3/29/2011

La Septuaginta contra la Torah.



 

Según una creencia muy extendida en el judaísmo, el hebreo fue la lengua original de la humanidad hasta la confusión de lenguas creada en la torre de Bavel (Midrash Rabba Berresit Rabbah 18). Por lo que estaba prohibido escribir la Torah en otra lengua que no fuera la lengua sagrada hebrea. Si por algún tiempo se permitió utilizar el griego, tal como lo declara el Talmud Bavli Masejet Megilah 9ª:



Ello se debió a que, solo fue por el incidente que hubo con Talmay HaMelej (rey Ptolomeo), en la que se le ordeno a 72 Jajamim תרגום השבעים (Sabios) del Pueblo de Israel, traducir el Jumash (Pentateuco) a tal traducción se le conoce bajo el nombre de la Antigua LXX (Septuaginta), Prueba de la antigüedad del sistema atestiguado por Antigua LXX puede ser también el hecho de que esta atestiguado en la literatura rabínica, un segundo sistema para designar los libros del Jumash, con títulos muy similares a los de la Antigua LXX:

Génesis
Sefer yésirat ha'ólám (“Libro de la creación del mundo”)
Éxodo
Sefer yési'at Misráyim (“Libro de la salida de Egipto”)
Levítico
Sefer Tórat kohanim (“Libro de la ley de los sacerdotes”)
Números
Hómes ha-pikudim (“Quinta parte del censo”)
Deuteronomio
Sefer mishneh Torak (“Libro de la segunda Torah”).

Tal traducción no incluía las otras dos secciones del Tana”j (Biblia Judía), esto debido a que se tenía ya la takanah (precepto rabínico) de realizar tal traducción hacía los Nevi’im (Profetas) y Ketuvim (Hagiógrafos), tal como lo declara uno de los descendientes de David HaMelej (Rey David), tal como declara Rabán Shimon ben Gamliel, quien solo afirma la permisión de la traducción  del Jumash (5 Libros de Mosheh) al idioma griego, mientras corroboró la prohibición que tal traducción se hiciera al griego sobre las secciones de Nevi’im (Profetas) y Ketuvim (Hagiógrafos). Es por ello, que actualmente tenemos en el Tana”j (Biblia Judía) un total de 24 libros:

1.      La Torah:
La primera división de las Escrituras Hebreas se llama תּוֹרָה Toráh. Esta palabra es a menudo erróneamente traducida como "ley", pero si bien es innegable que los libros de la división de la  Toráh, contienen todas las leyes que Di-s dio al pueblo de Israel, la palabra en sí se relaciona con הוֹרָאָה hora'ah , derivado del verbo לְהוֹרֹת para enseñar, y significa que es una ‘enseñanza’.
La división de Torá  de las Escrituras consiste en los cinco libros atribuidos tradicionalmente a Mosheh (“Moíses”) y se refiere a veces como חֲמִשָּׁה חֻמְשֵׁי תוֹרָה Jamishah jum'shei Torah o ‘los cinco libros de la Toráh’, y por lo tanto cada uno de los cinco libros también puede ser llamado un חוֹמֶשׁ homesh o חוּמָשׁ Jumash.
La práctica convencional del hebreo para referirse a los cinco libros de la Toráh es por medio de su primera palabra o palabras, por ejemplo, el primer libro se abre con las palabras Berreshit bara Elokim, “Al principio de la creación de Di-s...”, por lo que generalmente conocido como “el libro de Bereshit”, que significa que “el libro que comienza con la palabra Berreshit. La división de los cinco libros de la Torah son:
1.      Torah
*
Nombre Hebreo
Español
Capítulos
Versos
Sedarim.
Parashot
1
בְּרֵאשִׁית Berreshit
Génesis
50
1,534
43
12
2
שְׁמוֹת Shemot
Éxodo
40
1,209
29
11
3
וַיִּקְרָא Vaicrá
Levítico
27
859
23
10
4
בְּמִדְבָּר Bamidbar
Números
36
1,288
32
10
5
דְּבָרִים Devarim
Deuteronomio
34
955
27
11
Lo que suma un total de 187 capítulos, 5,845 versos, y 154 sedarim.

2.      Nevi’im:
La segunda división de las Escrituras Hebreas se denomina Nevi’im / נְבִיאִים o ‘Profetas’. No hay ocho “profetas”, sino que hay ocho libros proféticos. Se subdividen en dos secciones, la primera es denominada bajo el nombre de Nevi’im Rishonim- נביאים ראשונים o Primeros Profetas, el significado de los cuyo significado es predominantemente de naturaleza histórica, mientras que la segunda sección se le denomina bajo el nombre de Nevi’im Ajronim- נביאים אחרונים o  Profetas Posteriores,  cuyo contenido está enfocado a la profecía de expresión poética. 

Nevi’im Rishonim- נביאים ראשונים
No.
Nombre Hebreo
Nombre Español
Capítulos
Versos
6
יְהוֹשֻׁעַ Yehoshua
Josué
25
656
7
שֹׁפְטִים Shoftim
Jueces
21
618
8
שְׁמוּאֵל Shmuel Alef
I Samuel
31
811

שְׁמוּאֵל Shmuel Bet
II Samuel
24
695
9
מלכים א Melajim Alef
I Reyes
22
817

מלכים ב Melajim Bet
II Reyes
25
719

Nevi’im Ajronim- נביאים אחרונים
No.
Nombre Hebreo
Nombre Español
Capítulos
Versos
10
ישעיה Yeshayah”u
Isaías
66
1295
11
ירמיה
Yirmiyahu
Jeremías
52
1365
12
יחזקאל
Yejezkel
Ezequiel
48
1273
13
Tere-Asar-תרי-עשר
(Los Doce Profetas)
***
Hoshea
Oseas
14
197
***
Yoel
Joel
4
73
***
Amos
Amos
9
146
***
Ovadiah
Abdías
1
21
***
Yonah
Jonas
4
48
***
Mijah
Miqueas
7
105
***
Najum
Nahum
3
47
***
Jabakuk
Habacuc
3
56
***
Tzefanyah
Sofonías
3
53
***
Jagay
Hageo
2
38
***
Zejaryah
Zacarías
14
211
***
Malaji
Malaquías
3
55
*****
390
9,299

3.      Ketuvim:
La tercera y última parte de las Escrituras Hebreas se llama Ketuvim-כְּתוּבִים  o Hagiógrafos. Y son conformados por once libros, los cuales incluyen:
         I.            Los tres libros que conforman EMET: Tehilim (Salmos), Mishley (Proverbios) y Iyov (Job). (El término EMET es un acrónimo de las letras אמת que son las iniciales –en orden inverso- de los libros mencionados)
      II.            Las 5 Megilot o Rollos que se leen en los servicios públicos en días festivos, es decir: Shir HaShirim (que se lee en Pesaj), Rut (que se lee en Shavuot), Eija (que se lee el 9 de Av), Kohelet (que se lee en Sukot), y Ester (que se lee en Purim), y
   III.            Las tres composiciones postexílicos: Danyiel, Ezra, Nehamiyah-Divrei HaYamim.
Los once libros de los Ketuvim:
*
Nombre Hebreo
Español
Capítulos
Versos

אמת
14
תְּהִלִּים Tehilim
Salmos
150
2527
15
מִשְׁלֵי Mishlei
Proverbios
31
915
16
אִיּוֹב Iyov
Job
42
1070

חמש מגלות- Las Cinco Megilot
17
שיר השירים Shir HaShirim
Cantar de los Cantares
8
117
18
רות Rut
Rut
4
85
19
איכה Eijah
Lamentaciones
5
154
20
קהלת Kohelet
Eclesiastés
12
222
21
אסתר Ester
Ester
10
167

Postexílicos
22
דניאל Danyel
Daniel


23
עזרא-נחמיה Ezra-Nejemiyah
Edras
Nehemías
10
13
280
405
24
דיברי הימים א, ב Divre HaYamim Alef, Bet
1 Crónicas
2 Crónicas
29
36
1656

Mientras que en el cristianismo tan solamente hacen referencia al Tana”j (Biblia Hebrea) en sus libros paganos del Nuevo Testamento. En tales libros paganos hablan tan solamente  del ‘Antiguo Testamento’ un total de diez veces sobre la “Torah y los Nevi’im”:
Mati /  Mateo 5:17, 7:12, 11:13, 22:40; Lucas 16:16; Yojanan 1:45; Ma'asei hashlihjim / Hechos de los Apostatas 13:15, 24:14, 28:23, y Iggeret el haRomiyim / “Carta a los Romanos” 3:21.

y una vez ( Lucas 24:44) como “la Toráh , los Nevi’im y Tehilim” (porque Tehilim es el primer libro de los Ketuvim). Esta es una clara evidencia de que los autores paganos estaban familiarizados con el orden de secciones de los libros en hebreo del Tana”j, a pesar de que ellos no entendían lo que decía el texto hebreo, y es por ello que mejor recurrían a la versión apócrifa de la Pseudo-Septuaginta, la cual incluía la traducción ilegal de las otras dos secciones del Tana”j (Nevi’im y Ketuvim) las cuales hemos dicho, hacían falta en la versión Antigua de la LXX tal como señala la Enciclopedia Judaica:

Encylopaedia Judaica , Volume 14, p1178
(traducción: "[La versión de los] Setenta, la más antigua traducción griega de la Biblia ... la leyenda que figura en la carta apócrifa de Aristeas, según la cual 72 ancianos de Israel, seis de cada tribu, tradujo la ley [Toráh] al griego en Alejandría, durante el reinado de Ptolomeo II Filadelfo (285-244 aC) ... La designación Septuaginta se extendió al resto de la Biblia y libros no-canónicos se tradujeron al griego durante los siguientes dos siglos
“Septuagint, the oldest Greek translation of the Bible...the legend contained in the apocryphal letter of Aristeas, according to which 72 elders of Israel, six from each tribe, translated the LAW [Torah] into Greek in Alexandria, during the reign of Ptolemy II Philadelphus (285-244 BCE)...The designation Septuagent was EXTENDED to the rest of the Bible and non-canonical books that were translated to Greek during the following two centuries”.

Es por ello, que los cristianos no podrían haber estado utilizando la traducción del griego de la Antigua LXX del Jumash, y utilizaron la versión adulterada e ilegítima de la “Pseudo-Septuaginta- Μετάφραση των Εβδομήκοντα”. Tal canon estaba representado por la colección de libros recogida en la Biblia griega de la Pseudo-Septuaginta y había sido aceptado por el cristianismo naciente, es por ello que en tal versión se incluyó notorias adiciones en sus traducciones a los Nevi’im y Ketuvim, a saber:

Pseudo-Nevi’im (Profetas)
Pseudo-Ketuvim (Hagiografos)
1.      Ἐπιστολή Ιερεμίου / Carta de Jeremias.
2.      Βαρούχ / Baruj
3.      Μακκαβαίων Αʹ / Macabeos 1.
4.      Μακκαβαίων Βʹ / Macabeos 2.
5.      Μακκαβαίων Γʹ / Macabeos 3.
6.      Μακκαβαίων Δ' Παράρτημα / Macabeos 4.
1.      Ψαλμός ΡΝΑʹ / Salmo 151.
2.      Προσευχὴ Μανάσση / Oración de Manases.
3.      Σοφία Ἰησοῦ Σειράχ / Sabiduría de Yeshu Siiraj.
4.      Ψαλμοί Σαλoμῶντος  / Salmos de Salomontos.
5.      Ἰουδίθ / Yudit.
6.      Τωβίτ / Tovit.
7.      Ἔσδρας Βʹ     / Esdras II

Por eso no es de sorprenderse que los primeros Padre de la Iglesia, se propusieron hacer una versión estándar de la LXX, debido al hecho de que hubiera tantas versiones existentes:

Orígenes se alarmó ante el estado del texto griego de la Biblia: ésta no sólo diferían considerablemente del texto hebreo de los judíos, que él cree que es el original, pero al parecer en una amplia gama de formas en los manuscritos actual entre los cristianos. Su propósito en la producción de su enorme trabajo conocido como la Hexapla ("el seis veces", completó en 245 después de la Era Vulgar) fue para reconstituir y estandarizar el "verdadero" texto de la Septuaginta, tanto para una buena exégesis y apologética eficaz.
 [la Hexapla] no llegó a ser prominente en todo el mundo cristiano, ya que, a finales del siglo IV, San Jerónimo se refiere a la existencia de dos recensiones otros, un egipcio por Hesiquio, y el otro hecho, en Asia Menor por Luciano. La existencia de estas tres versiones puede darse el lujo en sí mismo una explicación suficiente de las muchas discrepancias que aparecen en los manuscritos de la Septuaginta.
Encyclopaedia Judaica, "Bible: Translations".

Septuagint Leviticus Scroll (4Q119)
Written in Greek
 
Qumran, Cave 4 
2nd-1st century BCE 
Parchment 
H: 19; W: 8.2 cm 
Israel Antiquities Authority 
Accession number: 97.108(161)
IAA 4Q-119/(1004
Contrario a esto, los manuscritos griegos encontrados en Qumrán, el estilo que tienen sus bases son en los textos proto-masorético, es por ello que un 60% de manuscritos encontrados en las cuevas de Qumrán correspondan a los textos proto masoréticos,  20% manuscritos estilo de Qumrán, 10% de países no alineados al texto, 5% de los textos proto-samaritanos, y 5% de los textos de tipo Septuaginta, por ejemplo, en la  Cueva 7 contiene una colección de sólo textos griegos, de los cuales 2 fragmentos corresponden al paprus LXX(Shiffman, p 212). Es evidente que, en el momento de los jashmonaim (alrededor de 160 a. C.) - que obviamente fueron antes del surgimiento del Mumar Yesh”u en la historia- los textos Masorético fueron los textos de la mayoría dominantes durante la época del período hasmoneo (p172 of Reclaiming the Dead Sea Scrolls by Shiffman).

Incluso, es interesante ver que ante la injerencia cristiana en la Pseudo-Septuaginta, el judaísmo, en especial el judaísmo helenista (de los mitiavnim-מתייוונים) había sentido ya la necesidad de revisar la versión antigua de los LXX. El objetivo era siempre el mismo: adecuar el texto de LXX al tipo de texto hebreo masorético.

El hecho de que los cristianos hubieran tomado como propia la traducción de los LXX y se sirvieran de ella en las controversias con los judíos, condujo a un progresivo rechazo de esta versión por parte del sector de los mitiavnim-מתייוונים, que acabaron sustituyéndola por nuevas traducciones más fieles al texto hebreo masoretico. Un ejemplo típico de divergencia entre el texto hebreo y el griego, citado en todas las controversias entre judíos y cristianos, era el de Yeshayah”u / Isaías 7:14, donde LXX traduce el término hebreo 'alma, ‘doncella” (casada o desposada), por parthénos- παρθενος  (virgen)  es por ello que Simaco (Σύμμαχος- סומכוס בן-יוסף) haya escrito en lugar de παρθενος, el lugar del más apropiado sería neanis (νεᾶνις):

He aquí que el mismo Señor os dará una señal: He aquí una mujer joven[neanis-  νεᾶνις] concebirá aun hijo y lo denominara así mismo Emanou-el”.
δια τουτο δωσει Kυριος αυτος υμιν σημειον ιδου η νεᾶνις  εν γαστρι εξει και τεξεται υιον και καλεσεις το ονομα αυτου εμμανουηλ

Ante tal traducción, uno de los Padres de la Iglesia, muestra su indignación, Ireneo se queja de que algunos traductores de la Biblia usan el término neanis (mujer joven) en lugar de la expresión parthenos (la LXX y Mateo), Eusebio transcribe tal indignación en su obra denominada 'Historia Eclesiástica':

Eusebio, Libro V
"He aquí, pues, dice la traducción literal de los Setenta y la inspiración de las Escrituras:" Dios se hizo hombre, y por lo tanto, el Señor mismo nos salvó, nos da el signo de Virgo (parthenou), pero no como los que dicen hoy se atreven a interpretar la palabra de la Escritura: He aquí ʽ, la joven ( neanis) concebirá y dará a luz un hijo, tal como lo hicieron Teodotion de Éfeso y Aquila de Pontus, ambos judíos prosélitos, tanto uno como el otro, después de lo cual los ebionitas* dicen que [Yeshu] nació de Yosef."
καὶ περὶ τῆς κατὰ τοὺς ἑβδομήκοντα ἑρμηνείας τῶν θεοπνεύστων γραφῶν ἄκουε οἷα κατὰ λέξιν γράφει· «ὁ θεὸς οὖν ἄνθρωπος ἐγένετο καὶ αὐτὸς κύριος ἔσωσεν ἡμᾶς, δοὺς τὸ τῆς παρθένου σημεῖον, ἀλλ’ οὐχ ὡς ἔνιοί φασιν τῶν νῦν τολμώντων μεθερμηνεύειν τὴν γραφήν, «ἰδοὺ ἡ νεᾶνις ἐν γαστρὶ ἕξει καὶ τέξεται υἱόν»· ὡς Θεοδοτίων ἡρμήνευσεν ὁ ᾿Εφέσιος καὶ ᾿Ακύλας ὁ Ποντικός, ἀμφότεροι ᾿Ιουδαῖοι προσήλυτοι, οἷς κατακολουθήσαντες οἱ ᾿Εβιωναῖοι ἐξ ᾿Ιωσὴφ αὐτὸν γεγενῆσθαι φάσκουσιν».
*Según los eruditos contemporáneos, los ebionitas no consideraron que Yesh”u fuera hijo de la “virgen” ni que cumplido las profecías que los cristianos aseguraban que había cumplido.

Por otra parte, el prosélito judío, Akilas (עקילס הגר) discípulo de R. Akiva llevó a cabo hacia el 140 d.C. una versión extremadamente literal del hebreo, realizada conforme a los métodos de interpretación rabínica. Más que de una traducción de nuevo cuño, se trata en gran medida de una recensión o revisión sistemática de la Pseudo-LXX, que lleva a sus consecuencias últimas la tendencia ya iniciada un siglo antes por “los predecesores de Akilas”, quienes habían realizado la llamada recensión proto-teodociónica o kaige (cf. p. 330). El texto hebreo, del que se sirvió Akila para su revisión de la Pseudo-LXX, era el hebreo proto-masorético.
La versión de Akilas tenía que resultar prácticamente ininteligible para quien no tuviera conocimientos de hebreo. Reproduce el texto hebreo palabra por palabra y en el mismo orden del hebreo. Vierte al griego detalles nimios del hebreo, como son las partículas ('et את = syn+acusativo), el locativo (-áh =-de) o los elementos en los que se descompone una partícula hebrea, sin mostrar reparo alguno en quebrantar las reglas más elementales de la gramática griega. Por ejemplo en Bet Melajim / 2 Reyes 19:25, la partícula hebrea compuesta ‘לְמֵרָחוֹק’ que es ‘hasta desde lejos’ = ‘desde tiempos antaños’ es traducida mediante una descomposición de sus tres elementos: eis apo makrothen.

Por otra parte, Akilas sustituyó la versión de términos que habían adquirido connotaciones cristianas por otros nuevos. Así, la versión del título Mashiaj — Khristós, ‘Mesías’, es reemplazada por éleimmenos (ungido-ἠλειμμένος). Ello contribuyó al aprecio de esta versión entre los judíos helenistas.
Por este tipo de anomalías, así como la violación a la Takanah de Raban Shimeon ben Gamliel, los judíos rechazaban la traducción de la Pseudo-LXX, en la que los cristianos veían una profecía del nacimiento virginal de Yeshu.  Y como se ha dicho con anterioridad, se tienen noticias sobre la existencia de diversas traducciones griegas ilegitimas anteriores a Orígenes, pero nada se sabe sobre su origen y carácter.

Para la postura judía, que para nosotros los textos son sagrados, por lo que la tarea de copia de ellos se considera de suma importancia. Un número de medidas de seguridad se toman para preservar la exactitud por el mismo sofer (escriba). La congregación que recibe el rollo realiza la verificación de la exactitud de la voluta. Siempre alguien tiene que comprobar el hebreo del sefer comparándolo con un pergamino que se sabe que es kosher (es decir, sin errores). Sobre la base de los rollos bíblicos encontrados en Qumrán, los sofrim (escribas judíos) han hecho un trabajo muy preciso a pesar  que han pasado más 2000 años. Es interesante señalar que la única diferencia entre estos y el texto masorético son pequeños errores de ortografía, como por ejemplo en el caso  de las versiones de Isaías. También es importante señalar que en comunidades tan distantes como en Siria, Yemen e Inglaterra, han sido aisladas unas de otras, y la Toráh es la misma. Esto es sorprendente, dada la distancia entre ellos antes de la era de la comunicación de masas y teniendo en cuenta el aislamiento de por lo menos 2 comunidades una de otra. No se comparan las notas, pero la copia de la Toráh de los anteriores en su poder. Esto da fe de la transmisión precisa de la Toráh y el Tana”j siguiendo los métodos de los sofrim / escribas.
Teniendo en cuenta la exactitud con la que el Tana”j se copia, prefiero confiar en el original hebreo que en una traducción hecha por cristianos, no importa lo bueno que seaUsted ve, el idioma de la traducción de sus límites de exactitud. El griego es muy diferente del hebreo, y la traducción fue diseñado para satisfacer las necesidades de un público de habla griegaEl lenguaje que utiliza colores en el significado, y la LXX es, pues, de color por la lengua griega. Algo que podría ser de interés para usted. Orígenes, uno de los padres de la Iglesia, que se cree que el texto hebreo de los judíos fue el texto original. (Encylopaedia Judaica, "Bible", p853). Muchas traducciones modernas, como la Nueva Versión Estándar Revisada, hace uso del texto hebreo masorético. Sin embargo a pesar de presentar tales pruebas, los sectarios protestantes de los “judíos” mesiánicos y nazarenos siguen tratando de justificar ciertas profecías a partir de una traducción defectuosa como la Septuaginta. ¿No sería más coherente que ellos se enfocarán a estudiar el texto masorético? Esto debido a que ya que NADIE del pueblo judío sigue la versión adulterada de la LXX.
Mí consejo es que si realmente la gente tiene amor a HaShem y Su sagrada Torah, en ese caso han de optar por el original, o si no entienden el hebreo acudan a traducciones kasher tales como:

La Biblia, Hebreo-Español versión castellana conforme a la tradición judía por Moisés Katznelsón, Editorial Sinai.

Torá con Haftarot, Hebreo-Español, traducción, supervisión, selección exegética, notas y comentarios del Rabino Marcos Edery, Editorial Sinai.

La Torah, traducción de Daniel ben-Itzjak fundador del Grupo lef-Jojma, editorial Alef-Jojma.





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