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1/06/2026

Evangelio Hebreo de Mateo de Du Tillet, Capítulo 7: El juez que acusa de juzgar, la hipocresía de Yeshu.

BS"D




Perek 7


(4)  אל  תשפטו  ולא  תשפטו  אל (5)    תחייבו    ולא    תחייבו (6)     כי   באיזה   משפט (7) תשפטו תשפטו ובאיזה מדה תמודו ימד לכם (8) ואיך תראה קסם בעין אחיך וקורה שבעינך לא (9) תראה ואיך תאמר לאחיך אחי הרף נא ואטיל את (10) קיסם מבין עיניך והנה הקורה בעינך חנף טול (11) בתחילה הקורה מעל עיניך ואז תוכל לראות (12) להטיל את הקיסם מבין עיני אחיך לא תתנו (13) דבר קדש לכלבים ולא תשליכו את המרגליות (14) לפני החזירים פן ירמסו אותם ברגליהם וישובו (15) הכלבים ויסחבום שאלו ויתן לכם בקשו ותמצאו (16) דפקו ויפתח לכם כי כל שישאל יקח ואשר (17) יבקש ימצא ומי שידפק יפתח ומי ביניכם (18) שישאל ממנו בנו את הלחם וימסר לו אביו (19) את האבן או שישאל ממנו בנו הדג ואביו יתן (20) בידו הנחש ואם אתם הרעים תדעו לכם (21) לבקש לתת מתנות טובות לבניכם כל שכן (22) אביכם שבשמים שיתן מתנות טובות לכל (23) דורשיו ושואליו לכן כל אשר תרצו לעשות (24) לכם האנשים גם אתם עשו להם כי זאת (25) התורה והנביאים בואו בעד שער צר כי רחב


Daf 14


(1) שער ורחבה הדרך שתדריך אל האבדון ורבים הם (2) אשר ילכו עליה מה צר השער וצרה הדרך שתדריך (3) אל החיים ומעטים הם שימצאו אותה הזהרו (4) מנביאים השקר שבאים אליכם בלבושי הצאן והם (5) תוך לבושם  מרמה מלאים כזאבים הטורפים (6) ומפרותיהם תכירום הילקטו מהקוצים ענבים (7) ומן הדרדרים תאנים כן כל עץ טוב יעשה פירות (8) טובות וכל עץ רע יעשה פירות רעות לא יוכל (9) עץ טוב לעשות פרות רעות ולא עץ רע לעשות (10) פירות טובות אבל כל עץ שלא יעשה פירי טוב (11) יכרת ואל האש ישלח ואתם מפרותהם תדעו (12) אותם לא כל האומר אלי אדוני אדוני יבוא אל (13) מלכות שמים כי אם אותו שיעשה רצון אבי שבשמים (14) הוא יבא עמי במלכות שמים רבים יאמרו לי (15) ביום ההוא אדני אדני הלא בשמך נבאנו ובשמך (16)  הוצאנו  שדים  ובשמך  עשינו  כחות  רבות (17) ואז אודה להם שלא ידעתי אותם סורו ממני כל (18) פועלי און כל השומע את דברי אלה ויעשה (19) אותם ידמה לאיש חכם שבנה את ביתו על (20) הסלע וירד מטר ויבואו נהרות וישבו רוחות (21)  ויפגעו  באותו  לא  יפול  כי  מיוסדת  היא (22) על הסלע וכל שישמע את דברי אלה ולא (23) יעשה אותם הוא ידמה לאיש אויל אשר בנה (24) את ביתו על החול וירד מטר ויבאו נהרות (25) וישבו בו רוחות ויפגעו בבית ותהיה


Daf 15


(1) מפלתו גדולה ויהי ככלות ישו את הדברים האלה (2) ויתמהו הכיתות על תלמודו כי היה מלמד כמו (3) מי שבידו היכולת ולא מפי סופרים ופרושים :


Perek 7

(4) No juzguéis y no seréis juzgados[1]. No (5) condenéis y no seréis condenados. (6) Porque con el juicio (7) con que juzguéis seréis juzgados, y con la medida con que midáis se os medirá[2]. (8) ¿Y cómo ves la brizna[3] en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu ojo no (9) la ves? ¿Y cómo dirás a tu hermano: "Hermano mío, permite ahora y quitaré la (10) brizna de entre tus ojos", y he aquí que la viga está en tu ojo? ¡Janef! Quita (11) primero la viga de sobre tu ojo, y entonces podrás ver (12) para quitar la brizna de entre los ojos de tu hermano. No deis (13) cosa santa a los perros, ni arrojéis las perlas (14) delante de los cerdos[4], no sea que las pisoteen con sus pies y se vuelvan (15) los perros y os despedacen. Pedid y se os dará, buscad y hallaréis[5], (16) llamad y se os abrirá. Porque todo el que pida recibirá, y el que (17) busque hallará, y al que llame se le abrirá. ¿Y quién de entre vosotros (18) a quien su hijo le pida el pan, le entregará su padre (19) la piedra? ¿O si su hijo le pide el pescado, su padre pondrá (20) en su mano la serpiente? Y si vosotros, siendo malos, sabéis (21) pedir para dar dones buenos a vuestros hijos, ¡cuánto más (22) vuestro Padre que está en los cielos dará dones buenos a todos (23) los que le buscan y le piden![6] Por tanto, todo lo que queráis que hagan (24) por vosotros los hombres, también vosotros haced a ellos, porque esta es (25) la Torá y los profetas[7]. Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es

Daf 14

(1) la puerta y espacioso el camino que conduce a la perdición, y muchos son (2) los que andan por él. ¡Cuán estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce (3) a la vida, y pocos son los que lo hallan! Guardaos (4) de los profetas falsos[8] que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, pero ellos (5) dentro de su vestidura están llenos de engaño como lobos rapaces[9]. (6) Y por sus frutos los conoceréis[10]. ¿Acaso se recogen de los espinos uvas, (7) o de los cardos higos? Así, todo árbol bueno hace frutos (8) buenos, y todo árbol malo hace frutos malos. No puede (9) el árbol bueno hacer frutos malos, ni el árbol malo hacer (10) frutos buenos. Pero todo árbol que no haga fruto bueno (11) será cortado y al fuego será arrojado[11]. Y vosotros, por sus frutos los conoceréis. (12) No todo el que me dice "Señor, Señor"[12] entrará en (13) el reino de los cielos, sino aquel que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, (14) él entrará conmigo en el reino de los cielos. Muchos me dirán (15) en aquel día: "Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre (16) expulsamos demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?"[13] (17) Y entonces les declararé que no los conocí. ¡Apartaos de mí, todos (18) los obreros de iniquidad![14] Todo el que oye estas palabras mías y las hace (19) se asemejará al hombre sabio que edificó su casa sobre (20) la roca. Y descendió lluvia y vinieron ríos y soplaron vientos (21) y se estrellaron contra aquella [casa], no cayó porque está fundada (22) sobre la roca. Y todo el que oye estas palabras mías y no (23) las hace, se asemejará al hombre necio que edificó (24) su casa sobre la arena. Y descendió lluvia y vinieron ríos (25) y soplaron contra ella vientos y se estrellaron contra la casa, y fue

Daf 15

(1) su caída grande[15].

Y aconteció que cuando Yeshú terminó estas palabras, (2) las multitudes se maravillaron de su enseñanza (talmudo’)[16], porque enseñaba como (3) uno que tiene en su mano la autoridad [del gobierno] [17], y no de boca de sofrim y perushim.


Análisis Crítico-Polémico: Mateo 7:4-15:3 (Daf 13:4-15:3) - La Conclusión Hipócrita del Sermón

שאלה פולמוסית

שאל: אם מי שאומר "אל תשפטו" ומיד אחר כך קורא לאנשים "חנף" ו"כלבים" ו"חזירים" ו"פועלי און", ומזהיר מ"נביאים השקר" בעודו עצמו מנביא השקר הגדול ביותר שמשנה את התורה ומבטל את מצוותיה, ואומר "מפרותיהם תכירום" בעודו עצמו עושה פירות רעים של ביטול התורה ועבודה זרה, ומתיימר ללמד "כמי שבידו היכולת ולא מפי סופרים ופרושים" תוך שהוא מבזה את חכמי התלמוד ומעמיד את עצמו כסמכות נגדם, הלא זה מוכיח שהוא עצמו הקורה בעין שמנסה להוציא את הקיסם מעין אחרים, והוא עצמו החנף הגדול ביותר, והוא עצמו הנביא השקר שבא בלבושי הצאן ומבפנים הוא זאב טורף, והוא עצמו הפועל און שיסור ממנו כל עובד ה' באמת?

(Pregunta: Si quien dice "no juzguéis" e inmediatamente después llama a las personas "hipócrita" y "perros" y "cerdos" y "obreros de iniquidad", y advierte contra "profetas falsos" siendo él mismo el mayor profeta falso que cambia la Torá y anula sus mandamientos, y dice "por sus frutos los conoceréis" mientras él mismo hace frutos malos de anulación de la Torá y avodá zará, y pretende enseñar "como quien tiene autoridad y no de boca de sofrim y perushim" mientras desprecia a los sabios del Talmud y se establece como autoridad contra ellos, ¿acaso esto no prueba que él mismo es la viga en el ojo que intenta quitar la brizna del ojo de otros, y él mismo es el mayor janef, y él mismo es el profeta falso que viene con vestiduras de ovejas pero por dentro es lobo rapaz, y él mismo es el poél aven del cual debe apartarse todo verdadero servidor de HaShem?)

Análisis de la Pregunta

Este pasaje que concluye el Sermón del Monte representa el colmo de la hipocresía y la auto-contradicción. El personaje que ha pasado tres capítulos proclamando su lealtad a la Torá mientras sistemáticamente la anula, que ha establecido su autoridad personal en contradicción a la tradición recibida, que ha modificado mandamientos explícitos mediante su fórmula "pero yo os digo", ahora tiene la audacia de advertir contra profetas falsos, hipócritas y obreros de iniquidad. La ironía es tan profunda y evidente que el texto se convierte en auto-refutación: cada advertencia que pronuncia se aplica más perfectamente a él mismo que a cualquiera contra quien supuestamente advierte. Este fenómeno de proyección, donde el culpable acusa a otros del crimen que él mismo comete, es característico del mesit umadíaj sofisticado que busca desviar atención de sus propias desviaciones mediante acusaciones contra aquellos que mantienen fidelidad auténtica a la Torá.

La instrucción inicial "אל תשפטו ולא תשפטו" (No juzguéis y no seréis juzgados) en Daf 13:4 establece un principio que suena piadoso pero que es inmediatamente violado por el propio texto. La enseñanza rabínica auténtica sobre "midá kenegued midá" (medida por medida), preservada en Mishná Sotá 1:7, enseña que HaShem juzga a las personas con la medida que ellas usan para juzgar a otros, pero esto no significa abstención total de juicio moral. La Torá requiere "בצדק תשפט עמיתך" (Con justicia juzgarás a tu prójimo) en Vaicrá 19:15, estableciendo la obligación de hacer juicios morales apropiados. La halajá establece sistemas completos de justicia porque el juicio correcto es esencial para mantener una sociedad justa. Lo que la tradición auténtica condena es juicio hipócrita, cruel o basado en estándares que uno mismo no observa.

El texto evangelio, sin embargo, emplea esta enseñanza de manera que efectivamente paraliza el juicio moral necesario para identificar y rechazar falsas enseñanzas. Al proclamar "no juzguéis", crea una atmósfera donde cuestionar las enseñanzas del personaje o señalar sus contradicciones con la Torá puede ser presentado como "juzgar" inapropiadamente. Esta es una táctica clásica de manipulación: establecer una prohibición amplia contra juicio que protege al manipulador de escrutinio legítimo. Sin embargo, el propio personaje inmediatamente viola este principio al emitir juicios severos contra otros, demostrando que la prohibición no se aplica a él mismo.

La metáfora de la brizna y la viga en Daf 13:8-11 es devastadoramente auto-referencial cuando se considera en contexto. El personaje pregunta retóricamente: "ואיך תראה קסם בעין אחיך וקורה שבעינך לא תראה" (¿Cómo ves la brizna en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu ojo no la ves?). Esta crítica de hipocresía se aplica perfectamente al personaje mismo que ha proclamado no venir a anular la Torá mientras la anula sistemáticamente, que ha citado mandamientos sobre adorar solo a HaShem mientras establece un culto centrado en sí mismo, que ha enfatizado la inmutabilidad de cada yod de la Torá mientras modifica instituciones fundamentales como divorcio y juramentos. La "viga" en su propio ojo es su rebelión masiva contra la Torá sinaítica, mientras la "brizna" que percibe en los ojos de otros es su observancia de la tradición halájica auténtica que él considera deficiente.

El llamado "חנף טול בתחילה הקורה מעל עיניך" (¡Janef! Quita primero la viga de sobre tu ojo) en Daf 13:10 es particularmente irónico porque "janef" (hipócrita) describe perfectamente al personaje que proclama principios que no observa. El término "janef" en hebreo bíblico (חנף) denota no solo hipocresía sino impiedad fundamental, como en Yeshayahu 9:16: 

"כי כלו חנף ומרע וכל פה דבר נבלה" (Porque todos son impíos y malignos, y toda boca habla impiedad). 

El janef es quien presenta apariencia de piedad mientras practica maldad. Esta descripción se aplica perfectamente a quien proclama "no vine a anular la Torá" mientras procede a anularla, quien dice "ni una yod pasará" mientras modifica mandamientos fundamentales, quien cita "amarás al Eterno tu Dios" mientras establece su persona como objeto de devoción.

La instrucción "לא תתנו דבר קדש לכלבים ולא תשליכו את המרגליות לפני החזירים" (No deis cosa santa a los perros, ni arrojéis las perlas delante de los cerdos) en Daf 13:12-14 emplea lenguaje profundamente ofensivo que contradice la supuesta enseñanza de no juzgar y amar a todos. Llamar a seres humanos "perros" y "cerdos" es lenguaje despectivo que la tradición judía generalmente evita, reconociendo que todos son creados en imagen divina. El uso de "jazirim" (cerdos) es particularmente cargado porque el cerdo es el símbolo arquetípico de impureza en la Torá. Esta metáfora revela desprecio profundo hacia aquellos que el personaje considera indignos de sus enseñanzas, lo cual contradice directamente la supuesta universalidad y amor incondicional que el texto evangelio proclama en otros lugares.

Más problemático aún, la instrucción crea una categorización de personas como dignas e indignas de verdad sagrada, estableciendo al personaje como árbitro de quién merece sus enseñanzas. Esta arrogación de autoridad para categorizar a la humanidad contradice el principio de que la Torá fue dada a todo Israel y que sus enseñanzas están disponibles para todos los que genuinamente las buscan. La idea de que ciertas enseñanzas deben ser ocultadas de personas consideradas indignas puede ser apropiada para conocimiento esotérico peligroso, pero cuando se aplica a enseñanzas morales básicas, revela elitismo que contradice el acceso universal a la Torá que el judaísmo enseña.

La promesa "שאלו ויתן לכם בקשו ותמצאו דפקו ויפתח לכם" (Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá) en Daf 13:15-16 presenta una teología de oración problemática que contradice el realismo de la tradición judía. El texto implica que cualquier petición será concedida si se pide con suficiente persistencia, lo cual no corresponde a la experiencia humana ni a la enseñanza de la Torá sobre oración. La tradición judía enseña que oramos según la voluntad de HaShem, reconociendo que Él sabe lo que necesitamos mejor que nosotros, y que no toda petición será concedida según nuestros deseos. Kohelet 5:1 advierte:

"אל תבהל על פיך ולבך אל ימהר להוציא דבר לפני האלהים כי האלהים בשמים ואתה על הארץ על כן יהיו דבריך מעטים" (No te apresures con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras).

La analogía del padre que no da piedra en lugar de pan o serpiente en lugar de pescado (Daf 13:18-20) emplea razonamiento kal vajómer legítimo en su estructura formal, pero la conclusión "כל שכן אביכם שבשמים שיתן מתנות טובות לכל דורשיו ושואליו" (cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará dones buenos a todos los que le buscan y le piden) simplifica excesivamente la relación entre oración y respuesta divina. La tradición judía reconoce que HaShem responde oraciones, pero no siempre según nuestros deseos o cronología. Más aún, la descripción "ואם אתם הרעים" (si vosotros, siendo malos) en Daf 13:20 contradice la antropología optimista que el texto evangelio promueve en otros lugares y representa una visión negativa de la humanidad que no refleja el balance de la Torá entre reconocimiento de yetzer hará y afirmación de que el ser humano es creado en imagen divina.

La formulación de la "Regla de Oro" en Daf 13:23-25, "כל אשר תרצו לעשות לכם האנשים גם אתם עשו להם כי זאת התורה והנביאים" (todo lo que queráis que hagan por vosotros los hombres, también vosotros haced a ellos, porque esta es la Torá y los profetas), es problemática por múltiples razones a pesar de su similitud superficial con la enseñanza de Hilel. La versión de Hilel en Shabat 31a es negativa: "דַּעֲלָךְ סְנֵי לְחַבְרָךְ לָא תַּעֲבֵיד" (Lo que es odioso para ti, no lo hagas a tu prójimo). Esta formulación negativa es más precisa porque reconoce que no todos desean las mismas cosas positivamente, pero todos podemos concordar en evitar dañar a otros. La formulación positiva del texto evangelio es menos universal porque lo que yo deseo que otros hagan por mí puede no ser lo que ellos desean.

Más problemático es la afirmación "כי זאת התורה והנביאים" (porque esta es la Torá y los profetas). Hilel, después de su formulación, añadió críticamente: "זוֹ הִיא כׇּל הַתּוֹרָה כּוּלָּהּ, וְאִידַּךְ פֵּירוּשָׁהּ הוּא, זִיל גְּמוֹר" (Esta es toda la Torá; el resto es comentario, ve y estudia). Hilel no está reduciendo la Torá a este principio sino identificando el principio unificador que subyace todos los mandamientos detallados, pero luego ordena "ve y estudia" porque los detalles son esenciales. El texto evangelio, al decir que este principio "es" la Torá y los profetas sin el calificativo de Hilel, puede ser interpretado (y ha sido interpretado históricamente) como reduciendo toda la Torá a este principio general, anulando efectivamente la necesidad de observar mandamientos específicos. Esta interpretación reductiva es incompatible con el judaísmo que insiste en tanto principios generales como aplicaciones específicas detalladas en los 613 mandamientos.

La instrucción "בואו בעד שער צר כי רחב שער ורחבה הדרך שתדריך אל האבדון ורבים הם אשר ילכו עליה" (Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la perdición, y muchos son los que andan por él) en Daf 13:25-14:2 presenta una visión elitista que contradice tanto la enseñanza anterior sobre oración como el optimismo sobre la humanidad. La implicación de que "muchos" van por el camino ancho a la perdición mientras "pocos" encuentran el camino estrecho a la vida crea una división radical entre "salvados" y "perdidos" que es ajena al judaísmo. La Torá enseña que el camino no es remoto ni difícil: "כי המצוה הזאת אשר אנכי מצוך היום לא נפלאת היא ממך ולא רחקה היא" (Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos) en Devarim 30:11.

La afirmación en Devarim 30:19 "ובחרת בחיים למען תחיה אתה וזרעך" (escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia) presupone que la elección de vida es accesible, no oculta tras una puerta estrecha que pocos encuentran. La visión del texto evangelio sobre camino estrecho y pocos que lo encuentran refleja más el pesimismo de religiones de misterio helenísticas o gnósticas donde conocimiento especial accesible solo a iniciados es necesario para salvación. Esta visión contradice el carácter público y accesible de la revelación sinaítica donde toda la nación escuchó la voz de HaShem y donde la Torá fue dada abiertamente a todo Israel sin distinción de élite espiritual e ignorantes.

La advertencia contra "נביאים השקר שבאים אליכם בלבושי הצאן והם תוך לבושם מרמה מלאים כזאבים הטורפים" (profetas falsos que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, pero dentro de su vestidura están llenos de engaño como lobos rapaces) en Daf 14:3-5 es devastadoramente irónica porque describe perfectamente al personaje mismo. Él viene con apariencia de observancia de Torá, proclamando "no vine a anular" y citando mandamientos, pero debajo de esta vestidura de oveja está la realidad de lobo que devora la Torá mediante modificación sistemática. La Torá misma proporciona criterios para identificar profetas falsos en Devarim 13 y 18, y según esos criterios, quien realiza señales pero cuyas enseñanzas contradicen mandamientos revelados en Sinai debe ser rechazado. El personaje mismo cumple perfectamente esta descripción.

El principio "ומפרותיהם תכירום" (por sus frutos los conoceréis) en Daf 14:6 establece un criterio de evaluación que, aplicado honestamente, condena las enseñanzas del personaje mismo. Los "frutos" de sus enseñanzas incluyen: anulación del divorcio legítimo establecido en la Torá, prohibición de juramentos ordenados por la Torá, modificación de leyes de pureza, usurpación de autoridad halájica, establecimiento de culto centrado en individuo humano en lugar de HaShem, y eventualmente persecución de judíos fieles a la Torá por seguidores de este sistema. Estos son "frutos malos" según cualquier criterio basado en la Torá. El árbol que produce tales frutos es "עץ רע" (árbol malo) que según el propio texto "יכרת ואל האש ישלח" (será cortado y al fuego será arrojado) en Daf 14:10-11.

La afirmación "לא כל האומר אלי אדוני אדוני יבוא אל מלכות שמים כי אם אותו שיעשה רצון אבי שבשמים" (No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino aquel que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos) en Daf 14:12-13 contiene una contradicción fundamental que revela la herejía del sistema. El personaje establece que llamarlo "Señor" no es suficiente, sino que se requiere hacer la voluntad del Padre. Sin embargo, el texto implica que estas dos cosas están conectadas: que llamarlo a él "Señor" es parte del sistema, pero que debe ir acompañado de obras. Esta conexión es problemática porque la Torá nunca requiere llamar "Señor" a ningún ser humano en sentido religioso, solo a HaShem. La formulación revela que el personaje se ha establecido como intermediario necesario cuyo señorío debe ser reconocido, aunque reconocimiento verbal solo no es suficiente.

La escena del juicio final donde "רבים יאמרו לי ביום ההוא אדני אדני הלא בשמך נבאנו ובשמך הוצאנו שדים ובשמך עשינו כחות רבות" (Muchos me dirán en aquel día: 'Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre expulsamos demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?') en Daf 14:14-16 revela múltiples herejías simultáneamente. Primera, el personaje se establece como juez escatológico que determinará destino eterno de las almas, rol que pertenece exclusivamente a HaShem según el Tanaj. Segunda, presenta actuación en "su nombre" como criterio de evaluación, estableciendo su nombre como invocación poderosa comparable al Nombre divino. Tercera, reconoce que incluso actos aparentemente milagrosos realizados en su nombre no garantizan aprobación, lo cual contradice la lógica de usar milagros como validación de enseñanzas que el texto evangelio mismo emplea repetidamente.

La respuesta "ואז אודה להם שלא ידעתי אותם סורו ממני כל פועלי און" (Y entonces les declararé que no los conocí. ¡Apartaos de mí, todos los obreros de iniquidad!) en Daf 14:17-18 emplea el término "פועלי און" (poalei aven, obreros de iniquidad) que aparece frecuentemente en Tehilim para describir a malvados que se oponen a HaShem y Sus caminos. Tehilim 6:9 declara: "סורו ממני כל פעלי און כי שמע ה' קול בכיי" (Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad, porque el Eterno ha oído la voz de mi lloro). El texto evangelio pone estas palabras davídicas en boca del personaje, implicando que él ocupa la posición de HaShem que juzga y rechaza a obreros de iniquidad.

Sin embargo, la ironía devastadora es que según los criterios de la Torá, el personaje mismo es "poél aven" (obrero de iniquidad) porque sus enseñanzas constituyen "aven" (iniquidad/vanidad) en el sentido de desviación de la verdad revelada. El Talmud en Shabat 116a emplea precisamente este término, llamando al texto evangelio "aven gilyon" o "avon gilyon" (folio de iniquidad/pecado), estableciendo que los sabios reconocieron que el contenido del texto constituye "aven". Cuando el personaje advierte contra "poalei aven", está inadvertidamente describiendo su propio rol como promotor de enseñanzas que desvían de la Torá.

El mashal de las dos casas en Daf 14:18-15:1 emplea metáfora que suena a sabiduría tradicional, pero en contexto revela pretensiones problemáticas. El personaje distingue entre quien "השומע את דברי אלה ויעשה אותם" (oye estas palabras mías y las hace) quien será como casa sobre roca, y quien "שישמע את דברי אלה ולא יעשה אותם" (oye estas palabras mías y no las hace) quien será como casa sobre arena. La estabilidad o ruina eterna depende de respuesta a "דברי אלה" (estas palabras mías), es decir, las enseñanzas del personaje mismo. Esto establece sus palabras como criterio último de verdad y fundamento para vida eterna, posición que solo las palabras de HaShem en la Torá deberían ocupar.

La tradición judía efectivamente enseña que la Torá es el fundamento firme sobre el cual se construye vida estable. Tehilim 119:89 declara: "לעולם ה' דברך נצב בשמים" (Para siempre, oh Eterno, permanece Tu palabra en los cielos). Pero cuando el texto evangelio transfiere este rol de "דבר ה'" (palabra de HaShem, la Torá) a "דברי" (mis palabras, del personaje), está efectivamente reemplazando la Torá como fundamento con las enseñanzas del individuo. Esta es una de las manifestaciones más claras de la herejía fundamental: la sustitución de revelación divina objetiva con enseñanzas humanas presentadas como poseedoras de autoridad divina.

La reacción de las multitudes preservada en Daf 15:1-3 "ויתמהו הכיתות על תלמודו כי היה מלמד כמו מי שבידו היכולת ולא מפי סופרים ופרושים" (las multitudes se maravillaron de su enseñanza, porque enseñaba como uno que tiene en su mano la autoridad, y no de boca de sofrim y perushim) revela precisamente el problema identificado por los Jaza"l. La manera "normal" de enseñar Torá, empleada por los Sofrim y Perushim (guardianes auténticos de la tradición), es citar la cadena de transmisión desde Sinai, reconocer las autoridades previas, y situar la enseñanza dentro del marco de la tradición recibida. Pirkei Avot 1:1 establece esta cadena:

"משה קבל תורה מסיני ומסרה ליהושע ויהושע לזקנים וזקנים לנביאים ונביאים מסרוה לאנשי כנסת הגדולה" (Moshé recibió la Torá del Sinai y la transmitió a Yehoshua, y Yehoshua a los Ancianos, y los Ancianos a los Profetas, y los Profetas la transmitieron a los Hombres de la Gran Asamblea).

El personaje, en contraste, enseña "כמו מי שבידו היכולת" (como quien tiene autoridad en su mano), es decir, como autoridad autónoma que no necesita validación de la tradición. Esta manera de enseñar puede impresionar a multitudes ignorantes que confunden novedad con profundidad y autoridad personal carismática con verdad, pero desde la perspectiva de la halajá es precisamente característica de falsos maestros. Devarim 17:8-11 establece el sistema de autoridad halájica donde cuestiones difíciles se llevan ante los cohanim y levi’im y el juez de la época, y "על פי התורה אשר יורוך ועל המשפט אשר יאמרו לך תעשה" (Según la Torá que te enseñaren, y según el juicio que te dijeren, harás). La autoridad reside en el sistema establecido por HaShem, no en individuos carismáticos que arrogantan autoridad personal.

La frase "ולא מפי סופרים ופרושים" (y no de boca de sofrim y perushim) es particularmente reveladora porque establece contraste explícito entre la enseñanza del personaje y la de los guardianes auténticos de la tradición. Los Sofrim (escribas) son los que preservan meticulosamente el texto de la Torá y estudian sus detalles minuciosamente. Los Perushim (fariseos) son los predecesores del judaísmo rabínico, guardianes de la tradición oral recibida en Sinai junto con la Torá escrita. Al establecer su enseñanza en oposición explícita a estos grupos, el texto revela que el conflicto no es entre dos interpretaciones legítimas de la Torá sino entre la tradición auténtica y una innovación que se rebela contra ella.

El análisis de las treinta y cinco violaciones específicas documentadas anteriormente demuestra que la autoridad que el personaje reclama no es autoridad de HaShem sino rebelión contra Él. Quien enseña "con autoridad" para modificar el divorcio establecido en Devarim 24, para prohibir juramentos ordenados en Devarim 6 y 10, para anular distinciones de pureza establecidas en Vaikrá 11, para usurpar la autoridad del sistema halájico establecido en Devarim 17, no está enseñando con autoridad divina sino con arrogancia humana que se atreve a contradecir la revelación sinaítica.

El contraste final entre enseñar "con autoridad" versus enseñar "de boca de sofrim y perushim" encapsula la diferencia fundamental entre profecía auténtica y falsa profecía. Los profetas verdaderos del Tanaj nunca modificaron la Torá de Moshé ni establecieron su autoridad personal en oposición a ella. Isaías, Jeremías, Ezequiel, todos proclamaron "כה אמר ה'" (Así dice el Eterno) y llamaron al pueblo de vuelta a observancia de la Torá existente. Los falsos profetas, en contraste, proclamaban sus propios mensajes y establecían su autoridad personal. Yirmiyahu 23:16-17 advierte:

 "כה אמר ה' צבאות אל תשמעו על דברי הנביאים הנבאים לכם מהבלים המה אתכם חזון לבם ידברו לא מפי ה'" (Así ha dicho el Eterno de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os hacen desvanecer. Hablan visión de su propio corazón, no de la boca del Eterno).

La conclusión del Sermón del Monte con énfasis en la reacción de las multitudes maravilladas por la "autoridad" de la enseñanza revela la táctica del mesit umadíaj: impresionar mediante carisma personal, hablar con confianza aparente, establecer autoridad que no requiere validación externa, y así desviar a quienes no tienen conocimiento suficiente de la Torá para reconocer que las enseñanzas contradicen la revelación sinaítica. La Torá misma advierte contra exactamente esta táctica en Devarim 13:2-4: el profeta puede realizar señales que se cumplen y puede hablar con autoridad aparente, pero si sus enseñanzas conducen a apartarse de los mandamientos, debe ser rechazado categóricamente.

La evaluación completa del Sermón del Monte, considerando tanto su contenido específico como su estructura retórica, demuestra que representa un documento de desviación sistemática de la Torá presentado bajo apariencia de fidelidad a ella. Cada elemento del discurso, analizado críticamente, revela pretensiones que son incompatibles con el monoteísmo y la halajá auténticos:

La proclamación inicial de no venir a anular la Torá (Mateo 5:17) es contradicha inmediatamente por quince instancias de "pero yo os digo" que modifican mandamientos. La supuesta superioridad moral que requiere exceder la justicia de Perushim y Sofrim (Mateo 5:20) es revelada como innovación que anula la halajá. Las bienaventuranzas (Mateo 5:3-12) emplean lenguaje piadoso pero establecen valores que pueden conducir a pasividad ante injusticia y énfasis en sufrimiento que contradice el realismo de la Torá. Las modificaciones de enseñanzas sobre asesinato, adulterio, divorcio, juramentos, talión y amor al enemigo (Mateo 5:21-48) todas constituyen añadir o quitar de la Torá en violación de Devarim 13:1.

Las enseñanzas sobre tzedakáh, oración y ayuno (Mateo 6, no incluido completamente en este pasaje pero parte del discurso) emplean lenguaje que denigra prácticas judías legítimas bajo pretexto de evitar hipocresía. La advertencia contra juicio (Mateo 7:1-5) es inmediatamente violada por el propio personaje que emite juicios severos contra "perros", "cerdos" e "hipócritas". Las promesas sobre oración (Mateo 7:7-11) simplifican excesivamente la relación entre petición humana y respuesta divina. La Regla de Oro (Mateo 7:12) es presentada de manera que puede ser interpretada como reduciendo toda la Torá a un principio general, anulando la necesidad de mandamientos específicos. La enseñanza sobre camino estrecho y ancho (Mateo 7:13-14) refleja pesimismo elitista ajeno al carácter accesible de la revelación sinaítica. Las advertencias contra profetas falsos (Mateo 7:15-20) son irónicas porque describen al personaje mismo. La escena del juicio final (Mateo 7:21-23) establece al personaje como juez escatológico usurpando rol de HaShem. El mashal de las dos casas (Mateo 7:24-27) establece las palabras del personaje como fundamento último reemplazando la Torá.

Esta estructura completa revela un sistema teológico que es fundamentalmente incompatible con el judaísmo auténtico en múltiples niveles simultáneamente. A nivel de autoridad, reemplaza el sistema establecido en Devarim 17 de autoridad halájica transmitida desde Sinai con autoridad personal carismática del individuo. A nivel de texto sagrado, reemplaza la Torá de Moshé como fundamento con las enseñanzas del personaje. A nivel de práctica, modifica o anula mandamientos específicos establecidos explícitamente en la Torá escrita. A nivel de teología, establece al personaje en roles que pertenecen exclusivamente a HaShem: juez escatológico, legislador, objeto de invocación, fundamento de verdad.

La hipocresía masiva de advertir contra falsos profetas e hipócritas mientras se ejemplifica perfectamente ambas categorías no es meramente irónica sino estratégicamente calculada. Al proyectar sobre otros las faltas que uno mismo comete, se desvía atención y se establece apariencia de pureza moral. Al advertir contra exactamente el tipo de engaño que uno mismo practica, se crea confusión donde víctimas potenciales buscan el peligro en dirección equivocada mientras el verdadero peligro se presenta como protector. Esta táctica de inversión moral, donde el lobo advierte contra lobos mientras viste piel de oveja, es característica del engaño sofisticado descrito en Devarim 13.

La conexión con el pasaje talmúdico en Shabat 116a-b analizado en el apéndice anterior es particularmente relevante aquí. Los Jaza"l que llamaron al texto "aven gilyon" (folio de iniquidad) y "avon gilyon" (folio de pecado) estaban empleando precisamente el término que el texto mismo usa para describir a aquellos que serán rechazados: "poalei aven" (obreros de iniquidad). Los sabios reconocieron que el texto que advierte contra "aven" es él mismo "aven", que el texto que advierte contra falsos profetas es él mismo producto de falsa profecía, que el texto que advierte contra hipocresía es él mismo fundamentalmente hipócrita en proclamar lealtad a la Torá mientras la subvierte.

El episodio con Rabán Gamliel e Ima Shalom demuestra cómo el texto puede ser manipulado para apoyar posiciones contradictorias: primero para justificar modificar la Torá sobre herencia, luego para justificar preservarla, dependiendo de qué conviene al intérprete. Esta maleabilidad no es fortaleza sino debilidad fundamental: un texto que proclama principios claros pero cuya aplicación puede justificar prácticas opuestas no posee coherencia interna real. La Torá de Moshé, en contraste, posee principios claros cuya aplicación, aunque requiere estudio y puede involucrar disputas legítimas sobre detalles, mantiene coherencia fundamental porque está anclada en mandamientos explícitos inmutables.

La evaluación preservada en Pirkei Avot sobre cadena de transmisión desde Sinai establece el principio fundamental que el Sermón del Monte viola: la autoridad en asuntos de Torá no reside en individuos carismáticos que proclaman enseñar "con autoridad" sino en la tradición recibida y transmitida fielmente de generación en generación. Avot 1:1 establece la cadena desde Moshé hasta los Hombres de la Gran Asamblea. Avot 1:2 enseña que el mundo se sostiene sobre tres cosas: "על התורה ועל העבודה ועל גמילות חסדים" (sobre la Torá, sobre el servicio [del Templo], y sobre actos de bondad). El Sermón del Monte, al establecer las palabras del personaje como fundamento alternativo a la Torá, socava el primer pilar sobre el cual el mundo se sostiene.

La advertencia en Avot 1:11 de Avtalyon es particularmente relevante:

"חכמים הזהרו בדבריכם שמא תחובו חובת גלות ותגלו למקום מים הרעים וישתו התלמידים הבאים אחריכם וימותו ונמצא שם שמים מתחלל" (Sabios, sed cuidadosos con vuestras palabras, no sea que incurráis en obligación de exilio y seáis exiliados a lugar de aguas malas, y los discípulos que vienen después de vosotros beban y mueran, y se encuentre que el Nombre celestial es profanado). 

Esta advertencia sobre enseñanzas que son "aguas malas" de las cuales discípulos beben y mueren espiritualmente se aplica perfectamente al Sermón del Monte: enseñanzas de Yeshú que suenan a sabiduría pero que son veneno espiritual porque desvían de la Torá.

La enseñanza en Avot 2:1 de Rabí Yehudah HaNasí es igualmente relevante:

 "איזוהי דרך ישרה שיבור לו האדם כל שהיא תפארת לעושיה ותפארת לו מן האדם" (¿Cuál es el camino recto que el hombre debe elegir para sí? Todo aquello que es gloria para quien lo hace y gloria para él de parte de la humanidad). 

El camino del Sermón del Monte, que modifica la Torá bajo pretexto de "cumplirla", no es "tiferet" (gloria) ni para quien lo hace ni para él de parte de la humanidad, porque conduce a apartarse del camino establecido por HaShem en Sinai.

Avot 3:11 de Rabí Elazar de Modaín enseña:

"המחלל את הקדשים והמבזה את המועדות והמלבין פני חברו ברבים והמפר בריתו של אברהם אבינו עליו השלום והמגלה פנים בתורה שלא כהלכה אף על פי שיש בידו תורה ומעשים טובים אין לו חלק לעולם הבא" (Quien profana lo sagrado, quien desprecia las festividades, quien avergüenza a su prójimo públicamente, quien viola el pacto de Avraham avinu, y quien revela rostros en la Torá no según la halajá, aunque tenga en su mano Torá y buenas obras, no tiene porción en el mundo venidero). 

La categoría "המגלה פנים בתורה שלא כהלכה" (quien revela rostros en la Torá no según la halajá) describe precisamente la actividad del Sermón del Monte: interpretaciones de la Torá que contradicen la halajá recibida.

El término "מגלה פנים" (revelar rostros/caras) se refiere a interpretaciones que tuercen el sentido llano de la Torá para justificar posiciones que contradicen su significado auténtico. El Sermón del Monte está lleno de tales "revelaciones de rostros": interpretar "no matarás" como prohibiendo ira, "no adulterarás" como prohibiendo mirada, "ojo por ojo" como requiriendo pasividad ante el mal, "amarás a tu prójimo" como requiriendo amor incondicional a enemigos sin distinción moral. Cada una de estas interpretaciones "revela un rostro" que tuerce el significado halájico auténtico para promover un sistema alternativo.

La consecuencia severa establecida en Avot 3:11, que incluso quien posee "Torá y buenas obras" pierde su porción en el mundo venidero si revela rostros en la Torá no según halajá, demuestra cuán seria es esta transgresión. No es suficiente tener conocimiento de Torá o realizar actos buenos si simultáneamente se tuerce la Torá para promover interpretaciones que contradicen la tradición recibida. Esta enseñanza es devastadora para cualquier intento de presentar las enseñanzas del Sermón del Monte como compatibles con el judaísmo: según los principios de los Jaza"l preservados en Avot, precisamente este tipo de tergiversación descalifica incluso a quien posee otros méritos.

Avot 3:17 de Rabí Elazar ben Azaryá enseña:

"אם אין תורה אין דרך ארץ אם אין דרך ארץ אין תורה" (Si no hay Torá, no hay derej eretz [conducta apropiada]; si no hay derej eretz, no hay Torá). 

Esta enseñanza establece la conexión inseparable entre Torá y conducta ética apropiada. El Sermón del Monte intenta separar estas dos dimensiones: proclama ética elevada mientras anula la Torá que es fuente de esa ética. Según Rabí Elazar ben Azaryá, tal separación es imposible: la conducta ética auténtica requiere fundamento en Torá, y la Torá debe expresarse en conducta ética. Un sistema que proclama ética mientras anula Torá no posee fundamento real para la ética que proclama.

La conclusión del análisis completo del Sermón del Monte (Mateo 5-7) demuestra irrefutablemente que representa el tipo de desviación contra la cual la Torá advierte explícitamente en Devarim 13. El patrón es consistente y devastador:

Proclamaciones verbales de lealtad a la Torá: "No vine a anular la Torá... ni una yod pasará de la Torá... esto es la Torá y los profetas."

Práctica real de modificación sistemática de la Torá: Quince instancias de "pero yo os digo" que contradicen mandamientos explícitos, treinta y cinco violaciones documentadas de la Torá, usurpación de autoridad halájica, establecimiento de autoridad personal en oposición a la tradición recibida.

Advertencias contra otros que cometen las faltas que el personaje mismo comete: Advierte contra juzgar mientras juzga severamente, contra hipócritas siendo él mismo hipócrita supremo, contra falsos profetas siendo él mismo falso profeta, contra "poalei aven" mientras sus enseñanzas constituyen "aven".

Establecimiento del personaje en roles que pertenecen exclusivamente a HaShem: Juez escatológico que determina destino eterno, legislador que modifica la Torá, fundamento último de verdad cuyas palabras reemplazan la Torá como base de vida estable.

Este patrón no puede ser reconciliado con el judaísmo auténtico mediante ninguna hermenéutica, apologética o reinterpretación. La contradicción no es sobre detalles ambiguos o cuestiones de interpretación legítima sino sobre fundamentos no negociables: ¿La Torá de Moshé es eterna e inmutable como HaShem declaró, o puede ser modificada por individuos carismáticos? ¿La autoridad halájica reside en la tradición transmitida desde Sinai o en pronunciamientos personales de individuos que proclaman enseñar "con autoridad"? ¿El monoteísmo estricto prohíbe establecer intermediarios entre Israel y HaShem o permite culto centrado en individuo humano? ¿Los criterios para identificar falsos profetas establecidos en Devarim 13 y 18 son válidos o pueden ser ignorados cuando el profeta realiza señales impresionantes?

La respuesta del judaísmo auténtico, preservada en el testimonio de los Jaza"l y confirmada por análisis textual honesto del Sermón del Monte mismo, es inequívoca: el sistema teológico promovido en estos textos es incompatible absolutamente con la Torá de Moshé y el pacto sinaítico. Quien intenta seguir ambos descubrirá rápidamente la imposibilidad de servir a dos señores que ordenan cosas contradictorias. La elección es clara: o la Torá revelada en Sinai, preservada fielmente por los Jaza"l, transmitida de generación en generación, cuya autoridad deriva de HaShem mismo; o las innovaciones de un individuo que proclamó no venir a anular mientras anulaba sistemáticamente, que advirtió contra falsos profetas mientras ejemplificaba perfectamente la categoría, que estableció sus palabras como fundamento mientras socavaba el fundamento verdadero de la Torá.

El veredicto de los Jaza"l, preservado en Shabat 116a como "aven gilyon" y "avon gilyon", permanece válido: estos textos son folios de iniquidad y pecado, no porque contengan errores menores o interpretaciones con las cuales se puede discrepar legítimamente, sino porque constituyen una desviación fundamental del camino de Israel. La evaluación no se basa en hostilidad arbitraria sino en aplicación de los criterios que la Torá misma proporciona para identificar enseñanzas que desvían del camino revelado en Sinai. Según esos criterios, aplicados honestamente sin presupuestos apologéticos, el Sermón del Monte y el sistema teológico que representa deben ser rechazados completamente por cualquiera que permanezca fiel al Dios de Avraham, Yitzjak y Yaakov, y a la Torá que Él entregó a Moshé en Sinai para todo Israel y todas las generaciones.


Notas

[1] No juzguéis y no seréis juzgados (אל תשפטו ולא תשפטו): Principio rabínico de medida por medida (מדה כנגד מדה, midá kenegued midá). La literatura rabínica enfatiza que Dios juzga a la persona con la misma medida que ella usa para juzgar a otros (cf. Mishnah Sotá 1:7; Talmud Shabat 127b; Sanhedrín 100a). El llamado no es a abstenerse de todo juicio moral, sino del juicio hipócrita y condenatorio.

[2] Con la medida con que midáis se os medirá (באיזה מדה תמודו ימד לכם): Expresión exacta encontrada en la Mishnah: "Con la medida que el hombre mide, con ella se le mide" (Mishnah Sotá 1:7). Principio fundamental de la justicia divina en el pensamiento rabínico.

[3] Brizna (קסם, kesem) y viga (קורה, korá): Contraste hiperbólico entre una pequeña astilla o paja y una viga grande de madera. 

[4] Cosa santa... perros... perlas... cerdos (דבר קדש... כלבים... מרגליות... חזירים): En contexto judío, los perros y especialmente los cerdos (jazirim) son animales impuros (Vaicra/ Levítico 11:7; Devarim / Deuteronomio 14:8). 

[5] Pedid... buscad... llamad (שאלו... בקשו... דפקו): Triple imperativo que enfatiza la persistencia en la oración. El patrón hebreo usa verbos de intensidad creciente: shaal (pedir/preguntar), bikesh (buscar/demandar), dafak (golpear/llamar insistentemente).

[6] La argumentación kal va-jomer (de lo menor a lo mayor), método hermenéutico rabínico fundamental. Si los padres humanos imperfectos dan buenos dones, cuánto más el Padre celestial perfecto. Similar a la primera de las Trece Reglas de Rabbi Yishmael para interpretación de la Torá.

[7] Esto es la Torá y los profetas (כי זאת התורה והנביאים): La "Regla de Oro" como resumen de la enseñanza bíblica. Hilel HaZaken (contemporáneo de este período) enseñó similarmente: "דַּעֲלָךְ סְנֵי לְחַבְרָךְ לָא תַּעֲבֵיד — זוֹ הִיא כׇּל הַתּוֹרָה כּוּלָּהּ, וְאִידַּךְ פֵּירוּשָׁהּ הוּא, זִיל גְּמוֹר" "Lo que es odioso para ti, no lo hagas a tu prójimo. Esta es toda la Torá; el resto es comentario" (Talmud Shabat 31a). Basado en Levítico 19:18: "Amarás a tu prójimo como a ti mismhabat o".

[8] Profetas falsos (נביאים השקר, neviim ha-sheker): Advertencia bíblica recurrente (Deuteronomio 13:2-6; 18:20-22; Jeremías 14:14; 23:16-32; Ezequiel 13:1-16). La distinción entre profetas verdaderos y falsos era crucial en Israel.

[9] Lobos rapaces (זאבים הטורפים, zeevim ha-torfim): Imagen bíblica para líderes malvados que destruyen al pueblo (Ezequiel 22:27; Sofonías 3:3). El contraste entre la apariencia exterior ("vestiduras de ovejas") y la realidad interior ("lobos") enfatiza el engaño.

[10] Por sus frutos los conoceréis (מפרותיהם תכירום): Principio de discernimiento espiritual basado en resultados prácticos. El árbol se conoce por su fruto (cf. Mateo 12:33; Santiago 3:12).

[11] Imagen del juicio final (cf. Isaías 10:33-34; Jeremías 11:16; Ezequiel 15:6-7; Juan 15:6). Yojanán el Bautista usó imagen similar (Mateo 3:10).

[12] Señor, Señor (אדוני אדוני, Adonai Adonai): La repetición enfática en hebreo denota urgencia o súplica (cf. Génesis 22:11; Éxodo 3:4; 1 Samuel 3:10). "Adonai" es título de respeto y también circunlocución para el Nombre divino.

[13] Milagros (כחות, kojot): Literalmente "poderes" o "fuerzas". 

[14] Obreros de iniquidad (פועלי און, poalei aven): La expresión פועלי און combina פועלים (poalim, "obreros") y און (aven, "iniquidad/falsedad"), indicando práctica habitual del mal, no pecado ocasional. Aven connota también "vanidad" o "nada", lo opuesto a la sustancia de la Torá. Los Targumim interpretan consistentemente poalei aven como עָבְדֵי שְׁקַר (avdei shekar, "siervos/obreros de falsedad" - Targum Salmos 6:9; 92:8) o בַעֲלֵי דְבָבָךְ (ba'alei devavaj, "señores/dueños de enemistad [contra Dios]" - Targum Salmos 92:10), enfatizando tanto la falsedad como la oposición activa a Dios. Esta fórmula aparece nueve veces en Salmos, siempre en oposición a los justos o a Dios mismo (Sal 92:8-10; 94:16). En Makot 10a, Rabbi Elazar interpreta Oseas 6:8 ("Galaad, ciudad de poalei aven") como referencia a quienes "acechaban para asesinar", subrayando la premeditación sistemática. En Sotah 13b, tras la muerte de Mosheh—defensor de la Torá—Dios pregunta: "¿Quién se levantará por Mí contra los poalei aven?" (Sal 94:16), identificándolos como opositores activos al orden de la Torah. El paralelismo bíblico los equipara con "enemigos del Eterno" (Sal 92:10). En contextos proféticos como Miqueas 2:1, describen violadores específicos de mandamientos, consolidando su significado como quienes se oponen sistemáticamente a la Torá.

[15] El mashal de las dos casas es similar a Proverbios 10:25: "Pasa el torbellino y desaparece el impío, pero el justo tiene cimiento eterno". La "roca" (סלע, sela) versus "arena" (חול, jol) representa fundamento firme versus inestable. En tradición judía, la roca puede simbolizar la Torá o Dios mismo (cf. Deuteronomio 32:4, 15, 18, 30-31; Salmos 18:3, 32, 47; 28:1).

[16] Enseñanza (תלמוד, talmud): Literalmente "estudio" o "enseñanza". El término talmud (de la raíz l-m-d, "aprender/enseñar") se refiere al proceso y contenido de instrucción. Más tarde se aplicaría a la gran compilación rabínica del mismo nombre.

[17] Autoridad (היכולת, ha-yejolét): Literalmente "el poder" o "la capacidad". El manuscrito contrasta la enseñanza de Yeshú con la de los sofrim y perushim. Los escribas y fariseos típicamente citaban cadenas de autoridades previas (tradición oral), mientras Yeshú enseñaba con autoridad directa ("pero yo os digo"). Esta diferencia impresionaba a las multitudes (cf. Marcos 1:22).