2/14/2022

Juan 20:1-21:25: Las contradicciones de la resurrección de Yeshu en el Nuevo Testamento y ¿La resurrección de Yeshu fue una metáfora gnóstica según el Evangelio de Judas?

 


Que Yeshu “se alzó de entre los muertos” (Lucas 24:46) es un aspecto fundamental de la doctrina cristiana: ciertamente, es el más radical, pues aunque la mayor parte de los primeros cristianos creían en la vida eterna, la insistencia de ciertos cristianos, como Ireneo, en que sus cuerpos serían enterrados y presos de la descomposición para más tarde resucitar en la fecha señalada, no sólo tropezó con la incredulidad sino incluso con el horror. Los propios cristianos no eran muy claros acerca de qué tipo de cuerpo resucitaría. Aunque a menudo sus palabras se interpretan como una defensa de la resurrección física, cuando Pablo escribe sobre la resurrección claramente dice lo contrario: 

τουτο δε φημι α

δελφοι οτι ϲαρξ 

και αιμα βαϲιλεια 

θυ κληρονομη

ϲαι ου δυναται ου

δε η φθορα την α

φθαρϲιαν κληρονομει

(Traducción: “Pero esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el imperio de dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.”)

-1 Corintios 15:50, Codex Sinaiticus folio 273b.

Sin tratar de esclarecer qué ocurre exactamente en las palabras del apóstata Pablo de Tarso, reconoce que la resurrección es un misterio esotérico (μυϲτηριον), en el que: “todos cambiaremos" una existencia física por otra espiritual” (1 Corintios 15:51-53, Codex Sinaiticus folio 273b)

Otros relatos del Nuevo Testamento ofrecen una visión diferente de la resurrección de Yeshu, pues lo que más importaba a esos autores era su convicción de que Yeshu seguía vivo de algún modo, y no especificar un modo concreto de cómo esto podría haber ocurrido. De ahí se tiene al Evangelio Hebreo de Mateo capítulo 114 con la narración que las primeras personas que presencian la ausencia del cuerpo de Yeshu en la tumba son las dos mujeres de nombre Miriam (v. 1: מרים מגדלינה ומרים אחרת), pasa lo mismo en el Evangelio Griego de Mateo, capítulo 28:1 conforme al Codex Sinaiticus folio 217 (μαριαμʼ η μαγδαληνη και η αλλη μαρια), mientras que en el Evangelio de Marcos 16:1 son tres mujeres (María i’Magdalini y María la madre de i’Ïakovou, y Salomí: μαρια η μαγδαληνη και μαρια η ϊακωβου · και ϲαλωμη), mientras que en el Evangelio de Lucas 24:10 es Magdalini Mariam, Ïoanna, Maria i’Ïakovou, y otros (μαγδαληνη μαριαμ και ϊωαννα και μαρια η ϊακωβου και αι λοιπαι ϲυν αυταιϲ), mientras que en la fuente judeo-cristiana del Tathbit II:471 se trata de Mariam alMajdaliat y la otra María (مريم المجدلية ومريم / מרים מגדלנה ומריה), sorprendentemente el Evangelio de Juan 20:1 conforme al Codex Sinaiticus folio 259 se trata únicamente de Mariamʼ i Magdalini (μαριαμʼ η μαγδαληνη), lo que nos recuerda al relato de Celso quien nos cuanta que sobre la resurrección, fue presenciada por una mujer frenética y quizás algún otro (hombre) de los del mismo aquelarre, tal como se lee: 

Γυνὴ πάροιστρος, ὥς φατε, καὶ εἴ τις ἄλλος τῶν ἐκ τῆς αὐτῆς γοητείας, ἤτοι κατά τινα διάθεσιν ὀνειρώξας καὶ κατὰ τὴν αὐτοῦ βούλησιν δόξῃ πεπλανημένῃ φαντασιωθείς

(Traducción: Una mujer medio frenética, como dices, y alguna otra, tal vez, de las que estaban en el mismo sistema de delirio, que o lo había soñado, debido a un estado de ánimo peculiar, o bajo la influencia de un vagabundo, o de la imaginación que se había formado a sí misma una apariencia de acuerdo con sus propios deseos, lo que ha sido el caso de innumerables individuos; o, lo que es más probable, alguien que deseaba impresionar a otros con este presagio, y por tal falsedad proporcionar una ocasión a los impostores como él mismo.)

-Contra Celsum II:55, traducción Oraj HaEmet.

Como hemos visto no se puede confiar en la variación de los evangelios, incluso regresando al relato de la resurrección de Yeshu, en el Evangelio de Marcos es un joven afeminado o neaniskon (νεανίσκον) sentado a la derecha de la tumba, vestido de una túnica blanca (Mc 16:5), o bien, en el Evangelio de Mateo Hebreo 114:2 se trata de un ángel del Eterno (מלאך ה), o en el Evangelio de Lucas 24:4 se trata de dos hombres adultos (ἄνδρες δύο), o el Evangelio de Juan 20:12 se trata de ángeles (ἀγγέλους) -el Codex Sinaiticus folio 259b, omite la palabra δύο respecto a los ángeles- aunque después rectifica el evangelista y menciona que se trata del mismo Yeshu, pero María Magdalena no sabía que era Yeshu (v. 14: θεωρει τον ιν εϲτωτα και ουκ ηδει οτι ιϲ εϲτιν)

De este modo, los evangelios incluyen una amplia gama de historias de personas que afirmaban haber visto vivo a Yeshu después de su muerte. Algunos sugieren haberlo visto en una visión. Por ejemplo, cuando Esteban es lapidado mira al cielo y ve a Yeshu a la diestra de dios (Hechos 7:55-56). Otros son ambiguos: los discípulos camino de Emaús no reconocieron a Yeshu durante horas, y cuando lo hicieron, "se desvaneció", convenciéndoles de que de algún modo seguía vivo, espiritualmente (Lucas 24:13-31). En el Evangelio de Juan, María de Magdalena es la primera en encontrar a Yeshu resucitado, pero en un primer momento lo confunde con un hortelano; los apóstoles, que vienen de pescar, tampoco lo reconocen al principio (Juan 20:15; 21:4). ¿Cómo no lo reconocían sus allegados? Sin embargo, otros afirmaban que no sólo lo habían visto sino que habían tocado su cuerpo, alzado desde la tumba: quienes predicaban esas historias insistían en que su resurrección fue un acontecimiento físico real. El Evangelio Griego de Mateo, por ejemplo, afirma que los discípulos acariciaron los pies de Yeshu (Mateo 28:9, Codex Sinaiticus folio 217: εκρατηϲαν αυτου τουϲ ποδαϲ). El Evangelio de Lucas 24:36 refiere que cuando los discípulos a Yeshu se aterrorizaron pues creyeron ver un espíritu (πνεῦμα); incluso es interesante encontrar en Even Bojan §33 (MS Plut. 2.17, f. 148r), donde Shem Tov señala además que Pedro creía que Yeshu era una aparición de un demonio (su traducción de Mateo 14:26 lee שד, “Un demonio”, “espíritu maligno” o “diablo” en lugar de φάντασμά, “un fantasma, aparición”):

Incluso en estos casos se trata de una presencia física poco usual, pues aparentemente Yeshu atraviesa sólidos muros y puertas cerradas, y pide que no le toquen (Juan 20:17-19).

Ansiosos por mostrar que Yeshu aún vivía físicamente, como hemos visto, los escritores de los evangelios incluyeron las varias noticias que recabaron sobre ello, sin crear una narración coherente. Los relatos que narraron suscitaron preguntas entre los lectores que se planteaban qué significaba realmente la resurrección de Yeshu. Desde finales del siglo 1 y a lo largo del siglo 11 cuando los cristianos discutían esta cuestión, ciertos dirigentes insistían en una única versión, declarando que los cristianos "tenían" que creer que Yeshu se había alzado físicamente de entre los muertos, lo que llamaban “la resurrección de la carne”, con ello lo justificaban que supuestamente la Escritura [judía] se había profetizado tal como se menciona en el Evangelio de Juan 20:8 y en el Evangelio de Lucas 24:46 haciendo alusión al Salmo 16:10, pero el mizmor no es una profecía, así como este salmo fue dicho por David HaMelej contra los idólatras y anuncia la diferencia entre el siervo de Di’s y el guardador de su Torah, y entre los que siguen la vanidad y la frivolidad y confiesan su parte que lo distinguió del mal. (Comentario de MaLBi”M sobre el Mizmor 16:1:מדבר נגד עובדי האלילים אשר היו בזמנו, ומודיע ההבדל   בין העובד ה 'והשומר תורתו, ובין ההולכים אחרי ההבל ויהבלו ויודה על חלקו שהבדילהו מן הטועים) 

 

Es interesante que el líder cristiano Ignacio de Antioquía escribió que los cristianos que negaban la resurrección física de Yeshu esto convertían la muerte de Yeshu en una farsa, diciendo: 

¡Son ellos los impostores! Jesús fue crucificado y murió realmente, y en verdad se alzó de entre los muertos; de otro modo, su muerte no tendría propósito”. (Ignacio, Trall 9-10). 

Su propia muerte sacrificial, como la muerte de Yeshu en la cruz, para Ignacio de Antioquía no es una metáfora espiritual sino la realidad de la tortura dolorosa y la aniquilación. Para quienes se enfrentaban a la posibilidad del martirio, las ideas del Evangelio de Judas o el Apocalipsis de Pedro no atribuían un sentido a su sufrimiento, o a la muerte de Yeshu, ofendía su sentido de la justicia: Ireneo insiste en que si el sufrimiento es corporal, el hombre recto ha de esperar una recompensa corporal. Si no es así, ¿por qué Dios permite que sus amados hijos sufran tanto?

El autor gnóstico del Apocalipsis de Pedro combate este pensamiento. Si Dios sólo nos concede su piedad si sufrimos, ¿qué clase de Dios es ése? Se equivocan los caudillos que predican a su "rebaño" que «el bien y el mal proceden de la misma el Dios único (Apocalipsis de Pedro 77:30-32) Por el contrario, insiste en que Yeshu llegó al mundo para liberar al pueblo gentil de la esclavitud y el sufrimiento y perdonar los pecados que en su yerro cometieron (Apocalipsis de Pedro 78:8-15).

Entonces, ¿Cuál es el sentido de la muerte de Yeshu? Éste enseña a Pedro que no debe temer a la muerte porque lo que muere es sólo el cuerpo corruptible, no el alma viva. Para mostrárselo, se concede a Pedro una visión de la pasión de Yeshu a fin de prepararlo para enfrentar su propia agonía y muerte. Yeshu revela a Pedro que si percibe la crucifixión no con sus sentidos físicos sino con una comprensión espiritual, será capaz de colegir la verdad: aquel cuyas manos y pies reciben los clavos es sólo la apariencia carnal; al Yeshu vivo no lo alcanza este sufrimiento y muerte (Apocalipsis de Pedro 81:4-24). Pedro expresa su asombro ya que, en una suerte de doble visión, parece ver a una persona atada y clavada a la cruz mientras que otra, alegre y sonriente, permanece junto a ella. Al preguntarle Pedro qué podía significar, éste le explica que “cuando el cuerpo sufre agonía mortal, libera al Espíritu, colmado de luz radiante” (83:9-10). Los seres humanos no se salvan muriendo como mártires sino sólo aceptando el perdón de Dios y resistiéndose a aquellos que predican el error y la violencia.

 

¿Por qué otros cristianos no veían esto? El autor del Evangelio de Judas sugiere que se debe a su creencia en la ‘resurrección de la carne’. Sin embargo, cristianos como este autor, aun rechazando la idea de la resurrección física de Yeshu. Por el contrario, sugieren otros caminos para comprender lo que pueda significar esa vida. El Evangelio según Felipe, por ejemplo, define la creencia en la resurrección de la carne de Yeshu como “la fe de los locos” (η πίστη των ανόητων). Este evangelio explica que la resurrección, lejos de ser un hecho histórico aislado, se refiere en cambio al modo experimentan los cristianos-gnósticos la presencia de Yeshu; así pues, los "nuevamente nacidos" mediante el bautismo también se “alzan de entre los muertos", simbólicamente, cuando despiertan a la vida espiritual. Otro maestro cristiano anónimo, que recibió una pregunta de un alumno llamado Rheginos sobre este tema, escribió, a modo de réplica, una interpretación de las enseñanzas de Pablo. Aunque la resurrección no involucra al cuerpo físico, dice el maestro a Rheginos, es una realidad:

[...] no pienses que la resurrección es una ilusión. No es quimera sino verdad. En verdad es más apropiado decir que el mundo es una ilusión que no predicarse de la resurrección. que ha ocurrido por mediación del Señor nuestro Salvador, Jesucristo 

-Tratado de la resurrección 48, 10-19.

Luchando por hablar, como Pablo, de "misterio esoterico" (μυϲτηριον), este maestro sugiere que la resurrección es “la revelación de lo que es, y la transformación de las cosas, y la transición a lo nuevo”. No obstante, reconoce que estas descripciones sólo son “los símbolos e imágenes de la resurrección”; sólo Yeshu les alumbra en su verdad (Tratado de la resurrección 48. 30-49,9).

Uno de los descubrimientos importantes del siglo pasado, ha sido el Evangelio de Judas, el cual indica que los primeros seguidores de Yeshu no creyeron en la resurrección física de Yeshu, ni siquiera la muerte física de Yeshu, tal como se puede leer en tal texto en donde se menciona que se sacrificó el cuerpo de Yeshu a la deidad gnóstica de Saclas, mientras que el espíritu de Yeshu se separó de su cuerpo, tal como se lee en tal evangelio:

[15:1] En verdad [te digo, Judas, que aquellos [que ofre]cen sacrificio a Sakla[s.....d]ios... [2 unas tres líneas intraducibles]... todo [por lo que son per]versos. En cuanto a ti, los superarás a todos. Pues sacrificarás al ser humano que me sostiene. 5 Ya tu cuerno se ha alzado, 6 tu ira es completa, 7 tu estrella ha pasado, y tu corazón ha [preva]lecido. 9. En ver[dad te digo], tu final…

[10-11 siguen cinco líneas y media intraducibles]

»... el Gober[nante] [Dios] que es destruido. 12 [Y] entonces el lu[g]ar del gran linaje de Adám será encumbrado, 13 porque antes del cielo y la tierra y los ángeles, a través de los reinos ese linaje existe.

14 Mira, todo te ha sido revelado. 15 Alza la vista y observa la nube y la luz que hay en ella y las estrellas que la cir cundan. 16 Y la estrella que las dirige es tu estrella».

17 Entonces Judas alzó la mirada. 18 Vio la nube luminosa 19 y penetró en ella. 20 Quienes estaban en el suelo oyeron una voz procedente de la nube, que decía: «[...] gran estir[pe....] imagen...».

-Evangelio de Judas 15:1-19, traducción de Elaine Pagels, y Karen L. King; Cf. Pagels, E., King, K. (2008). El Evangelio de Judas y la formación del cristianismo. Traducción, introducción y comentarios. España: Kairós. p.125.

 

Explica la Profesora Elaine Pagels de la Universidad de Princeton que el “sacrificio” de la cruz de Yeshu ha de interpretarse como una demostración de que su verdadera naturaleza de Yeshu no reside en la carne, ni puede ser vencida por la muerte, así como no es vinculatoria con el pasaje de Isaías 53 que reclama el cristianismo como una profecía cumplida en Yeshu. Explica Pagels: 

“por lo tanto, aunque “el hombre” que sostiene a Jesús es carne mortal que realmente sufrió y murió, ese ser humano mortal nunca fue la realidad última de Jesús… Podemos llamar a esto una especie de “docetismo” de la palabra griega dokeo, “parecer”, la postura que afirmaba que Jesús sólo parecía tener un cuerpo físico de carne y hueso, que en realidad era sólo una apariencia...” 

-El Evangelio de Judas y la formación del cristianismo. Traducción, introducción y comentarios. España: Kairós. pp. 171-172.

A pesar que el Evangelio según Judas es un texto gnóstico, del siglo II, escrito originalmente en griego, es contemporáneo del canon del Nuevo Testamento del Concilio de Nicea. Otro dato interesante sobre la no-crucifixión de Yeshu es el hallazgo del Evangelio de Bernabé se encontró en Turquía, dentro de una antigua Biblia de más de 1500 años. Entre las ideas polémicas plasmadas allí, se encuentra la de que el crucificado no fue Yeshu; sino Judas, tal como se lee allí:

216. 1. Judas entró impetuosamente antes de todo en la cámara de donde Yeshu había sido llevado. Y los discípulos estaban durmiendo. Con lo cual el maravilloso Dios actuó maravillosamente, de tal manera que Judas se cambió tanto en el habla y en la cara para parecerse a Yeshu que creímos que era Yeshu . Y él, habiéndonos despertado, estaba buscando dónde estaba el Maestro. Con lo cual nos maravillamos y respondimos: 'Tú, Señor, eres nuestro maestro; ¿Nos has olvidado ahora? Y él, sonriendo, dijo: "¡Ahora eres tonto, que no sabes que soy Judas Iscariote!"

-Evangelio de Bernabé 216:1.

Ya más adelante en tal evangelio (216:14-15) se describe que Judas fue crucificado desnudo en lugar de Yeshu, así como a él se le adjudica los gritos de desesperación en la cruz. Un dato interesante de este evangelio apócrifo es que se menciona que muchos judíos se apartaron del movimiento herético de Yeshu porque se le consideró como un falso profeta quien hizo magia tal como se lee allí:

 “se apartaron de la doctrina de Yeshu, creyendo que Yeshu había sido un falso profeta, y que por arte de magia había hecho los milagros que hizo”. 

-Evangelio de Bernabé 216:14.

Esta declaración es similar a la que se encuentra en el Talmud sobre el motivo por el cual se le rechaza a Yeshu:

 

Sota 47a

Sanhedrin 107b

ומא חד הוה קרי קרית שמע אתא לקמיה הוה בדעתיה לקבוליה אחוי ליה בידיה סבר מדחא דחי ליה אזל זקף לבינתא פלחא אמר ליה חזור בך א"ל כך מקובלני ממך כל החוטא ומחטיא את הרבים אין מספיקין בידו לעשות תשובה דאמר מר [יש"ו] כישף והסית והדיח והחטיא את ישראל

Un día, el rabino Yehoshua ben Perajya recitaba el Shema cuando Yeshu se presentó ante él. Tenía la intención de aceptarlo en esta ocasión, por lo que le indicó con la mano que esperara. Yeshu pensó que lo estaba rechazando por completo. Por lo tanto, fue y puso un ladrillo y lo adoró como un ídolo. El rabino Yehoshua ben Perajya le dijo: vuelve de tus pecados. Yeshu le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: cualquiera que peca y hace pecar a las masas no tiene la oportunidad de arrepentirse. La Guemará explica cómo hizo pecar a las masas: porque el Maestro dijo: Yeshu HaNotzrí realizó hechicería, e incitó a las masas, y subvirtió a las masas, e hizo que el pueblo judío pecara.

אתא לקמיה כמה זמנין אמר ליה קבלן לא הוי קא משגח ביה יומא חד הוה קא קרי קריאת שמע אתא לקמיה סבר לקבולי אחוי ליה בידיה הוא סבר מידחא דחי ליה אזל זקף לבינתא והשתחוה לה אמר ליה הדר בך אמר ליה כך מקובלני ממך כל החוטא ומחטיא את הרבים אין מספיקין בידו לעשות תשובה ואמר מר יש"ו כישף והסית והדיח את ישראל:]

Yeshu vino ante Yehoshua ben Perajya varias veces y le dijo: Aceptame, es decir, acepta mi arrepentimiento. Yehoshua ben Perajya no lo notó. Un día Yehoshua ben Perajya recitaba Shema y Yeshu vino ante él con el mismo pedido. Yehoshua ben Perajya tenía la intención de aceptar su pedido, y le indicó con la mano que esperara hasta que completara su oración. Yeshu no entendió la señal y él pensó: Él me está alejando. Él fue y levantó un ladrillo para servir como un ídolo y se inclinó ante él. Yehoshua ben Perajya luego le dijo a Yeshu: Arrepiéntete. Yeshu le dijo: Esta es la tradición que recibí de ti: el que peca y hace pecar a las masas no tiene la oportunidad de arrepentirse. Y el Maestro dice: Yeshu realizó hechicería, incitó a los judíos a dedicarse a la idolatría, y llevó a Israel por mal camino.

ו שנינו במשנה שכרוז יוצא לפניו. ומדייקים: לפניו, כלומר, בשעת הוצאה להורג — אין [כן], ואולם מעיקרא [מתחילה] לפני גמר דין —לא. ומקשים: והא תניא [והרי שנינו בברייתא]: בערב הפסח תלאוהו לישו הנוצרי, וכרוז יוצא לפניו ארבעים יום, ומכריז: "ישו הנוצרי יוצא ליסקל על שכישף והסית והדיח את ישראל, כל מי שיודע לו זכות יבוא וילמד עליו". ולא מצאו לו זכות, ותלאוהו בערב הפסח.

La mishnah enseña que un pregonero sale delante del condenado. Esto indica que solo antes de él, es decir, mientras lo llevan a su ejecución, sí, el pregonero sale, pero desde el principio, antes de que se condene al acusado, no sale. La Gemara plantea una dificultad: pero, ¿no se enseña en una baraita? En la víspera de la Pesaj, colgaron el cadáver de Yeshu HaNotzrí después de que lo mataron por lapidación. Y salió un pregonero delante de él durante cuarenta días, proclamando públicamente: Yeshu HaNotzrí, va a ser apedreado porque practicó la hechicería, incitó a la gente a adorar a los ídolos y desvió al pueblo judío. Cualquiera que conozca de una razón para absolverlo debe venir hacia adelante y enseñar que en su nombre. Y la corte no encontró una razón para absolverlo, por lo que lo apedrearon y colgaron su cadáver en la víspera de Pesaj.

-Talmud Bavli Sanhedrín 43a, versión Steinsaltz.

 


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