Hay preguntas que parecen inocentes pero que esconden una trampa filológica de proporciones considerables. "¿Cómo se dice ungido en griego?" es una de ellas. Quienes la formulan —con frecuencia en foros de discusión teológica, en comunidades de Raíces Hebreas del Cristianismo o en debates apologéticos— suelen esperar una única respuesta, dando por sentado que la historia textual del judaísmo grecohablante es uniforme y sin fisuras. Sin embargo, la realidad es bastante más rica, y bastante más cuidadosa de lo que cualquier respuesta apresurada podría sugerir.
El término χριστός, utilizado en la Septuaginta (LXX) como traducción del hebreo מָשִׁיחַ (mashíaj), deriva del verbo χρίω, que en el griego clásico designaba una unción de carácter sacro o ceremonial, pero de semántica amplia y no exclusivamente levítica.
El problema radica en que χρίω y su derivado nominal χριστός son voces que la koiné helenística absorbió con una carga semántica progresivamente alejada de la especificidad ritual del שֶׁמֶן הַמִּשְׁחָה (shemen hamishjá), el aceite sagrado cuya fórmula y condiciones de uso están rigurosamente codificadas en Shemot 30:22-33. En otras palabras, χριστός en la LXX es una opción traductológica helenizante que abstrae y generaliza donde el texto hebreo es preciso y técnico. Y con el paso de los siglos, esa abstracción adquirió connotaciones doctrinales muy concretas, completamente ajenas al universo conceptual de la Torá.
Frente a esta situación, el Pentateuco de Constantinopla —expresión genuina del judaísmo sefardí grecohablante, impreso en Estambul en 1547— tomó una decisión traductológica de plena conciencia filológica. En Vaicra 4:3, donde el hebreo lee כֹּהֵן הַמָּשִׁיחַ, el texto yevánico —es decir, el griego judeoespañol escrito en caracteres hebreos— consigna: או אלימינוש — ὁ ἀλειμμένος.[1]
El término elegido es el participio perfecto pasivo de ἀλείφω, verbo que en toda la tradición griega, desde Homero hasta el griego tardío, designa específicamente la unción con aceite en su sentido material, corporal y ritual. No es una elección casual: es una decisión hermenéutica que ancla la traducción en la matriz levítica original, resistiendo toda deriva teológica que resultara ajena a esa tradición.
La distinción entre ambos verbos —χρίω y ἀλείφω— no es trivial. Mientras que χρίω tendió a especializarse en el uso sagrado-ceremonial en la literatura griega tardía y fue adoptado masivamente por la traducción alejandrina de los Setenta, ἀλείφω conservó siempre un sentido más concreto y anclado en la práctica: la acción de frotar o aplicar aceite sobre una superficie o un cuerpo. Esta concreción semántica es precisamente lo que hace de ἀλειμμένος una traducción más fiel a la intención del texto hebreo, que describe un acto ritual específico dentro del sistema sacrificial del Mishkán, y no una categoría teológica abstracta.
Desde el punto de vista morfológico, ἀλειμμένος es un participio perfecto pasivo que expresa un estado resultante permanente: aquel sobre quien ha recaído la unción y permanece en esa condición sacerdotal. Esta dimensión aspectual del perfecto griego reproduce con notable fidelidad el valor semítico del estado constructo כֹּהֵן הַמָּשִׁיחַ, donde la unción no es un evento puntual ni una cualidad transitoria, sino un estatus cultual sostenido, conferido por la aplicación del שֶׁמֶן הַמִּשְׁחָה e inscrito de manera permanente en la persona del sacerdote.
Así, la respuesta filológicamente correcta —y genuinamente kasher en la tradición del judaísmo grecohablante— es que "ungido" en el griego de la comunidad judía se dice ἀλειμμένος, אלימינוש en su forma yevánica, y no el término que la traducción alejandrina popularizó con consecuencias doctrinales bien conocidas, y completamente ajenas al universo conceptual de la Torá.
La próxima vez que alguien formule esta pregunta, vale la pena responder con el texto en la mano.
Fuente primaria: Torah Neviim Kesuvim [תורה נביאים כתובים]. (1547). Constantinopla [Istanbul]. Biblioteca Chabad-Lubavitch. Recuperado de HebrewBooks.org: https://www.hebrewbooks.org/pdfpager.aspx?req=11658&st=&pgnum=388&hilite= (p. 388)
[1] En yavanico:
אם אן או יריאש או אלימינוש נאפטשי איש אמרטיא טו לאו קי נאורושפרי איפי טו
El texto en yevánico (griego judío en caracteres hebreos) transcrito a caracteres griegos sería:
Ἐὰν ὁ ἱερεὺς ὁ ἀλειμμένος ν'αφτσεί εἰς ἁμαρτίαν τοῦ λαοῦ, καὶ ν'αυρωσπρεί ἐπὶ τοῦ...
Con la correspondencia letra a letra:
Nótese que en lugar de χριστός (como en la LXX clásica), el Pentateuco de Constantinopla usa ἀλειμμένος — participio perfecto de ἀλείφω (ungir con aceite), que es un término más literal y cotidiano, en contraste con χριστός que deriva de χρίω (ungir en sentido sacro o real).
Esto refleja una decisión traductológica de las comunidades judías para evitar deliberadamente el término χριστός, dado su fuerte carga cristológica en el contexto post-cristiano.
Traducción académica al español
"Si el sacerdote, el ungido (ho' aleimménos), pecare en pecado del pueblo, y ofreciere sobre el..."
La construcción ν'αφτσεί εἰς ἁμαρτίαν refleja el griego medieval vernáculo (να + subjuntivo), equivalente al clásico ἁμάρτῃ τοῦ λαοῦ de la LXX — "pecare respecto al pueblo."