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5/23/2023

¿El Código Real es un plagio de la Biblia Reina Valera Revisada 1960? ¿La versión hebrea del Código Real es un plagio de la traducción de Delitzsch?



 Artículo elaborado en coordinación con el sitio Neshamot Deot.

El pastor Daniel Hernández, conocido como D.A. Hayyim o Dan Ben Abraham, ha asegurado que su adaptación del Nuevo Testamento del Código Real se basa en traducciones de los manuscritos hebreos, arameos y griegos más antiguos y fiables, guiados por el pensamiento hebraico del primer siglo. Sin embargo, la crítica es un tema recurrente; el Doctor Gary Shogren, experto en Exégesis del Nuevo Testamento por el Kings College, indica que el Código Real es una paráfrasis de Reina Valera de 1960 ¿Es cierto esto? 


Daniel Hernández (D.H) afirma en su portada que el “Código Real” es una versión textual hebraica del Nuevo Testamento, posteriormente dulcifica esto y en sus fuentes que utilizó para la presunta traducción menciona el “Códice Shem Tov” correspondiente al año 100-1300, el “Códice Mazoreta Hebraico 132” de la Biblioteca Nacional de París, y por otra parte puntualiza sobre las características de la presunta traducción mencionando que ‘examinó el trabajo del Nuevo Testamento hebreo de Franz Delitzsch, comparando la versión de 1877 con la versión revisada de 1970’. Sin embargo, es bien sabido que el trabajo de Franz Delitzsch es una traducción de todo el Nuevo Testamento del griego al hebreo; la versión de Franz Delitzsch no corresponde a ningún original hebreo antiguo. Tradujo el mismo Nuevo Testamento griego al hebreo. En consecuencia, no existe una supuesta conexión entre Delitzsch y cualquier material fuente hebreo antiguo hipotético. 

Por otra parte, los supuestos Códices que menciona, el supuesto “Códice Shem Tov” es un Manuscrito que corresponde a una traducción del Evangelio de Mateo del catalan al hebreo hecha por Shem Tov Ibn Shaprut la cual fue incluida en la obra anti-cristiana Evan Bohan. Mientras que el supuesto “Códice Mazoreta Hebraico 132” tampoco es un texto original del Nuevo Testamento, o del Evangelio de Mateo. (ver. Niclós Albarracín, J.-V. (2018). El evangelio de san Mateo en hebreo: (en la edición del Eben Boḥan de Shem Ṭov ibn Shapruṭ - s. XIV). Aben Ezra Ediciones. Madrid. p.18.)


El 'Mateo de Du Tillet' es una traducción del Evangelio de Mateo al hebreo, conocido como Heb.MSS.132, y se encuentra en la Biblioteca Nacional de París. Obtenido por el obispo Jean du Tillet de judíos italianos durante una visita a Roma en 1553, fue publicado en 1555 con una edición de Jean Mercier (hebraísta) más una versión latina dedicada al cardenal Charles de Guise. 

Es interesante que D.H mencioné que en su traducción textual hebraica fue fiel al criterio textual del Textus Receptus, sin embargo, Daniel Hernández omite mencionar que el Textus Receptus es un texto griego del Nuevo Testamento. Es sorprendente que él afirme que su traducción también supuestamente corresponde a una traducción de manuscritos arameos antiguos; sin embargo, en la especificación de su obra no se hace referencia a que haya consultado la Peshitta o Codex Sinaiticus Syriacus, los Evangelios Curetonianios (Vetus Syra), ni siquiera en sus notas al pie se cita alguna referencia de traducciones arameas. Es decir, las fuentes hebreas en las que se centra la obra de Daniel Hernández son traducciones hechas del griego al hebreo pero ninguna de ellas son textos originales como él afirma. Hasta aquí, las fuentes que supuestamente utilizó D.H son 3.6% traducciones medievales del Evangelio de Mateo, 48.2% de la traducción que hizo Franz Delitzsch, y 48.2% del texto griego del Textus Receptus, y ningún texto arameo del Nuevo Testamento. 


Este resultado es hecho con base a la información proporcionada por el mismo D.H. en su versión del idioma español. 


¿Existen evidencias de plagio en el Código Real de D.H.?

El Doctor Gary Shogren, experto en Exégesis del Nuevo Testamento por el Kings College, indica que el Código Real es una paráfrasis de Reina Valera de 1960, sin embargo, en la búsqueda que hicimos sobre aquel hallazgo pero no encontramos muestras tangibles de tal suposición. Por lo que decidimos hacer un ejercicio de comparación de textos entre el ‘Código Real’ con la Biblia Reina Valera Revisada 1960 por medio de la herramienta Copy Leaks. 

Tal herramienta de AI nos proporciona tres criterios para detectar plagios, tales criterios de análisis son: Match: Suma Total de Plagio, Idéntico: Coincidencias idénticas de un texto, Cambios menores: Con variaciones pequeñas, Parafraseado: Significado cercano pero se utilizaron diferentes palabras. 


Por tanto, se tomaron de forma aleatoria 4 capítulos del Código Real en comparación con el texto de la Biblia Reina Valera Revisada 1960 con el objetivo de corroborar la hipótesis del Doctor Gary Shogren en la que sostiene que el C.R. es una paráfrasis de la RVR1960 o si se trata de un plagio. 

 

Evangelio de Marcos, capítulo 1, de la RVR 1960 con Meir 1 del Código Real, se encontró que posee un 70.1% de plagio de la RVR 1960, cuyo desglose es: 

12.5% Idéntico, 9.2% Cambios menores, 48.4% Con significado relacionado (donde se cambiaron algunas palabras):


Evangelio de Juan, capítulo 1 de la RVR 1960 con Yojanan 1 del Código Real, se encontró que posee un 67.2% de plagio de la RVR 1960, cuyo desglose es: 

12.6% Idéntico, 5.7% Cambios menores, 48.6% Con significado relacionado (donde se cambiaron algunas palabras):



Evangelio de Lucas, capítulo 13  de la RVR 1960 con Hilel 13 del Código Real, se encontró que posee un 72.5% de plagio de la RVR 1960, cuyo desglose es: 

5.5% Idéntico, 12.8% Cambios menores, 54.1% Con significado relacionado (donde se cambiaron algunas palabras):


Evangelio de Mateo, capítulo 7 de la RVR 1960 con Mattityahu 7 del Código Real, se encontró que posee un 69.3% de plagio de la RVR 1960, cuyo desglose es: 

10.9% Idéntico, 11.7% Cambios menores, 46.7% Con significado relacionado (donde se cambiaron algunas palabras):


El promedio de plagio del Código Real en su versión hispana es de 69.77%, y se desglosa: 10.38% Idéntico, 9.85% Cambios menores, 49.45% Con significado relacionado (donde se cambiaron algunas palabras).


Los datos nos confirman que un 69.77% de las frases del Código Real, están plagiadas de la Biblia Reina Valera Revisada 1960 y evidencian una flagrante deshonestidad por parte de su creador el pastor Daniel Hernández. No hay ninguna prueba que indique que se trate de una traducción directa del hebreo, arameo o griego; por tanto, concluimos que tal afirmación es ficticia e ilegal. El Código Real es un producto fraudulento cuyas características deben ser cautelarmente consideradas antes de su adquisición. No es absolutamente raro que D.H. haya utilizado la RVR1960 debido a que es la versión más aceptada por todas las iglesias protestantes de Latinoamérica y España.


El Código Real de Daniel Hernández se presenta en la versión en hebreo solo ocasionalmente en su canal de YouTube. Aunque hay un vídeo titulado "Ustedes citan mal las Escrituras", no existen materiales ni formularios adicionales para demostrar el contenido y mérito del Nuevo Testamento Hebreo que presuntamente está traducido por Daniel Hernández. Además, aunque hay una charla llamada "Conociendo Nuestra Literatura Rabínica" (sic), aquí tampoco se promueve la obra original.

También es notable el hecho de que cuando Daniel Hernández cuando presenta su crítica apologética hacía el judaísmo rabínico, hace referencia a textos traducidos y leídos, en lugar de usar la versión con caracteres hebreos. Estas acciones ponen en duda su compromiso con su obra hebraica la cual fue traducida al español para ser liberada como el Código Real.


Dando el beneficio de la duda que realmente D.H. tuviera aquellos códices hebreos y arameos antiguos y que los tradujera del hebreo al español, decidimos consultar su texto hebreo del “Código Real” el cual aparece con el nombre de: 

הצופן המלכותי לבית דוד 

(El códice real de la casa de David). 

Sin embargo, la presente versión hebrea del Código Real es una traducción de los textos hebreos y arameos con el pensamiento de los Jajamim (rabinos) del siglo I, tal como se lee en la misma portada de tal libro:

תרגום כתבי היד העתיקים עבריים וערמיים לפי מחשבת הוגי הדעות וחכמינו מהמאה הראשונה לספירה

(Traducción de los antiguos manuscritos hebreos y arameos según el pensamiento de nuestros pensadores y sabios del siglo I d.C.)

Por otra parte, en la página 2, menciona que los traductores ficticios fueron el Dr. Jacob Friedman (יעקב פרידמן), Dr. R. Kurzweil (ר. קורצוויל) y el Dr. Yoav Singer (יואב זינגר), es decir, es presuntamente una traducción del español al hebreo. Al leer la introducción que comprende de las páginas 5 a la 33 que D.H. encomendó a los traductores plasmar trivialidades de su pensamiento en el que habla del supuesto contexto histórico en el que se desarrolló Yeshú y el Nuevo Testamento. 

Incluso en la sección de la Introducción no especifica las fuentes que utilizó, tampoco las razones por las cuales él cambió los nombres de los libros del Nuevo Testamento, o sobre términos comunes como Besorah (Evangelio) por Mesorah (tradición). 


En el caso de la versión hebrea del “Código Real” hicimos el mismo ejercicio de detección de plagio con el objetivo de saber si tal texto hebreo era una traducción del español al hebreo, o si se trataba de un plagio de alguna traducción al hebreo del Nuevo Testamento. Por tanto, se tomaron de forma aleatoria 4 capítulos del Código Real en hebreo en comparación con la traducción del griego al hebreo hecha por Franz Delitzsch.

Nuevo Testamento Hebreo de Delitzsch,
12ª edición, Berlín 1901 (imágenes escaneadas)

Tanto Neshamot Deot y nosotros teníamos la hipótesis que el trabajo de D.H. que mandó hacer en Israel era una paráfrasis del trabajo de Delitzsch, sin embargo, al utilizar otra herramienta de AI de detección de plagio encontramos que se trata de un plagio alarmante. Para este ejercicio utilizamos la herramienta Plagscan


Evangelio de Marcos, capítulo 2 de Delitzsch, en comparación con la traducción del C.R, del libro Meir capítulo 2, se encontró que posee un 47.0% de plagio del trabajo de las traducciones de Delitzsch: 42.6% condice con la traducción de Delitzsch de la "Versión Negev" revisada que se basa en la 8ª edición de 1885. 19.2% de la la traducción de Delitzsch de la 12ª edición de 1901. 

Código Real, Meir 1.
Traducción del Nuevo Testamento de Franz Delitzsch, Marcos 1 


Evangelio de Juan, capítulo 21 de Delitzsch, en comparación con la traducción del C.R, del libro Yojanán capítulo 21, se encontró que posee un 38.1% de plagio del trabajo de otras traducciones cristianas: 38.1% condice con la traducción de Bible Got, la cual utiliza la traducción de Delitzsch como borrador. 19.2% de la traducción de Word project la cual utiliza la traducción de Delitzsch como borrador, y 38.1% coincide con la traducción de Biblia Online la cual también utiliza la traducción de Delitzsch como borrador. 


Evangelio de Lucas, capítulo 13 de Delitzsch, en comparación con la traducción del C.R, del libro Hilel capítulo 13, se encontró que posee un 48.3% de plagio del trabajo de las traducciones de Delitzsch: 46.5% de la traducción de Word project la cual utiliza la traducción de Delitzsch como borrador. 46.5% condice con la traducción de Bible Got, la cual utiliza la traducción de Delitzsch como borrador. 



El Apocalipsis, capítulo 2 de Delitzsch, en comparación con la traducción del C.R, del libro Marot Elohim 2, se encontró que posee un 45.1% de plagio del trabajo de las traducciones de Delitzsch.



El Apocalipsis, capítulo 4 de Delitzsch, en comparación con la traducción del C.R, del libro Marot Elohim 4, se encontró que posee un 50.7% de plagio del trabajo de las traducciones de Delitzsch


Evangelio de Mateo, capítulo 5 de Delitzsch, en comparación con la traducción del C.R, del libro Mattityahu capítulo 5, se encontró que posee un 33.6% de plagio del trabajo de otras traducciones cristianas: 25.0% condice con la traducción de Bible Got, la cual utiliza la traducción de Delitzsch como borrador. 25.0% de la traducción de Moja Biblia la cual utiliza la traducción de Delitzsch como borrador, y 22.2% utiliza la traducción de Delitzsch como borrador. 



Con la herramienta Freetool que compara documentos para detectar plagios, se encontró que la Traducción de Delitzsch del capítulo 5 del Evangelio de Mateo existen 628 palabras, y al hacer la comparativa con la versión del Código Real del mismo capítulo, se encontró que los traductores de Daniel Hernández eliminaron 261 palabras de la traducción original de Delitzsch (41.6%) conservando el 23.6% del texto de Delitzsch, y añadieron 219 palabras al texto original lo que es el 34.9%. 


Al analizar la comparativa del texto hebreo del Evangelio de Mateo de Shem Tob con el texto hebreo del Códice Real de Daniel Hernández, encontramos que al hacer el análisis del Ms. Heb de Shem Tob existe un total de 592 palabras que corresponden al capítulo 5 de Mateo, y al hacer la comparativa con la versión del Código Real del mismo capítulo, se encontró que los traductores de Daniel Hernández no incluyeron 466 palabras de la traducción original de Shem Tob (42.3%) conservando el 11.4% del texto de Shem Tob, y añadieron 509 palabras al texto original lo que es el 46.2%. 



Esto significa que D.H. no utilizó como fuente el texto de Shem Tob, ya que únicamente coincide con un 11.4% de tal obra. 

Por ejemplo, en el texto de Shem Tob correspondiente a Mateo 5:17 dice:

בעת ההיא אמר יש''ו לתלמידיו אל תחשבו שבאתי להפר תורה [או להפר באתי לא הנביאים התורה] אלא להשלים

Mientras que la traducción de D.H dice:

אל תדמו בנפשכם שבאתי להפר את התורה כי אמת אומר אני לכם 

Daniel Hernández está comunicado a sus clientes es que utilizó códices hebreos muy antiguos, sin embargo, en el caso del Evangelio de Mateo de Shem Tob no lo utilizó, es por ello que en promedio 36.60% procede del trabajo de Delitzsch, y el 40.55% en promedio es una traducción de versión española del C.R., la cual es un plagio de la RVR1960 que contiene su propia interpretación y un 22.85% es procedente de otras traducciones del Nuevo Testamento. 


Con un promedio de 43.80% de plagio, la versión hebrea de El Código Real de Daniel Hernández realmente se destaca. Daniel Hernández, siendo un novato en la lengua y cultura hebrea, decidió crear su propio Nuevo Testamento plagiando la obra de Franz Delitzsch. No solo no presentó su propio texto en hebreo, sino que es evidente que ha estado mintiendo al público al presentar su libro como parte de códices antiguos. Por lo tanto, Daniel Hernández ha intentado engañar a los evangélicos con su libro falso, y ahora pretende continuar con sus mentiras mediante una versión supuestamente antigua pero desacreditada del Nuevo Testamento que él mismo creó.

Con estos hechos ahora conocidos, todos podemos estar seguros de que Daniel Hernández tiene intención de engañar a la comunidad judía con una traducción falsa del Nuevo Testamento.



10/10/2011

La versión hebrea del N.T de Franz Delitzsch ¿original en hebreo?


El judaísmo mesiánico y el mundo hebreo-cristiano latinoamericano aseguran que no utilizan las escrituras griegas del Nuevo Testamento, y que por el contrario utilizan supuestos escritos “hebreos”; ¿Cuáles son las supuestas fuentes hebreas? La respuesta que dan ellos, es la versión del Profesor Franz Delitzsch (Franz Julius Delitzsch). Se ha de mencionar que los amerindios mesiánicos y mestizos mesiánicos en América Latina al no saber hebreo no entienden que el texto de Delitzsch es una traducción del griego al hebreo, como se lee en la misma portada de tal libro:
נעתקים מלשון יון ללשון עברית
(Traducciones del idioma griego para el idioma hebreo)

Independientemente de las declaraciones que han dado diversos rabino contemporáneos en el que se advierte la utilización de tales libros, como lo expresa Rav Jaim Navon Shlit"a: "ספרי "הברית החדשה" שמודפסים בעברית נועדו למטרה אחת בלבד - לגרום ליהודים לעבור על דתם." ([En los] "Libros" [del ]Nuevo Testamento "están impresos en hebreo significa para un solo propósito -. Judíos para hacer pasar a su religión") o la advertencia que hiciera el Rav Shlomo Aviner Shlit”a: "יש להלחם במסיון בכל תוקף. הפעילות של המסיונרים בארץ נעשית אקטיבית יותר ויותר. אני בעד שיעבירו את חוק איסור ההמרה (“El misionerismo debe ser combatido con fuerza. La actividad misionera en Israel cada vez más activa. Estoy a favor de aprobar la ley que prohíbe la conversión [al cristianismo]….”), así como la mitzvha ta’aseh (mandamiento positivo) de quemar estos libros de idolatría del Nuevo Testamento (TB Julin 13a: ספרי קוסמין פירותיו טבלין וי"א) considero pertinente explicar los constantes errores en quince años de la traducción y misionerismo de Franz Delitzsch, así como los intereses económicos y del empoderamiento que aspiraba el cristianismo-protestante sobre la pujante comunidad judía alemana.
Gustaf Dalman en su artículo “The Hebrew New Testament of Frantz Delitzsch”  explica que en la traducción hecha por el hebraísta Franz Delitzsch hubieron numerosos errores en su primera edición impulsada por la "London Society for Promoting Christianity amongst the Jews" en 1817, indicando que el misionero Delitzsch en 1838 solicitó una nueva traducción en “Wissenschaft, Kunst, Judenthum”. Posteriormente en el año de 1865 se le concede hacer una traducción parcial a los textos de Mateo, Santiago, Hebreos y Apocalipsis (S. u. H. III 7, 91). En el marketing-misionero del siglo XIX explica el cristiano G. Dalman que el misionero Delitzsch trató de hacer una especie de midrash sobre la Epístola a los Romanos con un comentario pseudo-rabínico que apareció en el verano de 1870 (S. u. H. VIII. 75). Sin embargo, tal trabajo no obtuvo una acogida entre la comunidad judía de Baviera y Noruega ya que para el año de 1874 anunció que necesitava revisar de fondo su traducción defectuosa al Evangelio de Mateo. ( S. u. H. XI. 129) Como podemos notar, el misionerismo del siglo XIX consideraba vital tener un corpus básico del Nuevo Testamento pro-judío para poder evangelizar a la comunidad judía, por ello Franz Delitzsch le apostaba a la utilización de textos hebreos como el Evangelio de Mateo, Romanos bajo una visión “rabínica”, Santiago y el libro de Apocalipsis, para ello, explica el mismo Gustaf Dalman, Delitzsch contrato a ciertos judíos a sueldo para realizar traducciones de determinadas secciones de tales libros cristianos, que por ello en el año 1876 tuvo problema de liquidez para pagarles. (S. u. H. XIV 242ff) En el ideal de Delitzsch estaba el hacer un corpus hebraico del N.T que pudiera servir para revisión y crítica. Para ello, el misionero Delitzsch recurrió a la pluma de los profesores Levey en Breslau, Kaufmann en Budapest, Kautzsch en Basilea y el Dr. Biesenthal en Leipzig hicieron sugerencias para corregir el texto defectuoso.  Dalman menciona que para la primera traducción que hiciera del N.T se basará en el Codex Sinaiticus, tal como hoy en día vuelven a implementar la misma técnica los misioneros cubano-venezolanos de los natzratim, o de los biblistas de la Universidad Teológica del Caribe, Moriah International Center, entre otras organizaciones misioneras. Para la segunda traducción (o enmiendas) Delitzsch llegó a la conclusión de que el texto del Códice Sinaítico, que se adoptó originalmente como base para la traducción, no era adecuado para el propósito de tener un texto que sirviera para las academias cristianas de crítica, y decidió, de acuerdo con el deseo de la Sociedad Bíblica, realizar el Textus Receptus, y para agregar solo las variantes más importantes del Códice Sinaítico entre paréntesis. (S. u. H. XV 222ff). A fines del otoño de 1878, apareció la segunda edición, traducida sobre este nuevo principio. (S. u. H. XVI 55ff). En febrero de 1880, se publicó la tercera edición (S. u. H. XVII I86f) y en otoño de 1881, la cuarta (S. u. H. XVIII 201f), a la que el Dr. Baer en Biebrich y el Prof. Driver en Oxford había hecho las contribuciones importantes. El texto de esta cuarta edición fue electrotipado y se repite en otras cinco ediciones, con ligeras alteraciones.
Como podemos ver, en este siglo las sociedades cristiano-protestante invirtieron un gran recurso de traductores, académicos universitarios para obtener un texto que fuera irrefutable ante la comunidad judía y así eficientizar las conversiones por medio de tal labor. Esto nos recuerda al trabajo que hizo en su tiempo el confesor de la reina Isabel la Católica, el cardenal Cisneros quien tradujo al árabe los primeros catecismo para poder convencer a la población musulmana del reino de Granada despues del año 1492.
Regresando a nuestro tema, en un artículo escrito en inglés, "The Hebrew New Testament" de Leipzig, 1883, Delitzsch presentó una serie de correcciones importantes que, sin embargo, recibieron un reconocimiento parcial en la edición estereotipada; aunque fueron plenamente reconocidos en la nueva octava edición de 1885, que, por lo tanto, hasta la undécima edición, que acaba de aparecer, representaba la forma más avanzada del texto.
Posteriormente, y especialmente a raíz de las correcciones propuestas por los mumarim J. Kahan y J. Lichtenstein en Leipzig, y A. B. Ehrlich en Nueva York, Delitzsch estaba convencido de la necesidad de una revisión extensa de su trabajo. Esto lo llevó a cabo a pesar de su creciente debilidad y su plan era tan completo que podía darle al texto actual una nueva traducción. La revisión exhaustiva de todo el Nuevo Testamento se completó provisionalmente cuando la parálisis obligó al anciano de setenta y seis años a dejar la pluma y confiar la finalización del trabajo a misioneros más jóvenes.
Delitzsch había estado estrechamente relacionado con su obsesión de tener un Nuevo Testamento hebreo que estuviera a la altura de la misma Torah por lo que invirtió veinte años en su manía evangelizar a la comunidad judía cuyo único objetivo era el de convertir judíos a la avodah zarah de Yeshu.
Al hacer un análisis de la traducción del Nuevo Testamento en Hebreo de Delitzsch podemos apreciar entonces que los misioneros dieron prioridad al Codex Sinaiticus, en segundo plano utilizaron el Textus Receptus el cual aparece en corchetes, así como se pusieron notas de pie de página para tratar de explicar las variantes de la traducción misionera. Se hizo de tal forma, explica Dalman, ara que el lector ingenuo judío evitará molestias al leer tal traducción.

Des-helenizar el Nuevo Testamento para hacerlo mas judío.
Un dato interesante que proporciona Dalman, es que Delitzsch quería eliminar todo indicio griego o latino para así alcanzar la pureza en la traducción al hebreo del N.T, por ello en 1892 solicitó que se reemplazará la del Apocalípsis de Juan en el que se había omitido el nombre de Juan (Yojanan), así como quería suprimir el título de Apocalipsis lesou Xristou. Delitzsch nuevamente quería enriquecer tal texto incorporando una serie notas prácticas, que deberían corregir las malas interpretaciones de los próximos lectores judíos, afortunadamente tales notas no aparecieron y fueron dejados en el olvido (S. u. H. XXVII 74).

Matizar las citas neotestamentarias acorde al texto masorético.
Explica Dalman que para la ortografía del hebreo de las citas bíblicas del TaNa”J (Biblia Hebrea), el cristiano Baer adoptó tal modelo para no perturbar a los lectores judíos y así evitar sospecharan que el texto neotestamentario que evocaba al TaNa”J tuviera diferencias con el texto masorético. Tanto Dalman como Delitzsch coinciden que la parte más difícil de mi trabajo editorial se encuentra, en la práctica, en el ámbito del lenguaje, ya que ellos querían un corpus hebraica del Nuevo Testamento que debía darse casi como si fuera el presunto texto original que sueñan los misioneros hebraístas-cristianos. Dalman y Delitzsch expresaban que es imposible saber si Yeshu pensaba en términos arameos o hebreos de la época del siglo I; para los misioneros hebraístas del siglo XIX tuvieron que construir las epístolas de los apóstoles con base al lenguaje del libro de Ben Sira (בן סירא), para la Espistola de Santiago (ahora llamada “Igeret Ya’acov”) se utilizó el hebreo que aparece en el libro de Tehilim (Salmos), mientras que para las epístolas del apóstata de Pablo de Tarso (Parvah Amgoshí) utilizaron las estructuras lingüísticas del hebreo de Shir HaShirim (Cantar de los Cantares) de Shlomoh HaMelej, todo este esfuerzo para convertir al judío en un idolatra y así los misioneros empoderarse sobre una comunidad judía desinformada o asimilada ligeramente a la cultura popular europea.

Otra de las estrategias utilizadas por el misionero Delitzsch fue el incorporar estructuras lingüísticas que van desde el libro de Tehilim hasta el hebreo culto de la Mishnah (los cuales están separados por  tres o cuatrocientos años), explica Dalman:
“Delitzsch se ha esforzado por construir a partir del hebreo, de todos los períodos de su historia, hasta el final de la Mishna, un dialecto que sería adecuado para convertirse en el instrumento para el mundo del Nuevo Testamento.”
-Dalman Gustaf, The Hebrew New Testament, Vol. 15, No. 3/4 (Sep. - Oct., 1892). p 148.
En la manía que tenía Delitzsch quería incluir expresiones lingüísticas no solo del nuevo hebreo de la Mishna y del Midrash más antiguo, ya que él consideraba que era el dialecto presuntamente más cercano al estilo del Nuevo Testamento, con tal revés, complejiza su propia traducción principal y quedó avergonzado por esta multiplicidad de cambios lingüísticos en sus traducciones cuyo fin era la conversión de la comunidad judía para Yeshu.

Algo similar ha pasado con la traducción contemporánea del mumar Isaac Salkinson quien publicó con un hebreo clásico el Nuevo Testamento sin poder reproducir con precisión en el hebreo del TaNa”J. Confiesa Dalman que para los misioneros Delitzsch y Salkinson les es difícil traducir términos griegos vulgares al lenguaje rabínico del Talmud y el Midrash, debido a la combinación de expresiones idiomáticas que resultan perturbadoras para los estudiosos bíblicos. El mismo Dalman manifiesta que existieron un total de 11 traducciones, enmiendas y correcciones al texto traducido al hebreo, en la que se hizo una campaña de distribución de ejemplares del Nuevo Testamento hebreo tal como se ve a continuación en la tabla que expone Dalman:

Es interesante ver que los misioneros del siglo XIX, imprimieron un total de 49,230 copias del N.T en hebreo, considerando que entre los años 1871 al año 1910 había un promedio de 563,500 judíos en Alemania, es decir los misioneros llegaron a un 8.74% de la población judía alemana, el año que mayor tuvieron actividad entre la comunidad judía fue el año 1888 en Berlín.



Del año 1877 al 1892 los ataques misioneros se centraron en Berlín un 74.61% y el 25.39% en Leipzig. Las campañas misioneras en Berlín en la que se llegaron a distribuir un total de 36,730 volúmenes del Nuevo Testamento Hebreo corresponde a que la comunidad judía en Berlín estaba compuesta por una mayoría reformista (60%) y una pequeña minoría ortodoxa (40%) que permaneció unida. El promedio de las campañas evangelizadoras en 15 años era de distribuir tales libros cada año y medio con un promedio de 4,475 volúmenes de tal traducción. Al parecer el único año en el que se vio afectada la misión protestante entre la comunidad judía fue el año de 1885. Pareciera que la técnica de los misioneros en el siglo XIX se centraba en círculos liberales judeo-alemanes que vivieron en Berlín y en segundo lugar en Leipzig, aún así en estos quince años no pudieron penetrar al 91.26% de la población judía ashkenazi. Pareciera que los misioneros se aprovecharon de las luchas internas de la comunidad, con una mayoría reformista que desplazó a los sectores conservador (masortí) y religioso del judaísmo. Pareciera ser que tras el crecimiento de reformistas en el judaísmo se incrementó la asimilación a la sociedad alemana, así como se incrementó el antisemitismo desde el año 1880 en el que muchos judíos obtuvieron altas estaciones y grandes ingresos a cambio de su renuncia al judaísmo. (Ver. Converts To Christianity, Modern, por Richard Gottheil, Kaufmann Kohler, Isaac Broydé) Probablemente los misioneros supieron que entre 1880 y 1890 los judíos ricos del Ducado de Varsovia del Reino de Polonia se convirtieron al cristianismo-católico (se hicieron en mumarim), en donde posteriormente ganó el cristianismo-protestante y estos mumarim se convirtieron el cristiano-protestantes, que por ello los misioneros vieron la oportunidad de invertir en convertir a la comunidad judía alemana del sector reformista al cristianismo protestante para obtener mayores ganancias que en comparación de hacerlo con otras etnias que no pertenecían al cristianismo protestante. O bien, entre los años 1881-1882 en Rusia hubo un proceso de conversiones de la comunidad judía al cristianismo-ortodoxo debido a las políticas monárquicas de las nuevas restricciones y cuotas que afectaron a los judíos que buscan educación superior o empleo profesional como abogados o médicos. (Ver, Yivo The Enciclopedia of Jews in Eastern Europe, Conversion). Recordemos que en estos 15 años se impulsaron panfletos antisemitas tales como "La cuestión judía" de Goldwin Smith el cual es un ensayo sobre la cuestión judía está tomado de una compilación de ensayos relacionados con el antisemitismo, denominado antisemitismo y nacionalismo judío. Goodwin Smith fue un influyente líder antisemita en Canadá y Gran Bretaña. Trató firmemente de representar a los judíos como una raza separada y una tribu que solo era leal entre sí, al tiempo que hacía alegaciones de que el judaísmo no es una religión. Este ensayo fue publicado en 1881 y nos da una buena idea de cómo se manifestaba el antisemitismo en dos naciones que hoy en día aceptan de manera abrumadora a los judíos y a todas las demás religiones. También es importante tener en cuenta que esta pieza que acusa a los judíos de una conspiración para controlar el mundo se publicó 20 años antes de la publicación de los Protocolos de los Ancianos de Sión. Para el año 1881, se publicó la obra "El antisemitismo en Inglaterra" de Claude Montefiore como respuesta de este ensayo a "La cuestión judía" de Goodwin Smith, ambas publicadas en Antisemitismo y Nacionalismo judío, Montefiore analiza lo que, en su opinión, está impulsando el antisemitismo en Inglaterra. Este ensayo es importante porque analiza cómo la desaceleración económica y los impuestos de la guerra afectaron tanto a judíos como a no judíos, pero cómo los judíos recibieron gran parte de la culpa. Montefiore también discute cómo estos fenómenos fracturaron ciertas comunidades judías, lo cual es esencial para la discusión sobre la conversión voluntaria de los judíos.

Pareciera ser que la London Society for Promoting Christianity amongst the Jews quien impulsó durante quince años campañas misioneras vieron la oportunidad de captar el 60% de la población judía reformista la cual estaba descontextualizada de la Torah, el Talmud, del judaísmo tradicional así como este sector es el que acumulaba la riqueza en la Alemania del Siglo XIX, tal como lo explica Paul Windolf en ‘The German-Jewish Economic Elite’ en la que explica que alrededor del 25% de ricos en Alemania eran judíos. Es decir, el trabajo de Dalman, Delitzsch y los otros misioneros era con el objetivo de monetizar sus  campañas evangélicas en atraer a ricos inversionistas, estos sin lugar a dudas serían los del sector reformista de la comunidad judía alemana, que a pesar de tener riquezas, estudios, carecían de formación religiosa del judaísmo tradicional.

Explica Dalman como Delitzsch “no pretendía proclamar el cristianismo a los judíos de la época talmúdica, sino a los de la actualidad.” Sin embargo, los misioneros hebraístas tuvieron la dificultad que la comunidad judía ashkenazi utilizaba el hebreo con los coloquialismos alemanes, e incluso cuando hay un esfuerzo después del idioma clásico, el resultado fue una mezcla arbitraria de frases del TaNa”J, utilizadas en sentidos absolutamente absurdos que tales pifias eran fácilmente detectados para eruditos, lectores sobrios y simples. Los misioneros estaban en el dilema de utilizar el hebreo clásico del siglo XIX, de la época de R’ Jaim Luzzato, y de las expresiones para las cuales un judío de la época de los primeros cristianos habría usado términos griegos. Explica Dalman, que el trabajo de Delitzsch tuvo que recurrir a la utilización de palabras extranjeras, similar como pasó con los targumim del siglo I y de la temprana Edad Media para explicar ciertas palabras hebreas que estaban en desuso.
Incluso, nosotros hemos visto este fenómeno con la versión del Evangelio Hebreo de Mateo de Shem Tob quien utiliza dentro del mismo texto palabras de origen latín, griego o del catalán, esto con un efecto inverso, para advertir al lector judío sobre alguna enseñanza tóxica de la enseñanza de Yeshu y así darle argumentos a los rabinos para poder responder a los monjes que impulsaron las conversiones masivas en las comunidades judías de la península Ibérica. Algo similar pasa cuando se estudia la traducción de la Peshita en la que se pueden rastrear ciertas palabras que se utilizaban de forma peyorativa en las conversaciones de los rabinos en Talmud sobre temas relacionados a idolatría o transgresiones diera la impresión que el traductor del griego al arameo pudo haber sido un cripto-judío, o un judío a sueldo que tradujo tal libro y el el proceso de traducción insertó palabras impropias a las acciones y frases de Yeshu como de los apóstoles, probablemente se hizo con el fin de mantener alejados a los judíos de habla aramea alejados del cristianismo evitando que se asimilaran a tal fe.
El mismo Dalman confiesa la imperfección de la traducción Delitzsch es una mera paráfrasis del texto griego la cual es IMPERFECTA:
“A translation of the Scriptures for practical purpose, if it is not a mere paraphrase, remains always somewhat imperfect.”
--Dalman Gustaf, The Hebrew New Testament, Vol. 15, No. 3/4 (Sep. - Oct., 1892). p 150.
Por otra parte, Dalman manifiesta frustración y el antisemitismo de la época en la que los misioneros Delitzsch, Salkinson no pudieron manifestar la palabra del Nuevo Testamento el lashon hakodesh (idioma sagrado, en hebreo), así como hace énfasis que el dios  de triple personalidad se manifestó a Israel en griego por su inconformidad con Israel:
“It was not an accident, but a divine Providence, that the completed revelation in Christ entered the world, not in Aramaic nor Hebrew dress, but in Greek, and it is also not an accident, but a consequence of the judgment denounced by Israel”
(No fue un accidente, sino una divina Providencia, que la revelación completa en Yeshu entró en el mundo, no con atuendo arameo ni hebreo, sino en griego, y tampoco es un accidente, sino una consecuencia del juicio denunciado por Israel.)
Así como acepta que el Nuevo Testamento sería anunciado en el siglo XIX como una mera traducción al hebreo para tratar de dar a entender que Yeshu es el “Mashiaj” de la simiente de David según la carne (‘ But would that this new offer of Salvation, in the Hebrew tongue by which Christ " who was born from the seed of David according to the flesh,"’) y cuyo propósito es la conversión del judío a la idolatría que impulsaban los cristiano-protestantes en Alemania pero sobretodo tales misioneros querían engrosarse económicamente con base a las finanzas de la comunidad judía alemana si estos aceptaban la conversión al cristianismo, como siempre el cristianismo aspira a empoderarse y seguir haciendo una especie de metástasis socio-cultural entre la comunidad judía.

Nos queda claro que los misioneros mesiánicos contemporáneos al no poder cumplir su deseo de convertir judíos al cristianismo se han inventado la idea de trasvestir a los cristianos de "judíos" en América, Asía, Italia, los Balcanes e Israel para darle volumen a su movimiento e intentar de legitimar su causa comercial e imponer su agenda en Israel así como en las comunidades judías fuera de Israel. Para ello siguen impulsando su defectuosa traducción del Brit HaMetumtom de Delitzsch en sitios como Amazón o en Vine Of David, en la que se trata de vender la idea de "comprender los evangelios desde una matriz judía" y así seguir lucrando con la ignorancia y las buenas intenciones de la gente.