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2/22/2011

¿Qué innovaremos?, Rav Shlomo Aviner


¿Qué innovaremos?

Pregunta: ¿Qué debemos innovar el próximo año en nuestra comunidad? ¿Qué es adecuado hacer, fortalecer y dar prioridad?
Respuesta: Por supuesto, debemos cumplir toda la Torá, “todo lo que dijo El Eterno, haremos y escucharemos”. Y ya acotó el Radba”z en su responsa (inciso 344) que él se opone a la idea de “principios básicos de fe”, ya que todo es un principio básico. Y a pesar de ello, se puede determinar principios básicos – como explicó el Rav Kuk en su artículo “Los Principios Básicos” (Maamarei HaReaya, Pág. 14): Cuando una persona es sana, se deben cuidar todos sus miembros y órganos, pero cuando se encuentra en peligro de muerte, se trata de salvar lo principal. Y también es aclarado al final del tratado de “Makot” (Makot 24B) respecto a los grandes talmidei jajamim (eruditos del estudio de la Torá) que hablaron de un número determinado de principios básicos.
De acuerdo a ello podemos entender que esos principios básicos no cambian de año en año. Ellos deben ser fijos a lo largo de todos los años, porque sólo algo continuo tiene influencia, como dice el Mahara”l  de Praga, que lo que influye es lo sistemático, y no lo pasajero (Netivot Olam, Netiv HaTorá 18, Netiv Gmilut Jasadim 4).
Por eso mismo, lo sistemático no puede ser sectorial, comunitario – porque si así fuese no estaría orientado según lo más básico, que es la pertenencia a Am Israel (el Pueblo de Israel). Debe comprender a toda la nación de la que somos parte.
Ese sistema es determinada en el libro “Orot” por el Rav Kuk, y fue aclarado en detalle por su hijo, nuestro Rav, el Rav Tzvi Iehudá Kuk: Amor y fe. El amor por las criaturas y la fe en D’s. Y el amor debe anteceder a la fe.
El amor por Israel, el amor por todos, los cercanos y los lejanos, los parecidos y los distintos, en la familia, en la comunidad y en la nación, amor de los cónyuges, amor por los padres, amor por los hijos, amor por los vecinos, amor por los religiosos y por los que no son, amor por los derechistas y por los izquierdistas, amor por los ashkenazim, sfaradim, teimanim (provenientes de distintas comunidades) y etíopes, amor por el que coincidimos con él y por el que no tenemos la misma opinión, amor por el que luchamos en contra de sus ideas y amor por el que no luchamos en contra de sus ideas. Ese amor no es sólo un sentimiento, sino que resultado de una forma de pensar, un pensamiento que es capaz de aclarar que el común denominador es mucho más importante que lo que nos separa. Un amor que es una purificación moral, una elevación por encima del egoísmo, el individualismo, el amor propio y la subjetividad exagerados. Amor – esa es la palabra, ese es el remedio.
Fe en D’s, vinculación con D’s, sentir que Él es parte nuestra, una fe que todo lo que D’s hace es para bien – incluso si no lo entendemos. Fe en que el estado es obra de D’s, que el gobierno y el ejército es algo bueno – a pesar de los muchos defectos.  Fe en que Moshé es auténtico y su Torá es la verdad, cada palabra de la Torá escrita y oral es verdad, y es ella la que nos confiere felicidad y vida. Fe en que el contenido de nuestras vidas es rendirle culto a D’s – en el plano de la persona y D’s y también de la persona y su prójimo. Fe en que ese es nuestro papel, consagrar toda nuestra vida al culto de D’s, para enaltecer Su honor y santificar Su Nombre.


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