El Cristianismo es Idolatría (artículo)
[Entrevista: el Rav Mordejai Tzión]
P: Con motivo del gran evento cristiano que ha de celebrarse en Jerusalén por Shavuot, es muy importante aclarar si el Cristianismo es o no avodá zará.
R: Sin duda. Así lo escribe el Rambam: «Los cristianos son adoradores de avodá zará, y el domingo es su día festivo» (Rambam, Avodá Zará IX, 4). Y así se dictamina también en el Shulján Aruj (Yore Deá 148).
P: Pero los Tosafot dicen que el Cristianismo no es avodá zará.
R: No es exacto. Únicamente dicen que está permitido establecer una sociedad mercantil con un cristiano, aun cuando en caso de litigio económico esto pudiera llevarle a jurar en nombre de su religión, dado que cree en Hashem y también en Yeshú — lo que se llama avodá zará beshituf —, y no hallamos que «esté prohibido hacer que otros participen en asociación» (Sanhedrín 63b). No dicen que el Cristianismo no sea avodá zará, sino que está permitido hacer que un gentil jure por avodá zará beshituf.
P: El Meirí también escribe que el Cristianismo no es avodá zará.
R: No es correcto. Él únicamente escribe que si determinados cristianos se conducen de manera humana y moral, hay que corresponderles con la misma moneda, por ejemplo ayudándoles.
P: ¿Y en la práctica también se trató al Cristianismo como idolatría a lo largo de las generaciones?
R: Por supuesto. Como es sabido, la avodá zará es de los preceptos sobre los que rige la regla de «ser ejecutado antes que transgredirlos», y cuando obligaban a un judío a convertirse al Cristianismo, éste entregaba su vida en Kidush Hashem y subía a la hoguera.
P: Pero en términos generales, ¿no existe un ideal de amor mutuo universal?
R: Eso es una visión de futuro, y no hay que quemar etapas. Es más, los Sabios promulgaron numerosos decretos para alejarnos de los gentiles ante el temor de los matrimonios mixtos, tales como el vino de gentiles, el pan de gentiles, la cocina de gentiles, incluso si no son gentiles adoradores de avodá zará. Y por desgracia, el Am Israel en el exilio sufre una asimilación terrible.
P: ¿Cómo vamos a vivir en el Estado de Israel si no mantenemos relación con gentiles de otras naciones?
R: Relaciones comerciales, sí. Relaciones políticas, sí. Relaciones de amistad, amor, fraternidad y camaradería, no.
P: Pero los evangelistas apoyan al Estado de Israel.
R: Cierto. Pero aspiran y actúan, abierta y encubiertamente, para que todos nos convirtamos al Cristianismo.
P: Entonces ¿por qué apoyan a un Estado de judíos?
R: Es un nuevo movimiento teológico. Los cristianos siempre sostuvieron que ellos son el verdadero Am Israel, en latín Verus Israel, y por ello siempre esperaron que las profecías de los Neviím sobre el retorno a Sión se cumpliesen en ellos. Y he aquí que la realidad les dio una bofetada: precisamente esos judíos que debían desaparecer de la faz de la tierra son quienes edificaron la tierra, realizaron la shivat Tzión, fundaron el Estado y renovaron el ejército. Para salvar su fe, inventaron entonces un nuevo planteamiento: el Am Israel regresará a su tierra, establecerá su Estado, quizás incluso construirá su Beit HaMikdash, y entonces retornará Yeshú y todos se convertirán al Cristianismo.
P: Entonces quizás mientras tanto nos aprovechemos de ellos, y ya en el futuro el tiempo dirá que no nos convertimos...
R: No. Ellos creen que en el futuro todos nos convertiremos, pero entre tanto su ideal es ir cristianizando poco a poco.
P: ¿Es esto una suposición nuestra o lo dicen ellos expresamente?
R: Sin duda. Consta expresamente en las resoluciones de la Conferencia de Lausana y luego de la Conferencia de Tailandia. Por ejemplo, existe una organización llamada Fondo de Amistad Judeo-Cristiana. En un vídeo explicativo que figuraba en su página web, el director del Fondo explicaba a los cristianos: ¿cómo creéis que los judíos van a aceptar mejor el mensaje del Cristianismo? ¿Repartiendo folletos o donándoles dinero, por ejemplo para construir refugios? Después se dieron cuenta de que se habían comprometido y retiraron el vídeo de su página web, pero judíos en Israel consiguieron copiarlo antes de que lo hicieran.
P: En conclusión.
R: Nos corresponde alabar al Señor de todo, dar grandeza al Creador del universo, que no nos hizo como los pueblos de las tierras ni nos puso como las familias de la tierra, que no asignó nuestra suerte como la de ellos ni nuestro destino como el de toda su muchedumbre — pues ellos se postran ante la vanidad y la nada y rezan a un dios que no salva —, y nosotros nos arrodillamos, nos postramos y damos gracias ante el Rey de reyes de reyes, el Santo Bendito Sea.
Publicado en Sheilat Shlomó 390
