּא עַל פַּרְצוּף פָּנִים עִם הַחֹטֶם, אַף עַל פִּי שֶׁיֵּשׁ סִימָנִין בְּגוּפוֹ וּבְכֵלָיו. אֵין מְעִידִין אֶלָּא עַד שֶׁתֵּצֵא נַפְשׁוֹ, וַאֲפִלּוּ רָאוּהוּ מְגֻיָּד, וְצָלוּב, וְהַחַיָּה אוֹכֶלֶת בּוֹ. אֵין מְעִידִין אֶלָּא עַד שְׁלֹשָׁה יָמִים 

(‘Solo se puede testificar la muerte por el reconocimiento del rostro junto con la nariz, aunque haya señales identificatorias en el cuerpo o en la ropa. No se puede testificar hasta que el alma haya salido, aunque se haya visto al hombre con las venas cortadas, colgado en tzalub, y una bestia devorándolo. Y no se puede testificar sino dentro de los tres primeros días.’)

Esa triple restricción tiene en el contexto apologético de Cochín una resonancia que no puede ignorarse: el derecho rabínico fija precisamente en tres días el plazo dentro del cual el cuerpo debe ser reconocido por el rostro y el alma declarada salida por testimonio válido — y es exactamente dentro de ese intervalo de tres días donde el relato cristiano sitúa la resurrección. El traductor de Cochín, al nombrar la ejecución de Yeshu con צליבה, activa una Mishná cuyo límite temporal es el mismo marco cronológico del relato que el manuscrito fue producido para refutar. El Talmud Yerushalmi Yevamot 13:3 formula la razón de esa imposibilidad probatoria: צלוב על הצליבה — אומר אני מטרונא עברה עליו ופדאתוsiempre es posible alegar que alguien lo rescató del madero. Esa regla no es marginal: produce una jurisprudencia extensa en el Bayit Jadash, el Nodá BiYehudá y el Jatam Sofer, todos ocupados en resolver casos de agunot cuyo marido fue declarado צלוב y cuya muerte nunca puede ser legalmente constituida. El צלוב ocupa un estado de suspensión jurídica permanente: ni vivo ni muerto desde el punto de vista del derecho rabínico.

Cochín es el único texto de toda la historia de transmisión de Gálatas 6 que aplica ese término a la ejecución de Yeshu en el contexto preciso en que el meshumad habla de persecución institucional por causa de esa ejecución. El griego no puede hacer esa distinción: σταυρός designa el instrumento físico y nada más. La Peshitta tampoco: זקיפה nombra el acto de erección en el madero sin producir ningún efecto procesal en el derecho arameo. Cochín produce el efecto porque usa el único léxico en que ese efecto existe.

La confirmación de que la elección fue consciente y no residual está en la variación interna del capítulo. En el versículo 14, cuando el meshumad se gloría en la ejecución de Yeshu como principio teológico personal, Cochín usa זקיפה — el término físico-teológico que la Peshitta también usa, el que activa la קִלְלַת אֱלֹהִים de Devarim 21:22-23 a través del vocabulario jurídico-penal semítico. En el versículo 12, cuando el contexto es el aparato de persecución social que esa ejecución genera, Cochín usa צליבה — el término jurídico-procesal que suspende la muerte en el limbo probatorio. El griego σταυρός no distingue entre esos dos registros. La Peshitta tampoco. Cochín distingue: nombra el mismo hecho con dos lexemas porque el hebreo rabínico los separa funcionalmente y el traductor conoce esa separación.

El resultado es que Cochín, sin poder evitarlo y quizás sin proponérselo como argumento explícito, inscribe la muerte de Yeshu en la categoría halájica en la que esa muerte no puede ser probada. No es el argumento del escepticismo histórico — que Yeshu no resucitara porque la resurrección es inverosímil. Es un argumento anterior y más radical: desde el marco jurídico que el propio vocabulario del traductor activa, la muerte de Yeshu nunca cumplió los requisitos procesales para ser declarada. El צלוב del Talmud Yerushalmí siempre puede haber sido rescatado por una מטרונא que pasaba — וצלוב על הצליבה אומר אני מטרונא עברה עליו ופדאתו. La מטרונא no es una figura retórica sino una domina: una mujer de rango y recursos suficientes para intervenir ante la autoridad romana y obtener la liberación del condenado. El Yerushalmí elige ese término precisamente porque la verosimilitud del rescate depende del poder social real de quien lo ejecuta. Es una posibilidad jurídicamente plausible, no un milagro — y esa es exactamente la razón por la que el derecho rabínico la acepta como argumento suficiente para bloquear el testimonio de muerte. La teología cristiana construye su edificio sobre una muerte que el derecho rabínico, en el único vocabulario hebreo disponible para nombrarla, no puede constituir como hecho jurídico.

El segundo hallazgo está en el versículo 14 concentra la paradoja más aguda del capítulo. El griego dice δι' οὗ ἐμοὶ κόσμος ἐσταύρωται κἀγὼ κόσμῳ —  “por quien el mundo me ha sido crucificado y yo al mundo” — usando σταυρόω, el verbo de la crucifixión romana. La Peshitta usa el participio pasivo de la raíz ṣ-l-b, coherente con su uso de זקיפה en la misma línea. El hebreo de Cochín dice ובו תלוי עולם ואיני תלוי לעולם — y elige un tercer lexema: תלוי, participio de ת-ל-ה, "colgar".

El cambio no es cosmético. תלוי es el término preciso que Devarim 21:22-23 usa para el ejecutado en el madero — קִלְלַת אֱלֹהִים תָּלוּי — y que b.Sanhedrin 46b desarrolla como categoría de maldición covenantal. El griego y el siríaco nombran un instrumento de ejecución. El hebreo de Cochín nombra una condición jurídico-teológica: el תלוי no es el crucificado del vocabulario greco-romano sino el maldito de Dios en el sentido que la Torah establece. Cuando el meshumad declara en hebreo que el mundo queda תלוי mediante su conexión con Yeshu, lo que el hebreo activa no es la imagen mística de la crucifixión cósmica sino la extensión de la maldición covenantal del תלוי sobre el cosmos entero.

La segunda cláusula del mismo versículo — ואיני תלוי לעולם, "y yo no quedo תלוי al mundo" — introduce la paradoja que el hebreo de Cochín hace visible y que el griego no puede producir. El meshumad afirma haberse desligado de la condición del תלוי. Pero el versículo 17 confirmará que lleva en su cuerpo el חותם (sello) de Yeshu — y Yeshu es, en el único vocabulario hebreo disponible para nombrarlo, el תלוי por excelencia: el ejecutado bajo la maldición de Devarim 21:22-23, cuya muerte el Talmud Yerushalmí declara jurídicamente inverificable. El meshumad que proclama no ser תלוי lleva sellado en la carne el signo del que fue תלוי. El hebreo de Cochín hace visible esa contradicción porque תלוי designa una condición covenantal — no simplemente una forma de ejecución — y esa condición no se cancela por proclamación: Ha rechazado el חותם (sello) de la alianza de vida y lleva en cambio el חותם (sello) de la maldición de Yeshú. 

El tercer hallazgo está en el versículo 15, donde el hebreo de Cochín dice לא יש במילה שום דבר ולא בעורלה אלא ברית חדש —  “no hay nada en la circuncisión ni en la incircuncisión, sino la ברית חדש” —. El 𝔓46, respaldado por el Sinaiticus, el Alejandrino y la totalidad de la tradición manuscrita griega, dice καινὴ κτίσις — "nueva creación" —. La Peshitta dice brītā jadattā' — "nueva alianza" —. El hebreo de Cochín coincide con la Peshitta contra toda la tradición griega: Brit Jadashah ברית חדש — "alianza nueva" —. La coincidencia no es trivial: es la variante que ocupa el versículo que constituye el axioma final de los seis capítulos, la proposición que resume todo el argumento de la epístola.

El Brit Jadashah ברית חדשה en el vocabulario profético hebreo remite sin posibilidad de evasión a Yirmiyahu 31:31-34: הִנֵּה יָמִים בָּאִים נְאֻם יְיָ וְכָרַתִּי אֶת בֵּית יִשְׂרָאֵל וְאֶת בֵּית יְהוּדָה בְּרִית חֲדָשָׁה — "estableceré con la casa de Israel y con la casa de Yehudá un ברית חדשה" —. La ברית חדשה de Yirmiyahu no cancela la Torah ni la reemplaza: es la Torah escrita en el corazón — כִּי זֹאת הַבְּרִית אֲשֶׁר אֶכְרֹת... נָתַתִּי אֶת תּוֹרָתִי בְּקִרְבָּם וְעַל לִבָּם אֶכְתְּבֶנָּה —. El griego καινὴ κτίσις sitúa el argumento en una categoría cosmológica sin arraigo en la tradición profética hebraica: la inauguración de un orden ontológico nuevo que trasciende el cosmos anterior. El Brit Jadashah ברית חדשה de Cochín sitúa ese mismo argumento dentro del horizonte covenantal de Israel — y ese horizonte refuta al meshumad en el momento en que lo pronuncia. El hebreo no dispone de vocabulario para la καινὴ κτίσις gnóstica fuera del vocabulario covenantal de Yirmiyahu. El meshumad que invocó Brit Jadashah ברית חדשה como culminación de su sistema invocó, en el único léxico hebreo disponible, la profecía que describe exactamente lo contrario de lo que su sistema proclama.

El cuarto hallazgo está en el versículo 17, donde el hebreo de Cochín dice אני חותם של יש"ו ובגופי לקחתי אותו — “yo llevo el חותם (sello) de Yeshu y en mi cuerpo lo he tomado” —. El griego tiene τὰ στίγματα τοῦ Ἰησοῦ ἐν τῷ σώματί μου βαστάζω. El griego στίγματα designa las marcas del esclavo o del soldado como signo de pertenencia en el mundo greco-romano — Herodoto (5:35) documenta su uso para los tatuajes sobre la cabeza de los esclavos, y (2:113) para las marcas que los iniciados en el templo de Heracles llevaban como señal de dedicación divina e inviolabilidad personal. La Torah en Vaikrá 19:28 prohíbe explícitamente esa práctica — וּכְתֹבֶת קַעֲקַע לֹא תִתְּנוּ בָּכֶם אֲנִי יְיָ — y la Mishná en Makot 3:6 establece que quien se tatúa en el nombre de un ídolo incurre en la prohibición. El RaMBa"M en Hiljot Avodah Zarah 12:11 explica que esa costumbre era propia de los idólatras — וְזֶה הָיָה מִנְהַג הָעַכּוּ"ם שֶׁרוֹשְׁמִין עַצְמָן לַעֲבוֹדַת כּוֹכָבִים (‘Y esta era la costumbre de los idólatras que se marcaban a sí mismos para el servicio de los astros’)— para declararse esclavos vendidos al servicio de su ídolo.

El hebreo de Cochín usa חותם — el sello de autenticación de documentos legales y decretos reales — donde el griego tiene στίγματα — el tatuaje del esclavo idólatra —. La sustitución no mitiga la gravedad del versículo sino que la intensifica en el único registro en que puede intensificarse para el lector judío: en la teología rabínica, la circuncisión es el חוֹתָם de la alianza de Avraham — b.Shabbat 137b, Bereshit Raba 46:9 —. El חותם no es una marca de identidad en sentido moderno sino el instrumento jurídico que inscribe al individuo dentro del sistema covenantal con consecuencias legales precisas. El meshumad que destruyó el חותם de Avraham a lo largo de seis capítulos declara en el versículo 17 que lleva en su cuerpo el חותם de Yeshu — el תלוי, el ejecutado cuya muerte la Mishná en Yevamot 16:3 declara jurídicamente inverificable, el colgado bajo la קִלְלַת אֱלֹהִים de Devarim 21:22-23 —. Pablo ha rechazado el חותם de la alianza de vida para portar el חותם de la maldición covenantal. El hebreo de Cochín hace visible esa inversión con una precisión que el griego στίγματα no puede producir porque στίγματα no pertenece al vocabulario covenantal: pertenece al vocabulario de la esclavitud pagana, y en ese vocabulario la maldición es moral, no jurídico-teológica.


Colofón:

El colofón cierra el análisis con la coordenada que el hebreo de Cochín ha mantenido implícita a lo largo de los seis capítulos:

Gaster Hebrew MS 1616, folio 414
MS Oo.1.32, folio 127r

נשלם איגרת אצל גלאטי שנכתב מן רומה  

“se completa la epístola a los Galatianos que fue escrita desde Roma” —.

El 𝔓46, el testimonio griego más antiguo, no tiene colofón de ningún tipo. La tradición del origen romano aparece en el Vaticanus, el Alejandrino, el Claromontanus latino, la Peshitta y el manuscrito siríaco M.Syr.148. El hebreo de Cochín preserva ese colofón: שנכתב מן רומה.

Roma no es un dato geográfico neutral en el sistema de lecturas que el manuscrito activa. El Tathbit de ʿAbd al-Jabbār (folio 73a) documenta en árabe lo que el colofón sitúa en su horizonte histórico:

فَاخْتَلَعَ بُولُصُ مِنْ دِيَانَاتِ الْمَسِيحِ، وَصَارَ إِلَى دِيَانَاتِ الرُّومِ — “Pablo  se despojó de las religiones del Mesías y se pasó a las religiones de los romanos” —

concluyendo que los notzrim se hicieron romanos mientras que los romanos no se hicieron notzrim en absoluto. La epístola que el hebreo de Cochín preserva con el colofón שנכתב מן רומה es el documento que declaró maldita la Torah del Sinaí, abolido el brit de Avraham, sustituido el brit milah por el חותם (sello) del tatuaje idolátrico, y el brit jadashah ברית חדשה de Yirmiyahu — Torah escrita en el corazón — por la καινὴ κτίσις del vocabulario gnóstico. Fue escrita desde Roma por el meshumad que según Hechos 22:25 declaró ante el funcionario romano אני חף מפשע ביהדות —  “soy inocente del judaísmo” — y cuyo fin el Tathbit (folio 160) documenta crucificado horizontalmente por orden del rey Nerón, negándose a ser crucificado en la misma posición que Yeshú al que pretendía representar.

El hebreo de Cochín fue preservado por los Judíos Negros de Kerala que escribieron en el colofón del Evangelio de Yojanán — folio 70v del manuscrito —: וסהדי במרומים שלא העתקתי זה חו להאמין אלא להבין ולידע מה להשיב לאפיקורוסים — “mi testigo está en las alturas que no copié esto para creer sino para entender y saber qué responder a los herejes” —. Esa declaración de intención apologética es la clave de lectura de todo el manuscrito, y de Gálatas 6 en particular: el traductor trasladó la Torah de Esav al vocabulario de la Torah de Israel y dejó que cada término hebreo refutara al meshumad sin necesidad de añadir una sola línea de polémica explícita. El capítulo 6 del hebreo de Cochín no cierra sobre la epístola. Cierra sobre el meshumad que la escribió desde Roma y que en cada versículo del bloque final pronunció su propia sentencia en el vocabulario del sistema que traicionó.