La Corrupción Textual de la Septuaginta en el Salmo 22:17: Un Análisis Filológico desde la Perspectiva Judía
Introducción: El Problema de la Lectura Griega
La Septuaginta (LXX) traduce el Salmo 22:17 como ὤρυξαν χεῖράς μου καὶ πόδας ("horadaron mis manos y mis pies"), una lectura que difiere radicalmente del texto hebreo masorético que preserva כָּאֲרִי יָדַי וְרַגְלָי (ka'ari yaday veraglay, "como un león mis manos y mis pies"). Esta divergencia textual no es meramente un problema de crítica textual, sino que representa un caso paradigmático de manipulación exegética con fines apologéticos. El presente artículo examinará primero la postura cristiana basada en la LXX y la Peshitta, para luego demostrar, mediante análisis filológico riguroso y examen de las fuentes judías tradicionales, que esta lectura constituye una corrupción deliberada del texto hebreo original, diseñada para crear ex nihilo una profecía mesiánica que nunca existió en el texto bíblico auténtico.
Primera Parte: La Postura Cristiana - La LXX y la Peshitta como "Testigos" de la Crucifixión
La Lectura de la Septuaginta
El texto griego de la Septuaginta para el Salmo 22:17 (22:16 en la numeración hebrea) se lee en el Codex Sinaiticus folio 93a:
ὅτι ἐκύκλωσάν με κύνες πολλοί, συναγωγὴ πονηρευομένων περιέσχόν με· ὤρυξαν χεῖράς μου καὶ πόδας
“Porque me rodearon muchos perros; asamblea de malhechores me ha cercado; horadaron mis manos y mis pies”
El elemento crucial de esta traducción es el verbo ὤρυξαν (ōryxan), forma del aoristo indicativo activo, tercera persona plural, del verbo ὀρύσσω (oryssō).
Este verbo griego tiene como significado primario "cavar, excavar", pero la tradición cristiana lo ha interpretado consistentemente como "horadar, perforar, traspasar". Los apologistas cristianos argumentan que este verbo describe precisamente la acción de clavar con clavos las manos y los pies durante la crucifixión, y por tanto constituye una profecía detallada y específica del método de ejecución que sufriría el mesías cristiano.
La interpretación cristiana tradicional sostiene que el salmista David, escribiendo bajo inspiración profética aproximadamente mil años antes de la era común, describió con precisión asombrosa los detalles de la crucifixión romana, un método de ejecución que no sería empleado por los romanos sino hasta varios siglos después. Esta lectura se convirtió en uno de los pilares fundamentales de la apologética cristiana primitiva, citada repetidamente en los escritos patrísticos como prueba irrefutable de que las escrituras hebreas profetizaban la muerte del mesías por crucifixión.
Justino Mártir, en su Diálogo con Trifón 97, sección 3 (escrito aproximadamente en 160 EC), cita extensamente el Salmo 22 y argumenta:
καὶ ἐν ἄλλοις πάλιν λόγοις Δαυεὶδ εἰς τὸ πάθος καὶ τὸν σταυρὸν ἐν παραβολῇ μυστηριώδει οὕτως εἶπεν ἐν εἰκοστῷ πρώτῳ ψαλμῷ· Ὤρυξαν χεῖράς μου καὶ πόδας μου, ἐξηρίθμησαν πάντα τὰ ὀστᾶ μου· αὐτοὶ δὲ κατενόησαν καὶ ἐπεῖδόν με. διεμερίσαντο τὰ ἱμάτιά μου ἑαυτοῖς, καὶ ἐπὶ τὸν ἱματισμόν μου ἔβαλον κλῆρον. ὅτε γὰρ ἐσταύρωσαν αὐτόν, ἐμπήξαντες τοὺς ἥλους τὰς χεῖρας καὶ τοὺς πόδας αὐτοῦ ὤρυξαν, καὶ οἱ σταυρώσαντες αὐτὸν ἐμέρισαν τὰ ἱμάτια αὐτοῦ ἑαυτοῖς, λαχμὸν βάλλοντες ἕκαστος κατὰ τὴν τοῦ κλήρου ἐπιβολὴν ὃ ἐκλέξασθαι ἐβεβούλητο.
(Traducción: “Y nuevamente en otras palabras, David habló así sobre el sufrimiento y la cruz en parábola misteriosa en el Salmo veintiuno: 'Horadaron mis manos y mis pies, contaron todos mis huesos; ellos observaron y me miraron. Repartieron mis vestidos entre ellos, y sobre mi ropa echaron suertes.' Porque cuando lo crucificaron, habiendo clavado los clavos, horadaron sus manos y sus pies, y los que lo crucificaron repartieron sus vestidos entre ellos, echando cada uno suertes según la decisión del sorteo de lo que había decidido escoger.”. )
Capítulo 104, sección 1:
Καὶ τὸ Εἰς χοῦν θανάτου κατήγαγές με, ὅτι ἐκύκλωσάν με κύνες πολλοί, συναγωγὴ πονηρευομένων περιέσχον με· ὤρυξαν χεῖράς μου καὶ πόδας μου, ἐξηρίθμησαν πάντα τὰ ὀστᾶ μου· αὐτοὶ δὲ κατενόησαν καὶ ἐπεῖδόν με· διεμερίσαντο τὰ ἱμάτιά μου ἑαυτοῖς, καὶ ἐπὶ τὸν ἱματισμόν μου ἔβαλον κλῆρον, ὡς προεῖπον, προαγγελία ἦν διὰ ποίου θανάτου καταδικάζειν αὐτὸν ἔμελλεν ἡ συναγωγὴ τῶν πονηρευομένων
(Traducción: "Y [el versículo] 'Me has traído al polvo de la muerte, porque me rodearon muchos perros, asamblea de malhechores me ha cercado; horadaron mis manos y mis pies, contaron todos mis huesos; ellos observaron y me miraron; repartieron mis vestidos entre ellos, y sobre mi ropa echaron suertes' - como dije antes, era una profecía de por qué tipo de muerte la asamblea de los malhechores iba a condenarlo...")
Tertuliano, Orígenes, Agustín y prácticamente todos los Padres de la Iglesia subsecuentes repitieron este argumento, tratando la lectura de la LXX como si fuera el texto hebreo original y obviando completamente la lectura masorética diferente.
El Elemento Antisemita: συναγωγὴ πονηρευομένων
Un aspecto particularmente revelador de la traducción de la LXX es su elección léxica para עֲדַת מְרֵעִים (adat mere'im, “asamblea de malhechores”). En lugar de usar términos griegos genéricos como ἐκκλησία (ekklēsia, "asamblea") o σύλλογος (syllogos, "congregación"), la LXX emplea específicamente συναγωγή (synagōgē), el término técnico que designaba las instituciones religiosas judías.
La frase completa συναγωγὴ πονηρευομένων (synagōgē ponēreuomenōn) significa literalmente “sinagoga de los que hacen el mal” o “congregación de malhechores”.
Esta elección terminológica establece una asociación semántica entre las instituciones religiosas judías y la práctica del mal. En el contexto de la interpretación cristiana posterior del salmo como profecía de crucifixión, esta frase fue entendida como predicción de que serían específicamente los judíos, reunidos en sus sinagogas, quienes conspirarían para ejecutar al mesías.
Esta lectura anti-judía de la LXX fue desarrollada explícitamente por los apologistas cristianos del siglo II. Justino Mártir, en su Diálogo con Trifón (capítulo 104, ca. 155-160 EC), hace inequívoca la identificación al interpretar el versículo: ἡ συναγωγὴ τῶν πονηρευομένων (“la sinagoga de los malhechores”) es precisamente la que καταδικάζειν αὐτὸν ἔμελλεν (“iba a condenarlo”). Justino no deja ambigüedad sobre quiénes son estos "malhechores": son los judíos reunidos en asamblea/sinagoga para condenar a Yeshú (Jesús). Esta interpretación patrística confirma que la elección del término συναγωγή en la LXX no era neutral sino que servía una función polémica anti-judía, estableciendo desde el texto mismo de la traducción griega la culpabilidad colectiva judía en la muerte del mesías.
Los evangelios desarrollaron extensamente esta narrativa. El evangelio de Juan (capítulos 18-19) describe elaboradamente cómo los líderes judíos demandaron la crucifixión ante Pilato, y cómo "los judíos" (término usado repetidamente en Juan) fueron los instigadores principales de la ejecución. La traducción de la LXX del Salmo 22:17, con su referencia a “sinagoga de malhechores”, fue interpretada como profecía divina de esta supuesta culpabilidad judía colectiva en la muerte de Yeshú. Esta lectura alimentó directamente la acusación de deicidio que justificó siglos de persecución anti-judía cristiana.
La Peshitta Siríaca como Segundo "Testigo"
La apologética cristiana moderna frecuentemente argumenta que la lectura "horadaron" no se limita a la LXX griega sino que aparece también en la versión siríaca aramea conocida como Peshitta, constituyendo así un segundo testigo textual independiente que confirma la autenticidad de esta lectura contra el texto masorético.
El texto siríaco de la Peshitta para el Salmo 22:17 lee:
ܡܛܠ ܕܚܕܪܘܢܝ ܟܠܒ̈ܐ܂ ܘܟܢܘܫܬܐ ܕܒܝܫ̈ܐ ܟܪܟܘܢܝ܂ ܒܙܥܘ ܐ̈ܝܕܝ ܘܪ̈ܓܠܝ܂
En transcripción con caracteres hebreos:
מְטֻל דְּחַדְרוּנִי כַּלְבֵא וּכְנוּשְׁתָּא דְּבִישֵׁא כַּרְכוּנִי בְּזַעוּ אִידַי וְרֶגְלַי
“Porque me rodearon perros, y una asamblea de malvados me cercó; perforaron mis manos y mis pies”.
El elemento crucial aquí es el verbo ܒܙܥܘ (bᵉza'u), transcrito en caracteres hebreos como בְּזַעוּ, forma del perfecto Peal, tercera persona plural, del verbo siríaco ܒܙܥ (bza'), que significa "perforar, traspasar, agujerear". Este verbo siríaco no tiene ambigüedad semántica; su significado primario y consistente es el de hacer un agujero atravesando algo con un objeto punzante.
Los apologistas cristianos argumentan que la concordancia entre la LXX griega (ὤρυξαν, "horadaron") y la Peshitta siríaca (ܒܙܥܘ, "perforaron") no puede ser coincidencia. Sostienen que ambas traducciones, producidas independientemente en diferentes lenguas y contextos culturales (Alejandría helenística para la LXX, Mesopotamia aramea para la Peshitta), llegaron a la misma lectura porque ambas reflejaban una tradición textual hebrea auténtica que leía כָּאָרוּ (ka'aru, "perforaron" o "cavaron") en lugar del כָּאֲרִי (ka'ari, "como un león") del texto masorético.
Según esta argumentación, la vocalización masorética כָּאֲרִי representa una “corrupción” tardía (datada entre los siglos VII-X EC) impuesta por escribas judíos que buscaban deliberadamente oscurecer las profecías mesiánicas de sus propias escrituras para negar las afirmaciones cristianas. Los apologistas afirman que el texto consonántico hebreo original, sin vocalización, leía כארי y que esta secuencia de consonantes debe ser leída como כארו (kaf-alef-resh-vav), una forma del verbo כרה (karah, "cavar"), que en este contexto significa "perforaron".
El Argumento del Texto Consonántico No Vocalizado
Un elemento central de la postura apologética cristiana es el argumento de que el texto hebreo antiguo se escribía sin vocales, solo con consonantes, y que por tanto la secuencia כארי podría leerse tanto como כָּאֲרִי (ka'ari, "como un león") o como כָּאָרוּ (ka'aru, "perforaron"), dependiendo de qué vocales se suplieran. Los apologistas argumentan que la LXX y la Peshitta, traducidas siglos antes de que se desarrollara el sistema de vocalización masorética, preservan la lectura vocal correcta original del texto, mientras que los masoretas tardíos impusieron vocales incorrectas para producir la lectura "como un león" y así negar la profecía mesiánica.
Algunos apologistas más sofisticados reconocen las dificultades morfológicas de leer כארו como verbo (la forma esperada de tercera persona plural perfecto de כרה sería כָּרוּ sin la alef), pero argumentan que podrían haber existido formas verbales irregulares o dialectales que justificaran la presencia de la alef. Otros sugieren que la yod final de כארי en el texto consonántico podría ser un error de copiado por vav, produciendo una forma verbal כארו (kaf-alef-resh-vav) más morfológicamente regular.
La Interpretación Cristológica Integral del Salmo 22
La importancia del versículo 17 en la apologética cristiana no puede entenderse aisladamente sino como parte de una lectura cristológica integral de todo el Salmo 22. Los cristianos primitivos identificaron múltiples elementos del salmo como profecías detalladas de la crucifixión:
Versículo 1: "אֵלִי אֵלִי לָמָה עֲזַבְתָּנִי" ("Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?") - las supuestas últimas palabras pronunciadas desde la cruz
Versículo 7-8: "כָּל־רֹאַי יַלְעִגוּ לִי יַפְטִירוּ בְשָׂפָה יָנִיעוּ רֹאשׁ גֹּל אֶל־יְהוָה יְפַלְּטֵהוּ" ("Todos los que me ven se burlan de mí, tuercen los labios, menean la cabeza: 'Encomiéndate al Señor, que Él te libre'") - la burla de los de la muerte de su maestro en las escrituras hebreas, impuso una traducción que el hebreo no soportatranseúntes
Versículo 15: "יָבֵשׁ כַּחֶרֶשׂ כֹּחִי וּלְשׁוֹנִי מֻדְבָּק מַלְקוֹחָי" ("Seco como tiesto está mi vigor, y mi lengua se pega a mi paladar") - la sed en la cruz
Versículo 17: "כָּאֲרִי יָדַי וְרַגְלָי" - leído como "horadaron mis manos y mis pies" - los clavos de la crucifixión
Versículo 18: "אֲסַפֵּר כָּל־עַצְמוֹתָי" ("Puedo contar todos mis huesos") - el cuerpo estirado en la cruz
Versículo 19: "יְחַלְּקוּ בְגָדַי לָהֶם וְעַל־לְבוּשִׁי יַפִּילוּ גוֹרָל" ("Reparten entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echan suertes") - los soldados romanos dividiendo las vestimentas
Esta constelación de "cumplimientos proféticos" convirtió al Salmo 22 en uno de los textos más frecuentemente citados en la apologética cristiana primitiva. El versículo 17, con su referencia a "horadar manos y pies", era considerado la profecía más específica y detallada de todas, describiendo no solo que el mesías moriría, sino precisamente cómo moriría: mediante el método romano de crucifixión que implicaba clavar las extremidades a la cruz.
El Argumento de la Profecía Imposible de Fabricar
Un argumento apologético cristiano particularmente poderoso sostiene que la especificidad de la "profecía" del Salmo 22:17 hace imposible que haya sido fabricada retroactivamente. Los apologistas argumentan: si la comunidad cristiana primitiva simplemente hubiera inventado profecías para ajustarse a los eventos de la vida de su maestro, ¿por qué habrían creado una profecía tan específica que dependía de un método de ejecución que no era judío sino romano, y que ni siquiera existía cuando se compuso el salmo?
La crucifixión, argumentan, no era una forma de castigo capital mencionada en la Torá ni practicada en Israel antes de la ocupación romana. Los métodos de ejecución judíos incluían lapidación, quema, decapitación y estrangulamiento, pero no crucifixión. La profecía de "horadar manos y pies", por tanto, no podría haber sido inventada o adaptada de prácticas contemporáneas del período davídico cuando supuestamente se compuso el salmo. Debe representar, sostienen, genuina presciencia profética divinamente inspirada.
Este argumento de "profecía imposible de fabricar" se considera especialmente fuerte porque la crucifixión era vista en el mundo antiguo como la forma más degradante y vergonzosa de ejecución, reservada para esclavos, rebeldes y criminales de la clase más baja. Que las escrituras hebreas supuestamente profetizaran que el mesías moriría de esta manera humillante es presentado como evidencia de autenticidad profética, porque ningún movimiento mesiánico judío del segundo período del Templo habría voluntariamente asociado a su candidato mesiánico con este método de muerte si no estuviera forzado a hacerlo por eventos históricos reales y profecías preexistentes genuinas.
La Autoridad de la LXX como Texto "Inspirado"
Finalmente, la apologética cristiana primitiva y medieval frecuentemente argumentaba que la Septuaginta misma debía ser considerada un texto divinamente inspirado, no meramente una traducción humana. Según la Carta de Aristeas (obra pseudoepigráfica del siglo II AEC), la traducción de la Torá al griego fue realizada por setenta y dos sabios judíos que trabajaron independientemente y produjeron milagrosamente traducciones idénticas, demostrando intervención divina en el proceso de traducción.
Los Padres de la Iglesia extendieron esta doctrina de inspiración divina a toda la LXX, incluyendo los Salmos. Desde esta perspectiva, la lectura ὤρυξαν ("horadaron") no era simplemente una traducción del hebreo sino una revelación divina del verdadero significado profético del texto. Algunos Padres argumentaron que el Espíritu Santo había guiado a los traductores judíos de la LXX para preservar el sentido profético correcto del texto, incluso si este sentido no era aparente en el hebreo no vocalizado.
Esta doctrina de la inspiración divina de la LXX permitió a los cristianos mantener su lectura de "horadaron mis manos y mis pies" incluso cuando eruditos judíos señalaban que el texto hebreo leía "como un león". Los cristianos simplemente respondían que la LXX era la versión autoritativa, inspirada por Dios para revelar el significado mesiánico que los judíos habían rechazado o corrompido posteriormente en sus propios textos.
Segunda Parte: La Refutación Judía - Análisis Filológico y Testimonio de las Fuentes
La Evidencia Textual Hebrea: Unanimidad de la Tradición Masorética
El texto hebreo masorético preserva con perfecta consistencia la lectura כָּאֲרִי (ka'ari), una forma inequívoca del sustantivo אֲרִי ("león") precedido por la preposición comparativa כְּ ("como"). Esta lectura aparece vocalizada uniformemente en todos los códices masoréticos: el Codex Leningradensis (1008 EC), el Codex Aleppo (siglo X EC), y el Codex Cairensis (895 EC) mantienen sin excepción el qamatz bajo la kaf y el sheva bajo la alef, produciendo la lectura ka'ari. No existe ningún manuscrito hebreo, ni siquiera entre los fragmentos de Qumrán que anteceden a la era común, que respalde una lectura alternativa.
La única variante teóricamente posible sería כָּאָרוּ (ka'aru), una supuesta forma verbal del verbo כָּרָה (karah, "cavar, excavar"), conjugada en tercera persona plural del perfecto Qal. Sin embargo, esta lectura enfrenta obstáculos filológicos insuperables.
Primero, la morfología verbal esperada de esta raíz produciría כָּרוּ (karu) y no כָּאָרוּ (ka'aru). La presencia de la alef en la segunda posición radical es morfológicamente anómala para esta raíz verbal. El verbo כָּרָה es una raíz regular pe-yod que se conjuga sin alef intercalada. Cuando aparece en tercera persona plural perfecto en la Biblia Hebrea, invariablemente se escribe כָּרוּ, como en Génesis 26:25 וַיִּכְרוּ־שָׁם בְּאֵר ("y cavaron allí un pozo") o Números 21:18 בְּאֵר חֲפָרוּהָ שָׂרִים כָּרוּהָ נְדִיבֵי הָעָם ("pozo que cavaron los príncipes, que excavaron los nobles del pueblo"). La forma כָּאָרוּ con alef no tiene paralelo morfológico en todo el corpus bíblico hebreo.
Los apologistas cristianos que reconocen esta dificultad a veces sugieren que la alef podría ser un marcador de objeto directo o una peculiaridad dialectal, pero estas explicaciones son ad hoc y carecen de fundamento en la gramática hebrea. El marcador de objeto directo es אֵת o אֶת, nunca una alef intercalada en un verbo. Y no existe evidencia de ningún dialecto hebreo bíblico o post-bíblico que inserte alef en la segunda posición radical de verbos pe-yod.
Segundo, incluso si existiera tal forma verbal con el significado de "cavaron", el campo semántico del verbo כָּרָה nunca aparece en la Biblia Hebrea con el sentido de "perforar" o "traspasar" aplicado a partes del cuerpo humano. Su campo semántico está consistentemente limitado a la excavación de pozos, cisternas, fosas o trampas. Los ejemplos bíblicos incluyen:
Génesis 26:25: וַיִּכְרוּ־שָׁם בְּאֵר ("y cavaron allí un pozo")
Génesis 50:5: בְּקִבְרִי אֲשֶׁר כָּרִיתִי לִּי ("en mi sepulcro que cavé para mí")
Éxodo 21:33: וְכִי־יִפְתַּח אִישׁ בּוֹר אוֹ כִּֽי־יִכְרֶה אִּישׁ בֹּר ("si alguno abriere un pozo, o cavare cisterna")
Salmo 7:16: בּוֹר כָּרָה וַֽיַּחְפְּרֵהוּ ("cavó un hoyo y lo ahondó")
Salmo 94:13: עַד יִכָּרֶה לָרָשָׁע שָׁחַת ("hasta que se cave fosa para el impío")
Proverbios 16:27: אִישׁ בְּלִיַּעַל כֹּרֶה רָעָה ("el hombre vil cava para hacer mal")
Jeremías 18:20: כִּֽי־כָר֥וּ שׁוּחָ֖ה לְנַפְשִׁ֑י ("porque cavaron fosa para mi alma")
Jeremías 18:22: כִּֽי־כָר֤וּ שׁוּחָה֙ לְלׇכְדֵ֔נִי ("porque cavaron fosa para atraparme")
En todos estos casos, כָּרָה se refiere literalmente a excavar tierra para crear una cavidad en el suelo. Jamás se usa metafóricamente para "perforar" un objeto sólido, y ciertamente nunca para traspasar carne humana con objetos punzantes como clavos. Si el texto quisiera describir la acción de perforar o traspasar manos y pies, el hebreo bíblico posee verbos apropiados para tal acción, como דָּקַר (daqar, "traspasar, perforar"), usado en Zacarías 12:10 וְהִבִּיטוּ אֵלַי אֵת אֲשֶׁר־דָּקָרוּ ("y mirarán a mí, a quien traspasaron"), o נָקַב (naqav, "perforar, agujerear"), usado en 2 Reyes 12:10 וַיִּקֹּב חֹר בְּדַלְתּוֹ ("e hizo un agujero en su tapa"). Que el texto no emplee ninguno de estos verbos sino que use (según la teoría cristiana) una forma anómala de כָּרָה es filológicamente sospechoso.
La Minjat Shay, obra masorética fundamental de Shelomoh Yedidia Norzi (1560-1626), anota explícitamente sobre este versículo: כארי. הכ"ף בקמץ ("ka'ari. La kaf con qamatz"), estableciendo sin ambigüedad la vocalización correcta. Norzi también remite a Isaías 38:13 donde aparece una construcción paralela idéntica:
שִׁוִּיתִי עַד־בֹּקֶר כָּאֲרִי כֵּן יְשַׁבֵּר כָּל־עַצְמוֹתָי
(“esperé hasta la mañana; como un león, así quebrará todos mis huesos”).
Esta referencia intertextual es decisiva porque presenta exactamente la misma construcción gramatical (כָּאֲרִי seguido de partes del cuerpo) en un contexto donde el significado es absolutamente claro y donde ningún exégeta, ni siquiera cristiano, ha intentado leer un verbo de perforación. Ezequías se queja de que su enfermedad es tan dolorosa como si un león estuviera quebrando todos sus huesos; no dice que alguien literalmente perforó sus huesos. El paralelismo perfecto entre las dos frases establece que כָּאֲרִי יָדַי וְרַגְלָי debe entenderse de manera análoga: el salmista siente que sus manos y pies están tan vulnerables y doloridos como si estuvieran siendo aplastados en la boca de un león.
Tercero, la vocalización masorética no fue una innovación arbitraria del período medieval sino la codificación escrita de una tradición oral de lectura que se remonta ininterrumpidamente hasta el período del Segundo Templo. Los masoretas no inventaron vocalizaciones; preservaron en forma escrita la pronunciación tradicional que había sido transmitida oralmente de generación en generación. La evidencia de esta continuidad proviene de múltiples fuentes independientes: las transcripciones griegas de nombres hebreos en la LXX reflejan las mismas vocalizaciones que los masoretas posteriormente codificaron; Jerónimo en el siglo IV reporta que sus maestros judíos leían el texto con las mismas vocalizaciones que aparecen en los códices masoréticos; los Targumim arameos, aunque parafráticos, traducen basándose en las mismas vocalizaciones masoréticas. La unanimidad de estas fuentes independientes demuestra que la vocalización כָּאֲרִי no fue una manipulación tardía sino la lectura auténtica y tradicional del texto.
El Testimonio de las Versiones Judías Griegas: Áquila y Símaco
Frente a la lectura corrupta de la LXX, las revisiones griegas posteriores realizadas por traductores judíos preservan lecturas que reflejan con mayor fidelidad el texto hebreo masorético y que demuestran inequívocamente que ningún traductor judío competente jamás leyó el texto como "perforaron".
Áquila de Sinope (fl. 130 EC), prosélito judío (ger) cuya traducción griega se caracteriza por su literalidad extrema y adhesión rigurosa al texto hebreo, tradujo el versículo como:
ἐπέδησαν χεῖράς μου καὶ πόδας μου (epedesan kheiras mou kai podas mou, "ataron mis manos y mis pies").
-Federick Field, Origenes Hexaplorum, vol. 2 (Clarendon, 1875), 119.
El verbo δέω (deō) significa "atar, amarrar, sujetar con ligaduras". Esta traducción no representa una traducción literal palabra por palabra de כָּאֲרִי (que sería ὡς λέων, "como un león"), pero captura el sentido funcional del símil: así como el león aprisiona y sujeta a su presa con sus garras y fauces, dejándola completamente inmóvil e incapaz de usar sus extremidades para defenderse o escapar, así los enemigos del salmista lo han dejado tan impotente como si sus manos y pies estuvieran atados.
La traducción de Áquila es particularmente significativa porque este traductor era notoriamente literal hasta el punto de producir griego frecuentemente inelegante o incluso agramatical con tal de reflejar con precisión absoluta el hebreo. Si hubiera visto en el texto hebreo cualquier forma verbal que pudiera significar "perforaron" o "cavaron", habría traducido literalmente con el verbo griego correspondiente. Que en cambio haya traducido con ἐπέδησαν ("ataron") demuestra que reconoció כָּאֲרִי en el hebreo y buscó una manera de expresar en griego el concepto de incapacitación e inmovilización que el símil del león connota.
Símaco el Ebionita (fl. 200 EC), conocido por sus traducciones más idiomáticas y elegantes que buscaban expresar el sentido más que la forma literal del hebreo, presenta un caso textual complejo que, analizado críticamente, refuerza inequívocamente la lectura leonina del texto hebreo.
La tradición manuscrita conservada en la obra de Field (Origenis Hexaplorum, 119) atribuye a Símaco la lectura:
ὡς ζητοῦντες δῆσαι χεῖράς μου καὶ πόδας μου (hōs zētountes dēsai kheiras mou kai podas mou, "como buscando atar mis manos y mis pies").
Sin embargo, un hallazgo reciente de Charles Taylor en el manuscrito Cairo Genizah palimpsest Ra 2005 (siglo VII), que contiene fragmentos de las versiones de Símaco y Áquila del Salmo 21 [22 TM], demuestra que la lectura original de Símaco era:
ὡς λέων τὰς χεῖράς μου καὶ τοὺς πόδας μου ("como león mis manos y mis pies").
El manuscrito palimpsesto preserva dos versiones siríacas relacionadas con esta lectura de Símaco. La primera, que corresponde más directamente a la lectura original leonina, lee:
ܟܐܪܝܐ ܚܒܝܒ ܝܕܘܗܝ ܘܪܓܠܘܗܝ / כְּאַרְיָא חַבִּיב יְדוֹהִי וְרַגְלוֹהִי (ke'arya jabib yedohi ve-reglohi), que puede traducirse como “como león deseando/queriendo sus manos y sus pies”.
Esta formulación preserva explícitamente ܟܐܪܝܐ (ke'arya, "como león"), demostrando que el traductor siríaco reconocía claramente el símil leonino en el texto. La segunda versión, más condensada, lee ܚܒܝܒ ܠܡܚܣܪܘ / חַבִּיב לְמֶחְסַרוּ (jabib lemjesaru, "deseando atar"), que representa una abreviación interpretativa que elimina la mención explícita del león pero preserva el concepto de intención de inmovilizar.
Ambas formulaciones arameas presentan características filológicas típicamente targúmicas, no siríacas clásicas. El uso del participio activo ܚܒܝܒ / חַבִּיב (jabib, "deseando, queriendo") para expresar intención es construcción estándar en arameo targúmico. Más significativo aún, el verbo ܡܚܣܪܘ / מחסר (mjsr) con el significado de "atar, restringir" es específicamente arameo palestinense y babilónico, no siríaco estándar de Edesa, donde se esperaría ܐܣܪ (ʾsr). La forma ܟܐܪܝܐ / כְּאַרְיָא (ke'arya, "como león") con la preposición comparativa ܟ / כ seguida del sustantivo ܐܪܝܐ / אַרְיָא ("león") con el artículo determinado arameo -א es exactamente la forma que esperaríamos encontrar en un targum traduciendo el hebreo כָּאֲרִי.
Esto sugiere fuertemente que estos textos siríacos no son traducciones directas del griego corrupto de Símaco sino preservaciones de glosas targúmicas arameas que circulaban independientemente y que explicaban el símil leonino del texto hebreo. Un targumista arameo, trabajando directamente del hebreo כָּאֲרִי y comprendiendo el símil del león que captura e inmoviliza a su presa, habría producido naturalmente expansiones interpretativas como "como león deseando [capturar] sus manos y sus pies" o, en forma abreviada, "deseando atar", explicando el efecto práctico del ataque del león sobre la movilidad de la víctima.
Taylor propone convincentemente que la lectura griega "como buscando atar" (ὡς ζητοῦντες δῆσαι) preservada por Field resulta de una corrupción textual progresiva dentro de la tradición manuscrita griega. El texto original: ΩCΛΕΟΝΤΑΣΧΕΙΡΑΣΜΟΥ (ōs leonta[s] kheiras mou) fue copiado erróneamente como ΩCΛΕΟΝΤACΧΕΙΡΑΣΜΟΥ, y posteriormente corrompido a ΩCΛΕΟΝΤΕCΧΕΙΡΑΣΜΟΥ, forma que un escriba posterior intentó descifrar, posiblemente influenciado por la glosa targúmica aramea que ya circulaba, parafraseándola como "buscando atar".
La lectura original de Símaco ὡς λέων ("como león") es reveladora porque preserva explícitamente la preposición comparativa ὡs ("como"), demostrando inequívocamente que Símaco reconoció la כְּ comparativa en el texto hebreo. No estaba leyendo un verbo; estaba traduciendo un símil. Su traducción interpreta el símil del león como una comparación del modo en que los enemigos actúan: así como el león captura e inmoviliza completamente a la presa para que no pueda escapar ni defenderse, así los enemigos del salmista buscan dejarlo completamente impotente. Las glosas targúmicas posteriores preservadas en siríaco representan explicaciones interpretativas de cómo el león efectúa esa inmovilización, no lecturas alternativas del texto hebreo.
Este caso textual complejo demuestra algo crucial: incluso cuando hay confusión y corrupción en la transmisión de las versiones griegas y arameas, cuando se reconstruye críticamente el texto más antiguo, invariablemente apunta a la lectura leonina כָּאֲרִי, nunca a perforación. Las múltiples capas de tradición manuscrita—hebreo original, traducción griega de Símaco, glosas targúmicas arameas preservando explícitamente ܟܐܪܝܐ ("como león"), corrupción textual griega, transmisión siríaca—todas preservan en algún nivel la memoria de que el texto original hablaba de un león, no de perforación.
Estas dos traducciones judías son devastadoras para la postura apologética cristiana. Revelan que:
Ningún traductor judío competente jamás leyó el texto como "perforaron". Tanto Áquila como Símaco, trabajando directamente del hebreo, sin intermediario griego, y sin ninguna agenda cristológica, produjeron traducciones basadas en la lectura כָּאֲרִי ("como un león").
La lectura "como un león" era la única conocida en la tradición textual judía de los siglos I-III EC, precisamente el período en que los cristianos afirman que la LXX preservaba una lectura hebrea alternativa auténtica.
La interpretación natural del símil leonino involucra conceptos de aprisionamiento, atadura e inmovilización, nunca de perforación. Los traductores judíos entendieron que el salmista comparaba su condición de impotencia total a estar capturado por un león, con sus extremidades tan inútiles como si estuvieran físicamente atadas.
La preservación de la preposición comparativa "como" en Símaco demuestra que el texto hebreo claramente contenía כְּ y no podía leerse como verbo. Un verbo כָּאָרוּ ("perforaron") no tendría preposición comparativa; solo el sustantivo con preposición כָּאֲרִי ("como un león") explica la presencia del ὡς en Símaco.
El contraste entre estas traducciones judías y la LXX no podría ser más claro. Los traductores judíos, trabajando del hebreo sin agenda cristológica, unánimemente tradujeron basándose en כָּאֲרִי. La LXX, con su agenda de crear profecías mesiánicas cristianas, produjo ὤρυξαν ("horadaron"). La divergencia no se explica por diferencias textuales sino por diferencias teológicas.
El Targum Arameo: Preservación Fiel de la Lectura Leonina
En contraste dramático con la Peshitta cristiana, el Targum Yerushalmi (traducción aramea judía de los Salmos) preserva fielmente la lectura leonina del texto hebreo masorético, aunque con su característica expansión interpretativa. El Targum traduce:
מטול ארום דאחזרו עלי רשיעי סיעת חייבין דמתילין לכלביא סגיעי כינשת מבאישין אקפוני נכתין היך כאריא אידי ורגלי
"Porque me rodearon malvados, banda de culpables que se asemejan a perros; muchos malhechores me cercaron, mordiendo como un león mis manos y mis pies"
Varios elementos de esta traducción targúmica son decisivos para refutar la postura cristiana:
Primero, el Targum preserva explícitamente la comparación leonina: היך כאריא (heyj kaʾaryā, "como un león"). La partícula היך (heyj) es el equivalente arameo exacto de la preposición comparativa hebrea כְּ, y כאריא (kaʾaryā) es simplemente la forma aramea del sustantivo hebreo אֲרִי ("león") con el artículo determinado arameo -א. Esta traducción demuestra inequívocamente que el traductor targúmico vio כָּאֲרִי en el hebreo y lo tradujo con la frase aramea estrictamente equivalente. No existe la más mínima evidencia de que el targumista tuviera acceso a, o conociera, una lectura hebrea alternativa que dijera "perforaron".
Segundo, el Targum añade el verbo נכתין (najtin, "mordiendo"), que representa una glosa interpretativa típicamente targúmica. El traductor explica qué significa estar "como un león" con respecto a las manos y pies: es como ser mordido por un león en esas extremidades. Esta interpretación está perfectamente alineada con la de Rashi varios siglos después (estar aplastado en la boca del león) y representa una lectura completamente natural del símil. El león ataca a su presa mordiéndola y desgarrándola con sus dientes y garras, especialmente las extremidades más vulnerables. El salmista compara su condición de vulnerabilidad total a estar siendo atacado de esta manera por un león. La adición del verbo "mordiendo" es una amplificación interpretativa, no una traducción de un verbo que supuestamente estaba en el hebreo; el verbo hebreo que el Targum traduce es simplemente la cópula implícita en la frase nominal כָּאֲרִי יָדַי וְרַגְלָי.
Tercero, el Targum amplifica la descripción de los enemigos con vocabulario adicional característico del estilo targúmico: דמתילין לכלביא (d-matilan l-kalbayā, "que se asemejan a perros"), סגיעי (saggiʿei, "muchos"), כינשת מבאישין (kenishat mabʾišin, "asamblea de malhechores"). Estas expansiones clarificadoras son completamente típicas de los Targumim, que funcionan tanto como traducciones como comentarios interpretativos integrados. Lo significativo es que ninguna de estas adiciones sugiere perforación, crucifixión, o cualquier tipo de ejecución específica. El Targum interpreta el salmo como descripción de persecución hostil y amenaza de muerte, pero no especifica ningún método particular de ejecución ni añade ningún elemento que pudiera sugerir una lectura cristológica.
Cuarto, y esto es absolutamente crucial, el contraste entre el Targum judío y la Peshitta cristiana en este versículo específico es dramático y revelador. Ambas son traducciones arameas del hebreo; ambas fueron producidas aproximadamente en el mismo período histórico (siglos II-III EC); ambas provienen de la misma región geográfica general (Mesopotamia/Siria). Sin embargo, llegan a traducciones radicalmente diferentes del mismo texto hebreo:
Targum (judío): נכתין היך כאריא אידי ורגלי
"mordiendo como un león mis manos y mis pies"
Peshitta (cristiana): ܒܙܥܘ ܐ̈ܝܕܝ ܘܪ̈ܓܠܝ / בְּזַעוּ אִידַי וְרֶגְלַי
"perforaron mis manos y mis pies"
Esta divergencia no puede explicarse mediante consideraciones filológicas, textuales o dialectales. El arameo del Targum y el siríaco de la Peshitta son dialectos suficientemente cercanos como para que una traducción fiel del mismo texto hebreo produjera traducciones arameas similares. La única explicación para la divergencia radical es teológica: el Targum, producto de rabinos judíos que leían el texto en su contexto canónico judío completo y sin ningún interés en encontrar profecías de crucifixión, tradujo fielmente lo que el hebreo decía. La Peshitta, producto de cristianos siríacos que necesitaban encontrar predicciones detalladas de la muerte de su maestro en las escrituras hebreas, impuso una traducción que el hebreo no soporta.
Quinto, el verbo siríaco ܒܙܥ (bza', "perforar") que la Peshitta usa no tiene ninguna relación etimológica con la raíz hebrea כרה (krh, "cavar"). Si la Peshitta estuviera traduciendo honestamente de un texto hebreo que supuestamente leía כארו ("cavaron/perforaron"), esperaríamos encontrar un verbo siríaco cognado de esa raíz hebrea. El siríaco posee cognados de virtualmente todas las raíces verbales hebreas comunes. En cambio, la Peshitta usa un verbo siríaco completamente diferente (ܒܙܥ) cuyo campo semántico ("perforar, traspasar") coincide con la interpretación teológica cristiana pero no con ninguna raíz hebrea plausible que pudiera haber estado en el texto. Esto indica claramente que el traductor siríaco no estaba trabajando independientemente del hebreo, sino que estaba imponiendo una lectura cristológica sobre el texto, posiblemente influenciado por la interpretación ya establecida en la LXX y en la exégesis patrística cristiana.
La conclusión es ineludible: el Targum judío preserva fielmente la lectura כָּאֲרִי ("como un león") porque esa es la única lectura que existía en el texto hebreo. La Peshitta cristiana inventó la lectura "perforaron" porque sus productores necesitaban que el texto dijera eso para sus propósitos apologéticos.
Los Manuscritos de Qumrán y Nahal Hever: Ausencia de Evidencia para la Lectura Cristiana
Los apologistas cristianos afirman frecuentemente que los "Rollos del Mar Muerto apoyan la lectura 'perforaron mis manos y pies'". Esta afirmación es académicamente insostenible a la luz de las ediciones críticas.
El único fragmento del Salmo 22 encontrado en Qumrán propiamente dicho es 4QPsf (4Q88). La edición crítica de los manuscritos de Qumrán (DJD) indica que en la línea 25 (Salmo 22:17), correspondiente a la palabra controvertida, el manuscrito preserva:
ה֯ק֯י֯פ֯נ֯י֯ כ֯ר֯[ו ]ידי ורגל֯י֯
Donde los puntos diacríticos bajo kaf y resh indican que ambas letras son difíciles de leer e inciertas, y la tercera letra (entre corchetes) indica texto completamente perdido. No hay evidencia visible de alef entre kaf y resh. Por tanto, 4Q88 no puede determinar si el texto original leía כארי o cualquier otra variante. El estado de conservación del fragmento en el punto crítico hace imposible usarlo como evidencia para ninguna lectura.
El manuscrito al que los apologistas se refieren es en realidad 5/6HevPs (XHev/Se 4), encontrado en Nahal Hever, ubicado 30 kilómetros al sur de Qumrán, y datado del siglo I-II EC, considerablemente más tardío que los manuscritos de Qumrán y posterior a la destrucción del Segundo Templo. Este fragmento aparentemente lee כארו ידיה (según la edición crítica), pero presenta problemas textuales severos:
Primero, el manuscrito contiene un error escribal indiscutible: escribe ידיה (yadeha, "sus manos" / "las manos de ella", tercera persona femenino singular) en lugar del correcto ידי (yaday, "mis manos", primera persona singular). Este error demuestra que el escriba era descuidado o copiaba de un modelo defectuoso, minando completamente la confiabilidad del manuscrito para establecer lecturas controvertidas.
Segundo, כארו no es una forma morfológicamente válida en hebreo. Para obtener el verbo "cavaron", la raíz כרה (karah) debería conjugarse como כָּרוּ (karu) sin alef intercalada. La forma כארו carece de paralelos morfológicos en todo el corpus bíblico hebreo. Incluso si este manuscrito tardío y defectuoso efectivamente leyera כארו, no estaría leyendo "perforaron" sino preservando una corrupción textual que no representa ninguna palabra hebrea real.
Tercero, este manuscrito es significativamente más tardío que los manuscritos de Qumrán, datado después de la primera guerra judía (70 EC) y encontrado en contexto de refugio de rebeldes de la revuelta de Bar Kojba (132-135 EC). No representa la tradición textual del período del Segundo Templo sino una etapa posterior de transmisión textual ya afectada por las guerras y la dispersión.
En resumen: ningún manuscrito de Qumrán apoya la lectura "perforaron", y el fragmento tardío y textualmente problemático de Nahal Hever no puede usarse como evidencia contra la unanimidad absoluta de la tradición masorética que lee כָּאֲרִי ("como un león"). La apelación apologética cristiana a los "Rollos del Mar Muerto" como supuesto apoyo para su lectura es, en el mejor de los casos, desinformación basada en desconocimiento de las ediciones críticas; en el peor, manipulación deliberada de evidencia fragmentaria para engañar a audiencias que no tienen acceso a los textos originales.
Rashi y la Tradición del Peshat: El Símil del León Aplastante
Rabbi Shlomo Yitzjaqi (Rashi, 1040-1105), el comentarista bíblico más influyente en la tradición judía, cuyo método exegético se caracteriza por su adhesión inquebrantable al peshat (sentido llano del texto) y su rechazo sistemático de interpretaciones forzadas o artificiosas, explica el versículo con concisión característica:
כָּאֲרִי יָדַי וְרַגְלָי. כְּאִלּוּ הֵם מְדֻכָּאִים בְּפִי אֲרִי, וְכֵן אָמַר חִזְקִיָּה כָּאֲרִי כֵּן יְשַׁבֵּר כָּל עַצְמוֹתַי (ישעיהו לח:יג)
“Como un león mis manos y mis pies. Como si estuvieran aplastados en la boca de un león. Y así dijo Hizkiyah (Ezequías): ‘Como un león, así quebrará todos mis huesos’ (Isaías 38:13)”
Esta interpretación establece inmediatamente el marco conceptual correcto para entender el versículo. El símil del león describe el estado de completa vulnerabilidad e impotencia del salmista: sus extremidades están tan indefensas y doloridas como si estuvieran literalmente atrapadas entre las mandíbulas de un león, siendo aplastadas por la presión de los dientes y la fuerza de la mandíbula del predador.
Para fundamentar esta lectura y demostrar que no es una interpretación idiosincrásica sino que refleja el uso bíblico estándar de esta construcción gramatical, Rashi cita el paralelismo de Isaías 38:13. Este versículo forma parte de la oración de Ezequías durante su enfermedad mortal. El rey dice:
שִׁוִּיתִי עַד־בֹּקֶר כָּאֲרִי כֵּן יְשַׁבֵּר כָּל־עַצְמוֹתָי מִיּוֹם עַד־לַיְלָה תַּשְׁלִימֵנִי ("Esperé hasta la mañana; como un león, así quebrará todos mis huesos; de día a noche me acabas").
Este paralelo es filológicamente decisivo por múltiples razones:
Primero, presenta exactamente la misma construcción gramatical que aparece en el Salmo 22:17: כָּאֲרִי (ka'ari, "como un león") seguido inmediatamente por partes del cuerpo. La estructura sintáctica es idéntica: preposición comparativa כְּ + sustantivo אֲרִי ("león") + partes corporales. Si esta construcción pudiera leerse como un verbo que significa "perforaron" o "cavaron", entonces el versículo de Isaías debería leerse de la misma manera, produciendo: "perforaron/cavaron todos mis huesos". Pero tal lectura es manifiestamente absurda. Ningún exégeta, ni siquiera entre los apologistas cristianos más creativos, ha intentado jamás leer Isaías 38:13 como diciendo que alguien literalmente perforó o cavó los huesos de Ezequías. El contexto deja absolutamente claro que Ezequías está usando un símil: el dolor de su enfermedad es como el dolor que experimentaría si un león estuviera quebrando sus huesos. Es una comparación poética de la intensidad de su sufrimiento.
Si כָּאֲרִי seguido de partes del cuerpo significa "como un león" (comparación) en Isaías 38:13, entonces por el principio hermenéutico básico de que construcciones gramaticales idénticas deben interpretarse consistentemente a menos que el contexto demande lo contrario, כָּאֲרִי seguido de partes del cuerpo debe significar "como un león" (comparación) también en Salmo 22:17. No existe ninguna razón contextual, gramatical o semántica para interpretar la misma construcción de manera diferente en los dos versículos. La única razón para hacerlo es la agenda apologética cristiana de encontrar una profecía de crucifixión en el Salmo 22, agenda que no se aplica a Isaías 38.
Segundo, el verbo que aparece en el versículo de Isaías es יְשַׁבֵּר (yeshaber, "quebrará"), del verbo שָׁבַר (shavar, "quebrar, romper, destrozar"). Este verbo especifica la acción que el león realiza o que es comparable a la acción del león: quebrar huesos. El símil funciona así: "como un león [quebraría huesos], así [la enfermedad] quebrará todos mis huesos". La comparación es explícita y el verbo principal está claramente expresado. Esta estructura demuestra cómo funcionan realmente los símiles leoninos en el hebreo bíblico: se usa כָּאֲרִי para establecer la comparación, y luego se especifica mediante un verbo qué aspecto del comportamiento leonino se está comparando.
Aplicando este mismo patrón al Salmo 22:17, la estructura sería: "como un león [haría con su presa], [así están] mis manos y mis pies". El verbo está implícito (como es común en las oraciones nominales hebreas) pero el contexto lo sugiere: las manos y pies del salmista están en un estado comparable al estado de las extremidades de un animal capturado por un león - aplastadas, inmóviles, inútiles para la defensa o la huida.
Tercero, la elección de Rashi de este versículo específico de Isaías como paralelo no es arbitraria sino estratégica. Rashi conocía perfectamente bien la interpretación cristiana del Salmo 22:17 como profecía de crucifixión; vivió en la Francia medieval donde el debate judeo-cristiano sobre textos bíblicos era constante. Al citar Isaías 38:13 como paralelo, Rashi estaba implícitamente argumentando:
“Si ustedes los cristianos insisten en leer el Salmo 22:17 como ‘perforaron mis manos y mis pies’, entonces por consistencia gramatical deben leer Isaías 38:13 como ‘perforaron todos mis huesos’. Pero como tal lectura es obviamente absurda en Isaías, su lectura del Salmo 22 también debe ser rechazada”.
Es un argumento de reductio ad absurdum presentado mediante la simple citación de un paralelo textual.
Cuarto, el comentario de Rashi establece que la interpretación del león como agente que aplasta o destroza era la lectura tradicional estándar en la exégesis judía. Rashi no presenta esta interpretación como novedad propia sino como el sentido llano obvio del texto, tan evidente que solo requiere ser señalado mediante la cita de un paralelo. La formulación כְּאִלּוּ הֵם מְדֻכָּאִים בְּפִי אֲרִי (“como si estuvieran aplastados en la boca de un león") usa el verbo דכא (daka', "aplastar, quebrantar, oprimir”), que en la Biblia describe la acción de fuerza que quebranta o destruye mediante presión. El Salmo 34:19 dice קָרוֹב יְהוָה לְנִשְׁבְּרֵי־לֵב וְאֶת־דַּכְּאֵי־רוּחַ יוֹשִׁיעַ (“Cercano está el Eterno a los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu aplastado”). El uso de este verbo específico por Rashi describe precisamente lo que un león hace a su presa: la aplasta con la presión de sus mandíbulas.
La interpretación de Rashi del Salmo 22:17 debe entenderse en el contexto de su metodología exegética general. Rashi se dedica sistemáticamente a establecer el peshat - el sentido contextual llano del texto basado en gramática, sintaxis y uso lingüístico bíblico normativo - en contraste tanto con interpretaciones midrásicas homiléticamente creativas como con interpretaciones polémicas cristianas que violentan el texto para encontrar profecías que nunca estuvieron allí. Su comentario sobre este versículo es paradigmático de su método: identificar la construcción gramatical correctamente (כָּאֲרִי, no כָּאָרוּ), establecer su significado mediante paralelos bíblicos claros (Isaías 38:13), y explicar el sentido resultante de manera simple y directa (las extremidades del salmista están tan vulnerables como si un león las estuviera aplastando).
Radak y la Tradición Naturalista: El Círculo del León
Rabbi David Kimji (Radak, 1160-1235), cuyos comentarios se distinguen por su incorporación de observaciones naturalistas, su conocimiento comparativo de lenguas semíticas, y su disposición a entrar en polémica explícita con interpretaciones cristianas, ofrece una interpretación del Salmo 22:17 que amplía significativamente la de Rashi con detalles etológicos fascinantes:
עדת מרעים הקיפוני כארי ידי ורגלי: כי הקיפוני כמו הארי שמקיף בזנבו ביער וכל חיה שתראה אותה העגלה לא תצא משם ממורא האריה ומפחדו, ותאספנה ידיהן ורגליהן וימצא האריה טרפו בתוך עגלתו
"Asamblea de malhechores me ha cercado; como un león mis manos y mis pies: porque me rodearon como el león que rodea con su cola en el bosque, y todo animal que ve ese círculo no sale de allí por el temor y el pavor del león, y recogen sus manos y sus pies [es decir, sus patas], y el león encuentra su presa dentro de su círculo"
Esta interpretación se basa en una creencia medieval sobre el comportamiento de los leones que, aunque zoológicamente incorrecta, revela importantes aspectos de la metodología exegética de Radak y proporciona una refutación poderosa de la lectura cristiana.
Según la tradición a la que Radak se refiere, el león poseía la capacidad de trazar un círculo en el suelo con su cola, y los animales que se encontraban dentro de ese círculo quedaban paralizados por el terror, incapaces de cruzar la línea circular, permaneciendo inmóviles con sus patas recogidas hasta que el león se acercaba para devorarlos. Esta creencia aparece en varias fuentes medievales y puede tener su origen en observaciones mal interpretadas del comportamiento territorial de los leones o en la exageración folclórica de su poder intimidatorio.
Lo significativo de esta interpretación no es su exactitud zoológica sino su función exegética. Radak está explicando cómo funciona el símil del versículo: el salmista compara su situación a la de un animal atrapado en el círculo del león. Los elementos de la comparación son:
Cercamiento completo: Así como el círculo del león rodea completamente al animal, sin dejar punto de escape, así los enemigos del salmista lo han rodeado por todos lados (הקיפוני, "me han cercado").
Parálisis por terror: Así como el animal dentro del círculo está tan aterrorizado que no puede moverse aunque físicamente no haya barrera que lo detenga, así el salmista está paralizado por el miedo ante la multitud de enemigos hostiles que lo rodean.
Inmovilización de las extremidades: Así como el animal aterrorizado תאספנה ידיהן ורגליהן ("recoge sus manos y sus pies", es decir, contrae sus patas), así el salmista dice כארי ידי ורגלי - mis manos y pies están en un estado comparable al de ese animal, contraídos e inútiles por el terror.
Inevitabilidad de la captura: Así como el león inevitablemente encuentra y devora a su presa dentro del círculo, así el salmista se siente condenado a caer en manos de sus enemigos.
La interpretación de Radak es brillante porque transforma el símil estático de Rashi (estar aplastado en la boca del león) en un símil dinámico que describe todo el proceso de captura: el cercamiento, la parálisis por miedo, la inmovilización de las extremidades, y la captura inevitable. Esta lectura explica perfectamente la secuencia del versículo completo: primero הקיפוני ("me han cercado") describe el cercamiento circular, luego כארי ידי ורגלי describe el efecto de ese cercamiento sobre las extremidades del salmista.
Crucialmente, Radak aplica esta interpretación al contexto histórico del exilio judío, demostrando que el salmo no es profecía sobre un individuo futuro sino descripción de la condición perpetua del pueblo judío entre las naciones:
כן אנחנו בגלות בתוך העגלה לא נוכל לצאת ממנה שלא נהיה ביד הטורפים כי אם נצא מרשות הישמעאלים נבא ברשות הערלים והנה אנחנו אוספים ידינו ורגלינו ועומדים יראים ופוחדים בפניהם כי אין לנו רשות לברוח ברגלינו ולהלחם בידינו והנה כאילו ידינו ורגלינו בנחשתים
“Así nosotros en el exilio, dentro del círculo, no podemos salir de él sin caer en manos de los depredadores; porque si salimos de la autoridad de los ismaelitas, caemos bajo la autoridad de los incircuncisos (cristianos). He aquí que recogemos nuestras manos y nuestros pies y permanecemos temerosos y atemorizados ante ellos, pues no tenemos autoridad para huir con nuestros pies ni para luchar con nuestras manos; he aquí que es como si nuestras manos y nuestros pies estuvieran en cadenas de bronce”
Esta aplicación es devastadora para la interpretación cristológica en múltiples niveles:
Primero, Radak interpreta el salmo no como profecía mesiánica sobre un individuo futuro sino como expresión de la condición histórica prolongada del pueblo judío colectivo en la diáspora. El salmista no es un mesías que será crucificado en el futuro; es el pueblo de Israel que ya está experimentando y continuará experimentando el terror del exilio, rodeado por naciones hostiles.
Segundo, la imagen de manos y pies inmóviles describe no una ejecución específica sino la impotencia política perpetua del pueblo judío entre las potencias gentiles. Los judíos en el exilio están atrapados entre imperios musulmanes ("los ismaelitas") e imperios cristianos ("los incircuncisos"). No pueden huir (לברוח ברגלינו, "huir con nuestros pies") porque no hay ningún lugar de refugio donde ir; cualquier movimiento de un territorio a otro solo significa pasar de un opresor a otro. No pueden luchar (להלחם בידינו, "luchar con nuestras manos") porque carecen de poder militar frente a los imperios que los rodean. Sus manos y pies están tan inútiles כאילו... בנחשתים ("como si estuvieran en cadenas de bronce") - no literalmente encadenados, sino funcionalmente igual de inmovilizados por las circunstancias políticas del exilio.
Tercero, la referencia de Radak específicamente a "los ismaelitas" (musulmanes) y "los incircuncisos" (cristianos) como los dos poderes opresores que rodean y atrapan al pueblo judío es una declaración polémica deliberada. Radak está diciendo: ustedes los cristianos, que interpretan este versículo como profecía de que los judíos ejecutarían a su mesías, están leyendo el texto al revés. El salmo en realidad describe cómo los gentiles cristianos y musulmanes nos tienen atrapados y oprimidos. Los enemigos que rodean al salmista como perros y leones no son los judíos; son precisamente las naciones gentiles entre las cuales estamos exiliados.
Cuarto, esta interpretación colectivo-nacional del salmo tiene fundamento sólido en la tradición exegética judía. Los salmos, particularmente los salmos de lamento, fueron entendidos tradicionalmente como expresiones tanto de individuos sufrientes como del pueblo de Israel colectivamente en sus momentos de aflicción nacional. El Salmo 22 en particular, con su lenguaje de cercamiento por enemigos numerosos y su eventual vindicación divina, encaja perfectamente con la experiencia histórica del pueblo judío: perseguido y oprimido por las naciones pero finalmente sostenido y redimido por Dios. Esta lectura colectivo-nacional es coherente, está arraigada en el texto, y no requiere violentar la gramática hebrea ni inventar verbos que no existen.
Es en el contexto de esta interpretación que Radak produce su más explícita denuncia de la falsificación textual cristiana. En su comentario al Salmo 22:32 (versículo que dice יָבֹאוּ וְיַגִּידוּ צִדְקָתוֹ לְעַם נוֹלָד כִּי עָשָׂה, "Vendrán y anunciarán su justicia a pueblo que ha de nacer, porque Él lo hizo"), Radak escribe:
ושבשו מלת כארי ידי ורגלי ואמרו כארי לשון כי יכרה איש בר שתקעו מסמרים בידיו וברגליו כשתלו אותו
“Y corrompieron la expresión ‘como un león mis manos y mis pie’ y dijeron que 'ka'ari' tiene el sentido de 'si un hombre cava un pozo', que clavaron clavos en sus manos y en sus pies cuando lo colgaron”
Este pasaje requiere análisis cuidadoso porque constituye una de las denuncias más explícitas en toda la literatura exegética medieval judía de la manipulación cristiana del texto bíblico.
El verbo ושבשו (ve’shivshu, "y corrompieron") es particularmente fuerte. La raíz שבש (švš) significa "confundir, mezclar incorrectamente, corromper, distorsionar". No sugiere un error exegético honesto o una diferencia interpretativa legítima; implica deliberada falsificación y tergiversación maliciosa. Radak está acusando directamente a los exégetas cristianos no meramente de interpretar mal el versículo sino de corromper deliberadamente el texto hebreo.
La frase כארי לשון כי יכרה איש בר ("'ka'ari' tiene el sentido de 'si un hombre cava un pozo'") es una referencia irónica a Éxodo 21:33, que usa el verbo כרה en su contexto natural de cavar pozos: וְכִי־יִפְתַּח אִישׁ בּוֹר אוֹ כִֽי־יִכְרֶה אִּישׁ בֹּר (“Si alguno abriere un pozo, o si cavare un hombre cisterna”). Radak está señalando la absurdidad del argumento cristiano: para transformar כָּאֲרִי ("como un león") en un verbo que signifique "perforaron", los cristianos tienen que afirmar que proviene del verbo כרה que significa "cavar pozos". Pero ese verbo nunca se usa en la Biblia con el sentido de perforar carne humana, solo con el sentido de excavar tierra.
La acusación continúa: שתקעו מסמרים בידיו וברגליו כשתלו אותו (“que clavaron clavos en sus manos y en sus pies cuando lo colgaron”). Esta es una descripción explícita de la crucifixión, y Radak está diciendo que los cristianos fabricaron esta lectura del texto porque necesitaban encontrar una profecía de este evento específico. El verbo תקעו (taqʿu, "clavaron") es de la raíz תקע (tqʿ), que significa "clavar, hincar, fijar firmemente". El verbo תלו (talu, "colgaron") es de la raíz תלה (tlh), que significa "colgar, suspender". Radak está describiendo con precisión técnica el proceso de crucifixión: clavar las manos y pies con clavos para colgar el cuerpo en una cruz.
La importancia de esta denuncia de Radak no puede sobreestimarse. Radak vivió en la Provenza del siglo XII-XIII, región de intensa actividad intelectual donde los debates entre eruditos judíos y cristianos eran frecuentes. Era plenamente consciente de la interpretación cristiana del Salmo 22 y de su importancia central en la apologética cristiana. Su acusación explícita de que los cristianos שבשו ("corrompieron") el texto no es un arranque polémico irracional sino el juicio considerado de uno de los más grandes filólogos bíblicos de la Edad Media, quien había examinado cuidadosamente tanto el texto hebreo como los argumentos cristianos y llegado a la conclusión de que la lectura cristiana no era resultado de exégesis honesta sino de distorsión deliberada.
Más aún, Radak generalmente evita polémicas abiertas en sus comentarios bíblicos. Su estilo es académico y objetivo; se dedica principalmente a explicar la gramática, el vocabulario y el sentido contextual del texto. Que haya sentido necesario romper este patrón e incluir una denuncia explícita de falsificación cristiana en su comentario demuestra la gravedad con que percibía esta particular corrupción textual. No estaba reaccionando a una diferencia interpretativa menor o a un desacuerdo exegético tolerable; estaba confrontando lo que reconocía como una falsificación fundamental del texto sagrado que amenazaba la integridad de las escrituras hebreas mismas.
El Malbim y la Interpretación Heroica
Rabi Meir Leibush ben Yehiel Michel Wisser (Malbim, 1809-1879), comentarista del siglo XIX conocido por su análisis extraordinariamente minucioso de sinónimos hebreos, su defensa apasionada del carácter divino e infalible del texto masorético contra la crítica bíblica moderna, y su desarrollo de un sistema hermenéutico que encuentra significado en cada aparente redundancia o peculiaridad del texto, ofrece una interpretación del Salmo 22:17 que, aunque minoritaria en la tradición exegética judía, es notable porque invierte completamente el tono del versículo:
כארי ידי ורגלי, ידי ורגלי עומדים נגדם בחוזק כידי ורגלי הארי אשר לא יחת מקולם ומהמונם לא יענה
“Como un león mis manos y mis pies - mis manos y mis pies están firmes contra ellos con la fuerza de las manos y los pies del león, que no teme su voz ni se aterra por su multitud”
Esta lectura es revolucionaria porque transforma la imagen tradicional del salmista como víctima vulnerable (Rashi: aplastado por el león; Radak: paralizado dentro del círculo del león) en la imagen de un héroe resistente que posee él mismo la fuerza leonina. El símil leonino, según el Malbim, describe no la condición de debilidad del salmista sino su fortaleza: así como el león se enfrenta sin temor a manadas de perros de caza y grupos de cazadores que lo rodean, con sus patas firmemente plantadas en el suelo, listo para defenderse ferozmente sin ceder terreno, así el salmista, aunque rodeado por enemigos numerosos, mantiene sus extremidades fuertes, estables y preparadas para resistir.
Esta interpretación tiene fundamento en el contexto literario inmediato del salmo. El Malbim señala que el Salmo 22 tiene una estructura bipartita clara:
Versículos 2-22: Lamento y descripción de aflicción - el salmista clama a Dios describiendo su sufrimiento y el cercamiento de enemigos
Versículos 23-32: Acción de gracias y proclamación de alabanza - el salmista declara que Dios lo ha salvado y convoca a la congregación a alabar al Señor
El versículo 17 se encuentra en la parte de lamento, pero el Malbim argumenta que ya comienza a mostrar indicios de la transición hacia la confianza y la salvación que se desarrollará plenamente en la segunda mitad del salmo. Después de describir su debilidad física en los versículos 15-16 ("יָבֵשׁ כַּחֶרֶשׂ כֹּחִי", "seco como tiesto está mi vigor"), el salmista declara en el versículo 17 que sus manos y pies no están debilitados sino que poseen fuerza leonina. Esta lectura interpreta כָּאֲרִי no como descripción de vulnerabilidad ante el león sino como afirmación de poseer las cualidades del león.
Aunque la interpretación del Malbim es minoritaria y no ha sido ampliamente adoptada en la tradición exegética posterior, su posibilidad misma demuestra varios puntos cruciales para nuestra refutación de la lectura cristiana:
Primero, el texto hebreo כָּאֲרִי יָדַי וְרַגְלָי es lo suficientemente abierto semánticamente para permitir múltiples matices interpretativos dentro del campo semántico del símil leonino. La comparación con el león puede enfatizar la vulnerabilidad de estar capturado por un león (Rashi), la parálisis aterrorizada del animal atrapado por el león (Radak), o la fortaleza y ferocidad del león mismo (Malbim). Lo que todas estas interpretaciones comparten, y lo que es absolutamente crucial, es que todas permanecen dentro del campo semántico establecido por la lectura כָּאֲרִי. Todas son variaciones sobre el tema del león; ninguna abandona el símil leonino.
Segundo, la flexibilidad interpretativa que el texto hebreo auténtico permite se mueve dentro de límites semánticos definidos. La comparación leonina puede ser desarrollada en direcciones diferentes - vulnerabilidad, parálisis, o fortaleza - pero no puede transformarse en algo completamente ajeno al campo semántico del león. La lectura cristiana de "perforaron" no representa una variación o desarrollo del símil leonino; representa el abandono completo de ese símil y su sustitución por un verbo totalmente diferente con un significado radicalmente distinto que no tiene ninguna conexión con leones.
Tercero, la interpretación del Malbim, precisamente por ser no convencional y por enfatizar la fortaleza más que la debilidad, demuestra que incluso los comentaristas judíos que buscaban lecturas creativas y novedosas del texto, que estaban dispuestos a desafiar interpretaciones tradicionales cuando sus análisis filológicos los llevaban en direcciones diferentes, jamás consideraron la posibilidad de leer el versículo como "perforaron mis manos y pies". Si la lectura "perforaron" fuera filológicamente viable, ¿por qué el Malbim, que era perfectamente capaz de proponer interpretaciones innovadoras y que tenía acceso tanto a las fuentes cristianas como a toda la tradición exegética judía, nunca la consideró siquiera como una posibilidad a ser rechazada? La respuesta es clara: porque gramatical y filológicamente, כָּאֲרִי no puede leerse como verbo. Es inequívocamente una construcción nominal con preposición comparativa.
Cuarto, el Malbim escribió en el siglo XIX, período en que la crítica bíblica moderna estaba desafiando activamente la autoridad e integridad del texto masorético, proponiendo que la vocalización masorética era tardía y arbitraria y que el texto consonántico podía y debía ser revocalizado según las conjeturas de los eruditos modernos. El Malbim dedicó esfuerzos enormes a defender la autoridad absoluta de las vocalizaciones masoréticas, argumentando que cada vocalización había sido transmitida con la misma fidelidad y autoridad que el texto consonántico. En este contexto, si hubiera existido la más mínima duda textual o tradicional sobre la vocalización de כָּאֲרִי en el Salmo 22:17, el Malbim ciertamente lo habría mencionado y habría tenido que defenderlo. Su silencio total sobre cualquier controversia textual en este versículo constituye un argumento desde el silencio: no había nada que defender porque no había controversia. La lectura כָּאֲרִי era tan firmemente establecida y tan universalmente aceptada en toda la tradición judía que ni siquiera los críticos más radicales del texto masorético la habían cuestionado.
El Midrash Tehillim: Esther y la Salvación Nacional de Purim
El Midrash Tehillim, compilación midrásica sobre los Salmos que alcanzó su forma final probablemente en el siglo XI EC pero contiene materiales considerablemente más antiguos datables del período tanaítico y amoraítico (siglos I-V EC), presenta una interpretación del Salmo 22 que es radicalmente incompatible con cualquier lectura cristológica y que demuestra que en la tradición interpretativa judía más antigua, este salmo era comprendido como descripción de salvación nacional histórica, no como profecía de un mesías individual futuro.
El Midrash identifica explícitamente al salmista con Esther y interpreta todo el Salmo 22 como profecía o descripción poética de los eventos narrados en la Meguilá de Esther, culminando en la salvación del pueblo judío del decreto genocida de Hamán durante el reinado de Asuero en el imperio persa. El versículo 17 es explicado en este contexto histórico específico:
כי סבבוני כלבים אלו בניו של המן עדת מרעים הקיפוני אלו אוכלוסין של אחשורוש כארי ידי ורגלי רבי יהודה אומר שעשו לה כשפים כארי ידי ורגלי לפני אחשורוש
"'Porque me rodearon perros' - estos son los hijos de Hamán. 'Asamblea de malvados me ha cercado' - estos son los pueblos de Asuero. 'Como un león mis manos y mis pies' - Rabi Yehuda dice: le hicieron brujería, 'como un león mis manos y mis pies' delante de Asuero"
Esta interpretación midrásica es extraordinariamente rica y merece análisis detallado en múltiples niveles:
Primera Capa: Identificación Histórica de los Enemigos
El Midrash identifica específicamente los elementos del versículo con personajes y grupos históricos de la narrativa de Esther:
"כי סבבוני כלבים אלו בניו של המן" - Los "perros" que rodean al salmista son identificados como בניו של המן (los hijos de Hamán). Hamán el agaguita, el antagonista principal de la Meguilá, tenía diez hijos que son nombrados explícitamente en Esther 9:7-9 y que fueron ejecutados junto con su padre. La comparación de estos enemigos con perros no es arbitraria; en el contexto bíblico, "perro" es un término de desprecio máximo usado para enemigos viles y peligrosos. Los hijos de Hamán, como su padre, conspiraron activamente para destruir al pueblo judío.
"עדת מרעים הקיפוני אלו אוכלוסין של אחשורוש" - La "asamblea de malvados" que ha cercado al salmista son identificados como אוכלוסין של אחשורוש (los pueblos de Asuero), es decir, los diversos grupos étnicos del vasto imperio persa que, según la Meguilá, estaban preparándose para ejecutar el decreto de exterminio contra los judíos. Esther 3:13 describe cómo se enviaron cartas אֶל־כָּל־מְדִינוֹת הַמֶּלֶךְ ("a todas las provincias del rey") ordenando לְהַשְׁמִיד לַהֲרֹג וּלְאַבֵּד אֶת־כָּל־הַיְּהוּדִים ("destruir, matar y aniquilar a todos los judíos").
Esta identificación histórica específica es devastadora para la interpretación cristiana en múltiples aspectos:
Primero, invierte completamente la identidad de los enemigos. En la lectura cristiana del Salmo 22, los "perros" y "malvados" que rodean al salmista son interpretados como los judíos que supuestamente conspiraron para ejecutar al mesías cristiano. La LXX, con su traducción de עֲדַת מְרֵעִים como συναγωγὴ πονηρευομένων ("sinagoga de malhechores"), establece explícitamente esta identificación anti-judía. Pero el Midrash, que representa la interpretación judía auténtica más antigua, identifica a los enemigos como precisamente lo opuesto: no son los judíos sino los persas gentiles hostiles. Los "perros" son la familia de Hamán; los "malvados" son los pueblos del imperio persa que se preparaban para masacrar a los judíos. El Midrash lee el salmo como lamento del pueblo judío perseguido por enemigos gentiles, no como profecía de que los judíos perseguirían a un mesías.
Segundo, establece un contexto histórico concreto y verificable para el salmo. En lugar de interpretarlo como profecía vaga sobre eventos futuros indefinidos, el Midrash lo ancla firmemente en un episodio histórico específico narrado en la Meguilá de Esther. Esta interpretación es coherente con el enfoque midrásico general de encontrar correspondencias entre diferentes textos bíblicos, creando una red intertextual donde diferentes libros de la Biblia se iluminan mutuamente. El Salmo 22 describe el lamento de alguien rodeado por enemigos mortales; la Meguilá de Esther narra un episodio histórico donde el pueblo judío fue rodeado por enemigos mortales. La conexión es natural y no requiere gimnasia hermenéutica.
Tercero, el salmista es identificado con Esther, quien representa al pueblo judío colectivo en su momento de máximo peligro. Esta interpretación colectivo-representativa del salmo es fundamental en la exégesis judía. El "yo" que habla en los salmos puede referirse a un individuo específico (tradicionalmente David o algún otro salmista), pero más frecuentemente representa al pueblo de Israel colectivamente. Esther, al arriesgar su vida al presentarse ante Asuero sin ser convocada para interceder por su pueblo, encarna la vulnerabilidad y el peligro que todo el pueblo judío enfrentaba bajo el decreto de Hamán.
Segunda Capa: La Interpretación de כארי ידי ורגלי como Brujería
La explicación específica del versículo 17 que el Midrash ofrece es particularmente fascinante:
כארי ידי ורגלי רבי יהודה אומר שעשו לה כשפים
"'Como un león mis manos y mis pies' - Rabi Yehuda dice: le hicieron brujería"
Según esta interpretación, los enemigos de Esther (presumiblemente los magos y hechiceros de la corte persa aliados con Hamán) emplearon כשפים (keshafim, "brujería, magia negra, hechicería") para debilitar o paralizar mágicamente las extremidades de Esther cuando se presentó ante el rey sin haber sido convocada. El contexto narrativo de la Meguilá es crucial para entender esta interpretación: Esther 4:11 establece que cualquiera que se presentara ante el rey en el patio interior sin haber sido convocado sería ejecutado, a menos que el rey extendiera el cetro de oro hacia esa persona. Esther 5:1-2 narra que Esther se presentó en el patio interior, el rey la vio, y extendió el cetro. Pero entre esos dos momentos - entre presentarse y recibir el gesto de gracia del rey - hubo un período de peligro mortal.
El Midrash imagina que durante ese momento de máximo peligro, los enemigos de Esther intentaron asegurar su ejecución mediante magia que la dejaría incapaz de hablar efectivamente, gesticular apropiadamente, o presentarse de manera que encontrara favor ante el rey. La imagen de manos y pies "como un león" describe el estado de incapacitación mágica: sus extremidades estaban tan paralizadas e inútiles como si estuvieran literalmente atrapadas en las fauces de un león, siendo aplastadas por la presión de los dientes del predador.
Esta interpretación preserva perfectamente el símil leonino del texto hebreo כָּאֲרִי. No transforma la frase en un verbo que significa "perforaron"; mantiene la comparación con el león pero la aplica a una situación de parálisis mágica en lugar de parálisis física. El león sigue siendo el símbolo central de la imagen: la condición de las manos y pies es como la condición de estar en las fauces del león.
Una variante midrásica atribuida a Rabi Nejemia ofrece una interpretación alternativa que aparece en el Yalkut Shimoni:
רבי נחמיה אומר הוכרו ידי ורגלי לפני אחשורוש
"Rabi Nejemia dice: Mis manos y mis pies fueron reconocidos ante Asuero"
Esta interpretación es más sutil y psicológicamente compleja. Sugiere que las extremidades de Esther la traicionaron involuntariamente, revelando a través de gestos, posturas o movimientos característicos su identidad judía que hasta ese momento había mantenido oculta. La frase הוכרו ידי ורגלי puede entenderse como "mis manos y pies me identificaron" o "mis manos y pies fueron reconocidos [como judíos]". En el contexto de la Meguilá, Esther había ocultado su identidad judía por orden de Mordejai (Esther 2:10); la posibilidad de que fuera identificada como judía ante el rey representaba un peligro adicional.
Esta interpretación también preserva el símil del texto hebreo, aunque de manera más metafórica: así como el león es reconocible por sus patas poderosas que lo identifican como el rey de los animales, así las manos y pies de Esther fueron reconocibles de alguna manera que la identificó como judía. La conexión es más tenue que en la interpretación de la brujería, pero sigue siendo una lectura dentro del campo semántico establecido por כָּאֲרִי.
Tercera Capa: El Reparto de las Vestiduras
El Midrash continúa su interpretación del contexto inmediato:
יחלקו בגדי להם דין אמר אנא נסיב פורפירא דידה ודין אמר אנא נסיב שיריה וקדשיה ועל לבושי יפילו גורל
"'Repartirán mis vestidos entre ellos' - este dice: 'Yo tomaré su púrpura', y este dice: 'Yo tomaré sus brazaletes y sus joyas'. 'Y sobre mi vestido echarán suertes'"
El Midrash imagina a los cortesanos del palacio de Asuero, anticipando la inminente ejecución de Esther por haber entrado sin permiso, ya dividiéndose entre ellos sus vestiduras reales. פורפירא (purpura) se refiere específicamente a la vestimenta púrpura real; שיריה וקדשיה (shirayah ve-qadshayah) son términos arameos para brazaletes y joyas sagradas o preciosas.
El versículo siguiente del salmo, ועל לבושי יפילו גורל ("y sobre mi vestido echarán suertes"), es interpretado por el Midrash como referencia a la פורפריא של מלך (púrpura real) que era tan valiosa que ningún plebeyo podía simplemente apropiársela; tenían que echar suertes para determinar quién tendría el privilegio de poseerla.
Esta sección del Midrash es particularmente significativa porque el versículo 19 del Salmo 22 (יְחַלְּקוּ בְגָדַי לָהֶם וְעַל־לְבוּשִׁי יַפִּילוּ גוֹרָל) es uno de los versículos más frecuentemente citados en los evangelios como supuesta "profecía cumplida" de la crucifixión. Los cuatro evangelios canónicos narran que los soldados romanos que ejecutaron la crucifixión dividieron entre ellos las vestimentas y echaron suertes sobre la túnica. El evangelio de Juan (19:23-24) cita explícitamente el Salmo 22:19 como profecía cumplida.
Pero el Midrash, que data de un período contemporáneo o incluso anterior a la composición de los evangelios, ya había aplicado este mismo versículo al contexto completamente diferente de Esther ante Asuero. Esta aplicación midrásica demuestra varios puntos cruciales:
Primero, el lenguaje de "repartir vestiduras" y "echar suertes sobre ropa" no es tan específico que solo pueda aplicarse a un evento único. Es lenguaje poético que describe cualquier situación donde personas codiciosas anticipan la muerte de alguien y ya están planeando cómo dividirse sus posesiones. Aplica igualmente bien a cortesanos persas anticipando la ejecución de Esther como a soldados romanos dividiendo las ropas de un crucificado.
Segundo, la tradición interpretativa judía había identificado este versículo con un evento histórico diferente (Purim) antes de que los cristianos lo identificaran con su narrativa de crucifixión. Esto demuestra que la interpretación cristiana no es la "original" o "obvia" sino una entre múltiples aplicaciones posibles del lenguaje poético del salmo.
Tercero, el hecho de que el Midrash interprete el versículo 19 en el contexto de Esther/Purim invalida el argumento cristiano de que todo el Salmo 22 debe ser leído como unidad profética sobre crucifixión. Si el versículo 19 se refiere a Esther y no a crucifixión, entonces la supuesta "constelación de profecías de crucifixión" en el salmo se desmorona. Los versículos individuales del salmo pueden aplicarse a diferentes contextos históricos; no constituyen una profecía unitaria sobre un evento futuro específico.
Cuarta Capa: El Título del Salmo - על אילת השחר
El Midrash dedica considerable atención a explicar por qué el Salmo 22 lleva el título על אילת השחר (al ayelet ha-shaḥar, "sobre la cierva del alba"):
למה נמשלה אסתר כשחר מה השחר עולה והכוכבים שוקעין אף אסתר בבית אחשורוש היא היתה עולה והמן ובניו שוקעין
"¿Por qué fue comparada Esther con el alba? Así como el alba surge y las estrellas se ocultan, así Esther en la casa de Asuero: ella surgía mientras Hamán y sus hijos se ocultaban"
Esta interpretación es profundamente poética y teológicamente significativa. El alba (שחר, shajar) es el momento preciso de transición de la oscuridad a la luz. Pero el momento más oscuro de la noche no es el medio de la noche cuando hay luna y estrellas, sino precisamente מעלות השחר (maʿalot ha-shajar, "las alboradas del alba"), el período justo antes del amanecer cuando la luna ha desaparecido, las estrellas se han ocultado, y la luz del sol aún no ha comenzado a romper el horizonte. Ese momento de oscuridad máxima inmediatamente precede a la luz del día.
El Midrash aplica esta imagen a la situación del pueblo judío bajo el decreto de Hamán: el momento de mayor peligro, cuando el decreto genocida había sido emitido y sellado con el sello real, cuando parecía que no había esperanza de salvación, fue precisamente el momento que precedió inmediatamente a la salvación milagrosa efectuada a través de Esther. Ella es la אילת השחר (cierva del alba) porque trajo el amanecer de la redención desde la oscuridad más profunda de la amenaza de aniquilación.
Esta interpretación del título del salmo establece el marco hermenéutico para entender todo el salmo: es un salmo sobre el patrón recurrente en la historia judía de oscuridad seguida por luz, de amenaza mortal seguida por salvación divina. El salmista clama desde la profundidad de la aflicción ("אֵלִי אֵלִי לָמָה עֲזַבְתָּנִי", "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?") pero el título del salmo ya anuncia que vendrá el alba. La estructura del salmo refleja este patrón: lamento en la primera mitad, alabanza y acción de gracias en la segunda mitad.
Quinta Capa: El Grito de Tres Días
Uno de los elementos más fascinantes de la interpretación midrásica es su explicación del triple grito אֵלִי אֵלִי לָמָה עֲזַבְתָּנִי ("Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?") en el contexto del ayuno de tres días que Esther decretó antes de presentarse ante Asuero:
יום ראשון אמרה אלי ויום שני כן יום שלישי צעקה בקול גדול ואמרה למה עזבתני
"El primer día dijo 'Dios mío', y el segundo día lo mismo; el tercer día gritó con gran voz y dijo '¿por qué me has abandonado?'"
Esta interpretación estructura el grito del salmo según los tres días del ayuno de Esther. Esther 4:16 registra sus palabras a Mordejai: לֵךְ כְּנוֹס אֶת־כָּל־הַיְּהוּדִים הַנִּמְצְאִים בְּשׁוּשָׁן וְצוּמוּ עָלַי וְאַל־תֹּאכְלוּ וְאַל־תִּשְׁתּוּ שְׁלֹשֶׁת יָמִים לַיְלָה וָיוֹם ("Ve, reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis durante tres días, noche y día"). El Midrash imagina la intensificación de la súplica de Esther durante estos tres días: los dos primeros días clama אלי ("Dios mío") pero el tercer día, en el momento de mayor desesperación antes de presentarse ante el rey, grita con toda su fuerza למה עזבתני ("¿por qué me has abandonado?").
El Midrash establece una regla teológica general para explicar por qué el ayuno fue específicamente de tres días:
אין הקב"ה מניח את הצדיקים בצרה יותר משלשה ימים
“El Santo, bendito sea, no deja a los justos en aflicción más de tres días”
Esta doctrina es apoyada mediante múltiples paralelos bíblicos:
Rahab y los espías: Josué 2:16 - וְנַחְבְּתֶם שָׁמָּה שְׁלֹשֶׁת יָמִים ("y escondeos allí tres días")
Jonás en el pez: Jonás 2:1 - וַיְהִי יוֹנָה בִּמְעֵי הַדָּג שְׁלֹשָׁה יָמִים וּשְׁלֹשָׁה לֵילוֹת ("y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches")
Oseas: Oseas 6:2 - יְחַיֵּנוּ מִיֹּמָיִם בַּיּוֹם הַשְּׁלִישִׁי יְקִימֵנוּ ("nos dará vida después de dos días; al tercer día nos levantará")
Esta estructura de tres días como período máximo de aflicción antes de la salvación divina es significativa en el contexto de la polémica anti-cristiana, porque los evangelios afirman que su figura central estuvo muerta por tres días antes de su supuesta resurrección, e intentan conectar esto con el patrón bíblico de liberación al tercer día. Sin embargo, el Midrash establece claramente que el patrón bíblico de "tres días" se refiere a la duración máxima de aflicción o peligro antes de la salvación, no a un período de muerte seguido de resurrección.
Rahab no murió y resucitó; se escondió durante tres días y luego fue salvada. Jonás no murió y resucitó; estuvo en peligro de muerte en el vientre del pez durante tres días y luego fue liberado vivo. Esther no murió y resucitó; ayunó durante tres días en preparación espiritual para enfrentar el peligro mortal de presentarse ante el rey, y al final de ese período obtuvo el favor divino que permitió la salvación de su pueblo. El patrón bíblico-midrásico de "tres días" se refiere consistentemente a un período de prueba, peligro, preparación espiritual o aflicción que culmina en liberación divina, no a un ciclo de muerte seguida de resurrección.
La aplicación cristiana del patrón de "tres días" a la supuesta muerte y resurrección representa, por tanto, una tergiversación del patrón bíblico. Los textos bíblicos que establecen el patrón de tres días todos involucran personas vivas que enfrentan peligro y son salvadas, no personas muertas que son resucitadas.
Sexta Capa: Comparación con el Éxodo
El Midrash incluye un largo pasaje donde Esther argumenta ante Dios comparando su situación con la redención de Egipto:
אלקי אקרא יומם ולא תענה אמרה לפניו רבונו של עולם כך עשית לאבותינו במצרים ולא כיון שקראו אותך שמעת להם שנאמר ואת צעקתם שמעתי איזו צרה גדולה מזו פרעה אמר כל הבן הילוד... אבל אנו להשמיד להרוג ולאבד ולא אותם צעקו ושמעת אבל אנו צמנו וצעקנו והתפללנו וקראנו ולא עניתנו
"'Dios mío, clamo de día y no respondes' - Dijo ante Él: Soberano del universo, así hiciste con nuestros padres en Egipto - tan pronto como clamaron a Ti, los escuchaste, como está dicho 'y escuché su clamor'. ¿Qué aflicción es mayor que esta? Faraón dijo 'todo hijo que nazca [será arrojado al río]'... pero nosotros [enfrentamos el decreto] de destruir, matar y aniquilar. Y ellos clamaron y escuchaste. Pero nosotros ayunamos y clamamos y oramos y llamamos, ¡y no nos respondiste!"
Este lamento pone en perspectiva la gravedad del decreto de Hamán comparándolo con el decreto de Faraón. Faraón había ordenado matar solo a los varones recién nacidos (Éxodo 1:22); Hamán había decretado el exterminio total de todo el pueblo judío, sin distinción de edad o género (Esther 3:13: לְהַשְׁמִיד לַהֲרֹג וּלְאַבֵּד אֶת־כָּל־הַיְּהוּדִים מִנַּעַר וְעַד־זָקֵן טַף וְנָשִׁים, "destruir, matar y aniquilar a todos los judíos, desde el niño hasta el anciano, niños y mujeres"). El argumento de Esther es: si Dios respondió rápidamente al clamor de nuestros padres bajo un decreto menos severo, ¿por qué no responde ahora bajo un decreto de aniquilación total?
La súplica concluye con un principio teológico fundamental:
אין בנו מעשים עשה עמנו למען קדושת שמך
“No tenemos méritos - hazlo por la santidad de Tu nombre”
Esta es una apelación no al mérito propio sino al honor divino. Si Dios permite que Su pueblo sea aniquilado, Su nombre será profanado entre las naciones. Por tanto, la salvación debe venir no porque Israel lo merezca sino porque la gloria de Dios lo requiere.
Esta interpretación midrásica del versículo 3 del salmo (אֱלֹהַי אֶקְרָא יוֹמָם וְלֹא תַעֲנֶה, "Dios mío, clamo de día y no respondes") establece el contexto del salmo como expresión de una comunidad en crisis nacional extrema, no como profecía sobre un individuo. La voz que clama es la voz colectiva del pueblo judío enfrentando amenaza de genocidio.
El Sefer Hafla'ah: Interpretación Cabalística y Geografía Mística
La dimensión más profunda y metafísicamente sofisticada de la interpretación judía del Salmo 22:17 aparece en el Sefer Hafla'ah, obra cabalística del Rab mekuval Pinjás Horowitz de Frankfurt (1731-1805), específicamente en su comentario al tratado talmúdico Ketubot 111a. Esta fuente presenta una lectura que, aunque opera en un registro místico-simbólico completamente diferente de las interpretaciones peshat de Rashi y Radak o la interpretación drash del Midrash, comparte con todas ellas el rechazo absoluto de cualquier lectura de "perforación" y la afirmación de que כארי debe leerse como preservando el concepto leonino, aunque en este caso mediante una técnica hermenéutica cabalística que lo transforma en כא"י (Ke-Eretz Yisrael, "como la Tierra de Israel").
El pasaje talmúdico que el Hafla'ah está comentando establece una doctrina fundamental sobre la importancia del entierro en la Tierra de Israel:
כל הקבור בארץ ישראל כאילו קבור תחת המזבח
"Todo el que es enterrado en la Tierra de Israel es como si estuviera enterrado bajo el altar"
El Maharsha (Rabí Shmuel Eidels, 1555-1631) ya había comentado sobre este pasaje que la razón es:
האדם ממקום כפרתו נברא והוא מקום המזבח
"El hombre fue creado del lugar de su expiación, y ese es el lugar del altar"
Esta doctrina se basa en la tradición rabínica de que Adám fue creado del polvo del lugar donde posteriormente se construiría el altar en el Monte Moriah en Jerusalén. El Hafla'ah desarrolla esta idea en una dirección cosmológica-antropológica extraordinaria que culmina en una interpretación revolucionaria de nuestro versículo.
La Geografía Mística del Cuerpo Humano
El Hafla'ah explica:
נברא אדם הראשון ראשו מא"י והוא שמקום המזבח הוא שורש כל א"י ונכלל בו
"Adám fue creado, su cabeza de la Tierra de Israel, porque el lugar del altar es la raíz de toda la Tierra de Israel y todo está incluido en él"
Esta doctrina establece una jerarquía ontológica entre el altar (específicamente el lugar del Santo de los Santos en Jerusalén) y el resto de la Tierra de Israel. El altar no es meramente una parte de la tierra entre otras partes; es el שורש (shoresh, "raíz, fuente, origen") de toda la santidad de la tierra. Toda la kedushá (santidad) de la Tierra de Israel emana de ese punto central y se extiende en círculos concéntricos hacia la periferia.
La evidencia bíblica para esta doctrina proviene de la narrativa de Yaakov en Bet-El (Génesis 28:10-17). El versículo 13 dice:
וְהִנֵּה יְהוָה נִצָּב עָלָיו וַיֹּאמַר אֲנִי יְהוָה אֱלֹהֵי אַבְרָהָם אָבִיךָ וֵאלֹהֵי יִצְחָק הָאָרֶץ אֲשֶׁר אַתָּה שֹׁכֵב עָלֶיהָ לְךָ אֶתְּנֶנָּה וּלְזַרְעֶךָ
"Y he aquí, el Eterno estaba de pie sobre él, y dijo: Yo soy el Eterno, Dios de Abraham tu padre, y Dios de Isaac; la tierra sobre la cual estás acostado, te la daré a ti y a tu descendencia"
El Midrash (Bereshit Rabah 69:4) interpreta la frase הָאָרֶץ אֲשֶׁר אַתָּה שֹׁכֵב עָלֶיהָ ("la tierra sobre la cual estás acostado") de manera sorprendente:
נקפל תחתיו כל ארץ ישראל
"Toda la Tierra de Israel se plegó debajo de él"
Es decir, el lugar específico donde Yaakov se acostó (que el Midrash identifica con el futuro sitio del Templo) contenía milagrosamente toda la tierra en forma contraída. Toda la extensión geográfica de la Tierra de Israel se comprimió en ese punto único. Esta doctrina establece que el lugar del altar es el punto de concentración máxima de la santidad territorial de Israel; es el microcosmos que contiene el macrocosmos completo de la tierra.
El Hafla'ah conecta esta doctrina con un versículo de Números que admite una lectura cabalística fascinante:
מִי מָנָה עֲפַר יַעֲקֹב וּמִסְפָּר אֶת־רֹבַע יִשְׂרָאֵל (Números 23:10)
“¿Quién contó el polvo de Yaakov, y enumeró el cuarto de Israel?”
El Hafla'ah interpreta cabalísticamente:
מי מנה עפר יעקב - ¿Quién puede contar o medir עפר א"י (el polvo de la Tierra de Israel)?
שצמצם א"ע ומרחיב לאין ערך ומספר - "Que se contrae sobre sí mismo y se expande sin límite ni medida"
את רבע ישראל - La palabra רבע (rovaʿ, normalmente "cuarto" o "cuarta parte")
רבע לשון רביצה - רבע tiene el sentido de רביצה (revitzah, "acostarse, yacer")
במקום שכיבתו צמצם שם כל ארץ ישראל - "En el lugar de su acostamiento contrajo allí toda la Tierra de Israel"
Esta interpretación desarrolla la doctrina del צמצום (tzimtzum, "contracción") que es central en la Cabalá luriánica. La Tierra de Israel posee la capacidad mística de contraerse y expandirse; puede comprimirse en un punto único (el altar) o expandirse a su extensión geográfica completa. El versículo de Números es leído como referencia a este misterio: ¿quién puede medir la tierra que posee esta propiedad paradójica de contracción infinita y expansión infinita?
Sobre esta base cosmológica, el Hafla'ah introduce la doctrina antropológica crucial:
ואמרו עוד איבריו משאר ארצות
"Y dijeron además: sus miembros [provienen] de otras tierras"
Es decir, mientras la cabeza de Adám fue creada del polvo del lugar del altar en la Tierra de Israel, las extremidades - específicamente manos y pies - fueron creadas del polvo de las tierras de las naciones que rodean a Israel. Esta doctrina establece una geografía mística del cuerpo humano que corresponde a la geografía sagrada del mundo:
Cabeza → Tierra de Israel (específicamente el altar) → Centro sagrado → Intelecto espiritual Manos y Pies → Tierras de las naciones → Periferia profana → Capacidades de acción material
Esta estructura corporal-geográfica refleja la relación entre centro y periferia, entre santidad y mundanidad, entre esencia espiritual y funcionalidad material. La cabeza, como sede del intelecto y la conciencia, proviene del punto de máxima santidad. Las extremidades, como instrumentos de acción práctica en el mundo material, provienen de la materialidad exterior al centro sagrado.
La Interpretación Revolucionaria de כארי ידי ורגלי
Es en este contexto cosmológico-antropológico que el Hafla'ah ofrece su interpretación del Salmo 22:17:
ויש לפרש בזה מה שאמרה אסתר בתהילים סימן י"ח סבבוני כלבים עדת מרעים הקיפוני כארי ידי ורגלי ר"ל כא"י שהוא שרשו במקום המזבח שנקרא איריאל על שם האש שהוא כארי על המזבח והוא באמצע העולם והקיפוה בארץ העמים שמשם נבראו ידיו ורגליו של אדם
“Y puede interpretarse con esto lo que dijo Esther en el Salmo 18 [error de número, debería ser 22]: 'Me rodearon perros, asamblea de malvados me ha cercado; como un león mis manos y mis pies' - es decir, como la Tierra de Israel (כא"י), que es su raíz en el lugar del altar que se llama Ariel por el fuego que es como un león sobre el altar, y está en el centro del mundo, y la rodean las tierras de las naciones, de donde fueron creadas sus manos y sus pies del hombre”
Esta interpretación es extraordinariamente sofisticada y requiere desempaquetado cuidadoso:
Primero: La técnica hermenéutica de Notarikon
El Hafla'ah lee כארי no simplemente como כָּאֲרִי ("como un león") sino mediante la técnica cabalística de notarikon (lectura de palabras como acrósticos o abreviaturas) como כא"י:
כְּ (kaf) = Preposición "como" א"י (alef-yod) = Abreviatura de ארץ ישראל (Eretz Yisrael, "Tierra de Israel")
Por tanto: כארי = כא"י = "como la Tierra de Israel"
Esta lectura preserva la preposición comparativa כְּ del texto masorético, lo cual es crucial. No está transformando כארי en un verbo; está leyendo las letras alef-yod como abreviatura de un nombre geográfico en lugar de como parte del sustantivo "león". Es una reinterpretación mística, pero que mantiene la estructura gramatical básica de comparación.
Segundo: Ariel - El León de Dios
El altar en Jerusalén es llamado en las fuentes proféticas אֲרִיאֵל (Ariel). Isaías 29:1-2 dice:
הוֹי אֲרִיאֵל אֲרִיאֵל קִרְיַת חָנָה דָוִד... וְהָיְתָה לִּי כַּאֲרִיאֵל
“¡Ay, Ariel, Ariel, ciudad donde acampó David!... y será para mí como Ariel”
Ezequiel 43:15-16 describe el altar del Templo usando el término הַהַרְאֵל (ha-harʾel) y הָאֲרִאֵל (ha-ʾariʾel):
וְהַהַרְאֵל אַרְבַּע אַמּוֹת וּמֵהָאֲרִאֵל וּלְמַעְלָה הַקְּרָנוֹת אַרְבַּע
“Y el harʾel, cuatro codos; y desde el ariʾel hacia arriba, los cuernos, cuatro”
La etimología de אֲרִיאֵל es debatida, pero una interpretación tradicional es que combina אֲרִי ("león") + אֵל ("Dios") = "León de Dios" o "Hogar del León de Dios". La conexión con el león se explica en las fuentes rabínicas como referencia al fuego que ardía sobre el altar, que en su intensidad y poder consumidor era comparado a un león devorando su presa.
El Hafla'ah hace explícita esta conexión:
שנקרא איריאל על שם האש שהוא כארי על המזבח
“Que se llama Ariel por el fuego que es como un león sobre el altar”
Nótese que aquí el Hafla'ah usa la expresión כארי ("como un león") precisamente en el sentido de comparación con león para describir el fuego del altar. Esto demuestra que su lectura de כא"י en el Salmo 22:17 no es un rechazo de la interpretación leonina sino una transformación de ella: el león no es un animal que amenaza al salmista; es el símbolo del altar mismo, llamado Ariel por el fuego leonino que ardía sobre él.
Tercero: La Estructura Geográfica Centro-Periferia
El Hafla'ah describe la ubicación del altar en la geografía sagrada:
והוא באמצע העולם והקיפוה בארץ העמים
"Y está en el centro del mundo, y lo rodean las tierras de las naciones"
Esta doctrina del altar/Jerusalén como טבור העולם (ṭabbur ha-ʿolam, "ombligo del mundo") es central en la cosmología rabínica. El Midrash Tanjuma (Kedoshim 10) afirma:
ארץ ישראל יושבת באמצע העולם שנאמר יושבי טבור הארץ וירושלים באמצע ארץ ישראל והמקדש באמצע ירושלים והיכל באמצע המקדש והארון באמצע ההיכל ואבן שתיה לפני הארון ממנה נשתת העולם
"La Tierra de Israel está situada en el centro del mundo, como está dicho 'habitantes del ombligo de la tierra' (Ezequiel 38:12). Y Jerusalén en el centro de la Tierra de Israel, y el Templo en el centro de Jerusalén, y el Santuario en el centro del Templo, y el Arca en el centro del Santuario, y la Piedra Fundamental delante del Arca - de ella fue fundado el mundo"
Esta cosmología presenta una estructura de círculos concéntricos de santidad decreciente desde el centro absoluto (la Piedra Fundamental en el Santo de los Santos) hacia la periferia profana (las tierras de las naciones gentiles). El versículo del Salmo 22:17 describe, según el Hafla'ah, precisamente esta estructura:
Centro: כא"י (como la Tierra de Israel, específicamente el altar/Ariel) Periferia: ארץ העמים (las tierras de las naciones) que הקיפוה (lo rodean)
Cuarto: La Antropología Mística
El Hafla'ah conecta esta geografía sagrada con la antropología mística:
שמשם נבראו ידיו ורגליו של אדם
“De donde fueron creadas sus manos y sus pies del hombre”
Es decir, las manos y pies del hombre fueron creadas del polvo de ארץ העמים (las tierras de las naciones) que rodean el centro sagrado de la Tierra de Israel/altar. Esta doctrina establece que:
La esencia espiritual del hombre (simbolizada por la cabeza) proviene del centro sagrado (Tierra de Israel/altar)
Las capacidades de acción práctica del hombre (simbolizadas por manos y pies) provienen de la periferia material (tierras de las naciones)
El hombre completo es una síntesis de centro y periferia, de santidad y mundanidad, de espiritualidad y materialidad
Quinto: El Significado del Versículo Completo
Con este marco establecido, el Hafla'ah lee el Salmo 22:17 como descripción de la condición geográfica-espiritual del pueblo judío en el exilio:
"סבבוני כלבים עדת מרעים הקיפוני" - "Me rodearon perros, asamblea de malvados me ha cercado"
Esto describe la situación geográfica del pueblo judío: rodeado por las naciones gentiles hostiles (ארץ העמים, las tierras que rodean el centro sagrado).
"כארי ידי ורגלי" - "Como la Tierra de Israel mis manos y mis pies"
Es decir: Así como la Tierra de Israel/altar (Ariel, el león de fuego) está en el centro rodeada por las tierras de las naciones, así el pueblo judío (cuya esencia espiritual proviene del centro sagrado) se encuentra exiliado en la periferia, con sus capacidades de acción práctica (manos y pies) limitadas por estar en las "tierras exteriores" lejos de su centro espiritual.
La comparación funciona en múltiples niveles:
a) Geográfica: Como el altar está rodeado por tierras externas, el pueblo está rodeado por naciones hostiles
b) Antropológica: Como las manos y pies provienen de la periferia mientras la cabeza proviene del centro, el pueblo está usando sus extremidades (capacidades prácticas) en el exilio periférico mientras su esencia (cabeza/espíritu) pertenece al centro
c) Teológica: Como el fuego del altar (Ariel, león de Dios) arde en el centro sagrado, la santidad del pueblo judío proviene de ese centro aunque estén físicamente en la periferia
El Proceso de Redención
El Hafla'ah continúa explicando el proceso de redención usando esta misma cosmología:
וכשאדם מתקדש ע"י קדושת הארץ מחזיר גופו ונשמתו לשרשו והוי כאלו קבור תחת המזבח מקום כפרה
“Y cuando el hombre se santifica mediante la santidad de la tierra, devuelve su cuerpo y su alma a su raíz, y es como si estuviera enterrado bajo el altar, lugar de expiación”
La santificación del judío mediante la conexión con la Tierra de Israel efectúa una reintegración espiritual: las extremidades que provienen de la periferia exterior son devueltas simbólicamente a su fuente en el centro sagrado. El retorno físico del cuerpo a la tierra (mediante entierro en la Tierra de Israel) simboliza y efectúa el retorno espiritual del alma a su origen divino.
Esta doctrina explica el pasaje talmúdico original: כל הקבור בארץ ישראל כאילו קבור תחת המזבח ("todo el que es enterrado en la Tierra de Israel es como si estuviera enterrado bajo el altar") no es una mera declaración halájica sino una descripción de la realidad ontológica del retorno a la raíz. Ser enterrado en la tierra es literalmente reunir el cuerpo (que fue creado del polvo de la tierra) con su fuente, y dado que toda la Tierra de Israel está contenida en forma contraída en el lugar del altar, el entierro en cualquier parte de la tierra es equivalente al entierro en el punto de máxima concentración de santidad.
ואפשר דהיינו דקאמר לעיל שהם נשואי עון מפני שרשו שהוא מקום כפרה
“Y es posible que esto es lo que dice arriba que son perdonados de pecado debido a su raíz que es lugar de expiación”
El retorno al lugar de origen, que es el lugar del altar donde se efectuaba la כפרה (expiación) mediante los sacrificios, confiere automáticamente expiación. La geografía mística se vuelve soteriológica: el retorno espacial al centro sagrado efectúa el retorno espiritual al estado de pureza.
Conexión con el Salmo 85
El Hafla'ah concluye conectando esta interpretación con otro salmo:
ובזה יש להבין יותר מ"ש לעיל בפסוק רצית ה' ארצך שבת שבות יעקב נשאת עון עמך
"Y con esto se puede entender mejor lo que dice el versículo: 'Favoreciste, Señor, Tu tierra; restauraste la cautividad de Yaakov; perdonaste la iniquidad de Tu pueblo'" (Salmo 85:2-3)
כמו שביעקב נכלל כל א"י במקום המזבח כן אתה תשיב שבות ועי"ז נשאת עון עמך
“Así como en Yaakov toda la Tierra de Israel se incluyó en el lugar del altar, así Tú restauras la cautividad, y por esto perdonas la iniquidad de Tu pueblo”
La interpretación es profunda: el Salmo 85 conecta tres eventos en secuencia causal:
רצית ה' ארצך - "Favoreciste, Señor, Tu tierra" (restauración de la tierra)
שבת שבות יעקב - "Restauraste la cautividad de Yaakov" (retorno del exilio)
נשאת עון עמך - "Perdonaste la iniquidad de Tu pueblo" (expiación de pecados)
El Hafla'ah explica que estos no son tres eventos independientes sino tres aspectos de un proceso unitario de redención. La restauración de la tierra (devolución de su santidad y vitalidad) permite el retorno del exilio (שיבת ציון, retorno a Sión), y el retorno físico a la tierra efectúa automáticamente la expiación porque la tierra misma, particularmente en su punto de concentración en el altar, es el lugar de expiación.
Así como Yaakov experimentó la contracción de toda la tierra bajo él en el lugar del futuro altar, así el pueblo de Israel en su retorno del exilio experimentará la reunificación con su fuente espiritual, y esa reunificación traerá el perdón de pecados.
Evaluación de la Interpretación del Hafla'ah
La lectura del Hafla'ah es la interpretación más metafísicamente sofisticada de כארי ידי ורגלי en toda la tradición judía. Opera en un nivel de significado completamente diferente de las interpretaciones peshat (Rashi, Radak, Malbim) o drash (Midrash), moviéndose en el registro del sod (secreto, interpretación mística).
Sin embargo, varios puntos son cruciales para nuestro propósito de refutar la lectura cristiana:
Primero: La interpretación del Hafla'ah, aunque mística y cabalística, preserva perfectamente la lectura כָּאֲרִי del texto hebreo. No transforma la palabra en un verbo ni cambia su vocalización. Simplemente la reinterpreta mediante notarikon como כא"י ("como la Tierra de Israel"), pero esta reinterpretación mantiene la preposición comparativa כְּ y la estructura gramatical de comparación.
Segundo: La interpretación preserva y desarrolla el símbolo del león. El león no desaparece de la exégesis; se transforma en el fuego leonino del altar (Ariel, León de Dios). La fuerza de la imagen leonina - poder consumidor, majestuosidad, posición central - se mantiene pero se aplica al altar mismo en lugar de a un depredador que amenaza.
Tercero: La lectura es absolutamente incompatible con cualquier interpretación de perforación o crucifixión. En la visión del Hafla'ah, el salmo describe la estructura metafísica de la realidad: centro sagrado (Tierra de Israel/altar/Ariel) rodeado por periferia profana (tierras de las naciones), y el proceso de redención como retorno del exilio periférico al centro sagrado. Esta cosmología no tiene ningún punto de contacto con la narrativa cristiana de crucifixión.
Cuarto: La interpretación demuestra la profundidad y riqueza hermenéutica de la tradición exegética judía. Incluso en el nivel más esotérico de interpretación cabalística, la lectura judía permanece fiel al texto hebreo masorético y encuentra en él significados profundos que no requieren corrupción textual. La tradición judía no necesitó inventar verbos que no existen ni cambiar vocalizaciones para encontrar sentido espiritual profundo en el texto; la lectura auténtica כָּאֲרִי ya contiene, en sus múltiples niveles de significado desde el peshat hasta el sod, toda la riqueza interpretativa necesaria.
Conclusión de la Refutación: La Fabricación Cristiana de un Mesianismo de Ficción
El análisis exhaustivo de las fuentes hebreas, arameas y griegas, desde los manuscritos masoréticos hasta las traducciones judías antiguas, desde los comentaristas medievales hasta la Cabalá moderna, conduce a una conclusión inequívoca y devastadora para la postura cristiana: la lectura ὤρυξαν χεῖράς μου καὶ πόδας (“horadaron mis manos y mis pies”) que aparece en la Septuaginta, y su reflejo en la Peshitta siríaca cristiana, no representa una tradición textual hebrea auténtica ni una traducción honesta del texto hebreo original, sino una fabricación apologética deliberada diseñada para crear artificialmente una "profecía" detallada de crucifixión donde nunca existió tal profecía en el texto bíblico auténtico.
La evidencia que sustenta esta conclusión es abrumadora y proviene de múltiples fuentes independientes que convergen en el mismo veredicto:
Primero: El texto hebreo masorético preserva con unanimidad absoluta en todos los manuscritos, todas las tradiciones de lectura, todas las comunidades judías geográficamente dispersas y todos los períodos históricos la lectura כָּאֲרִי (ka'ari, "como un león"). Esta lectura es gramaticalmente inequívoca: preposición comparativa כְּ + sustantivo אֲרִי en estado constructo. No existe ninguna variante textual, ninguna lectura alternativa, ninguna duda o controversia en toda la tradición manuscrita hebrea. La lectura כָּאֲרִי está tan firmemente establecida como cualquier otra palabra en el Tanaj.
Segundo: La supuesta lectura alternativa כָּאָרוּ (ka'aru, "perforaron/cavaron") que los apologistas cristianos postulan como base para la traducción de la LXX enfrenta obstáculos filológicos insuperables:
a) La morfología verbal esperada de la raíz כרה en tercera persona plural perfecto es כָּרוּ, no כָּאָרוּ. La presencia de la alef en la segunda posición radical es anómala y carece de paralelos en todo el corpus bíblico hebreo.
b) El verbo כרה nunca aparece en la Biblia Hebrea con el sentido de "perforar" aplicado a partes del cuerpo humano. Su campo semántico está invariablemente limitado a excavar tierra para crear pozos, cisternas o fosas.
c) Si el texto quisiera describir perforación de manos y pies, el hebreo bíblico posee verbos apropiados como דקר (daqar, "traspasar") o נקב (naqav, "perforar"), que no son empleados.
d) El paralelismo perfecto con Isaías 38:13 (כָּאֲרִי כֵּן יְשַׁבֵּר כָּל־עַצְמוֹתָי, "como un león, así quebrará todos mis huesos") establece que esta construcción gramatical específica funciona como símil leonino, no como verbo de perforación.
Tercero: Las traducciones judías al griego - Áquila y Símaco - producidas por traductores judíos competentes trabajando directamente del hebreo sin agenda cristológica, jamás tradujeron el versículo como "perforaron". Áquila tradujo ἐπέδησαν ("ataron"); Símaco tradujo ὡς ζητοῦντες δῆσαι ("como buscando atar"), preservando explícitamente la preposición comparativa ὡς que demuestra que reconoció la כְּ hebrea. Estas traducciones son testimonio inequívoco de que la lectura כָּאֲרִי era la única conocida en la tradición textual judía de los siglos I-III EC.
Cuarto: El Targum arameo judío preserva fielmente היך כאריא ("como un león") y añade נכתין ("mordiendo") como glosa interpretativa que explica el símil: las manos y pies están vulnerables como si un león los estuviera mordiendo. Esta traducción targúmica contrasta dramáticamente con la Peshitta cristiana que traduce ܒܙܥܘ ("perforaron"). Dos traducciones arameas del mismo período y región geográfica producen lecturas radicalmente diferentes porque provienen de comunidades con agendas teológicas opuestas. El Targum judío, sin interés en encontrar profecías de crucifixión, tradujo fielmente el hebreo. La Peshitta cristiana, con necesidad desesperada de encontrar predicciones de crucifixión, impuso una traducción que el hebreo no soporta.
Quinto: La tradición exegética judía desde el período tanaítico más antiguo hasta la modernidad presenta unanimidad absoluta en leer כָּאֲרִי como "como un león" e interpretar el versículo como descripción de vulnerabilidad, parálisis o (en el Malbim) fortaleza leonina, pero jamás como referencia a perforación o crucifixión. Esta unanimidad abarca:
Midrash Tehillim (siglos I-V EC): Interpreta el salmo completo en el contexto de Esther y Purim, con los "perros" y "malvados" identificados como los hijos de Hamán y los pueblos persas hostiles, no como judíos. כארי ידי ורגלי es explicado como parálisis por brujería que Esther experimentó ante Asuero.
Rashi (1040-1105): כְּאִלּוּ הֵם מְדֻכָּאִים בְּפִי אֲרִי ("Como si estuvieran aplastados en la boca de un león"), fundamentado en el paralelismo de Isaías 38:13.
Radak (1160-1235): Interpreta el símil del león según creencias medievales sobre el león que traza un círculo con su cola, dentro del cual los animales quedan paralizados por terror. Aplica esto al exilio judío, con el pueblo atrapado entre potencias musulmanas y cristianas hostiles. Denuncia explícitamente a los cristianos por שבשו ("corromper") el texto al transformar כארי en un verbo de perforación.
Malbim (1809-1879): Invierte la interpretación tradicional, leyendo el símil como expresión de fortaleza: las manos y pies del salmista están firmes como las del león que no teme a cazadores que lo rodean. Aunque minoritaria, esta lectura demuestra que incluso interpretaciones novedosas permanecen dentro del campo semántico del símil leonino.
Hafla'ah (1731-1805): Lectura cabalística mediante notarikon que transforma כארי en כא"י ("como la Tierra de Israel"), desarrollando una cosmología de centro sagrado (altar/Ariel) rodeado por periferia profana (tierras de las naciones). Preserva perfectamente tanto el símbolo del león (Ariel = León de Dios) como la estructura gramatical de comparación.
Ningún comentarista judío en ningún período, ni siquiera aquellos dispuestos a proponer interpretaciones innovadoras o polémicas, jamás consideró la posibilidad de leer el versículo como "perforaron". Esta unanimidad no es producto de censura anti-cristiana posterior sino reflejo de la realidad filológica: כָּאֲרִי gramaticalmente no puede leerse como verbo.
Sexto: La traducción antisemita de la LXX de עֲדַת מְרֵעִים como συναγωγὴ πονηρευομένων ("sinagoga de malhechores") revela la agenda polémica anti-judía subyacente a su tratamiento de este salmo. Al elegir específicamente el término técnico συναγωγή en lugar de palabras griegas genéricas para "asamblea", establecieron una asociación semántica entre instituciones religiosas judías y maldad, preparando el terreno para la interpretación posterior de que los judíos, reunidos en sus sinagogas, ejecutarían al mesías. Esta elección léxica no puede explicarse mediante consideraciones de traducción neutra; revela intención polémica.
Séptimo: La Peshitta siríaca, aunque concordante con la LXX en traducir "perforaron", no constituye un testimonio textual independiente sino evidencia adicional de manipulación cristiana. El verbo siríaco ܒܙܥ (bza', "perforar") usado en la Peshitta no tiene ninguna relación etimológica con la raíz hebrea כרה que supuestamente estaría en el texto. Si la Peshitta tradujera honestamente de un texto hebreo que leía כארו, esperaríamos un verbo siríaco cognado de esa raíz. El uso de un verbo siríaco completamente diferente cuyo significado coincide con la interpretación teológica cristiana pero no con ninguna raíz hebrea plausible demuestra que el traductor siríaco no trabajaba independientemente del hebreo sino imponiendo una lectura cristológica predeterminada.
Octavo: La doctrina cristiana de la "inspiración divina" de la LXX, que algunos Padres de la Iglesia usaron para defender su lectura contra las objeciones de eruditos judíos que señalaban el texto hebreo diferente, representa un abandono completo de principios filológicos honestos. Cuando la evidencia textual contradice una interpretación teológica predeterminada, la solución no es inventar una teoría de inspiración especial de la traducción que permita ignorar el texto original; la solución es revisar la interpretación teológica para ajustarse al texto auténtico.
Noveno: El argumento apologético de que la "profecía" del Salmo 22:17 es tan específica (describiendo crucifixión, un método romano de ejecución que no existía cuando supuestamente se compuso el salmo) que no podría haber sido fabricada retroactivamente, se desmorona completamente ante la evidencia de que la "profecía" fue fabricada retroactivamente - no en el período davídico sino en el período helenístico/romano cuando los traductores de la LXX y Peshitta, conociendo ya el método de crucifixión y necesitando encontrar predicciones de él en las escrituras hebreas, corr ompieron el texto כָּאֲרִי transformándolo en una supuesta referencia a perforación.
Décimo: La crucifixión era, en el contexto del mundo antiguo, el método de ejecución más degradante, reservado para esclavos, rebeldes y criminales de la clase más baja. Para una comunidad que afirmaba que su maestro había sido ejecutado de esta manera vergonzosa, era teológicamente imperativo reinterpretar esta muerte humillante como cumplimiento de profecía divina, transformando la vergüenza en gloria mediante la afirmación de que todo había sido predicho y planeado divinamente. El Salmo 22, con su lenguaje de sufrimiento extremo y eventual vindicación, fue objetivo particular de este proyecto de reinterpretación. Pero el texto hebreo auténtico no contiene ninguna referencia a crucifixión, perforación de extremidades, o cualquier otro detalle específico que pudiera identificarlo como profecía de ese método particular de ejecución. La única manera de hacer que el texto dijera lo que los apologistas cristianos necesitaban que dijera era corromper el texto mismo, cambiando כָּאֲרִי ("como un león") mediante gimnasia filológica fraudulenta en una supuesta forma verbal que significara "perforaron".
Conclusión Final:
La lectura cristiana del Salmo 22:17 como "horadaron mis manos y mis pies" representa uno de los ejemplos más flagrantes y documentados de corrupción textual en toda la historia de la interpretación bíblica. No es resultado de traducción honesta de una variante textual hebrea legítima; no es producto de diferencia interpretativa tolerable sobre un texto ambiguo; no es aplicación creativa pero defendible de un lenguaje metafórico. Es falsificación deliberada del texto sagrado para crear una profecía que nunca existió.
El texto hebreo auténtico, preservado con fidelidad absoluta en la tradición masorética, testimoniado unánimemente por todas las traducciones judías antiguas, interpretado consistentemente por toda la exégesis judía desde la antigüedad hasta la modernidad, lee כָּאֲרִי יָדַי וְרַגְלָי - "como un león mis manos y mis pies" - un símil poético que describe la vulnerabilidad extrema del salmista cuyas extremidades están tan indefensas como si estuvieran atrapadas en las fauces de un depredador.
Este símil es desarrollado en múltiples direcciones por diferentes intérpretes - parálisis por aplastamiento (Rashi), parálisis por terror (Radak), fortaleza leonina (Malbim), parálisis por brujería (Midrash), geografía mística (Hafla'ah) - pero todas estas interpretaciones permanecen dentro del campo semántico establecido por la lectura כָּאֲרִי. Ninguna abandona el símil del león; ninguna transforma la frase en un verbo de acción física que podría describir crucifixión.
La Septuaginta griega y la Peshitta siríaca cristiana, con sus traducciones de "horadaron/perforaron", fabricaron un mesianismo plástico de ficción para justificar retroactivamente y santificar la muerte vergonzosa de su maestro mediante ejecución romana. Esta fabricación requirió violentar el texto hebreo, ignorar la gramática hebrea, inventar formas verbales que no existen, atribuir a verbos hebreos significados que nunca poseyeron, y finalmente, cuando los eruditos judíos señalaron todas estas manipulaciones, declarar que la traducción griega corrupta era divinamente inspirada y por tanto más autoritativa que el texto hebreo original.
El Salmo 22 es y siempre fue un salmo de lamento y eventual vindicación, arraigado en la experiencia histórica del pueblo judío en persecución y exilio, expresando el clamor de Israel rodeado por naciones hostiles pero confiando en la salvación divina. No es, y nunca fue, una profecía de crucifixión. La única crucifixión relacionada con este salmo es la crucifixión del texto hebreo mismo en el altar de la apologética cristiana.