8/15/2022

¿El nombre de Yeshu (Jesús) en antiguos Majzorim ashkenazim de Yom Kipur? ¿Los cabalistas reconocieron a Yeshúa de Natzrat como un judío justo?

BS"D



Estaba escuchando al rabino Tovia Singer en Tenak Talk y alguien planteó una pregunta sobre la mención de Jesús en un libro de oraciones de Yom Kippur.

Al parecer, R’ Tovia Singer no estaba familiarizado con esta pregunta, pero la he escuchado antes. Cada reclamo extravagante de los misioneros cae en una de tres categorías:

1. Traducciones incorrectas (ya sea accidental o egoísta);

2. Mentiras (inventando comillas)

3. Sacar las cosas de contexto

La oración en cuestión es Ashkenazi y es del Majzor Rabah publicado por Eshkol. Esto cae en el n. ° 1 (mala traducción) y el n. ° 3 (sacar las cosas de contexto). No se trata de Jesús, sino del sumo sacerdote mencionado por Esdras (Ezra HaSofer), capítulo 2, según sostiene S. Saguy, o podría tratarse de Yehoshua bin Nun como afirma el artículo del Dr. Yehuda Liebes.  

La postura de S. Saguy, considera que se trata del sumo sacerdote también se menciona en los libros de Zacarías y Hageo. Yeshua era un sumo sacerdote (cohen gadol). Aparentemente la oración se deriva de Zacarías 2:14 a 4:7.

Zejaryah / Zacarías 3:1:

וַיַּרְאֵנִי אֶת־יְהוֹשֻׁעַ הַכֹּהֵן הַגָּדוֹל עֹמֵד לִפְנֵי מַלְאַךְ יְהֹוָה וְהַשָּׂטָן עֹמֵד עַל־יְמִינוֹ לְשִׂטְנוֹ׃ וַיֹּאמֶר יְהֹוָה אֶל־הַשָּׂטָן יִגְעַר יְהֹוָה בְּךָ הַשָּׂטָן וְיִגְעַר יְהֹוָה בְּךָ הַבֹּחֵר בִּירוּשָׁלָ͏ִם הֲלוֹא זֶה אוּד מֻצָּל מֵאֵשׁ׃ וִיהוֹשֻׁעַ הָיָה לָבֻשׁ בְּגָדִים צוֹאִים וְעֹמֵד לִפְנֵי הַמַּלְאָךְ׃ וַיַּעַן וַיֹּאמֶר אֶל־הָעֹמְדִים לְפָנָיו לֵאמֹר הָסִירוּ הַבְּגָדִים הַצֹּאִים מֵעָלָיו וַיֹּאמֶר אֵלָיו רְאֵה הֶעֱבַרְתִּי מֵעָלֶיךָ עֲוֺנֶךָ וְהַלְבֵּשׁ אֹתְךָ מַחֲלָצוֹת׃

 

[1] Y me mostró a Jesué (Yeshoshúa), el sumo sacerdote, que estaba de pie ante el ángel del Eterno, y a Satanás (Satán) que estaba de pie a su derecha para acusarle. [2] Y le dijo el (ángel del) Eterno, a Satanás: “Repréndate el Eterno, oh Satanás. Sí, repréndate el Eterno que ha escogido a Jerusalén. ¿No es este hombre un tizón sacado del fuego? [3] A la razón estaba vestido Jesué con harapos, de pie delante del ángel. [4] Y contestó a los que estaban ante él diciendo: “Sacadle esos harapos”. Y a él le dijo: “He aquí que ha hecho que salga de ti tu iniquidad, y te vestiré de gala”. 

-Katznelsón, M. (1996) La Biblia hebreo-español, Versión castellana conforme a la tradición judía por Moisés Katznelsón, Editorial Sinaí, Tel-Aviv, Israel, Volumen II, p. 970.

 

Por otra parte, recordemos que el único nombre conocido de Jesús es griego (Iesous - Ἰησοῦς). Cuando los sabios judíos escriben sobre él, a menudo se le llama “Yeshu”, no Yeshúa, ya que el nombre de Iesous (ιϲ) tiene una conexión con el nombre griego de Ἴασον (Íasou) el cual aparece en la Odisea 18:246:

κούρη Ἰκαρίοιο, περίφρον Πηνελόπεια,

εἰ πάντες σε ἴδοιεν ἀν᾽ Ἴασον Ἄργος Ἀχαιοί,

πλέονές κε μνηστη̂ρες ἐν ὑμετέροισι δόμοισιν

ἠω̂θεν δαινύατ᾽, ἐπεὶ περίεσσι γυναικω̂ν

εἰ̂δός τε μέγεθός τε ἰδὲ φρένας ἔνδον ἐΐσας.

Ἴασον Ἄργος es un nombre que solo aparece aquí, debe denotar todo el Peloponeso, si no toda la Grecia de la época (cp. 15. 80). Es uno de los antiguos nombres geográficos que sobreviven en la tradición poética, a veces después de que se olvida su aplicación original. El nombre de Ἴασος hijo de Sfelus, líder de los atenienses, asesinado por Eneas, tal como se lee ne la Íleada 15.332:  

Ἴασος αὐ̂τ᾽ ἀρχὸς μὲν Ἀθηναίων ἐτέτυκτο,

υἱὸς δὲ Σφήλοιο καλέσκετο Βουκολίδαο.

El nombre de Iesous del Nuevo Testamento tiene su raíz jónica con el nombre Íasos o Íasou, y no con el nombre Yeshúa o Yehoshúa del TaNa”J (Biblia Hebrea).

Por otra parte, en arameo siríaco, el nombre de Jesús se escribe normalmente como ܝܶܫܽܘܥ = Ieshu (arameo sirio occidental o de Serā) o Iesho (arameo sirio oriental Madnjaya). En una inscripción aramea palestina cristiana de Hircania (en Judea), Jesús está escrito como ܝܣܘܣ = Yesus (ישוס), que podría reflejar el griego ιησους escrito en letras arameas.

 

Quizás algunas palabras religiosas siguieron siendo griegas y los arameo-parlantes nunca tuvieron la necesidad de hebraizar el nombre de ιησους, otro punto interesante es que en la antigüedad, a Jesús en el idioma arameo siríaco se le podía llamar Ieshu o Iesho, muy cercano al nombre de Yeshu (ישו) que se le da en el Talmud.

(Ver. Ameling, Walter, Hannah M. Cotton, Werner Eck, Avner Ecker, Benjamin Isaac, Alla Kushnir-Stein, Haggai Misgav, Jonathan Price, Peter Weiß y Ada Yardeni, eds. Corpus Inscriptionum Iudaeae / Palaestinae: Volumen IV: Iudaea / Idumaea: Parte 1: 2649–3324. De Gruyter, 2018; Costaz, Louis (2002) Dictionnaire syriaque-français ∙ Syriac – English Dictionary ∙ قاموس سرياني-عربي , 3ª edición, Beirut: Dar El-Machreq, página 410a.)

Jesús nunca fue un cohen (sacerdote) ya que no provenía de la tribu de Leví, y mucho menos un sumo sacerdote. 

El pasaje en cuestión existe en algunos Majzorim oscuros, pero no es estrictamente una oración; esto se debe a que ocurre en un punto de la ceremonia de tocar el shofar donde está prohibida la interrupción, incluido el habla de cualquier descripción (incluso "oraciones"). 

 

El pasaje del Majzor es definitivamente cabalístico y existe en varias versiones diferentes. Por ejemplo, la versión sefaradí dice:

יְהִי רָצוֹן מִלְּפָנֶיךָ שֶׁתְּקִיעַת תְּקִיעָה שְׁבָרִים תְּרוּעָה תְּקִיעָה שֶׁאֲנַחְנוּ תּוֹקְעִים תְּהֵא מְרוּקֶמֶת בִּירִיעָה כְּשֵׁם שֶׁקִּבַּלְתָּ עַל יְדֵי אֵלִיָּהוּ זָכוּר לַטּוֹב, וּתְמַלֵּא עָלֵינוּ בְּרַחֲמִים. בָּרוּךְ אַתָּה בַּעַל הָרַחֲמִים׃ 

(Traducción: “Que sea aceptable ante Ti que el soplo de T'kiy'ah-Sh'varim-T'ruah-T'kiy'ah que acabamos de soplar sea bordado en un tapiz tal como lo aceptaste de Eliyahu, de bendita memoria, y que cumplas [Tu promesa] con nosotros misericordiosamente; Bendito seas Tú, Señor Misericordioso”.)

 

Mientras que la versión ashkenazi, un poco más larga, tiene:

וִיהִי רָצוֹן מִלְּפָנֶיךָ שֶׁתְּקִיעַת תְּקִיעָה שְׁבָרִים תְּרוּעָה תְּקִיעָה שֶׁאֲנַחְנוּ תּוֹקְעִים תְּהֵא מְרוּקֶמֶת עַל יְדֵי הַמְּמוּנֶה (טַרְטִיאֵ"ל) כְּשֵׁם שֶׁקִּבַּלְתָּ עַל יְדֵי אֵלִיָּהוּ זָכוּר לַטּוֹב (וִישׁוּ"עַ) שַׂר הַפָּנִים וְשַׂר (מֶטַטְרוֹ"ן), וּתְמַלֵּא עָלֵינוּ בְּרַחֲמִים. בָּרוּךְ אַתָּה בַּעַל הָרַחֲמִים׃ 

(Traducción: “Y sea aceptable ante Ti que el soplo de T'kiy'ah-Sh'varim-T'ruah-T'kiy'ah que acabamos de soplar sea bordado por el ángel principal (Tartie”l), tal como Tú aceptado de Eliyahu, de bendita memoria, y (Yeshu”a) el ángel [que entra] en la Presencia y el ángel (Metatr”on), y que Tú cumplas [Tu promesa] con nosotros misericordiosamente; Bendito eres Tú, Misericordioso".)

 

- Wallantin, Y. (1860). מחזור: למועדי ה' כמנהג פולין ... עם העתקה חדשה בלשון אינגליש על ידי דוד בכ"ר אהרן די סולה ..., Volumen 3. Londres: ואללאנטין. p. .162. Cf. Hamui, A (1834), סדר תפלות, Biblioteca Nacional de Israel, p.125.

 

En ambos casos, el pasaje está entre paréntesis para indicar que no se debe recitar en realidad, e incluso hay una nota a pie de página en el sentido de que Rabeinu Eliyahu, el Ga'on de Vilnius, él mismo un renombrado cabalista, específicamente se pronunció en contra de decirlo, 

 

Por otra parte, en otros majzorim aparecen los nombres Tartiel, Yeshu”a y Metatron sin paréntesis:

(Cf. Aharon & Zekl. (1795). Maḥzor: Ke-minhag Pehm Polin u-Mehrrin. Rosh ha-shanah ṿe-yom kipur, Volumen1. la Biblioteca Estatal de Baviera: Aharon & Zeḳl., p.82. Cf. Imprenta L. Solzbach. (1829). ספר קרובות הוא מחזור עם באור ותרגום אשכנזי. Breslavia (Polonia): L. Solzbach. p.44) 

 

El Majzor de editorial Artscroll traduce la frase como: "Yeshua [el Cohen Gadol] ministro de la Cámara Interior", sin embargo, el sefer יצחק ירנן aquí habla extensamente de este nombre, y dice que el nombre no se encuentra en ningún ספרי קבלה, ni es uno de los setenta nombres del שר הפנים. El nombre más cercano que está en la lista es ישעיהו (Yeshayahu) y de esto el autor concluye que hace mucho tiempo uno de los censores cristianos cambió el nombre de acuerdo con sus creencias, y no pudo ser cambiado por temor al censor, y continuaron las impresiones posteriores imprimiendo este error. Concluye que uno no debería decir el nombre en absoluto en lugar de cambiarlo por un nombre que podría haber sido, por ejemplo,  (Yeshayahu) ישעיהו. 

R’ Shefan HaSofer en su libro "Insulto a la Toráh" (עלבונה של תורה) prohibió pronunciar tal nombre (ישׁוּ"עַ) ya que explica que tal error de imprenta se debe a una falsificación de los seguidores de Shabat Zvi (בטענתו שזה זיוף מחסידי שבתי צבי), y al final del libro el ciclo agregó un contador completo de los setenta nombres conocidos de los malaj haPanim y el nombre de Yeshu”a no es un nombre (ויוש"ע הנ"ל אינו שם). 

 

Por otra parte, R’ Jaim Elazar Spira Z”L, afirma en Minjat Elazar (1:75) citando a su padre R’ Tsvi Hirsch Spira Z”L, que esto fue insertado por cristianos y obviamente debe omitirse:

"ישוע" שהוא כמו שם שכינו המסיתים להידוע ר"ל ובשגיאה נשתרבב טעות כזה ה' יצילנו

(Traducción: "Yeshua", que es un nombre que aquellos que utilizan los mesitim (incitadores a idolatría) llamaron al conocido (es decir, Jesús). El cielo previno, y por error se produjo tal error, ¡Que Di’s nos salve!)

Incluso el mismo R’ Ovadiyah Yosef ZT"L cita esto y otros que se oponen a la mención por razones relacionadas en su Yabia Omer (vol. 1 OH 36:18), incluido R’ Yosef Stern en su Zejer Yehosef responsa (4: 210) explica:

וחזי הוית בשו"ת מנחת אלעזר ח"א (סי' עה)... שאין לומר היהי רצון בין התקיעות...ואכן אף המנחת אלעזר סיים שם בשם הגאון מר אביו (הדרכי תשובה) ז"ל, למנוע לומר היה"ר...כי יש חשש תערובות בכוונות ובשמות בנוסח היהי רצון, וביחוד מ"ש ישוע שר הפנים, שלא מצאנו מקור לזה, והוא כשם שכינו המסיתים להידוע (ישו הנוצרי), ובשגיאה נשתרבבה כאן טעות כזאת וכו'. ע"ש... וכעת נזדמן לידי שו"ת זכר יהוסף, וראיתי אליו (בסי' ר"י) שג"כ כתב לערער על הזכרת ישוע שר הפנים בנוסח היהי רצון, (וכמ"ש המנח"א הנ"ל)

(Traducción: El Minjat Elazar concluyó en nombre de su padre (autor de Darjei Teshuvá) que uno debe abstenerse de decir la oración... ya que hay preocupación por los nombres e intenciones erróneos en ella, en particular la que menciona "Yeshua Sar HaPanim". de lo cual no tenemos fuente, y es como el nombre que le dieron al conocido (Yeshu HaNotzrí)... Y el Shut Zekher Yehosef también escribe en contra de la mención de Yeshua Sar HaPanim por la misma razón.)

 

Sin embargo, R' Stern se opone a decirlo, y enfatiza la naturaleza dudosa de este personaje, y su ausencia en cualquier literatura judía clásica. Un dato interesante es el que se da en Likutei Sijos 29 Hosafot en el que se concluye que los misioneros se robaron y cambiaron el nombre a "Jesús" (אז מיסיאנערען האבען אריינגעגנבט און משנה געווען רעם נאמען אויף ״וישוע״.).

 

Por último, R’ Yaacov Deane Shlit”a considera que el texto de este Yehi Ratzon del Majzor es una corrupción de los nombres propios de estos tres ángeles que son invocados en el momento del toque del shofar en Yom Kipur.

 

Una de las fuentes más antiguas y autorizadas que tenemos sobre esto es del R’ Avraham ben Yiztjak de Rimon en Sefer Brit Menuja, 4b, que comienza en la parte inferior de la primera columna con las palabras:

 מן זה מקבל שמוע״אל הגדול כו׳. 

Hay tres ángeles a los que se hace referencia como Sar HaPanim.


Ellos son Shemu”el (שמוע״אל), Metatr”on (מטטרו״ן) y Yehavi”el (יהו״אל). Son estos tres ángeles los que son invocados en nuestras oraciones según los profetas. A esto se alude en Yeshayah 43:7 que dice:

כֹּל הַנִּקְרָא בִשְׁמִי וְלִכְבוֹדִי בְּרָאתִיו יְצַרְתִּיו אַף־עֲשִׂיתִיו׃

“Todos los que están vinculados a Mi Nombre (She”M”I), a quienes he creado, formado y hecho para mi gloria,”

 

La palabra שְׁמִי es un Roshei Tevot para (ש) Shemu”el, (מ) Metatr”on, y (י) Yehavi”el. También son los agentes celestiales asignados a Shmuel HaNavi, Moshe Rabeinu y Eliyahu HaNavi. 

Una constante de la discusión judía sobre los majzorim ashkenazim de Yom Kipur sobre el nombre de Yeshu”a (ישׁוּ"עַ) se encuentran dos opiniones, la opinión positiva es que se refiere a Yeshua el Cohen Gadol, o se trata de Yeshayahu, y en tercer lugar se trata de Yehoshúa bin Nun; la opinión negativa, con un gran acumulado de testimonios se refieren que se trata de una corrupción del texto en la que se añadió por error intencional o adrede por mumarim. Consideramos que el texto original de los Majzorim ashkenazim se leía el nombre de יהו״אל (Yehavi”el) y no el nombre de ישׁוּ"עַ (Yeshu”a):

וִיהִי רָצוֹן מִלְּפָנֶיךָ שֶׁתְּקִיעַת תְּקִיעָה שְׁבָרִים תְּרוּעָה תְּקִיעָה שֶׁאֲנַחְנוּ תּוֹקְעִים תְּהֵא מְרוּקֶמֶת עַל יְדֵי הַמְּמוּנֶה (טַרְטִיאֵ"ל) כְּשֵׁם שֶׁקִּבַּלְתָּ עַל יְדֵי אֵלִיָּהוּ זָכוּר לַטּוֹב (וִיהו״אל) שַׂר הַפָּנִים וְשַׂר (מֶטַטְרוֹ"ן), וּתְמַלֵּא עָלֵינוּ בְּרַחֲמִים. בָּרוּךְ אַתָּה בַּעַל הָרַחֲמִים׃ 


Después de todo, el nombre de ישׁוּ"עַ (Yeshu”a) no perfila en ninguno de los nombre de los שר הפנים (los ángeles ministradores), mientras que el nombre de Yehaviel perfila como uno de los ángeles ministradores tal como se puede leer en Otzar Midrashim, Tratado de las Emanaciones 1:5; o en Teshuvot Maharam, Edición de Praga 410:1 o en el antiguo tratado cabalístico de R’ Haim Vital, Sefer Etz Jaim 47:6:4, el cual dice:

עולם העשיה סוד רישא דא"א שבו המגולה הוא עצמו סנדלפו"ן שהוא נפש דנוקבא דיצירה ולהות שבשאר עולמות לא היה כן שהוא עצמו ישמש לתתא לכן עליו נאמר והנה אופן א' בארץ להיותו רישא של העשיה והוא נקרא שר היע"ר והוא גימטריא פ"ר וגימטריא יע"ר. נשמת או"א דעשיה הדרינא"ל. רוח שלהם קמואל (נ"א קומילאל) ונפש שלהם. מלכיאל. נשמת הז"א דעשיה קמואל. והרוח מלכיאל. והנפש שלו צדקיאל. נשמת נוקבא דז"א דעשיה הוא מלכיאל. והרוח שלה צדקיאל. והנפש שלה עטריאל. טטרון מלך בעולם היצירה שמועאל למעלה ממנו בבריאה וז' שרים דבריאה נקרא שבעת הסריסים וז' דיצירה אינם נקראים סריסים כי הנהגתן בחול ובריאה בשבת כנודע שמועא"ל הוא ענפיאל יהואל דע כי יש ביסוד אמא דעשיה השם יאהלו

Además, la obra literaria rabínica pseudoepigráfico atribuido a R’ Ishmael ben Elisha, 3 Janok 48d (ספר חנוך לר׳ ישמעאל כ׳׳ג), da a Yehaviel como uno de los 70 nombres de Metatrón, lo que da total sentido al Yehi Ratzon del Majzor ashkenazí. El Sefer Janok 3 se cree que el libro fue escrito en el siglo II d. C., pero las fuentes solo se pueden encontrar en el siglo V. La mención de Yehaviel (que es el equivalente a las formas variantes 'Yaoel', 'Yaol', 'Yoel', 'Yahoel' que aparecen en otros escritos) como nombre esencial de Metatron corrobora la identidad entre 'Metatron' y Yehaviel de Apocalipsis de Abraham’. La dotación peculiar compartida por ambos, Yehaviel y Metatrón, es la posesión del Nombre Divino Inefable, y, ligado a esto, la función o posición del 4 vicerregente de Dios, sólo superado por Dios mismo'.

Es muy interesante el dato que el ángel Yehaviel según el apócrifo texto del ‘Apocalipsis de Abraham’ sea el encargado de contener a Leviatán y destruir a los idólatras (10:10-14), probablemente los idólatras cristianos europeos al enterarse de esto habrán alterado algún antiguo Majzor ashkanazí pensando que se les podría destruir. 

Es interesante que en la kabbalah del Ari”ZL, mencione claramente a Yeshu como un personaje malvado, una reencarnación de Esav (Esaú) es por ello que retomando la fuente de R’ Haim Vital, Sefer Pri Etz Jaim Sha’ar R”J Janukah vePurim 3:30 diga lo siguiente sobre él:

נמצא במקום אחר, כתיב עשי"ו, כי להיות שנתגלגל בישוע, תלמיד רבי יהושוע בן פרחיה, ולפי שדחוהו בב' ידים, וענשו, וכמ"ש. ולטעם זה, חושם בן דן הרג לעשו, שחתך ראשו, ונפל הראש תוך המערה, ונקבר שם עם יעקב, לפי שהקדושה שבו היה בראשו לבד, לכן נקבר שם

‘En consecuencia, encontramos en otra parte [en la Torá] que se escribe `Esa”v (Esaú), porque iba a reencarnarse en Yeshua (Jesús), estudiante del R’ Yehoshua ben Perajia, y debido a que lo empujó con las dos manos, él fue castigado como está registrado allá (Talmud Bavli Masejet Sotah 47a). Y por esta razón, Jusham ben Dan mató a Esav, y su cabeza cayó en la cueva y fue enterrado allí con Ya’acov, ya que la santidad en él estaba solo en su cabeza, por lo tanto, está enterrado allí.’

En la obra de 'Oto HaIsh' del notzrí cuando salió un gran malestar del exterior, revela la costumbre del mekubal HaRaMD"u HaItalikí [R' Moshe David Valli 1697 -1777] discípulo del RaMHa”L, quien enseño enseño:

"עניין מה שהנוצרי הנתעב נקרא שמו ישוע שהוא לשון ישועה: הטעם הוא שגרם ישועה לישראל, במה שהוציא מתוכם כמה וכמה ניצוצי הפסולת של ערב רב שהיו מעורבים עמהם. ואותו הרשע היה ראש לכולם, לפי שהיה ממזר ובן הנידה. וכל שאר המומים הזרים שהיו בישראל באותו הזמן נתפתו בנקל ודבקו בו." עכ"ל ~כתבי רמד"ו ליקוטים ב' עמ' צ"א -

“En una nota más positiva... “En cuanto a la cuestión de la asquerosidad del NOTZRI [Nazareno], quien fue nombrado - Yeshua, que en el idioma significa salvación. El punto es que él se trató de hacer yeshuah (salvación) a todo Israel, en la  etapa que salió de entre ellos chispas del residuo (pesolet) de EREV RAV [multitudes mixtas] que se involucraron con ellos. Y este Rasha [malvado] en particular era el jefe de todos [los malvados]. Porque él era un mamzer (bastardo) y un ben hanidah (hijo de impureza). Y todos los demás eran los prohibidos (mumim), los extranjeros que había en Israel en ese momento se indujeron fácilmente y se apegaron a él.”

-RaMD”u Likutim vol. 2 p. 91 (." עכ"ל ~כתבי רמד"ו ליקוטים ב' עמ' צ"א)

 

En otro lugar escribe, en el nombre del RaMaK [Tomer Devorah],: que las letras Yeshua = Esav ישוע = עשיו – porque el era una chispa / gilgul [reencarnación] quién era el gran enemigo de nuestro antepasado Ya’acov.

ובמקום אחר כתב: שאותיות ישוע = עשיו, שמורא עליו שהוא היה ניצוץ של האויב הגדול של יעקב אבינו ע"ה..." [וכמו שכתוב: אמר ר' שמעון בן יוחאי: "הלכה היא בידוע שעשיו שונא ליעקב."] ~פירוש רש"י לבראשית, ל"ג ד

Don Yitzjak Abarbanel dijo que el alma de Eisav estaba encarnada en Yeshu. Yeshu en las letras de Esav (ישוע אותיות עשיו) Esav = Yeshu (quien originalmente era un judío), de ambos vienen de Esav, el padre de Edom y el cristianismo. RaSh”I explica (sobre Berreshit 33:4) que R’ Shimón bar Yojay que ‘Es un hecho que Esav odiaba a Ya’acov-הלכה היא בידוע שעשיו שונא ליעקב’ El RaDa”K en su comentario a Berreshit 25:23 explica que el fin de Esav será que después de la llegada del verdadero Mashiaj (Mesías), la situación se restaurará con Edom / Esav quien estará al servicio de su hermano menor Israel, obviamente sin su incómodo descendiente Yesh”u HaMamzer.

 

Respondo a esto aquí porque el rabino no estaba familiarizado con esta oscura referencia misionera en particular.

8/12/2022

La Inversión Tipológica como Eiségesis: Mateo 1:16-25, el corpus enóquico de Qumrán y la búsqueda de legitimidad para un nacimiento sin padre legítimo

BS"D



Hay un patrón que cualquier filólogo con suficiente paciencia termina por reconocer en la literatura apologética cristiana de orientación académica: cuando las fuentes primarias no sostienen la tesis, se importan fuentes secundarias que la evoquen. Cuando el texto masorético contradice la cristología, se apela a la Septuaginta. Cuando la Septuaginta resulta insuficiente, se apela a 1 Enoc. Y cuando 1 Enoc no dice lo que la tesis necesita, se practica sobre él lo que en hermenéutica se llama Umdeutung, reconfiguración semántica por sustitución: se lo hace decir lo que el intérprete necesita que diga. El capítulo de Amy E. Richter, "Unusual Births: Enochic Traditions and Matthew's Infancy Narrative", publicado en el volumen editado por Loren T. Stuckenbruck y Gabriele Boccaccini bajo el título Enoch and the Synoptic Gospels: Reminiscences, Allusions, Intertextuality, es un ejemplo metodológicamente sofisticado de exactamente ese procedimiento. Lo que sigue es su disección filológica, ejecutada desde los textos primarios en hebreo, arameo y griego, sin el filtro apologético que el trabajo de Richter sistemáticamente antepone a las fuentes.

El punto de partida declarado de Richter es que el relato mateano del nacimiento de Yeshú "revierte los efectos de la rebelión de los Vigilantes enóquicos al utilizar precisamente los elementos de dicha rebelión". Esta afirmación tiene el aspecto de una hipótesis falsificable, pero su estructura lógica es la de una conclusión predeterminada: se seleccionan del corpus enóquico los paralelos que confirman la tesis y se silencian sistemáticamente los textos del mismo corpus que la contradicen. Que ese procedimiento se ejecute con aparato crítico y terminología especializada no lo convierte en rigor académico: lo convierte en eiségesis con notas a pie de página. Que Mesiánicos, Natzratim del Sábado Lunar, Dispensacionalistas y sectarios de las Raíces Hebreas del Cristianismo encuentren en ese tipo de trabajo académico el respaldo que necesitan para sus construcciones teológicas no es casualidad: es el resultado natural de una metodología que comienza con la conclusión y selecciona la evidencia en función de ella.

Antes de entrar en el análisis textual es necesario señalar lo que el trabajo de Richter no dice pero que determina todo lo que dice: el problema central que los biblistas de orientación apologética cristiana llevan siglos intentando resolver no es un problema exegético sino un problema genealógico. Mateo 1:16 rompe el patrón ἐγέννησεν activo con una pasiva divina:

Codex Sinaiticus, folio 200a

εξ ἡϲ εγενʼνηθη ιϲ ὁ λεγομενοϲ χϲ· 

(“de quien nació IeSú, el llamado ChrestoS”),

Precisamente porque el texto no puede afirmar que Yosef engendró al niño sin destruir la cristología del nacimiento virginal, pero tampoco puede prescindir de la genealogía davídica de Yosef sin destruir la cristología mesiánica. Ese nudo lógico no es resoluble por ninguna intertextualidad enóquica: es una contradicción interna del propio Mateo que ningún paralelo con 1 Enoc 106-107 puede disolver. La genealogía de Mateo 1:1-16 establece la línea de Yosef ben Ya’akov hasta David; el niño cuyo nacimiento se narra en 1:18-25 no es hijo de Yosef. En términos del derecho familiar del judaísmo del Segundo Templo, la filiación legal en ausencia de paternidad biológica declarada producía una categoría jurídica específica documentada en Devarim 23:3, לֹא-יָבֹא מַמְזֵר בִּקְהַל ה' (“no entrará el mamzer en la congregación del Eterno”), y elaborada en Mishná Kidushin 3:12 y Yevamot 4:13. Que los mesiánicos, natzratim y sectarios de Raíces Hebreas del Cristianismo recurran al aparato intertextual de 1 Enoc para reencuadrar ese problema como tipología de "reparación" no resuelve el problema jurídico: lo cosméticamente transforma en tema teológico.

El corpus de Qumrán que Richter invoca como contexto para su lectura tipológica merece examen directo y extenso, porque esos textos dicen cosas que el trabajo prefiere no decir. El fragmento 4Q204 frag. 5 col. II y frg. 5 col. I, que pertenece a la copia aramea de 1 Enoc conocida como 4QEnoc y que preserva el relato del nacimiento de Noaj, lee en sus líneas 16-30 lo siguiente: 

בְּרֵיהּ דְּקוּשְׁטָא הוּא וְלָא בְּכֵדְבִין... וּכְדֵי מָטָה לְקוּמִין נְסַב מְתוּשְׁלַח לְהוּן אַנְתָּה וְהִיא הֲוַת בְּטַן מִנֵּהּ וִילֵדַת לֵהּ עֲלֵים וּכְדֵי יְלֵיד עֲלֵימָא הֲוָה בְּשַׂרֵהּ לָבָן מִן תַּלְגָא וְשָׁמוּק מִן וַרְדָא וְכׇל שַׂעְרֵהּ חִוָּר כַּעֲמַר נְקָא וְעֲבִיּ וְהָדִיר וּכְדֵי פְּתַח עֵינוֹהִי אָנִיר כׇּל בֵּיתָא כְּשִׁמְשָׁא

(Traducción: “Es un hijo de la verdad y no de mentira... Y cuando M’tushlaj (Matusalén) llegó a edad de casarse, tomó esposa y ella quedó embarazada de él y dio a luz un hijo. Cuando nació el niño, su carne era blanca como la nieve y roja como la rosa, y todo su cabello era blanco como la lana pura y espesa y glorioso, y cuando abrió sus ojos iluminó toda la casa como el sol.”)

-Machiela, D. (09 Jan. 2023). A Handbook of the Aramaic Scrolls from the Qumran Caves. Leiden, The Netherlands: Brill. https://doi.org/10.1163/9789004513815

Este pasaje continúa en líneas 17-25 con la transmisión de la información a través de la cadena Enoc-Matusalén-Lamec:

בְּרֵיהּ הוּאָה בְּקֻשְׁטָא וְלָא בְּכֵדְבִין וְנוּחַ קְרֵי שְׁמֵהּ בְּדִיל דִּי הוּאָה לְהוֹן לְנִיחָא דִּי בֵהּ תְּנוּחוּן וּלְהוֹן לְפַלְטָה בְּדִי יִפְלַט הוּא וּבְנוֹהִי מִן חֲבׇל אַרְעָא דִּי מִן עוֹבְדֵי כׇּל חַטָּיָא

(“Es su hijo en verdad y no en mentira, y llámalo Noaj (Noé) porque será para vosotros descanso, en él descansaréis, y será para vosotros salvamento, porque él y sus hijos se salvarán de la destrucción de la tierra que vendrá por las obras de todos los pecadores.”)

La declaración filológicamente decisiva es la que el propio fragmento ya preserva en su línea final: עלימא דן ברה הואה בקשוט ולא בכדבין (“este joven es en verdad su hijo, y no en mentira”), deshaciendo con precisión exactamente la hipótesis de origen celestial que Lamec había formulado. Vale la pena notar, además, un dato morfológico que el propio Machiela documenta y que refuerza el peso de esa declaración: la forma "pesada" del pronombre de tercera persona masculino singular, הואה —en lugar de la forma corta הוא, habitual en el resto del manuscrito— se emplea una sola vez en la totalidad de 4Q204, y es precisamente aquí, en esta cláusula. El escriba marcó morfológicamente el único punto del manuscrito donde la paternidad humana de Noaj se afirma sin ambigüedad. El paralelo tipológico que Richter construye entre Lamej/Noaj y Yosef/Yeshú tiene una asimetría estructural fundamental que el trabajo de Richter menciona de pasada sin extraer sus consecuencias: donde 1 Enoc 106:18 corrige la sospecha afirmando paternidad humana ordinaria, Mateo 1:20 la corrige afirmando paternidad celestial. Eso no es tipología de “reparación”: es inversión de la lógica narrativa del texto que se invoca como fuente. La narrativa enóquica funciona precisamente en sentido opuesto a la cristología que Richter quiere derivar de ella. El patrón que 4Q204 documenta no es, además, un caso aislado dentro del corpus arameo de Qumrán: es parte de un ciclo narrativo más amplio sobre el nacimiento de Noaj que se repite, de forma independiente, en al menos otros testigos. El más importante de ellos es el Génesis Apócrifo (1Q20), el testimonio arameo de mayor extensión textual conservada de todo el yacimiento de Qumrán —veintitrés columnas catalogadas (0-22), frente a los veintinueve fragmentos dispersos y mayormente diminutos de 4Q204—, cuya columna 2 narra, según describe Machiela, “el intercambio [entre Lamej y Bitenós]” cargado de "nuevos elementos de humor y suspenso", estructurado precisamente en torno a la misma sospecha de paternidad no humana que resuelve 4Q204 frg. 5 ii, pero con un desarrollo narrativo considerablemente más extenso que el que permite esa copia dañada. El manuscrito preserva la secuencia completa, desde la sospecha hasta su resolución jurada:

הא באדין חשבת בלבי די מן עירין הריאת֯א ומן קדישין זרעא ולנפיל[ין --] ולבי עלי משתני על עולימא דנא... וכדי חזת בתאנוש אנתתי די אשתני אנפי עלי בר֯ג֯[זי --] באדין אנסת רוחהא ועמי תמלל ולי תאמר יא מרי ויא אח֯י֯[ --] עדינתי יאמיא אנה לך בקדישא רבא במלך ש[מיא --] די מנך זרעא דן ומנך הריונא דן ומנך נצבת פריא֯[ דן --] ולא מן כול זר ולא מן כול עירין ולא מן כול בני שמ[ין -- למא צלם] אנפיך כדנא עליך שנא ושחת ורוחך כדן עליכא ○[ -- אנה] בקושט ממללא עמך

(“He aquí que entonces pensé en mi corazón que de los Vigilantes era la concepción, y de los Santos la simiente, y para los Nefilim [...], y mi corazón se transformó dentro de mí a causa de este niño... Y cuando Bitenós mi esposa vio que mi semblante se había alterado a causa de [mi] ira [...], entonces ella contuvo su espíritu y habló conmigo, y me dijo: '¡Oh señor mío, oh hermano mío! [...] Amado mío, te juro a ti por el Santo Grande, por el Rey de los cie[los], que de ti es esta simiente, y de ti es este embarazo, y de ti es la plantación de [este] fruto, y no de ningún extraño, ni de ningún Vigilante, ni de ningún hijo del cielo. [¿Por qué] tu semblante se ha alterado así, y se ha desfigurado, y tu espíritu así se ha abatido? [...] En verdad te hablo.'”)

—1Q20 col. II, líneas 1-2, 12-18.

La cláusula final, בקושט ממללא עמך (“en verdad te hablo”), emplea el mismo par léxico קושט/כדבין (“verdad”/”mentira”) que zanja, en 4Q204 frg. 5 ii, la declaración ברה הואה בקשוט ולא בכדבין. Que dos manuscritos arameos materialmente independientes —uno perteneciente al ciclo del Libro de los Vigilantes, otro al Génesis Apócrifo, sin relación de copia directa entre sí— recurran al mismo par terminológico fijo para zanjar exactamente la misma sospecha (paternidad celestial frente a paternidad humana) demuestra que no se trata de una fórmula incidental de una sola copia dañada, sino de un topos jurídico-narrativo estabilizado en el arameo qumránico del Segundo Templo para resolver dudas de legitimidad filial. Que 1Q20 verse sobre el nacimiento de Noaj y no sobre el de Yeshú no disminuye su pertinencia para el caso de Mateo: la multiplica. El objeto de comparación no es la identidad del niño sino el topos jurídico-narrativo mismo —sospecha de paternidad celestial resuelta mediante juramento de paternidad humana— que ambos relatos comparten, y que 1Q20 documenta con un desarrollo material muchísimo más amplio que cualquier otro testigo arameo del corpus qumránico. Que ese testigo sea, además, textualmente independiente de 4Q204 no debilita su valor probatorio: lo refuerza, porque confirma que la resolución jurada no es un accidente de una sola copia fragmentaria del Libro de los Vigilantes, sino la norma retórica estable del arameo del Segundo Templo frente a ese tipo exacto de sospecha —la misma norma que Mateo 1:20 quiebra punto por punto:  donde Bitenós jura ante un interlocutor humano que el niño no es de “ningún hijo del cielo” (ולא מן כול בני שמין), la voz angélica de Mateo afirma exactamente lo contrario, ἐκ πνεύματός ἐστιν ἁγίου, sin que medie juramento humano alguno que lo corrobore. La duplicación independiente del patrón en dos manuscritos no debilita la comparación tipológica que Richter tendría que descartar: la refuerza.

Que el mismo ciclo narrativo se repita, con variaciones, en 4Q534-536 (Nacimiento de Noaj a-c) y en el texto hebreo 1Q19 (Noaj) —todos ellos catalogados por Machiela como ecos del relato preservado en 1 Enoc 106-107— confirma que la resolución mediante afirmación explícita de paternidad humana no es un detalle incidental de una sola copia dañada del Libro de los Vigilantes, sino un patrón narrativo estable y múltiplemente atestiguado en la literatura aramea qumránica sobre el nacimiento de Noaj. Frente a esa densidad de testigos independientes, el intento de Richter de leer el nacimiento de Yeshú como "reparación" tipológica de esa misma estructura narrativa tendría que explicar por qué, en cada uno de esos testigos, la estructura se resuelve exactamente en la dirección opuesta a la que ella propone. (ver. Machiela, D. (2023). A Handbook of the Aramaic Scrolls from the Qumran Caves. Brill, 32-35, 109-110.)

El relato del nacimiento de Noaj (Noé) en 4Q201, la copia aramea más antigua del Libro de los Vigilantes, proporciona el contexto narrativo que enmarca la sospecha de Lamec con aún mayor precisión. En 4Q201 frg.1 iv líneas 1-5, el texto preserva la cadena de comunicación celestial-terrenal de la siguiente forma:

וְלָמֶךְ אֲמַר מָרְיָא אֲזַל נָא מִיכָאֵל וְאוֹדַע לִשְׁמִיחָזָה וּלְכָל חַבְרוֹהִי דִּי אִתְחַבְּרוּ לְנָשִׁין לְאִסְתָּאֲבָה בְּהוֹן בְּטוּמְאַתְהוֹן דִּי יְבַדּוּן בְּנֵיהוֹן וְיֶחֱזוּן לְאַבְדַן חַבִּיבֵיהוֹן וְאָסְרָהוֹן עַל שַׁבְעִין דְּרִין בְּחוּלֵּי אַרְעָא עַד יוֹמָא רַבָּא דִּי דִינְהוֹן

(“Y al Señor dijo: Ve, Mijael (Miguel), e informa a Shemijazah y a todos sus compañeros que se unieron con mujeres para contaminarse con ellas en su impureza, que destruirán a sus hijos y verán la perdición de sus seres queridos, y serán atados por setenta generaciones en los abismos de la tierra hasta el día grande de su juicio.”)

La terminología empleada en ese pasaje para describir la unión entre los Vigilantes y las mujeres es inequívoca en su connotación ética: לְאִסְתָּאֲבָה בְּהוֹן בְּטוּמְאַתְהוֹן ("para contaminarse con ellas en su impureza"). El campo semántico de la impureza ritual, אִסְתָּאֲבָה de la raíz סאב, que corresponde al hebreo טמא, designa en la literatura qumránica una contaminación que rompe la separación ontológica entre categorías que deben permanecer separadas. Que Richter proponga reencuadrar esa misma estructura de unión entre lo celestial y lo terrenal como tipología positiva para la cristología del nacimiento virginal requiere ignorar precisamente esa carga semántica, que es la que el texto preserva con mayor insistencia.

El fragmento 4Q202 frg.1 ii líneas 2-8 elabora la misma estructura narrativa con una particularidad léxica que merece atención:

וַהֲוִיָּא כַּד שַׂגִּיאוּ בְּנֵי אֲנָשָׁא בְּיוֹמַיָּא אִלֵּין אִתִּילֵדָה לְהוֹן בְּנָת שַׁפִּירָן וְטָבָן וְחַזְוָא לְהֵן עִירַיָּא בְּנֵי שְׁמַיָּא וְאִתְחַמְּדוּ עֲלֵיהֵן וַאֲמַרוּ חַד לְחַד נֵזַל וְנִבְחַר לָנָא נְשִׁין מִן בְּנַת אֲנָשָׁא וְנוֹלֵד לָנָא בְּנִין

(“Y sucedió que cuando los hijos de los hombres se multiplicaron en esos días, les nacieron hijas hermosas y buenas, y las vieron los Vigilantes, los hijos del cielo, y las desearon, y se dijeron el uno al otro: ‘Venid, elijamos esposas para nosotros de entre las hijas de los hombres y engendraremos para nosotros hijos’.”)

El verbo arameo אִתְחַמְּדוּ (“las desearon”) es el equivalente exacto del hebreo חמד, cuyo uso en el Decálogo, לֹא תַחְמֹד (Shemot 20:17, "no codiciarás"), lo sitúa inequívocamente en el campo de la transgresión moral. Que la narrativa enóquica comience la caída de los Vigilantes precisamente con el deseo visual, וְחַזְוָא לְהֵן (“y las vieron”), resulta significativo en el contexto que Richter propone: si hay algún paralelo entre la narrativa enóquica y la mateana, es que en ambos casos un ser celestial se relaciona de forma inusual con una mujer. Pero en el corpus enóquico esa relación es sistemáticamente descrita con terminología de contaminación, deseo ilícito y transgresión ontológica. Que Richter proponga leer el πνϲ αγιου mateano como "reparación" de esa transgresión sin interrogar que el texto qumránico describe la transgresión original exactamente con los mismos elementos estructurales, ser celestial y mujer humana, no es un hallazgo de intertextualidad: es una selección que silencia la valencia semántica más relevante del texto fuente.

La incidencia del fragmento 4Q207 proporciona un tercer nivel de evidencia textual que el trabajo de Richter no considera, aunque debe presentarse con la debida cautela filológica que el propio estado del manuscrito exige. Se trata de un fragmento único, extremadamente exiguo: Machiela documenta que la totalidad de lo conservado de 4Q207 asciende a poco más de una docena de palabras identificables, repartidas en apenas cinco líneas parcialmente descascaradas. Lo que la línea 2 de ese fragmento preserva con certeza documental es el modismo introductorio de visión onírica, ampliamente atestiguado en la literatura aramea de Qumrán:

הָא בְּאַדַיִן חֲזֵי[ת]

(“He aquí que entonces [yo] v[i…”)

—Machiela, D. (2023). A Handbook of the Aramaic Scrolls from the Qumran Caves. Brill, 43-44.

Milik y Drawnel identifican el contenido general de ese fragmento con Enoc etiópico 86:1-3, la sección del Apocalipsis de los Animales que narra simbólicamente la caída de una estrella entre los toros como figura de la rebelión de los Vigilantes. Pero más allá de la fórmula introductoria “he aquí que entonces vi”, el arameo mismo de 4Q207 no conserva las palabras específicas de esa imagen: la escena de la estrella y los toros solo se conoce, en su formulación textual completa, a través de la tradición etiópica posterior, no del manuscrito qumránico, que es demasiado fragmentario para sostener esa cita como si estuviera preservada en arameo. Lo que 4Q207 sí demuestra con certeza documental es que la fórmula visionaria “he aquí que entonces vi” era ya parte del vocabulario técnico arameo de la tradición apocalíptica enóquica en Qumrán, confirmando que el género literario del que depende la imagen —la visión simbólica de la caída celestial como transgresión, no como redención— es genuinamente arameo y anterior a la redacción etiópica final. El argumento estructural se sostiene igual de bien apelando al contenido etiópico como paralelo temático identificado por los propios editores del fragmento, sin necesidad de presentar como preservado en arameo lo que el manuscrito, en su estado actual, no conserva.

En 4Q201 frg.1 vi líneas 3-6, el texto describe las consecuencias de esa mezcla con una formulación que preserva la orientación ética del corpus:

וְכׇל בְּנֵי אֲנָשָׁא יִתְקַשְּׁטוּן וְלֶהֱוֵין כׇּלְּהוֹן מְסַגְּדִין וְכׇל אַמְתָּה תֶּהֱוֵא מְבָרְכָה לִי וְתִתְרְמֵי וְתִדְכָּא כׇּל אַרְעָא מִן כׇּל סָאב וּמִן כׇּל טְמָא

(“Y todos los hijos de los hombres se adornarán y todos se inclinarán, y toda la tierra será para mí bendita y será lanzada y purificada toda la tierra de toda impureza y de toda contaminación.”)

La purificación cósmica que ese texto anticipa no es producida por un nacimiento celestial-terrestre sino por la eliminación de las consecuencias de la mezcla entre categorías ontológicamente separadas. El cosmos enóquico de los fragmentos qumránicos es un universo donde la separación entre lo celestial y lo terrenal es éticamente constitutiva del orden creado: su transgresión produce impureza y requiere purificación, no genera un salvador cuya concepción repita la estructura transgresiva en modo invertido.

Los textos calendáricos 4Q208 al 4Q212, que pertenecen al Libro de los Luminares enóquico, documentan con particular relevancia para el presente análisis la cosmología del mismo corpus que Richter invoca. Según describe Machiela, 4Q208 conserva un tratado computacional altamente formulaico sobre el ciclo de la luna, calculado mediante un sistema de "séptimos" (שביע) y "puertas" (תרע), que especifica tanto la temporalidad como la ubicación espacial precisa de cada fase lunar sobre el horizonte. Una de las fórmulas mejor atestiguadas de ese sistema, compartida con variantes menores por el manuscrito hermano 4Q209 (Enastrb), lee en 4Q208 15.2:

וב]ציר מנ נהורה לשב[יעינ

(“...y] disminuyó de su luz por sé[ptimos…”)

—cf. la fórmula paralela en 4Q209 (Enastrb) 7ii.6: וּבְצִיר מִנְּהוֹרָהּ שְׁבִיעִין חֲמִשָּׁה ("y disminuyó de su luz cinco séptimos")

—Machiela, D. (2023). A Handbook of the Aramaic Scrolls from the Qumran Caves. Brill, 45-48.

Ese sistema no es un dato periférico: documenta que el universo enóquico de la comunidad qumránica era un cosmos ordenado por ciclos de separación precisa entre lo celestial y lo terrestre, computados con una precisión aritmética casi obsesiva —las "puertas" por donde transitan los luminares, y las fracciones exactas, "séptimos", de su luz creciente y menguante. El cosmos que conciben esos textos no es compatible con la cristología de una encarnación del πνϲ αγιου angelomórfico en el seno de Miryam haZonah.

Codex Sinaiticus, folio 200a

El πνεῦμα de esos textos es la voluntad activa del dios de triple personalidad cristiano que opera a través del orden creado, no un ser angelomórfico que traspasa la frontera ontológica entre el cielo y la tierra para engendrar un hijo.

El fragmento 4Q212 frg. 1 iv líneas 11-18 preserva la visión de las Semanas de Enoc con una escatología que tampoco es compatible con la tipología de "reparación" que Richter propone:

וְעִם סוֹפָה יִתְבַּחְרוּן בְּחִירִין לְשָׁהְדֵי קֻשְׁטָא מִן נָצְבַת קֻשְׁטָא עַלְמָא דִּי שַׁבְעָה פַּעְמֵי חָכְמָה וּמַדַּע תִּתְיָהֲבוּן לְהוֹן... וּמִן בָּתְרָה יְקוּם שָׁבוּעַ תְּמִינִי דְּקֻשְׁטָא דְּבֵהּ תִּתְיָהֵב חֲרַב לְכׇל קֻשִּׁיטִין לְמֶעְבַּד דִּין קֻשְׁטָא מִן כׇּל רְשִׁיעִין

(“Y con su fin serán elegidos los elegidos como testigos de la verdad de la plantación de la verdad eterna, a los que serán dados siete veces sabiduría y conocimiento... Y después de ella se levantará la octava semana de la justicia, en la que será dada espada a todos los justos para ejecutar juicio justo sobre todos los malvados.”)

La escatología enóquica que ese fragmento preserva no opera mediante la encarnación de un ser celestial sino mediante la acción de los קֻשִּׁיטִין (“los justos”) en la historia. El agente escatológico de esa tradición es colectivo y actúa dentro del orden histórico, no a través de una transgresión ontológica de la frontera entre lo celestial y lo terrenal que se reencuadre como salvífica. Que Richter proponga leer el relato mateano del nacimiento virginal como continuidad de esa escatología enóquica requiere ignorar que ambas tradiciones operan con estructuras cosmológicas radicalmente distintas en ese punto preciso.

El segundo problema textual que el trabajo de Richter no interroga con suficiente profundidad es el que el análisis de la Peshitta de Mateo 1:23 e Isaías 7:14 expone con precisión filológica irrefutable. El Targum de Yonatan ben Uziel sobre Yeshayahu 7:14 lee:

Ribera Florit, José. Targum Jonatán de los profetas posteriores en tradición babilónica. España: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto de Filología, Departamento de Filología Bíblica y de Oriente Antiguo, 1988. p.76

בְּכֵין יִתֵּין יוי הוּא לְכוֹן אָתָא הָא עוּלֵימְתָא מְעַדְיָא וֻתלִיד בַר וְתִקרֵי שְמֵיה עִמָנוּ אֵל 

(“Por tanto, el Eterno (YVY) mismo os dará una señal; he aquí, una joven (ulemtha’) concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Imanu El”). 

El término arameo עוּלֵימְתָא ("joven") es el equivalente semántico exacto del hebreo עַלְמָה y no de בְּתוּלָה ("virgen"). Ese Targum es contemporáneo del entorno apocalíptico del Segundo Templo que Richter invoca como matriz del Evangelio de Mateo: es el mismo Yonatan ben Uziel discípulo de Hilel HaZaken que el Talmud Bavlí Sukah 28a y Bava Batra 134a sitúan como la figura más destacada del círculo hilelita. Que ese traductor, operando en el mismo entorno lingüístico y teológico que Richter describe como contexto del Evangelio de Mateo, haya elegido עוּלֵימְתָא (νεᾶνις) y no בְּתוּלְתָא (παρθένος) para verter el hebreo עַלְמָה de Yeshayahu 7:14 no es un dato periférico: es la huella léxica de lo que ese entorno entendía que el texto decía.

La dependencia estructural de la Peshitta siríaca de Mateo 1:23 sobre la Pseudo-LXX alejandrina, y no sobre el Targum arameo, queda documentada en la propia sintaxis: ܗܐ ܒܬܘܠܬܐ ܒܿܛܢܐ ܘܝܿܠܕܐ ܒܪܐ (“he aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo”) sigue el orden de ἰδοὺ ἡ παρθένος ἐν γαστρὶ ἕξει καὶ τέξεται υἱόν y no la estructura del Targum הָא עוּלֵימְתָא מְעַדְיָא וֻתלִיד בַר, donde el verbo arameo מְעַדְיָא ("que ha de concebir") preserva el aspecto inceptivo del hebreo הָרָה sin la connotación virginal que παρθένος introduce. El traductor siríaco de la Peshitta eligió ܒܬܘܠܬܐ (betulta, "virgen") para traducir παρθένος exactamente porque estaba traduciendo del griego y no del arameo targúmico: su dependencia de la cadena textual alejandrina, y no del Vorlage semítico, es verificable término por término.

El Evangelio hebreo de Mateo según el manuscrito de Shem Tov, conservado en la Biblioteca Laurentian Medicean en el Plutei_02.17 folio 134v, lee: הִנֵּה הָעַלְמָה הָרָה וְתֵלֵד בֵּן וְקָרָאת שְׁמוֹ עִמָּנוּאֵל שֶׁר''ל עִמָּנוּ אֱלֹהִים (“he aquí que la joven concibe y dará a luz un hijo, al que llamará Emanuel, que significa Dios con nosotros”), usando הָעַלְמָה y no הַבְּתוּלָה. El manuscrito de Du Tillet de 1555 hace lo mismo: הִנֵּה הָעַלְמָה הָרָה וְיֹלֶדֶת בֵּן וְקָרָאת שְׁמוֹ עִמָּנוּאֵל (“he aquí que la joven está embarazada y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel”). Que las versiones hebreas del propio evangelio, tanto el de Shem Tov como el de Du Tillet, lean הָעַלְמָה siguiendo el texto masorético mientras las versiones griegas y siríacas leen παρθένος/ܒܬܘܠܬܐ siguiendo la Pseudo-LXX alejandrina documenta con precisión textual que la cristología del nacimiento virginal es un producto de la cadena de transmisión griega y no del entorno semítico que el trabajo de Richter pretende invocar como contexto. R' Yosef Albo en el Sefer HaIkarim ma'amar 3:25 señaló esto con la lucidez que produce el conocimiento directo del texto hebreo:

ספר עקרים‬‎. N.p.: Al yede Ḳalonmus ben Mardokhay Yafeh, 1597.

כמו מה שנזכר בפרק א׳ למאטיב שנולד ישו מבתולה לקיים מה שנאמר הנה העלמה הרה, והוא מפורסם וידוע לכל יודע ספר ואפילו לתינוקות של בית רבן שהפסוק הזה נאמר לאחז בכמו ת״ר שנה קודם ישו לאות על אבדן מלכות ארם ומלכות ישראל וקיום מלכות יהודה ביד מלכי בית דוד, ואיך יהיה לידת ישו מבתולה אות לאחז. 

(“Tal como lo que se menciona en el capítulo 1 de Mativ (Mateo), que Yeshú nació de una virgen (betulah) para dar cumplimiento a lo que está dicho: "He aquí que la joven está encinta"; y es notorio y sabido por todo aquel versado en las Escrituras, e incluso por los niños de la escuela, que este versículo fue dicho a Ajaz aproximadamente seiscientos años antes de Yeshú, como señal de la perdición del reino de Aram y del reino de Yisrael, y de la preservación del reino de Yehudah en manos de los reyes de la Casa de David. Y [siendo así], ¿Cómo podría ser el nacimiento de Yeshu de una virgen (betulah) una señal para Ajaz?”). 

El argumento de Albo tiene cinco siglos y ninguna intertextualidad enóquica lo ha resuelto porque no se resuelve con intertextualidad: se resuelve con lexicografía hebrea elemental que cualquier diccionario bíblico desde Gesenius hasta Koehler-Baumgartner confirma sin ambigüedad.

El tercer punto que el trabajo de Richter elude sistemáticamente es el que la propia conclusión de ese trabajo señala involuntariamente: 

“si bien estos aspectos del relato de la infancia de Jesús según Mateo pueden entenderse como de significado teológico y desarrollarse de manera comprensible en su Evangelio sin conocer la tradición de los Vigilantes de 1 Enoc”. 

Esa concesión disuelve la tesis. Si el relato mateano puede entenderse plenamente sin la tradición enóquica, entonces la intertextualidad que el trabajo construye no es un descubrimiento hermenéutico sino una proyección retrospectiva. El paralelo tipológico no está en el texto de Mateo: está en el ojo del intérprete que lo busca y lo encuentra porque lo necesita encontrar. Eso es precisamente lo que la apología cristiana de todas las épocas y denominaciones ha practicado con los textos del Tanaj: mesiánicos, natzratim, sectarios de Raíces Hebreas del Cristianismo, dispensacionalistas y biblistas académicos de orientación apologética comparten esa estructura de lectura, aunque la ejecuten con distintos grados de sofisticación formal. La sofisticación no cambia la naturaleza del procedimiento.

Lo que los textos, leídos en su contexto sin ese filtro, efectivamente documentan puede resumirse con precisión filológica. Mateo 1:16 presenta a un hombre cuya genealogía davídica no puede transmitirse al niño cuyo nacimiento narra. Mateo 1:23 cita la Pseudo-LXX alejandrina con παρθένος para traducir el hebreo עַלְמָה, divergiendo del Targum arameo עוּלֵימְתָא que el entorno lingüístico semítico del período, incluyendo el entorno enóquico que Richter invoca como contexto, habría reconocido como equivalente natural. Los manuscritos hebreos del propio evangelio, tanto el de Shem Tov como el de Du Tillet, leen הָעַלְמָה siguiendo el texto masorético, documentando que la elección de παρθένος es producto de la cadena de transmisión griega y no de un Vorlage hebreo o arameo que leyera בְּתוּלָה. El corpus qumránico invocado como contexto enóquico, específicamente 4Q204 frg.5 ii con su formulación ברה הואה בקשוט ולא בכדבין (“es en verdad su hijo, y no en mentira”), —una fórmula que, como muestra el propio manuscrito, el escriba marcó con la única aparición de la forma enfática הואה en toda la copia—, presenta la corrección explícita de la hipótesis de paternidad celestial, inversamente simétrica a la que Mateo 1:20 introduce, y ese mismo patrón se repite de forma independiente en el Génesis Apócrifo, en el ciclo de Nacimiento de Noaj (4Q534-536) y en 1Q19. Y los textos calendáricos 4Q208-4Q212 documentan un universo enóquico donde la separación entre lo celestial y lo terrenal es éticamente constitutiva del orden creado, computada con precisión aritmética, no un marco tipológico que anticipe su transgresión salvífica. 

Que los biblistas continúen buscando en 1 Enoc, en los paralelos tipológicos del Segundo Templo y en las estructuras narrativas apocalípticas los marcos para justificar lo que el texto de Mateo mismo documenta como contradicción interna entre genealogía davídica y nacimiento no davidiano no es un fenómeno académico nuevo. Es la continuación de un proyecto que tiene dos milenios: hacer que el origen ilegítimo de Yeshú, que el propio texto mateano no puede resolver sin producir el nudo lógico entre genealogía davídica y paternidad no davidiana, parezca una profundidad teológica en lugar de un problema histórico. El aparato académico de la intertextualidad enóquica es la versión contemporánea y más sofisticada de ese proyecto. Lo que los textos dicen, cuando se los lee en hebreo, arameo y griego sin ese filtro apologético, es considerablemente más preciso y considerablemente menos confortable para quienes necesitan que digan otra cosa.

אֲנִי ה לֹא שָׁנִיתִי (Malají 3:6, “Yo, el Eterno, no cambio”).

Eso incluye no cambiar la terminología léxica del hebreo bíblico para acomodar cristologías que sus propios autores habrían rechazado, y no cambiar el arameo targúmico עוּלֵימְתָא por ܒܬܘܠܬܐ sin dejar rastro textual de la sustitución. Los textos dejan ese rastro. La lexicografía lo preserva. Y ninguna tipología enóquica lo borra